COLMO

febrero 17, 2018

PREGUNTAS

   Como si no fuera suficiente que se paseara vestido así por la pieza, ese compañero de cuarto, en el retiro, jugueteaba por las mañanas medio dormido.

Julio Cesar.

EL CAMBIO… 49

febrero 17, 2018

EL CAMBIO… 48

   Basado en una idea QUE NO ES MIA. Es una adaptación. No digo más, por ahora, no contacto aún al autor. Es un cuento de los que llaman de lenta construcción.

   Armado y peligroso…

……

   Donde parece que únicamente se encuentra el cabo Joseph Down. Hacia él se dirige, contendiendo una sonrisa leve. Su voluminoso cuerpo semi desnudo todo erguido. Arrogante, seguro de sí. Convencido de conseguir lo que quiere, de triunfar en la tarea. Sabía cómo llevar a cabo la misión. Se estremece, quiere güevo, y esa es la misión. El culo se le agita bajo las ropas.

   -Hey, mi cabo. –saluda como si tal cosa, no alegre o amanerado, una sombra de sonrisa en su rostro guapo. El otro había estado esquivándole desde su regreso, reconoció al fin, pasada la confusión inicial ante su sequedad después del momento que compartieron, pero también había notado que no dejaba de mirarle. Que le costaba quitarle los ojos del trasero. De su hermoso y musculoso trasero, reconoce con un estremecimiento de satisfacción.

   -Marine… -croa el otro, rostro rojo, acalorado por la gama de sensaciones que le alcanzan siempre cerca del otro, comenzado por la vergüenza por lo hecho, lo que pasó, pero también… por tantas otras cosas.

   -¿No se encuentra el cabo Pelham? –pregunta con cierto mohín, cruzando las manos a sus espaldas, tensando ese cuerpo alto, fornido y sexy.

   -No, él… -a Down le cuesta hilar ideas. Le tenía a un lado del escritorio, demasiado cerca.

   -Dijo que me dejaría un libro sobre… sobre… -ya no le resultaba fácil inventar algo. No era tan ágil de mente como antes, reconoce él mismo, indiferente al hecho.- Sobre motores de autos.

   -Yo… no sé, no dijo nada. Guarda muchas cosas en esa gaveta. –responde apartando la mirada de la bronceada franja de piel, marcada en fieros cuadros, de ese abdomen, o los muslos donde se marcan los fajos musculares muy bien diferenciados.

   -¿Puedo? –mirándole fijamente, ojos brillantes de travesura y coquetería, a Jeffrey tan sólo le falta medio girar el cuerpo de una lado al otro, bailándolo.

   -Claro. –grazna, la piel ardiéndole, entendiendo que el otro buscaba algo. Algo que tal vez se ocultaba bajo su bragueta. Y la idea le eriza de pies a cabeza mientras se estremece aún más. Va a aguantar, no importa cuántas veces se hubiera acercado a la puerta de la pieza del otro oyéndole chillar de gozo mientras el médico marica y el otro cabo putañero lo cabalgaban, las furiosas pajas que se hacía en el baño, casi odiándose por hacerlo, por estar tan caliente mientras subía el puño sobre su barra, imaginando lo que le hacían al musculoso y joven puto.

   Sonriendo, ahora si abiertamente bailoteando el cuerpo, el otro se tiende hacia el archivero, sobre la penúltima gaveta señalada por el otro, doblando la cintura, su trasero proyectándose hacia atrás, casi hacia el rostro del sorprendido Down, cuya garganta ya se había cerrado al verle acercarse y detenerse frente al archivero con ese shorcito apenas cubriendo las redondas masas, el bikini destacándose, notándose el color. Pero ahora, flexionado…

   No puede apartar los ojos, le oye comentar algo sobre motores mientras busca en la gaveta, o finge que lo hace, agitando un poquito el trasero. El bikini, sus contornos coloreados, la raja entre las nalgas medio abierta, la tela hundiéndose, demarcándola, enmarcando el paquete de las bolas, todo tan caliente… Y Jeffrey habla y habla, pero no escucha, no le encuentra sentido a las palabras. La sangre le pita en los oídos.

   Sentado a solas en el cuarto de monitoreo, Larry O’Donnell sonríe; ¡vaya resistencia la de ese hombre! Observa, piernas cruzadas, alegremente excitado ante el ataque desplegado por su muchacho. Sabe lo que Jeffrey quiere, lo que siempre querrá ahora, mimos, caricia. Sexo. Y procurárselo. Observa como el atormentado heterosexual se resiste y lucha contra lo que su cuerpo pide. Sonríe, duro bajo sus ropas, reconociendo que si estuviera allí, en lugar del cabo, sentado y con el trasero del marine a tan poca distancia del rostro, ya le habría pegado un mordisco. Mira, anota y se medio soba sobre las ropas. Está evaluando el comportamiento de Jeffrey McCall, alegre esclavo de sus propios deseos ahora. Y su efecto sobre otros sujetos, especialmente aquellos que quieren resistir. Pero, sonríe todavía más, o muy equivocado está y no conoce bien la naturaleza humana, o pronto el cabo le tendría bien clavado por ese culo…

   Y si, el hombre no puede apartar la mirada de ese trasero firme que traga la tela de sus escasas ropas, que mana todo ese calor. Estremeciéndose ante la idea; una piel ardiente al tacto, un agujero tan caliente que derretiría en semen cualquier verga. Por dura que estuviera.

   -¡Maldito hijo de puta! –le ruge, colérico, voz ronca, las manos atrapando aquella cintura, halándole, terminando de acercarle, sin haberse dejado engañar ni un segundo por las intensiones del otro, y pega la nariz, boca y mentón de aquel trasero firme, redondo, duro y de piel efectivamente caliente. Se siente rabioso por ceder, mal porque estaba reincidiendo con un hombre (deseándolo tanto que le dolía bajo las ropas), pero nada de eso le detiene mientras frota la cara. Y Jeffrey se tensa, sonriendo, parpadeando con abandono, dejándose hacer, casi apoyándose en su rostro, mientras deja escapar un gemidito parecido a una risita coqueta. Y chilla cuando esa boca parece metérsele entre las nalgas, más abajo.- Es lo que quieres, ¿verdad, maricón? –y Larry, en la oficina, casi sonríe al verle morder con un mueca sobre la firme piel del marine que gime riente, de éxtasis y cachondez.- Quieres que un mucho llene tu culo de puto, ¿verdad?

   -Oh, mi cabo, no diga eso. –canturrea ronco, sonriendo, agitando el ardiente trasero de ese rostro.- Pero si cree que merezco un castigo como ese…

CONTINÚA…

Julio César.

BAJO LA MIRADA DE SAURON

febrero 17, 2018

PRIMERO DE DICIEMBRE

   Nunca como ahora, todo lo ven…

   El futuro ya está aquí. Qué era. La policía en China podrá disponer, de un modo portátil, fácil y práctico, de un identificador de rostros al tiempo que usarán unos bonitos anteojos que servirán de monitores. Los equipos podrán fotografiar personas y en cuestión de segundos comenzará la búsqueda en las bases de datos; de encontrarse una coincidencia, conocerán nombre y dirección. Cuán los ojos de terminatores, pues. Suena bien, ¿verdad?, pero ya hay quienes lo critican como una nueva herramienta de fiscalización sobre la población, así mismo como arma para perseguir disidentes y minorías étnicas, que con todo y lo comunista, China enfrenta a su interior. No hay que olvidar que se trata de un régimen, el chino, autocrático y totalmente controlador, uno, aunque no el único, de los ultimo que queda de la visión esbozada en el libro 1984, de  George Orwell, con el Gran Hermano mirando todo lo que se hace. Fuera de eso, ¡se ven tan útiles! Pero a lo que iba: qué bien le quedan a la dama de la imagen, ¿no?

Julio César.

PIGMALION

febrero 15, 2018

PROBAR

   Luchaban… ya no tan machamente.

   -¡Jajajaja! -rie el cruel Abdullah viendo a los recios tíos luchando por soltarse de las no tan ajustadas cuerdas, con las cuales ya no podían, porque aunque más grandes, acuerpados y poderosos, tenían la fuerza de dos gráciles nenas.

   La risa desespera a los dos ex guerreros que batallan aún más para liberarse, frotándose, tocándose… excitándose a pesar de todo. Así como no pueden dejar de mirar al hombre sentado en su trono, que les observa con burla, maldad y codicia, evidentemente bien duro bajo su bata, se dicen que lo hacen para vigilarle, aunque la verdad es que no pueden apartar los ojos de esa protuberancia, ni dejar de sentir esos calorones que los recorren. No pueden desentenderse del hombre se los había dicho desde el principio, el primer día que fueron capturados en el desierto por las tropas reales por invadir territorio santo: los dos decadentes marines serían castigados y llevados a la obediencia del buen Abdullah; se les transformaría en sujetos aún más musculosos y culones, sus penes disminuirían y ya jamás se erectarían otra vez, y que terminarían deseando servir a todos los machos de las tribus del desierto. Que jamás escaparían de ese lugar, y que aunque lo lograran ya los cambios serían irreversibles. Que su destino estaba en lucir ajustadas, chicas y sensuales prendas de seda, y diademas y collares en sus cuellos, en el harén del príncipe, quien los compartiría con sus amigos.

   -Bien, bien, infieles, para continuar su aprendizaje es hora de que comiencen a aprender a vivir llevando estos objetos producidos por su decadente modelo de vida, enterrados en sus culos. –se los muestras, dos gruesos y largos juguetes de goma, cada uno en una mano, intensificando en los otros dos la lucha contra los amarres… y los intensos calorones de sus carnes.

Julio César.

LABIA

febrero 15, 2018

NOCHES DE HALLOWEEN

   Joder, piensa avergonzado por caer en eso, otra vez. Pero es que el pillo del vecino, en cuanto todos salían, siempre lo convencía dándole a la lengua.

Julio César.

POSTURAS Y MANGUERAS

febrero 15, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Sabía cómo conseguir lo que quería…

   Sonriendo pomposo, sabiéndose buenote, el viril hombre se desviste lentamente frente a los dos maricas amanerados que viven en su edificio. Cada tarde, después del trabajo, aún transpirado, toca a la puerta de la pareja que casi ovula al verle, tocarle y olerle. Sonriendo, bailando, con los pantalones del uniforme en los tobillos los llamará con gestos de sus manos. Y, claro, los maricas se acercarán. Pronto el bombero estaría de espaldas sobre la mesita de cristal, con uno de esos tipos entre sus piernas, llenándole con ganas, mientras saboreaba el rico bocado ofrecido otro; intercambiarían lugares, los maricas, y le darían y darían hasta que lo dejaran todo lleno de caliente cremita. Ni en mil años alguien imaginaría lo que allí ocurría, qué tan perra se volvía ese macho en manos de dos tipos amanerados.

Julio César.

OH, JERUSALEN…

febrero 15, 2018

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   Cómo quería comentar esto, en su momento…

   Creo que jamás he recibido tantos mensajes de textos como los que me llegaron en esos días, de parte de mis amigos catastrofistas, los conspiratólogos y los apocalípticos, sobre una noticia de la que ni me había enterado en su primer momento (intento no saber mucho de la prensa para no molestarme). Pero si, la decisión del hombre me dejó con la boca abierta, tanto por lo que significa de cara al futuro, que uno ni siquiera puede comenzar a ponderarlo, no después de casi cinco mil años de esa pelea, como por el mensajero de la proclama. Siendo recibido con un rechazo generalizado de la comunidad internacional, especialmente los países árabes, el presidente de Estados Unidos, el inefable seño Donald Trump reconocía, unilateralmente, a Jerusalén como capital del estado de Israel. Lo que en sí, fuera de despertar sorpresas, hizo temer a un gentío un poco de cosas. Mientras el detestable primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, recibía la declaración como una valiente y justa decisión, del lado palestino consideraban que fuera de violar los acuerdos internacionales, ello animaría al gobierno israelí a continuar una política de “ocupación, asentamientos y limpieza étnica”.

   Según los amigos catastrofistas que ya mencioné, esto desatará la tercera guerra mundial, ¡ahora sí!, porque fulano y mengano actuarán para cerrarle el paso al señor Trump y a los “judíos”; pero, indudablemente, el punto de vista más colorido (para mí, que en verdad no veo a la China y a Estados Unidos peleándose bélicamente, no preocupados como andan en ganar plata y sostenerse los funcionarios en sus cargos de mini dioses; y a Rusia se le caen los satélites y nubes radiactivas de accidentes no reconocidos recorren su superficie como hace casi treinta años), son las llamadas implicaciones proféticas de El Fin de los Tiempos (uno casi oye las mayúsculas cuando lo sostienen), que tienen que ver con el levantamiento del segundo Templo de Salomón y un reconocimiento de Jerusalén como “judía”; una realidad que con el actual estado de cosas, Jerusalén una ciudad casi en estado de sitio, era imposible.

   “Legalmente”, como un derecho reconocido, Jerusalén aún no era israelita, aunque siempre ha gravitado como la Ciudad Santa de estos, desde antes de Jesús, y aunque ya la controlaran después de las guerras contra los árabes en los sesenta; el estatus cambiará al ser reconocida como la capital de Israel, un sueño largamente acariciado por estos. Palestina pierde todo derecho. Fuera de eso, el grado de inestabilidad en la región será grande; este no es sólo un problema de israelitas y palestinos, como alegremente se quiere ver, aún dentro de esas dos naciones (que sí son dos naciones); el asunto abarca a muchas otras, ricas y bien armadas dadas la bendición del petróleo, que lo verán, ese reconocimiento de Jerusalén a favor de Israel, como una provocación inaceptable.

   Aunque la Liga Árabe, a lo largo de las décadas, se ha desentendido de los palestinos, azuzándolos de vez en cuando contra Israel, al que ven como una cuña metida por Occidente, sostenida por Estados Unidos en la región (usan a los palestinos como palo contra piñata cuando quieren reafirmar algún punto dentro de sus naciones, para eso les sirven los palestinos y su causa a la mayoría dentro del mundo musulmán), han llevado el tema al asunto religioso. Al beduino normal le tenía sin cuidado Estados Unidos, oyendo eso sí, que son malos, pero les confundía que aunque estaban tan lejos, a ellos les fuera tan mal en sus tierras bajo el reinado de los bien amados dictadores, por ello hubo que convencerles de que la cosa es “sagrada”, que es una pelea ordenada por Dios, o Alá, dirigida por ellos a quienes Dios o Alá puso en esos tronos para ocuparse de guiarlos, y ahora es muy difícil revertir siglos de odio religioso. No cuando todos dicen que Dios, o Alá, o Yhaveh, ordena esto y aquello.

   No deja de resultar extraño que sea justamente Donald Trump quien se esté metiendo en este polvorín, él, que hizo muchas promesas electorales y una de ellas fue retirar a Norteamérica del escenario internacional, dejar al mundo a su suerte, ocupándose únicamente de su casa; como buen político, no sólo olvida sus promesas sino que hace exactamente lo contrario, defraudando a la gente que esperaba que hiciera esto y aquello. Deben estar verde de la rabia esos ultraderechistas blancos en Gringolandia, quienes siempre ven en los “judíos” a los astutos jefes de una conjura internacional para hacerse con el poder y el control mundial, desde hace más de cuatro mil años, y que, imagino suponen en sus cabecitas locas, estarán lográndolo uno o dos días antes de que el sol se expanda en gigante rojo y nos liquide (la gente no sólo cree pendejadas en el Tercer Mundo).

   Me pregunto, ¿qué reacomodo se está haciendo dentro de las naciones que si cuentan en el candelero? La última brutalidad cometida por el régimen sirio, matando a la lata a gente dentro de los sectores que quieren sacudirse la cruel dictadura de los Asad, apoyados por Rusia, bien puede tener mucho que ver. Pero es una apuesta grande, arriesgada, para los primos del Norte, justo cuando Estados Unidos espera de los árabes, especialmente Arabia Saudita (otra fea monarquía), un mayor compromiso en la guerra contra el terrorismo.

   Como sea, el revuelo se armó, porque por esa pequeña franja de tierra, la gente en la región lleva milenios matándose. Muchos la codician. Significa demasiado para muchas personas. Jerusalén, la ciudad sagrada, aquella que hace estallar las pasiones, es un centro neurálgico de la fe, efectivamente, y esa cuña siempre es la más difícil de salvar. En la mente de la tradición, es cuna, inspiración, de tres grandes religiones monoteístas. En esta ciudad está la Mezquita de la Roca, desde donde el Profeta ascendió a los cielos, segundo lugar de importancia en el islam después de La Meca; está el muro de las lamentaciones, lo que queda del casi mítico Templo de Salomón, otrora gloria de días mejores, que fue destruido en el año setenta de nuestra era, comenzando la diáspora del pueblo judío, siempre llorando, allí donde estuvieron, por regresar a Sion; en la vieja y nueva ciudad queda la iglesia del Santo Sepulcro, se encuentra la iglesia de la Ascensión, está el Gólgota, emblemas de la fe de los cristianos, muchos de los cuales siempre hemos soñamos con ir, recorrer y pensar en la vida del joven rabí, Hijo del Señor en sus cielos, pero también de un humilde y decente carpintero.

   La ONU, una vez quiso declararla ciudad abierta, de nadie y de todos en el mundo, pero después de la guerra de Los Seis Días, los israelitas la tomaron. Esa vez los árabes embarcaron y traicionaron a los palestinos de una manera miserable, diciéndoles que abandonaran la ciudad porque ellos iban a reducirla a cenizas con el ejército y el pueblo israelí; los israelitas los derrotaron y allí se quedaron, ocupándola, y esos países árabes miraban feo a los palestinos porque piden mucho y molestan vagando de aquí para allá, ahora que no tienen casa. Eso sí, cuando conviene, los llaman nuestros sufridos hermanos, pero eso nada resuelve. Así, una tierra codiciada por todos de una manera que va más allá de lo físico que se pueda obtener de tan pequeño lugar, siempre ha estado a punto de estallar. ¿Qué ocurrirá ahora con el precario equilibrio?

   El mundo cristiano no creo que lo padezca mucho, no es la judía una fe interesada en crear militantes (por eso, para despechos de tantos, el Estado Islámico los deja en paz, ellos luchan contra religiones que buscan conversos), pero el peligro de la violencia terrorista, de parte y parte, si puede hacerle la vida difícil a los cristianos que conviven allí, y los que todavía soñamos con la peregrinación a los lugares santos donde transcurrió la vidas de Jesús de Nazaret.

   Amanecerá y veremos qué ocurrirá en el Cercano Oriente. Por lo pronto, los palestinos ruegan, más que presionar, al mundo árabe para que reconozcan oficialmente a Jerusalén como la capital de Palestina. ¿En qué estaría pensando, realmente, Donald Trump cuando prendió esa mecha? ¿Qué favores pagaba?, ¿Que puertas deseaba abrir en esa política internacional que no entendemos los pueblo que ni política externa tenemos, al menos no una que nos brinde beneficios? Fue todo tan inesperado… y extraño. ¿Señales del fin de los tiempos como sostienen los apocalipsistas? En un asunto serio, mucho, pero provoca algo de risa tantas interpretaciones extrañas.

Julio César.

CHICOS Y ESTUDIOS

febrero 15, 2018

TIOS YA CONOCIDOS

   Le encantan los nerds del colegio porque nunca le criticaban su manera de vestir para salir a la calle, como si hacían sus padres, sus novias (varias al mismo tiempo) y sus panas del equipo. Al contrario, le alentaban. Y siempre querían ayudarle con sus calificaciones. Al estudiar, en sus cuartos, le incentivaban a que subiera a sus camas y mirara porno mientras ellos hacían las tareas. Y cuando estaba bien caliente, tanto que le dolía, le daban una mano mientras él cerraba los ojos y sonreía. Y, casi siempre, como era un chico bueno, se ganaba una buena chupada…

   -Profe, sabemos que anda molesto por nuestras calificaciones ya que piensa que nos pasamos demasiado tiempo ejercitando para continuar en el equipo, y es cierto, pero vale la pena. ¡Si viera lo flexibles que somos, señor! Si quiere se lo enseñamos, como hacemos con el entrenador. Nos doblamos de tal manera que no sólo hay un doble beso negro sino que las lenguas nos llegan hasta el alma. -informaba antes de que el acalorado maestro le hiciera callar… esperando una demostración práctica en lugar de tanto hablar.

   -¿Qué pasa, catirito?, pareciera que nunca has visto un negro. –se sonríe ante el joven chico con el cual compartirá cuarto.- ¿Dejaste lejos a tu familia para venir a estudiar? ¿No conoces a nadie por aquí? ¿No tienes a quién acudir si tienes un problema? Bien, bien, que malo que estés solito porque lo tienes, muchachito, un posible problemón largo y grueso. Fuera de que me gusta vivir vestido así, bajo techo, andaba buscando una putita que me atienda… y con esa carita sé que debes verte lindo con pintura de labios. –ríe.- Y por tu forma de mirarme, creo que al fin encontraste algo que no sabías que andabas buscando hace tiempo. Vamos, pasemos a mi cuarto, conoce mi cama, será la que de ahora en adelante, como pareja, compartiremos.

Julio César.

LA EXCITACION DEL TEMOR

febrero 15, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   ¿Qué nos mueve?

   No sabía qué le pasaba, por qué se arriesgaba así, casi cada tarde, a ser visto en esa posición por cualquiera al que se le ocurriera pasar por allí. O que su mujer se asomara a la ventana de la hitación, la que daba justo a ese rincón. Grita al imaginarlo, al tiempo que se la clavan y se la menean en lo hondo, tenso, meciendo ese culo con bríos de delante atrás, contra la rica, dura, gruesa y pulsante verga. Nada más imaginarse en ese trance se calienta más, se pone más frenético, más hambriento. No sabe qué haría o qué diría si ocurriera, si fuera pillado con uno de esos vecinos de la cuadra que ya le conocían la debilidad y le daban gustosamente con fuerza, pero sabe que no puede escapar. El temor, la vergüenza, verse expuesto, todo eso importaba, y con todo halaba menos que su necesidad de ser tomado sin muchos miramientos, en esa solitaria y algo maloliente calleja, como una buena y caliente perra.

Julio César.

PREPARADO

febrero 15, 2018

PREGUNTAS

   Sonríe satisfecho dentro de la pequeña y sensual prenda, notando las ansiosas miradas de los chicos; sabe que está preparado para cumplir con LA TAREA.

COLMO

Julio César.

 

SE CASA HARRY

febrero 15, 2018

CHICAS, QUÉ NO DECIRLES A SUS HOMBRES

   En toda vida, pasa…

   Sí, todo indica que en mayo de este año se casa Harry el travieso, uno de los más divertidos miembros de la casa real inglesa. Tenía, y tiene, aunque ahora debe comprender mejor hasta dónde puede llegar o no, un sentido del humor algo crudo que lo hace ameno. Eso de llegar a un fiesta disfrazado de nazi, en un tierra como Inglaterra, que fue un gesto muy suyo, también fue criticado. Pero ahora, conservando buena parte de su cabello de tejón, a diferencia del papá y del hermano, anuncia boda al lado de la bella Meghan Markle. Y cuando le vi en una foto, con la afortunada, me extrañé.

   Había algo en la bonita y morena chica que me parecía conocido. Y eso que de farándula, de vida de famosos, reales o deportivos no sé nada. Pero si, es una joven actriz a quien vi no hace tanto tiempo en una serie norteamericana, ligera, inteligente y buena sin llegar a ser profunda o significativa (que no todo tiene que serlo), Suit. Era la dulce Rachel Zane, la eterna novia del joven protagonista masculino, la actriz Meghan Markle.

   Reconocerla, verla, me hizo sonreír mucho. Ah, Harry, ¿rebelde, individualista y originalón hasta el final? No lo sé, tal vez sea amor, realmente amor, pero es notable que cuando al fin decide sentar cabeza, para borrar una ligera de las muchas arrugas que su abuela tiene en la frente, elije para llevar a la familia real a una norteamericana, una actriz, a una joven de bonito color dentro del mestizaje (que también se dio en el Norte, aunque no les guste pensar mucho en ello). Me pregunto sí a esa gente les agradó también. ¿La impuso? Espero que no, el mundo avanza, gira rápido, y aunque pareciera que siempre cae en el mismo punto, a veces hay una ilusión de avance. Sangre nueva a viejas casas, comenzando por ahí se siente bien. Pero me gusta, en lo tocante a Harry, porque parece otro gesto suyo. Este hombre aún joven, es también uno de los últimos representantes de lo que una vez fue un gran imperio de ultramar, uno que doscientos años atrás se disputaba con los peregrinos la supremacía en las llamadas colonias norteamericanas, que sojuzgó durante amargas décadas, bajo las banderas del colonialismo, naciones en el África y Asia, comenzando por la gigantesca y rica India, pero también Egipto. Verle elegir  una joven gringa, de color, una mezcla de todo el pasado, me parece interesante.

   Claro, es un decir, algo que tal vez no tenga nada que ver. Seguro que el hombre vio a la chica y algo hizo clic y todo cayó en su lugar, pero hay tanto simbolismo en todo esto… De la vieja familia real inglesa me gusta su historia no tan lejana, la entereza que demostraron durante la Segunda Guerra Mundial, negándose a ir a América, soportando los bombardeos y aún la amenaza de una invasión, y de ahora, me gusta la vieja reina. Ella ha sido una piedra de estabilidad en décadas turbulentas durante las cuales se han desacreditados algunas casas reales de prestigio.

   Y me agrada Harry, el joven que perdió a su madre siendo todavía muy chico, creciendo bajo ciertos protocolos que uno imagina estrictos y asfixiantes, vigilado por tantos que seguramente deseaban exponerle en algo equivoco o incómodo, bajo la sombra del hermano bien portado y agradable que un día sería rey, William, quien se casa bien, tiene lindos hijos y a quien el pueblo inglés mira con muy buenos ojos (aunque todavía tienen que pasar por el trago amargo de Carlos). No es raro que fuera travieso y algo loco.

   El joven príncipe dio tumbos, mucho de qué hablar, pero finalmente parece que se asentará. Me agrada ella, de la serie. Ojalá les vaya bien.

Julio César.

FOMENTANDO EL AMOR A LA PRACTICA

febrero 15, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Dios, le avergonzaba tanto…

   Aunque aquello debía ser conocido por el resto del profesorado y algunos representantes, ninguno objetaba algo cuando venían a ver los entrenamientos. El coach del equipo colegial les obligaba a vestir así mientras practicaban al rugby… Y el dulce chico no sólo lo hace sin oponer resistencia, como si hicieron otros, sino que le gusta. Es más, se pone maluco, pero ¿cómo sería de otra forma cuando los muchachos se le recuestan, y se las recuestan y frotan por todos lados?, ¿o cuando mete mano, toca y también se refriega, notando que a los otros chicos también les emociona… y entonces hay mucho más que tocar, todo lo que muy tieso se asoma? Y si a eso se  sumaban todos esos carajos adultos allí, de ojos codiciosos mirándoles…

POSTURAS Y MANGUERAS

Julio César.

EL ACCIDENTE

febrero 15, 2018

HACIENDO LA DIFERENCIA

   Que nadie cree…

   Acostumbrado a llegar a los vestuarios del gym luciendo atrevidas prendas íntimas que sugerían invitaciones a fiestas por la manera en la que miraba cuando algún sujeto se cambiaba (sonriendo travieso y relamiéndose los labios), nadie le cree cada vez que sufre una caída y queda todo abierto. Pero tampoco era como para quejarse, ¿verdad?, especialmente cuando eso daba cabida a ciertos jueguitos que terminan en concurridos, sudorosos, jadeantes y gimientes gangbang. Era, aunque esos tipos no lo pensaban ni comentaran entre ellos, como parte de una excitante y satisfactoria rutina física diaria antes de volver cada uno a su vida.

Julio César.

CUENTOS DE LA CRISIS Y DE BORRACHOS… 2

febrero 15, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO                   CRISIS Y BORRACHOS

   Y nos saltamos las de carnaval… por falta de materia prima.

   Por esto es que me agrada la gente que toma y que se divierte mientras lo hace. Hace poco vendían harina pan donde los chinos cerca de mi apartamento; como la cuestión es sectorizada, por números (estamos catalogados y marcados), no era misión imposible intentar hacerse con dos kilos, que es lo que venden. A eso hemos llegado, aunque nos dicen que es una mejora y que ahora si estamos enrumbados a la felicidad. No antes, cuando uno iba al mercado y compraba lo que le daba la gana en las cantidades que su dinero permitiera (ah, estábamos tan engañados con el capitalismo… según los socialistas de marras), y en esa cola, los concurrentes, intercambiábamos cuentos.

   Siendo una venta sectorizada, estaban presentes mucho de mis vecinos y fue cuando les comenté los apuros que pasé en Guatire para regresar un día que me quedé sin sencillo para el pasaje. Que fue desesperante y vergonzoso. Riendo, una vecina chilló que a ella le pasó igual. Sonreí preparándome para escuchar un buen cuento, ya que es una señora inventiva y amena con quien he compartidos tragos en una que otra ocasión, porque es aficionada a eso. Dijo que le había llegado un mensaje de texto enviado por una conocida, de un PROLICOR que quedaba por La Pastora, donde estaban vendiendo unas botellas de whiskys baratos. O lo que se considera barato en estos tiempos. Sin decirle a nadie, por su cuenta, para allá se empujó y con su tarjeta compró dos botellas de licor y dos de Pepsi de dos litros, que las vio algo menos cara que por la zona. Le despacharon todo aquello en una sola bolsa, transparente, a la que tuvo que meterle mano por debajo para que no se rompiera. Y tuvo suerte que se la dieran y no pretendieran que saliera con las botellas bajo las axilas.

   Bien, contenta como iba, a pesar de la bolsa, cuando se detuvo en una parada para tomar un autobús, a setecientos cincuenta bolos en ese momento, se dio cuenta que no le quedaba nada de efectivo. Todo lo había gastado en el pasaje de ida. Buscó un cajero automático, lo que era, y es, casi una odisea en estos momentos; los que estaban desocupados era porque no contaban con efectivo, los otros eran largas colas de personas que la miraban cargando aquella bolsa con su contenido. Afligida regresó al PROLICOR y quiso que con la misma tarjeta le adelantaran mil bolívares, para el pasaje, pero eso parece que está prohibido de toda prohibidez, y los comerciantes temen ser vistos por algún satélite o algo así. Riendo, ella nos contaba que estaba desesperada, sin ver salida, porque ¿cómo le decía a un chofer que la llevara porque se había quedado sin pasaje, cargando dos botellas de whisky? Y lo mismo era pedirle a alguien, algo que ella aseguraba la mataría de vergüenza, y más si alguien le respondía “venda ese whisky, vieja vagabunda”. Para colmo, cuando decidió llamar por teléfono al marido, o al hijo, sabiendo que la reprenderían, se encontró con que no tenía señal. Parece ser que dentro de la tienda una señora se apiadó y le regaló los mil bolos. Mortificada y todo, se fue con sus botellas.

   Cómo reímos todos quienes la escuchábamos. Por mi parte, dije que nunca me pasaba aquello de nuevo, lo del pasaje; que nunca volvería a salir si no tenía en un compartimiento de la cartera, del cual me olvidaría hasta que hiciera falta, al menos el doble, en efectivo, de lo que costara ir de aquí para allá y viceversa. Ella también dijo que había aprendido la lección; toda seria sostuvo que jamás le volvía a pasar eso. Que la próxima vez se lleva dos buenas bolas negras para que nadie viera lo que cargaba.

Julio César.

UN CUENTO DE VESTUARIOS

febrero 14, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Era… casi un deporte.

   Antes de reunir al equipo para hablar de los resultados del juego, el entrenador les daba su tiempo. Sabe que el capitán necesita descargar la adrenalina y las tensiones, todo eso que lo hacía tan bueno en la cancha, en forma de ardiente esperma que se tomaría, con ganas, uno de sus compañeros. Era extraordinario como todos querían tragársela, darle una buena mamada después de cada juego o práctica. Debía tener esa verga bien caliente y sudada, pensaba el hombre estremeciéndose con algo de repulsa, no entendiéndolo del todo, escuchando los gemidos ahogados del que chupaba y los gruñidos de gusto de quien era mamado. Prácticamente no había una tarde que no pillara al gañan, sentado sobre la banca, de pie al lado de un inodoro o bajo la ducha sin que otro de sus compañeros (una vez vio a dos), dándole lengua a esa rojiza mole de carne venosa, cubriendo con los labios la cabecita y chupando, y a este, gruñéndole burlones: “¿Te gusta?, ¿te gusta mucho sentir mi verga cogiéndote la garganta?”.

   La primera vez que le viera, sonriendo dominante, agitando sus caderas de adelante atrás, metiéndole la mole hasta la garganta a su mejor amigo, aturdido y aterrado, no supo responder, no supo qué hacer, pero al otro día ese chico ejecutó un juego genial, aunque mejor fue al otro día, y al otro y al otro, recibiendo previamente sus mamadas, por lo que decidió no meterse. Por cábala. Bien, ¡sí ganaban cuando lo mamaban…! Todavía pensativo, alejándose, se pregunta sí los chicos también habrían caído en esa creencia, que tragándole la tranca y bebiéndose su espesa esperma, ganan; o sí lo hacían, aunque muchos de ellos estaban casados o tenían novias, porque la pieza era larga, gruesa y hermosa. Sintiendo la boca seca, chasquea. No, no, no quería probarla se dice casi asustado.

  Ah, vestuarios, atletas y suspensorios, todo ello se prestan para tantas cosas, como FANTASIAS DE UNA TARDE DE VERANO.

LA EXCITACION DEL TEMOR

Julio César.