¡Muchacho!, se ve que tienes calor, déjame recoger ese sudor con mi lengua… la tengo hábil, la puedo meter en todos lados, como se te mete ese hilo…
-Ya se me metió otra vez en el culo, ahora viene Gerardo, me la saca… toda, y me mete toda esa vainota que tiene tan grande y dura… Hummm, ojala se apure.
-¡Ju! No vamos a probar nada, negro, siempre andas con tus vainas…
-Vamos, en la cara se ve que te va a gustar cuando pruebes. Ya la tengo morcillona. Aparto la tirita, empujo la palanca y quedas enchufado a la red de la diversión… Anda, antes de que venga tu mujer y nos vea usando estas vainas…
Julio César.


