Archivos de la categoría ‘SUCKY...’

ACALAMBRADO

Junio 29, 2009

CHICO MAMANDO

   Como lo quería tanto lo despertaba así…

   ¿Nunca has sentido una pierna dormida mientras haces algo? Así también hay partes que despiertan antes del todo. Eso lo sabe Tomás quien gemía en sueños, soñando rico, para abrir los ojos y encontrarse con el cuñado que estaba de visita. La sorpresa lo dejó frío, aunque del otro lado estaba bien caliente.

   -Pero ¿qué coño’e la madre haces, imbécil? –le gritó, notando como el goloso muchacho se estremecía de inquietud, con sus rojos labios casi fuera del caramelo que saboreaba.- ¡Es así! –y le atrapa la nuca, empujándolo, hundiéndolo.- ¡Ahhh…!

   Aunque sabía que lo ahogaba un poco, Tomás sonrió, sólo permitiéndole sacarse un pedacito de chupeta, le gustaba mucho que se lo comieran así. Y el cuñado agarró el ritmo, resollándole feliz, atragantado de gusto, sobre la barriga.

Julio César.

COSAS DEL MATRIMONIO

Octubre 7, 2008

   -Querida, fue tu culpa… no dejaste nada de comer.

 

   -¡Andrés! –gritó Rita, entrando y mirando el espectáculo.

 

   -Ay, cuidado con esos dientes…

 

   -Uggg… ¡Rita! –tembló, con la saliva chorreándole por las mejillas y barbilla… por la sorpresa.- No es lo que crees, yo sólo…

 

   -Cállate, Asdrúbal, y dile a tu amigo que se vaya. –ordena molesta. Su madre tenía razón: con su marido no quería amigos.

 

Julio César.

VIEJOS NUEVOS MANJARES

Agosto 6, 2008

   Era tan goloso que se ahogaba de gusto…

 

   Cuando Jacinto le dijo que no temiera probar nuevos manjares, Ricardo, conteniendo los jadeos, no se imaginó que su amigo pretendía comer un platillo tan distinto hasta ese momento, algo nunca probado, algo que pensaba sólo a las mujeres podía tentar; o eso creyó al principio, ahora dudaba, y no era extraño ya que Ricardo actuaba como quien había tragado antes y con mucha gula el dichoso manjar que se deslizaba sobre su lengua ávida, la cual saboreaba vicioso el plato. Pero no estaba seguro; como fuera, Jacinto se daba con furia sobre su platillo, ese antojo (su mujer estaba preñada) tenía tiempo rodándole en la cabeza: probar dulce de leche sobre nueces.

 

Julio César.

PEQUEÑAS GRANDES MANÍAS

Mayo 19, 2008

   Comer… que enorme placer…

 

   A Sebastián le habían averiguado la caída… sobre sus rodillas. Al pobre lo enloquecía por causas que ni el mismo entendía, cierto olor en ropitas íntimas sudadas y usadas, y si estaban calentitas tanto mejor. Luego de un importante juego que él había ganado como buen pitcher que era, un pana lo sorprendió olisqueando en las duchas dichas prenditas. Riente nada dijo, pero al siguiente juego, que también gano Sebastián, se las arregló para hacer desaparecer todas esas vainas. Entrando lo encontró como loco, revisando, temblando de fiebre. El único suspensorio que había, mojado de sudor y de una manchita como de orina adelante… era la que él usaba. Sebastián miraba y mirada, temblando; compadecido le permitió olisquearla, con él adentro. Lo demás era historia. Ahora Sebastián disfrutaba más de sus mañitas, casi tanto como el resto de los chicos del equipo, que siempre dejaban por allí, a su alcance, sus calzoncillos, que regresaba a los días lavados como de lamidas. Pero lo mejor era esto que ahora Sebastián disfrutaba, con ojos nublados, goloso, llenándose la boca toda de… gusto antes sus nuevas preferencias. Y los muchachos eran realmente amigos, nunca lo dejaban sin una buena rociada de… atenciones.

 

Julio César.

AMIGO DE LA CASA

Mayo 11, 2008

   El hombre con experiencia sabe hacerlo… sabrosito.

 

   -Oh, tío Bob… -gemía el muchacho, mientras se sentía acalambrado en esa cálida trampa en la que cayó al ser sorprendido con la mano en la masota.

 

   -Uggg… -se oye un buceo y un chupón al salir.- No me digas tío Bob, dime papito rico… -y vicioso baja la lengua y aletea. Hay un gritico del joven.

 

   -Hummm… No puede ser… ¿me la vas a meter por ahí? -gime sorprendido de que la usen allí.

 

   “Metida la que viene después, muchachito, tú sólo prepárate”, piensa sátiro, saboreando cada segundo del momento, reconociendo que el ahijado tenía sus virtudes, no era el flojo tonto que pensaba su papá. La lengua se abre camino como siempre; cuando se la usa bien, enrolladita y azotando, se convence de lo que sea, piensa mientras se mete en honduras, con la boca echa agua ante el rico platillo tierno que está a punto de probar en todos los sentidos.

 

Julio César.

SIEMPRE PASA, MUCHACHAS…

Marzo 27, 2008

quien-lo-prueba-se-amana.jpg

   -¿No lo has probado? ¡No sabes de nada…! 

   ¿Cuántas veces no ha ocurrido? Dos carajos, amigos de toda la vida, que se reúnen un sábado a ver una tanda de juegos de fútbol, entre gritos y discusiones tontas, dejados solos por sus mujeres que salen a hacer cualquier otra cosa a calarse esa, que al final de la tarde terminan así. Hablan de política, de accidentes… y finalizan en lo que hacen con sus mujeres, con bultos bajo los shorts que no tardan en emerger. De ahí a que se pongan inventivo uno; remolón el otro; insistente el que se agarra y agita, llamativo; dudoso el otro pero con la mirada clavada. No falta, ni falla, que el riente le tome la nuca al pana y lo hale un poco, siendo tímidamente rechazado por el otro que respira más pesadamente… hasta que con la boca echa agua baja y bebe todo lo que hay, con ruiditos, relamidas de gusto y placer, mientras el pana ríe más, dando leves saltitos de caderas, de gusto por la camarería en el sofá. Esas amistades o se arruinan, o se consolidan. Siempre pasa. Siempre el que desea ser… atendido especialmente, dirige la conversa, las tocadas e ideas hacia ese lado… al otro sólo le queda tragar saliva y todo lo demás. Tampoco es raro que uno termine usando las tanguitas de la mujer para reuniones futura de esas tardes deportivas. 

Julio César.

RITUALES MAÑANEROS

Enero 13, 2008

comenzando-bien-el-dia.jpg

   Todo en familia.   

   Al principio, Ricardo se cortó todo la primera vez que Tony, su cuñado, con un mínimo bóxer, todo riente, se montó en su cama esa mañana para hablar ya que dormía desnudo, mientras Jacinta, su mujer, hermana de Tony, preparaba algo de desayunar, aunque el joven vivía en una eterna dieta. Ricardo siempre se preguntaba, qué comía. Y esa mañana lo descubrió, como le pasaba a muchos, amanecía medio morcillón, y Tony lo notó riente, tocándolo, casi haciéndolo saltar por la sorpresa… de que se le pusiera dura en un segundo. Lo otro fue como más normal, o lógico, el muchacho de boquita roja, procedió a tomar todos los proteicos que necesitaba, subiendo y bajando de forma hambrienta sobre el surtido de leche. Fue algo tan prohibido y sucio, que Ricardo estaba como más duro y tardó en aliviarse; pero la ración del joven goloso fue buena, abundante y espesa en nutrientes. Y le encantó. Ahora Ricardo se molestaba… cuando no veía a despertarlo por las mañanas… 

Julio César.

COSAS DEL MOMENTO

Enero 5, 2008

cosas-del-momento.jpg

   -¿La estás mirando bien?   

   -Aggg… -se ahoga, alejando la boca, que babea saliva y jugos.- Chamo, van a venir nuestras esposas…  

   -Déjate de vainas, dijiste que tenías mucha sed. Apúrate para que te bebas todo, o de ahí no te dejo parar y tu mujer te va a ver sediento pegado a la manguera, ¡y pones una cara de gozo y goloso al hacerlo!  

   -Pero está muy caliente… -se quejó débil, abriendo la bocota y tragando, relamiéndose a pesar de sus reclamos, deseando ya un buen trago que le refresque el gaznate, ¡y sabía tan bien!  

   -Ah, pero yo ya sé cómo es la vaina; Ricardo, Manuel, Felipe y Jairo me han dicho que cuando terminan bebiéndoselo todo, cuando no se mojan la nariz, un ojo o el cabello, hasta la última gota, los embarga una sensación de bienestar que los pone como más loquitos. A Jairo debo darle carne dura para que se harte, y eso no pasa sino después de treinta o cuarenta minutos… y mira que tiene un lugarcito que aprieta y succiona como tu boquita… Hummm, guao, la tragas como un campeón, y pensar que hace media hora me dijiste que te daba asco el yogur casero. 

Julio César.