
¿Qué sabía ella de física?
-¡¿Qué haces?! –bramó Migdalia viendo a su marido abrazar a ese carajo.
-Mami, no es nada malo. Este panita, quien no sé quién es, tropezó y yo lo sostuve.
-Eso fue hace diez minutos. ¡Suéltalo!
-Mami, está temblando del miedo, déjalo que entre en calor…
-Si, señora… -tiritó el otro.- Ya estoy sintiendo un calorcito…
Julio César.








