Archive for 29 agosto 2009

RESEÑA DE FERNANDO TOVAR SOBRE EDUARDO YAÑEZ Y UN REFITO DE NOVELA

agosto 29, 2009

MARIO LÓPEZ…?

EDUARDO YAÑEZ

   Si de mí dijeran cosas así, me echaría a llorar; caray, ¡las dijeron!

……

   Estoy seguro de que me voy a meter en problemas repitiendo este comentario tomado del blog del amigo Fernando Tovar; mi hermana, Melissa, adora a Eduardo Yáñez. El sujeto tiene pinta, pero ella lo admira de hace tiempo, cuando vio un refrito de otra telenovela, de Fiallo, creo: Marianella, el cuento del hombre casado con una mujer algo mayor y que se enamora de su secretaria. Aquí en Venezuela se hizo hace añales, según mamá, bajo el nombre, nada comercial, de: Querida Mamita. En fin, dice el Fernando cosas muy subidas de tono, pero él sabrá, yo sólo lo repito porque me hizo gracia. Eso de que en las televisoras hay una doble operación colchón, para chicas y tíos, es un cuento viejo. Recuerdo hace añales cuando se hablaba en RCTV de sacar algo como un concurso del mister bikini, que causó revuelo por el sujeto que, supuestamente, se frotaba las manos haciendo los castings. No sé si sabrán, pero en los ochenta y principio de los noventa, los venezolanos usaban en playas y piscinas cada tanga que resultaba casi escandaloso. ¡¿Y los cuentos que hay sobre el mister Venezuela?!

   Pero a mí lo que me llamó la atención fue lo del refrito de “Corazón Salvaje”. Que manía de repetir una y otra vez una historia. Lo de Las Aguas Mansas, Señora Isabel y ahora Las Juana, es escandaloso. No hay año que no haya una versión nueva. Cada una peor que la otra. ¿Nadie escribe ya? ¿Es tan difícil hilar una trama medio interesante saliéndose un poco de los lugares comunes como, a veces, hacen los brasileños? Parece que sí. Pero veamos la reseña de Fernando:

……

Corazón Salvaje

   Nada más eso faltaba, que Televisa hiciera una vez más el refrito más refriteado de la historia de la humanidad: “Corazón Salvaje”, y no conforme con ello, en la costura literaria, lo que los excelsos escritores de estos culebrones, le han dado en llamar, adaptación para la telera, le añadirán parte de la trama melodramática de: “Yo Compro Esa Mujer”, la novedosa novedad es que encabezará el elenco, Eduardo Yáñez el gran actor panadero conocido en el bajo mundo de las luminarias por su afición de darle push al columpio de Ernesto Alonso, que si Dios es justo, se ha de estar dorando a fuego manso por tantas villanías como las que hizo mientras producía telenovelas, claro que a los muchachitos que se llevaba atrasito del set hecho de cartoncillo y engrudo para enseñarles en que parte de su cuerpecito se tenían que colocar el micrófono, sabían a lo que le tiraban, claro que algunos fingían demencia, como las decentes señoritas mustias que se sientan a la orilla de la cama del Motel y con vocecita trémula de pasión, preguntan al acompañante: “¿para que me trajiste aquí”?

   El director teatral Javier Juárez ha de estar pensando lo mismo que yo, qué de donde chingaos es actor este chichifo que se la pasaba soplándole las velitas al pastel del pernicioso corruptor de menores empleado fiel del Tigre Azcárraga, que fue el que le dio su primer estelar, aunque luego, tal como lo hiciera Jacobo Zabludowsky con el petardo periodístico de ECO, se fue a Jolivud y lo regresaron por maleta, aunque el maestro de generaciones completas de Abrahams y Saras, dijo que se regresaba porque tenía morriña de su tierra, como si uno no supiera que los Judíos no tienen más patria que el dinero guardado en el banco, pero en fin, ese es tema para otra columna, que al ex conductor de 24 Horas, me lo topé un día en casa de su hermano el famoso arquitecto Abraham cuando ya estaba muy enfermito el talentoso constructor mexicano, pero en otra columna les platico la anécdota.

   Pues les estaba diciendo queridos lectores que Chava Mejía producirá la novela que alguna vez estelarizó Eduardo Palomo que no es por cabrón, pero ni actor era tampoco, además este tenía cuerpo de perro parado, cantaba como si le estuvieran pellizcando un ovario con el diu y su dicción era espantosa y lo pior de todo es que llevaba de galana, a Edith González que habla como niña fresa y su mamá vendía quesadillas en la Magdalena Mishuca, bien dicen que los indejos tienen mucha suerte de seguir vivos, andando suelto tanto sicario malhumorado en nuestra vilipendiada patria, porque esa versión de Corazón Salvaje tuvo tanto éxito que el Juan del Diablo sacó un disco que lo llevó a realizar giras internacionales apadrinado por Raúl Velasco, y hasta se fue a Italia donde las viejas narizonas europeas morían por el actor que al final chupó faros víctima de un pasonazo.

   Fuentes allegadas a la producción, aseguran que el panadero Juan Reyes ya se metió al gimnasio, y es que en la anterior telenovela producida por Mejía, se veía muy marrano, casi como para comercial de jamón fud, aunque todavía no se sabe quién será su pareja sentimental en el melodrama televisivo dicen las malas lenguas que en el ámbito personal vive acompañado de Arturo Carmona el regio que sirve para dos cosas pero de esas dos cualidades se ha hecho de vivir en la capirucha, y por lo visto no conoce el significado de la palabras escrúpulos, miren que haberse liado sentimentalmente con la horrenda güera de rancho de Alicia Villarreal que tiene tipo de vende quesos de Montemorelos, Nuevo León, eso se llama tenerlos bien puestos, o por lo menos, tener paladar de gato.
Lo único que me causa cierto escozor en la parte alta de mi candorosa alma, es que a estos genios de la pantalla chicas no se les vaya a ocurrir hacer esta versión 2009 de Corazón Salvaje como Pasión la novela de Carla Estrada que se le veía lo chafa por todos lados, y que el barco pirata si sea hecho con madera empapada en manteca de puerco para que no se les vaya a hundir en las playas artificiales que inventó el carnal Marcelo Ebrard, en fin, esperemos a que salga a la luz pública, lo bueno es que teniendo tantos canales como los que regala Airecable por unos cuantos pesos, hay muchos programas de donde escoger. Ya dije.

Publicado por Fernando Tovar en 15:26

……

   Sí leyeron hasta el final, como yo, concordarán que se pasa de cruel, y con todo el mundo. Es bien democrático: todos llevan. Pero que los mexicanos decidan. Por cierto, para quienes admiran al muchachón de Marianella, y hay que reconocer que tiene una cara bonita y un cuerpo que promete, dos fotos encontradas, donde algo de talento se le nota, ¿verdad, Melissa?:

EDUARDO YAÑEZ CALIENTE

EDUARDO YAÑEZ HOT

¿CRISTOBAL LANDER BOTADO DE CASA?  

Julio César.

MIRANDO!!!

agosto 29, 2009

…MILITARES

TOCANDO LO BUENO

   -Bueno… agárralo.

   Uno estaba ansioso por ver qué escondía allí… y el otro estaba loquito por enseñárselo. Lo que vendría después sería saborear puros descubrimientos.

MÁS DE LA LUCHA…

Julio César.

INVERTIR EN EL FUTURO, INVERTIR EN EL FUTBOL

agosto 29, 2009

…ESE ESTILO DE VIDA!!!

CHICOS CALIENTES

   El futuro llegaba… metiéndose por esos culos.

   Todo problema se resolvía en un mar de ropas transpiradas y suspensorios mojados. Las rivalidades entre las dos oncenas eran como las de sus países, y para no ir a una lucha armada, se recurría al futbol. Se jugaba con honor y quien perdía, pagaba. Ahora todos acusaban al joven defensa del equipo sueco de botar el juego, por eso cuando el holandés vino a cobrar, los compañeros hicieron un hueco para que el victorioso rival se la metiera duro y a fondo por ese hueco sudado. Pero fue galante, no fue que llegó y se lo cogió. Se abrazaron sobre las mojadas baldosas, se besaron mientras los calzoncillos usados caían sobre ellos. El holandés le quitó el sudor del culo a fuerza de lamidas, y después, gentil, lo hizo su perra. Y el joven sueco chilló, rojo de mejillas, pagando su deuda con el equipo y su país… con mucho gusto y buenas apretadas de su culo sobre el falo extranjero.

NECESIDAD HUMANA

Julio César.

UNASUR, EL CARTEL DE LOS PRESIDENTES Y LA NECEDAD

agosto 29, 2009

MARTA COLOMINA…

CHAVEZ-CORREA-MORALES

   Los tres compadres… de las manos por el mundo. O contra…

   Nuevamente los presidentes se reúnen para mirarse, contar chistes públicos, reír, y luego destrozarse en privado. Aunque, ante las tonterías de algunos, la Bachelet, por quien no siento ningún respeto, la señora Kirchner y hasta el alcahuete del Lula, debieron hablar torcido para que los infantes regresaran a sus papeles. El despistado creerá que la fulana reunión era para perder el tiempo en necedades, qué les encanta, pero no es tan sencillo. En verdad sirve cuidadosamente al doble propósito de esta gentecita de la seudo izquierda: protegerse cabronamente unos a otros, y joder a los no alineados con el mandato de La Habana. La vieja momia todavía paladea el poder; bueno, cuando es capaz de hacer salir corriendo a la señora Bachelet como una niña emocionada a su llamado, desatendiendo a los chilenos en Cuba, donde el tirano la deja esperando para que entienda su lugar.

   Unasur nació muerta. Fue evidente en el petardo armado en la patria de Evo Morales. La pasada crisis boliviana acabó con su prestigio cuando Morales ordenó cargar contra todo los que se le opusieran a su cambio capricho e inconstitucional de la Constitución, cercando el departamento de Pando, ordenando ataques y asesinatos, y deteniendo al Prefecto. Unasur lo único que hizo fue advertirle a los que resistían que o se sometían a los dictados de los presidentes o lo lamentarían.

   Ahora en Venezuela se cercan gobernadores electos, se utiliza la fiscalía y los tribunales para criminalizar la disidencia, se cierran televisoras y radios, se censuran medios, se quiere adoctrinar en las escuelas, se pacta con Irán, se ofrece el territorio venezolano para montar bases rusas, se compran cantidades enormes de armas mientras la gente muere a las puertas de los hospitales, se protege a la narcoguerrilla y se lucha contra cualquier medida cautelar contra el narcotráfico, se interviene abierta y groseramente en asuntos internos de otros países, Honduras y Colombia son los últimos… y a Unasur sólo se le ocurre citar a Venezuela para que despotrique de Colombia, porque esta, sin pedirle ayuda o dinero a nadie, firma un acuerdo de cooperación con Estados Unidos.

   La verdad es que tanta necedad en las posiciones de Venezuela y Ecuador, habla aún peor de esos paisillos timoratos y necios. Fuera de la posición clara que llevaba Perú, país que sabe con quién trata y entiende que perseguir, encarcelar, exiliar y matar opositores no son prácticas democráticas, el resto se hacen los pendejos. Muchos dependen de la generosidad irresponsable y grosera de Hugo Chávez, que les da plata y les soba las nalgas al creerse con derecho a ello (bueno, está pagando); otros lo admiran como icono de la izquierda (de donde digo que esa basura de ideología para nada sirve) y lo apoyan convirtiendo la región en un charco de atraso y peligrosidad. Quien cae en estas tierras comienzan a regresar de mamífero a larva.

   Qué sería una completa pérdida de tiempo ya se sabía; la Bachelet, quien fuera de admirar a los uniformados fuertes que mandan a encarcelar gente, no hará nada abiertamente a favor de la disparatadas posiciones venezolanas (o de Hugo Chávez), pero lo ayudará de lado, asegurándose de que la situación interna venezolana no sea tocada, temen demasiado que un día les toque rendir cuentas. Lula pasó el mal rato de que se notara la pobre calidad de los mandatarios del eje que defiende, al ser retratados de cuerpo entero por la exigencia colombiana de que todo el proceso fuera televisado; no la tiene fácil el señor brasilero, su campaña para encubrir los escandalosos casos de corrupción de sus cercanos colaboradores en el Congreso lo mantiene atado a la línea de “los presidentes podemos hacer lo que nos da la gana y estamos por encima de la ley”. Pensé que tal vez Argentina callaría, Uruguay y Paraguay también, pero la señora Kirchner se portó a la altura. Bueno, tanta idiotez cansa aún al más paciente.

   Chávez no conseguirá una condena, saldrá de allí verde de rabia y despecho (ah, uno ya imagina las barbaridades que dirá este fin de semana en Aló, Presidente), pero logrará que se hable de esa tontería mientras puertas adentro continúa la destrucción sistemática de la democracia venezolana y de todo un pueblo, el cual ahora sabe que está solo y a nadie interesa su suerte… como pasó, hace casi cincuenta años atrás, con el pueblo cubano.

OBAMA SÍ SE LA APLICARÁ A HONDURAS

Julio César.

HUMMM… LA LUCHA LIBRE

agosto 29, 2009

DEPORTE DE LOS MUY DUROS

DURO

   La llave a las tetillas se veía… caliente.

   Nunca me había gustado esa vaina de la lucha libre, o del club de la pelea, pero cuando Román me invitó, fui por curiosidad. Verlo sin camisa, brillante de aceite, enlazando su cuerpo contra Martín, seboso también, era inquietante. Verlos enroscados en el piso, manos tocando, brazos apretando, piernas atenazando… bultos destacándose, frotándose, me aclaró qué era lo que a la gente tanto le gusta de la fulana lucha. Contuve la respiración cuando el carajo, Martín, derribo de panza a Román en la colchoneta, y su mano atrapó el borde del pantaloncillo, bajándolo. Supe que la lucha tomaría más cuerpo.

DEPORTE DE MACHOS

Julio César.

COSAS DEPRIMENTES

agosto 29, 2009

¿ARMAGEDDON? ¡LO QUE NOS FALTABA!

AY DE MI

   Y no hablo de los sueldos de la administración pública.

   ¿Les llegó alguna vez un corre que decía “si recuerdas a Maguila gorila eres viejo”? Pues, acabo de recibir otro. Y son ingeniosas las frases. Creo que uno de los momentos más extraños en nuestras vidas es cuando entendemos que ya no nos miran como a un muchacho; cuando llegas a los dieciocho años y un niño te pregunta algo y termina con un “gracias, señor”. Bien, vemos que me enviaron:

……

HAY COSAS QUE DEPRIMEN

   Que vayas al banco a firmar un documento por una diligencia gestionada por tu padre, y te den el formulario, a tu nombre, de un plan de pensiones y jubilaciones. Claro, era para tu padre, estás lejos de la edad, pero como tienen el mismo nombre…

   Que hasta los amigos de tu padre te digan que tienes que buscar mujer.

   Que le digas a un amigo:

   -El otro día me pese, adivina cuánto.

   -¡Cien kilos!

   -No, coño. Sólo noventa y cinco.

   -Ah, ya; pero de estas navidades no pasa…

   Que un niño esté jugando con otros al futbol, te dé un balonazo y que otro de los niños le recrimine y te diga:

   -¡Perdone, señor!

……

   Y hay muchas otras, ¿verdad? Que vayas deprimido a contarles a amigos que te botaron, y respondan: “me lo esperaba”.

DE PSIQUIÁTRICOS

Julio César.

LUCHAS INTERNAS… (20)

agosto 29, 2009

LUCHAS INTERNAS                         … (19) 

HOMBRE EN THONG

   Debía reconocerlo: el muchacho bailaba bien…

……

   -La señora Marsella Salas me… dijo que era posible que usted tuviera información para mí, señor -dice ronco.

   -Creo que esa buena mujer lo que quiere es que tú le lleves información. Sobre todo de mí. Me odia, ¿lo sabía? Como muchos, tal vez como tú. Todas ellas, las llamadas Chicas Superpoderosas sueñan con ir a bailar sobre mi tumba. Tal vez quiera saber cómo estoy, si ya me estoy muriendo, ¡al fin! -sonríe en forma astuta.- Hazme un favor, muchacho, no le digas nada. O dile que estaba sanote como un toro, caminando en una trotadora. Eso la volverá loca. -medio ríe. Sufre un acceso de tos. Eric nada dice.- ¿Vienes de parte de tu padre? Germán Roche siempre fue un tonto. Y Manuel Caracciolo, un pillo.

   -No. No sabe que estoy aquí. -dice tenso ante la mención de su padre.

    -¿Y qué quieres saber?

   -Sólo verdades.

   -¿Nada más? –es irónico.

   -¿Qué une a La Torre con… el general Bittar y el diputado Guzmán Rojas? -el anciano entrecierra los ojos.

   -Lo que quieres saber es sobre lo que pasó en abril, ¿no? -lo impacta feamente.

   Eric intenta poner cara de circunstancia, no quiere revelarle su juego a ese astuto anciano. No quiere que lo manipulen.- Creo que deberías dejar eso así, hijo. No es muy bueno saber ciertas cosas, aún aquellas que creas debes saber. La vida es… dura.

   -A veces es necesario, señor. Sólo así se puede continuar viviendo y despertando cada día. Buscando siempre la verdad.

   -Es una forma de pensar peligrosa. Sobre todo para un abogado.

   -La verdad nos hace libres. -recita mirándolo fijamente.- Todos debemos enfrentar nuestra verdad, tarde o temprano.

   -E imagino que tú lo haces, ¿no? Encarar tu verdad… -hay una velada burla, una censura en eso. ¿Acaso ese hombre sabía algo sobre él?, se inquieta el joven. El hombre lo mira severo.- Me juzgas. Muchos lo hacen ahora.

   -Lo siento, señor. Sé que rompió con toda esa gente, pero tal vez fue demasiado tarde, para todos. -el anciano toma una larga bocanada de oxígeno y se rasca una oreja.

   -A veces se cometen errores, jovencito. Será algo que aprenderás a lo largo de toda una vida. Hay momentos en que quieres hacer una cosa y sale otra, cuando quieres ayudar o aliviar una carga, y la cagas. Pero uno no puede, ni debe suicidarse por ello. Sí algo te importa, debes corregirlo y ya. Morir heroicamente es tonto, hay que vivir para luchar y reparar. Ahí está el verdadero valor. Pero no espero que entiendas, no todavía, al menos. Eso sólo lo entendemos los viejos. -parece perderse en sus recuerdos.- Muchos me culpan de la creación del partido revolucionario, de que todos esos delincuentes se hubieran colado en las direcciones del partido, y de que él, halla ganado. Y es verdad, en buena medida. -toma, oxígeno.

   -¿Qué pasó? -le exige intrigado y exasperado.

   -No contábamos con una dolencia mental, degenerativa y progresiva. -es tajante.- Sabíamos de sus manías, que confundía con sueños. Sabíamos de su tendencia a alucinar creyendo que eran realidades. Sabíamos de su poder sobre las mentes débiles, los faltos de carácter, que generalmente lo son también de escrúpulos y frenos morales. Pensamos que podíamos construir instituciones nuevas, con nuevas reglas, que funcionaran, y que ellas mismas, el Parlamento, los Tribunales, el Poder Moral, servirían de frenos a un poder Ejecutivo desbocado. De que implementarían correctivos. No sabíamos de una agenda oculta, donde lo más importante era destruir a enemigos imaginarios y no crear riquezas o fuentes de trabajo y de educación. La meta era un ejército internacional, para ser el emperador de los pueblos pobres de América Latina, y del resto del mundo. ¡Insania! ¡Demencia! -se burla cruel, tal vez de sí mismo.- Tarde nos dimos cuenta de lo profunda que eran las raíces de su demencia. Llegará al extremo de asesinarnos a todos, de incendiar cada rincón de Venezuela a la que preferirá ver destruida, antes de renunciar al poder y a sus delirios enfermizos e irrealizables. Y en eso lo secundan otros, unos por incompetentes, o por brutos, pues; gente que nunca ha querido trabajar sino vivido a la espera de una oportunidad de cobrarle a los que sí trabajaron y prosperaron. Resentidos sociales. -toma aire, asqueado, mirándolo fijamente.- También se le acercaron los oportunistas; criminales simple y llanamente.

   Eric, con el corazón en vilo, la mente asqueada, oye sobre un pozo de corrupción, de psicosis y locura. Oye de un hombre que se llamaba a sí mismo hombre del pueblo, un ser humilde, hinchado con una profunda y enfermiza vanidad, un hombre que necesitaba un avión lujoso, ostentoso y caro, para no mostrarse como un ser insignificante, pequeño e incompetente. Un pobre infeliz que sufrió abusos en su casa, sabe Dios de qué clase, con una madre rapaz que en lugar de meditar sobre la pobreza moral y mental de sus hijos, puyaba a su viejo marido hacia posiciones que no podía soportar, por vanidad, para ser llamada primera dama de una gobernación. Fueron los errores de esa monstruosa mujer los que lo hicieron crecer resentido, con complejos de inferioridad, de que no valía nada; y de que había un mundo que tenía que pagar por una vida carente de afectos.

   -Pero tal vez estoy siendo muy duro con esa mujer; quizás él ya era un monstruo cuando niño… y nadie podía amarlo por eso. No merecía el amor de nadie…

   El anciano cuenta cómo se pactó con delincuentes, con matones, malandros y asesinos, y se les ofreció libertad si se armaban y sitiaban calles, avenidas y edificaciones, como Miraflores y el Parlamento. Le habla de tratos criminales con la narcoguerrilla, de gente que jamás en su vida quiso trabajar y sólo vivía para matar a sus compatriotas y extorsionar a los que sí trabajaban. Le habla de los asesores llegados de Cuba, para entrenar en el arte del terror, de la vigilancia y la muerte; de una gente que han martirizado y torturado a su propio pueblo durante más de cuarenta años, aves de rapiña que comían cubanos, y lo peor, cuando todavía estaban vivos…

   -Y esa es la gente que es oída por el poderoso. Lo que dicen es la Biblia; otras voces, que hablan de producir riquezas y bienes para la mayor cantidad de personas, son tachados de enemigos del pueblo, de monstruos… -ríe burlón, y Eric entiende que un hombre tan viejo, que ha tratado a tantos durante tantos años, no se sorprende ante la estupidez de la gente que sigue al que lo martiriza y humilla.

   Repasan los nombres de gente, periodistas, intelectuales, empresarios, banqueros, políticos y militares que un día lo siguieron, para construir un país mejor, más justo y digno; y que se fueron al ser rechazados y ofendidos. Nada de eso importaba o servía a sus intereses. Sólo quería oír a los que lo adulaban y le reían sus chistes, arrebatos y estupideces, como Aristófanes, María Chepina, Juan Alboroz, Tannis, Isis, Isaac, Garcés Camacho, Garcés Porta; los que preferían ser jefes de un campo arrasado que ciudadanos decentes de una República digna. Habla largamente, estudiándolo. Y Eric siente que algo se mueve tras todo eso. Lo oye y siente que algo más se avecina. Algo feo. Algo horrible. El anciano habla del paro iniciado en abril, por la desesperación de la gente por salir de algo que intuían siniestro y horrible; pero que ya se tomaban medidas contra eso, contra la organización, contra la unión, contra la fortaleza que ese pueblo mostraba al salir a expresar pública y mundialmente su repudio a una dirigencia que sólo les prometía miedos, miseria, hambre, persecuciones y terror, como en Cuba.

   -Lo de abril, las medidas a tomar, el llamado plan Cábala, se tramó mucho antes; dicen que de los santones de Maracay. Todo había sido cubierto y machacado. Aún las repercusiones legales… -termina sonriendo y Eric siente que se encoge en la silla.

   -¿La Torre les ofreció protección? – jadea.

   El hombre duda, o eso parece. Sólo calcula cuánto decir. Sabe que esta visita pronto se sabría, y tal vez hasta lo que hablaron, pero no podía dejar pasar esta oportunidad…

   -No debes ser tan duro, muchacho. Tú tienes la fuerza de tu juventud. Puedes acabar aquí y comenzar más allá. A los viejos… como tus padres mismos, nos preocupa lo que tenemos. Y más el perderlo. Recuerda que después de esta vida no hay otra oportunidad, como dice la canción. Y estamos cansando para comenzar otra vez. -suspira.- Déjame aconsejarte, como si fuerzas un sobrino querido… -es falso. En su corazón no hay espacio para la piedad.- …déjalo así, vuelve a tu casa, a tu trabajo y a tu vida.

   -Necesito saber. -es enfático. Pero no se engaña, sabe que aquel hombre no siente simpatía por él. Y en cierta forma, teme que lo engañe, que lo utilice.

El hombre abre la boca, y Eric siente miedo. Mucho miedo…

……

   Preocupado con qué se iba a encontrar en su casa, y por cómo le estaría yendo a Eric (eso tampoco podía alejarlo de su mente), Sam llega a su hogar. Todo está oscuro, muy oscuro, como si no hubiera nadie. Inquieto, llama a Linda a gritos. Nada. La busca pero no la encuentra. El baño es el último lugar donde la busca, y para ese entonces, recordando como la había dejado por la mañana, horribles escenas de la mujer colgando del tubo del baño o con las venas cercenadas, bañada en sangre y agua en la tina, torturaron su mente. Pero no estaba. Volviendo a la sala nota que la licorera está abierta. Intrigado la revisa. Linda no toma, gracias a Dios por los pequeños favores concedidos, se dice. Toma el teléfono y marca el número de la suegra, con un poco de suerte estaría con ella, contándole lo horrible que era él como marido; indisponiéndolo aún más, como si hiciera falta, con la vieja esa. No está allí, y sólo logra angustiar a Cora, quien lo acusa de todo lo habido y por haber, y de, como no, enloquecer a su hija.

   Después de mucho insistir en que nada le hizo, y de que debe estar bien, le cuelga, casi dejándola con la palabra en la boca. Bota aire, cansado, angustiado. ¿Por qué Linda hacía cosas así? Siente una pizca de rabia, de ganas de mandarla para el coño, como le dicen casi todos los del grupo. Excepto Eric; pero era porque Eric sabía la verdad. De cualquier manera, no podía dejarla así como así. Cora tenía algo de razón cuando la agarraba con él. Por eso la visitaba una vez cada tres cuaresmas, como una dura penitencia que tenía que pagar por sus pecados. Sale del apartamento, dudando mucho. Odia hacer lo que va a hacer, ir de puerta en puerta, hasta terminar con la maldita conserje, una mujer que no tenía nada mejor que hacer que chismear de todo el mundo; preguntando si alguien ha visto a Linda. Toca a dos puertas, donde las mujeres lo miraron, apreciativamente dado lo guapo que es; acusadoramente, seguro que algo les contó Linda; y con pesar por tener a una mujer que actuaba así. Nada sabían. En la tercera puerta corrió con suerte, una joven, que lo miraba como si se tratara de un Bastreetck Boy al que pensara invitar a su cuarto, le dice que Linda, ‘mi mamá’ y dos mujeres más se fueron a tomar una copa; con una carita de chasco como si hubiera esperado que la llevaran a ella también.

   La joven le dice dónde y él entiende, las cuatro mujeres pertenecían al comité de ‘mujeres desesperadas, engañadas y martirizadas por sus maridos’. Seguro que a estas alturas estarían hablando pestes de él. Botando aire va hacia el ascensor y oprime el botón. Dios, ¿estaría Eric teniendo un momento tan malo como él?, se pregunta. Su rostro es un poema de rabia y frustración. Y de preocupación. Las puertas del ascensor se abren y lo primero que oye es la chillona risa de Alirio Fuentes. Mira asombrado y allí están Renato Mijares y Alirio.

   -Hola… -dice Sam, confuso, mirando a Renato que sonríe y hace una mueca como diciendo: lo siento, vino a verme y te lo traigo a ti para que me ayudes, señalando a Alirio.

   -Sam, íbamos para tu apartamento, a tomar algo. Sabemos como Linda se alegra de vernos llegar. Se ve tan hermosa con esa vena palpitándole en la frente… -Alirio es irónico, pero lo mira.- Tienes una cara como de abogado enfrentándose a jueces gobierneros. ¿Qué te pasa?

   -Si tienes algo que hacer… -dice grave Renato, notando que Sam parece dudar en hablar. Tal vez era algo delicado. Sam lo mira agradecido, se siente cansado y necesita ayuda.

   -Es Linda, tuvimos una discusión esta mañana y… -mira a Renato, quien sabe del perolazo que ella le lanzó a la frente.- …ahora no la encuentro. Cuando está así hace cosas…

   -…¿Locas? -se burla Alirio.- ¡Está loca, pana! Eso lo sabe hasta el gato de mis vecinos. Aprovecha, tal vez no vuelva; si fuera tú, me alegraría de que me abandonara.

   -Alirio, deja de hablar de tus experiencias con amantes homosexuales. Se trata de su mujer. -lo corta Renato.- ¿Vas a salir a buscarla? Te acompañamos.

   -Ay, no, me duele el callo y… -gruñe Alirio. Sam lo mira con una mueca.

   -Da la casualidad de que cuando sale así, se va a beber y gritar a un piano-bar cercano, a intentar conquistar hombres, con un grupo de viejas solas y locas del edificio…

   -Hummm, mujeres solas, desesperadas y bebiendo caña… Ahí puede haber algo para mí.

   -Sólo ahí, Alirio… -dice Renato, metiéndose en el ascensor.- Vamos ya… -todos entran.

……

   El piano-bar era algo oscuro, la entrada descendía casi un piso, por lo que el local se veía espacioso con su alto techo. El ruido era atronador, aunque no era un lugar para muchachos o gente joven. Parecía más bien el sitio donde ejecutivos y hombres maduros llevaban a las carajitas a tomar algo; o donde iban las mujeres en grupo, como para darse ánimos, para beber y bucear tipos. Mucha gente soltera andaba por ahí, dando vueltas para ver si salvaban la noche con un encuentro casual, algo rápido, indoloros y sin consecuencias. Era un lugar donde intentaba darse un poco a todos; el control no era estricto, se suponía que no era un local para chicos o liceístas. No era extraño encontrar gente en los baños consumiendo o aspirando algún estimulante. Sobre una tarima era posible ver alguna joven bailando y desnudándose lentamente, con más fastidio que ardor.

   La entrada de Sam, Renato y, aunque no es tanta medida, Alirio, causa sensación. Tres hombres más, y atractivos, piensan las mujeres presentes, solteras, casadas en escapaditas o las divorciadas que andaban como locas queriendo demostrar que podían ser tan ataconas como los hombres. En la pista hay gente que baila, sin mucha gracia a decir verdad, no era música para gente como ellos, que si Mayonesa o Aserejé. En varios rincones hay sillones, mesitas y sofás de paredes, donde grupitos hablaban, bebían, reían a gritos y tal vez se drogaban un poco. Son esos grupos los que busca Sam. Renato lo ayuda, acompañándolo, sintiendo pena por él. Alirio no busca a Linda, a decir verdad, detesta a la mujer y su suerte lo tiene sin cuidado. Cree que Sam estaría mejor sin ella; ah, pero si decía cosas así, siendo sincero, se le tachaba de monstruo maldito y que regresara de una vez a la Laguna Negra. Era mejor callar.

   En forma casi inmediata y natural, Sam y Renato tomaron hacia la izquierda, hacia un oscuro rincón; y Alirio toma hacia el centro, en línea recta hacia la barra, donde estaban algunas mujeres tomando algo y contoneándose en sus asientos, como con ganas de que alguien las sacara a bailar. El hombre, con una sonrisa que intenta sea gentil y atractiva, pero que parece la mueca de un caimán en boca’e caño, no logra más que una mirada de superficial interés en las féminas. Ofrece una copa y se la rechazan. Se inclina junto a una para hablarle y ella, después de mirarlo fríamente, se aleja. Él bota aire resistiéndose al impulso de oler bajo su axila, ¿tendría mal olor? Por su parte, Sam y Renato buscan a las mujeres, pero no las encuentran. Sam se inquieta, se pasa una mano por la cabeza, preocupado.

   -¿Dónde puede estar, Renato? Ya me estoy preocupando. -el otro lo mira intensamente.

   -¿Por qué? Linda es algo loquita, pero no creo que vaya a tirarse en brazos de otro hombre, o la vayas a encontrar bailando desnuda sobre una tarima. -con una leve sonrisa, que hace que se vea encantador, señala hacia un mesón. Allí una hermosa negra, de cabellos largos se contonea contra un tubo. Sam sonríe sin ánimos.

   -Vaya, esa debe saber muy bien como amarrar a alguien con esas piernotas. -bota aire y lo mira.- Mira… Linda no está bien. Ella… sufre depresiones… -no halla palabras. Renato le oprime un brazo, cálido.

   -Es agresiva, lo se. Te vi el poporo en la frente esta mañana. Debes tener cuidado, Sam.

   -No es eso. Lo que temo es que pueda ser peligrosa para ella misma. -termina pasando saliva. ¡Suicidio!, en eso piensan los dos ahora.

   -No creo que Linda… –comienza Renato y calla. Sam lo encara, por un momento ve tanto interés y calor en esos ojos que se turba un poco, inquieto.

   -Yo también espero que esté bien. -termina agudo, algo azorado, volviéndose a mirar hacia los oscuros rincones, apartando la vista de los ojos oscuros y profundos del amigo.

   Alirio está desconcertado, no es posible que con tantas mujeres solas, no muy bonitas y tan desesperadas, no hubiera una para él. En eso se oye una algarabía terrible. Nota que algunas mujeres jadean, parándose y mirando con expectativa hacia una de las tarimas. Voltea hacia allá y ve a un carajo alto, vestido de policía, con un casco de motorizado y unos lentes oscuros. Alirio bota aire, fastidiado. El tipo bailotea sonriendo con desparpajo, como burlándose de las féminas, del interés que despierta en ellas. Alirio tuerce la boca, exasperado ante la tontería femenina.

   El joven sonríe echón, con una mueca de quien se sabe sabrosote y comienza a bailotear al ritmo de la música algo estridente. Sus caderas se agitan y las mujeres sonríen, baten palmas y se interesan, pero aún sintiéndose algo cohibidas de actuar como los hombres. El joven se pavonea, flexiona los brazos y muestra sus bíceps. Sus manos enguantadas bajan por su torso, acariciante, toman las solapas de la camisa y la hala bruscamente, desnudando su pecho y abdomen. Su vientre es plano, la cintura estrecha y los pectorales desarrollados. Lampiño. Las tipas gritan y Alirio sonríe burlón, ¡vaya putas…!

CONTINÚA … (21)

Julio César.

LA MARCHA CONTRA LA LEY HERODES Y LOS VENADOS TRAS LOS PERROS

agosto 25, 2009

MARTA COLOMINA…

LA MARCHA

   Un grupo de personas sale a marchar para entregar en el Parlamento un documento rechazando una ley inconsulta, y el Gobierno lo primero que hace es prohibirles llegar, los diputados podrían sentirse rechazados; y cuando la concentración se desbordada en asistentes mientras la marcha oficialista, traída en autobuses, mengua (¿quién, a estas alturas, está para escuchar paja idiota?), las fuerzas del ‘orden’ cargan en cuatro ocasiones contra los marchistas. Con una furia que no ponen para combatir el hampa, claro, a esos les tienen miedo y los hacen correr. Cuatro veces atacaron con gases, perdigones y planazos, y cuatro veces la multitud corrió, se detuvo, se reagrupó y continuó marchando, para arrechera de Hugo Chávez y el pomposo y necio incompetente del Al Aissaime, ministro de Relaciones Interiores y de Justicia.

   Cuando se comienza a denunciar el abuso de las fuerzas del ‘orden’ contra los marchistas, las voces más degeneradas hablan de gente peligrosa que quería tumbar el Gobierno con una marcha. Les da un miedo visceral ver que la gente se reúne a repudiarlos. Aparentemente una multitud reunida tumba gobiernos, no cañones, ejercito y balas. Los que marchaban eran culpables de obligar al Ejercito y a la Policía Metropolitana a atacarlos, pobrecitos.

   Ya antes habíamos asistido al grotesco espectáculo de un grupo de periodistas de la Cadena Capriles (gente pro gobierno que hace que cada día el viejo Capriles se revuelque en su tumba), que salieron a oponerse a la Ley de Educación o Ley Herodes, fueron rodeados por una patota de personas con bates que salieron que edificio de AVILA-TV, planta del régimen. Los empujaron, golpearon, derribaron y patearon. Pero… el ministro Al Aissaime dice que fue culpa de esa gente que desafiaba a un grupo de venezolanos. El presidente Chávez dice que se lo buscaron por reunirse por ahí. Hablan del pueblo en justa cólera rechazando a oligarcas, como si la gente no supiera que son empleados del Gobierno que cobran en AVILA-TV, por hacer exactamente eso, como esos grupos que salían en Irán a golpear y matar manifestantes.

   Ya cuando Lina Ron había atacado varias veces Globovisión, con armas y granadas, se hablaba de indignación popular contra un canal golpista; claro, si Ravell se hubiera armado para defenderse a tiro limpio contra esos facinerosos, qué no habrían dicho, porque la idea es que la gente debe dejarse hacer lo que a ellos les da la gana, o se es un delincuente. Claro, Lina ahora está presa, por jala mecate y un toque de la demencia que presentan tantos voceros del régimen, olvidada de todos. Ya casi da lástima a pesar de todo el dolor que ha ayudado a provocar.

   Es la inversión total de los valores, las víctimas deben ser escarnecidas, perseguidas y encarceladas, los agresores tan sólo se defendían. Es la manida tesis de la izquierda utilizada tras el Telón de Acero y en la isla cubana, donde todo el que se atreva a disentir, debe probar el garrotazo. Se le debe callar por medio del miedo y la violencia. Que tema hablar, salir, pensar.

   Pero ese grupo de hombres y mujeres que el sábado desafiaron la demencia de un régimen totalmente enloquecido y violento, con un Chávez ya delirante, da esperanzas para el futuro; a pesar de carbonerías manifiestas como las del señor Rodríguez Zapatero y su régimen de vende baratijas; el Lula Da Silva, que por vender un kilo de clavos pasa sobre los cadáveres; y la señora Bachelet, quien no puede ver a un autócrata en uniforme sin salir corriendo a abrazarlo.

UNASUR Y LA NECEDAD

Julio César.

GAY DURO Y SUCIO

agosto 25, 2009

GAY DURO Y SUCIO                         SUCIO…12

   Ya el sargento Anderson no puede ocultarse la verdad a sí mismo: es el puto de Abdul, lo quiera o no. Se le ha sometido a una serie de vejámenes y torturas destinadas a domesticarlo, ¿lo habrán logrado? Tal vez. Tal vez no. Luchando con su enemigo podrá saberlo. Esta historia contiene situaciones que podrían resultar ofensivas para personas que les disguste leer acerca de violaciones, sadomasoquismo, bondagge y sexo no consentido. Aquí hay mucho de todo eso. Si es tu caso, no contiendes leyendo. Si, por el contrario, te interesa, disfruta de esta buena historia del amigo capricornio1965:

     EL SOLDADO AMERICANO… (13)

SEXY HOT

   Resistía, pero… ¿hasta cuándo?

……

   -Mgggh, aaahhggh. Ammmggghhhhh. –Steve, impotente físicamente de poder liberarse o evitar lo que le espera, ahoga los gemido sin dejar de mantener el inútil forcejeo.

   La perfecta espalda del soldado está en todo su esplendor, denotándose la ausencia de grasa en ese cuerpo sólido, para terminar en esos dos turgentes globos de dura carne que invitan ser poseídos y tomados; y justo en medio de las redondas nalgas, el rosado esfínter del macho que está disponible para ser usado, para ser penetrado, para ser sodomizado una vez más. Sólo que ahora Abdul tiene planeado otra cosa. Coloca en ambas mejillas de Steve un artefacto que le levanta la barbilla, y le sujeta impidiéndole voltear la cara, o dejar de mirar al frente, como si fuese un caballo que sólo tiene la opción de ver al frente.

   -Jejejejejeje…

   -Ngghhhhh. -Steve trata de liberarse pero Abdul sabe cómo someter machos, más aún cuando tiene todas las ventajas físicas.

   Después de haberle inmovilizado la cara, Steve queda boca abajo con una parte de su cuerpo bajo la cama, su trasero en el borde, perfectamente levantado esperando, invitando vergas que estarían ansiosas de disfrutar de semejante manjar. Abdul coloca frente a Steve, un espejo.

   -Mírate, cabrón. Tu cara es la de un puto. -le dice mientras termina de colocar el espejo frente a Steve.

   Aunque Steve sabía que lo habían marcado en la frente con esa ofensiva palabra para su país, su familia y su virilidad, jamás se había visto. Su rostro luce un poco más delgado, su cabello algo mas largo que cuando fue capturado, su piel aún conserva el bronceado, su varonil rostro de facciones definidas pómulos altos, y mentón cuadrado, definido, con una frente amplia, ahora luce la palabra “PUTO” a todo lo largo y ancho de su frente, las letras están en un color bastante sobresaliente. Es un shock verse así, ¿cómo podría presentarse ante su familia? Si acaso llegara a salir vivo de esta, no podría volver a verlos, sería la vergüenza de su familia, de su país.

   Los ojos de Steve permanecen fijos viendo su rostro reflejado en el espejo, es como si fuera otro hombre, distinto al que estaba acostumbrado a ver; esa marca cambiaba todas sus emociones, su seguridad y su vida de ahora en adelante. Aprieta las mandíbulas y muy a su pesar unas pequeñas lágrimas humedecen sus ojos. Su varonil rostro contrasta con la ofensiva palabra. Steve. Está absorto viendo su nuevo rostro marcado ahora, sus pensamientos están ignorando sus sensaciones anales ese vacío, ese calor. Todo pierde sentido para él como no sea la evidencia de su sometimiento; solo sale de su estado cuando siente que la verga de Abdul esta presionando su esfínter anal para violarlo.

   Ahora lo entiende, Abdul lo violará mientras lo obliga a mirarse en ese espejo; a ver como su rostro esta marcado mientras su culo esta siendo poseído de nuevo por el macho que se hace llamar su ‘amo’.

   -Nghhhhhhhhhhh. Bastardo, te matare, te voy a matar, te voy a mataghhhhhhhh… -lo obliga a gritar el dolor de sentir como la desafiante verga de Abdul lo embiste de golpe.

    Por la posición en la que se encuentra es fácil para Abdul, que una vez penetrándolo, se recuesta sobre Steve, quedando su semivelludo pecho sobre la musculosa espalda del americano. La verga recorre con gusto el terreno interno de Steve, un terreno ya conocido y explorado en varias ocasiones.

   -Cada vez te va a gustar más, puto; cada vez más vas a gritar de placer. Siénteme, puto, siente como mi dura y gruesa verga se mueve dentro de ti.  -mientras empieza a hacer movimientos de vaivén en el culo de Steve.

   -Ahhhhg, gnnnhhhhhh, Dios, nooooghhhhhhhhh. –más que el dolor o la agresión es más preocupante para Steve el que después del dolor inicial, su culo empieza a disfrutar más y más, apretando el duro miembro del enemigo en sus entrañas.

   Dios, cuando lo cepillaba le provocaba un torbellino cálido de placer. Ahora sus ojos están fijos en la palabra puto en su frente, el espejo le devuelve la imagen de su rostro, el perfecto rostro de esclavo mientras Abdul esta sobre el, la cara sonriente y agitada del enemigo sobre su espalda, y sexualmente dentro de él. Steve trata de cerrar los ojos, pero Abdul le jala el cabello de la nuca, para forzarlo a mantener abiertos los ojos. El placer en el culo del americano está intensificándose, los gemidos de placer y rabia contra su propio culo, son cada vez más frecuentes, le arde, le pica, le gusta, y en un momento dado cuando Abdul empuja su tolete hasta el fondo, tiembla de lujuria.

   Steve había escuchado que la fricción de la próstata era placentera, pero esa sustancia que le aplican en los pezones y el culo exacerban sus sensaciones transformándolo en un puto ninfómano, ansioso de vergas. No puede dejar de apretar y halar esa tranca en sus entrañas. Su respiración se va tornando más y más agitada, mientras sus ojos ven como su cara, su varonil rostro, refleja además de la ofensiva palabra de puto, la excitación sexual que tiene, la interna lucha de culo y mente en la que el culo lleva hasta ahora la ventaja. Sus bolas están duras por el exceso de leche acumulada, y su dura verga sometida a la inactividad sexual mientras su culo participa activamente en las prácticas sexuales a las que Abdul lo somete. Steve no sabe cómo impedir que su culo recapacite y no desee el güevo duro, que su culo reaccione. El placer es más y más.

   -No te resistas, puto. Disfruta de mi verga, déjate lleva por el placer que sientes, las ganas de verga que todo puto siente. Ah, cómo aprieta tu culo, perro, se ve que te encanta mi babeante verga… -Abdul le habla al oído, acostado sobre él, casi amistoso, mientras continúa penetrándolo, mientras sus verga entra y sale del perfecto culo varonil de Steve- Hummm… disfrútalo, cabrón. Eres mi puto, quieras o no. aunque te resistas tengo tu culo en mis manos, acéptalo, disfrútalo. Y recuerda que siempre… siempre… vas a desear un güevo así, enterrándose en tu culo vicioso de puto caliente.

   -Nngoooohhhhhhhhh. Aaghhhhh. Mhhhmmmm. Ahhhhhhhhhhh –Steve, sin poder cerrar los ojos ni evitar la penetración, sólo está con la vista fija en el espejo, las ofensivas palabras de Abdul hacia su virilidad están entrando en sus oídos así como su verga en su culo. Lo peor de todo es que Abdul tiene razón, está logrando transformar su culo en un agujero insaciable.

   -Así, así, acéptalo, cabrón, siéntelo bien adentro. Anda, acéptalo. Te gusta, te gusta, ¿verdad? Siénteme dentro, puto, siénteme, ahhhhhhhhh… qué culo tan ahhh… -el vaivén en el culo de Steve se torna más fuerte, más agresivo.- Nunca dejarás de ser puto. Estás marcado, de la cara y del culo, como puto. Aunque tu mente siga siendo una biga, tu culo y tu cara jamás lo serán de nuevo, jajajaaajajaja. Puto, puto, mírate; mira tu cara, puto. Mira lo que dice tu cara, sin que tengas necesidad de hablar. Mírate, mírate, mírate, cabrón, jejejejejeje.

   -Nggghhhhh, aahhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhh, déjame yaghhhhhhh, aghhhhhhhhhhh. Dios, ahhhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhh.

   Steve siente como su corazón late más fuertemente y su respiración se agita; más aún cuando su culo se ha vuelto loco al sentir esa verga en su interior, y el control de su mente sobre su cuerpo está siendo anulado casi al cien por ciento. Su culo está en manos de Abdul, desea esa verga que lo controla, enloqueciéndolo. La mirada de Steve se clava en la palabra puto sobre su frente mientras su culo sigue experimentando el placer de ser sodomizado. Su realidad lo hace rebelarse.

   -¡NNNNNNNNNNNNNOOOOOOOOOOOOOOOOOGGHHHHHHHHHHH! -el fuerte grito de desesperación del macho se escucha en toda la recamara.

   -¡JEJEJEJEJEJEJEJEJE! -la risa de Abdul no se hace esperar; lo tiene casi donde lo quería, aunque aún le falta. Quiere verlo deseando güevos, que incite a los machos para que lo penetren. Lo quiere…

   La vista de Steve se pierde en la burlona mirada de Abdul, quien somete el culo del indomable macho con su dura carne varonil. Siente el calor del viscoso semen de su captor revolviéndose en sus entrañas una vez más. Su mirada se nubla una vez más para oscurecerse completamente dejándolo sin sentido en medio de los espasmos de la dura carne de Abdul.

   Para Steve el tiempo que permanece inconsciente es muy corto, cuando despierta está aún desnudo, acostado boca abajo, sus fuertes piernas atadas de los tobillos, separadas una de la otra. Al sentir como algo es introducido en su culo, reacciona rápidamente.

   -¡Eh! Nggh. -un gemido de sorpresa y dolor escapa de su boca.

   -¡Quieto! -la voz firme de Farrell le ordena aceptar la ruda intromisión.

   A pesar del fuerte forcejeo que Steve presenta no puede evitar que el doctor Farrell, introduzca en sus entrañas el largo y grueso butt pulg. Que quedara dentro de sus entrañas; por el tiempo que Abdul lo determine.

   El dolor en su pecho le hace suponer que han vuelto a inocularle las extrañas sustancias que tornan hipersensibles sus pezones. El dolor de la dura penetración  del butt pulg es mas intenso en los primeros minutos. Y es asegurado para evitar que se salga del hermético culo del macho. Aunque el dolor inicial va disminuyendo no cesa del todo.

   Después de someter el rebelde culo del americano, Farrell le coloca en la boca una mordaza en forma de esfera con un orificio central que sujete fuertemente con duras ligas en la nuca de Steve evitando que el pueda empujarla fuera de su boca usando la lengua, ambos orificios de su cuerpo quedan sellados.

   -¡Mghghhg! -los gemidos de Steve se escuchan aun entre la fuerte mordaza, pero son inútiles.

   -Listo. -dice Farrell a Abdul, quien permanecía como testigo del manejo del esclavo.

   -Llévenselo. -ordena Abdul sin dejar de mirarlo.

   “Llevarme ¿a dónde?”, se pregunta Steve, mientras su cuerpo es levantado en vilo por varios soldados que lo conducen hasta una jaula de fuertes barrotes, usada para transportar bestias y ahora para conducir a Steve hasta donde permanecerá por un tiempo mientras termina su entrenamiento.

   -¡Mghgh! -los gemidos de Steve son cada vez más fuertes cuando es conducido hasta la jaula.

   Trata de forcejear pero la fuerza numérica es suficiente para mantenerlo quieto. Las esperanzas de Steve se agotan cuando la resistente puerta de la jaula, que esta sobre la parte trasera de un jeep, se cierra, dejándolo sin recursos para evitar su traslado. Su mirada de rebeldía se topa con las miradas burlonas de Abdul y Farrell que tras el jeep observan como se aleja sin perder la mirada en el musculoso macho enjaulado y sometido.

   El trayecto hasta su destino no es demasiado largo, unas dos horas después arriban al lugar en donde Steve será entrenado físicamente para poder ser el esclavo perfecto con la capacidad física que requiere para servir a Abdul. Es casi de noche cuando llegan a la pequeña base oculta en el ardiente desierto. El candente sol, lo ha hecho perder mucho líquido. Así que cuando los soldados abren la reja para llevarlo dentro de la base no tiene fuerzas para oponer resistencia. Se deja conducir.

   Para Steve los días se suceden rápidamente en el campamento en donde es obligado a realizar labores físicas para fortalecer sus músculos y liberarlos de la poca cantidad de grasa que pueda haber aún en sus tejidos, los músculos de Steve se agrandan y solidifican más con el duro entrenamiento por parte de los soldados que están al mando. El pasarse la mayor parte del día entrenando lo hace olvidarse un poco de su martirio, por el momento nadie lo toca o abusa sexualmente de el, sólo es castigado cuando desobedece las órdenes en el entrenamiento por medio de la mordaza. Es alimentado, la dieta alta en proteínas ayuda al volumen y tono muscular que Abdul indicó que debe conseguir Steve.

   Por las noches extenuado por el esfuerzo físico realizado, solo le queda ver su duro miembro aprisionado, sus piercing y todo lo que le recuerda que solo es un esclavo. Alguna noches ha sentido orgasmos en seco los famosos “sueños húmedos”.

   Después de casi tres semanas de entrenamiento, los paquetes musculares del abdomen y vientre bajo de Steve se han definido perfectamente, mucho más de lo que estaban antes. Sus pectorales se han definido mucho más, sus pezones endurecidos por los piercing y el desarrollo musculares se definen más claramente y se ven más oscuros por lo bronceado de la piel. Tantos días bajo el intenso sol le han dado a Steve el brillo perfecto que marca las curvaturas de su musculatura perfectamente definida. Sus hombros redondeados y sus bíceps y tríceps a punto de reventar la piel por el desarrollo que han presentado en las ultimas semanas, las piernas de un tono muscular inigualable, duras, así como ese par de duras y redondas nalgas que protegen el perfecto culo, el culo del americano que ha estado en reposo sin que nada haya entrado, el butt plug fue retirado cuando empezó su entrenamiento físico. Así que por momentos ha comparado este entrenamiento físico con el que tomó cuando ingreso al ejercicio, aunque las circunstancias son distintas. El cuerpo viril y musculoso de Steve estaba en buenas condiciones, pero ahora esté en perfectas condiciones. Y su regreso al lado de Abdul es inminente.

   Después de estar en libertad por ese tiempo en que estuvo en entrenamiento los soldados tienen que luchar por someter al musculoso americano y esposarle las manos a la espalda. Sus fuertes brazos se agrandan demostrando lo efectivo del entrenamiento, sus tobillos son nuevamente aprisionados con grilletes, y su boca amordazada. Solo su culo sigue vacío, su verga dura aún por las fuertes ligas que lo aprisionan, sus bolas controladas por el mismo artefacto que les niega la liberación. Para un macho como él estar sin eyacular por tanto tiempo ha sido quizá de las peores torturas que haya vivido, además de que sus pezones y verga tienen el piercing con el que puede ser fácilmente sometido y/o sujetado. Lo que a Steve más le incomoda es que sus pezones se han vuelto hipersensibles debido al tratamiento a que fueron sometidos, hasta el simple contacto de su mano sobre ellos los hace responder inmediatamente erectándolos y dándoles una consistencia de roca, proporcionándole un esquisto placer que hace hervir sus bolas buscando liberación, es algo que va por encima de su fuerza física.

   El trayecto de regreso al lado de Abdul hace que Steve se ponga a la defensiva, sabe que Abdul abusará sexualmente de él, más aún le tensa lo que Abdul pueda hacer para dominarlo, someterlo y encarcelarlo en ese éxtasis sexual en donde ni su fuerza física o mental tienen posibilidades de ganar.

   Los músculos del cuerpo de Steve se aprecian perfectamente ya que el vello que cubría su cuerpo fue eliminado permanentemente por órdenes de Abdul cuando capturó a Steve, y el bronceado de la piel marca el brillo perfecto del sol en las curvaturas musculares del Hércules americano.

   El doctor Farrell y Abdul están ansiosos por el regreso de Steve por saber el efecto qué ha tenido el apicárele la sustancia que exacerba las zonas erógenas del macho, sobre todo en pezones y culo. El efecto que esperan es que el placer anule la rebeldía del viril americano.

   -¿Tiene todo listo para darle la bienvenida al PERRO AMERICANO? -pregunta Abdul.

   -Jejejeje, si, señor. Acabaremos con el. -responde con una sonrisa malévola.

   -En cuanto llegue, lo quiero en mi presencia. -ordena Abdul.

   -Jejejeje, claro señor.

   Steve desespera más cerca de llega al palacio en donde Abdul vive, y en donde él será uno más de sus esclavos. Sus manos aún esposadas a la espalda y sus tobillos con los grilletes, el perfecto físico de Steve resalta, sus curvaturas el perfecto bronceado, sus fuertes piernas y duras nalgas se mueven marcando cada uno de los grupos musculares que se han definido al cien por ciento en esas semanas. El color dorado del oro en los piercing que Steve tiene en pezones y verga, también brillan más, resaltando. Sus grandes bolas, que cada día le duelen más por haber estado sometidas sin poder liberar su viril leche y su dura gruesa y gran verga, enrojecida por la fuerte liga que la obliga a mantenerse con una dureza de hierro.

   Steve es conducido por los soldados hasta el centro de un gran salón en donde cuelgan unos grilletes del techo; superándolo numéricamente es sometido, los soldados no sin gran esfuerzo liberan sus manos de las esposas y las sujetas a los grilletes en el techo que lo colocan con los brazos abiertos, sujeto fuertemente. Y los grilletes que están a los tobillos los sujetan a una argolla que esta empotrada en el piso.

   -Listo. Pueden avisarle al señor Abdul. -dice uno de los soldados.

   El iraquí se retira lentamente sin dejar de ver como el macho americano está listo para una nueva sesión con el perverso Abdul; sabe que tendrán oportunidad de ver como Abdul somete una y otra vez al rebelde perro hasta convertirlo en el puto perfecto.

   -Señor, el americano ya esta listo.- dice con voz débil sumisa ante la presencia de Abdul.

   Abdul sólo responde con una malévola sonrisa que encuentra eco en el rostro del doctor Farrell.

   -Venga conmigo, Farrell. -le ordena mientras avanza rápidamente para ver los resultados del fuerte entrenamiento físico al que Steve ha sido sometido.- ¿Ya ha terminado el tratamiento con los químicos? -le pregunta mientras avanzan hacia donde se encuentra Steve.

   -Así es, señor. El perro americano esta listo.

   -Vamos a comprobarlo. -le responde mientras llegan hasta el salón en donde Steve esta encadenado.

   La mirada rebelde del indefenso americano se topa con la mirada burlona de Abdul en cuanto este entra en el salón.

   -Veo que estas semanas han dejado en ti el efecto deseado, perro. –le dice mientras avanza hacia él, para quedar frente al desnudo prisionero.

   Steve solo aprieta las mandíbulas, rebelde, desafiante, sin importarle su situación ni estar sometido física y sexualmente, de estar marcado; ni aun así se doblega ante el enemigo, respira profundamente expandiendo su amplio tórax, mirando con rebeldía a Abdul, sin temerle, sabiendo que tiene todo en contra, que Abdul esta en una ventajosa situación, pero un soldado jamás se rinde, es preferible la muerte.

   -Jejejejeje, veo que aún no te das cuenta de lo que eres ahora, cabrón. –le dice mientras lo mira fijamente a los ojos.

   Steve sin dejar de mirar a Abdul desafiante, rebelde, sigue sin contestarle aunque en su mirada la rabia y el odio que siente por su captor están presentes, trata de romper las cadenas que sujetan sus fuertes brazos. Al tener cerca a Abdul, piensa que estallará; como le gustaría poder pelar contra él, hacerlo añicos para poder vengar las humillaciones de las que ha sido objeto. Sin embargo a pesar del fuere forcejeo, Abdul permanece inmóvil sin dejar de sonreír completamente seguro y confiado de su posición, de su dominio sobre el macho.

   -Si tan seguro estás por qué no me dejas libre y peleas como hombre. -le pregunta furioso Steve, tratando de herir el orgullo del dictador, de obligarlo a que le responda como hombre, esa seria la única opción de Steve de poder ser libre.

   -¿De verdad quieres que te libere las manos? Jejejeje, te aseguro que lo haré en unos minutos, pero no podrás luchar. Jejeje, más bien vas a disfrutar, a disfrutar mucho, cabrón- le dice con voz grave burlona mientras extiende su mano y la empieza a deslizar sobre los pezones de Steve.

   -Nggggghhhhh…

CONTINÚA SUCIO… 14  

Julio César.

PLAN DE ÚLTIMA HORA

agosto 25, 2009

BIEN MOJADOS

KISS BOYS

   Uyyy… se estremecía con los besitos…

   Las nenas fallaron en el viaje a la playa. Roberto, que lo tenía todo planeado, gastó plata en un buen cuarto y todo, no iba a dejar que esa noche de besos, locuras, sexo y calor, se le arruinara. Por eso invitó a Germán a tomarse algo, pensó darle labia y convencerlo, pero mientras aferra su mano y le da lengua, atrapándole la suya, algo le dice que la noche se salvará.

SE PASABA DE MARACA…

Julio César.

¿QUIÉNES PROTESTAN CONTRA LOS PAÍSES RICOS?

agosto 25, 2009

CADA DÍA MÁS LIMITADOS

G-8

   Cada vez que se reúne el llamado grupo de los siente países más industrializados del mundo (los más ricos, pues), dejando colar a Rusia ya que cuenta con armas nucleares, casi en seguida se reúne el grupo de los quejosos, quienes gritan y hacen mucho ruido alrededor del edificio donde se juntan los pudientes, llegando a escaramuzas contrarias a la paz pública y que muchas veces deben ser contenidos. Yo no los critico, como ciudadano de un país del Tercer Mundo, convertido por obra y gracia de un gobierno retrograda como el mono, en una república de quinta, sólo puedo albergar un sentimiento contra los fulanos siete más uno: una dolorosa, amarga y rencorosa envidia. Ah, es que uno ya se los imagina, reuniéndose para discutir qué hacer para prosperar más, para que cada uno de sus países sea más rico, sus gentes vivan mejor y ser más prominentes. Seguramente comen caviar y toman champaña mientras ríen y chocan copas diciéndose unos a otros: no las estamos comiendo. No faltará el que abra mucho los ojos, y con voz de burla se ría preguntando con sorna: “¿y han visto lo mal manejada que está Venezuela? Es que no aprenden, ese hombre debe ser un pobre demente…”.

   Si ya los imagino, qué vergüenza, riéndose a mandíbulas batientes. Los muy malditos. Es por eso que los odiamos tanto en el Tercer Mundo, y en todos esos países donde los líderes no sirven para nada, no resuelven un sólo problema y cada cosa que hacen únicamente las embarra más, ah, pero que grita con pasión y fuerza: no es culpa mía ni nuestra, son los siente más uno que se han vuelto a reunir, eso no nos deja trabajar, son ellos los culpables, mueran los siete más uno. Claro, uno pensaría que sus conciudadanos verían la falsedad, y estupidez, del argumento, pero no, no lo ven. Imagino que porque en el fondo deseamos creerlo en verdad, que no somos responsable de nuestros problemas. No es mi culpa, es de ‘ellos’, de ‘los otros’ como dicen en la serie de televisión LOST.

   Pero la cosa no es tan sencilla de analizar. Sí, está bien, los envidiosos del Tercer Mundo, resentidos por nuestra incapacidad para resolver problemas, culpamos a los otros, es justo; y se entiende que se grite en Cuba (sobretodo ahí), Venezuela, Ecuador, Bolivia (pobre gente, aunque todavía dan la pelea), o Haití, quienes sí son pobres de solemnidad, no como los otros que medio tienen recursos pero no sentido común. Está bien, hasta ahí estamos claros. Se entiende también que grupos con intereses en el caos general, como el narcotráfico, los radicales musulmanes o los aprendices de dictadores militares, financien organizaciones como Las Madres de la Plaza de Mayo y grupos de gritones variados para sus fines; pero entonces, ¿por qué hay alemanes, italianos, españoles y americanos que salen a protestar contra los siete más uno? La sana lógica dice que esas personas deben ver que cada vez que sus líderes se reúnen, sus medios de vida, las facilidades en seguridad social, empleo y vivienda, mejoran, aunque todo tiene su límite, claro. Entonces, ¿por qué gritan y protestan? Creo que debemos considerar algunas causas probables, y aunque utilice un tono ligero, de verdad hablo muy en serio.

   ¿Será por seguir necias modas? No se crean, este motivo tiende a ser importante, sobretodo en los jóvenes, y en muchos adultos que por alguna razón se eternizan en la adolescencia. Las modas dan un sentido de permanencia, de seguridad en espíritus un tanto alocados o díscolos. Muchas personas necesitan sentir que pertenecen a un grupo, que son parte de algo mejor y superior, así sea gritando contra leyes que extraditan capos de las drogas o prisiones donde detienen terroristas quienes no vacilarían en dejar caer un arma nuclear sobre una gran capital, sí la tuvieran. Muchos lo hacen por parecer… modernos, hay gente muy vieja que sigue usando la misma camisa de hace treinta años y eso no lo dejó avanzar más, y ya es tarde para ellos, son sólo una carga que los siente más uno deben cuidar y darles algo de comer y vestir de vez en cuando. También gritan porque el sentido común no es popular, ser racional no es tan… cool; si lo fuera no ocurrirían tantas tonterías. En este mundo hay tantas causas, creencias, gustos y modas como personas pueden haber. Están los que creen en el poder curativo de las piedras, o de los olores, o en bañarse con delfines para mejorar, o en tomar flores de Bach. Está el que dice que es católico, pero cree en la consulta con la bruja o en la reencarnación. Las modas dan para todo.

   ¿Pueden moverse estas personas por sentimientos de culpa al comer bien y sabroso y saber que otros no lo hacen? De alguna manera este motivo me parece menos plausible que el anterior. El que se sintieran mal, dolidos por esta gente, debería obligarlos a intentar hacer algo para remediar el problema de los países en desastres, con poblaciones desplazadas y gente muriendo de hambre. Y este punto lo uno al último motivo que puedo encontrar para las protestas de los pobladores del Primer Mundo: ganas de buscar aventuras originales y emociones. ¡Turismo, pues! Y esta si me parece la causa real, ya que explica el pasear alegre de los manifestantes protestotes que van alrededor del mundo gastando plata de la buena, para criticar a los líderes que acumulan… vaya, plata.

   Personalmente yo creería en estos grupos que protestan si no fueran a Roma, Madrid, incluso Brasilia, a protestar contra los siete grandes más uno. Uno los ve reunirse en esas grandes, hermosas y próspera capitales, gritando contra los explotadores del mundo, y es cuando me pregunto: ¿acaso lo hacen allí porque saben que sus derechos humanos y ciudadanos serán respetados y tratados con pinzas por las autoridades? Porque sí la cosa es pelear contra el hambre, la discriminación, las persecuciones y a favor de los desplazados, ¿por qué no van a gritar a Cuba, o a Corea del Norte, China o a Irán, para luchar por el derecho de ser de las mujeres? Jamás hacen un viaje a Zaire, o a uno de esos países horribles donde la gente agarra fuerzas comiéndose medio pan enviado por las naciones ricas para que no perezcan, y agarran un machete para ir a cortar al vecino en rodajas. No van porque son lugares feos, sucios y llenos de miseria, sin agua caliente o televisión por satélite. Pero, ya va, la razón puede ser otra: ¿acaso no van a uno de esos países africanos donde el presidente es vitalicio, como el señor Mugabe, porque esos regímenes pueden cargar contra ellos a palo limpio? (Dios, perdóname por mal pensado) ¿Por qué no van a protestar a Cuba por el régimen despótico de un tirano que lleva cuarenta años mandando? ¿O pretenden hacer creer, después de cuarenta años y miles de desplazados cubanos, que no lo saben un déspota sino que lo imaginan un líder bueno, revolucionario y decente, un dulce viejito que regala caramelo en las plazas? (bueno, a Fidel puedo imaginarlo así, sobando niños como tanto le gusta a otro tipo de turistas) ¿O temen que les pase lo que a los disidentes, condenados a veinte años de cárcel sin derecho a pataleo, o lo que le ocurre a los que intentan huir en una balsa y los atrapan, que lo fusilan?

   Bueno, hay que entender que es más bonito gritar bajo el rico cielo de Paris o Génova, y de paso visitar los museos y tiendas, que ir a Ruanda. En Grecia las autoridades se cuidan de no agredir o matar a nadie, por eso es seguro ir allá a aullar e insultar, lanzar piedras, escupitajos y luego gritar represión si un policía pone mala cara; porque en Cuba la cosa no es tan segura, ¿y si te caen a palos o te matan y dicen luego que fue un error? No, eso mejor déjenselo a los cubanos, ¿verdad? No sé, seguramente es una falsa impresión mía, pero uno se pregunta, ¿por qué no acosan a los dictadores que compran armas y no abren fábricas? ¿Por qué no invaden con sus gritos y flores y deseos de un mundo mejor esos países donde los gobiernos gastan y gastan real en corrupción y financiar movimientos raros en lugar de construir escuelas, viviendas y crear fuentes de trabajo? ¿Por qué no se preguntan los italianos, alemanes y franceses cómo Italia, Alemania y Francia se recuperaron después de la guerra, prosperaron y salieron de abajo, y otros pueblos no, aunque tienen menos habitantes, mucha agua, petróleo, maderas y tierras cultivables? ¿Culpa de los siete grandes más uno? Seguramente se responderán eso, no parecen ser muy listos en verdad (por suerte tienen líderes que se ocupan de limpiarles las babas). Pero si eso creen, ¿cómo imaginan que los siete más uno arruinan a esos pueblos? ¿Cómo lo hacen? ¿Con hipnosis? ¿Cuántos países del Tercer Mundo, realmente, están bajo la tutela de ejércitos norteamericanos de cuerpo presentes y no sólo en la imaginación o la naturaleza evasiva de muchos?

   Tal vez soy muy simplista, pero hasta que se me demuestre lo contrario con argumentaciones lógicas, de los grupos de manifestante sólo creeré que salen a hacer turismo, pero a lugares bonitos y seguros, jamás a los infiernos de donde la gente intenta escapar en el Tercer Mundo, o donde mueren de hambre al lado de la abundancia de recursos por obra de gobiernos mentecatos. Esos, a Venezuela, después de los muertos de abril, no vendrían a protestar jamás. Ni que fueran tan idiotas…

TIEMPOS DE HEROES

Julio César.

POLICÍAS Y MOTORIZADOS

agosto 25, 2009

…ESE ESTILO DE VIDA!!!

MAMANDINI

   Probando la macana.

   Si eres motorizado, usas chamarra de cuero, no tienes papales y te encuentras con el agente Vergatti, lo mejor es que seas bueno usando la boca y la lengua… para convencerlo de no arrestarte. Tienes que ser hábil, ir y venir, rítmicamente, a fondo, sobre tus argumentos, tragándote todo… lo que te diga. Pero no te confíes, Vergatti es un mal sujeto, a veces quiere clavarte bien duro la gruesa… multa, tan sólo para oírte gritar sobre el asiento de tu moto. Y no le importa hacértelo en una calle, una esquina o un estacionamiento. Le gusta que lo vean.

…INVERTIR EN EL FUTBOL

Julio César.

LOS MUCHACHOS SIGUEN DE CACERÍA

agosto 25, 2009

SUPERSEXYS

   Me había sentado esa noche sin ningún mejor plan y sintonicé a los hermanitos; era un episodio ni tan extraño, a una mujer la perseguían ángeles y demonios. Los hermanos la protegían, aún de los dos ángeles, Uriel y Castiel. Uriel tenía cara de mala gente, y lo era, fuera de ser un ser “angelical” (que no parece). El otro, Castiel (Misha Collins), era más interesante, era un tipo de rostro como sufrido e intenso, de bonita mirada. Pero lo que a mí me llamó la atención de entrada era la manera fija en la que miraba a Dean Winchester (Jensen Ackles). Poco a poco fui hilvanando la historia, fue él quien salvó al mayor de los Winchester de su martirio. Pero… había algo raro.

   Cuando la joven perseguida recuerda quién es, la cosa empeora. Es un ángel que quiso sentir como humana y fue expulsada. Ahora la querían cancelar los ángeles, y controlar el demonio. Y en el medio, los hermanos protegiéndola. Hay una escena cuando Uriel se enfrenta a Dean (Jensen Ackles), por ella. Dean pregunta por Castiel y Uriel dice que no le aviso ya que siente afecto por Dean, de hecho usa la frase “le gustas”. Y cuando Dean y el ángel mujer, Anna, se besan como despedida, la toma enfoca a Castiel, y su gesto es como sufrido. ¿La verdad?: parecía un amante celoso que sabe no puede triunfar, pero al cual eso no le evitaba el dolor. Me dije, ah carajo, una trama gay en SUPERNATURAL. Creí que eran ideas mía, pero comentando la pasada cuarta temporada de la serie, noté que sí, que muchos pensaban lo mismo, que Castiel sentía algo por Dean.

CASTIEL

   SUPERNATURAL, es una de esas series destinadas al éxito. A una trama interesante (el suspenso, las fuerzas oscuras, siempre llaman la atención), combinan un tratamiento moderno y lógico de cada temática. Sus vampiros, monstruos, demonios y otras criaturas, son bien elaborados. Unido a ello, a la eterna lucha de la luz contra las sombras, está la dinámica de dos hermanos que deben enfrentar prácticamente a un mundo que nada sabe de ello ni de cuánto les deben por su trabajo, mientras van encarando planes infernales cada vez más terribles. Cada episodio es interesante, hay humor, drama y suspenso. Pero también están los hermanitos Winchester en sí.

   Y hay que estar claros, gran parte del éxito se debe al carisma, encanto y sensualidad de estos dos carrizos que se ven bien, actúan mejor y desarrollan buena química entre ellos.

   A mí me gusta Supernatural, como me gustan 24, Nikita o Alias; pero ahora descubro que para otros son materia del culto y obsesión, como para mí lo es Brokeback Mountain. Hay quienes discuten cada aspecto de sus vidas, los episodios, lo que hacen. Hay chicos y chicas que los encuentran adorables (eufemismo por sexy), por sus luchas. Una gran cantidad de persona adora a Jared Padalecki, otros tantos a Jensen Ackles. A mí me agrada más Jensen, en parte porque ya lo conocía y me agradaba de Dark Angel, pero también porque de los tres Winchester (incluyendo al papá), es quien más ha soportado. El duro. El guerrero, el que no se detiene, el que va al infierno por su familia, y sin embargo todos lo creen menos que el otro. Es por eso que en la cuarta temporada creo que le hacen algo de justicia: Dios mismo lo eligió para una tarea, pero tal vez porque era algo duro y terrible. También es, a mi parecer, el más atractivo de los dos.

   Claro, hay otros fanáticos que tienen una fijación sexual con Dean y Sam, una pareja de chicos guapos y calientes. Y ahora se les une Castiel… A la cantidad de cuentos eróticos sobre los hermanos Winchester, ahora se suman los que protagoniza el silente y serio ángel que no puede apartar su vista (en la serie, en verdad) de Dean.

   Quiero hablar de eso con todos aquellos que gusten de la serie y admiren a Jensen, así que pendientes.

SAM EL DURO, DEAN EL SEXY…

Julio César.

SECRETOS EN DUCHAS DE TRABAJO

agosto 25, 2009

FUTBOL DEL CALIENTE

CULO MAMADO

EL “ARREGLACOCINAS” TE LO COME…

Julio César.

DE MIEDO Y ASCO

agosto 21, 2009

ESCALOSFRÍOS

NIGHTMARE FUSELI

   Hay cuentos que resultan tan grotescos desde el punto de vista de lo cotidiano, que a uno le pica la piel al leerlos. Y con ganas de fumigar la casa. Son fascinantes aunque uno termina de leerlos con el rostro crispado. Deseando luego, por un momento, no haberlo leído. Este es uno de esos relatos. Bueno. Genial, diría. Pero ¿cómo no lo sería cuando se trata de un relato de esa alma atormentada que fue Horacio Quiroga? Recuerdo el primer relato suyo que leí, en el liceo (y hay a quienes no gustan las lecturas recomendadas allí), El Hijo. Ese aire de tormento, de demonios internos tan terribles como los externos, lo hace sumamente interesante. Seguro ya lo leyeron pero vale la pena otro vistazo, y a los que no, prepárense:

……

EL ALMOHADÓN DE PLUMAS

Horacio Quiroga

   Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Ella lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán, mudo desde hacía una hora. Él, por su parte, la amaba profundamente, sin darlo a conocer.

   Durante tres meses -se habían casado en abril- vivieron una dicha especial.

Sin duda hubiera ella deseado menos severidad en ese rígido cielo de amor, más expansiva e incauta ternura; pero el impasible semblante de su marido la contenía siempre.

   La casa en que vivían influía un poco en sus estremecimientos. La blancura del patio silencioso -frisos, columnas y estatuas de mármol- producía una otoñal impresión de palacio encantado. Dentro, el brillo glacial del estuco, sin el más leve rasguño en las altas paredes, afirmaba aquella sensación de desapacible frío. Al cruzar de una pieza a otra, los pasos hallaban eco en toda la casa, como si un largo abandono hubiera sensibilizado su resonancia.

   En ese extraño nido de amor, Alicia pasó todo el otoño. No obstante, había concluido por echar un velo sobre sus antiguos sueños, y aún vivía dormida en la casa hostil, sin querer pensar en nada hasta que llegaba su marido.

   No es raro que adelgazara. Tuvo un ligero ataque de influenza que se arrastró insidiosamente días y días; Alicia no se reponía nunca. Al fin una tarde pudo salir al jardín apoyada en el brazo de él. Miraba indiferente a uno y otro lado. De pronto Jordán, con honda ternura, le pasó la mano por la cabeza, y Alicia rompió en seguida en sollozos, echándole los brazos al cuello. Lloró largamente todo su espanto callado, redoblando el llanto a la menor tentativa de caricia. Luego los sollozos fueron retardándose, y aún quedó largo rato escondida en su cuello, sin moverse ni decir una palabra.

   Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absolutos.

   -No sé -le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja-. Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada… Si mañana se despierta como hoy, llámeme enseguida.

   Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia no tuvo más desmayos, pero se iba visiblemente a la muerte. Todo el día el dormitorio estaba con las luces prendidas y en pleno silencio. Pasábanse horas sin oír el menor ruido. Alicia dormitaba. Jordán vivía casi en la sala, también con toda la luz encendida. Paseábase sin cesar de un extremo a otro, con incansable obstinación. La alfombra ahogaba sus pasos. A ratos entraba en el dormitorio y proseguía su mudo vaivén a lo largo de la cama, mirando a su mujer cada vez que caminaba en su dirección.

   Pronto Alicia comenzó a tener alucinaciones, confusas y flotantes al principio, y que descendieron luego a ras del suelo. La joven, con los ojos desmesuradamente abiertos, no hacía sino mirar la alfombra a uno y otro lado del respaldo de la cama. Una noche se quedó de repente mirando fijamente. Al rato abrió la boca para gritar, y sus narices y labios se perlaron de sudor.

   -¡Jordán! ¡Jordán! -clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.

   Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror.

   -¡Soy yo, Alicia, soy yo!

   Alicia lo miró con extravió, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta confrontación, se serenó. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido, acariciándola temblando.

   Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide, apoyado en la alfombra sobre los dedos, que tenía fijos en ella los ojos.

   Los médicos volvieron inútilmente. Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo. En la última consulta Alicia yacía en estupor mientras ellos la pulsaban, pasándose de uno a otro la muñeca inerte. La observaron largo rato en silencio y siguieron al comedor.

   -Pst… -se encogió de hombros desalentado su médico-. Es un caso serio… poco hay que hacer…

   -¡Sólo eso me faltaba! -resopló Jordán. Y tamborileó bruscamente sobre la mesa.

   Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran la cama, ni aún que le arreglaran el almohadón. Sus terrores crepusculares avanzaron en forma de monstruos que se arrastraban hasta la cama y trepaban dificultosamente por la colcha.

   Perdió luego el conocimiento. Los dos días finales deliró sin cesar a media voz. Las luces continuaban fúnebremente encendidas en el dormitorio y la sala. En el silencio agónico de la casa, no se oía más que el delirio monótono que salía de la cama, y el rumor ahogado de los eternos pasos de Jordán.

   Alicia murió, por fin. La sirvienta, que entró después a deshacer la cama, sola ya, miró un rato extrañada el almohadón.

   -¡Señor! -llamó a Jordán en voz baja-. En el almohadón hay manchas que parecen de sangre.

   Jordán se acercó rápidamente Y se dobló a su vez. Efectivamente, sobre la funda, a ambos lados del hueco que había dejado la cabeza de Alicia, se veían manchitas oscuras.

   -Parecen picaduras -murmuró la sirvienta después de un rato de inmóvil observación.

   -Levántelo a la luz -le dijo Jordán.

   La sirvienta lo levantó, pero enseguida lo dejó caer, y se quedó mirando a aquél, lívida y temblando. Sin saber por qué, Jordán sintió que los cabellos se le erizaban.

   -¿Qué hay? -murmuró con la voz ronca.

   -Pesa mucho  -articuló la sirvienta, sin dejar de temblar.

   Jordán lo levantó; pesaba extraordinariamente. Salieron con él, y sobre la mesa del comedor Jordán cortó funda y envoltura de un tajo. Las plumas superiores volaron, y la sirvienta dio un grito de horror con toda la boca abierta, llevándose las manos crispadas a los bandos. Sobre el fondo, entre las plumas, moviendo lentamente las patas velludas, había un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba la boca.

   Noche a noche, desde que Alicia había caído en cama, había aplicado sigilosamente su boca -su trompa, mejor dicho- a las sienes de aquélla, chupándole la sangre. La picadura era casi imperceptible. La remoción diaria del almohadón había impedido sin duda su desarrollo, pero desde que la joven no pudo moverse, la succión fue vertiginosa. En cinco días, en cinco noches, había vaciado a Alicia.

   Estos parásitos de las aves, diminutos en el medio habitual, llegan a adquirir en ciertas condiciones proporciones enormes. La sangre humana parece serles particularmente favorable, y no es raro hallarlos en los almohadones de pluma.

……

   ¿No fue repulsivo… y bueno? Es ese detalle de lo cotidiano, lo pequeño, lo presente (posiblemente) en cualquier lugar que puede terminar convirtiéndose en una horrible pesadilla. Creo que me inquietó mucho porque siempre he sentido asco y aprensión ante la idea de los ácaros en camas y almohadas. Saber de esa fauna microscópica rodeándome, moviéndose mientras duerno, me da escalofríos, porque ¿y sí en medio de ellos hay un monstruo?

NACIDO PARA ASUSTAR

Julio César.