LA APUESTA

By jcqt1213

cancelando-deudas.jpg

    Pagando sus deudas…   

   Durante el último campeonato de fútbol europeo, Manolo había apostado con Fermín, que el Sevilla aplastaría a todos. Fermín que ya había apostado y perdido antes cuando no cancelaban, le obligó a firmar un acuerdo, con testigos, por el carro nuevo de Manolo. ¡El Sevilla perdió! Y ahora debía pagar. No podía entregar el carro, Martha lo mataría. Fermín se conformó con un pago en especias. Esa tarde, en las duchas, mientras los otros hablaban paja en el taller, Manolo tuvo que someterse a algo que no quería, arrodillado, atragantado y con la garganta taponada de carne. Ponía cara de asco y gemía que no, pero cierta dureza y babeo de su… animo, indicaba que la vaina no era así y que no engañaba a Fermín, quien se preguntaba cómo hacer para recibir más especias del otro… o mejor dicho, que este recibiera un buen pedazo más. ¿Qué vaina es esta?, gritó alguien, y se dieron cuenta que el resto de los obreros había entrado. Ahora Manolo, quien chillaba que no, pero duro como él sólo… era, debió cancelar más de lo que pensó, agachado entre todos esos tíos. Fermín andaba medio empujándolo y cayó sobre sus manos. Caramba, esa apuesta le iba a salir caro… y bien duro… cosa que no era tan mala.   

   -¡Orden, orden, carajo! Hagan una fila… -bramó a los otros, mientras Fermín lo metía en honduras. 

Julio César.

Escribe un comentario