JULIO

julio 2, 2014

NO AL PIZZO

JULIO 2014

   Parece mentira.

   Ha pasado ya medio año, seis meses de 2014 se han ido para siempre, así se hallan disfrutado y aprovechado, o desperdiciado. Cosa que sería lamentable, la vida es corta, un rato, y sólo tenemos una. Faltan seis meses para acabar este año, cabe preguntarse: ¿nos fue cómo queríamos?, ¿es lo que esperábamos? Y hay que hacerlo, saber si se hizo bien o no para intentar corregir aquello que no debió ser. ¿Continuaron sus idas al gimnasio? ¿Fueron a ver o llamaron a esas tías tan amadas en la niñez, ahora mayores y medio enfermas que juraron en diciembre visitar? ¿Compraron cosas bonitas cada mes? El cine, salir a cenar fuera, escapar un fin de semana fuera de temporada muy bien acompañado, ¿lo hicieron? ¿Se mimaron? ¿Se quisieron? Mirando a su alrededor, ¿todo va como debería ser? ¿El tiempo te ha dado la razón en lo que sostenías, ha justificado tus creencias, cumplido tus deseos o la realidad fue terca, aunque nada se aprendió? ¿Se vivió bien vivido? Estamos a seis meses, aún tenemos tiempo.

BRASIL O ARGENTINA

Julio César.

MULETILLA Y MAÑA

julio 1, 2014

DEBILIDADES DE UN DURO

DE CHICOS, CULOS Y SUSPENSORIOS

   Siempre igual.

   Dentro del equipo, Martin era el que peor se portaba. No llegaba a los entrenamientos, tomaba licor y parrandeaba cuando se suponía que debía dormir. No obedecía las indicaciones del entrenador… y era un pésimo deportista. Pero sabía cómo atender y contentar, en los vestuarios, a los chicos que se sintieran ofendidos, al entrenador si andaba furioso, al maduro dueño del equipo cuando se molestaba y a algún que otro periodista deportivo que se la dedicara. Sabía bien como llegarles y drenarles hasta la última gota de… enojo. Y no le fallaba. Tenía encanto, el guapo atleta. Mucho.

PATRIOTICO

Julio César.

AVENTURAS DE UN CHICO DULCE

junio 30, 2014

UN CHICO CON CEREBRO

CHICO HOT

   ¿Lo imaginan con su tanga?

   El inocente Tinito se metió en un problema. Llegando a la playa para llevar algo de sol antes del comienzo de las clases, usó la mini tanguita que su mamá le había regalado para su cumpleaños, y que su papá le decía que le quedaba linda. Eso estaba sólo hasta que llegaron unos sujetos medio borrachos que celebraban haber ganado no sabía que competencia de futbolito. Algo en él les agradó y le brindaron muchas cervezas, jugaron a la lucha y al rugby en la arena, tocándole todos para hacerle cosquilla. Mareado, entró a nadar con los tíos y algo, piensa que un bagre, se llevó la mini tanga. Ahora, en la arena, joven, bonito y mojado, esos sujetos quisieron ponerle bloqueador para protegerle; y se dejó, enternecido por tanta amabilidad. Pero esa vaina aceitosa únicamente se la untaban entre sus nalgas, cuando quiso preguntar por qué, le silenciaron con un caliente y duro bocado. La fiesta comenzaba en la orilla de la playa, entre los tíos borrachos y el chico que había perdido su mini tanga.

TODOS MUY XXX

Julio César.

PELIGROS DE ESTAR BIEN EN EL MUNDIAL

junio 30, 2014

GENEROSO Y AGRADECIDO

SEXY FUTBOL GAY

   -Quieto, tío bonito, te vamos a follar frente a todos en este estadio. Y aplaudirán.

FUEGO DE JUVENTUD

Julio César.

AL FINAL DE LA PRIMAVERA… 6

junio 30, 2014

AL FINAL DE LA PRIMAVERA                         … 5

   Este relato NO ES MÍO. No entraré mucho en detalles, tan sólo que dos sujetos se conocen, conectan, y pasarán más de veinte años de sus vidas encontrándose y perdiéndose. Me gusta (no lo leí antes) porque es, argumentalmente hablando, muy completo. No es para menores de edad.

……

Título: Memories of Autumn

Autor: Damnlady62

JENSEN ANDA JARED, PADACKLES

   ¿Y si solo se nos permite un único gran amor?

……

   Jared despierta en su cama casi con brusquedad, sentándose de golpe, su pecho subiendo y bajando rápidamente, aún con los calcetines de lana puestos, así como su holgado bóxer de cuadritos… el cual muestra su erección. No era raro que despertara con una, le ocurría así casi diariamente desde los quince años, pero ahora…

   Se deja caer de espaldas llevándose las manos al cabello. Jensen. lo recuerdos vuelven y realmente ceñudo mira el techo cómo si pudiera encontrar una respuesta a toda esa situación tan confusa. ¡Le había besado la noche anterior! Él había besado a otro chico… y le había gustado. No, le había encantado. No sabe qué le llevó a ello, pero sentir el cuerpo del rubio, rozar sus labios, probar su saliva, su aliento… Gime ruidosamente, cerrando los ojos, casi sintiéndose culpable de tenerla ahora más dura. No podía engañarse, tener a Jensen así había sido embriagador, extraño y excitante. Trabar sus lenguas fue casi tan caliente como cuando cayó sobre él, y sus erecciones se frotaron (y el recuerdo le hace palpitar), pero él no besaba tíos. No le gustaban. No de esa manera. No era gay, ¿verdad? Una vez alejado el rubio, se sintió extraño, algo culpable y preocupado. Había actuado mal. Pero con el pasar de las horas de la noche…

   Y el sueño. Cierra los ojos, respirando con rapidez, superficialmente, estaban besándose otra vez, Jensen sobre la grama, sus rojos labios abiertos y él cubriéndolos totalmente, metiendo con ansiedad su lengua que recorría las interioridades del otro, sorbiendo, chupándolo todo, atrapándole la lengua y halándosela hasta llevarla a su boca, rayándola con sus dientes. Y durante todo ese rato, el rubio luchaba por meter una mano, atrapando sobre el jeans su miembro erecto, caliente y palpitante, casi haciéndole gemir. Ese puño apretaba y apretaba, se sentía increíblemente bien cuando iba y venía sobre él. El sueño había sido…

   El toque a la puerta va seguido de la entrada algo aparatosa a su cuarto de Chad, por lo que apenas tiene tiempo de sacar la mano de su bóxer y cubrirse la evidente erección.

   -¡Oh mierda! –graznan los dos a un tiempo. Como suele hacerse en situaciones parecidas.

   -Joder, ¿ya no te mides? ¿Una paja en la mañana sabiendo que pasaría por ti? Ya estoy cansado de verte haciendo tus cochinadas. –gruñe Chad, mientras Jared toma más de la sábana, cubriéndose mejor.

   -¿Por qué coño entras así en mi cuarto? ¡Tuviste suerte de no encontrarme rascándome el culo! Y no hables de las pajas mañaneras, puedo recordarte las tres veces que…

   -¡Es historia vieja! La puerta de mi cuarto no tiene seguro. Mamá no me deja. Teme que me drogue.  –le silencia, mirándole molesto. Realmente molesto.-  ¿Fue por eso? ¿Es mi culpa?

   -¿Qué? –no le entiende, pero le mira mientras se rueda sobre el colchón y queda sentado, un joven y bronceado dios desnudo.

   -¿Te volviste marica por haberme pillado masturbándome esas veces? Coño, sé que la tengo bonita, pero…

   -¡Chad! –tras él, en el pasillo, Sherri Padalecki le mira impresionada.- ¿De qué estás hablando?

   ¡Joder!, pensaron a un tiempo los dos chicos.

    -Eh, yo… nada, señora P. –enrojece hasta la raíz del cabello.

   -No es nada, mamá. Chad siempre habla así, como si tuviera daño cerebral; tiene la boca conectada a su cu… -Jared calla bruscamente cuando su madre le mira más alarmada.

   -¡Jared Tristan, qué lenguaje! Y también tú, Chad. ¿Es lo que aprendes en tu casa? Voy a tener que hablar con tu madre, siempre la encuentro en la iglesia. –amenaza y le complace ver que el amigo de su hijo se encoge.- Y eso no explica por qué le decías a Jared…

   -Son las drogas, mamá. Su madre le tiene prohibido cerrar la puerta de su cuarto.

   -¡Es mentira! –se acalora y defiende el rubio, ante el desconcierto de la buena mujer. Jared, cubriéndose con la manta, la mira.

   -Pregúntale a su mamá, en la iglesia.

   -¡Fue un mal entendido!

   -Bien, está bien, no creo que tú… -la mujer comienza, incómoda, retirándose.- Los dejo; Jared, el desayuno espera. ¡No vayan a cerrar la puerta! Y el detector de humo está conectado.

   -¡Mierda, ahora tu mamá me cree un mariguanero! –se queja Chad, realmente molesto, cerrando la puerta a sus espalda de una patada.

   -Te lo mereces por bocón. –sentencia Jared, y por un momento los dos quedan silenciosos, sin mirarse; el enorme elefante rosa rodando los ojos, alzando la trompa, lanzando alaridos y ellos sin querer encararle. Finalmente el castaño toma aire.- ¿Y entonces?

   -¿Entonces? ¿Qué, ahora eres marica? –Chad se detiene, parece dominado por una ira, un resentimiento interno que no sabe cómo procesar.- ¿Qué coño pasa, Jared? Me aparto un segundo y te encuentro besándote con el marica ese, revocándote como si los dos fueran… una pareja de maricas. ¿Tú, con ese marica?

   -Ya, deja la palabrita, ¿no?

   -¿Acaso te molesta la chapita?

   -No me gusta que seas tan despectivo para con Jensen. Eso de… “el marica ese”, es ofensivo. El marica ese tiene nombre, Chad, es Jensen… -le mira, sin enfrentamiento, alzando el torso y tomando aire.- …Y me agrada. Mucho.

   Por un segundo Chad no puede procesarlo, ¿qué coño pasaba allí? ¡Drogas! Joder, Jared debía estar consumiéndolas y…

   -¿Que pasa contigo, amigo? Tú no… Joder, te acuestas con chicas. Te gustan. Te vuelven loco. Taylor te hacía hacer cosas idiotas como ir a clubes de lectura, ¡y lo hacías por la promesa de meterte en sus bragas!

   -Chad…

   -Te conozco bien, Jared. Eres mi amigo de siempre, mi compinche del alma. Y así como nos conocemos, nos hemos contado todo. Siempre. Desde el jardín de infancia. Nos hemos contado cosas que luego pretendemos no recordar, miedos, pesadillas, incordios… -como una pequeña etapa de comer mocos de uno de ellos, el otro chuparse el dedo hasta cierta edad, o mojar una cama una noche de pesadillas.- No teníamos secretos, vivíamos de caras al viento… ¿y ahora me sales con esto? ¡No puedes decirme ahora que te gustan las bolas! ¿Quién eres tú, en este momento? –termina, acalorado, y se miran a los ojos, uno demandando y alarmado, el otro sorprendido y algo dolido.

   -Hola, me llamo Jared… Jared Padalecki… -le tiende una mano el castaño, una que Chad no toma ni entiende por qué la extiende.- Soy el mismo tipo de ayer, el de antier, el de hace un año. El de hace doce o trece años atrás. Soy Jared, amigo de Chad desde el jardín de infancia, cuando nos encantaba escuchar a la señorita Geller leernos cuantos como La Isla del Tesoro, morder los lápices de colores para ver nuestros dientes manchados, subir al manzano frente a la dirección, más por subir y asustar a todos que por las manzanas. Soy el Jared que te escuchaba con desconfianza y atención cuando me explicabas lo que tu hermano te dijo de la masturbación, el que peleó contigo por aquella revista de Jeff, la de chicas en pantaletas. –se pone de pie, mano todavía alzada, presintiendo que se jugaba algo muy importante, pero tenía que hacerlo, despejar la menor duda sobre lo que les unía, saber sí era algo tan valioso como siempre lo creyó, y sospechaba todavía.- Soy tu amigo de siempre, más que eso, eres mi hermano; te quiero creo que más que a Jeff. – su voz baja mucho.- Chad, sigo siendo yo. ¿Qué, ya no me consideras como tal?

   -Coño, claro que eres mi amigo, pero… -no sabe cómo explicarse, cómo pedir explicaciones, pero le aprieta la mano, una que queda unida unos segundos. Sin embargo no todo está claro. No sabe por qué, pero se siente estafado de alguna manera; dividido entre continuar molesto y temeroso de que sus sentimientos sean puestos en duda.- No entiendo, no entiendo qué pasa contigo…

   -Bienvenido al club. Me gustan las chicas, eso lo sabes, y yo también lo sé. ¿Me han atraído alguna vez los chicos? Debo confesarte que una vez me dejé tocar… por alguien. –admite con una mueca.

   -Monroe, el hijo de la profesora de Bilogía, tocó a todos al menos una vez, en gimnasia, sobre las colchonetas cuando todos los demás habían salido. Creo que a Mike le agarró seis veces. Eso pasa. –Chad rueda los ojos.- Y no significa nada.

   -Lo sé. Lo creí también, pero… -se pasea por el cuarto, rascándose la cabeza.- Cuando conocí a Jensen, me pareció una persona tan patética que me conmovió. Tú sabes, toda esa horrible historia familiar, sus fachas, sus juntas con “los maricas de la escuela”… -rota los ojos.- …Lo de la obra fallida. Todo eso me parecía como demasiado, ¿cómo a un chico le pasaban tantas cosas malas? No era justo. Quise… ser amable, un amigo. Deseaba… -baja la mirada.- …Evitarle malos ratos. Protegerle. No sé por qué, o por qué era tan importante, pero así es, Chad. Anoche… para varias, la pasaba mal. Interviene y le vi desinflarse. Se veía tan derrotado que al principio sólo quise abrazarle, acunarle para consolarle… -la mirada se le pierde.- Luego… y sé que te alterará, pero allí, tan cerca, quise probar sus labios. ¿Los has visto? Son rojos como cerezas, gorditos. Y eran dulces, Chad. Había estado llorando y sin embargo sus labios eran dulces. Suaves y dulces. Nunca había pensado eso de unos labios, o durante un beso. Y sentí que todo yo… -abre los brazos.- …Me puse duro y como perro maluco en cuestión de segundos. Quise tocarle, sentirle. Cuando él respondió, fue como, ¡wow!, mil luces estallando y sólo quería…

   -Estabas cachondo, gran cosa. Habías bebido, Taylor y tú estaban mal y…

   -No, Chad. He estado caliente antes. Esto era… como si mil manos recorrieran al mismo tiempo cada parte de mi cuerpo, todo, sin dejar de tocar nada; era como… cuando uno se rasca las bolas con las uñas, que eriza y… Pero era mil veces mejor, Chad. En ese momento quise tocarle la panza, meter mis manos dentro de su pantalón y acariciar sus nalgas, deseaba morder sus tetillas, atrapar su… -se detiene ante la mirada aterrada del otro.- Cuando nuestros miembros chocaron, y él estaba tan duro como yo…

   -No, coño, hasta ahí, ¡no quiero saber más! –estalla Chad, rojo de furor, pero no contra Jared.- ¡Y tápate otra vez! –traga, cierra los ojos y los abre de manera severa.- JT, creo que pensar con la verga no te está conduciendo por el mejor camino, y mira que yo sé de esas cosas. Te calienta el ma… Jensen, y te arrojas, pero no estás viendo todo el panoramas. Sí te enrollas con el marica ese… -le ve la mueca.- ¡Coño, está bien! Con Ackles, la gente lo sabrá. ¡Y no serán tan amables y comprensivos como yo!

   -No puedo pensar en eso ahora, Chad. No lo entiendes y no puedo explicártelo… pero estas ganas… Mierda, pasé toda la noche soñando con Jensen, en cosas que hacíamos que ahora hasta me alarman, pero que me tenían duro y caliente. Y necesito saber… -se turba, no encontrando las palabras. Chad va a su encuentro.

   -Se te puso dura con ese rubio pecoso; algo en él te hizo hervir la sangre, seguramente esos labios de los que hablas que hay que reconocer que parecen muy a propicito para chupar vergas; parada te dolió sabrosito de lo caliente que estabas, y mientras se tocaban, tu verga pensaba en lo grato que sería estar en la mano de Jensen, apretada; o en su boca, toda succionada; o, Dios me libre, entrándole con trabajo en el culo. Y todavía lo tienes en la cabeza. Esa duda, esa imagen, esa necesidad física de saber.

   -Dios, eres tan… -mortificado no sabe si es eso o no. O simplemente eso. Las palabras le hicieron imaginar mil cosas que realmente le atraían y repelían.

   -Okay, no hagamos un drama épico de esto, tú y otro chico… Y esto te lo recomiendo como tu amigo: búscalo, que te la chupe y sácatelo del sistema.

   -¡Chad! –callan, el ambiente es tenso.

     -¿Qué, soy muy crudo? ¿Acaso quieres llevarle al cine y comprarle rosas para luego traerlo y presentárselo a tu papá y tu mamá como tu novio? –demanda saber, luego se detiene, sonriendo.- Oye, si lo haces avísame antes y así llego de casualidad…

   -Idiota. –gruñe, claro que no pensaba hacer todas esas cosas, ¿verdad? Jensen no era una chica…

   -Le dijo el asno al burro. –parece molesto.

   Mucho, y a Jared le parece divertido ver el ceño fruncido del rubio, un chico displicente y algo irresponsable, ahora tan tenso. Por él. Por su vida. Sonríe, y Chad se enfurruña, y ahora no puede dejar de reír, ojos llenos de lágrimas, cayendo sentado sobre la cama. El otro confuso, y algo ofendido.

   -¿Se puede saber qué coño es tan gracioso? Aquí todo me parece raro, pero no divertido.

   -Si pudieras ver tu cara. Anoche en el maizal, hace poco cuando entraste. Ahora. Imagina la que pondrá, y lo que dirá Mike cuando lo sepa.

   -¿Piensas contárselo a la gente? Por Dios, ¿para qué? ¿Acaso te volviste loco? ¡Nadie tiene que saberlo! ¡Yo no quería saberlo! –suena horrorizado, y alarmado.- Guárdatelo para ti, como un sucio secreto, como si fuera una pantaleta que encontraras en el patio y te la llevas a tu cuarto y luego descubrieras que tu madre la perdió. ¡Algo que te llevas a la tumba! –Jared le mira con la boca abierta.

   -Joder, ¿eso te pasó?

   -¡No! –enrojece a muerte.- Pero digo, no tienes que contarlo, ¿verdad? No tienes que andar por ahí hablando de tus sentimientos, eso es horrible y a nadie le gusta. ¿Que eres, una nena? ¿Ya te convertiste en una?

   -Okay… -Jared no responde en concreto, lo medita, casi ve el sentido, que lo tiene, en sus palabras. Pero, insistía una vocecita molesta en su cabeza, si lo de Jensen no se pasaba con una mamada… Mike y Tom debían saberlo también.

   -Intenta resolver tu crisis sexual rápidamente, con el menor daño colateral posible. Que no se entere ni tu cura. Haz… la prueba, la mamada. Digo, no puede ser tan traumarte, ¿no? Una mamada es una mamada. –se encoge de hombros, convencido.- Después puedes olvidarte de todo este asunto.

……

   Ignorando cuantas veces se ha dicho su nombre fuera de aquella casa que una vez perteneció a su familia y donde ahora era casi un extraño (sin contar las referencias directas, es decir los “el marica”), Jensen Ackles intenta aferrarse al sueño, luchando contra la voz que grita su nombre en el pasillo.

   -¡Despierta de una vez, maldito vago! Llegarás tarde a la escuela otra vez y luego me citarán. –el golpe a la puerta es terrible.

   El rubio abre los ojos, quedándose quieto, rodando de espaldas, llevándose una mano a la cabeza. Oye a la mujer tras la puerta quejarse de ese sobrino vago que no quiere servir para nada como no sea avergonzarles, un parasito del que tiene que hacerse cargo porque una prima ligera de cascos se acostó con ese borracho de Alan Ackles… Oyéndole alejarse recitando sobre la cruz que debe cargar, Jensen toma aire, intentando sofocar la rabia hirviente que viene de su panza. Un sabor acre llena su boca. Cuando todo ocurrió, abatido, vio llegar a la prima de su madre, la tía Melly, como se hizo llamar en ese momento, que ocupó la pequeña y vieja casa con su familia, una donde pronto fue el arrimado. Les vio consumirlo todo, venderlo todo, acabar con los ahorros de sus padres. Le despojaron de todo bien. Luego comenzó a ser el vago que se quejaba y protestaba, el sobrino al que tiene que mantener por caridad cristiana aunque no sirve para nada. Ella, sus tres hijos, el marido de esta. Todos eran desagradables y parecían encontrar divertido molestarle.

   A veces se sentía como prisionero, como un sirviente. Era el chico de los mandados, de los oficios desagradables, el que come y viste al último. Todas las mañana lo piensa, terminar con todo. Tomar sus cosas y… Pero ahora no tenía ni talento. No era ninguna maravilla en la escuela, no era bueno para los deportes. Y era una mugre como actor. Pero ¡qué importaba?, se dice poniéndose de pie vistiéndose, saliendo del pequeño refugio, la buhardilla donde antes guardaban cosas viejas. Muchos, con mucho menos, habían escapado, tomado lo que llevaban encima y lanzándose a la carretera. Algunos desaparecían para siempre, no volvían a ser vistos, tal vez disfrutando o padeciendo otra vida, pero una que intentaron alcanzar. ¿Por qué coño no lo mandaba todo al carajo y se iba? Por miedo. Lo sabía. A terminar como esa gente bajo el depósito de la municipalidad, viviendo en campamentos de marginales, sucios, hambriento. Miserables. Había visto a chicos, como él, que eran abordados por sujetos que intercambiaban favores sexuales, la joven carne por dinero. Y eso le aterraba, fracasar, terminar allí…

   El desayuno, tardío, fue poco. Debió lavar una gran cantidad de platos y sartenes, trapear el piso, botar la basura, recoger del jardín la mierda del perro que tenía malas purgas, y todavía escuchar las quejas porque el baño no lo había lavado, perdiendo el tiempo como hacía con sus “mariconerías” del teatro. Salir hacia la secundaria fue casi liberador, levaba otra vez su ropa más holgada, y vieja, pero conservaba los lentes de contacto. Le hacían verse diferente. Lo notó en la brillante y malintencionada mirada de Larry, el mayor de sus primos. Seguramente sería un problema más tarde, pero no le importaba, le había ido mal en la obra, pero se veía bonito, lo sabía, y era algo. Tanto que Jared Padalecki el capitán del equipo de futbol…

   El recuerdo le hace arder la cara, sonrojarse y sonreír tontamente. ¿Cómo podía ser tan idiota como para creer que Jared…? La camioneta se detiene a su lado y un sonreído, recién duchado y muy guapo Jared Padalecki se asoma a la ventanilla, sobresaltándole.

   -Buenos días, Jen… -le saluda, evaluándole, como cerciorándose de que la impresión del día anterior había sido cierta, cuando el rubio le había parecido realmente tan apuesto que creyó haberlo imaginado. No, definitivamente no lo imaginó.- ¿Mucho mejor esta hermosa mañana, reina del drama? Sube, te llevo…

   Su presencia le sorprendió, y mucho, no podía dejar de sonrojarse más, sonriendo tontamente, de las palabras, del tono, de la figura extrañamente adulta del otro. Y esa sonrisa provocó un vuelco en el estómago de Jared, esos labios hermosos que sabían a caramelo le ocasionaron un escalofrió por la columna… imaginarlos alrededor de su miembro, como decía Chad que seguramente era lo único que necesitaba, le hizo arder.

   -Bien, ¿por qué no? –responde al fin Jensen, pareciéndole a Jared, por un segundo, que hablaba de otra cosa, siguiéndole con la mirada mientras rodea el vehículo.

   Todo comienza. Y acaba. Más de veinte años de primaveras y otoños.

CONTINÚA…

Julio César.

LULAS Y FIDEL, ¿NO LOS VOLVEREMOS A VER?

junio 30, 2014

DE PERROS Y OTRAS MASCOTAS

freddy

   ¿La hora de la cosecha?

   Navegando hace poco por la red, buscando información sobre series y programas viejos de televisión, encontré la intro de una comiquita que vi de niño, Tritón. Recuerdo que me aterrorizaba y sorprendía, hasta ese entonces no sabía yo que la gente podía morir asesinada así, en una comiquita; los poderes diabólicos también eran impresionantes, por ello no podía dejar de verla. Allí había un mago, todo poder, incluso por encima de Poseidón, el gran jefe malvado, pero cuando falla en más de tres ocasiones, Poseidón le castiga dejándole ciego para que no pueda ver ni controlar sus poderes. Una sanción terrible para ese mago. Ya no podía disfrutar todo lo que tenía.

   Bien, volviendo al asunto que nos trae, se comenta ferozmente por la red dos informaciones facilitadas por el periodista Nelson Bocaranda, un hombre que parece tener escuchas en todas partes, por lo que se le odia, ya que mientras sus enemigos y detractores quedan como burdos mentirosos, él acierta. Según el acucioso hombre de prensa, Lula Da Silva padece una reaparición de su tumor maligno, y es acompañado en el momento por Fidel Castro, quien parece aquejado de una recaída de vieja data.

   Pero veamos que señaló el señor Bocaranda. Copio textual:

……

NELSON BOCARANDA SARDI

FIDEL. Su última aparición en público fue el 9 de enero siendo la penúltima, nueve meses antes, el 9 de abril de 2013. En enero ya se le notaba dificultad para hablar. Desde entonces ni siquiera apareció ni escribió alguna línea cuando se murió su gran amigo Gabriel García Márquez el 17 de abril. Algo que extrañó a todos los seguidores mutuos de ambos personajes. Ayer fuentes cubanas me dejaron saber que el retiro público del expresidente cubano se debe a que la vieja dolencia en la garganta habría tenido una recidiva luego de 39 años. Hay una reaparición del cáncer de garganta que fue detectado a tiempo y tratado exitosamente en 1985. Es una amenaza latente de esa enfermedad las reapariciones en el mismo sitio o en otros del organismo del paciente. Como siempre la salud del octogenario revolucionario ha sido un secreto. No hay que esperar la verdad desde el propio gobierno cubano. Mientras tanto, Raúl Castro sigue empeñado en una apertura gradual de los mercados internos. Desde hace una semana Cuba ensaya venta de productos agrícolas de manera “liberada y a precios sin subsidio”. Fidel sigue en un plano referencial. Raúl y los cambios son la noticia. La nota más ampliada la coloque ayer en nuestro portal www.runrun.es

¿Y LULA? No me gusta tener que citar tantas veces una enfermedad como el cáncer, menos en un país que no tiene medicinas, reactivos, equipos en estado óptimo ni los hospitales públicos -ya ni los privados de $- para atender a los ciudadanos que la padecen. Esta semana supe desde Brasil que el ex presidente Lula da Silva tuvo otra recaída en su cáncer de garganta. Por eso no está activo en la campaña de la presidenta Dila Rousseff. Para evitar que se sepa de su recidiva está acudiendo de madrugada al Hospital Sirio Libanés en Sao Paulo…

http://www.eluniversal.com/opinion/140603/runrunes

……

   Hasta aquí las dos referencias del señor Bocaranda al respecto. Y si lo sostiene este caballero, la mitad, de entrada, hay que tenerla en cuenta. Fue él quien habló de la secretísima enfermedad de Hugo Chávez Frías, un año antes de que no pudiera seguir siendo ocultada, pero antes aguantó acusaciones, insultos, amenazas, desmentidos… Y el hombre no sólo sí estaba enfermo, de lo que dijo, sino que se murió. Él tenía razón y el chavismo mentía, como deseaban mentirse todos esos que le insultaban de gratis en la redes sociales por dar la información, que a la muerte del hombre ni siquiera tuvieron la gallardía de admitir que sostenían tonterías.

   En lo tocante a Fidel Castro, parece un exceso de la vida castigarle así, dada su extrema ancianidad, sus dolencias, y lo que más le hirió, haber sido apartado del poder, convirtiéndose en un anacrónico estorbo de un pasado que se quiere dejar atrás, pero que como todavía respira, no se puede. El momento más duro para este monstruo que derrocó a un tirano para autoproclamarse gobernante eterno él, debió ser cuando entendió que únicamente era un anciano inútil que ya no podía sostener las riendas de los encarcelamientos, fusilamientos, abusos y arbitrariedades. Sin embargo, a su causa, la gerontocracia cubana, esa seudo monarquía-fascista (FASCISMO A LA VENEZOLANA), prestó sus buenos oficios. Y todo lo logró con su verbo, engatusando, engañando, manipulando a los necios que querían crear que sus deseos eran hechos, cerrando los ojos a lo que ocurría, y a los que fingían ideales mientras se forraban de plata. Ahora no le queda ni eso, se fue la voz con la que perdió a tantos y mancó a la juventud latinoamericana hace cincuenta años, condenándonos a andar a la cola del mundo, luchando todavía contra los presidentes-caudillos de la Colonia; tipejos y tipejas que se creen dueños de vidas, destinos y hacienda, cambiando leyes y constituciones, usando los tribunales como brazos ejecutores de sus caprichos; cuando tan sólo deberían haberse comportado como funcionaros públicos, temporales en un trabajo para engrandecer el estado y las naciones.

   En cuanto al señor Lula Da Silva, si lo que sostiene el periodista Bocaranda es verídico (una fuente puede fallar), debe estar pensando, esté donde esté con su tratamiento, que la vida realmente cobra. Después de regar por el mundo el triunfo social del Brasil, de aparecer en mil portadas auto promocionándose como el gran reformador, ahora debe enfrentar los desordenes e iras que su corrupta gestión logró. Los brasileños, o a buena parte de ellos, parecen no conformarse con que él y sus socios sean inmensamente ricos y ellos estén pasando tanto trabajo. El sueño del gran Brasil cae al tiempo que, repito, si es cierto el informe, declina su salud. Todo llegó en cambote. Las recidivas son cosas serias, por ello, a las atenciones medicas siempre se una la fe en Dios; pero no creo que le resuelta a un hombre que tiene sangre en sus manos, ya pasan de cuarenta los muertos. ¿Qué qué culpa tiene él de lo que hacen sus socios, amigos y camaradas? Imagino que lleva tiempo repitiéndolo en los tribunales brasileños donde se investiga a sus ministros, pero sí tiene responsabilidad.

   No sólo silenció, amparó y seguramente hasta alentó persecuciones, agresiones, encarcelamientos, exilios, abusos y brutalidad en un país vecino porque hacía negocios con los que tomaron el poder legalmente y luego lo transformaron en una autocracia de poderes sumisos cuando no confiscados, como lo es en Las Antillas la prisión cubana, sino porque gritaba en cuanto foro asistía que lo que ocurría en Venezuela no debía tocarse, debía dejar que continuara mientras hubiera algo que sacarnos, impidiendo toda voz pública a las víctimas. Hoy, de ser cierto el informe que llega de Sao Paolo, el señor Da Silva está recibiendo justamente lo que se merece. Otra voz canalla que se silencia. Espero que la vida le dé tiempo para que, como Fidel, vea desmoronarse el tinglado de tracalerías y rapiña que montó cuando pensó que viviría para siempre bañados en un cuarto lleno de monedas de oro, viendo a sus socios ir a la cárcel, uno a uno, a pesar de la decidida protección de la señora Rousseff y del Foro Forajido y Fascista de Sao Paolo.

   Y lo sostengo con toda la mala leche del mundo, porque como ya he comentado antes, a mis enemigos, y a los amigos de estos, ni el pan.

Julio César.

BROMA

junio 30, 2014

PUCHERO

MUSCULOSO EN TANGA NEGRA

   Coño, ¿qué tiene de divertido ocultar sus ropas y obligarle a trabajar así en el depósito? Y llama al jefe, que siempre viene, pero sin sus cosas.

¿AUTOENGAÑO?

Julio César.

BUENA MANO

junio 30, 2014

NATURALEZA

MAESTRO Y PUPILO GAY

   Si, era bueno en su trabajo.

   El muchacho gime, jadea, se arquea y retuerce, pero se abre y cierra goloso ahora. Las drogas hipnóticas, los estimulantes, los alucinógenos y aquella cinta que repetía una y otra vez que era un puto que sólo quería satisfacer a su señor, funcionaban, admite el rudo coach del joven equipo escolar; pero no se comparaban a la dura mano que llevaba a un chico cualquiera a ese estado, conduciéndole a su nueva vida; a que olvide que era un pillo heterosexual loco por las nenas, a ser un adorador de falos, a querer servir y complacer únicamente a su macho. Y eso sólo lo lograban los buenos entrenadores. Lo agita y sonríe oyéndole lloriquear de gusto, boca amordazada, mirándole con ojos bañados en lágrimas, de pura entrega y adoración.

EL FAVORCITO

Julio César.

AXN, HELIX Y LA OTRA

junio 30, 2014

NO AL PIZZO

   A este canal sólo le hace falta Supernatural.

   Después de ese suceso que fue RESURRECTION, el canal por cable, AXN, anuncia otra, HELIX. No he buscado nada por la red, pero la toma de la gente caída en ese ambiente blanco y frío, así como esos ojos en la rejilla de ventilación me hizo recordar La Colmena, el gran laboratorio de la Corporación Umbrella. ¿Será? ¿Otra serie sobre zombis, mutaciones y criaturas genéticamente creados? También hay otra promoción, una mujer habla molesta por teléfono, un niño en el asiento de atrás llora, ella le grita a alguien, hay un gran silencio, se vuelve y el niño no aparece. Pide ayuda y nada. Luego sabemos que un dos por ciento de toda la humanidad ha desaparecido, ¿acaso el Rapto? ¿Será como esa película que obsesionó al señor Homero Simpson, Los que se quedaron atrás, al igual que Escuela de Animales dos? Si resulta ser una serie sobre el rapto bíblico, suena prometedor. Ya tienen la resurrección de los muertos, ahora esto, ¿acaso AXN quiere deciros algo? ¿Sabrán alguna cosa?

JULIO

Julio César.

RESPETUOSA DEDICACION

junio 30, 2014

UN GASTO JUSTIFICADO

INSACIABLE

   Todos lo apreciaban.

   Sus amigos, dos cuñados, un primo, su hermano, compañeros de trabajo y amigos de su mujer no pueden evitarlo. Es llegar, verle, endurecer y verle caer con hambre. Había algo en su postura, respetuosa, de rodillas, agradecida, de quien sabía cuál era su lugar, el entregado, respetuoso y vicioso tragón, las empinaba. Era como si al ver una dura, tomara su natural postura. Y nadie podía resistirse al verle así, en cuatro patas, ansioso, dedicado a su trabajo. Y quien se lo deja probar, amigos, primos, cuñados y su hermano, volvían una y otra vez en un eterno no acabar.

LA VENTA

Julio César.


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