Archive for 28 junio 2012

LA LINEA

junio 28, 2012

 FORTACHÓN CON SECRETO

   ¿Duda inocente?

   -Coño, que no, nunca uso hilo dentales para asolearme. ¿Quieres ver?

   -Ah no… -responde el amigo.- Por delante tienen tela, la vaina se comprueba por detrás.

PEQUEÑOS PLACERES

Julio César.

DE MONSTRUOS Y MATANZAS

junio 28, 2012

MARINES EN MICCION

   Creo que ya una vez lo dije, que me gustaba una caricatura de Mafalda donde se hablaba del impresionante desarrollo tecnológico alcanzado por el hombre desde el arco y la flecha y ella señalando lo deprimente del asunto. Y es cierto.

   Siempre me ha sorprendido que los judíos olvidaran tan pronto. El campo de concentración, los guetos, las condiciones infrahumanas de vida a manos de los nazis. Me pregunto, ¿cómo se justifican ante ellos mismos cuando miran hacia Palestina? Toda una generación debe haber muerto ya, y la que queda nada sabe o no entiende. En un comentario de la semana pasada hablé sobre muertes en Gaza a manos de los judíos, luego supe que el ataque vino de Palestina hacia Israel, de parte de grupos terroristas y me apené por ese pueblo, el palestino, que en su odio generacional no entiende que si presta su casa para que se ataque a terceros, él mismo se convierte en un objetivo. Es duro, es cruel, tal vez injusto, pero cierto. Y dentro de Palestina debe haber quienes lo sepan, pero nada hacen; ellos, como esos grupos violentos dentro de Israel, sólo saben vivir así, en medio del caos, la violencia y el miedo. Un tiempo de paz, una vida de estudios y trabajo para prosperar les aterra porque en ella no tienen nada que buscar. En un mundo así no son nada.

   Masacres. Holocaustos. Locura.

    Los rostros de los armenios desplazados, los que lograron sobrevivir a una horrible matanza cometida en 1915 por los turcos, quienes hoy casi se sientan a la mesa de la Comunidad Europea.

   El horror de Ruanda. Todavía hoy me pregunto si fue que escuché mal cuando al pasar escuché en un documental sobre la vida gorilas que fue interrumpido cuando ocurrió el desastre de esta nación africana: ¿novecientos mil muertos en cien días? ¿Nueve mil personas asesinadas por día? ¿Es acaso posible tanta monstruosidad?

   Bosnia, la herida abierta de Los Balcanes. La matanza que los serbios desataron sobre Sarajevo a principio de los noventas es todavía difícil de entender. Y mostró la debilidad de Europa para hacer frente a este tipo de crímenes; hubo que esperar a que Clinton se arrechara al otro lado del mundo para que se hiciera algo. Debilidad europea que se hizo notar nuevamente después, de donde nació la idea de fortalecer a la OTAN.

   Todos sucesos horribles, todos con una raíz común.

   Hace poco una amiga que estudia derecho quería que leyera un trabajo que tenía que presentar sobre el Holocausto judío a manos de los nazis, y sus implicaciones legales. Ella lo enfocó en lo referente a la Justicia Internacional, sus leyes y tribunales para juzgar monstruos. Me sorprendió que pareciera espantada de las cosas que vio en fotos. No lo sé, será porque siempre me ha gustado la historia que ya sabía de eso desde muchacho, a veces con horribles detalles. Cómo me pidió mi opinión le dije que de ser yo comenzaría diciendo que la matanza de judíos y su posterior y grotesco final en los hornos, tuvo su génesis en la misma causa que ha generado guerras y barbaridades desde que el hombre se sostuvo en dos pies y pudo empuñar un palo o una piedra: el odio a los que son distintos.

   Que cuando una persona, o un grupo, se convence de que otros no son como él, que son inferiores, sienta las bases para despojarles de su humanidad y sus derechos elementales; le transforman en un “problema para el cual hay que dictarse normativas y tratamientos especiales”. Y cuando a una persona le despojan de su humanidad, derechos básicos y se inventa toda una legislación para “tratar con él” (cuando en verdad se le despoja de toda figura jurídica), los abusos, persecuciones, encarcelamientos y horrores están cantados. Y mientras se le asedia, acorrala y asesina, en todo momento quien maneja las armas dice, cargado de criminal cinismo: “se está cumpliendo la ley”. Pasó en la Alemania nazi y en Los Balcanes; ocurrió en Irak cuando los kurdos y en la Manchuria cuando Japón invadió China; sucede en Siria y en Cuba. Y cuando la gente calla, otorga; cuando los jueces, el llamado Poder Judicial, no censuran y condenan tales prácticas, sirviendo de contrapeso a la locura, hay que escapar de ese lugar mientras se pueda. Debe ser por eso que en la Biblia la condena para el juez corrupto es la peor de todas.

   Hace tiempo en una serie de televisión, Supernatural, había comenzado el Apocalipsis, y Guerra, uno de los Jinetes, llegó a un pueblo e hizo que todo el mundo se matara por el simple recurso de hacer creer a un grupo que los otros eran demonios, repitiendo luego el engaño con el bando contrario, fue todo. Mucha gente decía que la idea era tonta, que si Guerra llegaba a la Tierra, atacaría en el Medio Oriente; en esa ocasión opiné que no, que lo haría así, llegaría y me convencería de que mis vecinos no son personas como yo, que son algo no humano, monstruos, y que debo destruirles “por el bien de todos”; de ahí al odio y la violencia ejercida físicamente sólo hay un paso. Dicen que es más fácil destruir prendiéndole candela a un campo, que trabajar y producir sembrándolo, pero, obviamente, el resultado no es el mismo. Muchos ven más fácil lanzarse al cuello de otros en lugar de hablar o admitir un error. Y cuando la gente condena la violencia de un lado pero aplaude la de su bando, justificándola, tan sólo se convierte en otro agente de guerra y muerte. Por su culpa los conflictos, masacres y atrocidades no terminan jamás.

   Hace poco una vecina de blog publicó unas fotos dantescas sobre crímenes cometidos por los judíos en la Franja de Gaza, escenas realmente espantosas, condenándolas, como tiene que hacer todo hombre y mujer con sangre en las venas. Pero ella sólo condena el mal de un lado. Del suyo, lo justifica u obvia. Y como ella, millones proceden. Miren algunas fotos (no puedo colocar su dirección, es ofensiva y maniática en sus ataques a todo el mundo, pero tiene la piel muy sensible cuando se le señala, tanto que ni deja opinar en su blog):

   El niño y el fusil, ¿qué puede quedar de este momento como no sea miedo en ese instante y resentimiento para después? ¿Cuándo acabará el miedo al otro, y el odio?

   Valor e impotencia. Seguramente gritos y algunas lágrimas de rabia.

   El rostro de la inocencia mancillada.

   Por todos estos crímenes alguien tiene que responder. Tiene que haber un responsable, ¿verdad? Pero si no denunciamos todo el horror, todo, tan sólo nos convertimos en aliados de los violentos. ¿O acaso no se justifica Israel siempre de un ataque proveniente del Gaza? Por otro lado, ¿la represión en Siria no tiene que ser investigada y sus responsables llevados ante la ley?

   ¿O ella no es merecedora de simpatías? ¿No es inocencia mancillada? ¿O acaso los muertos sirios se lo merecían porque protestaban contra un sátrapa que hoy grita “Estados Unidos nos quiere tumbar”, y como eso grita hay que defenderle?

   ¿No merecen indignación los muertos sirios? ¿No merecen una lágrima de los que sufren por el dolor de otros y de los hipócritas así sea para salvar las caras?

   ¿Un actor para difamar? ¿Todos los caídos en Siria lo son?

   ¿No fue un valiente el desesperado joven chino en la plaza de Tiananmen? ¿Dónde están sus homicidas? ¿No fue lo que ocurrió en Checoslovaquia cuando los muchachos a piedras enfrentaron a los tanques soviéticos que les pasaron por encima?

   ¿Se justifica lo de Irán porque está construyendo una bomba atómica para destruir a los norteamericanos… en la mente de los delirantes?

   Cuando los cabrones gritaban “Occidente lo que quiere es el petróleo egipcio” en contra de la gente que salía a protestar contra una dictadura de larga data, ¿qué pasaba con los asesinados en El Cairo?

   Y mientras todo este horror ocurre en todas partes, en todos lados, todavía nos tocó escuchar a ese hombrecito infame y ruin, Vladimir Putin, oponerse a esto y aquello en tal o cual país, porque la sangre no la pone él. Si hasta llegó a decir que Occidente lo que buscaba era una excusa para invadir Irán al exigirles que renunciaran a su programa nuclear, como si Israel o Europa pudieran permitirse semejante lujo. Y que lo dijera él que con el banal pretexto de salvar dos pueblos dentro de Georgia la sometió a una criminal intervención militar a fuego y sangre; porque él sí puede matar gente así, y todavía se le justifica.

   Porque seguro que esto no es prueba de su sanguinaria naturaleza dejada ver en Georgia.

   Esto tampoco es dolor, muerte y devastación dejada en Georgia. Deben ser actores. Atrás, el decorado.

   Georgia, bajo la feroz intervención militar rusa ordenada por Putin era un gran escenario. ¡Viva el teatro! Este segundo fracaso de Europa para enfrentar a los violentos fue lo que dio pie a la reorganización de la OTAN, para dolor y angustia de los delirantes.

   Si vamos a condenar la violencia y la muerte, tiene que ser de frente, en todos los frentes. Un hombre que se crea ungido no puede prevalecer sobre miles, no es posible que ordene persecuciones y muertes y que no ocurra nada.

   Pero a pesar de todo este mosaico de horrores, ¿saben cuál creo que fue uno de los peores crímenes cometidos contra la humanidad?: El lanzamiento de las bombas atómicas sobre las desprevenidas, civiles e inocentes ciudades japonés de Hiroshima y Nagasaki. Sé que se dice que de no hacerlo la guerra habría durado más, sumando miles de vidas a los millones ya caídos, y que Japón fue particularmente infame en China y todo el sudeste asiático; pero el efecto que las bombas iban a causar habrían servido igual sobre campos militares o zonas despobladas. Jamás dejaré de creer que lo hicieron así para mediar cuánta muerte y devastación se podía causar sobre poblaciones reales. También para frenarle los pies a la Unión Soviética a finales de la Segunda Guerra Mundial. Y ninguna de las dos razones podrán jamás entenderse o disculparse.

   Las dos bombas atómicas fueron crímenes contra la humanidad, sin atenuantes ni disculpas, como lo han sido la larga galería de horrores que cualquiera podría citar. Y el mundo ha seguido, todavía hoy se construyen esas armas de destrucción. Porque construirlas ofrece contratos y ganancias: porque brinda una sensación de poder y seguridad; porque tenemos miedo del vecino, porque sabemos (o creemos) que en cualquier momento vendrá a lastimarnos, seguramente en medio de la noche, a quitarnos lo poco o mucho que tenemos. Por lo tanto debemos armarnos para repelerles y matarles. Y si es necesario, detenerles antes, encerrándoles y quitándoles todo derecho humano y jurídico.

   Si, Mafalda tiene razón. Pero es deber de toda persona de bien intentar acabar con la vieja maña de matar a su prójimo sin razones valederas.

¿VIDA EN OTROS PLANETAS?

Julio César.

COTO

junio 28, 2012

¿APESTA?

   Jadeando se cubre contra el tronco, los cazadores de hombres están por cogerle…

¿PARANOIA?

Julio César.

LA ETERNA DUDA

junio 28, 2012

 AFICIONES

   Sabiéndolo acomodar, todo cabe… Lo extraño es que siempre hay alguien que quiere comprobarlo.

BUSCANDO PROBLEMAS

Julio César.

LOS MALES ESTOMACALES DE JORGE RODRIGUEZ

junio 28, 2012

ROBERT SERRA Y LA OBSESION POR LOS TESTICULOS

   Caídas de culos…

   Desconcertó por su sinceridad, si no fuera por la pelona se habría sospechado que era otro. Sabrán que el hombre a pesar de ser el alcalde más incompetente que ha pasado por Caracas (si, el más, aunque sé que todos pueden pensar en otro revolucionario a mano), siempre ha sostenido ese airecillo desafiante de quien es eficiente (pero no lo es; en su caso es pura e injustificada soberbia, así como mucho de necedad), en unas resientes declaraciones sobre lo que le ocurre cada vez que ve a Henrique Capriles Radonski, dijo: “Hay que colocarse una vacuna para mantener las neuronas indemnes o tomar Primperán para prevenir las nauseas”. ¿Qué tal? ¿Culicardia a millón o no? Con razón esa gente tiene esas caras cada vez que dan una rueda de prensa. Sobre todo él, a quien los mismos chavistas acusan del repunte de gente que asiste a las concentraciones de Capriles Radonski. El tufo a miedo sale de la pantalla como un mal olor, como si uno estuviera en la cueva del PSUV. Y Jorge Rodríguez tiene sus buenos millones, digo motivos para temer y necesitar vacunarse contra la culicardia, el enriquecimiento ilícito sí es un delito fácilmente comprobable (es como la tos, difícil de disimular) y castigado cuando los jueces no van al patio de Miraflores a recibir órdenes sobre a quienes acusar y a qué narco socios proteger. Fuera de que en un cambio de gobierno esos serían los primeros en emprender el vuelo, dejando también el reguero, tienen tantas cuentas pendientes…

   Pero me da vaina con el pobre hombre… Como es un revolucionario de izquierda todo el mundo cree que puede cogerle al lazo. Mire señor Jorge Rodríguez, no se deje engañar, no hay vacunas para las neuronas (¿o cree que ya no las habría usado el que le conté?). Quien se las esté vendiendo como el último adelanto de los magos de Babilonia (seguramente China o Irán), le están viendo la cara… de que tiene bastante billete para tonterías.

CHÁVEZ PARA LA CAMPAÑA: “¡ME CURÉ!”

Julio César.

NOTA: No te digo, yo le iba a los portugueses… Pobre Ronaldo. Parece difícil que Alemania no pase, pero Italia tiene leche y los teutones tienden a caerse a la final. Veremos.

NOTA 2: Coño, no puedo abrir mi otro blog, el serio. ¿Me lo habrán cerrado?

UN CAFÉ CON MUCHA LECHE

junio 28, 2012

COSAS DE BICICLETAS

   ¿Te imaginas que cuando tu mujer sale en la mañana te visite un vecino con quien te llevas bien, y que se ve bien, le preguntes “¿quiere un café?”, se lo lleves y te pida un poco de leche y que ría enrojeciendo todo cuando le respondes que tú la leche la depositas sólo en culos apretados? Así, ningún plan, nada que hacer hasta la hora de ir a trabajar y te sale esa oportunidad…

   Para hacerte el sensible (parecer el más marica o el primer marica del salón para despejar vergüenzas), le das una buena mamada, atrapándola toda, haciéndole gritar como si una aspiradora se la estuviera halando, con buenas bocanadas, cubriendo todo el espectro mientras él grita y tiembla… Chupar para pasar…

  …A comer lomito del bueno, pasándole la lengua lentamente para que se estremezca, metiéndosela mientras chupas y azotando con ella el punto M. Sabiendo que no hay carajo al que le laman el culo, besándoselo chupado, al que no se le afloje.

   Y cuando se le afloje, metérsela bien dura, buscándole el punto y dándole duro hasta que grite que se lo revientes, que no pares. Así, sencillo, sin complicaciones. Una mañana cualquiera una buena tirada con la promesa tácita de que ya habrán otras mañanas. Para ello hay que darle como es, justo en el punto, atraparle las caderas, darle una nalgadita cariñosa para que sepa que eres el hombre mientras se la empujas dándole sobre la próstata hasta que se corra sin tocarse al tiempo que le llamas putica caliente. Esos siempre vuelven por más. ¿No debería la vida ser así de simple?

Julio César.

DE MACHO A ESCLAVO… 3

junio 23, 2012

…ESCLAVO                        … 2

   El siguiente es un relato que cae dentro del género que llamo maldito, un sujeto va a una casa buscando algo y sale con otra. No es mío, es una traducción adaptación, por lo que le pido al escritor original, John <seekingurdick@ yahoo.com, si llega a enterarse de lo que hago, que no se moleste. Su relato es corto, directo y bueno, por eso lo cito. Disfruten de…

……

Asunto: El despertar de Joe

Fecha: Jueves, 22 de diciembre 2005 18:22:04 -0800 (PST)

De: John <seekingurdick@yahoo.com

   Atado entre dos que tocan y muerden… ¡qué infierno, ¿verdad?!

……

   -¡AHHH! –jadea satisfecho, dejándola allí, quieta, sintiendo como ese culo la amasa y aprieta, luchando contra ella.- Se siente tan bien, zorra… Tu culo es tan suave y apretado que creo que me estoy enamorando. –se burla, retirándola mientras lo nalguea, suave.- Esto será duro y sucio, pequeño; pero algo me dice que así te gusta.

   La saca casi hasta la punta y la mete, rudo, sintiendo que toda la sangre de su cuerpo, cada terminación de placer parece haber corrido hacia su verga, la cual al ir saliendo siendo apretada, luego enterrándola para que sea chupada por ese agujero hirviente, le marea de gusto. Gruñe y coge, casi ríe de lo sabroso que es aplastar al otro hombre contra la mesa, montándosele, cogiéndole con rapidez. Traga en medio del gozo y saca el frasquito de Popper, obligándole a aspirar. Joe, sudado, llorando y gritando contra la gag ball, se apresura a aspirar, llenándose con ese olor esperando escapar al dolor. El sujeto sonríe al notar como el culo se relaja un poco, sabía que lo haría, ahora venía lo bueno. Con una manota le obliga a caer de pansa sobre la mesa empujándole por le espalda, abriéndole totalmente el culo, metiéndolo y sacándolo con movimientos de arriba abajo, de un lado a otro, y sabe que llega cuando Joe gime y se tensa, el culo con un espasmo. Ahí estás pequeña traviesa… se dice, y todos y cada una de sus embestidas van en esa dirección, golpeando, frotando y estimulándole la próstata.

   Joe respira con más dificultad, aterrado, estremeciéndose todo… echando su culo hacia atrás buscando esa verga que le golpea allí, haciéndole delirar de placer. Todo su cuerpo necesita atenciones, y como sabiéndolo, el sujeto atrapa sus tetillas y aprieta con fuerza, tanto que duele y grita de sorpresa y dolor, pero también de gozo. Cada apretada a sus pezones viene precedida de un golpe a su próstata, haciéndole delirar. Con vergüenza, gritándose que debe parar, muerde la bola roja y aspira con fuerza, restregándose contra el sujeto, su culo subiendo y bajando con lujuria. Era tan horrible que quiere llorar. ¿Qué mierda era esa? ¡Le estaba violando!, gritaba una y otra vez, pero su agujero parece tener vida propia, su cuerpo quiere, su propia verga… su verga está imposiblemente dura, tanto que le duele por las ganas de tocarla, frotarla o algo.

   -Ahhh… sí, apriétala así, ordéñame la verga con tus entrañas, pequeño, y te recompensaré con leche, la leche que le encanta a las zorras… -gruñe extraviado.

   Y cada palabra hace que el otro se estremezca, de asco, y es cuando oye puertas que se abren y cierran, voces apagadas que se acercan…

   Dios, alguien había llegado. Entraría o entrarían a esa sala… ¡E iban a sorprenderle así!

   -Tranquilo, zorra… Esos llegarán después y también te darán. No temas.

   Joe solloza de vergüenza, su mente grita horrorizada por todo lo que le está ocurriendo, casi odiándose cuando su culo va y viene atrapando la dura verga clavada en él, amasándola y apretándola con fuerza, chupándola. No, no podía ser. Había ido a esa mierda de lugar con la idea de una aventurilla fácil, que alguien le mamara el güevo, se tragara su leche (tal vez gruñirle un “toma, marica”) y ya. Ni siquiera sería una aventura, era llegarse, dejarse chupar, vaciarse e irse de ese recinto de maricas. Ahora, por el contrario, ya había mamado un güevo que había crecido en su boca, llenándola de carne palpitante de donde manaba ese asqueroso líquido pre-eyacular y algo de salina y amarga orina, que debió tragar para colmo de indignidades. Y ahora…

   Aunque avergonzado, pero caliente como el infierno por el Popper, intenta sobarse el tolete contra la mesa. Le duele de lo duro y las ganas que tiene de correrse. Cada toque a su próstata le pone peor, más cachondo… y rabioso consigo mismo. Pero se lo frota de la mesa hasta que un sonoro coscorrón le aturde.

   -No, nada de frotártelo, no puedes tocarte o producirte placer sin que te lo permita… -y dobla la frecuencia de sus embestidas, tensando aún más al muchacho al tenerle atendido por el culo y frustrado por su tranca. Era importante que entendiera que no debía tocarse si no se le permitía u ordenaba, se dice el calvo; tampoco correrse. Y menos ahora. Tenía que correrse sin mayor intervención, tan sólo por la emoción de la verga en su culo, así su mariconeidad se aligeraría. Sonríe al pensarlo: ¡Ese muchacho iba a terminar amando sentir una buena verga en su culo!

   -Hummm… ¡HUMMM! –no puede contenerse. Quiere llorar por lo que le hace, también porque no le deja masturbarse frotadito, y porque sabe que su culo es un ardiente caldo necesitado de carne, lo quiera o no.

   -Mierda, qué culo tan bueno; no recuerdo ningún otro que apretara tanto mi verga. –gruñe el sujeto, azotándole, clavándosela inmisericordemente, sabiendo que al otro día le dolería mucho, pero era bueno que fuera acostumbrándose a las vergas en su culo si iba a servir como esclavo sexual del club. Ahí siempre había mucho movimiento, hombres, machos de verdad, que necesitaban descargar tensiones en chicos como Joe, y algunos las tenían realmente grande… fuera de amar otros juegos.

   La idea de tenerle sometido totalmente, reducido a habitar una pequeña jaula de perros con un collar a su cuello, le emociona tanto que se pone tieso como una cabilla. Su verga quema el culo del muchacho, quien grita contra la gag ball, mordiendo salvajemente el suave caucho al sentir los copiosos chorros hirvientes de semen llenándole las entrañas y pegando de su próstata. Y muerde más, tiene que hacerlo cuando su propio tolete estalla en leche mojándole las botas del trabajo. Casi no puede creerlo, todo su cuerpo tenso recorrido una y otra vez por el más potente de los orgasmos que ha tenido jamás. Las piernas se le doblan un poco y apoyándose queda totalmente la panza sobre la mesita.

   El sujeto, sonriendo cruel, retira con brusquedad su verga provocándole un gruñido al halarle la membrana, mirando todavía un tanto caliente como el culo se mantiene momentáneamente abierto y manando algo de leche. Su leche mojando ese dulce culo. Su sonrisa malvada se ensancha cuando nota el relajar del cuerpo de Joe. Pobre chico, seguramente cree que todo ha terminado. Si supiera… Sacando el frasco de Popper, aspira profundamente, sonido que tensa un tanto a Joe.

   -Será más fácil esta vez, has perdido la virginidad y ahora sólo vas a gozarlo. –anuncia antes de presionar la suave cabeza de la verga contra su entrada nuevamente.

   Joe gimiendo ahogadamente, ojos muy abiertos y totalmente bañado en sudor, niega suplicante con la cabeza, tensándose y jadeando cuando le entra, en verdad más fácilmente, pero aún así abriéndole y dilatándole mucho el esfínter. Pero muy poco puede hacer para detenerle cuando ese tipo comienza a cogerle, lentamente unas veces, rápidas otras, casi siempre coordinando un golpe a su próstata, que le eriza la piel haciéndole desear más aunque la parece horrible, con una sonora nalgada. Sus glúteos arden, pero en cada una de las otras ocho cogidas que le da, todas llenándole de güevo y leche, fueron así, metía, frotaba la próstata y le nalgueaba. Y en cada una de ellas el sujeto, masculino y enorme, se estremeció poderosamente. Su culo apretaba y sus entrañas igual, tensa las nalgas, esperando el azote y la penetrada, todos mezclándose en una sola cosa en su mente calenturienta.

   Ya para la quinta cogida, quitándole del todo sus pantalones y calzoncillos, no así las botas, el sujeto, que dijo llamarse Richard, pero que para él siempre será amo o señor, le montó de espaldas sobre la mesita, quedando en precario equilibrio haciendo fuerza con el abdomen para sostenerse, así como el malestar de sus manos atadas a la espalda, con las piernas sobre los fornidos hombros del otro que le cogía, nalgueaba y la llamaba puta, que era una puta caliente que excita a los hombres poniéndoselos duros y con ganas de clavárselas en su culo; que esa noche tendría a todos los machos que quisiera. Entre Popper, nalgadas, cogidas, palabras sucias y agotamiento mental, Joe casi cae de la mesa, atrapándole y sobándole fuerte con su culo, muy consiente de ese hecho, gritando ahogadamente cada vez que Richard le llena de leche (al menos en las primeras cogidas), corriéndose él mismo también, las tres últimas muy poco, sólo mojándose el bajo abdomen y los pelos púbicos.

   Las dos últimas corridas a las que llegan juntos, Richard clavándosela y azotándole alternativamente las nalgas, Joe temblando casi blanqueando los ojos, jadeando alarmantemente, casi a punto de caer del mesón, el joven intuye a pesar del mareo y calentura del Popper que algo más le ocurre. La intensidad de dichas corridas, de todas, era como si ser llamado así, azotado y cogido de manera abusiva…

   Richard retira su verga, rojiza de tanto usarla, y el velludo culo abierto del joven titila dejando escapar una gran cantidad de semen, cosa que hace sonreír al otro. Había algo increíblemente lujurioso en ver chorrear la propia leche del culo de otro sujeto, sobre todo de uno tan masculino y fornido como ese.

   -Mírate, tiemblas de lujuria. –comenta Richard, rodeándole y llegando por encima de su cabeza. Agotado, Joe le vigila mientras baja las piernas e intenta equilibrarse para tomar asiento. Aunque duda poder ya que el ano le duele bastante.- Tu culo me pertenece por todo el fin de semana, zorra. –sonríe cruel.- Ah si, lo sé; tu amigo me lo dijo. Llamó a tu casa por pedido mío para avisarle a la mujer que engañas haciéndote pasar por macho que sales a pescar en bote y no regresarás hasta el lunes. –Joe le mira horrorizado y justo en ese momento le retira de la boca la bola de goma.

  -¡¿Qué?! –un frío de temor le recorre, intentando enderezarse, apretando los dientes por el malestar.- No pueden hacer eso. Ni tú ni él. ¡Ese hijo de puta! ¡Suéltame! La policía… –¡ese maldito de Sam! Quiere gritar y amenazar, pero gime desconcertado cuando un sonoro bofetón ladea su rostro, haciéndole hormiguear la mejilla.

   -Silencio, zorra. Estás aquí para renacer como lo que eres. Y durante todo este fin de semana lo harás, mamando cientos de güevo, cientos de güevo disfrutando de tu culo vicioso. Estás de suerte, perra. –sonríe y alza la mirada, Joe le imita y grita, intentando ponerse de pie, siendo retenido por los hombros, casi cayendo de la mesa. Unos diez o doce carajos, de variadas edades y vestimentas, le miran entre curiosos y divertido. Todos ellos excitados.

   -¡Suéltame! –grita alarmado.

   -Calma, perra…

   -Veo que la nueva zorra, aunque hermosa, es briosa. –comenta uno de los sujetos, un cincuentón apuesto y masculino, alto y de traje y corbata, con un pequeño aro de oro en una de sus orejas; su tono, mirada y presencia hablan de poder y control y Joe se agita.

   -La curaremos de eso. Y de muchas otras cosas… -susurra Richard, recorriendo con una mano el torso ancho y musculoso de Joe, velludo, cerrando los dedos, atrapando esos pelos y halando haciéndole gemir. Le suelta y se aparta hacia la barra.

   -¿Quiénes son ustedes? ¿Qué quieren de mí? –grita intentando parecer amenazante sin conseguirlo. Su tono ronco y mirada brillante de temor, así como la camiseta alzada, sus piernas desnuda y su culo mojando de semen la mesa, no hacen nada por ayudarle a parecer un tío duro.

   -Queremos probar a una linda zorra nueva. Hace tiempo que ninguna llena las expectativas. Tampoco tú. –responde ese sujeto, recorriéndole con la mirada, calibrando sus posibilidades aunque no le gusta lo que ve en esos momentos.

   -Eso se resuelve, Doctor. –sentencia Richard, volviendo tras él.

   Joe vuelve el rostro alarmado. El olor llena sus fosas nasales un segundo antes de que el calvo se tienda sobre él, cubriéndole boca y nariz con un pañuelo de paño impregnado de una sustancia potente. Joe grita y es un error porque ese olor desagradable que arde en su garganta y le hace pensar en hospitales (en el odontólogo y el calmante para muelas), le penetra con fuerza. Se debate y lucha, revolcándose sobre la mesa, angustiado. Sabe lo que traman. Le están drogando. Los nervios le dan fuerzas y casi se alza, pero Richard, sonriendo excitado le retiene entre su antebrazo y el torso, disfrutando el roce de esa cabellera áspera. Los otros también lo disfrutan; el verle luchar, resistirse, pelear asustado y decidido a escapar, sabiendo muy bien que no lo logrará, todo eso les calienta increíblemente. Le tenían. Le harían lo que les diera la gana y el muchacho no podría resistirse. Los más versados saben que, muy posiblemente, el muchacho luego termine siendo un ávido esclavo deseoso de que se juegue con él. Había ocurrido antes con otros que también se creían machos.

   -¡HUMMMFFFFG! –Joe todavía se resiste, ojos brillante de llanto, de miedo e impotencia, sabiendo que sus sentidos se aletargan, que se marea, todo se desenfoca, los comentarios sobre lo mucho que lucha y lo divertido que será domarle, parecen llegarle desde muy lejos. No es únicamente que el olor es desagradable y que sabe para qué sirve, sino que Richard ahora parece decidido a no dejarle respirar. El pañuelo y la enorme mano le cortan el aire, las lágrimas corren por sus mejillas… y su verga responde a pesar de todo.

   -Eso es, zorra… lucha. –le susurra Richard bajando el rostro, casi besándole una sien.- Lucha, eso nos calienta tanto… ¡Hummm! Domarte será maravilloso. -y le lame la transpirada frente.

   Era horrible, es lo último que piensa el muchacho antes de perder la conciencia casi por completo cuando al fin la presión sobre su rostro acaba y siente otras manos sobre su cuerpo, tocando, acariciando, pellizcando, explorando…

CONTINÚA … 4

Julio César.

NOTA: Me retiro. ¡El maratón de Supernatural comenzó! Subo esto entre comerciales, y eso por lo de Paraguay.

DESTITUIDO EL PRESIDENTE PARAGUAYO FERNANDO LUGO

junio 23, 2012

 EL CARNICERO Y LIBIA

   Dios, qué país, dicen que habrá una sesión en el Congreso de la República para sacar al Presidente de la República… y lo hacen. No debería yo meterme en esa broma, pero Fernando Lugo ha declarado muchas veces simpatías por Hugo Chávez y bastante que bregó para torcer el brazo del congreso uruguayo para que aceptaran a Chávez en MERCOSUR (todo un mafioso); y como siempre digo, los amigos de mi enemigo son también mis enemigos, y a esos ni agua ni sal.

   El Congreso de la República paraguayo se reunió este viernes para someter a votación una moción de censura que destituyera al Presidente de la República, señor Fernando Lugo, ex obispo y ahora ex presidente. Se reunieron, votaron y lo sacaron. El revuelo se formó casi en seguida. Los presidentes de la región, esa suerte de club que se cree por encima de las leyes y que pueden violarlas a voluntad mientras sí le aplican todo el peso del poder a la población, salió alarmada a hacerle la cama; pero era difícil, el senado paraguayo les dijo de plano, con voz dura, no se metan en los asuntos internos del Paraguay. Cancioncita esta que los pichones de déspotas no se cansan de repetir por aquí mientras cometen sus tropelías, Evo Morales, Rafael Correa y Hugo Chávez. Era poco lo que podían hacer como no fuera contar con una reacción militar, que no se da porque estos entienden que es una cuestión política que deben resolver los políticos utilizando la Constitución de la República. Al hombre se le acusa de “mal desempeño en sus funciones”. Al no salir militares a pronunciarse, como si ocurre en Venezuela y Ecuador cuando el presidente les ordena amedrentar a la población, las llamadas protestas de simpatizantes no iban a llegar a nada.

   Reconforta saber que Fernando Lugo aceptó la decisión del Congreso Nacional, de 45 senadores, 39 le repudiaron. ¿Dónde estaba su gente? ¿No contaba con nadie en el Hemiciclo? Al menos se va con cierta dignidad, no amenazando que si le quitan el coroto desatará una guerra civil para ahogar al Paraguay en sangre, como pretendió el irresponsable de Manuel Zelaya en Honduras, cuando el ALBA y la Secretaria General de la OEA (cuando a los pichones de dictadores les gustaba lo que hacia la OEA) le prometían secundarle en sus desmanes (bueno, Brasil amenazó militarmente a Honduras, ¿qué tal?). Fue triste oírle decir a Lugo que no le habían dado tiempo a la defensa, cosa extraña, ¿acaso esa gente despertó esta mañana y dijo vamos a destituirle? ¿No pudo coordinar una respuesta a esas faltas que le endilgaban? ¿O también confió en que todo terminaría en aguas de borrascas?

   Fue patético escuchar las tartajeantes declaraciones de Nicolás Maduro, nuestro Canciller, allí al pie del cañón interfiriendo en asuntos internos de Paraguay (cuando lo hacen ellos es bonito y válido, feo y delito cuando se los hacen a ellos); al menos tuvo el tino de no responderle a los reporteros sino soltar como grabación las mismas frases vacías de siempre. Realmente no es él el hombre para hilvanar nada con inteligencia, lo suyo es repetir lo que le dicen desde Cuba. Reiteró aquello de que a Lugo no se le dio oportunidad a defenderse, insinuando que, como dije, la cosa pasó esta madrugada y el Presidente, su gabinete, sus diputados y senadores (lleva años mandando, algunos debió tener), nada sabían. Repite Nicolás Maduro la letanía del golpe contra un presidente, ignorando que la Constitución paraguaya no es de esas que se cortan, redactan en la mañana y la cambian en la tarde, borran y rescriben según el momento. El Congreso Nacional paraguayo citó al Presidente por esto y aquello, figuras presentes y tipificadas en la Constitución, se la aplicaron y lo sacaron. El Poder Legislativo de todo el país, llevado cada senador y diputado por votación directa a representar a sus conciudadanos, decidieron que ya era bastante del señor Lugo.

   Eso es lo que mucha gente no entiende, sobre todo en países como estos donde el análisis es muy simplista y superficial. Cuando en Honduras el señor Zelaya quiso cambiar la Constitución para relegirse indefinidamente, se le dijo que no podía, se le advirtió que era inconstitucional y un delito, pero él perseveró en su empeño (creyéndose en ese momento el dueño de Honduras, por lo tanto divino); cuando el resto de los poderes, defendiendo la letra de la Ley, le paró el trote y le sacó del poder, el mundo pareció no ver que eran todos los poderes públicos hondureños los que se habían pronunciado. Para ellos era que a Zelaya le dieron un golpe de estado y punto. Qué exista algo como la Constitución, le letra de la Ley y que esta se le pueda aplicar a cualquiera, aún  al Presidente de la República, es un concepto difícil de entender cabalmente en Sudamérica, tal vez con excepciones como Chile, Colombia, Uruguay (el Ejecutivo deseaba que el Legislativo violara la ley para hacer negocios con Chávez y estos le pararon el trote y amenazaron con investigarle), y ahora Paraguay.

   Y es así como debe ser. Cuando el viejo Rafael Caldera se lanzó a su segunda presidencia en Venezuela (no campaña, de esas tenía bastantes, que en paz descanse), se decía que el Imperio no le dejaría porque querían PDVSA, los otros se lo garantizaban y Caldera no. La gente votó y Caldera ganó. Cuando Hugo Chávez se lanzó en campaña, sin partido político, observadores de mesa o gente dentro el organismo que contaba los votos, ganó y fue proclamado. Porque para eso está la ley y la institucionalidad, si no hay un impedimento legal (tipificado) cualquiera se puede lanzar, hacer campaña, llevar votantes y salir electo, y el resultado debe ser respetado. Que ahora se cambie la Constitución a conveniencia, se legalice perseguir opositores y medios de comunicación y se determiné quién será el que cuente los votos y “cuantos vale un voto de los míos contra diez de los tuyos”, no son más que vagabunderías de gente que no entiende la noción de civilidad y convivencia, conceptos que reposan sobre el apego y respeto a la Ley. Y ocurre en Venezuela, Bolivia y Ecuador, que serán los países que más gritarán por la destitución de Fernando Lugo.

   Yo me alegro, carajo. No sólo porque el hombre le reía las gracias a Hugo Chávez, sentándose a su mesa a pesar de todo lo que sabía que hacía (sólo un pillo se sienta a la mesa de un déspota), convirtiéndose así en mi enemigo también; sino porque desde antes ya me había molestado. El sujeto era un cura católico, un obispo que dejó su misión misionera para servir al Paraguay desde la Presidencia de la República… para que al poco rato se supiera que había preñado a varias mujeres, dejándolas solas con los hijos que engendró. Y lo hizo cuando supuestamente servía a Dios, fallándole al utilizar su cargo para conseguir favores y atenciones sexuales, mientras engañaba a la feligresía al presentarse como un modelo a seguir cuando no era más que un falso pastor. Bien se lo tiene merecido, porque quién usa el nombre de Dios para vivir bien, conseguir mujeres y engañar electores no es más que un… un sujeto que presenta un “mal desempeño de sus funciones”. En todas y cada una de las que le toca ejercer.

   Suerte para el Paraguay.

MATANZA EN UN CINE DE COLORADO

Julio César.

EL SUEGRO LO ENVICIA… 22

junio 21, 2012

…LO ENVICIA                         … 21

   Este relato me lo envía por correo un conocido de la casa, LeRoy, y es bueno, aunque es una mala traducción que me tomará tiempo medio hilar. Este relato que NO ES MÍO, lo llevo más bien como una pequeña adaptación. Que el autor no se moleste, por favor. Bien, la trama: un chico muy joven sueña con ser físico culturista y se casa con la hija de un ex culturista, el cual termina convirtiéndole en el juguete sexual de todos los hombres. Disfrútenlo.

……

Título: Muscle Pussy

De: hgenyc9261@gmail.com

   Ahora si estaba acabado… como macho.

……

   -Que puta. –gruñe Bull.

   Bobby abre los ojos y mira al otro hombre que mira fascinado y divertido el espectáculo que ofrece el joven y rubio culturista de 250 libras de puro músculo, mostrando su culo afeitado que es abierto por una gruesa pieza venosa mientras tiene una faldita sobre su espalda. Por la mente del muchacho cruza una idea que casi le hace correrse, por verga y culo, ¿qué pensaría la gente que le ha visto en las exhibiciones de físico culturismo si le vieran ahora convertido en una musculosa perra que gusta de ordeñar vergas con su culo? La sola idea le excita de una manera oscura; cierra nuevamente los ojos e imagina que está en uno de esos escenarios, en cuatro patas y que Kent le cabalga mientras jueces, competidores y público en general les miran, vitorean y aúpan. Semejante imagen tiene el poder de hacerle trabajar con mayor ahínco sobre la verga del macho que lo llenaba y complacía. Su redondo, rojo y liso agujero iba y venía, abriéndose, cubriéndolo, chupándolo y apretándolo. Era un culo que sabía cómo trabajar a los hombres, y mientras lo hacía lo disfrutaba de una manera total.

   Y semejante atención tuvo su recompensa, la respiración de Kent se espesa, su verga se llena más, ardiendo como lava, dura como una tabla, estremeciéndose todo mientras le atrapa con fuerza las caderas, enterrándole los dedos, dejándosela bien metida.

   -¡AHHH! ¡MIERDA, TIO! Si, tómala, perra. Toma toda mi esperma caliente con tu coño. –grita, alzando el tenso rostro, mientras su tolete vomita su carga ardiente de semen, llenándole las entrañas al rubio culturista, el cual todavía continúa ordeñándola con los espasmo de su recto.

   El roce, la leche, las manos que le sostienen, la punta de la verga contra su próstata… Bobby gime y siente que su culo se moja todavía más, recorrido como es por el orgasmo alcanzado por allí.

……

   -¿No escuchas unos gritos? –pregunta Alice, terminando de subir las escaleras. Becky, a su lado, sonríe.

   -Creo que alguien está tirando.

   Y Alice tiene un mal presentimiento, tomando aire y aferrando el pomo de la puerta, abre…

   -¡Oh, por Dios! –grita la joven abriendo mucho los ojos.

   -¡Hey! ¡Cierra la maldita puerta! –grita la joven, toda roja de cara, jadeando, como tenía que ser al estar ensarta entre dos hombres, uno de ellos de espaldas sobre la cama, el otro a sus espaldas, los tres mirando hacia la puerta.

   -Ay, lo siento. ¡Lo siento mucho! –gime Alice, enrojeciendo violentamente al captar que no era como pensó en un inicio que uno se la tenía metida por el culo y el otro por la vagina. ¡Las dos vergas estaban en su vagina! Becky la mira con la boca abierta.

   -Natasha, ¿qué haces?

   -¡Qué cierren la puerta! –exige y la obedecen.

   Una vez de vuelta al pasillo, las dos mujeres se miran., impresionadas.

   -Qué puta. –comenta Alice.

   -Con Vincent y Patrick sólo tiran putas. –sentencia Becky, sin saber lo acertada que está al hablar de dos de los hombres que días antes habían enculado a Bobby en un sauna.

   -¿Dónde diablos estará mi marido? –se mortifica.

   -Esperemos que no con una como Natasha.

……

   Jadeando de gusto, satisfecho, Kent finalmente retira su gruesa verga del culo de Bobby, desplomándose de espaldas sobre la cama, junto al rubio y cogido culturista, quien, como sorprendido todavía, lleva una mano atrás, tocándoselo, notando lo mojado de semen e hinchados que están los labios de su “coño”, con un pequeño chorro de leche caliente corriendo abajo por su muslo. Avergonzado, rojo de cara, se vuelve hacia Bull, quien le mira sonriendo sardónico.

   -Se notas que te encanta… Dime, ¿estás listo para este ahora? –pregunta, agitando con una mano su monstruosa verga, riendo al notar el nuevo rubor del rubio, así como su mirada vidriosa.- Oh, si, la quieres. La quieres y mucho. Joder, ¡qué puta! Límpiate esa leche del culo, toma… -y algo despectivo le arroja su propio jeans, el que se quitó cuando deseaban que se probara la faldita.

   El culturista lo hace, los oídos zumbándole. Era degradante, sabía que estaba mal lo que hacía, que su mujer estaba en algún lugar de esa casa mientras él se abría de culo como una perra en celo para que esos gañanes saciaran sus ganas, pero… No puede ocultar su propio deseo, mirar la rojiza y enorme verga le hace palpitar con deseo anticipado el culo, el cual ya titila mientras lo seca un poco. Mierda, tampoco era su culpa; fue el suegro quien le despertó esa hambre de güevos.

   -¿Debo… debo sentarme en ella o qué? –pregunta Bobby al fin, incapaz de contenerse, deseando otro de esos increíbles orgasmos por el culo.

   -Nada de eso, putita. Quiero que te eches sobre esa cama de espaldas y abras las piernas para mí. Quiero verte la cara mientras te cojo; mirarme en tus ojos cuando te llene con mi verga y derrame a mis futuros hijos dentro de ti.

   Dios, era tan humillante, las palabras, el tono, lo que deseaba que hiciera. Eso lo piensa mientras rueda sobre la cama, de espaldas, atrapando sus propias rodillas con las manos, exponiendo al máximo ese agujero lampiño, rojizo, hinchado y palpitante que esperaba ser llenado con la dura y palpitante carne del macho que le arrancaría temblores y espasmos de placer.

   -Joder, mira como le titila. –se maravilla Kent, voz soñolienta.

   -Es un agujero hecho para dar goce a los hombres, y disfrutar mientras lo hace. –la voz casi reverente de Bull se deja escuchar ahora, mientras se inclina sobre la cama, llevando sus manos a esas nalgas redondas, los pulgares contra el agujero, abriéndolo todavía más.- Mierda… qué hinchado está por todos los güevazos que le diste. Y sin embargo se estremece de hambre, quieres que te lo llene, ¿verdad, nena? –sin esperar respuesta, caliente como él sólo, los oídos zumbándole de lujuria (un agujero abierto, tembloroso donde meter la verga sabiendo que se lo chupará con fuerza, ¿quién resistiría?), apoya la cabeza de su enorme tranca contra el abierto orificio, forzándolo, metiéndosele lenta pero indetenible, llenándole, raspándole, haciéndole gemir y alzar la rubia cabeza de la cama, jadeando por la sorpresa de ser cogido por una verga de semejante tamaño.- Hummm… cómo chupa y aprieta. Y es tan caliente y suave…

   Se oye tan fascinado que Bobby le mira, su enorme pecho subiendo y bajando, el rostro rudamente hermoso y masculino sonriendo torvo, y Bobby sabe por qué. Seguramente lo ve en sus pupilas. La súplica muda, el deseo de que termine de llenarlo con todo, cogiéndole con fuerza, cabalgándole hasta hacerle venirse una y otra vez mientras le llena de leche. El muchacho grita cuando los casi treinta centímetros de verga le llenan, casi llegándole al abdomen, y más cuando se tiende sobre él, casi boca contra boca, sonriéndole.

   -Tu coño es tan jodidamente apretado y dulce que entiendo que enloquezcas a los hombres, aún a los que nunca hemos pensado en joder así a otro carajo. Pero estás hecho para esto, Bobby, para enloquecer y seducir a los machos que desean llenar tu coño. Mírate, tan grande y musculoso, con esa maldita faldita, puedo imaginarte en una tanguita de hembra en los vestuarios, yo cogiéndote y los muchachos esperando su turno; sí es que me parece que eres la más rica porrista que se ha montado sobre mi verga jamás.

   A diferencia de Kent que comenzó directamente llenándole el culo con su verga de manera impersonal, el rostro de Bull está cada vez más cerca de la cara del rubio culturista; juntando sus labios, el rudo tío metiéndole la lengua, se la atrapa y chupa de manera mordelona y salivosa, sonriendo al alejarse.

   -Los labios de tu boca son tan dulces y gorditos como los de tu culo, bebé. –ronronea antes de volver a meter su lengua de manera intensa y apasionada, un beso obscenamente chupado, mientras su propio culo va y viene, sacando y metiendo su verga cogiéndole con fuerza.

   Bobby gime dentro de su boca, mareado y excitando, tocándole por todas partes, atrapándole el cuello y bebiendo también de su boca. Un beso, el beso de un macho que le coge, una fantasía romántica que se había hecho en los últimos días y ahora ese enorme semental estaba brindándosela, y todo mientras su enorme, grueso y cilíndrico tolete va y viene, saliendo casi todo de su redondo y lampiño culo, halándole los labios del coño, para luego entrar, empujándoselos dentro, rozándole. Era tan largo y grueso, tan duro y caliente que las paredes de su recto se dilatan al máximo, aunque lo atrapan con hambre, dándole la bienvenida, siendo golpeado una y otra vez no sólo en su próstata, la cual es estimulada salvajemente por la enorme cabeza, sino en ese otro punto que no sabe ni qué es, pero que le hace desear más y más. Mientras Bull le coge, lamiéndole la lengua, recorriendo sus costados, llamándole perrita caliente y putona, Bobby sube y baja su culo como puede, apretándolo de manera increíble, casi haciendo reír a un jadeante Bull.

   Las muy abiertas, redondas, roja y lampiñas nalgas del culturistas son golpeadas una y otra vez por la pelvis del macho que le coge, las bolas le golpean y al muchacho le parece increíble. En una de las echadas atrás, saliendo centímetro a centímetro del redondo culo, la verga sale toda, enorme y gruesa. Tiesa y hambrienta, frotando el glande del esfínter que titila salvajemente sobre él como besándole, la caricia enloquece a Bull que blanquea los ojos y la empuja otra vez, estremeciéndole sobre la cama.

   Ese coño hambriento estaba dejándole seco, piensa el fornido macho mientras continúa cogiéndole y comiéndole la lengua, tanto que casi cae desmayado sobre el culturista, mientras éste continúa apretándosela y chupándosela con su culo ávido. Bobby se tensa al sentirla imposiblemente dura y ardiente, mojándole todo, y deja su boca, jadeando de manera entregada.

   -Oh, Dios… -y arquea la espalda, mientras Bull le muerde el cuello, tomando un segundo aire y embistiéndole otra vez.

   -Puta… puta… Eres una puta tan caliente… -le gruñe al cuello, lamiéndole, machacándole las entrañas con su barra grande.

   -Mierda, ¡mírala! Esta perra brilla de lujuria. –medio ríe, ronco, Kent, sin apartar la mirada aunque parpadea bastante.

   Bull apoya las manos sobre la cama, tensándose al máximo, echando la espalda hacia atrás, muy rígido, mientras su verga tiembla violentamente. Grita cuando la siente correrse…

   El joven culturista grita también, arqueando la espalda, sintiendo como ese semen caliente corre por la dura carne, estallando en sus entrañas mientras su propio tolete explota, mojando sus abdómenes, pero también su pecho y barbilla, al tiempo que ese clítoris que teme tener en el culo comienza a vibrar, estremecerse y dispararle corrientes de orgasmos también.

   Pero aún así, Bull empuja más, riendo cuando siente como su esperma llena, rebosa y resbala dentro de ese musculoso, enorme y guapo hombre, el cual continúa ordeñándole con su culo como anhelando hasta la última gota de semen caliente. El signo de las buenas putas, aquellas que aman la leche de sus machos. Pero hay algo que le encanta todavía más (¿y a quién no?), y retirando su enorme verga, dispara todavía un buen chorro de leche sobre el otro, alcanzándole en el cuello y la mejilla. Le gusta mojarles las caras de semen a sus nenas, pero ahora viendo a ese fornido tipo, manchado con su jugo, le parecía aún más caliente, como le ocurre a todo tío que se corre sobre la cara de otro. El cuarto huele intensamente a semen y Bobby tiembla de lujuria al recibirla.

   Botando aire, ruidosamente, el hombretón cae al lado del jadeante rubio, quien mira hacia donde está Kent, el cual cerró los ojos y parece haber caído en un profundo sueño sobre la cama. Cosa que le sorprende un poco, imaginaba que aguantaría más, seguramente estaba cansado. Aunque Bull…

   -Amigo, fue impresionante, pero mañana debo madrugar; tú sabes, para golpear el saco. Tengo una pelea cerca y debo practicar, así que debo descansar. –suspira acomodándose sobre la cama, impasible ante el amigo que ya ronca.- ¿Podrás encontrar la salida?

   -Yo… claro… -se levanta de la cama, aturdido.

   -No te sientas mal, bebé. Me encantaría cogerte toda la noche, pero… -bosteza.

   -Entiendo. –y era cierto, toda una vida practicando una rutina le había enseñado a Bobby la importancia de la autodisciplina, también el jugar para el equipo.

   Acomoda su franelilla, recordando ahora que Alice está en esa casa. Con bruscos manotazos se deshace de la faldita, no encontrando su calzoncillo tipo tanga, por lo que finalmente entra en el jeans, el cual se moja a la altura de su trasero con la leche que todavía mana, fuera de la que ya tenía de cuando limpió su culo hace poco. ¡Mierda!

   Abre la puerta con cuidado mirando hacia las escaleras; escucha la música, las risas y conversaciones y se inquieta. Debía encontrar un cuarto de baño y…

   -Bobby, ¿dónde estabas? –gruñe Alice a sus espaldas, rodeándole y enfrentándole, mirándole realmente molesta. Sexo. Su marido había estado practicando el sexo, lo sabía por las mejillas rojas y los ojos brillantes.- ¿Con quién te revolcabas, hijo de puta? ¡¿Quién es ella?!

   -¿Qué? No, Alice, yo… -jadea, palideciendo.

   -Mírate como estás, hueles a puro sexo. A… joder, ¡hueles a leche! –le mira desconcertada, acercándosele.- ¿Qué tienes en el cuello y la mejilla? –suena aguda, tras ella, Becky abre mucho la boca, como para responderle a pesar del shock, pero vuelve a cerrarla. La mujer alza una mano y casi le araña, tomando de eso, acercándoselo a la nariz.- ¡Es semen! –grita.- ¡Tienes la cara bañada de esperma! –grita sin poder contenerse, realmente atolondrada.

   -No, no, espera…

   -¿Pero qué coño…? –ruge roja de furia, ojos empañados de ira y sorpresa, mira la puerta y la abre aunque Bobby intentó impedírselo. En la penumbra es visible la silueta de dos hombres, dormidos, con sus vergas aún afuera. La mujer no puede procesarlo, siente que todo le da vueltas.

   -¡Un marica! ¡Eres un marica! –grita, mirándole con furia, ojos llorosos ya.- ¡Me casé con un disfraz! ¡Te creí un hombre y no eres más que una marica! –acusa terrible y Bobby quiere morirse, oyendo como sube gente por las escaleras.

   -Alice, no; por favor, no hagas esto. –suplica.- Amor… -intenta tocarla y ella con rabia se revuelve, alejándose, gritando a pesar de la gente que sube.

   -¡No me toques con esas manos con las que tocabas las vergas de otros! –acusa; a sus espaldas, y a pesar de que los oídos de zumban de angustia, Bobby puede oír los cuchicheos y se vuelve como para decirles que se larguen, que allí no hay nada que ver. Es cuando Alice grita.- Mírate, tienes el pantalón mojado. El culo te babea leche, ¡la leche que esos hombres dispararon dentro de tu culo de marica!

   -Alice, no… -Becky intenta calmarla.

   -¡Es un marica! –insiste Alice, mirándola, como si no pudiera encontrar nada más que decirle. O no pudiendo procesar todo lo que ocurre. Su marido, el marido al que ama, es un marica cuyo culo está chorreando leche.

   -Joder, amigo, ¿no sabes que hay que quitarse la leche una vez terminan de darte? –comenta jocoso un tipo al pie de las escaleras.

   -¡Ay!, ¿experiencia? –replica otro y hay carcajadas, mientras Bobby horrorizado mira a Alice, con la mente en blanco.

   -Alice…

   -Esto vas a lamentarlo, hijo de puta. –terminan gritando con un enorme puchero, lanzándole leves manotones, embargada de furia, hasta que le empuja haciéndole retroceder a pesar del tamaño, casi corriendo entre las personas en las escaleras, algunos de los cuales le piden que se calme, que no es la primera que se casa con un tío que se derrite por otros hombres.

   -Buena la has hecho, ¡mírala! –acusa Becky.- Su papá y su hermano van a joderte bien jodido. –y sale tras la amiga.

   Tragando, sintiéndose infinitamente miserable, Bobby baja la mirada, diciéndose para sus adentros que así fue que comenzó todo. Cuando el suegro y el cuñado le jodieron. A duras penas contiene el llanto mientras la gente comenta, ríe, le aconseja qué hacer para no ser pillado otra vez por su mujer, otro comenta que menos mal no le encontró ensartado o la sangre llega al río. Todos hablan hasta que Bull grita que dejen dormir. Cerrando los ojos, caminando muy rígido, oloroso y manchado de esperma, Bobby, el pobre chico que gusta de las vergas, cruza entre esas personas preguntándose qué hará ahora.

   Mierda, lo había perdido todo. Su matrimonio, su mujer. La casa. ahora estaba en la calle… con el culo adolorido y manchado de esperma. ¿Qué sería de su vida?

CONTINÚA … 23

Julio César.

NOTA: A los fans de Supernatural. La Warner, por quién sabe qué motivo, va a transmitir los últimos capítulos de esta temporada este día viernes. Comenzando con reponer el de Charlie, nuestra nerd favorita. Como muy temprano para mi gusto, ocho de la noche hora de Venezuela. Un día viernes, a esa hora, todavía no llego a mi apartamento, pero este viernes el sacrificio se hará. Es el problema de ser un fan.

SOLTEROS EN RESIDENCIAS DE RECIEN CASADOS

junio 20, 2012

ANGUSTIA PATERNA

RECLAMO

Julio César.

VESTUARIOS DE FUTBOL

junio 20, 2012

¿APESTA?

   -Todos saben lo que pasa cuando terminamos la práctica…

COTO

Julio César.

ANTONIO CASSANO Y LOS GAY EN EL FUTBOL

junio 20, 2012

CONSULTAS SENTIMENTALES…

   -¿Me lo quito?

   Algo de lo que sólo habla la gente cuando fantasea (y temen las esposas), con tipos como David Beckham, Cristiano Ronaldo y otros, el homoerótico existente en el futbol, sobre todo en los vestuarios cuando se miran, se siguen con los ojos cuando alguien va de aquí para allá, se huelen y gozan de un una buena ducha de cuerpos jabonosos, ha quedado nuevamente en el tapete por unas declaraciones intempestivas dadas por Antonio Cassano, delantero de la selección italiana, tal vez queriendo desviar, para ese momento, la atención pública del desempeño del equipo que empató deslucidamente con España (se ha recuperado, y me alegra, antes les iba siempre a los italianos, hasta lo de Zidane).

   Dijo Cassano, en una rueda de prensa en Cracovia (suena bien, ¿eh? Cracovia) que: “Espero que no haya homosexuales en el equipo. Si los hay, problema de ellos”. Y la verdad es que no entiendo mucho el revuelo levantado, debe ser por el centimetraje que puede obtener cualquier postura hoy en día, por halada por los cabellos que sea; nunca como antes habíamos vivido en una sociedad tan farandulera, superficial y medio tonta. Las declaraciones de Cassano provocan cometarios en todas partes y de manera pública, mientras de la masacre en Siria muchos ni se enteran. ¿Qué dijo Cassano realmente? Que espera que no haya homosexuales en la selección, seguramente no le agradan, o le intimidan o les teme por calorcitos en el cuerpo, de eso nadie puede estar seguro. Y es su derecho expresarlo, como también quienes le tachan de intolerante, pero hasta allí, tampoco es que se va a pedir que se le encierre en una torre o algo por el estilo. Vamos a estar claros, a mí no me agrada la gente a la que les hieden los pies, o los carajos que siempre están hablando de las carajitas a las que les metieron manos o que se acostaron con esta y aquella. Y debo poder expresarlo aunque moleste a algunos, quienes podrán replicarme si lo desean.

   En la segunda parte de su comentario, el hombre deja ver lo indiferente que es en el fondo sobre el asunto: “Si los hay, problemas de ellos”. Y es cierto. La vida de cada quien, en luces y sombras, para bien o para mal, es asunto de cada quien. Que nos rodeamos de familia, amigos y gente querida para llevar la existencia de una manera grata y feliz, está bien, pero tampoco es que vamos a reventar de rabia porque este o aquel no gustan de uno por la razón que sea. Si ese carajo hubiera dicho que a los homosexuales debe negársele la entrada a cualquier equipo o la práctica de cualquier deporte, la cosa cambia, porque ya hablamos de persecución, segregación. Este, sin embargo y por muy desagradable que sea el señor, no es el caso.

   Pero a mí me parece que el jugador intenta defender más bien cierta reputación, la masculinidad y hombría italiana, puestas jugosamente en duda por comentarios de un presentador de televisión italiano, Alessandro Cecchi Paone, quien asegura que en la selección había dos homosexuales y un bisexual. ¿Qué tal? ¿No aumentan ahora las fantasías de vestuarios calurosos, apestosos y de manos que tocan? Cuando al mismo Cassano se le preguntó sobre lo dicho por el presentador, alegó: “No respondemos a eso. Es mejor que no diga lo que pienso”. Y es mejor, aunque no me parece como para matarle su postura, hay que cuidar los límites entre la sinceridad y la grosería u ofensa a otros grupos humanos.

   Cassano, de 29 años de edad, tiene fama tanto de exhibicionista como de buen jugador, es un delantero destacable, aunque polémico en sus palabras y actuar que le han valido muchas limitantes a su carrera. Incluso había gente reacia a dejarle jugar con la selección. Aunque se disculpó por los comentarios homófobos, mucha gente no quedó contenta con él, ni en Italia ni fuera de ella. “Lamento sinceramente que mis declaraciones hayan desatado controversia y protestas en la comunidad gay: la homofobia es un sentimiento que no está en mí“, aseguran que sostuvo en un comunicado enviado a la prensa. “No quise ofender a nadie y de ninguna manera abrir un debate sobre la libertad sexual de las personas”, finalizó, pero la raya ya se la echó encima.

   Y si, la gente habla de lo que quiere; de vivir por estas tierras, en estas actitudes, se hablaría también de él.

   Con Cassano se cumple aquello de que es preferible no escuchar lo que dice y si verle… jugar al futbol, claro.

MARINES GAY BESANDOSE

Julio César.

METRALLA

junio 20, 2012

VOCACION

   Les demostraría que era todo un macho.

   El G. I. Joe no pensaba rendirse frente a sus captores, los fornidos y enormes (por todos lados) secuaces de Cobra. No pediría clemencia sino guerra. Podían dispararle todo cuánto quisieran, a boca de jarro y por todos lados, en lo más hondo de su… honor de guerrero, pero no se rendiría. Lucharía entusiasta, apretando y golpeando hasta dejarles exhausto y entonces se correría… escapando.

¿CONTRA EL HAMPA?: MACANA

Julio César.

AMANTES DE LA NATURALEZA

junio 20, 2012

 AFICIONES

   Oyéndole gritar de gusto, el amigo sabe que el otro está comenzando a disfrutar lo del viaje pa’l monte.

LA ETERNA DUDA

Julio César.

ARIAS CARDENAS Y LOS RESULTADOS ELECTORALES

junio 20, 2012

ROBERT SERRA Y LA OBSESION POR LOS TESTICULOS

   Cosas que pasaron cuando los chicos morían en Choroní…

   No se crean, Francisco Arias Cárdenas debe tener sus méritos. Bueno, los tiene. Cuando el golpe de estado (cuando los golpes de estados eran buenos y no como ahora que son maniobras fascistas de los apátridas, cosas de los tiempos que uno el bruto no entiende muy bien), Arias Cárdenas controlaba el Zulia mientras el presidente Chávez ni tomó La Carlota, ni Miraflores, ni capturó al difunto Carlos Andrés Pérez (todavía la gente se pregunta ¿a que vino a Caracas esa madrugada?, ¿a visitar el Sambil?), y terminó oculto en el Museo de Historia Militar de donde debieron sacarle con humo de trapo. Y bastante que costó. Es que debe ser útil, porque las cosas que Arias Cárdenas dijo de Chávez cuando se enfrentaron por la presidencia son de esas que ni se olvidan ni se perdonan. Pero ahí está, después de mucha paja, al lado del Presidente. Otra vez. Bien, preocupado como anda por la marcha de la campaña, Arias Cárdenas dijo sobre el candidato de la Oposición: “Capriles debe seguir el ejemplo de Chávez y afirmar que acatará los resultados del 7 de octubre”. ¿Qué tal? El que Chávez se pasará por el forro del paltó los resultados electorales, la voluntad del soberano expresado en votos cuando defenestró a Ledesma en Caracas y a Pérez Vivas en el Táchira, por no hablar del sórdido asunto de Apure, le parecen a Arias Cárdenas que es “acatar”. A Chávez no le reclama sus delitos (no después de las cosas que dijo de él), pero si se atreve a aconsejarle a otros que acaten lo que ellos no cumplen. Qué sabroso es ser revolucionario de izquierda.

LOS MALES ESTOMACALES DE JORGE RODRIGUEZ

Julio César,