¿QUIERE PASAR A TOMAR UNA TACITA DE CAFÉ?

junio 22, 2014

COMPARTIENDO

MAN HOT

   Gente con mucho tiempo libre.

   Sonriendo, Germán escuchó los toques a su puerta. En cuanto su mujer salía, el joven vecino venía a pedir algo buscando otra; esa mañana se vistió para la ocasión y le divirtió verle los ojos azorados recorriéndole.

   -Vecino, le esperaba con ansiedad… -dice con voz ronca y fuerte, masculina.- Ando aburrido sin nada qué hacer. ¿No quiere pasar por una taza de café? –ofrece, sonriendo más.- Me parece que le gusta rociada con leche caliente, ¿verdad? Vamos, entre y se la rociaré toda…

LA TRANQUILIDAD DE BOBBY

Julio César.

BRAVO POR AMERICA, ¡ARRIBA COSTA RICA!

junio 22, 2014

ARGENTINA Y BRASIL, LO MALO DEL FINAL

   Seguro les pareció una pesadilla.

   Qué bueno se está poniendo este Mundial Brasil 2014. Nada más hoy, en un juego desesperado y un tanto deslucido, la Argentina derrotaba casi en tiempo de descuento a la selección de Irán, que no solamente les cerró totalmente el paso de sus predios sino que, en el segundo tiempo, amenazaron seriamente la guardería sudamericana. Y si las cosas fueran por justicia, incluso creo que merecían ganar. Pero Lionel Messi, Messi, el gran Messi, pudo al final brindar esa alegría, y calma. Es la cuarta selección americana que se clasifica, junto a la Colombia de mis tormentos, la valerosa oncena costarricense y también los chilenos (siempre recuerdos sus calculados insultos contra nuestra oncena, así que…), faltándoles todavía un juego a cada una de ellas.

   De las cuatro clasificadas por este continente, la más apurada fue la argentina, una selección que era pitada y rechiflada por sus admiradores. Ocurrió también algo que los narradores comentaron varias veces, que el público brasileño aupaba a los iraníes. No tiene nada de raro, no es algo como una “traición”. También los cariocas sueñan con ganar la final, y para Brasil el gran rival es la Argentina, como para esta tiene que serlo el vecino de habla medio portuguesa. Es una realidad. Para quienes corren el peligro de encontrársela, más tarde en el camino, debe ser preferible que el poderoso rival, y su Messi, ya no esté. No hay que buscarle vuelta de hoja. Por cierto, ¿recuerdan alguna competencia internacional donde el pueblo argentino o el brasileño estén de acuerdo con la calidad mostrada por sus jugadores? Parece ser parte de los juegos “sentir” que no están cien por ciento al máximo. Hoy no fue la excepción.

   Lo de Colombia fue fiesta, y eso que el rival, Costa de Marfil, se lo puso difícil. Sus triunfos sobre Grecia y los africanos le valieron el pase a los octavos, aún sin enfrentar a Japón, un Japón que no parece ser un rival de cuidado para ellos, pero ya salieron de ese vaporón. Lo de Chile fue poder. A pesar del gol que les encajaron los australianos, les pasaron por encima, y luego les llegó la puntilla, les tocó ser los que liquidaran toda aspiración de España, sacándola del Mundial y obligándola a salir por la puerta chica después de venir como campeona del mundo (no ganaron, no empataron, no metieron un gol como no fuera la falta aquella, ni se llevan un punto, la rechifla de su afición fue terrible).

   A Chile le queda un encuentro contra Holanda que promete ser de antología, la Naranja Mecánica parece fortalecida, es el único invicto por Europa (ya están clasificados), visto el empate de hoy de Alemania con Ghana. Chile jugará con todo, pero esos holandeses parecen decididos a arruinarle la fiesta a cualquiera (el encuentro con España fue hasta cruel). Pero la gran sorpresa, el invitado inesperado por su protagonismo en la película es la oncena del país centroamericano, Costa Rica. La Costa Rica que nos hace evocar los noventa, cuando de la mano de Luis Gabelo Conejo soñábamos, aquí en Venezuela, que podrían traerse la Copa del suelo europeo. ¡Cómo les ligábamos!

   Se estrenan en un juego donde todos pensábamos, para ser sinceros, que el poderoso Uruguay, con su Luis Suarez, les pasaría por encima; pero no, les clavaron un doloroso tres a uno. No jugó Suarez, y Costa Rica, viniendo de atrás, logra ese resultado apabullante, obligando a los uruguayos a ir con todo contra los azurros si querían sobrevivir. Se podría decir, y casi como un insulto a los ticos, que pudieron tener suerte en ese encuentro, que no estaba Suarez, y que en el siguiente, con la increíblemente cohesionada y eficiente Italia, se les derrotaría. Fue tan bueno el juego Italia-Inglaterra, que se esperaba un triunfo europeo. Ah, pero los ticos dijeron que jugarían sin complejos, echándose hacia adelante, enfrentando al rival en todos los puntos, y lo hicieron; maniataron a los europeos, casi como los iraníes hicieron hoy con Argentina, y les clavaron ese gol que valió oro puro (y si en Colombia la celebración fue grande, imagino que en Costa Rica no se quedaron atrás).

   Así, una de las oncenas del viejo mundo que mejor se perfilaba, caía ante la selección centroamericana, demostrándonos que la cosa no fue suerte. Y aquí deseo tocar un punto que despertó muchas ronchas, por los menos en Venezuela, donde bebimos y disfrutamos ese triunfo; a muchos de los jugadores centroamericanos les obligaron a realizarse pruebas anti doping, cuando lo tradicional son tres jugadores al azar. No creo que deba verse como un insulto, aunque lo es, pero cuando una oncena que no gana copas ni torneos, cuyos clubes no compiten exitosamente de manera internacional se mueve con la energía que los ticos presentaron, dudas caben. Las despejarán y saldrán todavía mucho mejor. Por cierto, no sabía que en el futbol se hacían esos controles, me parece bien.

   Así tenemos que Costa Rica, en un grupo (el llamado de la muerte) donde figuraban tres campeones mundiales, es la primera y hasta ahora única clasificada, con Inglaterra haciendo sus maletas para irse a casa, y donde el Uruguay tendrá que poner todo en el asador para fregar a Italia y pasar a la siguiente ronda. Uruguay tiene que ponerle, parece que todo el equipo descansa sobre los hombros de Luis Suarez y eso siempre es peligroso.

   En este punto me parece hora de señalar algo que incumbe a Inglaterra y la misma Italia; son grandes selecciones, jugando entre ellos se ven parejos, pero cuando les tocó ir contra equipos latinoamericanos, más jóvenes, no pudieron con el trote. Rooney y Gerrard en Inglaterra, Pirlo y Fuffon en Italia, se ven lentos en los pasos y los reflejos. Con talento, sobre todo con pelotas detenidas, pero ya no parecen poder seguir el ritmo de cancha a cancha. Tal vez sea hora de un cambio generacional, en lo tocante a sus selecciones; repito, aún Alemania se vio contenida por Ghana. Holanda misma viene con muchos primerizos, y junto a sus estrellas, les ha ido bien. España es un caso aparte, los errores defensivos frente a su portería de Iker Casillas, por hablar solamente del que consideramos uno de los mejores arqueros del mundo, como la lentitud de manera generalizada del resto, puede estar hablando del cansancio de una gente que pasa todo el año jugando campeonato tras campeonato; tal vez como selección debieron aligerarse un poco de tantas estrellas agotadas.

   ¿Lo notable hasta ahora? Que mientras Costa Rica ya clasificó, Brasil todavía está en posición incierta, al igual que México, a pesar de contar cada uno con un triunfo y el empate. Por cierto, ¡qué duelo! Neymar se dio con todo, pero el arquero mexicano, Guillermo Ochoa, fue una muralla contra la que se estrellaron todas las ilusiones. Parecía el Hombre Araña. Ecuador anda por ahí, después de un mal arranque, pataleando. Lamentablemente Honduras ya no tiene chance, una pena. Queda por ver cómo le va a Estados Unidos, y espero, de corazón, que ganen, aunque lo siento por los portugueses, sus próximos rivales (el único juego que me llama la atención para mañana). Pobre Ronaldo, ese equipo no quiere dar para más.

NEYMAR Y JAMES RODRIGUEZ, EL FUTURO CERCANO

Julio César.

TRES HOMBRES, UN DESTINO… SERVIR… 19

junio 21, 2014

… SERVIR                          … 18

   Un hombre cruel e infernal está sentenciado a muerte en una cárcel y decide divertirse antes de que llegue el final… Tomará a tres sujetos y los convertirá en sus putas. Uno será su hembra, otro será usado por sus compañeros de trabajo, el tercero descubrirá un fetiche que le hará delirar. De Cierta manera, y aunque es un relato maldito, este no parece tan feo a la larga. Disfrútenlo.

……

the convicted’s whores

by Lexicode

MUSCULOSO EN TANGA AZUL

   Imagínala mojada, chorreando lentamente…

……

   -Vamos, Tiffany… -le atrapa la nuca y empuja.- No te arrodilles, inclínate… -le aclara, y casi no tiene que luchar contra ninguna resistencia, sonriendo del aliento que va bañando su torso velludo y su panza igual, ligeramente abultada.- Come, pequeña Tiffany, sacia tu hambre…

   Las palabras, roncas y bajas, totalmente audibles en aquellas soledades y silencios tensos, hicieron contener la respiración de todos los que miraban, manos crispadas sobre los barrotes, excepto aquellas que sobaban sus propias erecciones. Y las sonrisas de lascivia y maldad no se hicieron esperar cuando Daniel Pierce, como sin darse totalmente cuenta de lo que hace, abre sus rojos labios y cubre el grueso glande, ahuecando sus mejillas, succionando como un lactante. Casi sin ser obligado. Pero si esa escena, el hermoso tipo rubio mamando al rudo y varonil delincuente, era excitante, no menos lo era la ancha espalda del joven, medio ladeado, así como sus nalgas abiertas, increíblemente redondas, lisas, lampiñas y suaves, con la delgada tirita del hilo dental entre ellas; eso era aún mejor.

   Read sonríe socarrón, sus labios fruncidos cuando la boca del chico rubio cubre palmo a palmo su tranca, con dificultad, aún resistiéndose, puede sentirlo, pero haciéndolo a pesar de todo; y sin embargo, para el peligroso criminal hay más, como el disfrutar de los torturados rostros de los delincuentes que le miran. También el exponer a Tiffany a eso, a que todos sepan que es toda una hembra, su ardiente y hermosa hembra de coño caliente. Y aún eso no es todo; desea que todos sepan que es una puta caliente y viciosa, para que le envidien. Así que atrapándole la rubia cabeza le empuja, metiéndosela toda en la boca, ahogándole, dejándole la fina nariz enterrada en sus pelos púbicos, donde el tío resuella sus aromas fuertes de macho, pero también las gotas ácidas. Gotas que le marean, que aspira y aspira como si lo necesitara, retirándose y regresando, chupando por aquellos jugos que salen del tolete y que ahora le saben tan ricos y estimulantes, pero también olfateando más esas gotas de los Poppers.

   Atenazados a las rejas, todos miran y oyen como succiona ruidosamente, hambriento, una y otra vez, pero lo que les enloquece de verdad es la manera en la que el hermoso sujeto menea sus nalgas, casi pareciera que, si, que bajo la tirita de la pantaleta, su culo se abriera y cerrara incontrolablemente. Atolondrados, quemándose de enferma lujuria, todos ven como Read se lleva tres dedos a la boca, los lames y unta de saliva, inclinándose luego sobre el hombre, metiéndosela de paso hasta los pelos en la garganta, pelos donde Daniel aspira con frenesí, temblando, su propia verga casi fuera de la pantaletica que se estira conteniéndola todavía. Esos dedos van a su raja, el pulgar, expertamente aparta el hilo, y todos sienten que los ojos se le salen de las órbitas cuando lo comprueban, ese rojizo y lampiño culo titila salvajemente.

   Cuando los dedos untados se unen formando un trípode, no sorprende que entren. Ese culo, o coño, los pedía. Ni que el rubio se agite y tense, arrugando la frente, siendo forzado por los gruesos dedos, pero aceptándolos, ¡tres dedos de hombre metidos en su culo!, frente a todos. Esos dedos, por el simple movimiento de la muñeca de Read, entran y salen, sin salir de un todo jamás. Y Daniel lo agita, no puede contenerse, no sabe de dónde sale eso, pero su culo va y viene también, deseoso, perdido por los estímulos químicos y por el control mental y sexual de ese sujeto.

   -Míralos, Tiffany… mira lo que les haces, pequeña y adorable puta mía. –oye sus palabras.

   Retirándose de la verga, hinchada y mojada, la saliva goteando, Daniel, ojos brillantes y dilatados se vuelve sobre un hombro, meciendo su culo aún sobre esos dedos que lo exploran, y repara en esos sujetos jadeando, uno con la verga afuera, todos alargando sus manos como si intentaran alcanzarle, tocarle, meterle sus propios dedos y poseerle. Estaban locos de lujuria… por él.

   -Vamos, nena, deja que todos vean como se abre tu dulce coño mojado para mi verga…

   Se deja llevar, mareado y a su merced, ¿por lo que le dio a tomar?, ¿por lujuria?, no lo sabe ni tiene cabeza para pensarlo, ni quiere. Como sea, el enorme hombre le hizo levantarse y volverse, de cara a él. El joven rubio no puede soportar la oscuridad que opaca esos ojos crueles, con lujuria y ruindad, mientras toma un frasco de lubricante de su litera y se unta pródigamente la enorme piensa entre sus piernas. Ese hombre disfrutaba hacerle eso, tenerle así, sometiéndole al escarnio de ser visto de esa manera por los otros presidiarios. No debía…

   Cualquier idea de resistencia muere cuando las enormes manos del sujeto atrapan sus caderas, alzándole literalmente en peso, con facilidad, y golpeándole la parte superior de la espalda contra la pared, la parte baja queda un tanto más adelantada. Esas manos callosas aferran las suaves y firmes nalgas, redondas, alzándole más, metiéndose él entre sus piernas, y cuando su raja, al bajar, queda montada sobre la verga enorme y dura, horizontalidad, quemándole, Daniel jadeó. Reconocer el poder físico de ese oso le debilita, se siente pequeño, frágil, sometido. Se oyen jadeos roncos y Read vuelve la mirada hacia la reja, y a Daniel no le queda otro remedio que imitarle. Allí están esos sujetos con ojos brillantes, bocas abiertas, vergas erectas que son masturbadas. ¡Todos caliente por él!

¡Dios, no!, pensó, ¡iba a cogerle frente a todos! Se la metería y todos sabrían que ya no era un hombre, tan sólo la puta de ese sujeto. Y tal vez quisiera oponerse, pero el peligroso convicto no le da tiempo, le sostiene medio rodeándole las dos nalgas con un brazo, con la otra mano enfila su tranca hacia la raja interglútea, apartando un poco, con el pulgar, la tirita del hilo dental. Le mira, cruel y terrible, haciéndole saber que le pertenece, que es su puta y puede usarle cuando quiera. La lisa cabeza del glande rojo y húmedo se pega del depilado culo rojizo y cerrado, frotando y frotando, quemándole, produciéndole algo como unas cosquillas eléctricas.

   El convido se aplica, empuja y Daniel aprieta los dientes, quiere resistirse, pero puede notar perfectamente cómo su agujero va abriéndose, permitiéndole el paso a medio glande, liso y ardiente, que se agita de manera circular un tanto, como si Read quisiera delinear los contornos de su culo, metiéndolo y sacándolo otro poco. El sometido hombre rubio oye los jadeos de lujuria que viene de fuera de la celda, los extrañamente salvajes y perturbadores “coge a la perra, cógela ya”, “llénala de güevo, se nota que quiere”, “¡préñala, préñala!”; y pensara lo que pensara de su situación, le gustara o no, lo buscara o no, sabe que la risita que su torturador lanza en esos momentos viene de ver los labios de su culo extenderse y contraerse, abrazando y acompañando el glande en sus meneadas de adelante atrás.

   -Oh, Tiffany, te ves tan hermosa esperando por la verga de tu hombre… -le gruñe ronco y alto, para que todos escuchen, humillándole.- Si pudieras verte, rojiza de deseos, tan necesitada de ser llenada y tomada. –le informa, para que vaya aprendiendo, también para escarnecerle frente a los otros.

Y tal vez Daniel quisiera responderle algo, con rabia, pero justo en esos momentos Read retira la mano de esa verga enorme que tiene, el glande todavía metido en su culo, y deja de sostenerle bajo las nalgas; con un gemido de sorpresa, Daniel cae un poco, aunque no al suelo porque Read, que sabe de esas cosas, le atrapa bajo las rodillas y le echa hacia atrás totalmente, pegándole toda la espalda de la pared, pero con el añadido de que el rubio cae de golpe sobre aquella verga enorme, gruesa y dura, clavándosela hasta los pelos. El rubio chilla, se tensa y arquea, esa vaina duele a pesar de todo. Aprieta los dientes y casi llora de dolor… ignorando que sus ojos tan cerrados, sus gemidos y frente fruncida son como un bálsamo para el sádico que le controla y goza de su situación apurada. Se la tiene toda bien clavada en su apretado y sedoso agujero de amor, y espera…

   Daniel la siente, llenándole feo, su anillo como si fuera a rasgarse, esa cosa quemándole feo… pero también… Cuando el tolete sale un poco, tres o cuatro gruesos centímetros, y entra de nuevo, la violencia del deseo que le recorre, las paredes de su recto increíblemente estimuladas y vivas en esos momentos, le producen tal grado de placer que no puede contener el jadeo de gusto. Read sonríe, la retira y la mete, cogiéndole lentamente con su verga cilíndrica triangular dado la gran vena abajo, amoratada, sonriendo más al verle estremecerse, pero sabiendo que ahora era por otra cosa. Su tranca incansable va y viene contra el redondo culito masculino que llena, rasca, frota, roza y estimula, haciéndole más consciente del placer que siente. ¿Qué es raro que un sádico disfrutara saber que le produce satisfacción a otro?, no, está gozando convertirle en algo totalmente distinto a lo que era hasta hace poco, así como el que casi llorara de gozo sobre su verga.

   Un hombre como él sabe que frotarle las paredes del recto a otro, así como golpearle sobre la próstata, puede enloquecer a cualquiera, pero todavía lo aliñó un poco más. El lubricante que usa, levemente sazonado de vaso dilatadores, estaban llenando las paredes del chico, ricas en nervios y sangre, haciéndole terriblemente sensible a las sensaciones que el vaivén de su verga estaba causándole. Estaba, literalmente, produciéndole una comezón dentro del culo que necesitaba ser aliviada. Con su tranca nervuda y llena de rugosidades.

   Lo coge duro, fuerte, a fondo, con golpes de caderas que van y vienen produciendo casi sonidos de bofetadas, sonriendo y mordiéndose la lengua en una mueca dominante, sintiendo y gozando el dulce agujero masculino aprisionársela, esas entrañas haládnosle la verga como si de la mejor masturbada del mundo se tratara. Se la mete hasta el fondo y la saca casi hasta la punta, batuqueándole contra la pared, sabiendo que a pesar de los mareos, el rubio debía estar muy consciente que gritaba y gemía, que se retorcía frenéticamente entre la pared y su cuerpo mientras su verga le llenaba y saciaba el ahora enloquecido culo caliente.

   No entiende qué le pasa, ni puede considerarlo en verdad en esos momentos, Daniel lo sabe, porque únicamente puede concentrarse en ese cuerpo de oso que se le encima, que le cubre, ese vello rozándole, ese torso ancho casi asfixiándole, mientras la verga del sujeto va y vienen de manera enloquecedora, y cada golpe le hace ver estrellas, calienta su piel y la eriza; sus tetillas, verga y culo parecen estar de a toque. Quiere… quiere que lo arañen, que le acaricien, que lo hagan sentir. Estar allí le parecía horrible, una humillación sin límites, un desastre total… al tiempo que le enloquece ese tolete duro que iba y venía, llenándole todo, quedándose allí, bien metido y agitándose sabroso en su interior, oyendo a los delincuentes que gimen “mira cómo lo goza esa puta”, “¡qué puta es!”, “préstamela, Read, préstame a tu perra!”.

   Daniel no quiere escuchar, no quiere sentir, desea resistirse a todo eso que siente, no quiere que su culo, apoyando el cuerpo entre la pared y las manos de Read bajo sus rodillas, vaya y venga sin disimulos sobre ese güevote que a cada pasada le hacía desear más y más. Pero lo está haciendo, lo sabe mientras jadea, se ahoga, transpira; su agujero ávido buscaba ese duro falo babeante.

   -Escúchalos, Tiffany… los tienes tan calientes, mi amor. Esos hombres reconocen lo bueno… -le susurra casi al oído, haciéndole cerrar los ojos, momento cuando todo da vueltas a su alrededor, esas palabras grabándosele en el cerebro.- Reconocen a una buena putilla cuando la ven, pueden oler a millas a la hembra hambrienta de hombres. –Daniel gime, y más cuando los gruesos labios rozan su orejita rosa.- Saben que te gusta, Tiffany, que tu coño es una sopa húmeda y caliente deseosa de un buen pedazo de carne dura. Todos quieren llenar tu dulce coño, Tiffany, este coño que me enloquece tanto, mi amor… -y con los dientes le medio muerde, provocándole escalofríos, al tiempo que se la mete toda por el culo y todavía empuja más, teniendo la cabeza de su tranca montada prácticamente sobre la próstata; lo horrible para el rubio es notar como su culo hala más, succionándola.

   -¡Mierda, mira cómo lo ordeña con su culo! –escucha gemir a uno, ronco.

   -Oh, sí, mi amor, así, apriétamela así; joder, eres la hembra más impresionante que he conocido en mi vida. Tu coño está matándome… y ellos lo saben. -con el mentón, raspándole con la barba, le desvía el rostro, mirando ambos hacia la reja, hacia esos hombres que gritan cosas, que se masturban, que alargan las manos, que desean alcanzar a la hermosa, sensual y ardiente Tiffany para llenarla con sus vergas.- Si les dejara, te rodearían entre todos, y llenarían todos tus orificios con sus vergas, sometiéndote a sus deseos, todos usándote para satisfacerse, con fuerza y violencia como se tiene que hacer cuando se coge a una puta demasiado ardiente… pero la verdad es que estarían satisfaciendo tu lujuria. –mete la lengua en su oído y Daniel gime, estremeciendo por la fuerza de las embestidas, porque ese tolete no ha parado un segundo. La lengua caliente y babosa explora, se mete, moja.- Porque, mucho me temo, que me saliste demasiado caliente, mi amor; temo que tu gusto por los hombres apenas está comenzando. Pronto no podrás vivir sin uno teniéndote llena de amor, soñarás únicamente con eso, con hombres… aunque espero que sea solo yo. –advierte, casi frente con frente.- Pero está bien por hoy, nena, puedes soñar con alguno otro en estos momentos. Un amigo, un atleta, un cantante; si, Tiffany, puedes soñar, en estos momentos… -embiste una y otra vez, sus caderas muy movidas, su frente sobre una sien del rubio.- …Con todos los hombres que deseas que te penetren y te hagan vivir. Puedo permitírtelo, fantasear con todos esos que irás recordando haber visto y cencido y que ahora quisieras que llenaran tu dulce coño hambriento con sus vergas. Aunque soy celoso y tú eres totalmente eres mía, puedes soñar. Sólo eso, ¿okay?

   Las palabras, audibles a pesar del tono bajo y ronco, son escuchadas por aquellos rudos tipos que llevan tiempo detenidos en esa ala de peligrosidad. Son sujetos viciosos, duros y curtidos, y sin embargo asisten totalmente alucinados a la escena, el tipo grande y rudo, braga naranja a sus tobillos, velludo, alzando en peso al sujeto guapo, no, bonito, en tanga, a quien se la mete una y otra vez por el culo, rítmicamente, sabiendo lo que hace, que cada empalada excitaba más al sujeto que se estremece y gime, imposibilitado de ocultarles cuanto le gusta ser tratado así por su macho.

   Daniel es totalmente consciente de todo ello, a través de la nube que embota su mente, de su cuerpo que responde a todos los estímulos, de ese tolete que lo abre y llena, la nervuda pieza rozando y estimulando las paredes de su recto, dejándolo en llamas. Quiere resistir un poco y aprieta los dientes, respirando entre jadeos; no debe…

   -Tus tetas grandes me enloquece, Tiffany…

   Oye el comentario y se tensa, abriendo sus hermosos ojos claros nublados de lujuria, para encontrar la mirada socarrona de ese sujeto que pareció entender que resistiría. Le ve bajar el rostro, alzándole por las rodillas, atrapando con la boca una de sus tetillas, los labios cerrándose alrededor de ella y succionando con fuerza, la lengua recorriendo el pezón por todos sus contornos, antes de morderlo un poco. Y Daniel grita, no entendiéndolo, mientras de su verga mana una enorme cantidad de líquidos que mojan la tanga. Nunca antes había sentido eso, esa increíble y sofocante oleada de lujuria que le recorre mientras succionan una de sus tetillas, luego la otra. A veces su esposa jugaba con ellas, pero nunca…

   -Ahhh…

   -Eso es, Tiffany; déjate llevar, mi princesa… -oye la orden baja, ronca, burlona. Y deja de embestirle después de retirar casi todo su tolete del ardiente agujero.

   Dios, grita mentalmente Daniel, otra vez, cuando esa boca vuelve a sus tetillas, duras, sensibles, las oleadas de deseo envolviéndole, ¡pero su culo vacío! Eso le parece horrible a los reos que, desesperados, manos en los barrotes, vergas sobresaliendo, comienzan a rugir que lo coja, que lo llene de güevo, que no lo deje así. Daniel se estremece más, y ahora sí que no se puede aguantar.

   Perdido de calenturas le rodea el grueso cuello al hombre cuando este alza por un segundo la mirada, sonriendo y dejando sus tetillas para que le “use”, y con ese apoyo, y la pared, Daniel Pierce sube y baja su culo sobre la gruesa verga dura; su redondo anillo, que va y viene, deja ver la membrana abrazándola, y así recorre cada palmo de ese grueso y nervudo miembro caliente que le llena y sacia, pero que también le hace hervir más. Grita, tiene que hacerlo cuando vuelve a sentirla rozar sus entrañas, porque, no entiende el cómo, siente su interior más urgido todavía. Cómo sea, lanzándolo todo al viento y necesitado de acabar, de llegar, correrse y dejar de sentirse tan caliente, se empala con ánimos, con necesidad, gimiendo roncamente mientras sube y baja sobre el falo del peligroso convicto que sonríe mirándole intensamente. Es todo un espectáculo ver su anillo redondo, lampiño, rojizo, cubrir y dejar salir ese miembro amoratado que parecía demasiado para su calibre, pero lo hace, logra metérsela, y cada golpe en sus entrañas parece excitarle más que satisfacerle.

   Quiere más, y más. Se siente más caliente cuando la verga palpita intensamente dentro de su culo, y mira a ese hombre rudo, rostro velludo, mueca ruin. Su dueño, el hombre vil y horrible que valido de su fuerza, y violencia, le había reducido al papel de su puta. Su amo. Su controlador. Y no sabe de dónde coño viene eso, pero reduce la distancia entre sus rostros y cubre los labios de su torturador, ante los “awww”, asombrados de quienes tienen el privilegio de mirar tan erótico y magnífico espectáculo; Read le recibe, abriéndolo los suyos, dejando entrar su lengua caliente. Y Daniel lo hace, la mete y lame mientras sube y baja su culo sobre esa poderosa verga. Los dientes del hombre se la atrapan y rastrillan, su lengua sale al encuentro y se atan en un beso húmedo, succionado, sucio y lujurioso.

   Su lengua parece que será tragada por el otro, sus salivas se mezclan y Read la bebe como si de un delicioso licor se tratara, y eso que debería estar mal, ser muy sucio y feo, le excita. Dios mío, ¿qué estaba haciendo?, todavía tuvo la presencia de ánimos de cuestionarse; estaba empalándose sobre el tolete de otro carajo, había besado a ese sujeto, quería ser controlado y llenado por él, mientras sabe que el resto de los presentes lo mira, que ven que actúa con entusiasmo. Puede sentir sobre sí todos esos ojos malévolos que viene de otras celdas. Todos deseando estar en lugar de Read, tomándole, llenándole. Cogiéndole. Y la idea era horrible, se dice echando la cabeza hacia atrás cuando su amo deja de besarle, pegándola de la pared y cerrando los ojos. Se ve tan erótico con sus labios hinchados, húmedos, mejillas rojizas, que Read, con la lengua afuera, recorre lentamente su cuello expuesto. El culo se cierra ferozmente sobre la verga, y no sabe qué ocurre cuando una mano de Read deja de sostenerla una rodilla, oye algo deslizándose y los gemidos de “¡no!”, de protestas, y a los lejos un grito de un vigilante ordenado silencio. El convicto cerró la cortina.

   -¿Lo notas, princesa? –le oye susurrar, ronco, respiración pesada y jadeante al oído, obligándole a abrir los ojos y mirarle, la verga bien metida en sus entrañas, disfrutando enormemente ese momento cuando le tiene totalmente controlado.- ¿Notas cómo te entregas?, ¿cómo participas? Te gusta, Tiffany… -le sonríe a los ojos, acercando su rostro otra vez.- Naciste para perra, para estar así, abierta sobre la verga de los hombres de verdad, que se morirán por llenarte el dulce coño de putita que tienes, por verte saltar sobre ellas, buscando tu ambrosia, la esperma masculina…

   Las palabras son humillantes, horribles porque parecen sentenciantes, y Daniel Pierce, entre sus brazos, sostenido contra una pared, usando una pequeña y putona tanga de mujer mientras tiene un grueso güevo llenándole el culo, se tensa, arquea y se corre entre ahogados gemidos que parecen sollozos. Su clímax es largo, mareante, intenso como nunca. Y Read sonríe, poderoso, controlador, volviendo a embestirle mientras termina de correrse, de empapar totalmente la tanga de semen. Le da otra media docena de cogidas y Daniel vuelve a gemir cuando siente los disparos poderosos de leche que estallan en su culo… Notando, avergonzado, que todavía succiona con sus entrañas, la verga y la esperma. Echa la cabeza hacia atrás nuevamente, aún rodeándole el cuello, y dos lágrimas silenciosa ruedan por su rostro, y la verdad es que no le sorprende cuando siente la lengua del jadeante Read recogerlas de sus mejillas y beberlas.

   Hasta eso le pertenecía a su hombre.

……

   Nada más llegar esa mañana a su oficina, todavía disgustado por tener que asistir (había perdido hace tiempo el amor por su trabajo, si es que alguna vez lo tuvo), Johan Monroe supo que algo malo pasaba. Lo vio en el rostro de su asistente, una mujer delgada, cara caballuna, ojos claros que nadaban tras los gruesos cristales de sus gafas. La asistente que su mujer le permitió, celosa como era de su marido, un rudo y fornido hombre llegando a los cincuenta, cabello corto y acerado, rostro de piedra, que soñaba con tomar sus cosas y escapar de su vida profesional y personal.

   -Buenos días, Alcaide. –comienza ella, acercándole una taza de café.

   -Buenos días, señorita Lamas. –responde, tomándola, probando el brebaje. Era bueno. Un punto a favor de la muy poco agraciada mujer. Bien, era hora de sufrir- ¿Alguna novedad?

   -Sí, señor. El abogado del convicto Pierce, Daniel Pierce, está pidiendo noticias sobre su cliente. –el tono abiertamente reprobador se deja sentir en su voz.- Y usted sabe lo… delicado que eso puede ser, ya que ese señor está compartiendo celda con un reo condenado a muerte.

   ¡Joder!, pensó el hombre, alarmado, el convicto iba a perder su juguete.

CONTINUARÁ … 20

Julio César.

DE DEPORTES

junio 21, 2014

AGUAAA

UN CHICO, UN BIKINI Y SU BICI

   Los chicos no se cansan de verle subir y bajar sobre ese asiento.

CHICO HOT

   Se ve bien, pero trotando se emociona todo y se le ve mucho mejor.

DE CHICOS

Julio César.

MIRLA CASTELLANOS, LA PRIMERÍSIMA…

junio 21, 2014

MIRLA CASTELLANOS, PRIMERISIMA

  Por siempre.

   En todas las historias norteamericanas se burlan con la idea de que todos los gay aman a Barbra Streisand, a ese tipo de artistas y los espectáculos musicales; una vez vi una parodia muy buena de unas mujeres gritando y saltando emocionadas, en Las Vegas, esperando por ver a Céline Dion, y había un tipo joven entre ellas, todo serio, que esperaba por “una entrada para su mamá”, y cuando se la dan, grita, salta y corre como ellas gritando “Céline, te amo”. No sé si esto aplica, pero, personalmente, amo a Mirla Castellanos, así como escucharla cantar y verla actuar sobre un escenario.

MIRLA

   Esta dama, elegante y hermosa, siempre me ha parecido extremadamente talentosa y exitosa. Cantantes como ella, Venezuela tiene bastantes, como que hay buena madera (se dice que porque a todos, para dormirnos, nos cantan el himno nacional), pero Mirla Castellanos tiene una voz, una presencia, sus temas son tan bien hilados, que emociona, conmueve y encanta. Es suficientemente conocida dentro y fuera de Venezuela, como que ha logrado vender más de trece millones de discos, y eso habla de su calidad… y del tiempo en el ambiente. Cuentan que le dicen la Primerísima por un titulo otorgado por el difunto Renny Ottolina; no sé nada de eso, pero ella, para mí, es una de las principales. Me gustan sus canciones, unas que pueden asociarse a muchas de las telenovelas donde fueron tema musical, en VENEVISION.

   Una mañana, camino al trabajo y medio adormilado, escuché una de sus canciones, luego Juan Manuel Laguardia (Fullchola), hablaba de sus logros y me asusté: ¿se murió Mirla? Es joven, pero el cáncer parece estar desatado. No, era un homenaje. Hace dos o tres domingo vi en el diario LA VOZ, una fotografía de ella, y volví a preguntarme por qué, no somos muy amables con nuestras glorias televisivas. No, la nota hablaba de una supuesta película musical que se hará en el país, con el muy curioso nombre de VIMAZOLULEKA; proyecto con el cual se recorrerá la geografía nacional presentando muchos de nuestros cantantes consagrados. Y suena bien. Digan lo que digan, los musicales son buenos. Crecí viendo La Novicia Rebelde y Vaselina. En Venezuela, hace años de años, en la radio había espacios así, los escuchaba los sábados en casa de mi abuela, La Vida de las Canciones. Si la señora Mirla Castellanos engalana la pantalla, bien para todos.

MIRLA CASTELLANOS

   Otros dos, de los muchos temas que me gustaron, son:

   Tiene otro, llamado Secretaria, que sirvió de telón a la historia de una mujer fea que se enamora de su jefe, y este se casa con ella al ser abandonado al pie del altar, “Buenos días, Isabel”, una muy vieja antecesora de “Betty, la fea”. Dios, ¡cómo me gustan sus canciones!

Julio César.

BEBÉ MALO

junio 21, 2014

GENEROSO Y AGRADECIDO

BOY HOT

   No sabe qué hizo, pero por la cara de su papá sabe que le montará en sus piernas y le azotará duro el trasero…

PELIGROS DE ESTAR BIEN EN EL MUNDIAL

Julio César.

CIRCUNSTANCIAS DADAS

junio 21, 2014

CASOS DE FAMILIA

UN NEGRO Y SU BLANCO SUMISO

   No se cansaba…

   Cuando Marlene contrató al enorme hombre negro para que reparara la fachada de la casa, fue porque notó, con algo de ahogo, su cuerpo grande y fuerte; no imaginó que a este no le agradaban las resueltas mujeres de negocios… sino los tíos como su marido, que en cuanto ella se fue, creyéndose solo sobre la ancha cama, tomó unas pantaleticas de ella y se las puso, acariciándose todo. Algo más de lo que pudo soportar y entró por la ventana, cayéndole encima, llamándole puta, aclarándole autoritario que las putas merecen penes. El hombre se resistió, dijo que no era raro, pero de nada le valió cuando cayó de panza, le desgarraron la pantaletica y fue llenado con el güevo más grande que había visto nunca, que entró y salió, salvaje e incansable. Y lo que era una afición, usar las pantaletas de su mujer, dio pasó a otra, a gritar y gemir, estremeciéndose bajo el coloso, pidiendo que lo coja, que se la meta toda, siendo nalgueado y abofeteado por ese tipo que reía diciendo que así le gustaban sus putitas blancas, desesperadas por una buena enculada. Y el trato, que debía ser una molestia quedó silenciado con la llegada de la abundante y ardiente esperma.

COSTUMBRE

Julio César.

SALE JORGE GIORDANI, EL MONJE INCOMPETENTE

junio 21, 2014

ALI PRIMERA, UNA DISCULPA A SU MEMORIA

JORGE GIORDANI

   …Y malvado.

   Generalmente tengo muy buena opinión de la gente mayor; aunque se quejen o parezcan molestos, la mayoría tiene razón en sus planteamientos, y fuera de eso conocen tantos cuentos que maravillan. Por no hablar de que han logrado llegar a esas edades, con sus luces y sombras, todo un mérito. Pero cuando se habla de Jorge Giordani, el gran zar de la economía puesto en su semi trono por el difunto Hugo Chávez Frías, sólo se puede decir que es un anciano decrepito y senil, muy lleno de mala leche que pareció llegar a la vejez con cuentas que cobrarle a la vida. Costara lo que le costara a otros; a él, y a los suyos, no.

   Hay quienes sostienen que es un hombre honesto, otros aseguran que le sacan de la directiva de las finanzas porque molesta a la banda de delincuentes que devalúan la moneda y se roban cada dólar que entra al país… Pero los planteamientos son idiotas, ¿acaso no se han robado todo estando él al frente desde el principio? ¿Acaso hay para comprar alimentos, medicinas, u honrar compromisos? ¿Acaso no rompemos relaciones diplomáticas para evadir cuentas, y ahora le gritamos a Lula Da Silva FIFA GO HOME, porque no tenemos con qué pagarle? En cuanto a la pretendida honestidad del señor Giordani, si un país es saqueado justamente en el punto donde él es el hombre fuerte, la economía y las finanzas, o es un reverendo idiota o un ladrón. Un cómplice, pues. Así que quienes defiendan su decencia, que se sirvan de exponer los casos en tribunales donde pide averiguación por el robo de la mitad neta de los ingresos petroleros, el negocio redondo de la devaluación, o por los “millarditos” que se perdieron como lapiceros en oficina pública, comenzando por los que “llevaba” el honesto Giordani contra el difunto presidente Chávez, sus valijas y los argentinos.

   La verdad es que el señor Jorge Giordani es una de esas amenazas que flotan en el ambiente, como un conductor que acostumbra a beber pero que no maneja porque no tiene carro, es desagradable para su gente y molesto para quienes tienen que calarse sus tonterías, pero nada más, hasta que un día le regalan uno y mata gente en terribles accidentes. Eso es Jorge Giordani, una desgracia que en los años de la democracia no se le permitió suceder. Es un hombre atrapando en las venas calcificadas de su cerebro, que leyó El Capital, hace cien años, más tarde Las Venas Abiertas de América Latina, un libro del cual hasta su autor se ha desligado, y jamás se actualizó, por ello cayó en el monstruoso error de no ver las realidades e intentó forzar los hechos para que compaginaran con sus equivocadas creencias. Cómo no leyó nada más, levantó un mundo de creencias, teorías y esperanzas sobre bases falsas, cosa que no habría importado si fuera una persona privada, a sus insensateces, su esposa e hijos podrían contrarrestarlas (meter gente que no quiere trabajar en la casa porque hay que darles techo, aún a quien no haga nada, ni quiere hacer, por conseguirla), pero un día llega a una posición donde dicta políticas fiscales y económicas, y pone la inmensa torta.

   Que Jorge Giordani es un viejo inepto, senil e incompetente, se sabe porque encontró un país semi funcional, con reservas y un sistema impositivo medianamente eficiente, con una PDVSA como quinta petrolera mundial, con planes de inversiones que aseguraba su crecimiento, coincidiendo su llegada con una bonanza petrolera como nunca antes se había visto (de nueve dólares por barril, se pasó a más de cien), fuera de increíbles cantidades pedidas como préstamos e inversiones, y ese viejo reptil sólo puede presentar hoy un país arruinado, destartalado, devaluado, con una inflación galopante, un desabastecimiento hasta de lo básico, amenazando a sus deudores para que no cobren, insultando y persiguiendo a los ciudadanos para ocultar el hecho de que arruinaran este pobre país. Más de un millón de millones de dólares manejó el viejo vil, con sus socios, y hoy Venezuela sólo tiene, destartalado porque se robaron hasta lo que debió usarse en mantenimiento, una infraestructura levantada de cuando la era democrática, porque si no fuera por eso, ni agua ni electricidad tendríamos ya. Quince años le bastó para desparecer una fortuna como nunca antes se había visto en este país, al tiempo que nos deja endeudados a niveles de criminalidad.

   Ese es el legado de ese anciano enfermo que insultaba a quienes le interpelaban un día por televisión, lleno de soberbia y estupidez, como si los resultados de sus actos justificaran tanta prepotencia; un hombre que manejó una fortuna colosal en ingresos, impuestos y prestamos, y hoy nos deja un país arruinado, cayéndose a pedazos, en la miseria, con la gente siendo apaleada, perseguida y encarcelada cuando se queja del desastre a manos de un régimen corruto, incompetente, violento y fascista que responde con represión y radicalismo a lo que no pudieron lograr con decencia, trabajo, sentido común y algo de patriotismo, usar toda esa fortuna y levantar más siderúrgicas, estimular la producción de alimentos como cando exportábamos arroz y café, aumentar la producción petrolera, dar más becas Gran Mariscal, levantar nuevas autopistas, escuelas y hospitales que si funcionaran (repito: nací en un hospital público, fui a una escuela y a un liceo públicos, y llegué a la universidad pagando un semestre a ciento veinte bolívares de los viejos). ¿Qué antes había corrupción? Si, para levantar una escuela de cien millones cobraban ciento cincuenta, pero ahora para la misma escuela de cien millones, piden mil millones… y la escuela no se hace. ¿O sí?

   Claro, el desastroso y monumental fracaso que ha sido la vida de un señor mayor llamado Jorge Giordani, que ha costado tantas vidas en hospitales destartalados o por hambre monda y lironda, no hay que achacarlo todo a su evidente senectud. Aunque decrepito y degenerado (mentalmente), su actuar viene de sus dos únicas lecturas y del ejemplo del viejo dictador cubano (cómo jodió vidas ese señor). De propia boca del señor Giordani llegamos a oír que Venezuela tenía que hundirse en la miseria y el caos, que nada funcionara para que todos dependiera del régimen y así la revolución viviría para siempre (es decir, nunca saldría él de su cargo). Pero no pasó, le han defenestrado porque ahora, hasta al madurismo, le parece inservible, por ello envía cartas para atacar a sus antiguos socios (ajuste de cuentas, se le llama en los bajos fondos), destilando despecho y rabia. Le habían jurado que cómo Hugo Chávez y Fidel Castro, mandaría hasta su muerte. Y a ese deseo ruin y mezquino, Jorge Giordani dedicó cada segundo de su vida triste, y patética en sus resultados. Sé que es cruel, pero tengo que decirlo ahora, antes de que sea tarde y se vea inelegante: es un hombre mayor, un día tendrá que explicar ante el Juez Supremo por qué hizo lo que hizo, por qué creyó que él importaba mientras dejaba morir a otros por sus desastres; ese día, cuando sepamos que ya no está, que ya no puede seguir haciendo daño, escupiremos para quitarnos el mal sabor de boca y veremos cómo carajo se hace para enmendar tantas imbecilidades.

   Adiós, señor Giordani, ha sido usted una desgracia para la gente mayor, su fracaso monumental sólo tiende una sombra sobre las capacidades de todo aquel mayor de setenta y cinco años. Aunque no soy optimista, en lo tocante a nuestra economía, se habla de traer a un asesor brasileño, un agente de Lula, señalado en su tierra por actos de corrupción. No, no me hago ilusiones.

EL CURRICULO DE LOS ESPIAS DE DERECHA

Julio César.

INICIACIONES

junio 21, 2014

LA TIERNA CARNE DEBIL

BESANDO TRASEROS PARA ASCENDER

   Ojalá la semana infernal nunca acabara.

   Cuando le prometió a su padre que haría hasta lo imposible por entrar a la mejor fraternidad y al equipo de futbol de la universidad, y el dueño de piso le dijo que para iniciarse debía besar muchos traseros, imaginó que sería un infierno… ¡pero no! ¡Qué maravilla!, se dice, sonriendo entre las tersas mejillas de sus “hermanos”, metiéndolas con habilidad natural, notándose que les brindaría sus muy buenos momentos en los dormitorios.

SABORES DEL DIVORCIO

Julio César.

INCENTIVO

junio 17, 2014

DEBILIDADES DE UN DURO

BUTT HOT

   Un descuido y…

   Vicente es la perra del gimnasio. Una perra en celo que era ofrecida por Marcelo, dueño del local, a sus clientes cuando lograban puntuaciones increíbles en sus entrenamientos. O si cambiaban un plan de pago por otro más caro. A Vicente, un chico serio, casado, gerente de banco, Marcelo le pilló tomando calzoncillos ajenos y oliéndolos, apresurado y avergonzado. Era un marica reprimido. Y él le liberó, le hizo de todo en esas duchas, y Vicente gritó y nació de nuevo, mientras ese sujeto que le decía que ahora le pertenecía, le compartía con otros que llegaron. Ahora, en una zona central, se ejercitaba con el “uniforme” que Marcelo le impuso, enloqueciendo a todos atrás. Temblando, esforzándose mientras sube y baja, y se abre, Vicente espera por los nuevos suspensorios, unos que llevarían escrito con letras doradas, en la correa superior: Propiedad del gimnasio.

MULETILLA Y MAÑA

Julio César.


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