CRONICAS DEL DIALOGO: LA CAIDA DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI Y EL INTENTO DE SOBREVIVIR DIA A DIA

abril 16, 2014

LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS….

DETENIENDO EL AUTORITARISMO CON SUS MANOS

   Las caras en la plaza china, las calles checas, las calzadas francesas…

   Cuando el llamado Socialismo del Siglo XXI comenzó, aunque no se nos dijo que sería esto, las posibilidades de éxito eran pocas. Ya tal cosa había fracasado en la Unión Soviética, que contaba con políticos, intelectuales de izquierda y militares reales, no caricaturas gritonas; igualmente fracasó en Corea del Norte y en Cuba, cuando hasta Fidel Castro reconoció que el socialismo no les servía ni a ellos. El fracaso chino, medido en decenas de millones de muertos por la crisis alimentaria, mutó a un régimen autoritario en lo interno, de brutal mercado y capitalismo en lo externo. A pesar de eso, por alguna razón, contra toda lógica y evidencia histórica, y hasta de sentido común, pensaron que aquí, manejado por ellos, sí triunfaría semejante mamotreto. Es fácil decir que sólo eran una banda de atracadores que robaban a manos llenas mientras que el resto  de la banda armada nos mantiene encañonados para que terminen de saquean a placer, pero también algo de socialismo hay en todo ello. El socialismo es basura. Sin embargo, cuando todo comenzó, contó con un ancho margen de maniobra, lamentablemente Hugo Chávez Frías, dado su estado mental, prefirió reinar sobre las estrellas y las hadas (Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua le decían “manda real que eso te hace más divino” –entiéndase divinidad), que gobernar un pequeño país; y sus extravíos nos fueron sumiendo en esta crisis pavorosa, día a día, a la vista de todos, que estalla, precisamente, una vez que la vida le cobra las cuentas, llevándoselo.

   La crisis estalla en su forma más clara, inocultable, palpable nada más salir a la calle, y aún sin hacerlo (no hay alimentos, medicinas, repuestos para nada, hospitales y colegios prácticamente paralizados, carreteras, puentes y viaductos calleándose, instalaciones eléctricas y de agua potable en estado agónico, inflación por las nubes, desabastecimiento generalizado y hampa desbordada), justo cuando Nicolás Maduro se autoproclama Presidente de la República, como ganador de unas elecciones que la señora Tibisay Lucena no permite auditar. Sin pagarle a ningún proveedor, sin dólares que entregar a los comerciantes para cancelar las deudas contraídas afuera y una cifra escandalosa de homicidios a manos de la violencia el año pasado, casi veinticuatro mil muertes (¿a cuántos por día?), se inicia el duro año 2014, momento cuando deben dejar explotar la bomba del paquete neoliberal. Más ruina, impuestos y sacrificios para un país que ya sufre, sin nada bueno en contraparte.

   Ya el régimen no cuenta con el dinero que entraba a chorros, todo lo robaron o despilfarraron; no se puede producir más porque Rafael Ramírez saqueó más allá de lo recuperable y funcional a la empresa petrolera, lo poco que venda es para pagar un dinero ya gastado, y con una deuda creciente que nos come; no se pueden inventar misiones para tener a la gente tranquila, no se puede comprar comida después de destruir la agroindustria, no se puede importar todo lo que necesitamos y que antes producíamos, y poner a la gente a saquear y pelear con los empresarios sólo dura mientras haya mercancía, el hambre no se mitiga con discursos y las enfermedades, aquellos que mueren por falta de insumos en hospitales, dispensarios y ahora en clínicas que no pueden traer insumos, no pueden consolarse con discursos marxistas. El bla bla bla incesante no genera comida, o antigripales, mucho menos para balas. Y para colmo, ya no está ese encantador de serpientes llamado Hugo Chávez Frías, con su verbo y su carisma, como el dios de su propia religión, aquella que decía que robar no era malo, mentir o levantar falso testimonios tampoco, que quien no usara su nombre no conseguiría nada; el hombre fue alcanzado por el destino que trazó para otros. En este país donde mucha gente muere por falta de pabellones médicos, insumos o medicamentos básicos, él, que gastaba a manos llenas dándose todos sus gustos por esos mundos de Dios, tampoco pudo salvarse.

   Sin dinero, y sin Chávez, faltándole todavía lo peor (la maxidevaluación salvaje del bolívar), al régimen no le quedaba otra salida para enfrentar el año horrible que acatando la receta cubana, esa sobre la que alertó ya, desde el año pasado, Rafael Poleo (lo que viene es represión, dijo), a quien no se le quiso escuchar. Y no se le escucha todavía. Los cubanos dijeron, “aterroriza al país”, y a esa única meta se dedicaron.

   Cuando la crisis sociopolítica que ya va para tres meses, estalla de manera visible en el estado Táchira, ya llevaba días de manera soterrada por la detención de una gente que aprovechó la Serie del Caribe, en la isla de Margarita, para expresar su disgusto a la prensa y delegados internacionales, y que el régimen (brutal en sus maneras), quiso convertir en un ataque a los peloteros cubanos, aunque estos aclararon que no fue así. Eso no impidió que a esos venezolanos se les detuviera y se le abrieran falsos juicios. En cuando en una universidad del Táchira una joven es agredida por un hampón que quiere robarla, y de paso violarla, y cuando la comunidad universitaria protesta, el gobernador Vielma Mora envía bandas armadas paramilitares, llevadas por él al estado, para darles una lección. Escucharles aunque le fastidiara, fingir interés y prometer vacías soluciones que no implementaría le pareció mucho trabajo y prefirió agredir e intimidar para cerrarles el pico. Para eso él es Vielma Mora, y lleva casi quince años mandando y medrando del erario nacional, ya se siente con derechos divinos. Cuando los estudiantes le replican con fuerza, enloquecido, Vielma Mora le ordena a la aberrante fiscalía y a los sumisos tribunales detenciones, encarcelamientos y envíos de estudiantes a peligrosos penales en otros estados. Él pude hacer lo que le da la gana, incluso agredir e intimidar con bandas armadas, si alguien le replica eso sí está mal y debe destruirle. Simón Bolívar previno de este vicio hace muchos años, la permanencia mucho tiempo en el poder.

   Todavía hasta este punto, la cosa era manejable, hubo un problema en el Táchira porque Vielma Mora es un burócrata incompetente y enfermo de reinar durante muchos años, el Gobierno central pudo remendarle la plana, resolver el asunto y de hecho salir Nicolás Maduro bañado en agua de rosas, pero ese Día de la Juventud en Caracas, ocho días después de lo del Táchira, él ordena la dura represión contra unos estudiantes que se reúnen, marchan y manifiesta, no como él y sus acólitos repiten sin cesar, para derrocarle, sino para pedir justicia para con los detenidos en Táchira y Margarita. Fue todo. Nadie pedía su renuncia, tan sólo que se liberara a los estudiantes y manifestantes detenidos ilegalmente por un sistema de justicia degradado. A esa gente se le agrede, y una guardia nacional y una policía nacional que apalean, detienen y arrastran estudiantes, no apresan a ninguno de los violentos que matan a tres personas ese Día de la Juventud. Esa misma noche Nicola Maduro habla de una conspiración, de golpismo, del imperio (de los marcianos, de la mano negra y los iluminatis, no lo escuché todo), y ordena, sin ninguna base más allá de que se cree dueño de la república (vicio de autócratas), que se encarcele a Leopoldo López por esos muertos, cosa que es obedecida a medias, fiscalía y tribunales, compitiéndose por ver quienes se arrastraban más, inventan cargos y el joven político se entrega para dar cara a la seudo justicia (y catapultarse en las preferencia de un país que va cansándose de los dementes), aunque la investigación policial y periodística aclara que fueron funcionarios de Estado, gente del SEBIN, los asesinos. Y ni así se aclara al país que la vaina no era golpe sino reclamo por la inseguridad y la arbitrariedad de funcionarios incompetentes pero abusadores como Vielma Mora. Ni se suelta a Leopoldo López; porque el punto era reprimir, agredir, matar si era necesario para que todos y cada uno de esos jóvenes regresaran temerosos a sus casas, bajaran las cabezas, cerraran sus bocas y soportaran el peso terrible del paquete impositivo con el cual pretenden sacarnos los reales de las venas para continuar un fastuoso, corrupto y vacio estilo de vidas de la clase fascista que nos desgobierna. Someter por miedo, reinar por el terror. Sin embargo, la cosa salió mal, contrario a los esperado, desde ese momento los muchachos salieron a protestar con más fuerza y el Gobierno, después de amenazarles y una que otra escaramuza, pasó al ataque directo mediante las bandas parapoliciales. ¿Qué por qué toda esta locura?

   Porque Cuba les dijo que debían aplicar la más brutal represión, llagándose a detenciones arbitrarias, años de condena sin bases, torturas y asesinatos, mostrando la más descarada impunidad para que el país entendiera que nadie estaba a salvo ni nada les salvará de lo que se quiera hacerles. Es la receta soviética, la de la Alemania comunista, la de Corea del Norte, la de Cuba. Algo que un hombrecillo enfermo como el canciller chileno, Heraldo Muñoz, dice que sólo es malo cuando lo hace un Pinochet, cuando lo ejecutan ellos es justo y necesario. La represión que se ha extendido de manera exagerada por toda la geografía nacional no es por los estudiantes reclamando seguridad (cuatrocientos secuestros al mes, casi veinticuatro mil muertes a manos de la violencia el año pasado, y casi quinientos más para lo que va de este por encima de la misma fecha del anterior), o por la gente en general, es porque necesitan picar adelante, con brutalidad y saña, para acorralarnos, para que estuviéramos ya aterrorizados para cuando debieran decretar la nueva etapa del brutal paquete de medidas neoliberales: la maxidevaluación, encareciendo el dinero para comida, medicinas y repuestos de todo; la subida de impuestos al tiempo que baja la calidad de los servicios; la persecución de sindicatos y desmejoramiento de condiciones de vida de empleados y obreros (la receta china). Arruinados como estamos por el grupo oligárquico que nos ha saqueado en quince años, ahora pretenden sacarnos la sangre y que nos quedemos callados por miedo mientras lo hacen, o “te meto preso, te torturo, te condeno a penas de cárceles o te mato”.

   El problema es que la gente salió con más rabia a protestar, tanta es la resistencia ciudadana que Vielma Mora parece decidido a prender en llamas todo el Táchira antes de sentarse y admitir que no está capacitado para su cargo; y la gente cierre calles y avenidas para defenderse de tanquetas y motos de grupos paramilitares y uniformados, que al amparo de la noche llegan a reprimir para someter por miedo (las famosas guarimbas que a la señora Mariadela Linares tanto horrorizan, aunque no así los asesinatos, torturas o violencia en la manera de actuar de estos grupos irregulares). Nada de esto es gratis, enfrentado al año horrible, al Gobierno no le quedó más remedio que volverse contra el país, pistola en mano, para someterles como un atracador o secuestrador cualquiera, y la arremetida contra estudiantes y amas de casa fue tan sólo una excusa. Aunque, de la manera perversa de este tipo de regímenes corruptos, incompetentes, violentos y fascistas, a toda hora y en todas partes sostienen que la culpa es de los otros, “lo que dicen que es, no es, sino lo que digo yo”. Ya no es molestia por inseguridad, más tarde por abuso y represión, es por golpismo y conspiración. Ya no son estudiantes que en todas partes del mundo protestan por aquello que creen justo, sea en Argentina, Chile, Francia o Ucrania, es “la ultraderecha violenta”. Es el intento necio de torcer la realidad con palabras que nadie atiende ya.

   El problema para el Gobierno es que ya pocos le compran el producto dentro del país, la gente sabe que la protesta no es golpismo sino rabia, y que la rabia viene de una postura insensata que sólo crea más problemas. Militarmente arremeten contra una gente en una plaza, a la media hora regresan más; se denuncia que si una guarimba criminal cierra una calle, y apenas la quitan los vecinos bajan a reponerla; un gobernador amenaza a unos muchachos que van a salir a marchar, matan a una joven, y la siguiente marcha lleva más gente. El problema es que en las ilegales elecciones llamadas contra unos alcaldes ilegalmente destituidos y encarcelados (mientras el que amenazó de muerte a unos muchachos por las redes sociales, y una murió, ni siquiera es interrogado), la Oposición sacará aún mayores cantidades de votos. Es que no entienden qué está pasando, la locura del poder y la corrupción les apartó de la gente normal y de sus necesidades. Aparte, la receta cubana fue fatal, fuera del país no se entiende que un Gobierno en ejercicio mantenga, ampare y haga “funcionar” grupos paramilitares armados para amenazar a la gente, peor, que salgan a agredir armados; no se entiende qué por televisión y redes sociales se ordena matar estudiantes; no entienden cómo detienen a más de tres mil personas por protestar a cara abierta a pesar de la represión, tortura y asesinatos, pero que a los asesinos, con armas en las manos, no se pueda apresar a ninguno. Hasta a la inefable señora Bachelet ya le costaba continuar cabroneándoles, es cuando se habla de una Mesa de Diálogo. El Gobierno llega a ella no por su gusto, no hay manera en este universo o esta realidad como puedan justificar sus actuaciones, lo hacen empujados por la necesidad de contener el congelamiento de cuentas en el exterior, las propias y las de socios, como el señor Lula, que se les pueda detener al llegar a otro país, o sanciones económica que puedan afectar la negociación que Cuba lleva con la Comunidad Europea para saltar la talanquera y decirle adiós al socialismo, con la garantía de que no serán perseguidos por sus viejos crímenes. Ello empujó a Nicolás Maduro y a su gente, a la fulana Mesa.

   No entraré a juzgar, aquí al menos, la posición de la Oposición, o la parte de la Oposición que se sentó con el régimen, y la manera terrible en la cual dejó desnudo a un régimen lleno de carencias mentales e intelectuales (una señora que grita aunque tiene un micrófono al lado), incluso en su insania mental (el señor que habla de las maravillas de la política económica que tiene a todos molestos en sus casas); pero fue un golpe de legitimidad para el Gobierno que la señora Tibisay Lucena sostiene que encabeza Nicolás Maduro. En todas partes se podrá decir que, “qué bueno, gobierno y oposición se sentaron a discutir el final de las hostilidades, como hacen los demócratas”. Y en ese análisis externo pueden quedar por fuera los encarcelados, los abusos y el derrumbe físico y económico del país. Pero eso sólo es cosmético, la verdad es que el régimen Socialista del Siglo XXI nada ha resuelto o ganado. Los problemas de fondo continúan intactos, tal vez peores porque ahora la gente tiene la sensación de que el Gobierno no entiende o no sabe qué es lo que tiene molesto al país, las razones reales de la protesta (inseguridad, carestía e inflación), y por lo tanto nada hará, o nada pueden hacer para resolver esos problemas. Si se hace, tendrá que ser, forzosamente, con otra gente. Y esa matriz de opinión la cultivó Nicolás Maduro y su gente, día a día con tantos desatinos.

   Porque este es el drama de Nicolás Maduro, Disodado Cabello, Eleazar Díaz Rangel, Luisa Ortega Díaz, Elías Jaua, Gabriela Ramírez, Mariadela Linares, Rafael Ramírez y el Socialismo del Siglo XXI, cualquier cosa buena que piensen hacer, o que fueran a hacer para bien del país, llevan quince años haciéndolo y el resultado es una monumental torta en lo económico, social y político. Pero no quieren soltar los restos de la república, todavía les queda vender PDVSA al imperio chino y llevarse esos últimos reales, por ello encarcelan, persiguen, satanizan desde sus medios, sus fiscales y tribunales son inquisitoriales, torturan y matan, por eso le gritan al mundo que son una pobre gente que quiere hacer el bien pero los ricos blancos malvados no les dejan, y gente como la Bachelet fingen creerles y lo repiten. Sin embargo, son patadas de ahogados. Para todos es evidente que pretenden saltar de maniobra en maniobra para ir ganando un día tras otros, arrastrándose en la arena para ver si llegan a mañana, y en medio está un país que se hunde indeteniblemente en el quinto mundo. Ya el Gobierno no trabaja, no invierte, no resuelve, ni siquiera planea hacerlo, el modelo está agotado, vacío, es un cascarón inútil. Allí está el plan contra la inseguridad, ¿en qué quedó todo ese circo de recorrer el país y el ministro Rodríguez Torres hablando contra esto y aquello como si tuviera algún mérito personal? En nada, en lo que va de año ya hay muchos más muertos que por esta misma fecha el año pasado, y están trabajando desde finales de enero para “resolverlo”, porque esa es otra, en los catorce años anteriores, aparentemente, nada hacían al respecto (y debe ser cierto, es que no me canso de repetirlo por escandaloso e increíble, el año pasado murieron casi veinticuatro mil personas).

   Pero sería injusto achacarle toda la culpa a Nicolás Maduro de la caída del régimen. El Socialismo del Siglo XXI comenzó a podrirse ya en una fecha tan temprana como el año 99, cuando se rechazó la ayuda para reconstruir La Guaira; por caprichos personalistas, mucho de complejos de inferioridad y algo de demencia, toda una población fue condenada a vivir entre escombros. Durante quince años se iniciaron planes, se dieron donaciones, mil organismos se fundaron, miles de becas y misiones vieron la luz, pero bajo todo ese circo escandaloso, lo perceptible era que en lo político no sólo nos estancábamos sino que retrocedíamos, se regresaba a los caudillismo militaristas de la Colonia (también al conuco, el trueque, los vales y los gallineros verticales), toda iniciativa privada se detenía y combatía, se dejó de investigar, de innovar, se mediocratizó la educación y el pensamiento mientras se gastaba a dos manos sin producir algo sustentable a cambio, sin mantener lo existente, menos engrandecerlo o invertir en mejoras. A ese estatismo se sumó la represión y el control de la población, así como la acumulación de una riqueza colosal en muy pocas manos avarientas, lo robaron y botaron todo sin permitir que algo llegara para usarse en mantener o reparar el aparato gubernamental. El resultado era previsible, claro como el cristal, Venezuela, de la mano del Socialismo del Siglo XXI, se encaminaba a una gran crisis social y humana; de vitrina de democracia y libertad para el resto del continente, terminamos en la ratonera cubana; de envidiados derrochadores pasamos a hacer colas frente a un camión con una boleta de racionamiento. Y todavía hay quienes pretenden que aplaudamos eso y lo aceptemos sin chistar… o nos irá mal.

   Así llegamos a esto.

Julio César.

SER O NO SER SU PERRA, HE AHÍ EL DILEMA… 12

abril 16, 2014

SER SU PERRA, HE AHÍ EL DILEMA…                         … 11

   La siguiente es una historia que NO ES MÍA. Pertenece totalmente al señor capricornio1967. Tan sólo la reproduzco, tal vez cambiando una que otra coma, aunque la historia ya está por ahí, completa. Es un relato maldito en toda la regla, un hombre maduro decide tomar, controlar y dominar a su joven pupilo, transformándole en algo que no quiere, ni soñaba, aunque se resiste. Lo repito, es un cuento muy maldito. Disfrútenlo:

……

EL DILEMA

Autor: capricornio1967

Capítulo IV “DESHONRADO”

CHICO SEXY EN SUSPENSORIO

   Siempre hay alguien que te quiere tener así…

……

   El hombre camina alrededor de la cama para poder ver ese cuerpo perfecto desde todos los ángulos posibles, las duras y redondas nalgas se marcan más en esa posición. El espectáculo le complace, tiene ahí a sus pies al mejor clavadista de su equipo. Al más caliente de los hombres, el que más ha cogido y que de ahora en adelante es suyo sexual y físicamente.

   Se inclina y con la mano recorre esas duras nalgas, tocándolas suavemente, sus dedos parecen una etérea caricia. Para Daniel, en el estado en el que se encuentra, esto pasa casi desapercibido pero la mano, ahora, recorre ambas nalgas, sutilmente, para después deslizarse hacia la espalda del atleta, esa estrecha espalda a la altura de la cintura y ancha hacia los hombros. La mano recorre la línea media de la espalda, sobre la piel que cubre sus vértebras, hasta llegar al cuello ancho y firme del deportista. Lo toma por el cabello dejando atrás la sutileza que uso para recorre la distancia desde sus nalgas hasta allí.

   -Aghhhhhh… -un leve gemido de dolor se deja escuchar cuando le hala el cabello sacándole abruptamente de sus pensamientos.

   El rostro de Daniel es separado abruptamente del lugar en donde permanecía oculto, entre sus rodillas y su musculoso pecho.

   -LEVANTESE, SALDIVAR. -le ordena en un tono autoritario; sin darle oportunidad a negarse, manteniéndolo sujeto por el cabello, hace que el musculoso clavadista empiece a incorporarse, lentamente, su cuerpo aun desnudo, perfecto, bronceado, sin grasa acumulada en ninguna parte.

   Daniel se pone de pie sin hacer el menor intento por liberarse de Franco, quien lo mantiene sujeto aun de su cabello, para no dejarlo libre y hacerle sentir que es sólo un objeto, parte de sus pertenencias.

   El clavadista queda de pie frente a Franco, quien lo obliga a encararle, para seguir torturándolo ya no física o sexualmente, sino mentalmente, debilitando su hombría más de lo que se encuentra en ese momento. Y sabe que lo está logrando cuando le ve el estado.

   Los ojos de Daniel siguen derramando lágrimas que surcan su varonil rostro hasta caer en su musculoso pecho, para seguir su descenso recorriendo parte de sus músculos. La vista del deportista está fija en el suelo, negándose a enfrentar la dura y penetrante mirada del Coach. Su musculoso cuerpo está en un constante temblor por el estado emocional en que se encuentra, como si tuviera frió, sus pezones están endurecidos y sobresalen entre esas montañas de músculos pectorales, pronunciándose más el botón en el centro de cada uno de los pezones.

   Verlo así, con el rostro enrojecido y bañado en llanto por la vergüenza, por su desfloramiento, le hace saber a Franco que Daniel está pasando por una grave crisis de carácter emocional y sexual.

   Aún debe someterle más, llevarle definitivamente al reducido estado de un juguete sexual. Su juguete sexual.

   -MIREME A LOS OJOS, SALDIVAR. -le ordena, la humillación para un hombre o para cualquier persona no siempre es con acciones o palabras, que son bastante efectivas, también puede serlo con la mirada. Como en este caso pretende hacerlo él.

   Daniel trata de esquivar la mirada de Franco, tiene vergüenza de verle a la cara ojos, se siente derrotado, humillado, vencido ante los ojos de su agresor. Esa pequeña resistencia es uno de los pocos restos de rebeldía que le quedan aun, pero no por mucho tiempo, Franco no se lo va a permitir.

   -¡OBEDEZCA! -le dice en un tono más fuerte, para forzarlo, sabe que están a solo unos metros de donde están durmiendo los padres de Daniel.

   Para el joven no queda otra opción que obedecer, después de mover la mirada hacia un lado y otro, por fin sus húmedos ojos se encuentran con los ojos café oscuro de Franco, quien tienen una mirada penetrante firme, agresiva, en contraste con la débil, avergonzada, humillada y húmeda mirada del musculoso clavadista.

   El hombre puede ver el temor en los claros ojos de su musculoso esclavo, detrás de las lágrimas que brotan incansablemente, aunque este se odie por demostrar derrota en su presencia. Pero es algo que no puede evitar, el sentimiento que tiene en este momento justo después de haber sido forzado a dejarse coger por Franco es indescriptible, lo hace sentir como una basura sexual para él mismo, ¿qué dirían sus padres si lo supieran? ¿Se sentirían tan orgullosos de él, sabiéndolo? Claro que no. Por eso debe seguir obedeciendo, sometiéndose, dejándose hacer lo que ese sujeto decida, dónde, cómo y cuándo, Franco lo decida. Si no, estaría en graves problemas deportivos, porque pondría en riesgo su ida a las olimpiadas, y emocional porque sus padres quizá no entenderían lo que hace y los decepcionaría doblemente, primero por echar a perder su oportunidad de asistir a las olimpiadas y segundo por haber accedido a los deseos de ese pervertido entrenador.

   Daniel tiene dificultad para mantener la mirada fija en los ojos de Franco, siente que no puede verlo directamente. Es como si la sola mirada, dura y perversa de ese hombre estuviera gritándole “puto”, por lo que acaba de dejarse hacer.

   -¿QUÉ LE PASA, SALDIVAR? -le pregunta en tono casi burlón.

   -Nada, señor, es que… -interrumpe la frase y desvía la mirada momentáneamente.

   -¡NO DEJE DE MIRARME, SALDIVAR!

   -No, señor. -inmediatamente regresa la vista para encontrarse con la mirada de Franco, quien incluso, no parpadea; para poder ver mejor todas las reacciones del avergonzado atleta.

   -DIGAME ALGO SALDIVAR; ¿CÓMO SE LES LLAMA A LOS HOMBRES QUE SE DEJAN PENETRAR POR LA DURA VERGA DE OTRO HOMBRE? -recalca las palabras “penetrar” y “hombre”.

   -No… No lo sé, señor… -Daniel se siente humillado, sabe perfectamente la intención de las palabras de Franco, sabe perfectamente que están dirigidas a él.

   -¿NO LO SABE… O ¿NO QUIERE DECIRLO? -pregunta en tono molesto ahora.- ¡CONTESTEME, SALDIVAR!

   -¿Maricón? ¿Gay?- responde tímidamente, Daniel tratando de no hacer enojar más a Franco.

   -¿NO SE ESCUCHA MEJOR LA PALABRA “PUTO”? ¿NO CREE USTED ESO, SALDIVAR? -pregunta sin dejar de mirarlo a los ojos y forzándolo a que siga viéndole. Daniel siente que su rostro se pone rojo de vergüenza, su cuerpo continúa con el leve temblor que se apodera de él por todo lo que ha vivido. Trata de desviar la mirada otra vez- ¡NO DEJE DE MIRARME, SALDIVAR! -vuelve inmediatamente su vista a la cara da Franco.

   -No lo sé, señor. -vuelve a responder tímidamente.

   -¿NO LO SABE? ¿CÓMO LE DIRIA USTED A UN HOMBRE QUE SE DEJÓ COGER POR OTRO: MARICON O PUTO?

   El joven pasa saliva, no sabe qué responder, sabe que Franco lo conoce perfectamente y que él usaría la palabra puto para designar a un hombre que ha tenido una verga en su interior, aceptándola, llenándose con su semen. Solo esta forzándolo a admitirlo.

   -Puto, señor. -responde después de unos segundo de pensarlo, de resistirse a decir esa palabra que adquiere para él ahora otro significado.

   -¿PUTO? ¿Escuche bien, Saldívar? -le pregunta acercando su rostro al de Daniel, casi uniendo sus labios. Pudiendo cada uno de ellos percibir el aliento del otro.

   -Si, señor. -responde rápidamente sin darse tiempo a pensarlo más, y resistiéndose a dar un paso atrás.

   -Para USTED ¿un PUTO es un HOMBRE que se DEJA COGER por OTRO HOMBRE, SALDIVAR? –repite la pregunta recalcando algunas palabras.

   -Si, señor, así es. -responde tratando de resistir la dura mirada de esos ojos café oscuro que Franco clava en sus ojos claros a solo unos centímetros de distancia.

   -¡DIGALO! -le ordena.

   Daniel vuelve a pasar saliva para humedecer su garganta, como si esa acción diera valor a quien lo hace.

   -Un puto, eso es para mí, un hombre que se deja coger por otro hombre, señor. -dice rápidamente, casi atropellando las palabras, para evitar arrepentirse.

   -Usted se ha dejado coger por mí, Saldívar. ¿Cierto?- pregunta burlón, Franco, con alegría y perversión en su mirada, sin dejar de ver los ojos y la cara del musculoso clavadista, tratando de captar hasta la más mínima reacción del joven deportista cuando escucha la pregunta y cuando responda.

   Las lágrimas parecen reavivarse en los ojos de Daniel, al sentir como esa frase humilla y avergüenza su hombría, su virilidad; aprieta las mandíbulas, en una leve actitud desafiante antes de responderle

   -Si, señor. -dice mientras dos gruesas lágrimas resbalan por su rostro aceptando su desventaja, su derrota, su sumisión.

   -Entonces, SI para USTED, un PUTO es un HOMBRE que se DEJA COGER por OTRO HOMBRE y USTED SE HA DEJADO COGER POR MI… Usted es un PUTO AHORA, ¿VERDAD, SALDIVAR? –cuestiona recalcando las palabras.

   -Señor, usted sabe los motivos que, me obligaron a…

   -Eso NO IMPORTA, Saldívar. USTED SE DEJÓ COGER de cualquier forma.

   -Si, señor. Pero usted sabe por qué. Señor, yo no…

   -USTED ES UN PUTO SALDIVAR, según su definición de puto. MI PUTO. EL PUTO DE TODO HOMBRE QUE SE LA META POR EL CULO. Acéptelo.

   -Señor, yo…

   -¿Acaso no sintió como mi verga entraba en su culo, como lo desfloraba, como su culo se cerraba sobre ella?

   -Por favor, señor, no diga eso. –vuelve a esquivar la mirada de Franco aunque esta vez sin que se lo ordene regresa la mirada a su lugar.

   -Es la verdad, Saldívar, lo acabo de coger, mi verga llenó su ano. USTED me apretó la verga con el culo, ordeñándomela, y yo le dejé el culo lleno de tanta leche que aun le está escurriendo entre las nalgas.

   Los ojos de Daniel se vuelven a llenar de lágrimas, las duras palabras de Franco le recuerdan cómo ha sido desflorado brutalmente poco antes.

   -Si, señor, así fue…

   -¿Qué es usted entonces, Saldívar? Los motivos NO IMPORTAN. Los hechos son los que hablan. Mi verga en su culo, mi leche en su interior.

   -Señor…

   -¿QUÉ ES USTED, SALDIVAR? -vuelve a preguntarle más enérgico.

   -Un… -una leve pausa mientras encuentra el valor para aceptar lo que él mismo dijo- Un… puto, señor. -termina abruptamente.

   -¿Un puto? No lo escuche bien, Saldívar, repítalo más fuerte. -le ordena.

   -Un puto, señor; soy un puto por dejarme coger por usted, señor.

   -Bien, Saldívar, muy bien. Es saludable que acepte su realidad sexual de ahora en adelante. ¡Lo que es!

   La boca de Daniel se abre sin que salga una sola nota de ella. Las palabras con las que puede defenderse no existen, sabe que él mismo llevó todo hasta ese punto y ahora se atrapó a sí mismo. Solo atina a bajar la cara avergonzado, vencido, derrotado. Un puto. Eso era.

   -Véame a los ojos, Saldívar. –le ordena.

   El atleta levanta lentamente la cara mientras aprieta mandíbulas y puños en señal de enojo sin salida, de ira frustrada, de impotencia. Para hallar nuevamente la sarcástica mirada de Franco.

   -Mañana usarás estos shorts, SIN ropa interior. Y esa playera. –le ordena Franco mientras señala la ropa que deberá vestir al otro día, que es sábado.- ¿Entendido?

   -Si, señor. -le responde avergonzado, con lágrimas aun resbalando por sus mejillas y el rostro enrojecido.

   Franco se viste mientras Daniel se mantiene de pie, en el lugar donde se encontraba, desnudo aun con su perfecto y musculoso cuerpo, inmóvil, con su miembro flácido colgando y las manchas de semen aun escurriendo. Su mirada está ahora fija al suelo, sin poder superar lo que ha sucedido, el cómo su vida sexual ha cambiado tan radicalmente en unas cuantas horas. Los minutos que Franco se tarda en vestirse parecen eternos para el musculoso clavadista, espera que sus padres aun estén dormidos para que este pueda salir libremente.

   -Espero que no me desobedezca, Saldívar. -le dice en tono autoritario una vez que está terminado de meter su camisa en el pantalón para pode salir de la casa, dejó el auto lejos de ahí así que tendrá que caminar algunas cuadras para poder llegar a él.

   -No, señor. -responde Daniel sin levantar el rostro, provocándole con su aire derrotado y sumiso un ramalazo de placer al cruel hombre. Le había quebrado el espíritu.

   -Bien.

   Franco se acerca a la puerta de la recamara, le quita el seguro para abrirla lentamente, el pasillo está solo, no se oye ningún ruido, lo que quiere decir que Luis y Adriana están dormidos aun. Sale dejando la puerta abierta, ahí entre penumbra, está de pie aun el cuerpo de Daniel, desnudo, sin saber qué hacer, como si aun no comprendiera la realidad que le espera de ahora en adelante. La realidad de pasar de ser la estrella heterosexual del equipo de natación, a esclavo sexual de Franco.

   Los pasos de Franco se escuchan cada vez más lejos, hasta que Daniel oye el leve sonido de la puerta que se abre y se cierra, solo espera que sus pares no lo hayan oído. Casi como autómata camina hacia la puerta de su recamara, que el entrenador dejó abierta, y la cierra. Se pone un short para no estar desnudo, y se dirige a la cama, a tratar de descansar un momento al menos, alejándose de toda aquella pesadilla así sea en el sueño. Sus pierna le duelen por la posición que adoptó mientras Franco lo cogía, su culo siente que está destrozado, al igual que sus entrañas, pero no tan destrozado como su orgullo, su hombría y su virilidad.

   Se recuesta sobre la cama y siente frió, vuelve a adoptar la posición fetal para dormir, para tratar de olvidar, de no pensar, de no recordar al menos por algunas horas lo que ha sucedido.

   Conciliar el sueño es difícil para el desflorado nadador, pero después de varias horas de darle vueltas y vueltas a sus pensamientos, por fin, casi al amanecer, consigue quedarse dormido. Es un sueño superficial, lleno de sobresaltos y tensiones que no le proporciona el debido descanso al torturado cuerpo, a la atormentada mente del joven.

   Aunque el sueño es superficial, Daniel no recobra la conciencia hasta que siente que su madre lo está despertando moviendo sutilmente su cuerpo en la parte de los hombros y llamándolo por su nombre.

   -Daniel, hijo, es casi medio día, despierta, ¿te encuentras bien? -le pregunta mientras sigue moviéndolo para hacerlo volver a la realidad.

   -Mhhhhhhhhhhh… -la mente de Daniel aun está atontada con lo que sucedió el día anterior, pero sabe que sus padres no pueden enterarse de lo que le pasó, ni sus padres, ni nadie más.- ¿Qué horas son, mamá? -pegunta aun adormilado.

   -Son las 11:30 AM, tienes que darte un baño, tenemos un invitado a comer y debes estar presente. -le informa mientras abre las cortinas de la habitación para que la luz del día ilumine la habitación

   Los ojos de Daniel se ciegan momentáneamente al sentir la intensa luz del sol, tiene que esperar unos minutos para poder acostumbrarse. Se sienta al borde de la cama para analizar lo que su madre le ha dicho. No tenía cabeza para nada y menos para fingir normalidad y una conversación inteligente.

   -¿Invitado? -pregunta desconcertado.- Mamá, no me siento bien para recibir a nadie, no quisiera ni vestirme formalmente. -aclara mientras recuerda que Franco le ordenó vestir shorts y camiseta, y si no lo hace, si le desobedece y este se entera… No, no puede hacerlo, sabe que Franco no juega y lo que promete lo cumple en el acto.

   -Siempre te ha gustado traer amigos, hijo. Nora prácticamente vivía aquí. –la mujer le mira extrañada, notando su palidez.

   -¿Nora? ¿Viene Nora?

   ¿Su ex novia? No, no Dios, no puede encararla, verla, recordar lo vivido con ella, de cuando era un hombre completo. No un puto como ahora. Traga con dificultad, temiendo… Ella le conocía bien. Seguro que algo notaría y lo descubriría todo.

CONTINÚA (el relato no es mío)…

Julio César.

NOTA: El relato comienza algo lento, y como no tengo intensiones de apurarme más, quien lo desee puede buscarlo en esta dirección: http://www.todorelatos.com/relato/16991/

ESOS VESTUARIOS SON DE SCARY MOVIE

abril 16, 2014

PSICÓPATA AMERICANO

SCARY MOVIE

   Tuvo sus momentos… muy variados.

   Personalmente me gustan las películas “cómicas” de situaciones de cine, desde “Y Dónde está el Piloto?” a “La loca, loca historia del mundo”. Y Scary Movie, la primera, fue buena en líneas generales con sus parodias de Scream, Sé lo que hicieron el verano pasado, y aún La bruja de Blair. Me encantó el inicio, también el accidente de autos donde Bobby se la saca y le pide a Cindy que se la toque al menos y parodian una felación cuando uno de los chicos le monta el pie en el cuello a la chica, que cae sobre Bobby que gime que sí; todo fue genial. O cuando este le pide, después de deshacerse del cadáver, que vuelva a tocárselo. ¿Y la reportera seduciendo al vigilante retardado y lamiéndole el dedo, para arrugar la cara y chasquear como si probó algo particularmente feo? ¿O sus peleas con el camarógrafo (dígame cuando le tocó el seno accidentalmente)? ¿Y cuando huyen del asesino, gritándole que mueva su culo gordo, parodiando la Bruja de Blair? Si, fue entretenida, pero un personaje interesante al estudio de este espacio es Ray, el alto, apuesto y muy ambiguo chico negro (Shawn Wayans).

   Ray es un personaje totalmente estrafalario, anda con un chica y pretende ser como todos, cuando a cada rato da muestras de una manifiesta ambigüedad sexual, comenzando por el chiste de si se ve gay con aquella franelilla amarilla, o teniendo el dedo metido dentro del trasero del amigo en el auto, llegando a una escena eliminada de la cinta, cuando juegan al futbol y palmea muchas veces el trasero de un joven hasta que le gritan que se mueva, y al separarse se le ve una erección (¿por qué la eliminarían, verdad?). Terminando en la escena de las duchas, todos esos chicos en bóxers pasando frente a él, que les saluda, les alaba por algo y les palmea una nalga, llegándose al clímax con el que viene desnudo, alabado su bonito trasero y tocándole de manera procaz, siguiéndole con la vista. Continuando después con aquello de “marica el último al entrar a las duchas”, y corriendo tras ellos amenaza con “atraparles”. La verdad es que más que una escena graciosa, esta fue abiertamente sensual.

   Imagino que debe ser una fantasía erótica recurrente de todo chico con sentimientos gay en Norteamérica, ver al apuesto atleta gay en los vestuarios de la secundaria, tocando a sus amigos después de un juego, corriendo con ellos hacia las duchas, siendo aparentemente aceptado el que toque y se insinúe, cosa que tal vez, con los hormonales muchachos, les llevaría a permitirle ciertas libertades sexuales en las regaderas. Todos jóvenes, mojados y enjabonados, el agua caliente corriendo, el chico sonriendo, cayendo de rodillas y…   ¿Creen que exagero?

   Y eso que quien subió el video, cortó las otras palmadas.

Julio César.

¿COSA DE RISAS?

abril 16, 2014

RECOMPENSA

MOJADO Y MOSTRADO

   -Ja ja ja… -se revuelve el hombre.- Dejen esos chistes tan groseros, ja ja ja, que se me sale la orina… -y era cuando intensificaban los cuentos.

Julio César.

EL SUEGRO LO ENVICIA… 31

abril 15, 2014

…LO ENVICIA                         … 30

   Este relato me lo envía por correo un conocido de la casa, LeRoy, y es bueno, aunque es una mala traducción que me tomará tiempo medio hilar. Este relato que NO ES MÍO, lo llevo más bien como una pequeña adaptación. Que el autor no se moleste, por favor. Bien, la trama: un chico muy joven sueña con ser físico culturista y se casa con la hija de un ex culturista, el cual termina convirtiéndole en el juguete sexual de todos los hombres. Disfrútenlo.

……

Título: Muscle Pussy

De: hgenyc9261@gmail.com

TIO EN HILO DENTAL ROJO

   Hay chicos que nacen para vivir aventuras.

……

   -Qué coño, ¿verdad? –le pregunta Fernando a su cuñado.

   -Mierda, si, es tan suave, tan apretado, succiona tan… ¡Ahhh! –exclama este, bien enchufado, sus bolas sobre las de Bobby, algo de esperma, de tanta que hay, escapando de su agujero.

   -Es el apretado culo de un musculoso putito. Maldición, ya imagino la cantidad de tíos que desearían llenarle ese agujero de amor. –replica Fernando, su mano subiendo y bajando sobre su verga nuevamente erecta, mirando ávidamente como su cuñado abandona el cuerpo del musculoso chico, el hilo dental cerrándose sobre el agujero que mana su buena cantidad de semen. Es tanta que llena el aire con su aroma embriagador.

   Sea como sea, se monta sobre el culturista, y sin medirse o pensarlo, se la entierra nuevamente. Es notable como la lisa cabeza amoratada se acerca, pega y frota de la gruta del amor de Bobby, de donde ha apartado el hilo dental otra vez, procediendo a metérsela, palmo a palmo, de manera firme, obligando al semen a desplazarse dentro del muchacho y fuera de su culo. La sensación es tal, para ambos, que se calientan todavía más. Bobby gime y cierra los ojos, sonriendo con el rostro de lado cuando el fogoso latino comienza a cogerle otra vez, dominado por unos bríos y unas ganas que, de estar más sereno y no tan caliente como puta en fiesta de universitarios, le haría preguntarse si no sería por meterla no sólo en el culo de otro hombre, un tabí para todo hétero, sino en uno que está lleno con los espermatozoides de su cuñado. Pero Bobby no puede pensar. Todo le marea, le eleva y flota mientras ese hombre grande le mete manos, le soba y acaricia, y ese clítoris que sospecha que tiene en su culo se dispara otra vez, haciéndole alcanzar nueva cumbres justo cuando Fernando se corre nuevamente en su culo pastoso. Es tanto su placer que ni cuenta se da cuando el hombre sale, quedando recostado, las piernas abiertas, las nalgas alzadas, el hilo dental volviendo a su lugar… el culo manando grandes cantidades de semen, las de las tres corridas que ha recibido, todo un espectáculo digno de admirarse.

   Rato más tarde despierta, algo perdido, todavía boca abajo. Se levanta y contiene un jadeo, llevándose una mano atrás nota que aunque casi todo se ha secado, de manera pegostosa, todavía hay algo de líquido. Oye voces. Tomando una toalla, cubriéndose, se presenta frente a los dos hombres, vestidos y aseados, que toman algo mientras revisan cuadernos de especificaciones.

   -¡Bobby!, has regresado a la vida. –ríe Fernando levantando la copa, ofreciéndole, pero el joven niega.

   -Si, lo siento, yo… -ahora se siente inseguro.- Tengo el trabajo, ¿verdad?

   -Claro. –ríe Ken.- Te lo ganaste desde que posaste, te queda bien lo que te pongas. Es lo que estamos buscando. Lo otro… bien, lo otro fue un bono. La semana que viene tenemos una presentación en el centro de convenciones deportivas, tendrás que lucir y exhibir suspensorios y bañadores, y pasar el día en la cabina, caminando alrededor de donde estará la gente que pueda interesarse en el producto, ¿estás de acuerdo? Por lo que pude ver, creo que llevarás a mucha gente a comprar. –se piso de pie.- Tengo que bajar y ver si llegaron algunas cajas, nos vemos, Bobby. Fue… todo un placer. –le dio la mano y salió.

   Sonriendo, contento por lo del empleo y su primera presentación, también por lo saciado que había sido, Bobby se despide, quedando a solas con Fernando, quien al verle, eleve las cejas con interés.

   -Dime, Bobby, ¿lo has hecho en un balcón, usando una tanga blanca, subirte sobre la verga de un hombre y ordeñársela con tu coño presintiendo que podrían estar mirándote, viendo lo puto que eres, lo goloso que es tu agujero, mientras grita por más? –parece retarle.

   Sin embargo, no repitieron. Con esa extraña coordinación de mujer, su esposa volvió a llamarle y Bobby lo tomó como una señal de partida. Con rapidez se viste, excitado por todo lo obtenido esa tarde, y no sólo las folladas. Despidiéndose de gesto hacia Fernando, este, al teléfono, le señala una pequeña bolsa sobre la mesa. Curioso la toma, enrojeciendo y sonriendo al extraer otra de esas zungas, mínima, roja y de encajes. Sonriendo un tanto cohibido vuelve a despedirse del latino y sale, el corazón latiéndole enloquecidamente en el pecho. Ya desea llegar a casa, saltar a los brazos de su suegro y contarle todo lo ocurrido (lo del trabajo), y luego exhibirle la delicada y sensual prensa.

……

   Desafortunadamente para el muchacho, tan excitado como estaba por narrar sobre su buena suerte en la entrevista de trabajo, y mostrar la diminuta y atrevida prenda interior, no tuvo oportunidad de contarle nada a su robusto y masculino suegro cuando llegó; el hombre no estaba. Debió esperar hasta el otro día para referirle todo, siendo atrapado por sus musculosos y gruesos brazos, que rodeándole la cintura le alzaron en peso, estrechándole contra sí y medio bailándole por la estancia.

   -¡Sabía que lo lograrías, muchacho!, tienes todo lo que necesitas para modelar y ser un éxito entre los diseñadores… -comentó, bajándole refregado contra su cuerpo y cerrando una enorme mano de palma abierta sobre un glúteo del fisicoculturista rubio.- Lo tienes todo, justo como gusta.

   -Gracias, suegro… -jadeó algo enrojecido, todo su cuerpo respondiendo a la presencia, calor y olor del macho a su lado. Se estremece cuando este le atrapa la barbilla.

   -Papi, tienes que decirme papi… -con un grueso dedo le recorre el lleno labio inferior y Bobby, conteniendo un jadeo, abre la boca. El dedo entra un poco, recorriéndole los labios, su lengua sale al encuentro, excitándose al ver la lujuria estallar en los ojos del otro, desconcertándose cuando este se aleja.- Debo ir a la obra… -explica casi con pesar.

   -Claro… -intenta una sonrisa, ahora avergonzado por la respuesta física ante el hombre, ¡el padre de su mujer!, pero no pudiendo contenerse. Sabe que su culo, de alguna manera, se calienta.

   -Oye, había quedado en tomar algo esta noche con Tom y unos amigos, ¿por qué no te nos unes y celebramos tu éxito? –ofrece, y aunque no era lo que tenía en mente, Bobby asiente.

   -Está bien… papi, ¿a qué hora?

   -Voy a llegar como a las ocho, ellos pasan por mí a las nueve, nos vemos aquí, entonces.    Okay, no era el fin del mundo, pensó Bobby sintiéndose un tanto abandonado. Está bien, tendría paciencia, pasaría esa noche un rato agradable con los amigos de su suegro y luego, cuando regresarán… Tiembla incontrolablemente, estremeciéndose cuando se mira al espejo de su cuarto, desnudo. ¡Necesitaba de un hombre! Reconocerlo, admitirlo así, era sólo la mitad del dilema que ahora enfrentaba. La verdad era que… necesitaba a su suegro, específicamente a él; quería estar en sus brazos, sentirse llenado por él, su dura verga abriéndole a fondo, dándole su amor. Tendría que seducirle, lograr que volviera a tocarle y buscarle. Se ducha a conciencia, se afeita por todos lados como es su costumbre y, todavía temblando, sus mejillas rojas en su atractivo rostro de muchacho rubio de ojos azules, toma la pequeña zunga regalada por sus nuevos patrones. Es como una delicada caricia sobre su cuerpo la pequeña prenda interior de encajes. Tenerla, sentirse dulcemente aprisionado, le excita. Y todavía se siente así cuando se mete dentro de los vaqueros ajustados. Esa noche, cuando regresara de su trabajo, le daría una pequeña función a Ben, su suegro, antes de que llegaran los demás. Su torso musculoso y recio, de tetillas erguidas, sube y baja, entre avergonzado y excitado, pensándolo: necesita uno rapidito y… tal vez… salir con los chicos con su culo todavía lleno con el semen de su suegro.

   Por desgracia, el plan se le cae cuando Ben llega tarde. Disculpándose va a tomar una ducha rápida, después de lanzarle una buena mirada de aprobación dentro de su ajustada y suave camiseta negra con mangas, y su jeans desteñido muy ajustado y tenso en sus muslos y trasero. Y antes de que Bobby pueda intentar algo, como llegarse hasta el cuarto de baño, llaman a la puerta.

   -Buenas noches, Bobby… -le sonríe el hombre en la puerta, Tom, el padre de Frank, a quien ya conocía. Esa noche venía acompañado de otros tres hombres jóvenes a los que no conocía. Todos eran enormes de tamaño y figura, marcadamente musculosos, y al rubio no le habría extrañado que hubieran practicado el físico culturismo también.- Te ves bien. –le saca de su ensoñación el hombre, entrando acompañado de los otros.- Esperaba volver a encontrarme contigo, muchacho. Este es mi otro hijo, Kyle, y sus dos mejores amigos, Mark y Bill. Estamos celebrando que Kyle se casa este fin de semana, y tendremos la fiesta de su despedida de soltero. ¿Listo para salir y pasar un buen rato?

   Un escalofrió premonitorio recorre la espina del rubio y joven culturista, ignorando que sus tetillas erectas se demarcan perfectamente contra la suave tela de la camiseta.

   -Claro, señor.

……

   Esperando a su suegro, Bobby les sirve algunas cervezas a esos cuatro hombres inmensos, preguntándose cómo carajo hicieron todos, tan grandes, para entrar en un solo auto. Kyle, el hijo de Tom, se parecía mucho a su hermano Frank, el culturista con quien ha competido antes, y no puede evitar preguntarse si los dos hombres no serían gemelos. Los mismos cabellos oscuros, brazos fuertes, músculos enormes y fuertemente cincelados. Una herencia obvia de su apuesto padre. Sus amigos, Mark y Bill, eran también musculosos y grandes. Mark parecía una bestia de hombre de carnes duras y tatuadas, con nariz de boxeador, mientras que Bill es una montaña negra de músculos abultados, cabeza rapada totalmente. Cuando les recibió en el pasillo de entrada, prácticamente no había espacio suficiente para moverse.

   -¡Hey, suegro! –llama.- ¡Tom y los chicos ya están aquí!

   -¡Voy!

   -Debe estar poniéndose bonito. –se burla Tom.

   -Idiota. –responde este, entrando, con una camisa corta que se ajusta escandalosamente a su cuerpo poderoso, viéndose realmente guapo, reconoce con un aletear de estómago Bobby. Hay risas y estrechones de manos. Tom le presentó a los amigos de Kyle.- Bill, ¿no jugaste para la NFL durante un tiempo? Me pareces conocido. –le pregunta al chico rapado. Afirmación que obliga a Bobby a mirarle nuevamente, aunque se sentaba con su suegro y su cuñado a ver los juegos, asombrándose de lo mucho que los otros dos se apasionaban, no les prestaba realmente atención.

   -Si… -sonríe Bill, respondiéndole a Ben.- Aún espero que me llamen y mi estadía sea más larga. Debí retirarme por una lesión en la rodilla la temporada pasada, así que estoy de licencia hasta que crean que la pierna esté mejor.Top of Form 1

   hey, suegro   -Esperemos, amigo. ¿Y cómo se conocieron todos ustedes, chicos? –les pregunta.

   -En la universidad. –interviene Mark.- Kyle y yo estábamos en el equipo de lucha y obviamente Bill jugaba al futbol, y siempre nos encontrábamos, ya sabe, esas reuniones de tíos transpirados en suspensorios en el ala deportiva.

   -¿Lucha? –se interesa Bobby.- También yo lo practiqué en la secundaria antes de pasarme en serio al culturismo.

   -¿Te iba bien? –le mira Kyle.

   -Claro, hijo, si tenía parte del cuerpo que tiene ahora, debió irle de maravilla sobre la colchoneta… aunque ahora te ves mejor sobre los escenarios. –informa Tom y el rubio se sonroja cuando todos se vuelven a mirarle.

   -Buenos, amigos, dejen de desnudar con la vista a mi yerno, ¿cuáles son los planes para esta noche? –indaga Ben, sonriendo.- ¿Algún bar de deportes, y tal vez una pasada por las striptease? –la pregunta fue recibida con risas, como suele ser entre machos, aunque Mark arrugó la cara.

   -Joder, hombre, eso quisiéramos, pero no podrá ser. Al viejo Kyle, aquí presente, se le ha prohibido categóricamente entrar a cualquier lugar donde hallan mujeres desnudas. O mujeres a secas. Se ha convertido en la puta de su novia, está bajo su puño. Y nos jode, como él no puede obtener ningún buen culo, pretende que ninguno de nosotros lo obtenga. ¡Es tan ruin! –acusa a su amigo golpeándole en un hombro y consiguiendo que este comience a reír.

   -Mierda… -riendo, algo defraudado todavía, Ben responde riendo igual.

   -Quién sabe, la noche es joven todavía, algo se puede conseguir, ¿no lo crees, Bobby? –pregunta Tom mirando al rubio culturista, cuyas mejillas enrojecen ardientemente.    -Okay, perras, seré bueno esta noche y me autonombro conductor designado, así pueden volverse nada. –informa Ben.- Si no hay nenas, al menos de la botella podemos obtener felicidad. Vamos, todos podemos ir en mi SUV, algo apretados pero cabemos; así podrán desatarse tomando. –ofrece, y a Bobby se le empaña un tanto la feliz expectativa. No quiere admitirlo, pero tenía buenas ideas para abordar a su suegro al regreso de la salida, especialmente si estaba tomado. Joder, necesitaba de esa verga dura en su culo, no puede engañarse.

   -Suena bien por mí. ¡Se me casa un hijo y tengo que celebrarlo! –ríe Tom.- Y vamos ya, que me hago viejo.

   El alegre y masculino grupo sale de la vivienda rumbo al carro de Ben, acomodándose como pueden. Muy apretado, Bobby queda casi montado sobre Tom, estremeciéndose. El joven no puede explicarse por qué le agradó tanto verle, aunque se miente. Había algo en ese sujeto fornido, maduro, todo un semental, que le recordaba a su suegro. Y en pleno viaje, mientras se dirigían a la barra, el hombre cruzó un brazo sobre sus hombros, contacto pesado que le hizo calentar el estómago al recordar sus palabras, dichas hace tiempo, sobre su coño caliente. Mientras el resto del grupo habla y ríe, recordando cosas sobre Kyle, bastante escandalosamente, Tom aprovecha y se inclina hacia el joven culturista, susurrándole en el oído:

   -No he podido dejar de pensar en tu coño afeitado y bonito, Bobby; en lo hambriento que está siempre por vergas, por cosas que lo abran y lo llenen. No tuve oportunidad de probarlo, de clavarte mi enorme tranca la última vez… -le susurra vicioso, casi rozándole la oreja.- Vamos a tener que hacer algo para remediarlo, ¿no te parece? Si te gustó sentir la verga de mi hijo, caliente y palpitante, la mía te enloquecerá.

   El rubio culturista temblaba violentamente, recorrido por la inquietud de que los otros, esos chicos que pensaban que él era como uno de ellos, le oyeran… Y por la lujuria. Casi pega un bote y jadea cuando, en medio de la oscuridad, rodeado de los otros, Tom le atrapa una mano y la coloca sobre su regazo, donde el muchacho, temblando más, ahora sólo de calenturas, encuentra y aprieta su verga dura bajo los pantalones vaqueros. Tan gruesa como la recordaba en sus fantasías de todas esas noches que ha tenido de abstinencia, sin su suegro o su cuñado, para calmar tu ardiente culo… o coño.

……    Minutos más tarde estacionan en el Sports Bar elegido para pasar la noche. El bar estaba lleno, realmente concurrido por una ruidosa multitud de hombres escandalosos y medios ebrios. En cuanto entra, el grupo comienza a pedir tragos, y aunque no había pensado beber mucho, para mantenerse bajo control y de bajo perfil, a Bobby le insistieron tanto, que casi en seguida sintió su cabeza zumbando un poco por las copas. Pronto Kyle y Mark estuvieron discutiendo y compitiendo animadamente como les ocurre a tantos deportistas cuando se reúnen y beben, luchando por mostrar más bíceps o fuerza a la hora de ganar al pulso, convirtiéndose en el pequeño foco de interés de otros machos llenos de testosteronas que disfrutan los deportes, los tragos y la competencia. El resto había reservado un stand en una esquina, donde Tom bebía y Ben reía.

   Bobby, algo mareado fue hacia ellos, escuchándoles hablar de sus años de competencias, notando como su suegro se volvía hacia otra gente, riendo y aclarando algún punto de sus relatos. Fue cuando el rubio culturista se sintió atrapado por Tom, quien le tomó una mano y tiró de él hacia abajo, terminando sentado, de lado, en su regazo de muslos musculosos y abdomen recio pero plano, mientras la gente alrededor parecía no notarlo, ocupados como estaban en sus cosas. Acalorado, mejillas muy rojas, el joven le mira sonreír… y lo siente. Nota como la verga de Tom endurece de manera escandalosa, gruesa, larga y caliente bajo sus nalgas. Esperando. Y Bobby, que más tarde pensaría que realmente debió estar mucho más tomado de lo que imaginaba, de alguna manera que el otro nota, relajaba su trasero, abre un poco sus nalgas y se refriega allí, sobre la dura verga. En ese local público, rodeado de machos alfas, su culo se frota, abre y cierra sobre esa barra lateralizada siguiendo la misma dirección de su raja interglútea.

   El muchacho lo siente estremecerse, percibe como su verga palpita más y sabe que de poder hacerlo, Tom se la sacaría y la metería dentro de su culo allí mismo. Caliente, cerrando los ojos, respirando con agitación, Bobby se pregunta qué haría si ese hombre lo hiciera, sacársela y ofrecérsela, una de esas dulce y firmes barras duras de macho urgida de su agujero vicioso. Eso podría terminar en un gang bang, todos esos hombres contra él… La sola idea le hace tragar y su culo se moja totalmente.

   Si, su suegro le había enviciado, no podía resistirse a la idea de pertenecerle a los machos, de sentir su culo… no, su coño, lleno por ellos. Y eso quiere ahora, en ese momento. Un hombre llenándole todo.

CONTINÚA…

Julio César.

NAIROBI PINTO, LA PERIODISTA QUE ES NOTICIA

abril 15, 2014

REGRESO AL COSMOS

NAIROBI PINTO

   Apareció, menos mal.

   Nada más este fin de semana, hablando con una amiga a la hora del desayuno, ella comentaba que seguramente ya estaba muerta. Nadie sabía quién se la había llevado o por qué, nadie se había comunicado con alguien. Pero hoy, temprano, escuché que apareció, sana y salva, y me alegré. De verdad. Nairobi Pinto, jefa de corresponsalía del devaluado canal GLOBOVISION, había sido liberada por sus secuestradores. En estos casos unos siempre espera un resultado como el de Richard Boulton, como lo fue, gracias a Dios, pero se teme uno tipo los niños Faddoul y el señor Rivas. Todavía duele recordarles (LOS NIÑOS PERDIDOS PARA SIEMPRE). Sin embargo, este secuestro dará de qué hablar, la gente es muy comadrera. La periodista llegó por sus propios pasos a Protección Civil de Cúa, dijo quién era y fue evaluada medicamente. Veremos qué ocurre al paso de los días, con cuentos e hipótesis malintencionados, pero a mí, la sonrisa no se me quita. Qué bueno que apareció y que está con su familia.

Julio César.

TOQUES Y JUEGOS

abril 15, 2014

QUIÉN MIRA

TOCANDOLE EL BULTO AL AMIGO

   Nada raro.

   ¿Amigos que se reúnen una calurosa tarde para ver deportes, y que hablando o viendo algo interesante, se pongan traviesos?, nada tiene de extraño que uno toque, apriete y agite juguetonamente. Siempre pasa aunque novias y esposas nada sepan. ¡Son cosas de hombres!

Julio César.

VIERNES DE CONCILIO

abril 12, 2014

REGRESO AL COSMOS

   No son ellos, pero casi…

   Esta noche, en Guatire, debió comenzar la conmemoración de la Semana Santa con la tradicional misa del Viernes de Concilio, y me lo perdí, qué pena. Después de las confesiones y la liturgia, en la iglesia se escuchará el concierto sacro. Y créanlo, es hermoso. Mucha gente parece sorprenderse de mis ideas sobre Dios y que le conceda tanta importancia a la historia, la Biblia, la Iglesia y a mis creencias; con el respeto a todo el mundo, aclaro que creo en Dios porque me nace hacerlo de una manera que no soy capaz de expresar y ser comprendido. Debe ser como aquellos que no pueden explicarle a otros por qué quieren a este o aquel, o por qué odiamos de igual manera. Como con los Carnavales, no habrá Semana Santa en las playas, no estamos para eso. Quedarán las procesiones y el encuentro en las calles. Imagino que las iglesias estarán llenas, en tiempos oscuros como este, la gente necesita sentir que va a la casa de Dios. Otro sentimiento real. Allí nos encontraremos.

NAIROBI PINTO, LA PERIODISTA QUE ES NOTICIA

Julio César.

OFERTAS PARA EL TURISTA AFORTUNADO

abril 12, 2014

VAYA PREGUNTA

SEXY PAR5EJA GAY

   Dos lindos amigos muy deseosos por complacer…

   -Está bien, señor, no podemos ser salvavidas porque no sabemos nadar pero creo que podemos ayudar al turismo de Playa Parguito con otras acciones. Como una lucha entre mi panita y yo, en tangas, sacando jabones de una tina llena de agua espumosa; o luchando en aceites, aunque eso es mejor en hilos dentales por aquellos de las llaves; o lavando carros, nosotros dos y tres amigos más, atendiendo todos a un tío en su auto, cinco tipos en bikinis para uno solo; o…

Julio César.

PILLADO POR LOS NEGROS

abril 12, 2014

NATURALEZA

TIO XXX

   Se les abre para enfrentar su destino como un hombre…

   -¡Vengan malditos negros! –les grita con desprecio y furor, mejillas rojas y ojos enloquecidos de odio el joven neonazi a los tres chicos de color que le atraparon en su cuartel cuando escapaba después de incendiar una cruz frente al bar donde estos pasaban el rato.- Es lo que quieren, ¿no? ¡Tómenlo! –grita y alza sus nalgas tersas y enrojecidas.- Hagan lo que quieran, sucios negros, no les voy a rogar por piedad. Puedo con todas sus enormes malas intensiones. ¡Soy un hombre! –les grita mientras lo baila, abriendo y cerrando los glúteos.- Vamos, negros malditos… -jadea ahora, como lleva ya casi cuarenta minutos desde que le dieron duro la primera vez para castigarle pero lo que parecieron fue excitarle.

Julio César.


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