Archivos de la categoría ‘¿SE LES CUMPLIRÁ?’

ESPERO…

Septiembre 2, 2009

SEXY BOY

   ¿Por qué no lo miraba? Estaba allí, sentado, joven y fortachón, tomando de su botella, con la gorra de marinero sobre sus ojos, y el muchacho se estremece soñando con esa boca sobre la suya, tomando de él. “Víctor”, lo llama ronco, “mírame…”, le pide. Y su corazón late con fuerza, Víctor sonríe, se medio arrodilla, toma sus caderas y esa boca soñada cae sobre la piel ofrecida. Y el chico, sonriendo, sabe que tendrá lo que tanto deseaba.

PAPIRRUQUI

   No soy gay, pero verlo llegar al vestuario para prepararse, me hacía temblar. Su cuerpo era sólido, atlético. Hermoso. Siempre parecía distante, jugando con su bate, uno que, sorprendiéndome, deseaba tocar con mis manos. Aunque guardaba silencio, me miraba, desnudando su cuerpo increíble, quedándose en aquel suspensorio rojo que me robaba las fuerzas. Quería verlo llegar a mi lado, notar el interés en sus ojos, oírlo decir: “mete la copa en mi suspensorio y te lo dejo morder después del juego”. Y nada más imaginarlo perdía todo mis deseos héteros. Era una locura, pero juraría que… me estaba mirando justo ahora.

Julio César.

ESPERANDO POR TI

Marzo 2, 2009

chico-sexy

   Aquí estoy, Armando, sintiéndome tan solo en mi pieza de la universidad. Quisiera que estuvieras también, mirándome trabajar, saberte a mis espaldas, sobre mi cama, hablando de tus clases, de tus novias, de tus hazañas sexuales, mientra yo sólo deseo que te acerques, que tus manos caigan sobre mis hombros, que me rodees con tus brazos, que tu boca derrame su aliento sobre mí, que esos labios llenos y cálidos, siempre sonrientes e irónicos se peguen a mi cuello, besándome, mordiéndome. ¿No notas que cuando estás a mi lado me sonrojo, mi respiración es pesada y debo evitar mirarte directamente cuando, al contar de tus citas, noto tu erección bajo tus ropas? Ven, por favor, cae de paso a tu cuarto como siempre, y cuéntame una de tus historias; emociónate y te juró que iré hacia ti y te tocaré, con fuerza, demandando lo que quiero para mí… y que pase lo que tenga que pasar.

hombre-musculoso1

   Ahí vienes otra vez, a preguntarme cualquier tontería mientras la mayoría ya se ha cambiado y marchado. El taller está silencioso mientra recojo mis últimas vainas. Ahí estás con tu carita adorable, con ese torso de dios, con esa pelvis y piernas de pecado. Y Me preguntas, “señor Jiménez, ¿tal o cual cosa?”, y te quedas allí, como esperando alguna respuesta mientras aparto mis ojos de tus tetillas, de ese pantalón siempre abierto del botón donde, en mi imaginación, he bajado mi mano mil veces después de recorre tus pectorales y abdomen, metiéndome, sabiendo que te encontraré allí tan caliente y duro como lo es todo en ese cuerpo maravilloso que tienes. Sé que esperas una respuesta, pero me da miedo, chico, porque eres un muchacho y yo un hombre hecho y derecho, con familia y  vida hecha… Pero hay momentos cuando deseo responderte como quieres, cuando sueño con atraparte por la cintura con mis manos grandes y callosas, y pegar mi cuerpo del tuyo, aplastarte contra el estante y atrapar tu boca… Pero no será hoy, Marina me espera; tal vez mañana…

 

Julio César.

AMIGOS CERCANOS

Diciembre 2, 2008

hombre-musculoso1

   “Me mira, viene y que a ver los juegos conmigo, pero sólo me mira; si estoy en camiseta se queda viéndome las tetas embobado, y sé que quiere morderlas, tocarlas. Besármelas. Cuando me siento su mirada cae aquí, y sé que quiere tocar. Apretar, olisquear y morder como un perrito. Dentro de un rato viene, mi mujer va a salir a comprar vainas. Esta tarde le diré: si quieres probar lo bueno, agáchate. Si se arrecha, se va, si no… de aquí sale hecho otro. Le voy a dar con todo; y al carajo que sea mi panita, si es mi nenita es mejor, ¿o no?”.

hombre-bello1

   “Cuando terminamos las practicas debo quedarme dentro del agua porque ando mal, y si salgo lo van a notar. A veces, de noche en mi cama, repaso todo, los gritos, las nadadas, los toques, los sobos. Bajo al agua muchas manos tocan espaldas, soban nalgas, agarran paquetes. Como juego. Yo también juego… y toco, y me quemo; y en mi cama ardo otra vez. ¡Ahhh…! Hace rato David y Vicente me atraparon en un sánguche entre los dos, empujando como su fuera una jeva a quien se pegan, y me sentí morir. Quise… Y no sé, pero el paquete de Vicente parecía buscar dónde meterse. No sé, me lo pareció. Sé que todavía está en las duchas, me lo dijo viéndome en forma extraña. ¿Iré? No sé. No sé nada. Sólo sé que está allá, en las duchas…”.

 

Julio César.

AMIGOS CERCANOS

Octubre 14, 2008

   -Bueno, no sé qué pasó, estábamos algo ebrios en las duchas de la universidad después del juego, en suspensorios, riéndonos de algo tonto, y en ese momento quise que me besara. Deseé sentir su boca sobre la mía, lamiéndome, chupándome; esperaba que me tomara en sus brazas apretándome duro, que sus manos cayeran sobre mi trasero acariciándomelo y que luego su boca bajara y mordiera mis tetillas hasta hacerme gritar. De verdad que no sé qué me pasó ya que no soy nada gay, pero lo quería, deseaba que me sometiera a sus caprichos. Imagino que fue una locura de verano.

   -¿Una locura? Creo que fue ayer cuando salí a trotar con mi cuñado. El tipo es un ex guardia nacional, robusto, e iba delante de mí, mostrándome su resistencia. “Vas con la lengua afuera, cuñado”, me dijo burlándose, pero la verdad es que yo le tenía la mirada clavada en ese cabello corto casi al rape, ese cuello recio, esa espalda sudada por donde corrían chorritos de transpiración hacia el short, uno más chico que el mío y que enmarcaba sus redondas nalgas. Yo sólo pensaba en caerle encima, derribarlo como hace con sus amigos cuando se reúnen en parrilladas, dizque jugando pero creo que es para sentir cada uno la fuerza y virilidad de los otros, y lamer todo ese sudor. De todos lados, así tuviera que arráncale el short con los dientes. Tuve que detenerme, sentarme y cruzar las piernas; él se echó a reír creyéndome cansado y acalambrado. Aunque sí lo tenía acalambrado, creo que si lo tocaba se estremecía solo…

 

Julio César.