Archive for 27 febrero 2010

DE ORLANDO ZAPATA Y EL MUNDO BIZARRO

febrero 27, 2010

¡TEMBLÓ!

   Aquí boté la bilis.

   En Cuba un grupo de personas que no son políticos de oficio ni intelectuales de media suela comenzaron un movimiento para pedir libertades individuales en la isla; el mundo se hizo la ciega y sorda porque, ¿cómo ir en contra del viejito homicida y su hermano el presidente hereditario? Porque en el mundo bizarro, el sanguinario dictador es un luchador social y revolucionario, y quienes se oponen a su satrapía, agente de la CIA.

   Una de las víctima del grupo de lame suelas mantenido con los dólares del régimen y que se hacen llamar gente de la izquierda, fue Orlando Zapata, un plomero de profesión, apresado por el régimen, y quien inició una huelga de hambre para intentar que el mundo escuchara y mirara hacia la isla. Nada de eso ocurrió, al contrario, después de ordenar que se le aislara, privándosele de agua y alimentos para que le fallaran los riñones y se muriera de una vez, a Raúl Castro, el brutal dictador heredero, en México lindo y querido, se le recibió con honores presidenciales. Su voz era escuchada y respetada… mientras sus presos políticos agonizaban.

   Al presidente Lobo, de Honduras, no se le invitó al confite mexicano, porque su gobierno fue producto “de un golpe”… Sin embargo, Raúl Castro, el asesino de Orlando Zapata, quien recibió el poder de su hermano, un tirano que llevaba más de cuarenta años en el poder, y quien no ha sido elegido por nadie, sí se le recibía, porque él si les parecía aceptable, un estadista digno de elogios. Los hondureños votaron por Lobo, pero ese es un paria… los cubanos tienen que soportar a los Castro escudados tras las armas y la brutal represión y eso es perfecto y respetable. ¿Mundo bizarro? No lo sé…

   Mientras el señor Zapata agonizaba en Cuba, un grupo de la disidencia se puso en contacto con Lula Da Silva para que interviniera frente al régimen cubano a favor de los presos políticos; él, un día después del deceso del señor Zapata, alegó que nada sabía, aunque ese día siguiente al asesinato fue a Cuba a brindarle el último adiós como presidente en ejercicio al viejo dictador. Para unos no hay tiempo en este mundo bizarro, para otros, todo el que se necesite. Por cierto, mientras el mundo se estremecía al saber de la monstruosa tortura a la que fue sometido ese hombre para provocar su muerte… Lula Da Silva nada dijo, guardó el silencio de los colaboradores tanto en Cuba, como fuera de ella… Aunque poco antes se halaba de los cabellos de cólera democrática cuando Manuel Zelaya, intentando violar la constitución hondureña para perpetuarse en el poder, era cercado por las fuerzas del orden hondureño y mal visto en la embajada brasileña en ese país Centroamericano. No es tan extraño este proceder, es repulsivo pero comprensible, Lula Da Silva pertenece a esa camada de oportunistas y mediatizados líderes mundiales que denuncia los crímenes que él cabronea a su gente.

   La situación de los cubanos en general, y de los que a pesar de más de cuarenta años de oscuridad se atreven a alzar su voz en protesta, es dantesca; Raúl Castro resultó ser un criminal aún más vicioso que el hermano… Tan es así que aún un hombre de la catadura de Rodríguez Zapatero, presidente español, desoyendo a su canciller Moratinos (o Desatinos como se le conoce a este oportunista), levantó su voz de protesta por la violación a los derechos humanos en la isla, demandando auxilio para los que aún llenan las cárceles por órdenes de Raúl. Así de terrible son estos crímenes… Pero lo que evidencia el mundo bizarro extremo es que mientras Europa, escandalizada y horrorizada, demanda apertura y que cesen las persecuciones… America Latina guarda un silencio cobarde y lamentable. Fuera de Estados Unidos y el Canadá, ningún otro país de este pobre continente se ha puesto de parte del pueblo cubano.

   La ayuda, o las simpatías para con ese pueblo Latinoamericano tiene que venir de allende de los mares o de los habla inglesa, porque en la Hispanoamérica sólo hay codicia, rapacidad y mucho de torpe estupidez, como en el caso de las dos grandes potencia Sudamericana, la Argentina y el Brasil. Ha llegado a tal extremo la degradación humana, de la miseria personal, que ante las denuncias contra los ataques a los derechos humanos, alzan sus voces para crear un organismo que no los supervise ni sancione, asegurándose de dejar por fuera a Estados Unidos, un país donde el electorado obliga a los políticos a actuar aún en contra de sus intereses, y el Canadá, pueblo civilizados donde los halla.

   Este año se cumplirán quinientos doce años del Descubrimiento (aunque les de dentera la palabrita) y doscientos de las luchas independentistas, y todo lo que puede mostrar Latinoamérica es el atraso del caudillo militar que grita y ordena aún la muerte de sus rivales, y el silencio cómplice de una comunidad de naciones menesterosas que pactan, por petróleo o dólares, lo que sea. Bueno, siempre nos quedará el recurso de echarles la culpa de nuestros males y atraso a otros, y cuando la terminemos de joder soñaremos con escapar a otras tierras. Es el destino de la regiones condenada a ser campos mineros a explotar rodeados de putas y proxenetas que quieren su parte y que jamás se trasformaron en naciones de verdad.

   Descanse en paz el señor Orlando Zapata, resignación y fortaleza a su madre, mis simpatías con el sufrido pueblo cubano… pero les advierto, no esperen más de los pueblos que los rodeamos. No pierdan su tiempo esperando una ayuda o una solidaridad que jamás llegará. No sé qué decir… confíen en Dios, ¿qué más nos queda?

GUILLERMO “WILLY” TOLEDO… ¿ESTUPIDEZ O PROTAGONISMO?

Julio César.

MEMORIAS DE DESGRACIADOS… (8)

febrero 27, 2010

…DESGRACIADOS                         … (7)

   A veces… la gente es linda y uno no lo entiende…

……

   -Comenzó la fiesta. –anuncia Clemente, a sus amigos y ríe, atrapándole nuevamente la nuca a Larry, y violentamente obligándolo a caer de rodillas otra vez.- Hay que gozar de esta putica caliente.

   Riendo los carajos lo rodean. Ahora Larry está en cuatro patas, sobre manos y rodillas, intentando ponerse de pie, gritando que lo dejen en paz, mientras esos sujetos lo medio empujan, lo nalguean diciendo “esto sí está gordo”. Larry mira, asustado, hacia Wilfredo, ingenuamente esperando ayuda. Sabe, en su interior, que es imposible esperar nada de ese saco de mierda, pero…

   Y la ayuda no se da. Wilfredo lo mira con ojos brillantes, excitado en tu tormento, en su humillación. Él, Larry Marcano, un carajo hasta ayer aventurero, mujeriego, rico, educado y exitoso, era ahora una puta barata. Una puta que estaba allí para hacer ganar dinero a un vividor como él.

   Larry nada puede hacer, tres enormes y babeantes güevos, aún el de Clemente, se frotan de su rostro, mojándolo, embarrándolo. Los carajos lo llaman marico recogido, remamagüevos, y le clavan los güevos en la boca. Les excita ver esos labios rojos bajar sobre sus trancas, o en la del compañero. Caliente como el infierno, Clemente va tras Larry y cae de rodillas. Mira esas nalgas redondas, plenas, musculosas y lampiñas. Mira la tirita del hilo dental entre ellas, nota el saco de las bolas, y pierde la cabeza. Su mano sube y baja, azotándolo de una nalga a la otra. Fuerte. Larry chilla, se estremece e intenta detenerlo, pero un brazo le rodea el cuello para asegurar que siga mamando. Al “a mí”, es obligado, con asco, sintiéndose horrible, a ir de una güevo babeante al otro, comiéndolos, sintiéndolos sobre su lengua, la cual es mojada con sus jugos agrios y salinos.

   Clemente, totalmente caliente, mete su pulgar en la parte superior del hilo, es tan suave y Larry tan caliente, que se estremece. Sabe que comete demasiadas mariqueras, pero no puede contenerse. Su dedo baja, eleva el hilo dental, y la raja rojiza y lampiña queda al descubierto. Y Larry cierra los ojos con ganas de llorar. ¡Su culo! Sabe que tiene el culo expuesto. Y Clemente respira pesadamente viéndoselo. Redondito. Cerrado. Y la cabeza de su pulgar va, lo toca y se quema. Los otros lo miran, miran esas nalgas mientras turnan sus vergas enormes en la boquita del carajo.

   Ese pulgar oprime, y va abriéndose camino. Lo entierra de un golpe, hasta chocar con la palma de las nalgas. Y grita, ¡qué caliente, qué sedoso, qué apretado! Ese culo le aprieta sabroso el dedo… halándolo. Tal vez Larry no lo quería, pero el culo halaba. El dedo entra y sale, cogiéndolo, y Clemente lo ve todo rojo ya. Saca el pulgar y mete los dedos índice y medio de su mano derecha. Hasta el fondo, venciendo la resistencia, lastimando a Larry que gime.

   -¡No muerdas, güevón! –brama uno de los marineros, sacando su tranca y abofeteándolo, sonriendo, sintiéndose poderoso al hacerlo.

   Larry queda algo atontado, pero eso pasa pronto cuando los dedos, demasiado gruesos y rígidos, comienzan a cogerlo, con fuerza, duro. Salen y entran, sin importar que lo lastiman, lanza un “ahhh” apretando los dientes, cuando Clemente, perdido de ocioso, clava sus dedos, empuja más y luego los flexiona como un gancho, duro, una y otra vez. Larry gime porque aquello es horrible, porque está siendo humillado, vendido. Prostituido. Pero ese roce oprime algo que lo desequilibra. No quiere sentir, al menos nada grato, pero…

   Y los morenos dedos, ahora tres, entran y salen de las blancas y muy abiertas nalgas, cogiéndolo una y otra vez. Los otros dos marineros han dejado la boca de Larry, quien sudoroso, todo rojo, intenta resistir el deseo de gemir, sabe que eso lo rebajaría más delante de Wilfredo y Gabriel. Los marineritos miran esos dedos canela entrando dentro del redondo culito, para salir y entrar otra vez. Wilfredo sonríe mirando el rostro tenso de Larry. Sabe que el hijo de putas odia eso, que se resiste, pero el frote de la próstata debía estarle dando problemas. Mira a los marineros.

   -Bien, chicos, ¿quién quiere cogérselo de primero, llenándole el culo de leche?

……

   El sanitario está bien iluminado, colores grises, aséptico. Rigoberto Altube mea en el largo urinal del centro. Valente entra, sonriente, recorriéndole con la mirada los anchos hombros, recreándose en las nalgas paraditas. Se estremece de lujuria cuando va hacia él, preguntándose si estas nalgas estarán medio envueltas en alguna tanguita, sintiendo como se le endurece ya el güevo bajo la ropa. El cabello de Rigoberto es sedoso, abundante aunque bien peinado. Será rico enterrar los dedos en él y halárselo duro mientras le cabalga el culito.

   Llega a su lado. El urinal es largo pero él se detiene casi hombro con hombro, lanzándole una fugaz mirada al miembro blancuzco y pequeño del otro. Saca el suyo y con toda calma, mea. Un buen chorro, lo sabe. Rigoberto, nada más llegar el otro a su lado, se incomodó. Le desagradaba el sujeto, y ¿por qué tenía que estar tan cerca? Y, aunque no quería, le vio el tolete. Blanco rojizo, consistente, nada chico. Un calorcillo traidor lo recorre.

   -Un buen güevo, ¿no te parece? –oye la voz del otro, burlona y arrogante.

   -¡¿Cómo?! Y yo… ¿qué voy a saber? –grazna alarmado, como siempre que su sexualidad sojuzgada y reprimida, sale a relucir.

   Dejando de mear, y de meneárselo para que bote hasta la última pesada gota de orine, Valente se vuelve hacia él, sonriendo leve, atractivo, con su verga al aire… la cual va ganando consistencia, repara alarmado el otro.

   -Pensé que te gustaban. No sé, me da la impresión que no puedes ver un carajo de buena pinta sin imaginarte como será su güevo, qué tanto crecería si lo tocaras… o lo lamieras. ¿Has soñado con mamarte un buen güevo de hombre, Altube? ¿Has fantaseado con mamar hasta que te bañen la cara con leche caliente?

   -¡No! –exclama de forma aguda, horrorizado, mirando en todas direcciones, temeroso de que alguien esté escuchando, o que entre y los encuentre así y que piensen que es un marica y que todos se rían y lo llamen “marica, chúpate un güevo, marica”.

   -Oye… oye… no tienes por qué alterarte, ¿bien? A mí me encantan los machos, así que no juzgo. Aquí no hay nadie más, sólo tú, yo, mi verga más dura… y tus ganas de tocarla. No pasa nada. –intenta tranquilizar la conciencia y excitar las carnes, y sabe cómo hacerlo.

   Su güevo está ahora medio erecto, grueso, llamativo. Y Rigoberto, angustiado, lo mira, mareado. Tiene miedo de ceder, peor, de que lo sepan marica, pero ese tolete que se alza palpitante… Valente sonríe cruel, sabe lo que un carajo joven, saludable, atlético y reprimido de lo que tanto quiere, sufre a la visión de una buena verga erecta que se le ofrece.

   -Yo… yo no…

   -Tranquilo, no es tan malo… -dice ronco, sonriente como el demonio mismo, agarrándosela con una mano, jadeando leve, qué rico era tocarse la tranca cuando estaba caliente. Y con ella, acercándose un poco más, frota el dorso de la mano derecha de Rigoberto que se estremece, mirándolo aterrado… pero sin alejarse. Valente sonríe confiado, acercándosele más, como si fuera a contarle un muy delicado secreto, frotando su dura barra de esa mano que ya arde.

   -Vamos a uno de los privados y te haré gozar como nunca, Rigoberto.

   -Pe… Pero mi jefe…

   -Ese ni cuenta se dará, esta masturbando a esa chica en pleno restorán, eso le llevará su tiempo. –dice firme, sabiendo que es hora de pasar a la segunda fase con esos chicos indecisos, lo atrapa por un codo, firme, como un macho.- Vamos ahora que ya te tengo ganas. –ordena, halándolo… y Rigoberto Altube va, sin pensarlo.

   Valente abre uno de los privados y casi lo arroja dentro. Autoritario. Sonríe cruel, y Rigoberto siente algo de miedo, allí, de espalda contra las baldosas. Eso no estaba bien, debía resistirse, mandarlo al coño e irse de ahí gritándole que él no era un marica. Pero Valente no sería el desgraciado que es si no supiera conjurar esos momentos delicados cuando sus “juguetitos sexuales” creen que pueden resistirse. Sin cerrar la portezuela entra, le monta una manota en un hombro, lo aplasta más contra la pared y pega su cuerpo de él.

   -Eres bonito, cabrón, seguro que te la pasan calentando braguetas por ahí…

   Rigoberto gime al sentirse atrapado, agarrado, pero sobre todo al notar ese güevo caliente contra su barriga. Va a decir algo cuando la boca de Valente atrapa la suya, mordiéndole el labio, chapándoselo, metiendo de forma obscena, chupando y lamiendo, su lengua. Rigoberto gime agónico cuando esa lengua y esos dientes atrapan la suya, halándola, chapándola ruidosamente. Se marea y debe sostenerse de la pared cuando ese sujeto lo aprieta más, y mese las caderas, y el güevote, de su abdomen, mientras se traga su aliento, sus gemidos y su saliva.

   Está perdido, esa boca ansiosa y experta, con un deje de menta y whisky, lo tiene a su merced. Era el pobre chico reprimido que se encuentra con un hombre total, un macho que le come la boca. Valente besa, frota bragueta contra bragueta y lleva su otra mano a la espalda del chico, acariciándole las nalgas; sabe que lo tiene, que Rigoberto será otra putica en su harem. Y es en ese momento cuando oyen un demandante…

   -¿Rigoberto? –la voz, borracha, de Mario Giorgio.

……

   -¡No, eso no! –grita Larry, pero Clemente, el marinero riente, ya lo empuja para que continúe en cuatro patas.

   -Quieres güevo, catire. Tú sabes que sí. –le asegura borracho, totalmente caliente, con la mirada perdida en ese sedoso y redondo culo que aún tiene atrapado sus dedos.

   Gabriel Santana, inquieto parece querer decir algo, tal vez que la vaina va muy lejos. Todo esto se parecía, demasiado, a una violación. Larry se opone, esos tipos lo posicionan y… si, carajo, parecía violación. Pero calla cuando Wilfredo levanta una mano, sin mirarlo, ordenándole quedarse quieto. Duda, pero lo hace. Después de todo… ese mariconcito se lo merecía.

   Larry todavía grita que no, con las mejillas rojas y los ojos desencajados, mirando a Wilfredo, implorando por ayuda, que diga algo, que lo salve de eso… sabiendo que es inútil. Ese carajo nada hará por él y…

   -¡Ahhh! –grita y aprieta los labios cuando le gruesa y larga tranca entra de golpe en su culo. Quemándolo. Lastimándolo.

   El güevote se mete todo y al pegar sus pelos púbicos de esas nalgas, Clemente jadea de gusto, ese huequito caliente le apretaba el tolete de una forma salvaje que le daba un gusto increíble; jamás imaginó que encularse a un hombre, abrirle el culo con su machete, fuera tan sabroso. Lo retira casi todo, de golpe, lo oye pujar, y se lo clava otra vez, casi derribándolo. Gozando de oírlo gemir y chillar que no. Lo bombea fuerte, rápido, coge con ganas, enterrándole los dedos en las caderas. Coge duro, se lo clava hasta el fondo, hasta que ya solo se ve un centímetro de güevo afuera, y eso parado por las nalgas. Y aún así, sigue empujando. La gruesa tranca va y viene contra el redondo culo mientras las bolas del marinero golpean al otro con fuerza.

   -Callen a este maricón, dale güevo… -ordena a uno de los socios.

   Pronto la roja boca es invadida por otro güevo, tan caliente, duro y babeante como ese que le destroza el culo. Tiene que mamar y esforzarse por respirar. Siente que va a desencajarse las mandíbulas cuando ese sujeto le atrapa la nuca dejándolo clavado de su verga. Los pelos se le meten por la nariz, huele mucho a bolas sudadas y el güevo babea su cálido y salino jugo. Lo enculan duro, el otro le coge la boca, el tercero le frota el rostro con su güevo húmedo que lo embarra de todo ese líquido pre-eyacular. Y Wilfredo jadea bajito, gozando de su humillación. Sí, quiere que lo reviente a fuerza de güevazos, quiere verlo mamarlos todos, ser cogido por todos, bañado por todas esas leches calientes.

   Larry intenta escapar mentalmente de toda esa vaina, del cuarto donde tres carajos lo cogen, lo llenan de güevos mientras lo llaman marica rico, putica sabrosa, y otros dos sujetos miran. Quiere alejarse de toda esa humillación, al momento que dos vergas duras intentan entrar en su boca, lastimándolo. Pero no llega lejos. Era difícil cuando el enorme y casi cilíndrico güevo de Clemente entraba todo, hondo, mientras él botaba aire con gusto al sentirse pillado por ese esfínter, sacándolo hasta la cabezota y cogiéndolo otra vez.

   -Ahhh… me corro… Tómalo todo, putica rica… Toma toda mi leche en tu culito… -grita, con ojos casi en blanco de éxtasis y la boca muy abierta, Clemente.

   -Verga, mírate… -ríe uno de los marineros.

   -No es raro que se vea tan satisfecho. –dice Wilfredo, mirando fijamente al catire que lo observa a su vez, todo rojo, con un güevo deformándole la mejilla izquierda, mientras otro lo llena de semen.- Larry es la puta con mejor culo de toda Caracas. Con ese culito es capaz de sacarle la leche a los cocos. –anuncia y todos ríen la gracia.

   Menos Larry, claro, tiene la boca llena. Ni los chorros calientes y abundantes de esperma en su culo pueden calmar el dolor de la cogida. Y lanza un gemido cuando el güevote que lo dejaba sin aire lo deja libre, y más cuando Clemente saca, al fin, el güevo de su culo ardiente. Parece que le cuesta dejarlo. O no quiere. Un poco trastornado por el trato, Larry se pregunta si será cierto que tiene el mejor culo de todos. Pues, ¡vaya talento de mierda!

   Al menos ahora sí todo terminó. Ahora podrá irse. Aunque… Wilfredo lo mira, sonriendo cruel, como adivinándolo.

   -Bueno, muchachos, ¿están contentos o quieren más culo? –pregunta, frío.

   -¡¡¡Más culo!!! –claro.

   Y entre los tres, riendo, lo alzan casi en peso y lo llevan a la cama, aunque Larry se opone fieramente. Dios, ¿cómo cayó en eso?, se pregunta a sí mismo.

   Siempre fue un carajo con suerte, bonito, joven, masculino. Un tipo que enamoraba a todas. Hasta que se comprometido con Sandra, ella lo adoraba al extremo del exceso. Era celosa, le reclamaba, tanto que más de una vez le dio un bofetón… y una que otra cosita peor. Lo malo era la familia, siempre lo odiaron y querían que ella lo dejara. Pero Sandra lo adoraba. Y lo adora. Y lo soportaba todo. Encaraba y gritaba a sus padres y hermanos, por él. Aún cuando lo pilló en la cama con su mejor amiga. Ella gritó, le reclamó, él la golpeó, sólo un poco. Ella se fue, él nada hizo. Y ella volvió, sumisa, buscando su lugar. Y él la perdonó. Lo que no sabía era que estaba en salsa. Y en una fiesta donde se rascó, le tendieron una trampa. Se la tendió él. Y mira a Wilfredo.

   ¡Wilfredo! El hermano de Sandra… su mujer. ¡El cuñado lo había atrapado… y lo tenía cogido por los pelos del culo!

……

   Salvador Gutiérrez despierta, aturdido, acalorado y caliente. También extraviado, había olvidado que dormía en el sofá después de su discusión con Nora y cae sentado de culo en el suelo. Maldice por lo bajo, sentándose. Está mortificado y erecto. Su verga parece un palo bajo su bermudas. Soñaba con Nora… pero, ceñudo, admite que el sueño se mezclaba con algo más. Su cuñado en esas trusas con las cuales los culturistas desfilaban. Y el maldito muchacho estaba practicando esa vaina. Se siente confuso. Y molesto. Es esa incomodidad que sufre todo hombre heterosexual, sin ningún tipo de fetiches, cuando sueña que se acostó con la mamá (algo escalofriante)… u otro carajo, como en este caso.

   Siente la garganta seca. Será mejor tomar algo y volver a dormir. Hará el viaje para asegurarse de poner tiempo entre el sueño anterior y cualquier otro que pueda llegar. No desea que Esteban, el cuñadito, aparezca nuevamente en ellos. Necesita agua. O una ducha. Pero si se ducha y Nora oye, exigiría explicaciones. Y no es que él no se bañe cuando le da la gana, o que lo haga raramente, es que ella es así. Lo conoce. Entra en la cocina en penumbras medio dormido, pero se detiene bruscamente, la puerta de la nevera está abierta y Esteban, sin camisa y con el pantalón flojo de un pijama, busca algo dentro. Sobre la mesa ve un vaso medio lleno de leche. Salvador se estremece.

   El chico es alto, delgado pero bien formando. La espalda es ancha, una mano tardaría su tiempo recorriéndola. Y lo imagina, otra vez, en una competencia. Con su trusa chica, minima, bañado en aceites, y dos manos grandes y fuertes aplicándolo. ¡Coño!, jadea para sí. Y cuando el chico se vuelve, con un paquetito de queso amarillo, de esos en rebanadas, casi grita. Calma, se dice; ni que fuera a leerte la mente. Aunque… algo hay, lo ve sonreír divertido, con un bigotillo de leche en su labio superior que le parece adorable. ¡¿Adorable?! ¡Ay, coño!

   -¿Te desperté? –pregunta, mirándolo fijamente.

  -No, tenía sed.

   -Sí, se nota que andas acalorado. –repite con una sonrisa. Y casi chillando Salvador recuerda su vistosa erección.- ¿Siempre andas así?

   -Es por tu hermana. –cree que ya se lo dijo, y aprovecha que el chico se sienta a comer, para ir a la nevera, tomar una botellita de algo que parece jugo y dar la vuelta. Va a salir pero Esteban lo mira, mordiéndose los labios.

   -Me dio hambre. –informa quién sabe a santo de qué.- Es por los entrenamientos. –y cuando Salvador se vuelve, le muestra el queso y la leche.- Lo siento, debí pedir permiso…

   -No hay problema, Esteban. –grazna con una mueca; caramba, pero que sonrisa tan bonita, parece un niño, se dice extrañado. Bota aire y va a salir.

   -Salvador… -lo llama, suave.

   Parece que no quiere dejarlo ir. Y así, por extraño que suene, le parece a Salvador. Pero él no debería detenerse, era mejor salir de allí, corriendo de ser posible. Esteban era muy joven, muy atractivo, muy… Pero se vuelve, nota, acalorado como el chico mira fugazmente esa erección de mierda que no se quiere ir. Y le gusta que la mire. Y le asusta.

   -¿Qué quieres… Esteban? –pregunta ronco, como si muchas cosas estuvieran en juego.- ¿Qué quieres de mí?

   Vaya noche, Valente está a punto de coronar en un baño mientras otro carajo lo busca, ¿qué planea para el pobre, caliente y reprimido marica que es Rigoberto? ¿Cómo es eso de que el hombre que esclavizó y emputeció a Larry, Wilfredo, es su propio cuñado? ¿Cómo lo hizo, para ver si uno también puede? Y Salvador y Esteban, ¿a qué juegan? Esto se pone algo interesante, ¿no?

CONTINUARÁ … (9)

Julio César.

DE AMISTAD Y BOCADILLOS

febrero 27, 2010

MOMENTOS

   Como tenía rato sin saber de ellos, me asomé para ver qué hacían mis panitas… y me alegré de que aquello fuera una parrillada. Me dio hambre.

JEFE PESETERO

Julio César.

MIEDO AL ADIÓS

febrero 27, 2010

PALABRA VIEJA, PALABRA NUEVA…

   A veces, sencillamente, ya no se puede más…

   En estos días, cada día, he sentido ganas de dejarlo todo, de decir adiós y sencillamente no continuar. O desaparecer. Sin decirle nada a nadie, tan sólo salir una mañana, una tarde cualquiera, y no regresar. Que nadie vuelva a saber de mí, del hombre solitario que nunca está feliz. Es cuando los recuerdos llegan a mi mente y ya no sé qué hacer, como no sea extrañar y desear como llorar. Hay días que sencillamente ya no sé si pueda proseguir. Recuerdos felices, recuerdos de amores bonitos, de amores sufridos y compartidos, me sostienen… pero a veces, a solas, no sé si alcancen para vivir, mi bien amado.

VENTANA ABIERTA…

Julio César.

HACIENDO LA TAREA

febrero 27, 2010

BIEN MOJADOS

   ¿Qué sería del saber sin la práctica?

   Más allá del día en que olviden lo que leyeron o les dijeron… esos chicos, compañeros de estudios, camaradas de deportes y amigos de la cuadra, recordarían la práctica sobre educación sexual que recibieron… de un extraño DVD llamado Cogiendo al Soldado Ryan… Aunque sus novias nunca lo sepan. Cosa a tener en cuenta por los maestros, ¿eh?

TARDE DE JUEGOS

Julio César.

JUEGOS DE CASADOS

febrero 27, 2010

NO DELANTE DE LOS NIÑOS

   Con la rabia que le daba el desencanto, atacó…

   -Ayyy… Margarita, chica… -casi lloriqueó, de forma suplicante y patética, pero esta vez la mujer no se ablandó… ni el juguetito de caucho tampoco.

   -Cállate, cretino… -lo nalguea mientras entra y sale… del juego, con fuerza.- ¿Diez años de casados y me salen con este regalo de aniversario? Pues, vamos a ver si te gusta tanto. Lo voy a usar hasta que se desgaste, así que… ¡compra más vaselina, mi amor!

JUEGO SORPRESA

Julio César.

¿NO AMAS MI NARIZ?

febrero 27, 2010

PROTECCIÓN

   -Espera… si… ya… ya casi…

   La nariz no es un órgano particularmente atractivo, ¿verdad? Al menos a mí no me lo parece. Hay quienes enloquecen por una pequeña, o una nariz recta o cosas así. Por alguna razón me parece que cada quien es como es y se ve bien. La joven morena en esa serie extraña, Glee, se ve hermosa con sus grandes ojos y esa llamativa nariz. Siempre recuerdo con afecto a una muchacha con quien estudié, de nariz grande, a quien llamaban Pitecantropus por su fisonomía… y sin embargo a mí me gustaba. Pero claro, la mía es otra cosa. Como todo joven que fui creciendo, me parecía a los trece que era demasiado grande, luego seguí desarrollándome y más o menos se adaptó. Sin embargo, la nariz puede darnos problemas si no la atendemos…

   Hay personas que presentan a simple vista rostros grasosos y propensos a las espinillas, algo natural (las dietas pueden contribuir a aliviar la situación), pero hay otros que llevan el asunto a los extremos de lo desagradable, básicamente en cuatro puntos: enormes espinillas llenas de masa, espinillas chicas en forma de grasa que se nota al pasar un dedo, los pelillos que salen por las fosas y los que aparecen sobre la nariz como los del brujo Aniceto.

   Un grupo de espinillas grandes, como rosario de penas, causa repulsa, en eso no hay nada que decir, ¿quién, excitado de amor se acercaría a alguien así, rozando con los labios esa nariz? Nadie. Estar sentado al lado de una persona en un autobús o en una tasca, y oírlo estornudar, llevándose los dedos a los lados de la nariz apretando (como hace todo el mundo), y sentir ese fétido olor a descomposición, es alarmante. Aunque difícil de ver a simple vista, muchas personas cultivan esa capita de materia sebosa, la cual despide ese fuerte olor cuando se le hace salir con tan sólo una leve apretada. Es que huele peor que el sarro dental cuando lleva días en las muelas. Los pelillos que crecen como arbolitos en como en esa grotesca comiquita de Rem y Stimpy (con acercamientos donde se veía hasta bichos viviendo allí), así como esos que sobresalen como pelos de brocha de las fosas, son totalmente antiestéticos.

   Y esto no trata simplemente de estética o coqueterías de hombres puchungos, es higiene. Presentar todas estas características habla de una persona descuidada y desaseada. Es casi asqueroso. Digamos que esos pelitos no son un problema tan grave (a menos que sean tan largos que al besar rocen a la otra persona o que puedan ser tejidos en moños), pero el material de desecho, la serosidad, sí. Eso apesta a podrido, lo que es totalmente repelente. Esta bien, a lo mejor uno no es hombre de ir a un centro donde te limpien el rostro y cosas así, pero, señor, hay acciones de higiene diarias que uno puede ejecutar por su cuenta.

   Tengo mi rutina. Como ciudadano del trópico, de una tierra ardiente y de tambor, transpiro mucho y mi rostro se llena de algo de grasa, por lo tanto, uso un jabón para rostros grasosos. Cada tarde cuando llego y antes de ducharme, me detengo frente al espejo y trato de eliminar la mayor cantidad de materia sebosa de mi nariz, tan sólo apretando para expulsar espinillas; pero con la uña de mi dedo medio también recorro con cierta fuerza la hondonada que se forma entre la nariz y la mejilla hasta llegar a la fosa, lugar donde se deposita una gran cantidad de materia de desecho maloliente. Que es esa que apesta cuando te pasas la mano por la nariz y boca, apretando. Nada de rasparse la piel, ni romperse, tan sólo asear. Al afeitarme cada mañana, paso con cuidado la hijilla sobre la nariz, eliminando esos pelillos gruesos y desagradables. Ahora que en recortar los que sobresalen de las fosas, ahí no hay ciencia… ni excusa para no hacerlo.

   Imagina la escena, estás sentado en una tasca, aparece delante de ti, más joven, mejillas rojas, ojos brillantes de excitación al buscar acción. Le guiñas un ojo, vas a su lado, invitas una copa, te le acercas y dices que huele bien. De alguna manera terminas en un lugar apartado, metiendo manos, tocando por todos lados, frotando el cuerpo contra ese otro, recostándole la cadera para que sepa qué tanto te gusta. Y comienzas a besar y morder un poco, a chupar de la barbilla, subir y morder esa naricita… y resulta que estalla esa bomba de olor (Dios, pasar la lengua sobre una nariz empedrada de espinillas). O peor, que te frotes, que con tu cara quieras borrar la suya y te digan… “¿Y ese olor?”. Y huele, una nariz llena de grasa depositada, apesta casi a mierda. Así que… a resolverlo.

   Esto me recuerda un chiste sobre un carajo bien dotado. La chica se estremecía y gemía con los ojos cerrados, gritando: “Dios, es tan grande… lo quiero todo, ¡correte dentro!”. “¿De qué hablas? ¡Estoy usando mi boca!”.

PELOS EN LA CABEZA

Julio César.

RELATO DE MALDITOS GRANDE Y CHICO

febrero 27, 2010

SUCIO CHICO (A)                      DURO Y SUCIO

   Este cuento fue un reto. Me lo envió un argentino, Tinito (nombre que usé en un cuento por ahí hace poco aunque lo hice quedar bien), es duro porque trata uno de los temas tabú. ¿Sinceramente?, el cuento es duro, ruin y sucio (mucho)… lo que lo hace excitante. Sin embargo… es un relato malo. Un relato de malditos. En mi defensa diré que puedo escribir, y disfrutar, sobre asesinatos (hay un cuento sobre un carajo que mata a una mujer con un machete y con el primer golpe se le atora en el hombro de ella, fue algo sádico pero divertido), pero no me veo cometiendo uno jamás. Si uno supiera de alguien que hace esto en la vida real, habría que cortarle las bolas.

   Es un relato de un tal Estebanahora@hotmail.com, de Bahía Blanca, Argentina; al qué tituló (¡en serio!): Tengo la pija así de grande…

   Bueno, a leerle con criterio adulto, ¿okay?:

……

   LO GRANDE Y LO CHICO

   Chico pero con grandes aspiraciones…

……

   Hola amigos de sexy cuentos. Les cuento que soy de Bahía Blanca, Argentina. Soy profesor de Educación Física y tengo 25 años. Mido 1.84 peso 74kg. Soy de tez blanca y tengo desarrollados los músculos de mi cuerpo ya que desde los 14 años voy al gimnasio. En estas vacaciones de verano, a mediados de febrero me llaman de una pileta para que reemplace a un bañero ya que se iba a Madrid. Como necesitaba dinero acepté.

   En la oficina del complejo donde estaba la pileta de natación me entrevisté con mi jefe y presidente del complejo. Allí me dio todas las indicaciones sobre la pileta. Le pregunté si cuando cerraba como a las 10 de la noche me podía quedar para practicar natación. El aceptó de buen modo y cuando me iba, entro su hijo, Adam de 13 años. Un chico de carita de nena, con voz de mujer. Era de estatura media para su edad y era muy delgado. Nos saludamos y me fui.

   Como saben los que habrán leído mis relatos, me gusta vestir jeans desteñidos y súper apretados para resaltar los músculos de mis piernas y además el bulto ya que tengo una verga de 23cm por 6cm. Adam me enseñó la pileta y de a ratos me miraba el bulto del pantalón. Cuando salimos de la oficina me puse la camisa adentro ya que siempre me la pongo afuera para tapar un poco el paquete. Pensé que sólo estaba impresionado por mis atributos y me dediqué a mirar las instalaciones.

   Por la mañana arranco con mi trabajo y Adam no se separaba de mí ni por un momento. Era un chico que no tenía amigos (fue lo que me dijo su padre cuando nos veíamos y que se había encariñado conmigo).

   Como la pileta estaba siempre con gente me ponía una maya holgada para que no se me viera tanto el bulto pero cada vez que me daba un chapuzón Adam me miraba de reojo el bulto.

   A la semana de trabajar en la pileta, el padre de Adam me dijo que si yo quería me podía quedar en un cuartito para que me quedara a dormir ya que las distancias eran grandes desde mi casa a la pileta y así podía levantarme un poco más tarde.

   Cuando salí del trabajo, me fui al cuartito para cambiarme. Como Adam estaba de vacaciones, el padre lo dejaba quedarse hasta más tarde en la pileta para tenerla para él solo. Me preguntó si me podía acompañar al cuarto y le dije que si. Allí me ayudó a sacar mis cosas del bolso para ordenarlas en una cómoda. Me iba pasando mis camisas y mis slips y cada tanto los miraba con lujuria. Le digo que me iba a poner una maya para nadar y me preguntó qué tenía de malo la que llevaba puesta.

   Le respondo que para nadar tranquilo usaba un short ajustado para que la maya no hiciera resistencia en el agua, como usaban los bañistas profesionales. Le digo que me alcance una y me trae un short blanco, parecido a un boxer pero súper apretado. Me saco la remera y atino a sacarme la maya y le digo que se de vuelta. Me la pongo y nos vamos caminando a la pileta y de reojo, es cada vez más evidente, me miraba el paquete. Para un chico de 13 años era una fantasía hecha realidad ver semejante bulto y sólo para él. Me meto en la pileta y nado varias veces de punta a punta hasta que me canso y salgo. Adam me estaba esperando con una toalla y me la da. Me seco y me tiro un rato al lado de la pileta.

   Adam se sienta al lado mío y me hace preguntas sobre mí, qué hacía, dónde estudié y otras boludeces para estar cerca de mí y observarme. Se mete al agua y se queda pegado a la pared. No sabía nadar muy bien así que me meto y lo ayudo. Nunca se había metido en lo hondo así que se agarra a mí y lo llevo. Me agarraba de los hombros y cada tanto del culo.

   Se da vuelta y llega nadando muy mal hasta la pared y se queda allí. Voy hasta él. Estaba de espaldas y me acerco y me apoyo en él sin querer y él no demuestra resistencia.

   Salimos del agua y nos vamos a mi habitación. Allí me acuesto en la cama y se queda al lado, observándome. Levanta la mano y me seca despacio una gotitas de mi pierna. Le digo que era un placer después de nadar un buen masaje y me lo da. Jugaba con los pelitos de mis piernas y de mi pecho. Riéndose me dice que sí usaba esa maya en la mañana, todas las chicas me querrían de novio. Le pregunto por qué y me dice por el bulto.

   Le digo que era por la maya apretada. Y le digo que se ponga una para ver. Pero me dice que sólo se notaba bien con la blanca y me la pide. Lo veo un momento y me dice que quería ponerse la mía para verse en el espejo. Él se saca su maya y queda desnudo. Tenía un trasero hermoso, redondo, parado, rosadito sin un pelito en su culo. Me quedo a mil, ¡qué culito! Me levanto y me la saco. Se queda mirando mi verga y mis huevos, y se la doy. Se la pone y se va hasta el espejo y se mira. Pobre, no le hacía ningún bulto ya que su pene era tan pequeño que no se veía nada.

   Se la saca y me la da. Pero me acuesto en mi cama desnudo y le digo que ya era tarde y que quería dormir. Me dice que un día querría tener una verga tan grande como la mía pero que no iba a suceder ya que una vez había visto a su padre desnudo y no la tenía como la mía. Nos reímos y dice con voz falla que yo tenía grandes huevos… Yo estaba a mil pero no quería llegar a más ya que era el hijo de mi jefe.

   Se fue y yo me había quedado recaliente. Al día siguiente nos saludamos como si nada y a la noche, el padre le dice que tenía que irse a la casa de su abuela ya que él y su esposa se irían tres días a vacacionar. Adam no quería ir y le pregunta si podría quedarse un día o dos a dormir en el complejo ya que por la mañana quería estar temprano para nadar. El padre me pregunta si podía quedarse en mi habitación y que si lo podía cuidar. Yo estaba ya excitado por lo que podría suceder.

   A las diez cierro el predio y nos vamos a dormir. Su padre le había traído un colchón para quedarse pero me pidió si podía dormir conmigo ya que estaba duro ese colchón y le digo que si. El se quedo con un slip, yo también. Dormíamos de lado. Ya como a las doce comienza a moverse y acercarse más a mí. Al principio acercaba su trasero a mi paquete y se retiraba hasta que comprobó que yo dormía y apoyó por completo su culito a mi paquete. Yo me hacía el dormido y él estaba superexcitado ya que se movía cada vez mas, restregándose de mi verga que comenzaba a endurecerse. Al rato me pongo boca arriba y él se dio vuelta y apoyó su carita en mi pecho y puso su manita en mi estómago. Después comenzó a lamerme el pecho y a tocar mis piernas y mi paquete.

   Se quedó varios minutos tocándome el bulto hasta que me miró y como yo no abría los ojos, pensó que estaba durmiendo y saco las sabanas, colocándose en cuatro patas bajó su rostro y me lamió el slip, desde los huevos hasta el tronco de forma lenta. Me bajó el slip y comenzó a chuparme la cabeza y luego se la metió con un gemido agudo y desde allí no para. Se tragaba mi verga hasta donde podía, no tanto ya que su boca era chica y mi tranca enorme, pero se esforzaba, rojo de mejillas, chupando como un lactante, le daban arcadas pero continuaba haciéndolo. Me chupaba una y otra vez.

   Yo gemía de placer y de dolor ya que algunas veces me la mordía pero igual me hacía el dormido. Mi tronco estaba súper ensalivado y él seguía frenéticamente chupándome la verga. Para un momento porque cada tanto quería metérsela más y no podía, y se va hasta mis huevos e intentaba tragarse uno pero como era inexperto no podía. Intentó varias veces pero no podía metérselo en la boca así que dejó de chuparme los huevos y continuó otra vez con mi verga. No recordaba yo las veces que una mina había tenido tanto empeño por lamerme y tragarse mi tranca. Adam quería comérmela y lo estaba logrando. Como a la media hora, eyaculo y el semen va a mi pecho pero las otras veces el chico se tragó mi leche, gimiendo de gusto.

   Cuando terminé, el muy puto me lame el pecho y me limpió todo resto de leche y se lo traga. Y se quedó al lado pero como a la hora, otra vez me bajó el slip y comenzó a chupármela. Yo no quería abrir los ojos para no asustarlo y también para que no creyera que yo sabía. Como cuando comenzó no estaba parada, pudo tragarse toda mi verga y así estuvo un buen tiempo hasta que se me paró del todo y ya no pudo tragarse los 23cm de verga. Continúa tragándose hasta donde podía y luego me lamía la cabeza, lo que me provocaba espasmos de dolor y satisfacción porque lo quería coger a toda costa.

   Acabé y esta vez ya sabía que iba a correrme porque comencé a gemir y se metió la cabeza de mi verga en su boca y recibió toda la leche. Acabé como nunca ya que me parecían litros de leche que se estaba tragando. Aún tenía la cabeza de mi tolete en su boca y me la lamía para limpiármela. Adam estaba satisfecho y me levanta otra vez el slip y se acuesta boca abajo. Yo no podía más con la idea de cogerlo así que me acerco y pongo mi bulto en sus caderas pero luego me acerco más y logro poner mi bulto en su culito. El se movía y yo también, hacia que estaba cogiéndolo de a poco y él ahora comenzaba a gemir.

   Me levanto para ir al baño y meo. Cuando voy a la cama, veo que Adam se había quitado el slip y le digo que si no le importaba que también me lo quitara ya que hacía calor y estaba acostumbrado a dormir sin él. Responde que si por supuesto y nos acostamos. Apago la luz y como a la hora, el dormía boca abajo y repito la operación, apoyo mi verga en sus caderas pero fue él quien se acercó a mí primero, levantó una pierna, la pongo arriba de sus piernas y después me inclino más y apoyo mi verga en su traserito. Mi verga ya estaba parada, dura y caliente y comienzo a frotar mi tranca en su raja inter glútea. Me pregunta una pavada y no le contesto, él parece creer que estaba teniendo yo un sueño y agarra mi verga y la coloca en la entrada de su culito. Lo deseaba tanto.

   Como me movía frotándolo, la cabeza de mi verga pudo entrar en su orificio pero no podía más ya que estaba en una posición en la que su culo se resistía. Encendí la luz y voy otra vez al baño, al regresar estaba Adam mirándome, yo tenía la verga bien levantada y con los huevos colgándome. No me miraba ya a mí sino a mi tranca. Le pregunto si le molestaba y me dijo que nunca había visto una verga tan grande como la mía. Me cuenta que a veces iba a los vestidores y miraba. Me quedo en la orilla de la cama de pie con mi tolete en todo su esplendor y le pregunto si le gustaba ver verga erectas y babeantes de carajos, y ese niño sucio me respondió que si.

   Me la agarra y me mira y le digo que me la chupe. La soba y se la metió hasta la mitad aunque le daba arcadas. Me mamaba una y otra vez con esa boquita pequeña, su lengua pasaba por mis huevos; me acuesto y le digo que me lama debajo de los testículos como me gustaba a mí y lo hace. Hacia todo lo que yo le pedía. Comenzó a chuparme la verga con más entusiasmo, se notaba que le encantaba el sabor, y como a los quince minutos le digo que pare que lo quería coger por el culo ya que me había chupado dos veces la verga.

   Se detiene y me queda mirando. Le digo que había estado despierto cuando me la chupaba y que me había gustado. Se ríe y continúa chupándomela pero lo agarro de las caderas y le doy vuelta. Comienzo a lamer el orificio de su culito y exhalaba a todo dar. Le respiraba caliente en el culito, le metía la lengua y ya gemía como una nena y me pedía que lo siguiera haciéndolo hasta que pude meterme mi dedo y continué excitándolo. Mi dedo enterrado hasta el fondo lo hizo enrojecer de gusto. Se da vuelta y pone su culito sin pelos en mi cara para que siguiera lamiéndoselo mientras él me mamaba la verga. Cuando lo tengo bien dilatado, lo doy vuelta y le presento la cabeza de mi tranca y la froto de su culito.

   Gritó de dolor cuando le comencé a clavar mi glande, pero yo continúo hasta que entierro del todo la cabeza y paro. Luego se la saque, nos pusimos de frente y me senté en la cama, él subió de hojarascas sobre mí y otra vez se la ensarté y nos besábamos apasionadamente. Gemía y se tensaba mientras mi gruesa, roja y dura verga iba clavándose. Entró toda y gimió totalmente emputecido. De a poco a poco él subió y bajó, estaba cabalgándome. Lo pongo en posición de a perrito y comienzo de nuevo a metérsela, pero esta vez como yo estaba tan excitado, y él también, se la meto con furia, fuerte, una y otra vez hasta el fondo y me quedo así, quieto, bien clavado, con toda mi verga adentro de su culito rico y estrecho que me la aprieta con furor.

   Tenía mis 23cm por 6 de ancho en su culo y Adam transpiraba, gritaba, se la quería sacar al principio pero una vez que su culo se adoptó a mi verga, esos gritos eran de gusto y comencé otra vez a moverme dentro de él. Sentía un placer enorme al sentir que sus esfínteres apretaban mi tolete y después de largas embestidas cogiéndolo con toda mi fuerza, acabé dentro de su culo. Grité mientras me vaciaba. Me quedé un rato con mi verga en su culo hasta que se la saqué. Me levanto y veo la sábana manchada de sangre. Lo miré con satisfacción y le ordené que limpiara mi verga con su boca, y lo hizo como una buena esclava.

   Así estuvimos todos los días hasta que deje de trabajar. El se quedaba en mi habitación una hora o dos y luego se iba a su casa. Cada tanto viene a mi casa por las tardes y seguimos cogiendo.

FIN

……

   Tinito me envió otro por el estilo… ¡¡¡que es todavía más perverso!!!

RELATO DE PROFESOR MALDITO

Julio César.

¿MARCIANO ATACANDO A CHAVEZ COMO AGENTE QUE ALIMENTA EL ODIO?

febrero 27, 2010

GENTE INSENSATA

   No, el viejo crápula, José Vicente Rangel, hinca su desgastada dentadura bien lejos de la causa… en un movimiento tan de la izquierda. Vemos que dijo el cínico este:

000000000000000

HAY MENTES miserables que desde los medios, y con el supuesto propósito de impedir desbordamientos en el país en caso de un cambio de gobierno, razonan con impudicia. Alimentan el odio con falsas poses de no querer violencia.

   Y lo dice nada más y nada menos que José Vicente Rangel, Marciano, uno de los coautores de la línea divisionista del diario VEA y quien  le dicta el guión a ese pobre hombre enfermo, Mario Silva, en La Hijilla. Es que es tan cínico que da escalofríos. Pero veamos que más expuso:

000000000000000

ESTE ESCRIBIDOR se refiere, concretamente, a uno de esos personajes turbios, traficante durante la Cuarta y aguantador en la Quinta. Personaje que se lucró como quiso con el manejo obsceno de la industria petrolera y especuló en el ramo de seguros. Su nombre es conocido; al igual que su prontuario. Recientemente escribió algo que responde a lo que tiene por dentro parte de la oposición: la amenaza, velada o franca, contra el chavismo si se produce un cambio político en el país. Por cualquier vía, la pacífica o la violenta. Preferiblemente a través de la segunda, que ya probó el personaje hace siete años cuando participó en el golpe del 11 de abril, y, luego, cuando fue uno de los ideólogos del golpe petrolero debido a sus estrechos vínculos con la vieja PDVSA.

   Con ese aire de misterio, José Vicente Rangel tiende más dudas. Lo único claro es cuando se llama escribidor, seguramente los periodistas le prohibieron seguir llamándose así, pero en todo lo demás es oscuro. Habla de una viejo traficante de la Cuarta que ahora está muy activo en la Quinta… ¿estará hablando de él mismo? Es muy posible, a su edad la mente ya comienza a dar problemas, hay degeneración normal, ya que no todo es vileza. Llega a tanto su ataque indirecto (hummm, seguro que alguien pagará mucho dinero en dólares para mantenerlo de esta forma, así hizo la primera parte de su fortuna el anciano decrepito), que habla del golpe del 11 de abril, cuando Lucas Rincón dijo que por las muertes ocurridas a las puertas de Miraflores el Alto Mando Militar le pidió la renuncia al Presidente y este aceptó. ¿De quién estará hablando? ¿Será de ese dueño de Venevisión al que ahora no tocan ni con el pétalo de una rosa desde Miraflores? Aparentemente no, pero veamos…

000000000000000

EL personaje sostiene en su artículo: “El problema que como sociedad tendremos que superar es otro (no la recuperación económica, según el autor). No es sólo erradicar la política de la envidia sino del odio social que ha sembrado Chávez”. Lean con cuidado lo que agrega: “Cuando llegue la transición de este régimen a otro tendremos que luchar por evitar que la venganza sea el instrumento mediante el cual la ciudadanía pretenda resarcirse de los reales agravios que ha sufrido. No será tarea fácil –continúa el instigador a la venganza con piel de cordero– el reagrupamiento de los venezolanos en una nueva sociedad sin odio. Son demasiados los insultos recibidos –lean con atención–, las descalificaciones, los robos, los crímenes, la burla de la justicia y la perversión de las leyes, para poder implantar la tesis de borrón y cuenta nueva”.

   José Vicente Rangel, quien ha usado los tribunales y la fiscalía para perseguir a sus enemigos de toda la vida (quienes tuvieron éxito mientras él fracasaba una y otra vez), finge alarma y horror cuando lee a un Opositor que dice en un articulo: “hay que evitar” las retaliaciones con el cambio de régimen. Es que este hombre siempre fue un vulgar traficante de la política, se aprendió al caletre la tesis marxista y nunca más ha abierto un libro, de lo contrario sabría que cada vez que cae un régimen criminal, sanguinario y ladrón, la gente se vuelve con furia contra los esbirros que cometieron las peores vilezas y a quienes no les dio tiempo de huir. Pasó cuando Gómez, sucedió cuando Pérez Jiménez… pero José Vicente Rangel pretende hacer ver que esa ira ante los verdugos es algo nuevo, y seguramente alentado por la Oposición. Cosas de ignorancia supina. Y sigue…

000000000000000

OLVIDA EL PERSONAJE deliberadamente que la transición de la Cuarta a la Quinta República se ha hecho de manera incruenta y sin venganzas, pese a las tremendas responsabilidades morales, penales, civiles y de todo orden de quienes dirigieron el país por más de 40 años. De no ser así no cabrían en las cárceles los miles de torturadores, de asesinos de estudiantes y de pueblo, los que desaparecieron a centenares de compatriotas y los ladrones y mercaderes que comprometieron los recursos de la nación o entregaron su riqueza a empresas extranjeras, como sucedió con la PDVSA de la apertura petrolera y tantas otras operaciones lesivas al patrimonio nacional. En las que, por cierto, participó este personaje que habla de delitos del gobierno de Chávez que no existen y que forman parte de las campañas mediáticas del diario donde escribe.

   Cae nuevamente en el lugar común. Hoy en día cualquier persona en las calles podría hablar de los asesinados por el régimen (el hijo de la ex senadora copeyana, el primo de la ex actriz de Venevisión) y de los presos políticos. José Vicente Rangel se oculta tras una nube de ambigüedad para con los muertos del pasado, según él. Habla asombrado de un paso incruento de la Cuarta a la Quinta, como si no hubiera sido la Cuarta quien aceptó los resultados electorales, y como demócratas ya curtidos en eso, dejaron asumir el mando al nuevo grupo, los que ganaron en elecciones donde no contaban con suficientes testigos, votos escrutados manualmente y que en horas de la tarde ya se conocían los resultados (¡¡¡igualito que ahora, ¿verdad, José Vicente?!!!). Perdieron, aceptaron y entregaron… ¿cuál es la sorpresa en eso? Nadie habló de patrullas armadas, de caos si sacan a fulano, de guerra civil… todas esas locuras se oyen ahora porque están en la mente de Calígula y su corte de extraviados. Lo más curioso es que habla José Vicente el Marciano, de la entrega del territorio y de PDVSA en el pasado… ¿qué militar norteamericano daba ordenes en ningún organismo oficial durante la Curta? Pero ahí están los cubanos, traficando con sus esclavos, y José Vicente no lo nota. En cuanto a PDVSA… ¿no es la Chevron Texaco y Bush quienes vienen a meterle mano ahora que está arruinada? Y continúa el anciano desvergonzado…

000000000000000

PERO LA AMENAZA de quien auspicia una supuesta reconciliación nacional, tan pronto salga Chávez de la presidencia, es real y hay que tomarla en cuenta. Desde el burladero de su cobardía insinúa, y lanza señales de lo que hay que hacer en la “transición”. Ya el país conoce un antecedente que apuntala lo que escribe el sujeto de marras: la jauría sedienta de sangre, cegada por el odio, envilecida por la cobardía, que se lanzó a la calle, después del 11.A, a cazar chavistas.

   Sólo diré que un hombre que está a la sombra de Hugo Rafael Chávez Frías… no debería tachar de cobarde a nadie, ¿eh? O nos ponemos a recordar, ¿okay? Y finaliza la vieja momia…

000000000000000

¿VIENEN IGUAL, COMO lo advierte este heraldo de la venganza enmascarada? Un pueblo los espera sin dejarse atemorizar. De eso pueden estar seguros.-

   Y a eso es a lo que más le teme el viejo crápula, a que el pueblo salga, se reúne, marche y grite… por eso se carga con todo contra los estudiantes y la gente que reclama sus derechos. Sabe José Vicente Rangel que el grueso de lo pillado por él y su familia no alcanzará a sacarlo en unas horas ni en un solo vuelo.

GABRIELA RAMIREZ TIENE SU GARRA

Julio César.

VAYA TIPO

febrero 27, 2010

VAYA TIP O                         TIPO… 3

   Chamo, estoy tenso y lo que más deseo en este mundo es un masajito con aceitico. Mi vecino Joseito tuvo que salir de la ciudad un rato. ¿No te animas? Me quedaré quietecito mientras me trabajas todo… ¿okay?

VAYA TIPO… 5

Julio César.

HUGO VIAJÓ A MÉXICO A QUE LE SACARAN LA PIEDRA

febrero 25, 2010

…LA PUTA ORGULLOSA

   Indignados le dieron la espalda… aunque no le molestó.

……

   Después de decir que no, Hugo Chávez se fue para México; debió hacerlo por lo mismo que hace todo, para infringir dolor y desencanto con la sorpresa de su estancia. Seguro los mandatarios estaban felicites en México creyendo que no iba. Pero fue. Al menos descansamos de Calígula por un rato.

   El caso es que en México se puso a cruzar palabras con ese hombre que lo tiene en salsa, Álvaro Uribe Vélez, por lo que este, aparentemente, batiendo contra el piso una carpeta y dando unos resueltos pasos adelante le dijo “Sea varón”, que si era hombre que se acercara. Mirándolo de manera fulminante, como todo un macho, Chávez calló oculto tras el presidente de México… Ya esperará regresar a Venezuela para sentarse un domingo en su “Delira el Presidente” para darle al Uribe ese lo que se merece. Sin darle la cara. Es tan valiente, osado e intrépido… cuando insulta en la soledad de su programa. Todavía habla comedidamente de lo ocurrido, dentro de unos días inventará de forma desaforada sobre la manera en la que encaró al cachaco…

   Escuchando sobre lo ocurrido, recordé esa vieja e increíblemente buena película mexicana, Dos Tipos de Cuidado, con Pedro Infante y Jorge Negrete, que de amigos terminan como rivales cuando Pedro Infante se casa con su ex novia. En un contrapunteo los dos cantan y se insultan hasta que llega un momento cuando Jorge Negrete canta “No se raje”; “No me rajo” responde Pedro Infante, y el otro bate algo que tiene en las manos, furioso, y quiere írsele encima: “Pues ya se acabó este cantar”. Fue igualito, aunque ahora los ex amigos se llamen Hugo y Álvaro.

   Sucede en la vida real. Sucede en el cine. Sucede en AXN… y le sucede a Huguito. Que broma con esos extranjeros que no entienden su estilo abusador e insultantemente delirantes, primero el Rey lo manda a callar y ahora Uribe pone entre dicho su ya muy conocida… valentía.

LA DANZA DE LA VAGABUNDERÍA SOCIALISTA

Julio César.

COSTUMBRES BONITAS…

febrero 23, 2010

TETOTAS

   Le encanta que dos o tres amigos se sienten con él a ver TV… y ninguno se niega.

   Todo cariñosito siempre se sienta en las piernas de sus amigos, quienes lo adoran.

MEN HOT

Julio César.

VAYA CON ESTOS ENEMIGOS DEL IMPERIO CAPITALISTA

febrero 23, 2010

MUJERES, ¿POR QUÉ TARDAN TANTO EN EL BAÑO?

   Siempre se ha dicho de los jóvenes con real: esos son unos parásitos. Cosa que pareció corroborarse cuando el aberrado aquel provocó la muerte de Rafael Vidal, una de nuestras glorias deportivas. Pero siempre he pensado, en lo más profundo de mi corazón, que con tal de tener plata, yo sería el más parásito de todos. Esta gente como que piensa igual.

   Me reí mucho leyendo esta crónica en el semanario LA RAZON, un periodiquillo chico y venenoso con todo el mundo, como debe ser. El Gobierno lo combate por “desinformantes y pantalla del Imperio y de la Derecha”… porque siendo Gobierno cometen los errores más garrafales y el cicutozo semanario no les deja pasar una. De hecho siempre leo a Nelson Ramírez, pero esta fue especialmente hilarante. Disfrútenla:

……

CRÓNICAS BOLIVARIANAS

“PITIYANQUIS DE CORAZÓN, CHAVISTAS DE CAPARAZÓN”

Nelson “iPodelúo” Ramírez.

   El vozarrón de Clintonvizquel, retumbó en los amplios salones del “pen ¡jau!”, residencia “Los Mallamis Bichos” situada, a tiro de piedra del hoyo siete, del Lagunita Contriss Clussess residencia de la típica familia bolivariana conformada por el susodicho “hombre nuevo del Socialismo del Siglo XXI” y sus progenitores, el bolivariano Güilliamsfredi III y la no menos bolivariana Yakelingertrudis.

   -¡Esto no se aguanta más, mamita adorada: me acaban de informar que el compresor electro-magnético-láser de mi “Hummer” Special Edition, no se consigue en Caracas y por si fuera poco, anoche, cuando andaba paseando con la mucama de la familia Gurruceaga Arrechedera, mi moto “ve-emodoblebé” con triple árbol de leva, importada directamente desde “Jam-burgo”, cayó en un hueco y se dobló el ring de magnesio que me costó 3.500 billetes verdes.

   -¿Entonces de qué nos sirven –prosiguió Clintonvizquel con su pataleta- guisos como los que hicimos con la comida para los huerfanitos pobres en los que nos “bajamos” con el 45% para el camarada Diosdado? ¿Ah? ¿Y el billetón que nos zampamos, conjuntamente con “Audi-La Corniche” Rodríguez, en las ventas de los aparatos para diálisis, “made in Irán”, para enfermos terminales, que no sirvieron para un carajo, salvo para ponerlos más terminales y que pasaran el páramo de un sopetón? ¿Eh? ¡Si no podemos disfrutar, aquí, los billuyos ganados con el sudor de nuestras frentes bolivarianas; o nos vamos a vivir pa’ el Imperio o traemos al Imperio a vivir pa’ acá!

   -¡Ay, mi querubín, no digas eso ni con el pensamiento… que en las Lagunitass Contriss Clussess las paredes no sólo oyen, sino que además sapean! –saltó la bolivariana Yakelingertrudis desde su cheslong Le Courbusier, en el que convalecía de un “refrescamiento” general, implantes de “lolas” incluido.

   ¿Y qué es eso de “pitiyanquis de corazón, chavistas de caparazón”, título de la presente crónica, que parece calzar con el grueso de los salteadores de la Nación, incluidos el bolivariano Clintonvizquel y sus amantísimos progenitores, no menos bolivarianos?

   Antes de proseguir con el anterior relato arrancado de un episodio de la vida misma, consideramos conveniente hacerles a nuestros lectores y lectoras las acotaciones respectivas.

   En primer lugar habría que definir en qué consiste el “chavismo” a tenor de la conducta de su inspirador, líder y autoproclamado paradigma. A saber, verdugón, nalgón, gordinflón, cobardón, culilluozón, pedorrón, regalón, entregón, chorizón –muy chorizón como todos los miembros de su familia-, farolón, resentidón, bujarrón –todo manoseador, lo menos, es medio buja-, aguajerón y bocón. En este punto, para evitar equívocos racistas conviene no confundir la bemba, la cual no estigmatizaríamos de ninguna manera –sobre todo la tuya, “Yuya”, vidita mía- con la boconería, equivalente a jactancia, mentira, engaño, perorata, enriquecimiento ilícito, crimen, fraude, estafa, represión, populismo barato, pero sobre todo, robo a mano armada del Patrimonio Público, con fractura, escalamiento, premeditación, alevosía, ensañamiento y al descampado.

   ¿Y el pitiyanquismo?

   Inicialmente se personificaba en aquellos –mujeres y hombres- cuyos esfínteres hacían pucheros cuando veían a un catirote ataviado de “marine”. Pero los tiempos cambian y los conceptos evolucionan. Pitiyanquismo, en particular, ha pasado a ser sinónimo de rastacuerismo, en general, porque la misma condición cipaya se adopta cuando alguien se les arrastra a los gringos, que cuando se les baja los calzones a los cubanos, rusos, brasileños, argentinos, chinos, sumados a los africanos, ahora, que desde la pasada cumbre de Margarita a cierto sujeto le ha dado por ponerse más querendón con los varones de raza negra.

   “Pitiyanquis de corazón, chavistas de caparazón” ó “Pitiyanquis de caparazón, chavistas de corazón”. Igual da, es el mismo musiú con diferente arrastrado o el mismo arrastrado con diferente musiú, porque el orden de los factores no altera el producto, ni en las matemáticas ni en la inmoralidad.

   ¡Qué grande son ustedes, Clintonvizquel”.

……

   El articulista pone el reflector sobre esa fauna que antes era adeca cuando mandaba Acción Democrática, luego copeyana cuando gobernaba COPEI, y ahora, cómo no, furibundos chavistas. Pero si hubiera que enmarcarlos sería con aquella gente, los nuevos ricos, que tomó Miami por asalto a donde iban a comprar hasta la tierra para las maticas en el apartamento: los Ta’ barato, dame dos de la época de Luís Herrera (qué en paz descanse).

…SIN ESTEBAN

Julio César.

DESPERTANDO AL AMIGUITO… 2

febrero 23, 2010

VIAJES DEPORTIVOS                    DESPERTANDO…

   Continúa la historia de dos amiguitos. En días escolares a Tinito le cuesta un mundo despertar. Su madre se cansa de llamarlo y envía a su mejor amigo, Darío, a sacarlo de la cama. ¿Qué estrategia es mejor que zarandearlo, tocarle las nalgas, azotarlo un poco y hasta pasarle la lengua? Ninguna, como todo el mundo sabe. La culpa de lo que pasa luego es, en este caso, de los padres. Cuando a un chico se le despierta el “amiguito”, tiene que jugar con él…

FIN

LOS CHICOS QUIEREN APRENDER…

Julio César.

CHÁVEZ Y MARX SE FUERON DE PASEO A UN RÍO…

febrero 23, 2010

GENTE INSENSATA

   Cansado de que lo confundan con molusco o crustáceo, el hombre busca su identidad… (y me da vergüenza terminar el chiste) es marisco.

   Nuestro amado líder, Hugo Chávez El Sincero, se ha definido al fin. Otra vez. Y otra vez es otra cosa. Ahora dice con ese orgullo de quien sabe lo que dice (o supone): Me declaro marxista-cristiano-bolivariano.

   Yo no sé realmente si queda algún marxista en el mundo. Alguno debe haber, dicen que en ciertas montañas se ha visto al eslabón perdido, un marxista debe ser más fácil de hallar. Pero de quedar, debe hacérsele difícil entender como un hombre se declara marxista, un seguidor de Marx, y después admite que en su vida ha leído El Capital; y que rodeado de chavistas marxistas como está, nadie pudo hacerle tampoco un resumen, ¿qué van a saber esos?

   Ese marxista debe preguntarse, así sea por ocio, cómo compagina ese hombre el ideal de Marx con el cristianismo cuando este declaró públicamente que la religión era el opio de los pueblos, dando a entender que debía combatírsele. Cómo compagina, se pregunta el marxista, marxismo con bolivarianismo cuando Marx dijo de Simón Bolívar que era cobarde, brutal y miserable. Pero no, se me olvida que hablo de marxistas, esos no se cuestionan nada, tan sólo quieren ver cómo se resuelven.

   Es fácil ser marxista, sólo hay que fingir que se cree en un modelo de vida que se le exige a otros, mientras se vive la propia totalmente a la inversa. Y a veces al doble de la inversa.

¿CHAVEZ AGENTE QUE ALIMENTA EL ODIO?

Julio César.