Archive for 30 abril 2012

PRISAS

abril 30, 2012

…DESPUÉS DE CLASES

   Siempre era igual, no quería comenzar porque andaba de afán y después no quería terminar.

COSAS Y JUGUETES CAROS

Julio César.

INVITACION

abril 30, 2012

¿APESTA?

   -¿No te gustaría que te llevara a mi casa, ahora que nada tienes que hacer, y te dijera acéitame con la lengua?

MEXICANITO

Julio César.

MONSTRUOS BEODOS Y FANTASMAS DE MAL GENIO

abril 30, 2012

¿SAM Y DEAN/CEREBRO Y PINKY?                         DURO Y SEXY…

   Los sacrificios de Dean Winchester en su lucha por la justicia.

   Debía el comentario sobre el episodio 18 de esta temporada de Supernatural, en respuesta a Ally. Pensaba hacerlo sobre esos increíblemente buenos personajes secundarios de la serie, pero se me atravesó el otro.

   Los dos penúltimos episodios, este Party On, Garth, y Of Grave Importance, transmitido la semana pasada y que me costó verlo, inquietaron porque no abordaron el tema central de esta temporada, los leviatanes. Faltan pocos capítulos para que la temporada termine y a menos que intenten un remate a última hora como hicieron con la quinta, desperdiciando muchos buenos momentos del Apocalipsis, y con la misma Eve, la madre de todos los monstruos en la sexta, es posible que tengamos a los leviatanes como villanos para la octava temporada. ¿Tal vez la campaña presidencial de Dick Roman? Quién sabe.

   El punto es que desespera no saber qué será de los leviatanes. Aunque es una cosa buena que se puede decir de Supernatural, que después de siete temporadas aún pude ofrecer episodios de una hora con inicio y fin, al contrario de otras que incluso están comenzando, como pasa con Santuario y The Walking Dead, lo que resta impacto. Pero la falta de saber qué ocurrirá con los leviatanes, y el que la serie no sea totalmente como el fandom, pone a mucha gente de mal humor. Tengo una gran cantidad de amigos y conocidos que la siguen, dos amigas de lo más fiebrudas son Alicia y Sonia. Una es amante del Wincests y el Padackles, a la otra le gusta el Padackles y ama el Destiel (es la que más sufre en estos momentos). Sin embargo se unen para decirme que los personajes siguen en sus treces, que si Dean se calla las cosas y las metaboliza en ira y ganas de beber, que sí Sam está siendo subutilizado y todo eso. Sin embargo no hay semana que no vean el episodio por la red, y por Warner. Creo que si Dean Winchester viviera en toalla, hablando con un Sam en bóxer, no les importaría ni interesaría que ocurriera nada más; pero como estos conservan las camisas se fijan en los detalles.

   Pero hablemos de los dos episodios comenzando con Party On, Garth. Unas muertes misteriosas llaman la atención de un cazador que ya conocemos, Garth (DJ Qualls), quien cree resolverlo hasta que ocurre un segundo deceso. El trabajo le sobrepasa, ya no existe Bobby Singer para pedir ayuda o información por lo que recurre a un amigo, Dean. Lo que pensaban era una maldición familiar se revela como la venganza de un muerto, utilizando un Shojo, una criatura japonesa a la cual únicamente se le ve en estado de ebriedad. ¿Era Dean el indicado o no para enfrentarla? Claro, pero termina viéndola Sam. De este episodio recibí el comentario de Ally y me gustaría responderlo:

……

Hey J.C.!

Me había resistido un poco a comentar “Party on, Garth”, no porque no me gustara, en general me gustó mucho, y para cuando apareció Bobby O.O!!…. debo haber gritado mucho o algo porque mi madre vino preocupada a ver qué me había pasado. La verdad del asunto es que temía por como se trataría el tema de Castiel. Ya me lo estaba esperando, y no me defraudaron. En esos menos de dos minutos en los que se hizo alusión a Cas fueron suficientes para dejarme,mmm ok por decir lo menos, mal. Qué alguien me aclare qué pasó allí. u.u!

Garth, este peculiar cazador sí que es todo un personaje. Creo qué todos nos hacemos la misma pregunta que Bobby en su momento hizo ¿Cómo demonios puede seguir vivo?! Bajo esa apariencia de tío escuálido, algo torpe, despistado y que no le atina a una que tiene, creo que Garth es un tío muy intuitivo, sensible e inteligente. Lo que más le destaco, 1° la versatilidad en los disfraces que usa, porque como dice, él se ve bien en uniforme! Y debo reconocer que vestido, correctamente, como federal se le veía muy bien. (tiene su encanto el muchacho) 2° Es que hasta nos creó nuevo verbo “You’ve just been Garth-ed”, 3° Su forma de beber cerveza su tolerancia cero al alcohol y todas las consecuencias de ello, 4° Cómo olvidar a Mr. Fizzles! que fue el que le pudo sacar unas palabras a la niña testigo. (Oh adoré esa parte!) 5° Ese pequeño baile asiático que realizaba Garth cuando los bro. regresaban a la habitación, 6° Qué le diera luces a Dean con lo del tema de Bobby, 7° Su ya conocida “¿Qué me perdí?” xD y 8° Los abrazos! Ahora no solo a Dean, sino a Sammy también, ¿quién puede no quererlo??

*

   ¿Megan cuidando de Castiel? Claro que nada bueno saldrá de eso. Los demonios parecen incapaces de empatizar o querer, aunque bastante cerca estuvo Ruby con Sam en la cuarta temporada (yo la amaba, sobre todo después de Cielo e Infierno, incluso se vio cierta química con Dean). Una vez escribí sobre eso, que ella, a su manera, amaba al menor de los Winchester pero era una demonio y en consecuencia actuaba. Trabajando para liberar a Lucifer, nada más y nada menos.

   Y sí, Garth es un personaje entrañable, pero Supernatural nos tiene acostumbrado a este tipo de personajes. Los que aparecen en uno o dos episodios y ya. Pasó con aquella demonio en Ciudad Pecado, en la tercera temporada, uno personaje femenino con el cual Dean sacó chispas en aquel sótano con la entrada cubierta de escombros, había, indudablemente tensión sexual y hasta emotiva más tarde; igualmente estuvo aquella jovencita en la sexta quinta temporada, cuando el joven brujo logra cambiar su cuerpo con Sam, creo que el personaje se llamaba Nora y terminaba poseída por un demonio que andaba a la caza del mayor de los Winchester. La jovencita se reía y actuaba con unas ganas que encantaban. Y como ellas ha habido gran cantidad de personajes interesantes. Sin ir muy lejos, Eliot Ness y Ezra, la sheriff y Frank. Garth es otro de ellos.

   Este flaco, con diferentes atuendos, nos recuerda a los Winchester cuando comenzaban y no únicamente se presentaban como agentes del FBI, pero lo que me hizo reír una barbaridad fue cuando sacó el muñeco ese tipo muppets, ¡la cara de Dean!, y sin embargo la niña terminaba confesándose con el muñeco, toda asustada de ser detenida por beber un trago de adultos. Fue un buen personaje, y espero que regrese, pero me parece que no ha dado todo lo que podía en este episodio. Su actuación fue muy secundaria. Hay que recordar a la Jo de la segunda temporada cuando se une a los muchachos para cazar al monstruo que mataba catiras en aquel viejo edificio al lado de una prisión, todo lo que se lució la catira al vigilar, ser atrapada y servir de carnada, aunque nunca fue la preferida de nadie (porque gustaba de Dean). Fuera del detalle de los abrazos, me agrada que Garth, por fin, pusiera sobre el tapete el tema del fantasma de Bobby, sobre lo cual Alicia gruñó más tarde que era injusto que Bobby no le respondiera a Sam cuando le buscaba con la tabla ouija, lo que se explicó por sí mismo en el capítulo siguiente (en Supernatural algo que parece inconcluso o no claro, se resuelve luego y encaja). Los hermanos tuvieron que hablar de los fantasmas, o del “fantasma” que les sigue, porque algo movió esa espada a las manos de Dean, como si de un truco jedi se tratara.

En cuanto a los bro., es bueno ver que Sam está recuperándose positivamente, me gustó ver a ambos trabajando juntos nuevamente en un caso. A mí este Shojo más me pareció esta chica del Aro y me llamó mucho la atención de que la única forma de verla fuera estando ebrio. Cuando los bro estaban en esa oficina tomando y viendo ese video de seguridad, creo yo que hasta Sam a mejorado su resistencia al alcohol, aunque fallara un poquito tratando de decir bosque y se enredara más tratando de dar la definición con más palabras. (Me dieron unas ganas de abrazarlo y apapacharlo bárbaras!) Y cuando Sam se burló de Dean, “Can you even get drunk anymore? It’s kind of like drinking a vitamin for you.” Tiene tanta razón, hasta me parece haber imaginado que Dean por unos caps. dejó de tomar alcohol. Y ver a Dean junto a ese trabajador asiático del restaurante preparando la espada que podría matarla fue tan divertido! Y cuando Sam toma un taxi porque no está en condiciones como para manejar. (Ah que chico más responsable!)

*

   Si, es totalmente risible que para ver a esta criatura en particular hubiera que estar ebrio. Y Sam es como mis amigas que sostienen que Dean bebe demasiado, con ese “¿Crees que puedas beber más para resolver este caso?”, fue divertido. Y fíjate, siguiendo la tónica de supernatural, es Sam el borracho quien al final ve a la criatura, aunque Dean tiene que matarla. Pero momento realmente divertido y embarazoso, les pasa mucho, es cuando el socio de la compañía les descubre ebrios en su oficina. Finalmente llegamos a Bobby.

Lo sospechamos desde un principio! Que Bobby se había quedado, que no había cruzado la línea con esa parca. Pero jamás imaginé verlo justo en este cap. O.O! Es que claro, son sus hijos y estaban en problemas! Y un padre hace lo que sea por ellos. Volver a verlo aunque sea un ratito fue gratamente reconfortante por como van las cosas. Me emocioné hasta las lágrimas cuando trató de comunicarse con los bro. pero ellos no lo vieron ni escucharon. Cuando Dean regresó por su petaca olvidada, algo me decía que no iba a poder verlo todavía. Que crueldad! Ahora, parece que tendremos que esperar hasta el sgte. cap. para saber más de qué pasó con Bobby porque yo tengo la sensación de que no es del tipo stándar de fantasma, que sino ya se hubiera comunicado con los Winchester hace rato, ¿no? Por cómo van las cosas mejor me preparo etílica y mentalmente para lo que se vendrá en los últimos caps., ya que como no consiguen avanzar mucho con los Leviatanes, dejaran todo el angst de seguro para el final!

Un abrazo, A.

*

   Como leí algunos comentarios previo a ver el episodio, sobre lo conmovedor que fue el final, me extrañó un poco mientras lo veía; como dices, fue divertido, ameno, otra criatura, un ser que podía ser lanzado contra otros para provocar sufrimiento y muerte, realmente muy en el estilo de esos monstruos de películas japonés o asiáticas, parecida a la chica de El Fotógrafo, la cosa esa de La Maldición y la de La Llamada (o El Aro), engendros de los cuales es mejor saber que existen, ¿no? (me pregunto si dentro del folklor japonés, en verdad, tal criatura existe). Pero por lo demás, el episodio no parecía para tanto, ni siquiera ver a Bobby ahí, molesto porque los muchachos no pueden mirarle. Cuando Dean regresa y dice “Ahí estás”, y Bobby casi traga creyendo que le ve, pero el cazador va por la famosa petaca, si fue doloroso y entendí los comentarios. Y todo eso logrado en quince segundos.

   Ahora voy con el episodio 19, ese que no quería abrir, Of Grave Importance. De entrada aclaro que nuevamente debí enfrentar las molestias de mis amigas, desesperadas porque ocurra algo que sólo existe en el mundo del fandom (y tal vez en un canal como HBO), no eso que los escritores hacen para “molestarles”. Fue un gran capítulo, al menos para mí que me gusta la serie, me agrada Sam y adoro a Dean como el sujeto que tiene la vida que uno desea llevar (bueno, sin tanto drama o maldiciones, pero si corriendo aventuras, acostándose con muchas mujeres, lanzar puñetazos y salir bien parado, por no hablar de devorar comida chatarra y tomar cervezas). Yo me siento a ver sus aventuras en un espacio de una hora a la semana (que se hace poco, sobre todo en los intermedios), sin imaginar o esperar que veré a Dean empujando a Castiel contra una pared, besándole luego (que, y estemos claro, Castiel se lo merece), y muchos menos Wincests. No por reparos morales ni nada de eso, sino porque sé (como decía saberlo Becky) que es un programa de televisión de la Warner donde jamás permitirían que eso ocurriera. Repito, no es HBO. O FOX.

   Los hermanos reciben una llamada de una vieja conocida, una cazadora de nombre Annie Hawkins (Jamie Luner), quien les cita para entregarles cosas que eran de Bobby. La mujer aún trabaja y llega a una fea casa donde a unos adolecentes que estaban dándose besitos a pesar de la mala fama del lugar (¿lo ven?, lo tradicional, lo conocido, unos chicos tontos que no oyen advertencias y entran a la casa embrujada y mueren, ¿a quién no le gusta eso?). Al sentirla los muchachos corren y una figura en verdad enorme e imponente les corta el paso, diciéndoles que no debieron entrar. Annie aparece y los encuentra muertos, pero desde que vi al sujeto algo me hizo dudar que fuera el villano (aunque su silueta asustaba). Los hermanos llegan al lugar de la cita, ella no aparece, y mientras esperan tienen una conversación sobre Annie, la cual tuvo algo con Bobby, al estilo descanso entre casos, algo de trincheras tipo Hemingway. Dean no puede soportar callar y comenta que también ellos tuvieron acción a lo Hemingway. Sam aclara la garganta diciendo que esas cosas ocurren y Dean le mira impactado. También Sam se acostó con ella después de una cacería, cuando no tenía alma.

   Carajo, cómo me habría gustado ver el rencuentro, los dos frente a frente con la cazadora… pero ella ha desaparecido, la buscan en la casa y nada. Sabemos que Bobby está amarrado a la petaca que Dean carga en la chaqueta, por eso cuando Sam intentó contactarlo, a escondidas de Dean, este no apareció. La casa está llena de fantasmas y uno es malvado y quiere el control sobre los demás. Es él quien mata y oculta los cuerpos para que los fantasmas queden atrapados en el horrible lugar. Fuera de la conversación  sobre trincheras, me gustó una barbaridad cuando Dean sale de la ducha y lee el mensaje de Bobby en el espejo. Qué cara de impresión.

   Disfruté el capítulo. Me gustó saber qué ocurría con los fantasmas, porqué se iban deteriorando o porqué atacaban a las personas (van enloqueciendo). La trama tuvo mucho de dos cintas que me gustaron, Sexto Sentido, con aquello de los muertos rodeándonos en casas y lugares con “ambiente”, y Trece Fantasmas, allí, encerrados, furiosos algunos. No me gustó tanto que mataran a Annie ya al principio, pero me agradó su punto de vista claro, no quedarse, continuar y descansar. La mujer misma era una versión más joven de Ellen, muchas lo son en la trama, pero, repito, saber que tuvo su pasado con los Winchester la hacía interesante. Me pregunto si sería del tipo “vamos a pasar el rato para quemar tensiones”, o el de la cazadora al estilo Dean que a todo mogote le lanza palos.

   Por fin los muchachos saben que Bobby está ahí, y aunque no parecen tomárselo muy bien, en especial Dean, les recuerdo que estamos hablando de Supernatural, serie donde pocas cosas no terminan calzando, para bien o para mal. Bobby no termina de explicar por qué no cruzó. De buenas a primeras uno puede pensar que lo hace para acompañar a los Winchester, a sus muchachos (aunque el Bobby real no fuera tan sentimental), pero cuando dice que tiene asuntos pendientes creo que únicamente está pensando en su enemigo, su asesino, Dick Roman. ¿Muere Bobby para que eso ayude al final en la lucha contra los leviatanes? No me hago muchas ilusiones, repito, me parece que estos villanos quedaran para la temporada que viene. De no ser así, espero no salgan del problema con alguna guarrada.

   ¿No extrañan los tiempos cuando Dean dormía sin chaqueta? ¿O cuándo se miraban feo a la hora de pedir desayuno, o la mala cara de Sam cuando Dean coqueteaba abiertamente con cada mesera? Carajo, extraño la chaqueta negra y hasta el impala.

   Pero cómo dice la amiga Ally (no sé dónde lo encontró), anuncian para lo que queda de temporada: “y TODO lo que se nos viene! por ahí leí que vuelven a salir los arcángels (2), un nuevo profeta Kevin, un alfa que si no me equivoco es el vampiro, vuelve Crowley, Meg, yyyyyy dicen que en el cap final acaba en cliffhanger (ninguna novedad no?) que deja a dos de los personajes favoritos de los fans en un lugar inesperado”.

   ¿Dónde estará Crowley y que estará tramando? ¿En qué andará Meg que le da vueltas a Castiel? ¿Sabremos algún día el gran plan de los leviatanes? Son las preguntas que les hago a mis amigas, no todo puede irse en soñar con fics, o esperar que a Dean o Sam les den un mal golpe, caigan y se les vea el calzoncillo o la barriga.

   Supernatural es mucho más. Es un culto. Y como tal, obligatorio aunque no salgamos contentos.

LA CHICA TATUADA Y EL NUEVO PROFETA

Julio César.

NOTA: Acabo de ver el episodio 20. ¡Vaya! Bobby, sí tenía algo que hacer. Revelar el gran secreto… y qué secreto.

EN RIO REVUELTO… GANA ALGUN VIVO

abril 30, 2012

DEPORTIVOS

   La novia lo botó y ahora busca algo más simple… con algún chico guapo del edificio.

   Aunque medio borracho, lo del bronceador con aceites en el culo que le quiere aplicar el amigo, le extraña.

COMERCIALES

Julio César.

MARTA COLOMINA, TAN LINDA; ROBERT SERRA Y MIGUEL PEREZ PIRELA RENEGANDO DE APONTE APONTE, OTRORA IDOLO DE LA REVOLUCIÓN

abril 30, 2012

…CADA UNO MÁS DESACERTADO QUE LOS OTROS

   Fue grato volver a ver y escuchar a la profesora Marta Colomina disertar sobre varias cosas del acontecer nacional; ella, aunque puede ser apasionada o “talibánica” (según sus enemigos), siempre habla con base en la realidad; no se le oye inventar o calumniar, tampoco forzar la realidad o los hechos (y menos en GLOBOVISION, eso de mentir y calumniar sólo puede hacerlo el Gobierno, a los demás se las aplica CONATEL). La mujer se mostraba preocupada por las denuncias pública lanzadas por alguien que emergió y creció en las entrañas de esta revolución de izquierda, el ahora llamado delincuente por sus hasta ayer socios y defensores, el ex magistrado Eladio Aponte Aponte. De lo denunciado por el hombre se podría creer que Venezuela está en manos de delincuentes que trafican con drogas, poniéndonos en la mira del infierno que fue Colombia hace años (antes de Uribe Vélez), o como ocurre ahora en México. Y uno no lo entiende, ¿cuánto más necesitan robar y acumular para sentirse gente? ¿No bastaba un millón de millones de dólares que también necesitaban narco dólares?

   Pero donde estuvo en su punto la mujer fue cuando aseguró que la creación a manos del presidente Chávez del comando anti golpe (seguramente para que no se levante otro Chávez demagogo por ahí), para intentar asustar a la Oposición, era una medida desesperad que contradice, o les desmiente, cuando aseguran que la Fuerza Armada, y sus bayonetas, están al servicio de la revolución. La verdad es que ya ésta no cuenta con nadie que no deba salvarse de juicios por sus notorios delitos (CONATEL inventando crímenes a la vista del público, los narco generales que de haber investigado años ante les habría dejado bien parados).

   A diferencia de ella a la que no la pueden contradecir en la razón para crear el comando anti golpe, aparece del otro lado el falaz Robert Serra, diputado por el 23 de Enero, parroquia donde se abusó de menores. El novel diputado asegura que al magistrado Aponte Apronte, la Oposición le quiere convertir en un héroe… el mismo día que el gobernador del Zulia, Pablo Pérez, acusaba al ex magistrado de ser tan basura como el Gobierno al que servía. Que la gente mire con asco al ex magistrado y al hombre que le encumbró, no detiene al diputado títere de La Habana en su afán de mentir, llevado por la necesidad que tienen de desviar de los verdaderos jefes del Cartel, las graves acusaciones lanzadas por el hasta ayer uno de los más ilustres jueces chavistas.

   No mucho mejor le va al autonombrado politólogo y filosofo chavista Miguel Pérez Pirela, quien acusa a todo el mundo de montar un show mediático con el caso Aponte Aponte… Pero, ya va, caramba, uno de los jueces más dilectos de la revolución, que persiguió y encarceló a gente que molestaba a Hugo Chávez, por órdenes suyas, confiesa que ese mismo régimen persigue gente sin pruebas, las encarcela con juicios amañados y encima encubre el narcotráfico… ¿y Pérez Pirela que trabaja en VTV y que de todo hace un show grotesco que compite a veces con ventaja con La Hojilla, le sorprende que con eso se arme un show mediático? ¿Le parece que no hay elementos sensacionales en el caso? ¿Qué el juez usado por el presidente Chávez le esté delatando ahora no merece un titular? ¿Seguro que sabe de medios de comunicación, señor politólogo y filosofo Miguel Pérez Pirela?

   ¿Ve por qué nadie mira sus canales de televisión, oye sus emisoras de radios o lee sus diarios? No es culpa de GLOBOVISION ni de EL NACIONAL… es que ustedes están al frente de tales medios y, de informar, no saben nada.

…CUANDO NO SE SABE NADA DE NADA

Julio César.

GENERACIONALES

abril 30, 2012

 MANO AMIGA

   El secreto estaba en el tacto… del trato.

   El más joven gruñe cuando las manos lo recorren, esos brazos fuertes le encantan, también ese torso duro. Lo besos son mordelones, rudos, nada de maricadas suaves. Y cuando las manos iban a sus nalgas, apretando…

   -Espere, señor González… ¿seguro que no volverán todavía? –inquieto le pregunta.

   -Tranquilo, yerno, que fueron a comprar zapatos. Y dígame… esas bolas chinas que le regalé para abrir el asunto… -y la mano se mete bajo el calzón.

OLIENDAS

Julio César.

JAKE Y EL CALORON DEL DESIERTO

abril 26, 2012

 DAVID BECKHAM?

   Cuidando la imagen…

   Mientras grababa la cinta aquella sobre los marines en el desierto, Jarhead, obligado a ensayar una y otra vez con esos tipos escenas de mucho homoerotismo, comenzando por las peleas abrazados en el piso o el baile con el hilo dental, Jake Gyllenhaal pasa cada calorón que lo trastorna. Aunque no tanto como para arriesgar su buen nombre, por lo que el dulce chico tiene que resolver y llenar todas esas urgencias y necesidades con lo que buenamente tiene a mano. Y cómo la usa. El tierno galán ignora que los compañeros ya sospechan algo, y que mientras gime, empuja y se soba, ya más de uno quiere ayudarle a que prescinda de los falso y acepte lo real y humano. Y vamos a estar claro, ¿quién, encontrándole así, no le metería mano o algo más?

AHORA LE TOCA A JARED CON ZAC…

Julio César.

EL SUEGRO LO ENVICIA… 19

abril 25, 2012

…LO ENVICIA                         … 18

   Este relato me lo envía por correo un conocido de la casa, LeRoy, y es bueno, aunque es una mala traducción que me tomará tiempo medio hilar. Este relato que NO ES MÍO, lo llevo más bien como una pequeña adaptación. Que el autor no se moleste, por favor. Bien, la trama: un chico muy joven sueña con ser físico culturista y se casa con la hija de un ex culturista, el cual termina convirtiéndole en el juguete sexual de todos los hombres. Disfrútenlo.

……

Título: Muscle Pussy

De: hgenyc9261@gmail.com

   Despertaba tantas pasiones…

……

   Si, jura que no asistirá, pero mientras va acercándose el sábado, Bobby no puede dejar de sentirse caliente y frío imaginando una reunión con Kent y sus amigos. Sabe que estarán allí esos que le conocieron tan íntimamente en el sauna, pero así mismo irían novias y porristas, ¿verdad? También había invitado a Alice, es decir, no estaban pensando en emboscarle, tan sólo era una típica reunión social de atletas jóvenes. Y él necesitaba amistades, gente de su edad que hablara de otros asuntos que no fuera que todavía no encontraba trabajo, o frases como las de Tony cruzándose tras él al salir del comedor, pegándole las caderas del culo y preguntando quien quería zamparse una buena salchicha… mientras ven un juego en la televisión.

   Y, viéndolo bien, entre ejercitarse, presentarse en una que otra competencia y buscar trabajo, no tenía tiempo para nada más. Nada. Y Alice ya comenzaba a quejarse de ello.

   Todo eso lo piensa el muchacho mientras levantaba las pesas con el impulso de sus piernas, procurando distraer la atención de lo que realmente estaba ocurriendo. Intentaba agotarse con los ejercicios, pero aún así era consiente de que mientras cruzaba el gimnasio con sus ropas ajustadas, buscaba la mirada de interés de algún tío. Aunque nadie parecía darse por enterado. Se pregunta si su nuevo gesto perenne, de preocupación e irritabilidad, unido a su impresionante tamaño y musculatura no intimidaba a los demás. Le veían grande y fuerte, y no podían imaginar que bajo toda esa fachada latía un culo ansioso de ser atendido por verdaderos machos. Y a pesar de todo, el joven se resistía también a recaer en la práctica.

   Tenía que ser un hombrecito serio, no dejarse arrastrar por ese deseo extraño que su suegro, sin querer (creía él) había despertado en su culo. Seguramente también Ben andaría ahora preocupado por todo lo ocurrido, por su hija…

   No sospecha el inocente muchacho lo que el vil suegro planeaba para él.

   El cual continuaba torturándole. No quiere pensar en ello, en hombres, en su suegro o en su cuñado, pero llegar a casa y encontrar a Ben y Tony, en bermudas, mirando algún juego por televisión, reparar en sus brazos fuertes, en sus piernas recias, le trastorna. Intentaba coordinar ideas y controlar la voz mientras estos, sin prestarle mucha atención, indagaban sobre su día. Al muchacho le costaba porque la respiración se le dificultaba, su mirada iba a esos entrepiernas y tan sólo podía recordar, con añoranza y ganas, sus enormes vergas clavadas en su culo. Pero no debía…

   Y, claro, no era por ello que saliera del cuarto de baño, todo húmedo, envuelto en diminutas toallas, o que tomara largos baños en la piscina con sus speedos más pequeños, que clasificarían fácilmente de tangas. No, no es que estuviera buscando provocar una reacción de los otros dos hombres. Aunque, Dios, estaba tan caliente… Pero resistía.

   A la noche siguiente, con Alicia trabajando hasta tarde, tomó una ducha caliente y se acostó desnudo, sin malas intensiones, aunque la puerta de su cuarto quedara medio abierta en un “descuido”. Su corazón palpita locamente cuando oye llegar la camioneta del suegro, regresando de la construcción con Tony. Les oye hablar, Ben va a la cocina, Tony sube por algo. Ojos cerrados, tenso y ardiendo por dentro, finge mecer su culo en medio del sueño, con las piernas separadas, ofreciendo una maravillosa vista de su culo redondo, rojo y lampiño. Oye la puerta abrirse un poco más, escucha el jadeo contenido de Tony. Y no, él no quiere, se dice mientras ese coño que tiene por culo se moja y palpita. No quiere ceder, tal vez por ello no se mueve, no alza las nalgas abriendo su hambriento culo invitándole a alimentarlo con su buena pieza de carne. Y frustrado imagina que eso es lo que disuade al otro (seguramente pensando que las cosas con el marido de su hermana habían llegado muy lejos), que cierra la puerta y se aleja.

   El muchacho, a solas, jadea golpeando el colchón. No lo entiende. No quiere buscar machos, pero se estaba ofreciendo en bandeja de plata y el joven hijo de puta de su cuñado no se aprovechaba.

……

   Sonriendo, ojos brillantes, Tony entra en la cocina donde su padre bebe una cerveza. El joven toma otra.

   -Está caliente, papá. Bastante. Dejó la puerta y su culo bien abiertos. –informa, bebiendo con ansiedad.- Y cuesta bastante rechazar ese dulce melocotón.

   -¿Crees que no lo sé? Con esas trusas diminutas en la piscina es capaz de parársela al heterosexual más grande de este mundo. –gruñe Ben, mirando hacia las escaleras que suben. Seguramente considerando lo increíblemente caliente que sería subir y penetrar a su yerno en la cama que comparte con su hija, haciéndole gritar de lujuria por más. Bota aire tan frustrado como Tony (y el mismo Bobby).- Pero hay que aguantar.

   -¿Supones que…? –sonríe maligno.

   -¿Lo de la fiesta de Kent con Alice a su lado? Si, se volverá loco y hará una escena. Es una puta ansiosa. Su culo pide a gritos machos. Lo supe cuando Alice lo trajo a casa y se quedó mirando mis brazos y tu entrepiernas. El pobre chico es un dulce y confundido marica que se cree hombre. –toma más de su cerveza, sonriendo.- Creo que casi le hicimos un favor cuando le enseñamos su papel en esta vida. Como perra de los hombres sí quedará satisfecho y será feliz.

   -¿Enseñamos? –Tony ríe como una hiena.- Papá, lo enviciaste. Hiciste que ese culo se le calentara nada más con ver, escuchar u oler a un hombre.

   -¿Y no te gusta la idea? ¿Tener a mano a una putita caliente que nunca pedirá nada ni se preñará para meter tu verga las veces que te de la gana?

   -Pero Alice… -duda.

   -Eso terminará pronto. En la fiesta de Kent.

……

   Aunque contento por la decisión de Alice de acompañarle a la reunión, Bobby no dejaba de sentirse algo inquieto cuando la tarde del sábado va cayendo. Tomando una larga ducha, y afeitándose totalmente según es su costumbre, no quiere pensar en ese fuego en sus entrañas. Imaginando que será algo informal de un caluroso sábado por la tarde, el joven viste un viejo y desteñido jeans, bastante ajustado, así como una camiseta sin mangas. Mirándose al espejo, aprobadoramente, el joven se dice que no desea verse menos que esos reconocidos atletas.

   -Debimos invitar a Tony. –comenta Alice, subiendo al coche.

   -Lo hice, pero no me respondió nada. –informa él, conduciendo hasta la dirección dada por Kent días antes. Una vez frente a la vivienda encuentra un lugar para estacionarse y con un mensaje de texto indica al deportista su llegada.

   -Bonito lugar, se nota que le va bien. –comenta Alice y Bobby no puede menos que mirarla, ¿acaso le insinuaba algo?

   Llaman al timbre y Kent en persona, enorme y musculoso, aparece en el marco de la puerta.

   -¡Bobby! –mira a la bonita morena de largas pestañas.- ¿Alice? Es un placer, soy Kent. –y galante besa su mano, ella le sonríe. Se vuelve hacia el joven culturista.- Me alegro que hallan llegado. Permíteme decirte, Bobby, que te ves bien.

   -Debe verse. -comenta Alice algo aguda.- Se pasa horas ejercitándose.

   -Alice…

   -La perfección cuesta, preciosa. –Kent le guiña un ojo y ella sonríe halagada, entrando, cuando Bobby llega a su altura, dice más bajo.- Si, Bobby, te ves muy caliente… -y sin que la mujer lo note, atrapa con una de sus enormes manos una de las redondas y tersas nalgas del joven, haciéndole enrojecer de nervios y emoción, obligándole a entrar.

   -Oh, pensé que era una fiesta. –comenta Alice, entrando en la sala.

   Bobby, confuso y algo decepcionado, nota que no hay tantas personas como esperaba. Tan sólo unos diez chicos y algunas chicas que ríen en voz alta, tomando algo, medio bailando al son de la música, distribuidos en pequeños grupos.

   -¿Son todos? –Bobby le pregunta a Kent.

   -Bueno, me metí en problemas con mi novia, así que no vino y no dejó que asistieran las porristas. Muchos de los chicos, para no perder… -le sonríe a Alice, quien entiende y sonríe también.- …Privilegios, decidieron seguir con ellas. –ríe mirándoles.- Supongo que eso los hace míos, ¿no? Vamos a tomar asiento.

   -¿Becky? –exclama en ese momento Alice, mirando a una joven pelirroja, quien al verla grita y ríe, acercándose.- Bobby, mira, es Becky. –hay un intercambio de saludos.- No te veía desde la graduación.

   -Trabajo mucho y… -mira a los chicos.- …Trato de divertirme de vez en cuando, no tengo tiempo para mucho más. Bobby, te ves genial. Amiga, me cuentan que eres asistente de chef.

   -Pues si, se me da bien. Estoy aprendiendo todo lo que puedo para algún día abrir mi propio sitio.

   -¡Genial! –y mientras intercambian informaciones, Alice comentando que hay un curso en marcha en París al que le encantaría asistir, se alejan en busca de una bebida.

   -Parece que sólo seremos tú y yo. –Kent regresa a Bobby al presente.

   -Así parece. –susurra, mirando todavía a Alice, hablando de su gran sueño de ir a Europa y aprender con los grandes de la cocina. Sabe que la mujer le adora, pero se pregunta si no estará algo arrepentida de una boda tan súbita.

   -Vamos. No te queda el preocuparte. –le gruñe Kent, atrapándole un hombro y llevándole hacia un sofá, cayendo ambos en él.

   Bobby se tensa, el muslo firme y musculoso de Kent se aplasta contra el suyo. Con la boca algo seca, el rubio culturista sigue con la mirada al grupo de chicos y chicas, en especial a Alice que ríe mientras habla con la tal Becky y un sujeto de tipo italiano que las mira como considerando proponerles montar un trio. La enorme mano de Kent cayendo en su espalda, le sobresalta, trayéndole al presente, reparando de pasada en la mirada brillante y húmeda del otro, preguntándose qué tanto habrá bebido ya Kent.

   -¿Te dije lo bien que te ves? Esos pantalones se aferran muy bien a tu trasero, aunque me gustaban más aquellos shorts que llevabas en el gimnasio, abiertos sobre la raja de tu culo.

   -Eh, si… -el muchacho se sonroja violentamente.- Eso fue un accidente.

   -¿En serio? Es una lástima. Creo que tú paseándote por ahí con un shorts abierto sobre tu raja es una de las escenas más calientes que he visto. –se le encima un poco, y si, su aliento huele a alcohol.- Seguramente tienes un culo suave a los dedos y dulce al paladar. Dime, ¿muchos lo abren con sus lenguas? Apuesto que si.

   -Yo… yo… -rojo de rostro, intenta ponerse de piel, pero Kent le hala por un brazo, echándole hacia atrás nuevamente, cayendo sobre la mano abierta que colocó allí. Bobby jadea. ¡Estaba sentado sobre la mano de Kent!

   -¡Mierda! Tu trasero está tan caliente. –gruñe el atleta, mordiéndose el labio inferior, agitando con dificultad por el peso sólido del chico, los dedos bajo su culo.- ¿Así que este es el maravilloso coño rosado y lampiño que agota a los hombres del que tanto he escuchado?

   Y los dedos se agitan, buscando la raja sobre el pantalón, y la mirada de Bobby se nubla, su respiración se espesa. Puede mirar a Alice que ríe y habla al otro lado del cuarto; Kent ya no le aferra, podía ponerse de pie y escapar de semejante agarre.

   Pero no lo hace. Su culo palpita hambriento, necesitado de hombres, de enormes vergas erectas… de semen caliente llenándole y chorreando luego.

   Necesita ser usado. Quiere servir a ese tipo.

CONTINÚA … 20

Julio César.

ROBERT SERRA Y LA OBSESION POR LOS TESTICULOS

abril 25, 2012

CHAVEZ Y DIOSDADO ENREDADOS OTRA VEZ

   No salen de una…

   La revolución ha caído en la crisis que todo el mundo les advirtió que caería. Con un país paralizado en sus servicios públicos, cundido de hampones y violencia, el Gobierno no puede hacer campaña para las presidenciales publicitando sus éxitos (¿cuáles?); cosa que por lo demás, el éxito, habría sido muy difícil que lo alcanzaran cuando dentro del partido socialista sólo hay ladrones, incompetentes, o incompetentes ladrones (dicho en cualquier orden quedan igual de mal), por ello se lanzan en una campaña política fálica, que no sorprende a nadie conociéndose a los personajes. Hugo Chávez, presidente de la república dice que Capriles Radonski no tiene pelos en los cojones, y que a él le consta (uy); por su parte, el diputado Robert Serra, el mismo señalado de proteger a la gente que abusó de aquellos niños en el 23 de Enero (él sabe de que habla todo el mundo), grita, también porque le consta, que Capriles Radonski no tiene testículos para gobernar este país.

   Pasando de largo sobre el hecho de que Chávez y él, con los malos que son para todo lo que no sea violar la ley, han mandado durante casi catorce años, y que entonces cualquiera puede, resulta extraño que una gente que no sale de debajo de las bolas de Fidel Castro (que de tanto halones ya las tienen llegando al piso aunque a su edad ya no lo nota), hablen de las pelotas de cualquiera. O será que, nuevamente, proyectan. Señores, dejen la bolas de Capriles Radonski en paz, o lo que quieran verle, por Dios, pídanselo en privado, no se muestren tan urgidos; hablen mejor de lo que han resuelto, servicios públicos como una pepa, AgroPatria creciendo que da gusto, comida en todas partes y ni el robo de una patineta en todo el territorio nacional. Saquen la cabeza  de la bragueta de ese señor y digan que es lo que han hecho ustedes que, según, les valida para continuar.

DIOSDADO CABELLO TEME…

Julio César.

IDENTIDAD

abril 25, 2012

…LAS GANAS

   Lo bajaba lentamente…

   Aunque era un prestigioso médico del centro de salud, al doctor Jiménez mucha gente no le ubicaba hasta que iba a tomar una ducha… momento cuando todos reconocían esa cara que tanto les gustaba.

VIVIENDO EL SUEÑO

Julio César.

CONTROL LABORAL

abril 22, 2012

VOLUNTARIADO

   Hay quienes juegan con el hambre de sus empleados…

   Mi amigo Roberto siempre hace pasar a sus empleados por el aro. O se les mete, no me queda muy claro. A veces uno le visita y se encuentra atendiendo, o siendo atendido por uno de ellos. Hace poco me tocó ver esta vaina. Roberto había gritado y gritado porque el equipo no vendía suficientes extintores, y terminó sacando el mal genio a llevar aire, señalando a uno de los empleados. Nervioso, el hombre, un tal Soto, le miraba suplicante, lamiendo lento, creo que saboreando mucho el momento a pesar de la sala llena con los otros vendedores que le miraban con disgusto. El tipo se veía que tenía práctica con Roberto, porque se hizo de todo su disgusto de un bocado, manteniéndolo allí y tragando duro. Notando la rabia de los otros trabajadores por ese trato, me retiré, no sin antes tomar esta foto. Sin embargo, todavía pude escuchar al cabrón de Roberto decir:

   -Arréchense todo lo que les de la gana, pila de inútiles, tan sólo Soto cumplió con su cuota y el premio es todo suyo. Esfuércense más si lo quieren también.

VIEJO MAÑOSO

Julio César.

JARED HACE CAER A JENSEN… 10

abril 22, 2012

JARED HACE CAER A JENSEN                         … 9

   La siguiente historia es un Padackles. Un chico deja muchas cosas atrás en pos de un sueño y luego entiende que no había necesidad de sacrificar nada. Me gustan esos mensajes desde Brokeback Mountain. Si puedo, termino los otros. Por cierto, este relato NO ES MÍO. Tiene partes subidas de tono.

……

Titulo: I found, baby

Autor: River_sun

   -¡Es su culpa!

……

   Dios, está deprimido, reconoce doblando la cintura y apoyando la barbilla sobre las manos que están el la baranda. Debería estar feliz, el negocio marchaba mejor que nunca, y con suerte sería tan sólo el principio. Por fin. Y sin embargo sólo puede pensar en Jared, en Jared que parece creer que volverán a lo de antes… Antes, cuando se amaban con todo el corazón. Lo que ya había demostrado que no funcionaba. Con Jared conoció la dicha, fue increíblemente feliz en medio de una vida que odiaba. Pero también fue Jared quien produjo el mayor dolor de su vida. Recordar aquellos días, semanas y meses cuando se separaron…

   Cierra los ojos, con pesar; alegres carcajadas le hacen abrirlos, abajo, hermosos niños de todos tamaños y colores, aplauden emocionados cuando colocan sobre su base el enorme árbol. Seguramente ya sueñan con el día de Navidad… y sus regalos. Esas caritas extasiadas son otro clavo en la cruz para el rubio, el cual sonríe sin embargo. Sus sobrinos ya deben estar grandecitos, esos niños de los que nada sabe. Bota aire, luchando contra el pesar que amenaza con embargarle, alzándose en toda su estatura y frotándose los ojos, con una mueca de sonrisa.

   -¿Estás bien? –la suave y solícita voz de Jared a sus espaldas, le sorprende.

   Se vuelve y le mira, descuidadamente, y por un segundo todas sus inseguridades, pesares y amarguras se dejan ver.

   A Jared le duele ese vacío, esa tristeza que ensombrece sus bellos ojos, y le toma el pecoso rostro entre las manos, besándole suavemente. Necesita borrar ese pesar. Y su sonrisa se ensancha cuando Jensen responde, dejándose llevar. No puede evitarlo, le abraza con fuerza, todo brazos y manos. Hala todavía más al sentir la tensión del rubio, para reír al sentirle relajarse, pegándose a su cuerpo. Jensen necesitaba eso, saber que no está solo. Y cierra los ojos al esconder el rostro en su cuello, el corto cabello cosquilleando en su nariz. Se siente tan bien, es tan feliz, que está a segundos de cometer un grave error…

   Decirle a Jensen Ackles cuánto le ama…

   Pero no, tiene que ir paso a paso, no cometer los errores que le separaron del rubio años atrás. ¡Pero costaba tanto no abrirle su corazón en ese momento…!

   -¿Ya te sientes bien? –pregunta cuando Jensen abandona sus brazos, aún así Jared no se siente con fuerza para dejarle ir del todo, atrapándole una muñeca.

   -Ahora si. Ver a esos niños… -los mira y suspira.

   -Dios, ¿ni siquiera has vuelto a Richardson para ver a tus sobrinos? -suena realmente sorprendido, y sabe que ha dado un traspiés cuando Jensen le mira tormentoso.

   -Claro, voy a llegar a casa de Josh en mi Porshe rosa, cargado de extravagantes regalos; sabes que soy el hermano favorito de Mack y Josh. –no le deja hablar.- Por favor, no discutamos, no ahora. –le sonríe tomándole el rostro entre las manos, mirando sobre su hombro.- Detrás de ti hay una librería, me pregunto si tienen algo nuevo.

   -¿Del Círculo de Lectores o sobre sexo en sanitarios? –le sonríe. No tenían tiempo para eso y lo va a decir cuando Jensen le empuja.

   -Veamos.

……

   No, no había tiempo para esto, se dice Jared, sentado sobre la tapa cerrada de un inodoro, con Jensen a hojarasca sobre sus muslos, atrapándole mechones de cabellos mientras le besa de una manera hambrienta y sucia, hay mucha saliva y succiones. No había tiempo, se dice Jared mientras mete sus manos dentro del saco y aprisiona esa piel cálida y firme sobre la camisa, las manos a la espalda, halándole, profundizando ese beso apasionado. Sus dientes atrapan la lengua de Jensen y raspa un poco en ella, disfrutando del gemido lujurioso y gatuno del rubio, las dos vergas imposiblemente erectas, una contra la otra, frotándose sobre las ropas.

  -Vamos a mi apartamento. –le gruñe Jensen, frente contra frente, sonriendo aunque respira pesadamente.- Lameré cada pedazo de tu cuerpo y meteré mi lengua en cada resquicio hasta que llores pidiéndome que te deje llegar o morirás. Y puedo conseguirlo, créeme. –le ofrece, ronco y oscuro llegándose a una de sus orejas, mordiéndola suave.- Conozco trucos.

   -Yo… Vamos a almorzar primero. –croa el castaño, temblando, imaginándose de espaldas en la enorme cama de Jensen, una rodilla flexionada y el rubio explorando entre sus piernas, bajo sus bolas, la lengua penetrándole. ¡Y la sabía mover tan bien el hijo de perra!

   -¿Te ofrezco sexo sucio y guarro y tú quieres comer? –parece sorprendido.

   -Yo aceptaría, amigo. –responde una riente voz de hombre joven que se aleja, oyéndose luego el sonido de un lavamanos, sorprendiéndoles al punto que casi ríen rostro contra rostro.

   -Te tengo una sorpresa, ¿lo olvidas?

   -Jared, sabes que no me gustan las sorpresas. La gente parece creer que disfrutaré de un golpe en las bolas o que me lancen cuchillos, la idea común que tienen de “sorprenderme”.

   -No será nada de eso. ¡Y no fue un cuchillo!, fue un dardo y por puro accidente, te atravesaste. –se defiende.

   -Has sostenido esa versión toda tu vida, pero siempre he tenido mis dudas. –suspira ruidosamente, poniéndose de pie.- Bien, almorcemos, me dirás cuál es la gran sorpresa y luego iremos a mi apartamento. Tengo mucho que celebrar… -le sonríe de manera feliz y abierta, rodeándole nuevamente el cuello.- Y nadie mejor que contigo, Jay. –le sale tan sincero, tan de otras épocas, que el castaño sólo puede mirarle enternecido.

   ¿Acaso todo iba a salir bien al final?, se pregunta inquieto, pero albergando esperanzas. Tal vez si.

……

   Pero dos minutos más tarde siente que se muere de nervios mientras entra con Jensen en el restorán texano, sabe cuánto alegra al rubio un buen bistecs, o cualquier buena porción de carne (literalmente hablando).

   -Bonito lugar, debe ser caro. Jay… -comienza preocupado.

   -Silencio, rubio tonto. –le toma del brazo cuando se detiene.- Aquí estamos.

   Jensen, sonriendo todavía inquieto (Jared gastaba para impresionarle mucho de un dinero que no le debía ser fácil ganar), se vuelve a buscar un asiento… y siente que el piso se hunde bajo sus pies. Si, es una de esas sorpresas.

   -Jensen, amor, pero qué guapo estás. Con razón Jared no puede dejar de hablar de ti.

   -¡Mamá! –advierte el castaño, sonriéndole a la mujer menuda pero alta, que se pone de pie.

   -¿Señora Padalecki? –grazna Jensen, palideciendo y luego enrojeciendo.

   -¿Señora Padalecki? ¿Ya no soy la señora P? –riñe ella afectuosa, acercándose y dándole un abrazo digno de su hijo.- Me alegra tanto verte, amor, y al lado de Jared…

   Jared sonríe tenso y con el estómago caliente cuando intenta leer la expresión de Jensen, pero este rehuelle su mirada, aunque lo pálido de sus pómulos indicaba que no, no había tomado la sorpresa demasiado bien.

   ¡Joder!

……

   Le iba a matar. Ese hijo de puta estaba muerto. ¡Mira que tenderle esa trampa! Jensen, intentando almorzar mientras lucha por no ahogarse con el nudo que tiene en la garganta, charla con Sherri Padalecki, quien quiere saber todo de su vida, qué ha hecho, dónde ha estado. La mujer parece genuinamente contenta de sus éxitos, casi orgullosa cuando dice que sabía que le iría bien. Y poco a poco Jensen fue aflojándose con ella, escuchando los cuentos de Jeff y Megan, algo culpable cuando ella comenta que esperaba verle aparecer para la boda de Jeff y que este, se sintió también mortificado.

   Comentan cosas de Richardson mientras toman vino.

   -Oh, tus sobrinos son tan hermosos. –comenta sonriendo.- El otro día vi a Lisa y Josh, con el niño mayor, Logan. Es idéntico a ti, cariño, aunque menos pecoso.

   -Tuvo suerte. –jadea, embargado de emoción. Josh, Lisa, Logan, nombres que duelen. Logan que se parece tanto a él… Logan, a quien sólo ha visto en fotografías.

   -¿De qué hablas? Tus pecas son adorables. –Jared sonríe pero le cuesta mantenerla, dolido como queda, cuando Jensen le lanza una fría mirada y sigue concentrado en Sherri.

   -Es una pena lo de Donna y Alan, aunque he oído que él no pierde las esperanzas de recuperarla.

   -Hay quien no sabe cuándo dejar de lastimar. –se le escapa y lo lamenta cuando ella le mira levemente exasperada.

   -Jensen Ross Ackles, hubo un tiempo cuando a Alan, tu madre le parecía la mujer más hermosa del mundo, ella vio cosas buenas en él y se enamoraron. Él ha cometido errores, pero creo que quiere solventarlos de corazón. Aunque no salga bien, y tienes razón, hizo sufrir mucho a Donna, al menos debe existir la posibilidad de quedar como amigos. –Jensen no responde, sino que rueda con el tenedor un pequeño trozo de carne sobre el plato, casi salta cuando ella le atrapa una mano, mirándole con ternura.- A veces lastimamos sin desearlo, Jensen; la boca pronuncia palabras que luego resultan muy difíciles recoger, pero si no se intenta, si no se pide excusa y se otorga, el dolor no acaba. –él traga y ella sabe que no está convencido.- ¿Sabes qué?: Josh me preguntó por ti… y parecía ansioso de saber. –es demasiado, Jensen se sofoca un poco, ¿Josh, el hermano gilipollas que tanto dolor le causó, preocupándose por él? ¿Deseando saber de su vida? No le parece probable, y sin embargo sonaba tan hermoso que teme llorar ahí mismo.

   -¿Está…? ¿Están bien todos ellos? ¿Lisa y Logan?

   -Les va muy bien. Igual que Jared, ellos… -se corta cuando su hijo la mira.

   Jared, inquieto, vuelve la mirada al rostro confuso y tenso de Jensen; aunque intenta disimularlo, bien sabe el castaño lo difícil que es para el rubio hablar de todo ese pasado, por muy necesario que fuera. Impulsivamente le toma una mano, gesto que le hace dar un ligero bote y a Sherri componer una sonrisa.

   -Mamá, tienes espinacas en los dientes. –le anuncia, mirándola de manera elocuente. La mujer ya iba a sacar de su bolso un espejito, mejillas rojas aunque ríe cubriéndose la boca con una mano, cuando entiende y se pone de pie, ellos le imitan.

   -Creo que iré al tocador de niñas. –se aleja. Ellos toman asiento, Jared no le suelta la mano.

   -Mamá no sabe cuando callar. –disculpa suave, Jensen le mira tan furioso que el castaño siente que el estómago se le contrae.

   -No es un caso único. –de un tirón acaba con su agarre. Jared estudia su mano vacía y suspira, mirándole luego.

   -Veo que ahora me toca a mí.

   -¿Qué hace aquí tu madre?

   -Vino a visitarme y pensé que… ya que íbamos a vernos… no creí que te molestara.

   -¿Ah no? ¿Acaso no fue por eso que no me dijiste nada? –las mejillas le arden de furia, esos ojos brillantes fascinan a Jared, Jensen era guapo, pero furioso era magnifico, aunque él habría preferido pasar de verle así en ese momento.

   -No te dije nada porque sé que a veces… -eres un culo. No lo dice pero se deja entender. Claro y alto. Alza la barbilla cuando Jensen oprime las mandíbulas.- No quise que inventaras una excusa para no reunirte con ella. Si nosotros estamos…

   -Nosotros nada, Jared. –es cortante, ojos entrecerrados. Y a Jared se le seca la garganta.

   -Lo sé, lo que digo… -se ahoga un poco. Dios, cómo dolió esa negativa.

   -Te escucho, te veo actuar y no me gusta. –le interrumpe.- Esto no era una cita. No estamos saliendo. No hay una relación. ¡No somos novios! No tenías que decirle a tu madre que nos estábamos viendo, porque no significa nada. Tan sólo nos reunimos a… -se atora un poco.

   -¿Para tener sexo? –le reta, ojos llameantes, profundamente dolido pero también furioso.

   -Jared, por Dios, pensé que eso estaba claro. –se desespera, su pecho sube y baja.

   Le lastima de verdad ver ese brillo de dolor en los ojos de Jared, que pronto desaparece. Ha aprendido a ocultar sus sentimientos, piensa Jensen, sintiendo un leve ramalazo de malestar por ello; que Jared, el Jared franco y guapo, vital, un torbellino, debiera disimular sus pensamientos y sentimientos era penoso. Pero no, no hay sentimientos allí, ¿verdad? Era sexo, cuerpos que se buscaban, necesidad de calmar el espíritu saciando la carne. Está bien, la cosa había durado más de lo que había contemplado al principio, pero era porque Jared era increíblemente bueno en la cama y fuera de ella también, excepto cuando… pensaba que eran pareja.

   -¿Qué buscabas realmente cuando comenzamos esto de… sexo sin compromisos? –reta el castaño, ojos brillantes de sentimientos encontrados.

   -¡Sexo sin compromisos! –enfatiza, le duele hablarle así pero era necesario.- Lo sabías. Tú y yo aspiramos a cosas diferentes, hace muchos años lo hablamos. –le recuerda.

   Jared se siente inconveniente, como si la piel le prensara. La cara le arde y siente un deseo horrible de gritarle, de discutir, de retarle a hablar del pasado, pero… Jensen tenía razón. Se lo había dicho una y otra vez, sólo sexo, porque para nada más estaba a la altura de sus ambiciones. Le odia un poquito en esos momentos. Toma aire de manera ruidosa, parpadeando salvajemente.

   -Jen…

   Fuera lo que fuera que iba a decir queda pendiente cuando su madre regresa, sonriente… tensándose en seguida, mirando de uno al otro, que se ponen de pie sin dejar de mirarse.

   -Ese tocador es una belleza. Dos sillas, una mesita y se podría vivir allí. –va a tomar asiento.- ¿Ocurre algo?

   -Nada. Y no te pongas muy cómoda. –Jared, con movimientos desmañados, saca una tarjeta de crédito; cuando Jensen abre la boca, casi grita.- ¡Yo invité, yo pago! No voy a quedarme sin la renta. Nos vamos, mamá, recordé que tengo un compromiso.

   -Creí que te irías con Jensen. –se extraña ella, y Jensen traga saliva, porque, en verdad, él también lo había creído.

   Necesitaba a Jared, salir de la junta feliz, luego deprimirse pensando en sus sobrinos, saber de Josh… Por un segundo, aún mientras discutían, a un nivel muy primitivo, esperó contra toda lógica que Jared le acompañara a su apartamento.

   -No hay pendiente. También debo hacer algo. –concede Jensen y se miran a los ojos.

   Jared siente la confusión de Jensen, casi sabe que le necesita, pero no le importa. Él mismo ya sufre demasiado.

   Jensen desea, de manera irracional, acercarse y tocarle, decirle que todo está bien, que pueden continuar como estaban; en parte por Jared, en parte por él mismo que le desea. Pero no lo hace, no ahora que se libraba la batalla de los límites.

   -¡Son un par de idiotas! Lo eran antes y lo son ahora. –sentencia Sherri, ceñuda, tomando su bolso y besando fríamente una mejilla del rubio.- Fue bueno verte, a pesar de todo, Jensen. –mira a su hijo con dureza.- Te espero afuera.

   Jensen abre los rojos labios para decirle algo a Jared, tal vez bajar un tanto el tono, recoger algunas de sus palabras (Dios, disculparse era tan difícil).

   -Voy contigo, mamá. –corta toda iniciativa, agradeciéndole al camarero, recuperando su tarjeta y marchándose.

   El rubio desea gritarle, llamarle y reclamarle, decirle que no es su culpa nada de todo esto, porque no lo era. La mirada se le nubla un poco y se muerde el labio inferior. ¡No era su culpa, joder! Fue Jared. Jared le lastimó… y si, le traicionó. Sus planes, sus metas, su destino juntos.

   Con paso lento, pesado, sale del restorán. Recuerda bien ese almuerzo en la casa Padalecki, cuando todo se fue al infierno, y todavía dolía.

   Él fregaba platos, Jared, a su lado, los enjuagaba. Y fue allí donde el castaño pisoteo todos sus sueños…

CONTINÚA … 11

Julio César.

NOTA: Coño, no sé qué ocurre, pero no abre el episodio 19 de esta séptima temporada de Supernatural. Llegué hasta el momento cuando Dean y Sam hablan de la cazadora con la cual los dos se acostaron, además de Bobby (quedó genial) y se congeló. Ahora ni abre.

NOTA 2: Nuevamente le dedico la historia al amigo Eduardo… Imagino que no quedaste muy contento con este giro, y sin embargo fue por esta trama que me gustó tanto la historia. Para la próxima cuento cómo fue que se separaron, conflicto realmente bien elaborado (de acuerdo a lo mal que traduce el Google); la otra parte que me gusta es cuando Jensen se da cuenta de que Jared “le hizo caer”, ya verás a qué me refiero.

¿SÓLO TRABAJO?

abril 20, 2012

DESPUES DE LA ESCUELA

  Jason necesitaba dinero extra para casarse, y Gabriel, su mejor amigo, le propuso que trabajara como animador de reuniones. Ignoraba que la cosa era echarse sobre esos cueros que colgaban y meterse vainas por el culo mientras ejecutivos japoneses, americanos, árabes y europeos hacen negocios. Es tan horrible que le cuesta moverse, tanto que Gabriel, siseándole, le dice que apriete el botón… Cosa que Jason no cree mejore nada.

   -¡Ay, por Dios! –grita cuando el consolador le consuela con una cálida vibración que lo llena todo. Jadea porque nunca imaginó… Lo mete y saca apretando mucho ese botón que ahora era su mejor amigo en este mundo. Y mientras chilla, enrojece y lo mete, gana aplausos de la concurrencia que vuelve a sus contratos y al sushi mientras él babea.

Julio César.

EL SUEGRO LO ENVICIA… 18

abril 20, 2012

…LO ENVICIA                         … 17

   Este relato me lo envía por correo un conocido de la casa, LeRoy, y es bueno, aunque es una mala traducción que me tomará tiempo medio hilar. Este relato que NO ES MÍO, lo llevo más bien como una pequeña adaptación. Que el autor no se moleste, por favor. Bien, la trama: un chico muy joven sueña con ser físico culturista y se casa con la hija de un ex culturista, el cual termina convirtiéndole en el juguete sexual de todos los hombres. Disfrútenlo.

……

Título: Muscle Pussy

De: hgenyc9261@gmail.com

   -Si te invito, ¿no vendrías a mi fiesta?

……

   -Compadre, tu verga se siente tan caliente junto a la mía. –Jorge se queja, ahogadamente con su amigo, el cual se echa a reír.

   -¿Te gusta? ¡Qué bien!, date por enterado que la próxima vez que viajemos con el equipo y compartamos cuarto y duermas con el culo al aire voy a probarlo.

    Ríen, pero a Bobby, aún mareado como está por las atenciones de los dos machos aprisionándole entre sus cuerpos, no escapa la chispa de lujuria en los ojos de Vicent, tal vez sopesando en verdad la idea. Pero no tiene tiempo para pensarlo, Jorge saca casi toda su verga mientras el otro se la clava, luego las deslizan, Jorge entra y Vicent sale, con golpes fuertes, rozándole todo, golpeándole una y otra vez su punto P, de puta. Uno va, el otro viene, y los dos gruesos toletes tienen abierto al límite su rojo, lampiño y redondo culo que se abre para aceptarlos. Ese agujero palpita sobre las vergas, halándolas, chupándolas, y los hombres sólo pueden gemir mientras le cogen. Las manos de Vicent aprisionan las mejillas abiertas de sus nalgas, recibiendo también los embates de las caderas de Jorge, el cual aferra al culturista bajo los brazos, atrapándole los poderosos pectorales.

   Ese culo estaba volviéndoles locos de placer.

   En un momento dado, Jorge se le encima, arrojándole totalmente sobre Vicent, sus rostros quedando a tan sólo centímetros, las respiraciones agitadas, los alientos mezclándose. Bobby, totalmente desatado ya, echa su culo de adelante atrás al tiempo que aprieta, siendo recompensando por más vigorosas embestidas, por golpes más certeros sobre su próstata. Las dos vergas compitiendo por poseerle y darle placer.

   Mareado, Bobby repara en los labios gruesos de Vicent, quien con los ojos cerrados continúa enculándole, provocando un verdadero punto caliente allí donde su verga rozaba con la de Jorge. Por un breve momento, Bobby piensa en besarle, en meter su lengua en aquella boca para ver cómo sería besar a un hombre que le hacía el amor, pero tal vez no era una buena idea, o el mejor momento. En lugar de eso, medio echándose atrás, recorre con las grandes manos el musculoso y veludo torso, atrapándole los pezones muy erectos, pellizcándolos y halándolos.

   -Tú si sabes tratar a los hombres, Bobby. –oye a Troy a su lado, lujurioso.- Te gusta, ¿verdad? Te encanta satisfacer a los hombres. Anda, dilo… libérate… Grita para nosotros que tan sólo eres una enorme y musculosa puta que ama los güevos.

   -¡Ooohhh, si…! -jadea Vicent, desviando sin querer la atención, susurrado al oído de Bobby.- Me encanta cuando las perras a las que jodo con mi verga juegan con mis tetillas.

   Eso enciende todavía más al joven culturista que aprieta y hala esas graníticas tetillas con más fuerza, logrando que Vicent le clave la verga más profundamente a cada tirón, mientras gruñe casi sobre su oído derecho. El muchacho puede sentir a Jorge tendiéndose sobre su espalda, bañándole con su aliento la otra oreja.

   -Maldita sea, tu culo es tan estrecho, perra. Y eres tan puta… mira que poder con dos enormes vergas de machos en tu nido de amor. Vamos a llenarlo con chorros de leche. ¿Quieres eso, nena? ¿Quieres toda nuestra leche en tu culo de puta?

   -Oh Dios… -grita Bobby, caliente como el infierno.

   -¿La quieres, Bobby, quieres nuestras leches mezclándose y subiendo por tu culo?

   -Si, chicos. Por favor… por favor, llénenmelo de leche… -gime, más allá de toda vergüenza, volviendo el rostro hacia el latino a sus espaldas.

   -¿Estás listo, Jorge? –pregunta Vicent.- Aquí la tienes, perra. ¡Oh, mierda! –se tensa y el chico rubio siente como esa verga se dilata más, totalmente metida en su culo, temblorosa, disparando su cálida carga de semen en lo más profundo de sus entrañas.

   Cuando la ardiente carga de leche se deja sentir, Jorge tembloroso se mete igual, gimiendo, su verga disparando también su carga, pero todavía empujando más y más. Bobby, tembloroso, derribado contra Vicent, siente como su culo vicioso es bien llenado con los espermatozoides de los dos enormes atletas. Y mientras disparaban, todavía mareado como está, el joven culturista continúa llevando su culo de adelante atrás, ordeñándoles todavía un poco más. Dios, estaba tan caliente de güevos…

   Todavía temblando con los clímax alcanzados (¿y quién no lo estaría si cogiera un rico culo de tío musculoso al mismo tiempo que su mejor amigo?), ambos hombres comienzan a retirar, lentamente, sus vergas babeantes. Una vez que salen, del culo titilante y abierto mana un pequeño charco de olorosa esperma, llenándolo todo.

   -Mi turno. –gruñe Troy tomando al muchacho por un brazo, halándole y obligándole a ponerse de pie, dándole la cara a la puerta, doblándole de cintura.- Mira qué coño; y mírate, amigo, tan grande y musculoso como eres y tan sólo eres un coño para los güevos de los hombres. –apoyándole una mano en la espalda, empujándole, mete su venosa, gruesa y roja verga dentro del bien lubricado agujero, el cual tembloroso se cierra con hambre a su alrededor, mientras Bobby gime bajito, sintiéndola entrar toda, encontrándose de pronto en el cielo.

   Mientras Troy le coge, los otros cuatro, dos a cada lado, le rodean, ojos lujuriosos, los güevos aún duros, frotándolos contra su recia, musculosa y cálida espalda. Las manos enormes de Troy aferran los recios hombros del culturista y comienza a cogerle con mayor rapidez, con fuerza, sacándola casi hasta la punta y clavándosele nuevamente hasta los pelos. Bobby gime, ese roce le excita de manera horrible, así como los güevos que se frota de su espala; por no hablar de las recias manos que le acarician, o sus nalgas aferradas por otras dos manos, o ese dedo que insiste en meterse en su culo mientras Troy le cabalga.

   Dándole con más fuerza todavía, como se coge a un chico grande que lo disfruta al límite del babeo por boca y tolete, Troy le empuja contra la puerta, su mejilla apoyada contra el cristal, permitiéndole a Bobby mirar el vestuario vacío. Y el muchacho, totalmente enviciado ya por las atenciones de los machos, deseando todavía más, imagina lo que debe parecer al que pase por ahí con tu torso musculoso visible y la boca abierta en un gemido de gusto.

   Y casi grita cuando repara en Kent que aparece al otro lado de la puerta, viéndole retorcerse contra el cristal, seguramente oyéndole gemir de placer. El enorme tipo le mira y sonríe antes de tocar, con fuerza, tres veces sobre la puerta.

   -Muchachos, vamos a cerrar en diez minutos. Terminen ya. –y se aleja.

   -Okay. –gruñe Troy.- Vamos a hacer esto. –y abraza a Bobby por la cintura, alzándole, estrechándole contra su cuerpo, colocando su próstata a tiro de pichón, comenzando a coger su culo con mayor vigor y rapidez, logrando que el muchacho, mareado, golpee una y otra vez contra la puerta o caiga sobre su hombro, mientras gime de manera indefensa y totalmente entregada. Su culo sufre espasmos tras espasmo, alcanzando sus propios clímax.

   Y grita más cuando Troy se tensa, disparando su enorme carga de esperma en su interior, sintiéndose realmente rebosado por ese enorme y caliente astro del futbol americano. Patrick silba a su lado.

   -Joder, amigo, tienes ese culo realmente lleno de leche ahora. –y ríe cuando Troy retira su verga del culo tembloroso.

   Ahora, rojo de mejillas y algo avergonzado de su hambre por los güevos, Bobby recorre con la mirada a esos cinco tipos que sonríen felices.

   Jorge le da una fuerte nalgada, de agradecimiento o aprobación por su putez, y precede a todos hacia el vestuario. Cada uno de los chicos, al salir, le dice adiós y le dan una palmada en la espalda. Troy es el último y, sonriendo, le acaricia una nalga redonda y dura.

   -Gracias, amigo, es lo que necesitábamos. Espero que nos veamos de nuevo.

   -Yo… claro. –farfulla el joven culturista algo inquieto.

   Se despide, le mira salir y todavía espera un poco más para abandonar el cuarto de vapor. Respira agitado y se lleva las manos al rostro. Joder, ¿qué estaba haciendo? Había repartido culo como una quinceañera puta y ebria en fiesta de secundaria.

   Tenía que salir de ahí, sin ducha ni nada, no quería arriesgarse a nada más con los muchachos allá. Frente al armario que le asignaron recoge sus ropas, se cambia a toda prisa y sale. Pero todavía se topa con Kent frente a la barra de la recepción.

   -Ey, Bobby, vamos a tener una fiesta el sábado por la noche, ¿te gustaría venir? Tan sólo algunos de los muchachos del equipo y algunas porristas. Mi novia tiene esas ideas de vez en cuando. Oye, puedes traer a tu esposa.

   -Yo…

   -Vamos, hombre, será divertido. Luego te paso la dirección por mensaje de texto, ¿okay?

   -Trataré. –asegura con poca sinceridad, despidiéndose, saliendo y metiéndose en su viejo automóvil (de Alice, ofrecido por su padre), enfilando a la casa familiar.

   Cuando llega encuentra todo está en silencio. Sube con cuidado a su cuarto con la idea de tomar una ducha y bajar a comer algo luego. Alice duerme, serena, y Bobby siente un ramalazo de culpa. Mierda, ella no se lo merecía. ¿Qué estaba haciendo con su vida? Con cuidado entra al cuarto de baño, se despoja de sus ropas y llena la tina. Allí siente el ardor en el culo y sin ningún mal pensamiento se lleva una mano atrás, tocando, sintiendo lo hinchado y abierto de su orificio todavía manchado de esperma.

   Se hunde dentro de las aguas y aunque se repite que lo hace para desinflamar y asearse, no puede ocultarse a sí mismo que hundir esos dos dedos en su culo le provocan una excitación terrible, tanto que jadea ahogado y tiene que morderse los labios para que Alice no despierte y sepa lo que hace. Pero si, con dos dedos largos bien clavados, no puede engañarse, ese temblor rico que siente es placer. Su culo estaba ávido de atenciones y seguro que sería su perdición.

   Echa la cabeza hacia atrás, su musculoso torso subiendo y bajando sobre las aguas, las recias piernas abiertas y una fuera de la tina, su culo alzado, los dedos metidos, soñando con Ben, su suegro, lamiéndole el hueco caliente antes de llenárselo de güevo, haciéndole gritar de placer. Y casi lo hace, allí, en la soledad del baño que comparte con su mujer. Qué vaina, su suegro, sin saberlo había creado un monstruo… se dice… Inocentemente.

   Más tarde, cuando ya está más dormido que despierto, jurándose nuevamente que será la última vez que hace algo como eso, manipular su culo para sentir todo ese increíble placer, el teléfono timbra y le indica que le ha llegado un mensaje. Es un texto de Kent con una dirección, terminando con un: “sáb 8. ESPERO nos encontremos entonces”.

   Y el joven rubio se estremece, jurándose que no irá.

……

   Si, jura que no asistirá, pero mientras va acercándose el sábado, Bobby no puede dejar de sentirse caliente y frío imaginando una reunión con Kent y sus amigos. Sabe que estarán allí esos que le conocieron tan íntimamente en el sauna, pero así mismo irían novias y porristas, ¿verdad? También había invitado a Alice, es decir, no estaban pensando en emboscarle, tan sólo era una típica reunión social de atletas jóvenes. Y él necesitaba amistades, gente de su edad que hablara de otros asuntos que no fuera que todavía no encontraba trabajo, o frases como las de Tony cruzándose tras él al salir del comedor, pegándole las caderas del culo y preguntando quien quería zamparse una buena salchicha… mientras ven un juego en la televisión.

   Y, viéndolo bien, entre ejercitarse, presentarse en una que otra competencia y buscar trabajo, no tenía tiempo para nada más. Nada. Y Alice ya comenzaba a quejarse de ello.

   Todo eso lo piensa el muchacho mientras levantaba las pesas con el impulso de sus piernas, procurando distraer la atención de lo que realmente estaba ocurriendo. Intentaba agotarse con los ejercicios, pero aún así era consiente de que mientras cruzaba el gimnasio con sus ropas ajustadas, buscaba la mirada de interés de algún tío. Aunque nadie parecía darse por enterado. Se pregunta si su nuevo gesto perenne, de preocupación e irritabilidad, unido a su impresionante tamaño y musculatura no intimidaba a los demás. Le veían grande y fuerte, y no podían imaginar que bajo toda esa fachada latía un culo ansioso de ser atendido por verdaderos machos. Y a pesar de todo, el joven se resistía también a recaer en la práctica.

   Tenía que ser un hombrecito serio, no dejarse arrastrar por ese deseo extraño que su suegro, sin querer (creía él) había despertado en su culo. Seguramente también Ben andaría ahora preocupado por todo lo ocurrido, por su hija…

   No sospecha el inocente muchacho lo que el vil suegro planeaba para él.

CONTINÚA … 19

Julio César.

WEIL, HUGO CHAVEZ, AFRODESCENDIENTES Y DISCRIMINACION

abril 20, 2012

…CADA UNO MÁS DESACERTADO QUE LOS OTROS

   Que Venezuela es un país de comiquitas en su política nacional, y que por eso nos va cómo nos va, queda bien ilustrado con la caricatura de Roberto Weil del mes de marzo pasado. Como todo el mundo sabe, el país se encontraba revuelto por la denuncia del agua sucia que salía por los grifos, el agua para uso doméstico, tomar y cocinar. Sin mostrar resultados de laboratorios hechos por las universidades o el IVIC, el Gobierno gritó que esa agua era pura, aunque era turbia y olía raro, pero que cómo ellos decían que estaba apta así era y quien dijera lo contrario estaba violando la ley. Así como no se puede hablar de la salud mental del Presidente, o del precio del dólar en el mercado paralelo, la judicatura del horror sentenció el asunto: quien hable, va preso.

   Pero como el agua continuaba saliendo sucia, el Gobierno decidió que para resolverlo, lo mejor era culpar al caricaturista Roberto Weil y a El Nacional de racistas por la caricatura aparecida en el diario. Y, según el Gobierno, santo remedio: desvía la noticia con un escándalo idiota, y de paso le hacen daño a uno de los periódicos más viejos y serios del país. El caso fue que mucha gente se hizo eco de tal noticia, opinando sobre lo asqueroso de la caricatura racista y discriminatoria. Por ahí existe un grupo al que muchos suponen que el Gobierno les metió en la cabeza que son negros y no pueden competir en igualdad de condiciones con el resto de los venezolanos y por ello deben ser protegidos, y se crearon no sé que cosa de los afro descendientes.

   Personalmente creo que simplemente son una pila de flojos que quieren real sin trabajar (¡si están al lado de este gobierno!). Pues bien, a este grupo molestó la cosa y censuraban a El Nacional y a Roberto Weil… aunque nada dijeron cuando desde las emisoras, diarios y televisoras controlados por los cubanos, perdón, el Gobierno, se atacó a los judíos, utilizándose tal ascendencia como un nefasto impedimento para que Capriles Radonski sea presidente (es que Capriles Radonski los tiene locos), y más tarde, cuando el canciller Nicolás Maduro se metió con “los maricones esos” (no, no los que vienen a meterle manos en los bolsillos al Presidente, esos son otros), igualmente guardaron silencio cómplice ante tanta intolerancia.

   Aparentemente para estos grupos controlados por el Gobierno, unas veces la discriminación es mala, otra es buena, o no saben o no se enteran de lo que pasa. Ah, la pila de vagabundos esos, de donde digo que se inventaron la vaina esa del comité de defensa de los afro descendientes no por complejos sino por vividores capaces de acabar con cualquier buena iniciativa.

APONTE APONTE, OTRORA IDOLO DE LA REVOLUCIÓN  

Julio César.