PELEON

octubre 22, 2014

OTRO DIOS DEL RAYO

DURO Y SEXY

   -¡Ven acá, hijo de puta! Voy a darte lo que te andas buscando…

Julio César.

PREPARANDO EL MOMENTO

octubre 22, 2014

CASOS DE FAMILIA

SEXO EN LA PISCINA

   Cuando se sabe…

   Si, el truco estaba en meterle la lengua bien adentro en el culo, caliente y reptante, estimulante. No había tío que se resistiera o culo que no se abriera así, aunque este no lo supiera conscientemente, tan sólo su cuerpo deseándolo. Era necesario ese trabajo, no únicamente para saborearse el dulce fruto a comer, sino lograr que titilara, que palpitara, que quisiera más. Así, cuando el primer güevo de macho que lo atravesara en su vida (el primero de muchos, como solía suceder después de que lo probaban), fuera una experiencia casi mística de ardiente placer. Sonríe, atrapándole la cintura, oyéndole gemir bajito que se la meta más. Sí, su compadre estaba listo para nacer como toda una perra caliente.

Julio César.

PISTORIUS… ¡CINCO AÑOS!

octubre 22, 2014

QUERIDA VIRGEN DEL VALLE

OSCAR PISTORIUS CAE

   Lamenta… que le hayan atrapado.

   Qué barbaridad, siempre es igual con los ricos y famosos, para ellos siempre se usa un código diferente. Oscar Pistorius mató a su novia y la condena que se le imputa, cinco años, contempla pasar un tiempo en prisión, que no será mucho hablando en términos de toda una vida, y luego cumplir el resto afuera. Pobre Reeva Steenkamp, pagó caro la insensatez de vivir con un hombre a quien todos sabían desequilibrado; aunque no merecía lo que este y el código penal sudafricano le hicieron. Dicen que no se pudo probar que no fue un asesinato impremeditado. El sujeto es de mal carácter, se ha visto envuelto en escándalos, discutía violentamente con la novia, esta va a dejarle y accidentalmente la mata de un escopetazo. Primero niega haberlo hecho, luego sale con lo del “miedo que sintió” creyendo que se trataba de un intruso. Tú vives con otra persona, oyes un ruido en el baño, no sabes dónde está esa otra persona y lo normal, lo lógico, es entrar y disparar… sostuvo el sistema legal sudafricano. Qué vergüenza.

Julio César.

LA VENGANZA DEL MAL PADRINO

octubre 21, 2014

DULCE JUVENTUD

CASI FRENTE AL ALTAR

   -Me la quitaste, pendejo, pero cuando le estés dando el sí frente al altar… -y empuja.- …Siente mis niños nadando en tu ano. Y deja de gemir por más, que te van a escuchar.

Julio César.

DESAFIOS

octubre 21, 2014

AGUAAA

DESAFIANTE Y SEXY

   Dos salvavidas regañaron a una niña que se quitó el traje de baño, ahora entra él para ver qué le dicen. Y callan… con las bocas abiertas.

JOVEN Y CALIENTE

   -Profesor, necesito una lección de amor… ¿se anima?

Julio César.

LO QUE AHORA SE DICE DEL CASO SERRA

octubre 21, 2014

MARIA CORINA MACHADO Y LA HISTORIA

LA OBRA DE TEATRO

   Quien mucho habla, mucho erra…

   Como siempre, al Gobierno más le habría convenido quedarse callado en este asunto. Pero no pudieron. Un emblemático diputado oficialista es asesinado de manera terrible y brutal, y las bocas se les hicieron agua, era el autobús que necesitaban ‘para embromar a un poco de gente. No a todos les pasó, no todo el mundo es medio retrasado, pero si a buena parte de ellos, comenzando por la irresponsable de Mari Pili Hernández, dama falaz donde las haya (por suerte para ella parece no sufrir de vergüenzas). Qué los casos Anderson, Otaiza y Montoya les hubiera reventado en las caras de mentirosos, una y otra vez, no impidió que tejieran todo un cuento sobre el nuevo homicidio, uno que ya no se sabe qué número es entre los miles que van del año, los cuales les tiene sin cuidado. Y la verdad es que el asunto es desagradable, porque aunque ese joven era repulsivo, tenía madre, padre, hermanos, gente que, por razones que nunca se entienden, le apreciaban. Su muerte no debió ocurrir, como la de ningún venezolano a manos de la inseguridad, pero acontecida debió ser tratada con el discreto y digno luto de quienes pierden a alguien en este país cundido de violencia, de malandros armados, de crimen impune, como llora la viuda del taxista, los hijos del policía común, la doñita en el cerro; pero no, se quiso montar todo un circo, con enanos y todo, así que su vida tiene que ser analizada por quienes no le conocimos sino por la mala impresión que daba desde la Asamblea Nacional.

LA ABERRACION DEL 23 DE ENERO

   Siempre le detesté desde al asunto de aquellos niños usados en la parroquia caraqueña del 23 de Enero, obligados a posar encapuchados y armados, prostituidos por sus padres con algunas prebendas, caso jamás investigado por una Fiscalía y unos tribunales vergonzosamente entregados al poder (de la Defensora de su Cargo uno ni ilusiones se hace). Desde ese momento le odié, quien usa niños para sus fines inconfesables merece toda la censura del mundo, sea aquí, las FARC en Colombia, los niños soldados en África o los niños bombas en el Medio Oriente. Cuando cae el diputado, asesinado con arma blanca dentro de su propia casa (crimen que este país ya conoce y que nunca antes ha molestado al Gobierno), de manera brutal, en seguida gente como Mari Pili Hernández corrió a acusar a la oposición de criminal, sin esperar MARI PILI HERNANDEZsiquiera que la policía comenzara a investigar (delito el suyo tipificado en la ley de telecomunicaciones, difundir mentiras, calumnias, inventos y libelos que causen inquietud dentro de la población o someta a otros al odio público; pero para sus crímenes sí no hay CONATEL, ella puede delinquir, cuan malandro de barrio, amparada en la seguridad de la impunidad que le da su postura política), Diosdado Cabello (presidente de la Asamblea Nacional) y Nicolás Maduro se lanzaron a señalar a la oligarquía (la de la Oposición, no la del Gobierno), con el cuento de siempre, que si los paramilitares, Álvaro Uribe Vélez y María Corina Machado. Hablaron y hablaron, señalaron e insultaron…

   Y todo eso sin esperar una investigación o presentar pruebas concretas más allá de sus palabras. Al país no se le dijo cómo entró esa gente a la casa de un hombre que se hacía rodear de un poderoso sequito de guardaespaldas; nadie dijo dónde estaban los guardaespaldas o cómo sabía alguien que no estarían en ese momento; ni qué mostraban las grabaciones (no hasta editarlas, claro); ni quién encontró los cadáveres. Nada de eso se había dicho pero ya se hablaba de sicariato proveniente de Colombia, donde se planificó, con la ultra derecha venezolana, durante meses el golpe; si, sicarios que matan con punzones para confundir las investigaciones pero que no apagan las cámaras… aunque lo planificaron con tiempo. Todo ese cuento absurdo parecía demasiado traído por los cabellos y fue cuando los chavistas de calle comenzaron a ver hacia el segundo en el mando, el Patiño de Nicolás Maduro, el señor Diosdado Cabello. Por alguna razón que sólo ellos saben (y que el señor Cabello debe estar al tanto), los chavistas de calle le detestan y piensan todo lo malo de él. Y sin creer particularmente en este punto, la cosa llamaba la atención. ¿Un asesinato político planeado desde la cúpula podrida del PSUV?

ERNESTO SAMPER, EX NARCO PRESIDENTE

   Ese apresuramiento para oscurecer el caso, Mari Pili Hernández desviando ladinamente la atención del personaje y los detalles grotescos del crimen hacia la gente que ella odia, o a quienes le dijeron que implicara, despertaba suspicacias, unas que llegaron al techo cuando Ernesto Samper, ex presidente colombiano, ahora Secretario General de UNASUR por intermedio de Venezuela, dijo: “El asesinato del joven diputado Robert Serra en Venezuela es una preocupante señal de infiltración del paramilitarismo colombiano”. Fuera de Venezuela como estaba, a las horas de conocerse el homicidio, sin que la policía comenzara todavía a trabajar, el hombre se lanza en su perorata; ¿quién le ordenó decir eso? ¿Era su parte del guión? ¿Por ello se le hizo presidente de UNASUR a pesar de su pasado con el narcotráfico? Desde Colombia le callaron la boca, porque ni idea tenían de paramilitares en Venezuela (todos los grupos nacionales fueron creados y armados por Hugo Rafael Chávez Frías), ni el DAS estaba al tanto de lo que aparentemente el ex narco presidente sí sabía (no es de extrañar que todos se juntaran, la basura, con peso propia, queda toda en el mismo rincón cuando las cosas se mueven mucho, así hoy está en UNASUR). ¿Mandó el Gobierno, o parte de él (con Mari Pili y Samper en la jugada) a asesinar a Robert Serra? Era lo que todo el mundo se preguntaba; después de lo de Danilo Anderson, todo era posible.

PATRICIA POLEO

   La ayuda le viene al Gobierno, sin embargo, de una fuente inesperada. Patricia Poleo, una periodista en el exilio por persecuciones de Hugo Rafael Chávez Frías, cuyo funeral ella seguramente siguió por televisión y no me atreveré a decir que comiendo un dulcito de lechosa. Es ella quien, primero, desvela públicamente lo ocurrido, salvando al régimen de cargar con la chapa de un ajuste entre malandros que dejó un muerto interno. Y lo que dijo Patricia Poleo fue bien feo: que a Robert Serra le mata el jefe de sus guardaespaldas, quien también era su pareja sexual para ese momento, y que lo hizo para librarse de su acoso, el cual incluso llegó a amenazar la vida de su señora madre si le dejaba. A esos puntos parece que llevó la cosa el difunto señor Serra. No extraña, llevan demasiado tiempo en el poder y se han extraviado, dejándose arrastrar a vicios y excesos. Simón Bolívar nos advirtió contra esto. Así, algo que debería conocerse únicamente en los tribunales, quedar en el secreto del sumario para proteger el luto de la familia, la irresponsabilidad de Mari Pili Hernández y la incansable verborrea de Nicolás Maduro lo convirtieron en feria de pueblo. Debo confesar que aunque quiero y admiro a Patricia Poleo, aún a mí me pareció grave lo que dijo (lo dudé, caramba). Y eso que la incertidumbre sobre el llamado “crimen pasional” ya estaba sobre el tapete. Matar a una persona así habla de una saña que tiene mucho de verdadera intimidad, aunque supuse, como muchos, que la cosa venía por la joven asistente muerta a su lado. Pero no, como suele ser, Patricia Poleo, aún fuera del país, parece que estaba en la pista verdadera, y Mari Pili Hernández, para variar, o no sabía o mentía a sabiendas.

LA RAZON

   La confirmación, al menos para mí, llega de una columna que sigo en el semanario LA RAZON, la del señor Manuel Isidro Molina, de quien adverso su mentalidad de izquierda (para ellos un ser que hace mucho daño, como Rafael Ramírez en PDVSA, destruyéndola, endeudándola, haciéndola insegura y aseguran que a punto de venderla, no molesta; lo que si importa es que la “derecha” no le saque de su cargo, he ahí el gran triunfo; ¿quién puede entenderse con gente así?), pero sí la buena intención de sus párrafos. Disfrútenlo:

……

PASANDO LA HOJA

ENTRE EL PUÑAL Y LA PARED

Por Manuel Isidro Molina.

   El presidente Nicolás Maduro hizo un gran esfuerzo para echar a la cuneta los antecedentes personales del asesinado diputado Robert Serra y enfilar hacia el paramilitarismo colombiano y “la derecha” venezolana y continental, la culpa principal del repugnante doble homicidio, que también acabó brutalmente con la vida de María Herrera, su asistente y ahijada de santería (religión Yuruba) o palería (“magia negra”), según diversas versiones.

   La versión heroica oficial, la de un impoluto y virtuoso dirigente político, “lo mejor de la juventud del PSUV”, no la cree nadie, ni los propios chavistas; y menos quienes le conocieron (y sufrieron) de cerca.

   Según referencia de personas que le conocieron, Serra fue un homosexual muy activo y agresivo, cuando de acosar a sus “novios” o pretendientes se trataba, desde la posición de abuso de poder y manejo de cuantiosos recursos de procedencia desconocida. Algunos de sus escoltas masculinos hacían parte de su entorno íntimo, lo que se conocerá en el expediente respectivo cuando se abra legalmente al conocimiento público. Los detectives involucrados en el caso, conocen de esto y mucho más, independientemente de la fuerte pugna que se produjo entre el CICPC (Cuerpo de Investigaciones Científicas y Criminalísticas, bajo rectoría del ministro Miguel Rodríguez Torres) y el SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, bajo rectoría del presidente Nicolás Maduro, aunque adscrito al ministerio de Interior, Justicia y Paz).

   Esa condición homosexual y sus prácticas de acoso y abuso de poder, habrían sido el detonante principal para la activación del inaceptable doble asesinato que estremeció a Venezuela y tuvo repercusiones en el exterior. Un hecho demasiado brutal e inmerecido por nuestro país.

   El presidente Maduro, en rueda de prensa el miércoles pasado, fue convincente al argumentar la conexión con el crimen de una banda delictiva liderada por “el Colombia” e integrada mayoritariamente por colombianos, posiblemente con doble nacionalidad, colombiana y venezolana. Por esa vía, denunció participación paramilitar colombiana y, más allá, conexión política del ex presidente Álvaro Uribe, quien sostiene evidentes, muy notorios, con opositores de la ultra derecha venezolana.

   Lo cierto es que esa posible conexión paramilitar –no la niego, a priori- aún no se ha demostrado, y queda en manos de la Fiscalía y los investigadores venezolanos empalmar pruebas con las autoridades colombianas.

   Sin embargo, el móvil-base del crimen, pasional  codicioso, a cargo de su escolta-novio Edwin Torres, no puede ser negado. Por el contrario, se fortalecerá a medida que avancen las investigaciones y se establezca la completa verdad. Que sus debilidades humanas hayan sido aprovechadas por “el Colombia” para lucrar o cumplir con sus supuestos compinches paramilitares colombianos, es otra cosa: unos haciendo el amor y otros haciendo la guerra.

   Con esta maniobra, nada más y nada menos que a cargo del Presidente de la República, Nicolás Maduro, el Gobierno y el PSUV quedan entre el puñal y la pared. Toda la verdad sobre el caso Serra, está por conocerse. Ni la Fiscalía ni el Poder Judicial pueden negarle a la nación el conocimiento pleno del expediente una vez cumplido el proceso inicial del juicio. Sería un secuestro inaceptable. Siempre, la mentira tiene piernas cortas.

……

   Hasta aquí la columna del señor Molina, y quedan cositas por comentar. Lo primero es que la familia Serra jamás debió permitir o prestarse a semejante circo si el difunto tenía la costumbre de abusar de su poder para “conseguir lo que quería”, sabiendo que su vida privada sería debatida, no como el heroico íncono de la revolución que cae luchando sino el odioso sujeto que abusaba y amenazaba a quienes no querían someterse a sus demandas sexuales. Lo segundo sería decir que el cerco a la información, la brutal censura que el Gobierno ha impuesto a los medios de comunicación, funciona; no dejaron saber qué ocurría pero si jugaron bien a montar un parapeto que no se sostiene, para señalar, perseguir y agredir a enemigos políticos, tal y como los fascistas hicieron en la Italia de los treinta (los fascistas son iguales en todas partes, sólo cambian de caras); pero qué bien hace quedar a mujeres como Patricia Poleo, que no sólo sabe sin estar presente (todo buen reportero debe contar con fuentes confiables), sino que se atreve a rasgar el impúdico silencio de las complicidades (hoy se puede leer en Las Verdades de Miguel, que la culpa de todo la tiene Uribe, sumándose el hombre a la campaña gobiernera).

   Y ahora algunos señalamientos sobre el articulo de señor Molina en sí, a su lenguaje de izquierda…

   Lo primero es que eso de que se valieran de las “debilidades” (preferencia sexual), del diputad para atacarle, es feo. No está mal ser gay, por las razones que sean, pero sí imponer con amenazas y violencia sus deseos sobre otros. Sonó algo homófobo. A menos que hablara de delincuentes usando las rabias por las presiones sexuales sobre el guardaespaldas, pero incluso así, ser gay no era el problema. Lo segundo es cuando expresa señalamientos del señor Uribe Vélez con la ultra derecha, y lo hace parecer como algo malo, como una reunión de Judas con el Diablo antes de que comenzara la pasión de Jesús; queda mal porque cuando Hugo Rafael Chávez Frías se reunía con locos, dementes, asesinos que se hacían llamar “presidentes”, fuera de los jerarcas de la narco FARC, este señor nunca señaló nada al respecto. Aparentemente está mal ser amigos de gente que no se autoproclama de izquierda, o que la combate. Lo de “la ultra derecha”, sonó gracioso, sólo él y la gente del régimen usan el término; ojalá en este país, de verdad, existiera una ultra derecha a la que le doliera esta tierra; pero como buen hombre de izquierda, confunde a quienes no comparten su ideología con delincuentes reaccionarios. Se quedaron en los sesenta. Lo de la conexión del señor “Colombia”, por colombiano, con los paramilitares colombianos, me parece como muy traída por los pelos. El señor reinaba en residencias de la Misión Vivienda, tenía una extensa y conocida banda delincuencial (hasta hablan de policías en su nómina), y la doble nacionalidad sólo la otorga el Gobierno, como ocurrió cuando se ceduló a verracos del vecino país, gente con prontuarios, pero que no importó porque se decían chavistas (cosa que muchos no denunciaron en su momento, aunque otros alertaron que la violencia se enseñorearía de Venezuela). ¿Será en realidad un paramilitar o un narco guerrillero escapado en busca de mejores oportunidades?

  Con la mentalidad de izquierda es difícil razonar, siempre quieren que la memoria llegue hasta el mes pasado; lo hecho quince, diez, cinco o el año pasado ya no cuenta. Ha desaparecido totalmente de la memoria de los revolucionarios; así nada es responsabilidad de ellos, pero tampoco pueden resolver ningún problema porque sencillamente no lo ven e insisten en las mismas medidas que han causado el desastre año tras año. En cuanto a que se sepa cabalmente qué ocurrió, pasado el tiempo, no soy tan optimista; todavía no sabemos quién mató al fiscal Anderson, el por qué jamás se detuvo al ex presidente Chávez Frías y a Isaías Rodríguez, Fiscal para ese entonces, por inventar un falso testigo para entorpecer la investigación. No se sabe nada de Walid Makled, de sus cómplices, protectores o socios. De los narco generales, el Cartel del Sol, sólo se oyen felicitaciones; periodistas y abogados asesinados por denunciarles, siguen así, muertos. Sobre los asesinos de Juancho Montoya se ha tendido un manto de impunidad, tanto que la familia anda trinando de indignación, comentando públicamente que no le creen ni una palabra a la señora Fiscal y al Presidente de la República sobre la autoría de Leopoldo López.

   ¿Conoceremos la verdad en este caso? Amanecerá y veremos.

Julio César.

NOTA: Por cierto, de los policías que se habla en conexión con el señor don “Colombia”, parecen ser de PoliCaracas y eso se ha quedado así. De ser de PoliBaruta o PoliHatillo, ya las policías estuvieran intervenidas, los directores detenidos y los alcaldes implicados, Mari Pili Hernández, con teatralidad y desvergüenza, cacarearía tanto en cámara que parecería gallina queriendo poner un huevo pero no pudiendo… Ah, pero es PoliCaracas. Hágase el silencio… y el silencio se hizo. Es el problema de los insensatos, los necios no entienden ni sus vidas. Señores, los escándalos, la podredumbre, la basura, se recoge y se dispone de ella en silencio, sin hacer ruido. Debe ser algo privado por respeto a ustedes mismos.

ENCUENTROS EN FIESTAS

octubre 17, 2014

RESIGNACION

CHICO EN HILO DENTAL

   Dos copitas y…

   En una fiesta entre amigos nada como el que se emborracha y se mete a tu cuarto, y pillándole te sorprendes y desconciertas porque no sabes qué quiere… pero se lo das. Y bien duro. Una y otra vez. ¿Quién podría resistirse? ¿No sería una gran sorpresa?

Julio César.

NUEVOS ESTADOS PELIGROSOS

octubre 17, 2014

DULCE JUVENTUD

TERRORISTA HOT

   -¡Infieles! –ruge a los marines.- Ríndanse, hemos venido a cogernos… todo esto. Y tenemos las armas del calibre que les gusta.

LA VENGANZA DEL MAL PADRINO

Julio César.

EL CASO SERRA, LOS CUENTOS DE MADURO

octubre 17, 2014

MARIA CORINA MACHADO Y LA HISTORIA

URIBE-MADURO

  Casi parecen de la cripta.

   Es peligroso escribir cosas así; aquí, por cualquier cosa que no le guste a un jerarca, te aplican una ley, un arresto o un juicio; pero la verdad es que se pasaron con la necedad. Es casi un deber de piedad, señalarselos. El Gobierno, definitivamente, cree que la gente es pendeja. Ya no es una sospecha, ya no es que parece que nos tratan como bobos; no, tienen, aparentemente, la convicción. Anoche, después de levantar tantas expectativas sobre el caso, el presidente designado por su CNE (chavista antes, ahora madurista), Nicolás Maduro iba a contar lo que ocurrió con el joven diputado Robert Serra, recientemente asesinado… aunque ya han caído como moscas una gran cantidad de venezolanos desde entonces, pero, aparentemente, sólo este cuenta. Era raro que fuera un Presidente de la República, designado por su gente puesta para contar los votos (y, oh, sorpresa de sorpresas, ganó), pero Presidente al fin y al cabo, quien hablara del tema, en lugar del ministro de la Seguridad o los jefes policiales que fueron e investigaron. Pero así son las cosas en las repúblicas bananeras.

   Y para no desmerecer la fama de insensatos, comenzaron con un largo cuento donde al joven diputado le asesina una conspiración nacida hace meses en Colombia, y alentada por venezolanos que se les han opuesto toda la vida y que salen bien en las encuestas comparados con ellos (una coincidencia inocente, me imagino), gente malvada que compra y corrompe al jefe de los guardaespaldas del diputado. Y, disparate de disparates, muestran un video donde el fulano jefe de seguridad llega con los asesinos (supuestamente, porque a esta gente le cree el que quiere creerles, por la razones que sean, pero como acto de fe), y le matan. Un crimen que se planifica con meses de anticipación, con el jefe de los guardaespaldas implicado, ¿y ni siquiera desactivan las cámaras de seguridad? Y así quieren que les creamos las necedades que cuentan. Pienso matar a un sujeto, le sigo, estudio la vivienda, dentro de la casa está quien diseñó la seguridad, voy a asesinarle… y no apago las cámaras. Al contrario, dejo que me graben. ¡Vaya conspiración!

   La cosa suena a las chambonadas que el Gobierno siempre monta para intentar darle un matiz de heroísmo a lo que no es más que un ajuste de cuentas (no al crimen del diputado, aunque las cosas que se cuentan son terribles, sino a los detalles). Cuando cae el fiscal Anderson, casi lo convierten en un santo, hasta que se descubre la caja de caudales llena de reales, que guardaba ahí de sus “negocitos”. Luego Hugo Rafael Chávez Frías, junto a Isaías Rodríguez, Fiscal General del Gobierno para ese entonces, montan un proceso amañado contra un grupo de venezolanos respecto a eso, y se traen a un hombre que jura que conspiraba con este y aquel, tal día en cual lugar… para que se supiera que el día en cuestión todavía cumplía una condena penal en Colombia. Cuando matan a Juancho Montoya, el día que le disparaban parejo a los muchachos que protestaban frente a la Fiscalía, un 12 de Febrero, Día de la Juventud, por unos muchachos encarcelados por los caprichos y excesos de extraviado Vielma Mora en el Táchira (ese fascista ha sido otro terrible desengaño, aunque hay que darle la razón a la gente que sostiene que si andaba con esos sujetos, igual debía ser), montan aquel show con ese señor caído, encarcelan a Leopoldo López, hablan de los sicarios, de los exiliados en Miami… para que su agresor resultara ser un agente del SEBIN, de los grupos que mandaron a acabar a sangre y fuego con la protesta de los jóvenes.

   Ya antes, hace tiempo, cuando en Caracas se bombardeaban embajadas y bancos para hacer creer en una oposición terrorista, frente FEDECAMARAS se iba a colocar una bomba que les estalló a los inútiles esos, matando a uno (al que no se llevaron, lo dejaron ahí con todos sus papeles de identificación, ¡qué ineptos!), resultando gente de los colectivos y de cuerpos de seguridad. Ahora pasa esto… sospechas, denuncias, señalamientos… pero nada de que fulano se reunió con zutano tal día en tal parte, o le llamó desde el número tal al vecino país, al teléfono cual; nada que pueda ser investigado y rastreado y que les vaya a estallar más tarde en las caras. No, todo es vago, dedos apuntando… pero con un cuento muy malo.

   Desde el principio todo estuvo viciado de imbecilidad, ¿un sicario que mata con punzón y acuchilla y acuchilla hasta que una caja de caudales es abierta? ¿Qué había ahí? ¿El fantasma de Anderson? El jefe de sus guardaespaldas le mata, ¿quién le contrató para tal cargo?, ¿quién le investigó la vida para asegurase que no fuera un ladrón u homicida?, ¿quién firmó su porte de arma? Alguien comentó “llevaban tiempo siguiéndole”, entonces ¿por qué no se hizo nada? Nicolás Maduro señaló a un “Colombiano”, y le tacha de paramilitar, ¿en serio? ¿Ya se sabe en qué batallón militaba? ¿Tiene un alias como los otros paramilitares o los de las guerrillas? ¿Llegó de Colombia su expediente? ¿Un paramilitar, ¡un paramilitar!, reinando en conjuntos residenciales de la Misión Venezuela donde extorsionaba y cobraba peaje? ¿No será más bien un narcoterrorista de las FARC, grupo peligroso de criminales a quienes se ceduló y dio nacionalidad aunque todo el mundo decía que era una locura que traería la violencia de esa gente a este país?

   No se sabe, porque como fuera de abrir la boca y echar cuentos no se tiene nada más (nada real, si se le contrató desde Colombia debe haber correos o llamadas que puedan buscarse en registros telefónicos o de la red en esas fechas; el DAS colombiano tiene su buena fama), entonces lo que queda es creerles porque son muy serios y jamás no han mentido. Triste fue que después del largo cuento del señor Maduro, con tropas invisibles metiéndose desde el vecino país (fue incómodo escucharle lamentarse de los paramilitares aquí, como si no fuera su Gobierno quien debe cuidar que no sea así), drones con mentes propias, la Estrella de la Muerte estacionada en el espacio justo sobre Venezuela, cuando llega la hora de las preguntas de la prensa internacional, el hombre le interroga sobre los precios del petróleo y la brutal crisis económica que padecemos y que ni el salvaje paquete neoliberal implementado hasta ahora ha logrado paliar. ¡Ni ese señor se comió el cuento! Y eso que no es venezolano y debió sonarle de lo más exotico.

   Lo que debe preocupar al Gobierno es lo que la gente dice por lo bajo. Los anticastristas (y opositores a sus sátrapas nacionales), alegan que el asesino si confesó y que lo que dijo fue terrible para con la memoria del difunto, casi que tuvo que hacerlo para salvarse de él (el comentario está corriendo como reguero de pólvora y, repito, es bien espeluznante). Los chavistas, ahora maduristas, sostienen con asco y rabia que la mano asesina está más cerca, y que en cada cadena, al lado de Maduro, se deja ver. Y el Gobierno debe estar perfectamente enterado de lo que todos comentan, porque la gente lo hace en voz alta, aunque pretendan pasar por pendejos, convencidos de que el resto del país sí lo es.

LO QUE AHORA SE DICE DEL CASO SERRA

Julio César.

PETICIÓN POPULAR

octubre 15, 2014

OTRO DIOS DEL RAYO

MUSCULOSO EN TANGUITA

   ¿Qué? –se desconcierta.- ¿Qué use uno más chico todavía?

PELEON

Julio César.


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