SER O NO SER SU PERRA, HE AHÍ EL DILEMA… 18

julio 29, 2014

SER SU PERRA, HE AHÍ EL DILEMA…                         … 17

   La siguiente es una historia que NO ES MÍA. Pertenece totalmente al señor capricornio1967. Tan sólo la reproduzco, tal vez cambiando una que otra coma, aunque la historia ya está por ahí, completa. Es un relato maldito en toda la regla, un hombre maduro decide tomar, controlar y dominar a su joven pupilo, transformándole en algo que no quiere, ni soñaba, aunque se resiste. Lo repito, es un cuento muy maldito. Disfrútenlo:

……

EL DILEMA

Autor: capricornio1967

Capítulo V “EL ENTRENAMIENTO”

SEXY AND MUSCLE BOY

   Ahora era tan sólo un juguete a usar…

……

   Por la mañana Franco vuelve a ordenarle que se encargue del desayuno, lo mismo que el día anterior. La rutina del entrenamiento. Aunque Daniel sabe que Franco puede cogérselo cuando desee, que lo ha mantenido desnudo los dos días, parece que Franco lo ignora. No le busca, no le toca, solo haciéndole saber que en cualquier momento puede poseerlo, pero sin llevarlo a cabo, le controla.

   El joven se siente cansado, tiene ojeras marcadas en su varonil rostro y su agotamiento es mayor; la noche anterior no ha podido dormir bien por la zozobra que tiene de que Franco se lo pueda coger; la falta de sueño lo tiene sumamente embotado. Nuevamente esa noche del domingo tiene que poner abundante lubricante en su culo, para Daniel ha sido una sorpresa el que Franco solo se lo haya cogido una vez, teniéndole al alcance de su manos y no aprovecharlo. Ha sido un alivio el que no haya sucedido, aunque no por eso ha dejado de estar bajo la tortura mental de estar a disposición sexual de Franco.

   Una noche más de intranquilidad en la que a cada momento le parece que será abusado sexualmente por Franco, pero no sucede; el sueño intranquilo no lo deja encontrar paz, no le permite recuperar las energías, aunque dentro de todo, Franco ha cumplido su promesa de entrenarlo también como deportista.

   El lunes por la mañana no hay mucha variación en cuanto a los otros días, y justo ese día deben regresar. Daniel debe estar en su casa el lunes como les dijo a sus padres, para estar ahí cuando ellos regresen. Después del entrenamiento en la alberca ya por la tarde, termina nuevamente agotado

   -Vega acá, Saldívar. -le ordena Franco, quien lo espera en la cocina con una silla en el centro del cuarto.

   -Si, señor. -Daniel se extraña de encontrar esa silla esperando ser ocupada.

   -Siéntese, Saldívar. –le ordena como si tal cosa, cuando en verdad estaba por comenzar su jugada más siniestra en su plan control sobre el muchacho, destruirle moralmente frente a todos, dejándole totalmente en sus manos, aún más allá de las olimpiadas. Para que sea su esclavo sexual para siempre.

   Y Daniel no sospechaba nada. Tan sólo le mira, sabe que no debe oponerse.

   -Si, señor. -responde como siempre mientras toma asiento en la fuerte silla de madera sólida con descansa brazos. Pone sus brazos a los lados, su musculoso cuerpo desnudo a la disposición de Franco.

   -Ponga las manos atrás de la silla. -le ordena.

   Daniel no comprende que es lo que Franco se propone pero pone sus brazos por detrás de la silla, marcando mas sus perfecto desarrollo muscular. Nota como Franco amarra sus muñecas para mantenerlo con las manos atadas detrás de la silla. El musculoso pecho se marca más, haciendo más prominente sus desarrollados músculos pectorales. Las fuertes ataduras mantienen sus brazos inutilizados, está más indefenso que antes frente a su depravado captor.

   -Antes de regresar, Saldívar, debe beberse esta botella. -dice mostrándole una botella de tequila.

   -Señor, yo no bebo, por favor. -responde algo asustado.

   -Ya lo sé, Saldívar, usted no toma alcohol, pero hoy si lo hará. -le responde mientras destapa la botella de un litro.

   -Señor, por favor, no. -los fuertes brazos del joven nadador se mueven tratando de liberarse de sus ataduras, sus músculos se agrandan para aumentar la fuerza que ejercen para poder reventar las fuertes cuerdas que mantienen sus brazos inmóviles, con sus manos atadas a la espalda, inútilmente. Su desesperaron va en aumento al ver que Franco empieza a servir el primer vaso de tequila, acercándosele peligrosamente.

   -No se resista, Saldívar. -le dice mientras le acerca el vaso a la boca.

   -Nogggggg, mhm. Mgggg. -Daniel mueve su atractiva cara hacia uno y otro lado, haciendo que Franco derrame parte del tequila que había servido. ¡Plaf! La mano de Franco descarga una fuerte cachetada en su juvenil pero varonil rostro.

   -Quédese quieto. -le ordena con firmeza.

   Daniel, después de reponerse de la cachetada, trata de evitar beber el tequila o de escupirlo, lo que enfurece mas a Franco, quien pensó que no tendría ningún problema para hacerlo beber. Afortunadamente, para él, se preparó y le ató las manos, así lo tiene indefenso. Viendo la rebeldía en el joven, refuerza las cuerdas para mantenerlo sometido físicamente. Va hacia la cocina y regresa con una sonda que se utiliza para purgar a los caballos. Franco es experto en colocar la sonda, Daniel le mira y no comprende. El cruel hombre cubre con cinta la nariz del muchacho, para que no pueda respirar por ella.

   -Nggggg. -Daniel se resiste, pero inmovilizado como está es inútil cualquier lucha. Su nariz queda sellada y sin poder respirar más que por la boca, la tiene que mantener abierta.- ¡Aghhhhhh! —un fuerte golpe dado por el puño de Franco en sus músculos abdominales lo hacen expulsar el aire de sus pulmones.- Ahhhhh… -abre la boca desmesuradamente para poder tomar aire.

   Franco aprovecha, sujetando con una de sus fuertes manos el varonil rostro del joven, apretando las mandíbulas para evitar que cierre la boca, poniendo sus fuertes dedos sobre las mejillas de Daniel presionando entre los dientes, así no podrá cerrar la boca, además de que esta reponiéndose de la falta de aire y su única vía es esa. Usando la otra mano, Franco mete la firme sonda en la boca y con diestros y hábiles movimientos, rápidamente la pasa hasta la garganta del joven.

   -Aghhhhh, ghhhhh… -gemidos de asco se dejan oír al sentir como la sonda pasa su paladar blando, casi ganas de vomitar se presentan mientras la sonda sigue su camino hacia su estómago, sin detenerse, estando más ocupado en respirar, descuidó y no pudo evitar el ingreso de la sonda.

   En menos de dos minutos, Franco logra que la sonda llegue hasta el estómago, del asustado joven, quien aun no se repone totalmente de la falta de oxigenación de su cuerpo.

   -Así, así Saldívar, sea buen chico. -le habla en un tono más suave para tranquilizarlo. Una vez puesta la sonsa hasta el estómago, le quita la cinta de la nariz, para que pueda respirar libremente.- Ya está listo, Saldívar. -fija el extremo de la sonsa en la boca del clavadista con más cinta mientras une ese extremo al embudo en el cual va a vaciar el tequila que llegara directamente hasta el estómago del musculoso nadador.

   -Nggghhhhh, ghhhhhhh, mggmhhhhh… -los gemido de Daniel no lo detienen.

   -Será cuestión de segundos, Saldívar. -le repite mientras empieza a vaciar el tequila en el indefenso joven.

   Daniel siente como su estómago está recibiendo lentamente una cantidad de tequila como jamás en toda su vida había ingerido; no sabe con qué intención Franco lo hace, mas a unas horas de regresar a la cuidad.

   Franco, lentamente, vacía el contenido de la fuerte bebida en el cada vez más ebrio deportista. Daniel siente como el alcohol empieza a hacer efecto, nota que la vista se le nubla, todo le va dando vueltas; a medida que el tequila va llenando su estómago su cuerpo deja de resistirse, sus músculos pierden fuerza, deja de luchar de oponerse. Su cuerpo se afloja mientras todo gira a su alrededor, el perverso rostro de Franco esta frente a él, quien disfruta la mirada idiotizada del muchacho, por el efecto del exceso de alcohol que su organismo está recibiendo y absorbiendo. Franco, de manera eficaz, en unos cuantos minutos, ha vaciado el contenido de la botella en el ya casi inconsciente clavadista, quien aun está desnudo. Después de terminar retira la sonda lentamente, la barbilla de Daniel está apoyada en su musculoso pecho; el joven no está consciente de lo que sucede a su alrededor, su cabeza no puede mantenerse erguida, siete que todo gira rápidamente.

   -Aaaaahhhhh, ahhhhh… -Daniel gime sin poder mantener siquiera su cabeza levantada, esos días de mala alimentación y fatiga lo han dejado más susceptible a los efectos del alcohol, así que Franco tiene al joven totalmente ebrio y casi inconsciente, es solo cuestión de minutos para que termine de perder el sentido. Lo desata de la silla.

   -Saldívar, debemos regresar ahora mismo. -le dice mientras lo carga en sus hombros, desnudo aun.

   La cintura de Daniel está en el hombro de Franco, sus brazos cuelgan, sus piernas son sujetas por las manos del pervertido coach, quien aprovecha para acariciar su duro y redondo trasero mientras lo lleva así hasta la camioneta, aventándolo en el camper. Después de recoger las pertenencias de ambos, emprende el viaje de regreso para dejar a Daniel en su casa y finiquitar los detalles de su plan, uno que le asegurará total control sobre el muchacho por años y años.

   Es de noche cuando Daniel y Franco llegan a la casa del joven, quien permanece dormido por la borrachera a la que fue invitado de maneara forzada. La oscuridad los libra de miradas indiscretas, así que Franco saca el cuerpo de Daniel del camper, lo vuelve a cargar sobre su hombro y lo lleva hasta la recamara y lo deja sobre la cama. Daniel apenas si gime, por el movimiento, pero está sin sentido, sin saber dónde está, ni lo que sucede.

   Franco deja la ropa de Daniel en la recamara, la botella vacía de tequila la pone sobre el buró en la recamara del jovencito y después saca un condón. Lo abre, mientras empieza a despertar a Daniel.

   -Saldívar, despierte, Saldívar. -poco a poco trata de hacerlo volver a la conciencia, mientras con una de sus manos empieza a friccionar su grueso y largo miembro.

   -Mhm, hmmhhhmm… -Daniel no despierta, pero siente placer en su miembro al sentir la fricción de la mano de Franco presionándolo, masturbándolo.

   Son ya varias semanas las que lleva sin poder coger, sin poder masturbarse, así que no es difícil que Franco logre una espectacular erección aun y cuando el joven está semidormido. La mano de Franco le pone el condón mientras sigue masturbándolo. La grotesca boca del hombre se posesiona de los definidos y varoniles labios del joven para darle un profundo beso mientras Daniel no se da cuenta por su estado, buceando en ella. Un leve “mhm” se deja oír, tal vez piensa el muchacho sea una de sus ex novias. Solo se deja besar sin saber que es a otro hombre, uno que mete su lengua viciosa y lo lame todo mientras sus puño va y viene, fuerte, agarrándole bien hasta que su verga empieza a disparar el semen en el condón. Una y otra vez el látex del preservativo se tiñe de blanco por la abundante corrida que es disparada por el inconsciente deportista.

   -Así, así, Saldívar… -le dice levemente, casi contra sus labios, para que continué semi dormido.

   -Mhhmmmmm… -Daniel quiere recobrar la conciencia, pero el efecto del tequila es fuerte, más aun por la cantidad y por la falta de costumbre.

   -Tome esto, Saldívar. -Franco le da a beber otro vaso de tequila, que Daniel, en su estado, toma.

   -Mhm. -el sediento joven no sabe que está tomando más tequila, la ingiere toda hasta quedarse otra vez profundamente dormido, alcoholizado.

   Franco deja dos vasos en la recamara, servidos con poco tequila, a Daniel lo cubre con la sábana, pero lo deja de tal forma que se vea de inmediato que está desnudo, dormido, desnudo y ebrio. Luego tira al lado de la cama el preservativo que uso para masturbarlo, lleno de semen. Después deja la puerta de la recamara abierta y sale, no sin antes voltear a ver el perfecto cuadro que verán los padres de Daniel cuando regresen. Finalmente, con una enorme sonrisa de satisfacción y triunfo, sale de la casa.

……

   Daniel está dormido profundamente, ajeno a todo lo que sucede alrededor, así que casi al amanecer, cuando llegan sus padres, no escucha ni el carro ni que abren la puerta.

   Luis y Adriana, regresan de su viaje, saben que Daniel debe estar en casa, según ellos debería haber llegado la mañana del lunes, así que no les sorprende ver la puerta de la recamara de Daniel abierta. Es Adriana la que, como toda mamá, antes de irse a recostar unas horas pasa a ver cómo está su hijo. Ya que la luz de la recamara está encendida, no es difícil ver el cuadro.

   -Hijo, ya llegamos, ¿estas despier…? ¡DANIEL! -el grito de sorpresa de Adriana hace que Luis se una a ella inmediatamente

   -¿Qué sucede? –llega y pregunta para encontrar el cuadro que dejó Franco.

   Ante el asombro de ambos, quienes se acercan a la cama, notan el fuerte olor del tequila, la botella vacía, los vasos, el preservativo tirado y el profundo sueño de su alcoholizado hijo. Eso los toma por sorpresa, nunca antes Daniel había bebido, jamás había metido a alguna chica a su casa. Luis trata de despertarlo, de exigirle una explicaron, pero es inútil. Adriana le da a beber café negro, para reanimarlo, pero es poco lo que consiguen. Daniel permanece apenas consiente unos minutos sin darse cuenta de su realidad, solo para dormirse profundamente de nuevo, para desesperación de sus padres. Daniel siempre ha sido un hijo ejemplar, ellos le tienen toda la confianza, pero esto es demasiado, jamás imaginaron que su único hijo vivo les diera esos disgustos, mas aun tan cerca de las olimpiadas. ¿Qué pasaría si el comité se entera?, Daniel perdería su participación en la delegación. Tanto Luis como Adriana están furiosos con Daniel, pero no pueden hacer nada por el momento. El timbre del teléfono en esas primeras horas de la mañana sobresalta a la mujer.

   -Hola. -responde insegura.

   -Señora Saldívar. -la voz de Franco se deja oír- Buenos días, perdone, pero quiero informarles de una situación irregular; ayer que dejé a Daniel en su casa en la mañana, me dijo que tenía una fiesta por la noche. Le recomendé que no se desvelara, pero no sé si me escuchó.

   -¿Una fiesta? ¿Ayer? -pregunta extrañada.

   -Si, me dijo que saldría, ¿sucede algo? Quedamos en vernos al amanecer. -pregunta divertido; por la forma cómo contesta Adriana al teléfono sabe que ya descubrieron al muchacho.

   -Noo, no, todo está bien. Daniel se está bañando. -miente para que no sospeche que está borracho. Sin saber que él fue quien lo emborracho.

   -Recuérdele nuestra cita, y que quiero verlo en mi oficina en dos horas, por favor. Gusto en saludarla, señora Saldívar.

   -Se lo diré, no se preocupe. Bye.

   -Bye

   Afectada, Adriana va al cuarto de su hijo, quien continúa profundamente dormido. Debe despertarle, Franco desea verle en dos horas y si no está allá, sabrá que algo le sucedió en esa dichosa fiesta.

   Tanto ella como su marido no desean que Daniel pierda esa oportunidad de ir a las olimpiadas, así que entre los dos lo despiertan con mucho esfuerzo, dándole más café y metiéndolo a bañar con agua fría. Daniel apenas si recuerda lo que sucedió. Después de que Luis lo deja bajo la regadera de agua fría por más de media hora, su mente se empieza a estabilizar. Recuerda que Franco lo obligó a beber el tequila, después ya no supo nada más.

   Después de estar bastante rato en la regadera, se pone la toalla alrededor de la cintura, sale a su recamara donde lo esperan sus padres. Apenado baja la cabeza, sabe que ellos se dieron cuenta de que había tomado alcohol, aunque no saben por qué lo hizo. Luis, severo, avanza hasta donde está de pie, con la toalla enredada en la cintura, mirando al suelo apenado, desnudo de la cintura para abajo, y con las gotas de agua resbalando por su musculoso tórax.

   -Lo siento. -dice sin atreverse a mirarlos a la cara.

   Antes de que Daniel continuara hablando, Luis descarga su ira y su decepción como padre, dándole una fuerte cachetada. ¡Plaf!

   -No tienes vergüenza, ¿cómo pudiste hacer esto?

   Los ojos de Daniel se llenan de lágrimas, jamás ha querido lastimar a sus padres, de hecho todo lo que ha hecho es para que ellos no sufran, así que ha permitido a Franco que lo viole repetidamente, que abuse de él y lo torture; todo por no verlos sufrir. Las lágrimas caen en su musculoso pecho mezclándose con las gotas de agua que resbalan aun.

   -Perdónenme, se que no debí beber; no sé que me paso, pero no volverá a suceder. -sin dejar de llorar ni de ver al suelo les promete.

   -¿Beber? ¿Solo beber? ¿Y qué nos dices del sexo? –acusa, y al muchacho todo le da vueltas. No puede levantar la mirada que le arde más.

   -¿Ya lo saben? Oh, por Dios… -sabían lo que había estado haciendo con el otro hombre. Estaba perdido.

   -Si, ¿cómo se te ocurre meter mujeres para tener sexo aquí cuando tu madre y yo estamos ausente? ¡En nuestra casa!

   La cara de Daniel se ve realmente sorprendida; sabía lo del tequila, ¿pero lo del sexo? ¿Cuál sexo? Eso no lo recuerda, levanta la mirada y su rostro se enrojece.

   -Papá, yo… -no sabe qué decir, su vista cae sobre el preservativo que aun está donde Franco lo dejó. Ni Adriana ni Luis han movido nada.

   -¿Qué vas a decir? ¿Es así como pagas lo que hacemos por ti? -le reclama furioso.

   -No, no, papá, perdónenme, no supe lo que hacía, perdón. Les juro que no sucederá nunca más. -el golpe en la cara que le dio su padre no le duele tanto como el hecho en sí, por lo que significa, nunca antes su padre le había corregido a golpes, es la primera vez.

   -Las cosas van a cambiar de ahora en adelante, Daniel. Has defraudado la confianza que tu madre y yo hemos puesto en ti, y arriesgas tu futuro. ¿Qué pasaría si el entrenador sabe que bebiste alcohol? Pones en riesgo hasta tu participación en las olimpiadas.

   El joven baja el rostro, no sabe qué decir para defenderse ante lo obvio frente a sus padres.

   -De ahora en adelante estarás castigado y no podrás…

   Daniel apenas puede escuchar lo que su enojado papá le dice, sabe que todo fue planeado por Franco para desacreditarlo ante sus propios padres, pero ¿con que fin?

   No puede ni imaginar lo que se le viene encima. A él y a su familia.

CONTINÚA (el relato no es mío) … 19

Julio César.

NOTA: El relato comienza algo lento, y como no tengo intensiones de apurarme más, quien lo desee puede buscarlo en esta dirección: http://www.todorelatos.com/relato/16991/

DE AMOS Y ESCLAVOS… 6

julio 27, 2014

DE AMOS Y ESCLAVOS                         … 5

BLACK HOT

   -Estoy para servirte, maestro…

……

   Se sentía bien, como él mismo otra vez, fuera del apartamento con su aire viciado y su cama transpirada y algo rancia. Tomar una ducha, ponerse el mono, la camiseta sin mangas, muy abierta para dejar ver sus hombros y brazos musculosos, comer algo ligero, tomar dos cervezas y luego ir al gimnasio, fue como regresar a su vida. Allí, semi reclinado halando la guaya que sube las pesas, se siente bien, concentrado, tenso de cuerpo, sus venas marcándose en el brazo, su bíceps subiendo y bajando, notando que algunas mujeres le miran. Bonitas, bien cuidadas, figuras atractiva de tetas sospechosamente redondas y paradas.

   Si, se sentía bien, allí estaba en su ambiente. Destacaba, era llamativo, aunque no tenía un tatuaje como el sujeto de la trotadora, que subía desde su codo en forma helicoidal, abriéndose en su hombro en dos ramales como zarpas, una cruzando parte del torso desnudo hacia su pectoral derecho, la otra hacia la espalda; se veía bien, el pectoral abultaba de manera llamativa, el sudor destacando los músculos, las tetillas erectas, el abdomen marcado en seis toletes, el hilillo de pelos… ¿Pero qué coño?, se tensa desviando la mirada, hormigueándole el cuerpo. Intenta concentrarse, pero vuelve a mirarle, es un tipo joven, alto, fornido pero no exageradamente, hombros anchos, cintura delgada, el bermudas a media pierna de tela suave se agita mientras sus fuertes piernas corren sobre la cinta. Y en el entrepiernas… si, allí está presente la silueta del paquete masculino, destacándose de una manera que le parece escandalosa, pero tal vez no lo era, sino que ahora se fijaba más en ciertas cosas. Tragando en seco, habiendo dejado de flexionar su torso, le miraba… a ese chico apuesto, corte de cabello bajo, militar, semi desnudo, desafiante en su juventud y armonía.

   Se desconcierta cuando repara en la mirada del chico, quien le observa, ceño levemente fruncido, una leve mueca de burla en los labios. Totalmente avergonzado baja los ojos y se aleja, tomando su toalla, rumbo a los vestuarios. En esa mirada se leía un claro: “¿Te gusté, marico?”. Evitando a todo el mundo llega a los vestuarios desiertos, dejándose caer en uno de los bancos, cubriéndose el rostro con la toalla. ¿Qué le pasaba? ¡Él no se fijaba en otros hombres! Nunca lo hizo. No era… ningún marica. Debía… debía…

   Intenta controlarse al escuchar pasos, Yamal y Gregory debían estarle buscando para tomar una ducha e irse de putas. Y tal vez eso era lo que necesitaba. Abre los ojos y allí está ese chico, insolente en sus movimientos, sacando cosas de un locker, su espalda brillante, sus músculos marcándose. Bajando el bermudas y quedándose con un bóxer blanco corto, transpirado, se vuelve y le pilla mirándole, parece preguntarle “¿qué coño ves?”. ¡Mierda!, otra vez se cubre la cara, muerto de pena.

   -Toma, creo que te ayudará un poco. –oye una voz burlona, eleva los ojos, el chico está ahí, envuelto en una toalla, hermosos y soberbio en su juventud sana y atlética, arrojándole algo que le pega de su cara.

   ¡Su bóxer sudado!

   ¡Ese hijo de puta!, brama silente, boca muy abierta, recorrido por un escalofrío cálido que no era para nada disgusto. O totalmente. El indolente y hermoso muchacho continua su camino hacía las duchas, indiferente, mientras la prenda resbala increíblemente lenta por su cara y cae en su regazo. Estaba caliente y mojada, olía fuerte, y sobre su rostro, ese olor, fue devastador. Siente un hormigueo allí donde…

   Pero ¿qué se creía ese coño’e madre?, ruge, su puño cerrándose alrededor de la pequeña prenda blanca, la cual quema contra su palma. La abre y mira, quiere soltarla, arrojarla, ir tras el chico y restregársela de su atractivo rostro, y la sola conciencia de pensar en el otro en esos términos, o la prenda quemándole aún más en la palma, le tenía loco. Le abulta, se erecta en segundos mientras lucha con todas las fuerzas para no llevarlo a la cara y…

   Dios, ¿qué le estaba pasando? Traga alarmado, intentando disimular la erección. La mirada, el tono, el gesto insolente con el que fue tratado por el otro le erizaba la piel. Temblando lucha para secarse la cara con la toalla, manteniendo baja la mano que aferra el bóxer del muchacho, intentando alejar las imágenes, al chico sonriente llegado a su lado y cubriéndole la cabeza con su bóxer, dejando contra su nariz y boca la parte delantera, olorosa a bolas y masculinidad, diciéndole que lo goce.

   ¡No puede continuar allí!, sin ducharse se cambia de ropas, ocultando en un bolsillo de su chaqueta la prenda masculina, una que no se decide a botar. Tiene que escapar, no puede esperar a que el chico regrese, joven y altanero, piel cubierta con gotitas de agua, un hermoso ejemplar masculino envuelto con la toalla alrededor de la delgada cintura, mirándole burlón, preguntándole qué hizo con su bóxer. Y estaba seguro que se lo preguntaría, cómo no si lo estaba ocultando para… No, no quiere pensar, no era cierto que se lo llevaba para mirarlo en su apartamento, para recordar al chico, el sudor y el calorcito prendido de la corta prenda cuando se la arrojó, mientras la olía. La idea de eso, de llevarla a su cara y olfatear, le hace temblar, enfermo de rechazo pero también de calenturas.

   -¡Nos vamos! –le anuncia a Gregory, quien jadeaba, levemente transpirado, mientras hacía lo que más le gustaba.

   A su amigo le gustaba que le vieran las tías. Metido dentro de la corta y ajustada camiseta sin mangas que casi dejaba fuera sus pectorales, y el mono largo casi de neopreno, demarcando sus muslos, su bulto y sus nalgas, unas realmente redondas y alzadas de las que estaba muy orgulloso, adoraba las miradas que las mujeres lazaban sobre él, que se exhibía un tanto al tomar asiento en ciertos momento dejando que la camiseta y el borde del monos se separen y se note más de su cuerpo, uno bien trabajado, armonioso que muchas piernas femeninas le habían abierto.

   A Roberto le costó convencer al par de amigos, que ya tenían sus ojos puestos en algunas chicas, de abandonar el lugar, pero lo logró. Fueron por unas cervezas, que tomó afiebrado, levemente molesto por la sensación del sudor seco sobre su cuerpo, muy consciente de la masculina prenda interior en el bolsillo de su chaqueta. No pudo comer mucho, estuvo tan apartado y trastornado que sus amigos le riñeron, ahora si preocupados por él. Que no les viviera comiendo, bebiendo y a lo mejor hasta brindándole la puta, no era normal.

   -Estoy cansado. Creo que voy a volver a mi apartamento. –farfulló al fin después de la tercera cerveza, que le mareó de una manera leve, sabroso, pero también le hizo desear llegar a su cama y ocultar su vida patética en ella.

   Los amigos le reclamaron el corte de nota, pero al final cedieron, llevándole. Preocupados y amoscados. No se molestaron en disimularlo, pero a Roberto Garantón no podía importarle menos. Necesitaba soledad. Paz. No, no un momento para acariciar el maldito bóxer en su bolsillo, ¿okay?

   -¡Estás perdido de maricón! –acusa Gregory, eso mientras miraba el reflejo de su imagen en el espejo a las puertas del ascensor, una vez llegados al edificio, ignorando cuánto inquietaba esa palabra a su amigo. No podía notarlo, no mirándose como estaba. Incluso llegó a medio volverse para admirar el reflejo de su culo bajo el jeans, esponjándose cuando del ascensor salen dos chicas que le miran y ríen levemente excitadas, así como recibe la mirada ceñuda del chico flaco, desgarbado, no muy alto, paliducho, que sin saludar entra en el ascensor y sube sin esperar a nadie.

   -¡Buenas tardes, cara de culo! –le sigue el saludo de Yamal.- En este edificio todos están jodidos, comenzando por ti.

   -Deja de joder, coño. No me siento bien. Salgan ustedes de perreo y…

   -Entendimos. –termina este, botando aire, tendiéndole una mano, chocándolas y medio abrazándole.- Mejórate, amigo, no entiendo qué te pasa, pero no me gusta.

   Se intercambian frases y por fin se van, Roberto se siente increíblemente culpable de sentir alivio. Cuando va a oprimir el botón, el ascensor llega, las puertas se abren y las risas jóvenes escapan. Hank está allí, de primero, joven y guapo, una camiseta larga, sin mangas, un bermudas a media piernas, tras él está un chica de cabellos falsamente amarillos, de parpados purpura, así como el chico flaco que acababa de subir y quien todavía dice:

   -¿Y qué diferencia hay entre una blanca de tetas grandes desnuda y una negra? Que la blanca sale en Playboy y la negra en el National Geographic. –y estallan en carcajadas.

   Roberto siente que el estómago se le revuelve de rabia, pero la mirada burlona que Hank le lanza, le desarma. Se leía clarito en ella el “hola, mamagüevo”. Bajando la vista, sometiéndola, cruza entre ellos… y se le cae, lo nota más que verlo, de su bolsillo, y termina en el piso… El bóxer del chico en el gimnasio.

   -¿Y esto? –pregunta burlón Hank mientras sus acompañantes sonríen feo. Y la toma, aunque ningún carajo en su lugar lo haría, y eso no parece sorprender a los otros.- ¿Se lo robaste a alguien? Coño, ¡estos negros son de cuidado!, te roban el calzoncillo cuando todavía lo llevas puesto. –hay risas y Roberto se quiere morir.

   -¡Es mío! –jadea. Y tiene que soportar la mirada del otro.

   -¿En serio, negro? ¿No lo llevaba algún otro chico, alguien blanco y buenote y te provocó tomarlo? ¿O te lo dieron como recompensa?

   -¡Deja la vaina, coño! –casi grita, arrebatándoselo, temblando, encogiéndose ante la fría mirada del chico.

   -¡Sube y espérame frente a mi puerta! ¡Y no se te ocurra moverte de allí! –le ordena, molesto, alejándose sin esperar respuesta, seguido de sus amigos que miran burlones al joven hombre negro.

   Morado de cara entra al ascensor. Furioso. ¿Qué se creía ese imbécil? ¿De verdad pensaría que le esperaría como le ordenó? Y jadea botando aire, cerrando los ojos y medio rotando la cabeza para aliviar el cuello, sintiéndose profundamente molesto porque… está levemente excitado. Coño, ¿pero cómo? No lo entiende, pero la mirada, el tono, la orden impartida por Hank delante de los otros dos, todo le hizo estremecer. No tenía nada que ver con sexo o erotismo, y sin embargo estaba medio duro bajo sus pantalones. Pero no, no se quedaría a esperarle. Baja en su piso, mira la puerta de su apartamento y se congela. Quiere pero no puede recorrer los pocos pasos que le separan de su refugio. La lucha mental y física contra un cuerpo que no quiere obedecerle, le espesa la respiración. Tragando, con pasos casi vacilantes, se detiene frente a la puerta de Hank y allí tiembla.

   ¡Lo está esperando!, ni él mismo puede creerlo, ni los temblores y calores que recorren todo su cuerpo. Lucha contra las imágenes mentales que se hace, su boca grande de gruesos labios corriendo de arriba abajo sobre la gruesa verga blanco rojiza del muchacho, succionándola, la cual palpitaba de manera maravillosa contra su lengua, pulsando con fuerza, llenándosela con esos jugos que le parecía recordar exquisitos y…

   Casi grita de frustración. Tiene que irse, alejarse de allí. Sabe que tiene que hacerlo, pero no lo hace. Y baja la mirada cuando la gente pasa de un lado a otro, saludándole, extrañados al verle frente a esa puerta, seguramente con ganas de preguntarle algo, como ¿algún problema con el vecino? Era lógico, pero al hombre negro le parece que todos le adivinan, que saben que está allí esperando porque un carajo se lo ordenó. Pasan diez minutos, quince… media hora y ya estaba molesto, frustrado, más consigo mismo que no terminaba de decidirse a marcharse. El ascensor llega y su corazón tiembla, Hank sale silbando alegremente, mejillas rojizas cuando pega los labios del pitillo para sorber de un helado que lleva. ¡Estaba divirtiéndose con sus amigos y él esperándole frente a su puerta!

   Cuando el joven llega a su altura, deja de silbar y le mira fijamente, y Roberto se inquieta, luchando contra las ganas de medio bailotear un pie. Era insoportable.

   -Te esperaba. –grazna, pero no desafiante, más bien frustrado y dolido.

   -Estaba ocupado. –es indiferente y sorbe del helado.

   -Creo que… me voy… -croa, encogiéndose cuando el otro sonríe duro.

   -¿Qué?, ¿sin bebértela? –procaz se lleva la mano al entrepiernas, atrapándose la silueta del tolete que se nota, apretándolo y agitándolo un poco.

   Un hormigueo le ataca el tolete y un terrible escalofrió recorre la espalda del joven hombre negro, más alto, musculoso, más poderoso y viril que el muchacho que agita frente a sus ojos el bulto que oculta bajo sus ropas. Baja la mirada, claudicando, diciéndole que estaba bien. Las palabras del otro parecen ácido a sus oídos.

   -Imagino que estás hambriento después de tantos días sin güevo, puto. –abre la puerta, señalándole el camino.

   Cabeza baja, Roberto entra, Hank le sigue, cierra la puerta y apoya en ella la espalda. Cuando reúne el valor de enfrentarle, Roberto alza la mirada, quiere saber a qué juega, qué le hace, qué hacen allí, pero el muchacho, mirada helada, sin apartarla de sus ojos, abre el velcro de su bermudas, y la mirada del hombre negro cae automáticamente, clavándose como dardos del tolete pálido y medio morcillón que emerge.

   -De rodillas, negro cabrón. –le ordena, feo, y Roberto quiere resistir, de verdad, pero el tono, la vista del tolete, todo le marea y debilita al tiempo que le llena de calor, con todos los recuerdos arropándole de pronto, de lo muy sorpresivo que fue hacerlo la primera vez, y lo mucho que le gustó.

   Sin decir nada, cae de rodillas frente a la pieza todavía no dura, y avergonzándose más nota que separa sus gruesos labios y los dirige a la cabecita que pende, casi saboreándola ya. El bofetón le hace retroceder y gemir, sorprendido, mirándole desde sus rodillas. Y no se levanta, no le grita o reclama. Ni siquiera se le ocurre, y eso que siempre ha sido un chico levantisco y camorrero.

   -Jamás vuelvas a hablarme delante de nadie como lo hiciste a las puertas del ascensor, negro; no eres nadie para discutirme o llevarme la contraria. Tan sólo eres un puto maricón que no quiere más que chuparme el güevo durante horas. –le informa, duro.- Tu lugar es ese, de rodillas, muriéndote de ganas por comértelo. –es duro, y Roberto siente como el calor lo embarga, como su propio tolete endurece de manera impresionante bajo las ropas, al tiempo que la verga del muchacho se llena de sangre, crece, se pone gruesa, levantándose, erectándose frente a sus ojos.- ¿Está claro, negro puto? –le grita, feo, seguramente medio edificio le escuchó y Roberto aparta la mirada de esa verga, sin saber que la tenía perdida en ella.

   -Si… -suena bajito, derrotado, muriéndose de vergüenza y rabia, pero necesitado. El nuevo bofetón, la dura palma del chico blanco recorriendo su mejilla de ébano, le despierta.- Sí, señor. –se corrige. Dios, ¿qué hace?, no lo sabe, tan sólo una idea ocupa claramente su mente, que si se somete, Hank le dejará mamársela, y reconocerlo le marea de lujuria. Nuevamente acerca los labios a ese tolete que se alza, pero una mano firme sobre su frente le detiene.

   -¿Qué quieres?

   -Tú sabes… -jadea y traga, preguntándose por qué se resistía tanto, o por qué era aquello importante para el otro.

   -¿Qué quieres, negro puto?

   -Quiero chupártela. –reconoce, mejillas ardiéndole.- Quiero tragarme tu güevo hasta tus pelos castaños… -tiembla al decirlo, preguntándose por qué le parecía tan sucio y a un tiempo incitante.

   -¿Lo quieres de verdad? –todavía deteniéndole por la frente, su palma ardiendo, con la otra mano se agarra el tolete por la base, más duro ahora, frotándoselo de las mejillas y nariz.- ¿Lo quieres mucho? Cuéntame… -la pieza de carne dura quema al otro en su roce.

   -¡Quiero mamar tu güevo blanco! –estalla, desesperado, moviendo sus labios como intentando cazarlo.- ¡Por favor, déjame chupártelo! –pide, odiándose pero ardiendo, resintiendo la mirada de desprecio del otro.

   -¡Negro puto! –le lanza un escupitajo que choca de su frente, que ha liberado previamente, haciéndole gemir ante el inusitado insulto, la terrible humillación para un hombre como él, instante cuando el desgraciadito se lo empuja y se lo mete hasta la garganta.- Entonces trágatelo, negro maricón, trágate mi güevo y ahógate con él para que te mueras feliz, sucio puto. –y se la empuja y empuja, cortándole el aire.

CONTINÚA … 7

Julio César.

NOTA: Los comentarios racistas son para crear ambiente, ¿okay?

DE CHICOS

julio 27, 2014

AGUAAA

SEXY MAN

   Por usar el pantalón tan bajo, a todos, hasta a su hermano, le provoca meterle mano.

ATLETA SEXY

   -No soy muy listo para las tareas, pero si lo suficiente para conseguirme dos amigos que adoran venir a mi cuarto y hacérmelas.

FRAGANCIAS…

Julio César.

EL DRAMA DE LA FRANJA DE GAZA… ES QUE NADA SE APRENDE NI SE ADELANTA

julio 27, 2014

LA VIDA, EL ORIGEN DE LAS ESPECIES, CIENCIA Y RELIGION…

E3L DRAMA PALESTINO

  ¿Hasta cuándo?

   Hace poco, respondiéndole un comentario a un sujeto que insultaba a Angela Merkel porque celebraba el triunfo de Alemania en la Copa Mundial, llamándola dictadora, me tacharon de nazi… eso, un día después de que alguien me acusó de judío jodido por una réplica que le hice a unas opiniones que emitió sobre la nueva desgracia que acaece en la Franja de Gaza. Es difícil vivir. Pero quiero referirme a lo de Palestina y sus casi setecientos muertos a manos del ejército israelí. Una acción terrible y condenable desde cualquier punto de vista contra un grupo humano encerrado tras un muro, que desata pasiones y odios, se maldice a Israel, se condena su violencia… y parece olvidarse que hace poco más de dos años ocurrió exactamente lo mismo, igualmente hace cinco, diez, quince, veinte, treinta años atrás. La verdadera tragedia. Esto que ocurre, las narraciones dantescas de violencia, por terrible que sean, era esperable, lo curioso es que sorprenda a alguien.

PAPA FRANCISCO CON LIDERES PALESTINOS E ISRAELIES

   Será porque realmente hay un mundo para quienes los hechos, los eventos, las cosas que ocurren una y otra vez, son eternas sorpresas porque no pueden relacionar verbo con predicado, creyendo que el mundo se inicia cada mañana y acaba cada noche, comenzando siempre de cero. Lo primero que puede apuntarse de este nuevo capítulo de muertes es que después de las bien intencionadas acciones del Papa Francisco, llevando a los líderes palestinos y judíos a una reunión en el Vaticano, Shimon Peres y Mahmoud Abbas, respectivamente,  todo pareció irse al diablo. Y no creo que sea coincidencia porque otras veces ha ocurrido exactamente lo mismo. Hay gente que no quiere la paz y por debajo de mesa, apartando las banderas que dicen defender, se dan la mano para tal fin.MOISES Y LA TIERRA PROMETIDA

   Mirándolo por encima, sin interesarse mucho por hechos o razones, se podría decir que la culpa de todo la tienen los israelitas por estar ahí, en esas tierras; pero desde tiempos inmemoriales, la tradición que aceptamos como cierta a través de la voz de Dios para los católicos, la Biblia, nos dice que cuando el Creador pactó con los hombres lo hizo con ese pueblo, que dentro del conjunto de pueblos primitivos, este adoró a una única deidad, diferenciándose del resto; no trató con los asirios, babilonios, egipcios o fenicios, que también andaban por ahí, y a ellos le prometió una tierra y un gran destino si cumplían ya se sabe cuál pacto. De hecho, si debemos creer en la Biblia, a Moisés se le dijo que cruzara el Jordán y tomara toda esa tierra, y los términos eran fuerte; este, después de tanto trabajar y pasarla mal, no está muy claro qué pecado comete y Dios no le deja pisar la Tierra Prometida y será Josué, primer caudillo militar, quien comenzará la guerra. La orden era clara, directa y brutal: cruza, sojuzga y controla. Se puede alegar que no hay Dios y que la Biblia es sólo un libro de cuentos, o que lo que dice no es lo que debe porque ahora sabemos más que Dios, probándose en el cómo llevamos este mundo que es un paraíso que aburre de tanta felicidad, pero eso es intranscendental para el drama en lo que se llamó genéricamente Palestina en el pasado. Basta que el libro esté y la tradición se sostenga para que sea cierto para los judíos.

   Claro, quienes ya estaban allí no lo aceptaron fácilmente, ni lo aceptan, pero cualquiera diría que después de casi cuatro mil años dándose contra esa piedra ya deberían estar acostumbrados a verles en la zona y aceptar que no desaparecerán; pero las cosas no son tan sencillas como eso. Nunca lo son en cuestiones de vida y muerte. A la gente se le enseña a odiar, aquel asirio que enfrentó a los trescientos espartanos aquellos obedecía una orden de su padre por no recuerdo qué afrenta, que él, mientras crecía, se encargó de no olvidar con un sujeto que le recordaba cada vez que desayunaba “no olvides lo que hicieron los griegos”. Se puede enseñar a odiar, y ese odio se puede heredar. Siempre lo creí difícil hasta que nosotros mismos, los venezolanos, fuimos sometidos a un tratamiento parecido, que no es más virulento porque llevamos poco tiempo transitando ese camino (EL TRIUNFO DEL ODIO). Obviamente, a la resistencia “árabe”, por designarles con un nombre entendible para nosotros, que a veces tomó y toma feas caras, la respuesta judía fue igual o más brutal, porque el otro grupo también aprendió a temer, a odiar y lo legó a sus descendientes, de donde se presume uno de los primeros pasos a dar para desmontar este aparataje de rabia.

   Tampoco se puede culpar a los palestinos, o no totalmente. Ellos, como buena parte del mundo árabe, o musulmán, han heredado ese odio; por encima de otras metas, como lograr igualdad social y religiosa, apuntalar derechos o un reparto más equitativo de las increíbles fortunas que pueden acumularse, a los muchachos se les enseña a obedecer sin cuestionar, odiar y temer. “No se fijen en lo que hacen primeros ministros, santones o reyes, hay que vigilar, combatir y destruir a Israel, el chacal que en medio de la noche nos ataca”. El resultado no podía ser otro, ni sus consecuencias, es triste decirlo. Mientras muchos regímenes se preocuparon por apuntalarse a puertas cerradas (sus cuellos, librándolos de sus pueblos aunque de tarde en tarde caen como en Túnez, Egipto y Libia) y disfrutaban de las riquezas petroleras, la mitad de sus poblaciones eran encerradas, se les negaba el derecho a la educación y aún a hablar. Los judíos no, cuando decidieron que de ese pedazo de tierra no les sacaba nadie, las mujeres se prepararon como iguales a los hombres, corriendo peligros parecidos y disfrutando de idénticas oportunidades. Era lógico que prosperaran y los conflictos les encontraran bien preparados en todos los órdenes.

   La cosa para Palestina es que no contaba con esas riquezas petroleras, ni eran libres de hacer o decidido nada ya que buena parte de su territorio está ocupado y controlado por el fuerte estado de Israel. Para todo efecto les tienen en un gigantesco campo de concentración, lo que habla muy mal de los judíos; no de los jóvenes, esos que crecieron temiendo el peligro, la bomba en el mercado, la guerra, esos se levantaron altaneros y escuchando del Holocausto como una vieja referencia que por oída ya no impresiona porque no la vivieron; hablo de los viejos que vivieron el horror en Europa, la responsabilidad por este estado de cosas es suya, qué pronto olvidaron. Pero los palestinos tienen parte de responsabilidad, cuando eligieron como sus mandatarios a un grupo que ha ejercido la violencia y el terrorismo (secuestrar, poner bombas, tender emboscadas, ataques a traición y por la espalda, como la narcoguerrilla colombiana), cuya única oferta electoral, la única, era que atacarían con todo a Israel, ellos, los palestinos de Palestina, los judíos en Israel, los franceses en Francia, los argentinos en Argentina y yo en Venezuela debimos saber cómo terminaría todo (por lo menos yo lo sabía, realmente me di en la frente preguntándome ¿hasta cuándo, Señor?).

   Hamas, el nuevo gobierno, es un grupo extremista fundado en 1978, cuando lanzan su primera “guerra”, cuya única meta era, y quién sabe si todavía lo es, “exterminar el estado de Israel y fundar un estado islámico que vaya desde el Mar Mediterráneo hasta el valle del Jordán”. En 2006, gana las elecciones, prometiendo mano dura contra Israel, y ya para 2008 y 2012, a la Franja de Gaza le va bien mal en esas Intifadas. Les fue mal en los dos intentos, aunque nunca como ahora, pero eso obligó a las diferentes fuerzas vivas palestinas a buscar un consenso, Hamas se había debilitado en la lucha de cara a los insensatos que creen que realmente así lograrán tener un país, como si ignoraran el destino del IRA o ETA, y el gobierno de Fatah se vio manchado por la acusación de no poder impedir la actuación de grupos terroristas bajo su régimen. Pero, por increíble que parezca, ese acuerdo molestó a gente dentro de Israel que juraron acabarlo.

   Ha sido bastante desafortunada la diana que han usado los palestinos a la hora de elegir a la gente que hablaría por ellos. Por eso no entiendo del todo, y temo que ni siquiera puedo ser totalmente simpatizante, con el drama que se vive; carajo, eso estaba cantado. A eso se llegó deliberadamente, no fue que los anunakis, los iluminatis o los templarios conspiraron en el lado oculto de la Luna, en la base que tiene allá J. J. Benítez. Insensatez tras insensatez los palestinos cavaron esa trinchera. Se puede decir que fueron empujados por las condiciones de vida en el Gueto, y sólo eso lo explicaría, necesitaban escuchar a quienes les prometían que les sacarían de ese hoyo donde los sepultaron los hebreos; pero el cómo era también importante saberlo y en eso debieron pensar antes. ¿Cuántas guerras más van a perder antes de detenerse a pensar que la estrategia no sirve? Se puede alegar que eran totalmente soberanos de elegir a quienes quisieran, y es totalmente cierto, pero no se puede disociar acciones de resultados, si hago esto debo aceptar que conseguí aquello. No molestarme luego con el mundo.

   Y antes de que se me insulte, no, no justifico todo este horror, pero si no se entiende cómo se llegó a esto, antes y ahora, esto nunca terminará. Jamás. Repito, ya pasó hace dos años, unos muchachos palestinos arrojándole cosas a unos tanques judíos, imágenes dolorosas y tristes; pero también hace cinco, veinte y treinta años, eso no lo legaliza. Eso no lo justifica. No se puede estar llorando cada tantos años “por la suerte de los palestinos”, sobre todo en un mundo que ha visto al pueblo cubano sometido a una feroz dictadura durante sesenta años y nada les ha importado. Lo que hay que hacer, en lugar de soltar bilis en los medios de comunicación, es trabajar para impedir que ocurra otra vez, y eso pasa por entender y admitir los errores. Cuando Venezuela cayó en la trampa del chavismo, votamos porque nos prometían justicia social, el fin de la corrupción, la lucha contra la inflación y el fin de un estado burocrático y enorme en ministerios inútiles; creímos en la promesa porque no conocíamos a Hugo Chávez Frías y no le sabíamos débil mental, y ahora tenemos este infierno; pero los palestinos no puede alegar eso de la gente que pusieron al frente para que sellara sus destinos. Ignorancia sobre los personajes sí que no pueden presentarlo como prueba de descargo. E insisto, eso no justifica el crimen del régimen israelí.

CLINTON Y LA HOJA DE RUTA

   Independientemente de el cómo fuera como Presidente, siempre recuerdo con una sonrisa a Bill Clinton, tal vez por el asunto aquel, que fue divertido a pesar de lo que piensen las féminas; y de su gestión rememoro con emoción una reunión en la Casa Blanca cuando, estando en medio, inició un dar de manos donde quedaron entrelazados tres hombres, él, Yaser Arafat, representante de Palestina, y por Israel, Isaac Rabin. La ruta de paz. Pero lo verdaderamente emocionante y grande fue ver unas celebraciones en la zona, en la Franja, cuando gente con ambas banderas aplaudían y gritaban creyendo que llegaría el fin de la violencia, y dos hombres enlazaron brazos y comenzaron a bailar. Celebrando la paz, soñando con la llegada de la vida, aspiración de cualquier hombre y mujer sobre esta tierra. No duró mucho. Comenzó creo que un bombardeo desde el Líbano y todo se fue al carajo. Como ocurrió hace dos años. Como pasa ahora. Y lo que a mí me parece es que en ambos bandos hay quienes juegan a la muerte y no desean que esto termine, tal vez porque sus odios sean demasiado intensos (el fanático), o porque se han acostumbrado a reinar dentro del miedo, el acoso y la violencia, una vida que conocen, controlan y dirigen, un poder que se niegan a perder.

   Los hombres de la guerra, de bando y bando, harán hasta lo imposible para que jamás llegue la paz, porque en ese mundo ellos sobran. La paz no se alcanza porque hay grupos oscuros que se ponen de acuerdo para vivir odiando y soñando con el conflicto. Miente quien quiera pretender hacer creer, o creerlo en verdad entre judíos y palestinos, que aquellos que llaman a matar, que incendian, bombardean, emboscan y torturan pueden crear un mundo mejor donde serán felices. El IRA, la ETA, la narcoguerrilla colombiana, ninguno deseaba la paz, ni siquiera luchaban por un objetivo real, tomar el poder, porque años de violencia les desgastó y la gente intuyó que de ellos nada bueno saldría, pero perseveraban en sus acciones porque era el único mundo que conocían y eran felices. Terminaron disolviéndose, pero no porque lo quisieran, se habían acostumbrado a vivir así. De la muerte sólo sale muerte, como deben recordar los colombianos, donde los grupos violentos casi fueron derrotados, puestos contra la pared, pero ahora pueden estar oxigenándose para regresar tras la falsa convocatoria a la paz en La Habana (¡y en La Habana!).

   Por extraño que pueda parecer, por ilógico o irracional, la paz es combatida por “razones” que quieren hacer sonar como nobles, aunque la verdad es que casi todo es resentimientos y odios heredados que no permiten avanzar. ¿Cómo comenzó todo está vez? Como siempre, por lo que el resultado no debió sorprender, repito, como parece que hizo con tanta gente en el mundo, sobre todo en las redes sociales. Realmente no sabía nada de esto, ya bastante tenemos con nuestros problemas aquí, pero cuando las noticias de los bombardeos se suceden, con todo su horror, entré a portales de noticia sorprendiéndome el tono con el que se hablaba de Israel; comentando que algo debió pasar antes, se me tachó de sionista, cosa que me molestó y debo confesar que no respondí bien, porque, carajo, para mí era inconcebible creer que el gobierno israelita un día amaneció con dolor de muela, o que pisaron mierda de perro saliendo de sus casas, y pagaron la arrechera con los palestinos. Es casi un insulto que alguien te quiera hacer creer eso.

JUVENTUD ASESINADA

   Bien, el mes pasado, que la cosa ya lleva semanas y no comienza con el bombardeo propiamente dicho como imaginé (y no lo justifico, el ejercito israelí está respondiendo con una locura que hace recordar a los nazis en la Segunda Guerra Mundial, hermanos en espíritu aunque seguramente se engañan jurándose hacer algo noble), el 2 de junio, tres adolecentes judíos fueron secuestrados cuando se dirigían al asentamiento de Alon Shvut, en los alrededores de Hebrón, en Cisjordania. Los tres subieron en un auto con placa israelita, pero eran militantes palestinos. Aparentemente uno de los muchachos se da cuenta y llama al número de emergencia israelí y denuncia el hecho, escuchándose disparos y gritos de dolor. El gobierno israelita culpa a la organización extremista Hamas, que conforma gobierno en Palestina, y comienza la búsqueda de los jóvenes, pero con mano dura, entrando a la zona con tanques, bombardeando y arrestado a todo el mundo.

VICTIMA INOCENTE PALESTINA

   Como la locura no es sólo de políticos y militares (como no lo fueron sólo Hitler y los nazis, los alemanes también contribuyeron), grupos fanáticos hebreos asesinan a un muchacho palestino, aparentemente le quemaron vivo. ¡Asesinos respondiéndoles a matones del otro bando! Cuando ese hombre intolerante, Benjamín Netanyahu, acusa a Palestina y su gobierno del secuestro, facciones violentas dentro de Hamas, no sólo no lo niegan (aunque se sospecha que nada sabían de cierto), sino que felicitan a los secuestradores al tiempo que responden a la muerte del joven palestino con bombardeos sobre Israel. La mesa ya estaba servida para lo que llegaría.

DOLOR EN GAZA 2

   Después de semanas de tensión y violencia, el domingo 13 de julio, comienza la ofensiva terrestre en regla, e Israel se prepara para un combate largo, previo un lavado de imagen pública de cara al pueblo hebreo. Las malas lenguas sostienen que aunque se sabía que ya los muchachos estaban muerto, el señor Netanyahu comenzó una campaña mediática al grito de “regresen a nuestros chicos”, justificando con ello la brutal incursión en la Franja de Gaza. Jugó con las simpatías y despertó ese animal historio, el odio hacia el vecino de otra raza, credo o condición social. A pesar de saber que estaban muertos, sostienen (y a lo mejor no es verdad, pero los crímenes cometidos casi impiden brindar el beneficio de la duda), se invadió aldeas y caseríos, se mató gente y se detuvo a muchos más mientras “buscaban” a los muchachos. La justificación era que mientras pensaran que los adolecentes estuvieran vivos se les buscaría, sin detenerse. Y ya van casi setecientos muertos, ¿hasta cuándo?

   Sacando el número horripilantes de fallecidos, y ni siquiera los dos mil asesinados con armas químicas en Siria puede usarse de excusa, la situación es la de siempre. El secuestro y la violencia, respondida con arrestos y un linchamiento que lleva a un bombardeo a Israel, demostrándose que cuando se es fanático se es un loco incompetente e inepto, porque debieron prever la respuesta israelí, aunque tanta saña ya raya en lo criminal y genocida. ¿Era eso lo que buscaba la elite insensata que gobierna Palestina, cambiar muertos palestinos por condena a Israel? ¿Quiso Israel usar la muerte de esos jóvenes para una razia contra la gente de Hamas y acabar con la tegua de los grupos palestinos en Cisjordania, pasando sobre centenas de cadáveres? Ambos casos serían indicios de locura, de criminal, irresponsable y fútil locura. No hay otro término.

   ¿La solución?, el ataque israelí debe terminar ya. Y el mundo está dando la pauta, por primera vez de una manera concertada, y algo desconcertante. La Primavera Árabe sucintó muchas simpatías en Occidente, dentro de la gente común y corriente, pero como muchas modas, pronto fue olvidada, y la cruenta guerra en Libia se extendió demasiado. El horror sirio continúa, aunque hay que agradecer que Rusia se llevara las armas químicas. Y cuando la gente dejó de mirar, de preocuparse o solidarizarse, sus gobiernos volvieron a la típica apatía, pero esta respuesta desproporcionada del estado de Israel, disparando contra todo el mundo en lugar de buscar a los culpables del triple secuestro y asesinato, parece haber colmado la medida. Justificadamente, me parece. No hay debate de opinión donde no les pongan por el suelo, tachándoles de asesinos y criminales, maldiciendo el estado mismo de Israel. Y es curioso, porque en Occidente siempre ha habido cierta tolerancia con ellos, por aquello del Holocausto, pero desde que levantaron las empalizadas en Cisjordania, y ahora asesinan gente en masa, todo afecto parece irse acabando, tal vez para que se cumpla aquello de que todas las naciones terminarán odiándoles. Y no habría importado ese grupito de comentadores de ligerezas, gente que ni sabe dónde está parada, si no fuera por la tácita condena mundial.

DOLOR EN GAZA

   Los gobiernos han desalentado todo vuelo comercial sobre el cielo israelí, se “invita” a la gente a no visitarles, a no cerrar negocios en Israel, “por lo peligroso”, y eso ha encendido campanadas de alertas dentro del brutal gobierno (ya no les cabe otro calificativo), cosa que no se alivia ni con la conducta ambigua de Estados Unidos. Sumándose a declaraciones que vienen desde la misma ONU, organismo inútil pero vistoso, donde ya hablan de “crímenes de guerra”, y los militares judíos saben de lo que se trata eso. Se les está aplicando un paquete de castigos, y eso puede subir en escalada. Y creo que buena parte de esto viene de demostraciones reales de rechazo de jóvenes de verdad (no de habladores de tonterías en la red), que tomando las calles de París, reclamaron a gritos y hasta rabia por los muertos, señalándole al mundo que ya Israel no es el niño mimado al que se le debe tratar con consideración. Malo para los judíos, pero se lo buscaron.

   Sin embargo, si la paz ha de llegar, los palestinos deben comenzar a desmontar la idea de que mediante bombas molotov podrán crear un estado islámico; no podrán por la fuerza, no con violencia, no escuchando a las serpientes y lobos, vengan de donde vengan. En ello han desperdiciado décadas. Irlanda salió del IRA, España se sacude lo que queda de ETA, Colombia se entrampa pero el trabajo contra las FARC estaba bien adelantado; soñar que alcanzarán un mundo de justicia y bienestar proveniente de los cañones de las armas de los amadores de la violencia insensata, es una locura. Deben comenzar a pensar en lo que hacen, y aceptando que las decisiones acarrean consecuencias. El estado Palestino debe existir de manera soberana, libre, no controlado. Ellos deberán buscar su camino hacia el progreso, se hundirán o se alzaran sobre las dificultades, pero nadie puede tutelarlos… A menos que supongan que para que haya estabilidad política o ganar elecciones tienen que ser una amenaza para Israel o cualquier otro estado.

   Israel, Palestina, ¿pueden dos nombres sonar más mágicos y misteriosos? La tierra de Dios. Y sin embargo la violencia y la muerte, el odio irracional, la convierten en un infierno. Una tierra que debería ser la más tranquila y pacífica para que reciba a todos los hombres y mujeres del mundo, es altamente peligrosa. Los lugares santos, pilares de la fe de cristianos, musulmanes y judíos, son escenarios de locura y maldad. ¿Imaginan tomar un vuelo y aterrizar en Tel Aviv, mirarla por primera vez, su gente, sus calles, tomar un jeep y ver el desierto, llegarse al Mar de Galilea, tocar el Muro de los Lamentos, ir a la Iglesia del Sepulcro, al Calvario, a la mezquita de Al-Aqsa, tercer lugar santo del Islam en la Ciudad Vieja de Jerusalén, escuchar sus oraciones tipo cantos? ¿Por qué no se puede? ¿Por qué tienen que vivir condenados a matarse si cuando hay una esperanza para la paz gritan y bailan felices? ¿Por qué sus muchachos tienen que ser soldados o “mártires” y no maestros y carpinteros, médicos y arquitectos, llegando a ser viejos gordos y satisfechos? ¿No sueñan esos muchachos con conocer chicas, tocarlas y besarlas, con reunirse con amigos y reír, beber, cantar y pasarla bien? ¿No esperan una vida larga, llena de éxitos y malos ratos, rodeados de la gente amada que irán reuniendo por el camino y esperar ver crecer a sus hijos y nietos sin la sombra de la violencia? No me parece lógico, debe haber más gente esperando por darle una oportunidad a la paz que aquellos que se quieren matar.

   ¿Hace mal Israel? No, lo hace su gobierno, así como Palestina es víctima de los deseos de sus dirigentes que únicamente conocen una manera de hacer las cosas. Y si lo que se dice es cierto, que Benjamín Netanyahu manipuló la opinión pública, azuzando el odio de los judíos contra los palestinos, sólo queda la condena mundial, lo que sería malo para el pueblo hebreo. Pero ya van más de setecientos muertos, civiles, mujeres y niños, eso no puede taparse, no puede disimularse o evadirse. Los nombres de los muertos no pueden borrarse, sus caras no deben olvidarse, sea donde sea que caigan víctimas de la agresión. Alguien debe rendir cuentas al mundo, se le debe obligar a rendirlas. ¿La verdad?, en algún momento los ejércitos israelita se detendrán, pero ya sobre una montaña de muertos; y mucho me temo que si las acciones no se corrigen, si no se logra un compromiso firme y una sanción fuerte a quien corresponda, dentro de algún tiempo escucharemos, algunos sorprendiéndose e “indignándose” de nuevos conflictos y matanzas. Si nada se aprende los errores se repiten, si se actúa de cierta manera que siempre deriva en el mismo resultado, ¿por qué esperar algo distinto?

ALEMANIA Y LAS DOS GRANDES GUERRAS

Julio César.

ANSIEDAD

julio 27, 2014

COMPARTIENDO

HOMBRE SEXY ESPERA

   La espera es una dulce agonía.

   Con la piel erizada, no por el frío de la oficina sino por la anticipación, el musculoso y viril sujeto aguarda, todo tenso oyendo su voz cercana, saludando secretarias y bromeando con colegas. Traga, sus nalgas enrojecen y tiembla esperando por su llegada, por las grandes manos de su señor recorriéndole, llamándole bonito, inclinándose detrás y usando su lengua… Le gotea un poco de ganas, siempre le pasa cuando recuerda la primera vez que ese chico que contrató para que repartiera correo interno de alguna manera le llevó a eso, metiéndole la lengua. No olvida que gritó, se estremeció y se derritió bajo sus atenciones, o lo sucio que le pareció cuando aquel chico, casi adolecente todavía, le dijo que una perra nunca olvidaba la primera lengua en su coño. Y no lo olvida, nunca podrá, tan sólo puede esperar por su llegada, desesperado, lleno de ansiedad, y servirle finalmente de juguete… Era un hombre grande atrapado por un chiquillo sucio, pero nada quería hacer por cambiarlo.

LENGUAJE SIMIO

Julio César.

EL PODER DE LAS PANTY

julio 27, 2014

CULPA DE SU MUJER

TIO EN PANTALETICA

Parece que a todos les pasa.

   Juegos y roles en el dormitorio le habían llevado a las pantaletas. A su mujer le hacía gracia y se ponía caliente cuando le encontraba con ellas en la cama. La verdad es que no quería usarlas, se sentían suaves, elásticas, acariciantes y sensuales cuando le cubrían por delante, presionando y estimulando cuando me metían por detrás. Y eran cómodas, y usarlas bajo las ropas no importunaba. Pero algo cambiaba, saber que las llevaba, que debajo de sus ropas de trabajo o festejos usaba pantaletas, le obsesionaba; tal vez por eso comenzó a fijarse en las caras de otros sujetos, preguntándose qué dirían si supieran que llevaba una tanga enterrada entre las nalgas. Luego le pareció que sabían. Hasta lo del joven vigilante de los estacionamientos de la oficina, quien un día viéndole salir notó el hilo metido. No dijo nada, pero se quitaba la gorra afable y le sonreía de cierta manera, ahora le detenía e intercambiaban saludos. Y llegó esa mañana que asomando la sonriente y atractiva cara por la ventanilla le dijo que quería ver cómo le quedaban. Acalorado, temblando, sin saber por qué, se las mostró. Le hizo tragar en seco su mirada asombrada y excitada, tembló al otro día cuando recorrió con el dedo la tirita de la cadera, o cuando admirando los nuevos colores, siempre tocaba. Todo continuó igual hasta ahora cuando el muchacho, mirándole a los ojos, dijo:

   -¿Sabe, doctor?, me gusta vérselas así a mis chicas, bien metidas entre sus nalgas mientras me la maman. –y todo él se disparó ante la imagen.

Julio César.

¡¿EN AVION?! ¡ZAPE!

julio 27, 2014

SE NOS ACABÓ EL MUNDIAL… ¡NOOOOO!

VUELO TORMENTOSO

   Seguro un día me toca el de Destino Final.

   ¿Han notado como cada año, por unas cuantas semanas, caen varios aviones seguidos? Es como si cayendo uno, tienen que perderse dos o tres. Qué raro, ¿verdad? Todavía no nos reponíamos de la sorpresa del avión de Malaysia Airlines, aparentemente derribado por maldad entre Ucrania y Rusia, cuando ya una aeronave de TransAsia Airways se estrellaba aterrizando en Taiwán, y otro, de la Air Algérie, desaparece del radar rumbo a Argelia. ¿Qué pasa? ¿Técnicos y profesionales de la aviación ya no son tan buenos como los de antes? ¿La atmósfera no sostiene como antes el peso de los aparatos? ¿Está afectándose el campo magnético terrestre dificultando los vuelos? No se sabe, sólo que los aviones, cada cierto tiempo, caen de a varios. Me recuerda el caso de un amigo que fue a pasar su luna de miel a Curazao y casi debieron amarrarlo para subirlo a la avioneta, y llegando allá leyó una noticia vieja de dos avionetas como esa, desaparecidas en Los Roque. Casi se infarta. Quería regresar por mar.

EL NUEVO CANAL HISTORY, H2

Julio César.

LA FAMA GANADA

julio 27, 2014

UN CHICO CON CEREBRO

COMICS MUSCULOSO GAY

   El hijo de la vieja vecina era…  travieso.

   Dentro del edificio todos sabían del musculoso, alocado y gritón chico culón. Las mujeres divertidas, los hombres exasperados, tachándole de putón, pero todos esperando pillarle, como han hecho una que otra vez, cuando llegan y le encuentran de madrugada de sábado para domingo, fruñendo, estremeciéndose, sin ropa, la tanga abajo y uno o dos dedos engrasándole antes de que el tío de turno le entrara. No era sólo por verle atravesado, que ya era morbosidad pura, era por el cómo gritaba, se estremecía y pedía más, notándose que lo gozaba; algo que a todos los hombres complace, cuando saben que desfrutan de su tranca.

PREPARACION

Julio César.

HONESTO

julio 27, 2014

FUEGO DE JUVENTUD

UN CHICO Y TRES MACHOS

   Sentía no estar engañándola, le prometió que no volvería a meterse con un amigo en la cama… No dijo nada de tres calientes sujetos desconocidos.

COSAS DE FAMILIA

Julio César.

EL SAUNA SE CALENTÓ… Y NO LO VI

julio 27, 2014

LOS CHICOS EN EL SAUNA

   ¿Ya estará en YouTube?

LA LEY Y EL ORDEN

   ¿Recuerdan la serie de La Ley y el Orden, la transmitida por AXN, Law & Order: Criminal Intent?; no la que transmiten en UNIVERSAL, donde la dan como seis veces al día, pero no me gusta ese formato de los juicios. Eso de ver a los malos, que cometen monstruosidades, salir libres por tecnicismos, deprime. Con La Ley y el Orden protagonizado por Vincent D´Onofrio (Goren) y Katherine Erbe (Eames), sólo veíamos la investigación policial, emocionante e interesante, con buenos villanos. Y cuando alguno lograba escapar, moría poco después. Bien, en un episodio de esa serie un tipo alto y guapo, joven y agresivo, vistiendo de ejecutivo se despide de su esposa y de su niña por teléfono, sale de la oficina y va a un sauna donde se encuentra con otro tipo y tienen acción gay. Como aparece muerto, y descubriendo el asunto mientras investigan, Goren y Eames buscan al hombre con quien se encontró, pero este le dice que no había nada sentimental entre ellos, que era aun encuentro casual y concertado, hombres triunfadores, estables, pilares de sociedad que, sin embargo, necesitaban otra cosa que complementara sus naturaleza y se encontraban en lugares así para darle rienda sueltas sin que nadie les señalara o criticara. En fin, hombres que sienten que deben ocultar lo que son porque desean brindar cierta imagen, o la viven también, que un hombre puede amar a una mujer y tener hijos a los que adora, pero también anhela el sentirse rodeado por los brazos fuertes de otro carajo. Fue un buen episodio, que por cierto no tuvo nada que ver con esa parte oculta de su vida.

EL SAUNA

   Me vino a la mente porque me invitaron a principios de este mes a una feria teatral, un esquema donde presentaban varias micro piezas teatrales simultáneamente, con ideas bastante interesantes. Hubo un encuentro entre Walt Disney y Salvador Dalí, y otra sobre un delincuente caníbal que va a ser ejecutado y leyendo el libro Metamorfosis, mientras espera, entiende lo que le ocurría. Y estaba Sauna, dos hombres jóvenes que parecían desear tomar una importante decisión, allí donde no fueran vistos; un joven abiertamente gay, otro que duda en dar el paso, se citaron en un sauna pero llega un tercero y todo se complicó. Me pregunto de qué iba. ¿Les ves alguien que les conoce e impide la toma de decisión por miedo al qué dirán después? ¿Un antiguo amor? ¿Un nuevo interés? Escrita por Enrique Salas, en ese Sauna se encontraron los actores Jonathan Montenegro, Gabriel López, Adrian Matos y David La Cruz, así que el cartel era llamativo. Qué cosas, tarde ya para ir, el planteamiento me resulta ahora interesante, tanto que me recordó cuando fui con amigos y amigas a ver Brokeback Mountain, con la sana idea de ver, comentar y burlarme del beso entre los vaqueros maricas y terminé obsesionado. Y no solo yo.

   El grupo quería ir a verla, con ellos tal vez habría asistido, pero entre una cosa y otra, no lo hicimos, y no sé si habría ido al fin de cuentas, ¡era teatro! Entrar a un cine es una cosa, el teatro me desespera aunque no entiendo por qué. Siento que toda esa gente hablando, gritando, discutiendo en vivo, son una pila de locos. Quienes vieron las diferentes piezas quedaron encantados, no así de las condiciones de presentación y montaje, hubo fallas de sonido, iluminación y hasta de asientos; pero también dicen que Jonathan Montenegro estuvo muy bien en su papel, demostrando una vez más que no es una simple cara bonita.

   La idea de presentar todas esas piezas así, como se ha hecho en Miami, Ciudad de México y otras grandes urbes me parece interesante, como esos cortos de diferentes partes del mundo que presentan en el canal I.Sat. También para ver a los tipos esos en el sauna, imagino que eso fue de lo más llamativo:

   Jonathan Montenegro:

JONATHAN MONTENEGRO

JONATHAN MONTENEGRO HOT

   Gabriel López:

GABRIEL LOPEZ HOT

GABRIEL LOPEZ Y UN AMIGO

   Adrián Matos:

ADRIAN MATOS

ADRIAN MATOS HOT

   David La Cruz:

DAVID LA CRUZ HOT

DAVID LA CRUZ TEATRO

   ¿Habrá planes de reponer? Valdría la pena, ¿verdad? Así que ya saben, a usar las redes sociales.

Julio César.


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