Archive for 31 diciembre 2013

FELIZ AÑO NUEVO 2014

diciembre 31, 2013

…EL SEÑOR MANDELA

   La fiesta de la familia.

   Parece mentira, el año pasó rápido y a la vez cómo ocurrieron cosas. Siempre lo digo, parece que tardó toda una eternidad para que llegara el 2000, por momentos parecía que nunca ocurriría. Y ya vamos para el 2014 en un abrir y cerrar de ojos.

   En líneas generales, en las cosas que de verdad importan, las que cuentan, fue un buen año. Mi familiares, amigos, conocidos y vecinos, por encimita, han contado con buena salud, los nubarrones que aparecieron en un momento dado, una fractura, una bronquitis, incluso amibiasis, todo fue sufrido, tratado y sanado. Mis viejos siguen allí, mis hermanos también, aunque uno faltará esta noche, obligado por un viaje de trabajo, sus bebés sí estarán presentes. Seguro le pegará, la pase donde la pase. Los niños están sanos y tremendos. Mi amiga no estará junto a mí, viaja con su propia familia. Hubo gente que partió, muchos de causas naturales, esperado pero no por ello menos malo o doloroso. Les recordaremos.

   En lo laboral y personal fue un tiempo estable, a veces incómodo, era como una eterna repetición, tan sólo los fines de semana ayudan. Pero otras veces era grato, confortante contar con esa seguridad, ¿pero acaso no hay que arriesgar un poco y cruzar la mar? Pasantes, colegas y superiores pasaron, hicieron y dijeron, algunos molestaron, la mayoría continuó a sus destinos finales dentro de la administración pública y aquí quedé, estirándome sobre mi silla, celebrando sonriendo satisfecho: te fuiste, menos mal. La vida continuó, pinté lo que debía pintar en el apartamento, cambié algunos peroles, boté muchos más. Me hice la promesa de comprar en cada quincena algo que me gustara, y será un compromiso. Claro, me he visto obligado a prometerles a los sobrinos que iré más a sus juegos de pelota, a cumpleaños y aniversarios de amigos, a los congresos que se organizan en el trabajo. Parecen fiestas, y lo son, pero a veces dan pereza.

   Las rabias, decepciones y problemas llegaron de cosas externas, que afectan pero tangencialmente. Mirar lo fea que está Caracas en su conjunto, por más que la maquillen aquí y allá; por el deterioro de los servicios público, que uno vaya a la playa a comerse un pescado frito y no se pueda escuchar música porque o hay un apagón o se teme una multa; que la ropa sea tan cara y de tan pobre calidad, ¿quién va a producir algo bueno si lo malo cuesta exactamente igual?; que los ahorros se vuelvan sal y agua. La insensatez de una gente que no se le ocurre nada bueno para salir de este atolladero como no sea persistir, dementemente, en los mismos actos (Señor, ilumínalos o elimínalos, como decía Pedro Picapiedra). No encontrar queso amarillo, o harina, o aceite. Son cosas que molestan porque antes las teníamos, y en abundancia, siendo la única limitante el salario de cada quien, o si se trabajaba, ahora todos estamos igualados hacia abajo. Pero son cosas que pasan, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante…

   Sin embargo el año nuevo ya se asoma frente a nosotros, con su carga de expectativas, esperanzas e ilusiones. Por alguna razón nos decimos, y esperamos, que el año que viene será infinitamente mejor. Nos reuniremos, la mesa está servida, la gente está allí, los afectos presentes, eso es lo que importa esta noche. Brindemos en medio del cañonazo y del “Gloria al bravo pueblo”, veamos los fuegos artificiales con una sonrisa tonta y maravillada, salgamos a abrazar y besar gente a la que generalmente solo saludamos con un ademán de cabeza; escucharemos luego de las increíbles concentraciones en Nueva York, el cielo ardiendo en Hong Kong, los locos nórdicos corriendo desnudos hacia un mar helado. Pero, sobre todo, en cada rostro esperemos ver la alegría del momento. Aunque solo sea por un momento que todos olvidemos penas y tristezas, alegrémonos de lo que tenemos. En un segundo aire pidamos al Cielo, a la vida, por aquellos que sufren y la pasan mal. Recodemos a los amigos que no salieron por guardar la pena de un luto reciente, una enfermedad grave. Pidamos por los que sufren persecuciones, prisiones injustas, por los que tienen que escapar de la tierra donde nacieron por la locura y maldad de unos pocos violentos.

   Pidamos:

   Un feliz y próspero año nuevo 2014 para todos; que se cumplan todas las metas, que se hagan realidad los sueños más sublimes. Vamos a prometernos que este año que se inicia, viviremos, que seremos como el sujeto de la canción a cuya casa van todos a pasarla bien, en una eterna fiesta donde no falta nadie. Vamos a prometernos que haremos todo lo posible por ser felices de verdad.

VENEZUELA Y LA INSEGURIDAD, EL HORROR

Julio César.

BOJOTE NAVIDEÑO

diciembre 31, 2013

EJERCICIOS CONJUNTOS

SANTA HOT

   -¡Ho, ho, ho! Mete la mano en el gorro de Santa y encontrarás lo que tanto andas buscando. Y sólo para ti.

CREIDO

Julio César.

¿JUGANDO?… 36

diciembre 31, 2013

¿JUGANDO?                         … 35

   El siguiente es un Padackles no muy intenso, con una trama medio rosa. La historia NO ES MÍA, pero me gusta, que no se moleste la autora. Es lo que llaman una historia en un universo alterno. Obviamente es ficción, ¿okay?

   Por fin se acabó.

……

Titulo: The joke? That I love you

Autor: Damnlady62

PADACKLES

   -Jared ya debe estar con ese hombre. Esto… inaceptable. –granza mortificado y molesto Gerald Padalecki entrando en la sala de estar de su magnífica vivienda, donde su hija Megan lee una revista, y Sherri mira por una ventana.

   -Pero lo es, papá, acéptalo.

   -¿Cómo crees que puedo aceptar esto? ¿Mi hijo… “enamorado” de otro hombre? Es… es… horrible. ¿Cómo Jared puede hacerme… hacernos esto? ¡Tiene que ser ese hombre! Seguramente es un vividor, alguien que le enredó como malas artes. Posiblemente es un aventurero que necesita dinero para sus proyectos y Jared cayó redondito.

   -Dios, mi pobre bebé… -gime Sherri.

   -Voy a averiguar quién es ese tipo y voy a acabar con él; lo va a perder todo. ¡Yo sé cómo hacerlo! ¡Ese sujeto se va a arrepentir del día que se metió con mi familia! –sentencia.

   -¡Papá! –suena a advertencia.

   -¡No dejaré que ese sucio sujeto ponga sus manos sobre mi nieta! O en Jared… No lo permitiré. Mi casa se respeta, no puede hacerme esto; voy a… –suena molesto, pero se incomoda cuando su hija le mira fijamente.

   -¿Tu casa? ¿No dejarás? ¿No permitirás? No se trata de ti o de nosotros, papá. Es sobre Jared. Dime… ¿no recuerdas cómo era su vida antes? Siempre estaba ausente, viajando, moviéndose. Parecía feliz por un momento y luego ya no. Siempre mirando por una ventana, un balcón. Buscando. Con Genevieve le vi decidido, quería casarse, tener casa, mujer e hijo, pero creo que era porque ella estaba embarazada. Y era él quien buscaba esa relación, ella tan sólo se dejó llevar. Creí que eso le alcanzaría, que sería lo que podía estar buscando, pero cuando regresó de la boda de Danneel Harris, quien por cierto no me invitó, estaba cambiado otra vez. No anhelante, no a la expectativa. Ya no buscaba, papá, añoraba. Había encontrado… y perdido. No podía creerlo, ¿acaso Jared había conocido a alguien, se había enamorado y perdido durante ese corto periodo de tiempo? Y todavía no estoy segura, según Chad ya conocía a ese hombre desde la secundaría. ¿Y si era por eso que no paraba de recorrer el mundo? Por Dios, me da escalofríos imaginarlo, condenado a buscar sin saberlo. –la joven mira por el ventanal por donde hace poco lo hacía su madre.- Le vi feliz con su hija, dedicado a ella, adorándola a cada segundo, pero también le vi sumergirse en su trabajo cuando no estaba con ella. Y mirar por las ventanas otra vez. Joder, si se veía terriblemente triste cuando se sentaba en el jardín. Una tarde le vi con Lexa en brazos, papá, y esas horribles palomas que todo lo ensucian cruzaron sobre él, volando. Y las siguió con la mirada de una manera terrible, como si también él quisiera echarse a volar, elevarse o simplemente alejarse. O ir hacía otro destino. Me dolió verle abrazar a Lexa como buscando consuelo, o deseando levársela en su viaje. –la voz se le rompe un poco, Sherri la mira, pensativa.

   -Aquí tenía todo lo que necesitaba, no tenía que ir a esa sucia aventura de la que todos hablarán cuando esa revista publique su… su…

   -Lo tenía todo, menos su corazón. Por difícil que sea entenderlo, Jared, tu hijo, necesitaba ir a ese encuentro para sentirse completo. Para ser feliz. Dime, papá, ¿no es su felicidad lo que más deseas para él por encima de todas las cosas, echarte de noche en tu cama a dormir sabiendo que tu hijo lo es? ¿Saber que esté donde esté, y con quien esté, ríe, ama, es amado y siente que está en el cielo? ¿Acaso dejarás de querer a Jared por lo que puedas sentir o pensar que debió hacer, o lo que diga la gente? ¿Ya no es tu hijo?

   -No era lo que soñé para él cuando nació… -grazna queriendo gritar, estar molesto, pero también sintiéndose agotado.

   -Pero será. Tanto es así que lo lanzó todo al viento. –se pone de pie, mirándole con afecto, tomándole las manos.- No te pido que entiendas o aceptes, o que seas feliz con esto o que estés de acuerdo, tan sólo no le des la espalda a Jared. Él te quiere tanto que eso le lastimaría, casi tanto como te dolería a ti, y lo sabes… Voy a darle un tiempo, un mes o dos, e iré a La Florida y conoceré a ese hombre cuyo recuerdo lograba que sus ojos brillaran mientras hacía las maletas para ir a su lado. Ven conmigo, papá. No tiene que gustarte, tan sólo ve… y hazle la vida miserable a ese hombre. Al menos ese consuelo puedes tener. Ser un suegro horrible.

   -¡Esto no es una broma! –se molesta, pero no suelta sus manos. Le sobresalta escuchar a Sherri, por un momento la había olvidado.

   -Gerri, no pienso perder a mi hijo. Ni a mi nieta.

   -Ah, claro, ahora yo soy el malo… -gruñe, soltándose y dándole la espalda a ambas.- ¿Acaso es tan difícil de entender que no puedo comprender o aceptar que mi muchacho ya no es el mismo y que va para allá para ser otra persona? –suena desconcertado, angustiado, molesto y dolido, se medio encoge cuando ella, desde atrás, atrapa sus hombros con sus manos suaves y pequeñas a pesar de su estatura.

   -No, papá, va para ser él mismo, para reclamar su lugar en la vida e intentar ser feliz siendo como es, como todos.

……

   La noche está más calmada, y todavía frotándose el cabello húmedo, recién duchado y afeitado, Jensen entra en el cuarto provisional que ha tomado ahora que Lexa ocupa el otro. Jared y él tuvieron que cargan con una cama del hotel. Y pesó bastante. Va descalzo, con el bermudas a medio muslo que usa para dormir y una franela blanca y holgada. Se deja caer sentado sobre la nueva cama y sonríe. Jared estaba ahí, y con su hija, y dentro de un día o dos el mundo entero sabría que el castaño amaba a otro hombre (¡a él!) y que había ido a su encuentro. Sería cuestión de horas para que su nombre se diera a conocer. Cierra los ojos y rota el cuello, la idea, el trabajo diario, la traída de la cama, todo se reflejaba ahora en su…

   -¿Agotado? –la voz de Jared le sobre salta, se vuelve sonriente y el aire escapa de sus pulmones. El castaño, que aprovechó el sueño de Lexa, entró a ducharse después de él; ahora está ahí y viste únicamente un bóxer negro, ajustado, el resto de su cuerpo grande y atlético se deja ver y a Jensen no le alcanza la vista.

   -El cuello… estoy algo… ¡Ahhh!

   Se estremece cuando las grandes y frías manos de Jared caen sobre su cuello y hombros, desde atrás, los pulgares oprimiendo en el nacimiento de su cuello, cosa que dispara una grata y cálida ola de dolor leve y alivio grande; presionando los pulgares los frota sobre ese nudo y se siente tan bien que Jensen baja el rostro y ronronea de gusto, un sonido que eriza a Jared, quien repite un particular apretón, oyéndole otra vez, ahora afectándole la verga. Le masajea mientras sube a la cama a sus espaldas, y Jensen siente no sólo sus manos sino su calor corporal a pesar del agua fría de la ducha. Y algo más, un olor fuerte, fresco, grato, un aroma muy de Jared le rodea. Este se arrodilla sobre la cama, las piernas cercándole, los muslos atrapando su baja espalda, y Jensen traga saliva, sintiéndose algo mareado.

   -Estás tan tenso… -le susurra Jared a un oído, ronco, las enromes manos ahora en sus hombros, la pelvis pegando de su espalda, totalmente erecto bajo el bóxer.

   Ese toque, a pesar de la ropa interior de Jared y su propia franela, eriza a Jensen. Quien toma aire y endereza la espalda, echándose hacia atrás, chocando del tórax del castaño, sintiendo su verga palpitando y ardiente contra sí.

   -Ah, ya veo, eres uno de esos masajistas, ¿verdad? ¿Esto va a costarme mucho?

   -Una vida. –medio ríe Jared, apoyándose totalmente de él, bajando las manos sobre su cuerpo, metiéndose debajo de la franela, la piel del rubio quemándole en las palmas, y este gimiendo otra vez.

   Totalmente vivos, consiente de sí y del otro, se buscan. Cuando esas manos comienzan a subir y bajar, lentas, acariciantes, Jensen respira pesadamente, estremeciéndose, echa la nuca hacia atrás y ronronea cuando Jared le besa el cuello; cuando le medio muerde, la verga del rubio salta y moja bajo el bermudas. Cuando la lengua lame lentamente, ya no piensa.

   Se vuelve y le derriba, Jared cae de espaldas, riendo, casi jadeando cuando Jensen cae sentado a hojarascas sobre su cadera, presionándole con su peso, el culo sobre su verga, meciéndose de adelante atrás, rozándole, masturbándole casi, haciéndole gritar contenido. Y las manos del rubio le recorren ahora, del abdomen al tórax, atrapando sus pectorales, tendiéndose y besándole, lamiéndole lentamente de una clavícula al cuello, consciente de la piel que se eriza y estalla en llamas bajo su lengua.

   -Temí… -susurra mientras lame y muerde.- Soñé tantas veces con tenerte así, con volver a sentirte, con estar en tus brazos… -enumera ronco, lamiéndole bajo el cuello mientras su culo va y viene, necesitado de rozarse de la increíblemente dura y ardiente verga del otro, sus manos atadas, dedos entrelazados.

   -Dios, Jensen, sufrí tanto… -gimotea con ojitos de cachorro, sentándose con él sobre su cuerpo, quitándole la franela.- No te ocultes de mí, amor, eres maravilloso, hermoso, perfecto…

  -Ahora…

   -Creo que me gustaría verte con tus cauchitos… -ríe a su rostro, y más cuando el otro rueda los ojos, pellizcándole los firmes costados.- Habría más de ti para mí. –se quedan quietos, mirándose, sus vergas imposiblemente duras, cada una quemando al otro de una manera que era intensa.- No puedo esperar más… -le gruñe ronco, empujándole ahora, obligándole a caer de espaldas, arrodillándose y llevando el rostro a la carpa que forma la verga del rubio bajo el bermudas.

   -Tampoco yo… -gruñe Jensen, haciéndole caer de lado a su lado, movilizándose para que queden en direcciones contrarias, maravillándose y quedando sin aliento cuando nota la enorme pieza del castaño bajo la suave tela que la abraza, casi visible en sus contornos, y la atrapa con la mano, gozado de oírle gemir, de sentir como esa carne palpita y se estremece bajo su puño.

   La combinación de mano firme que soba, y la suave tela, logran que Jared lloriquee. Jensen le tenía, literalmente, en su puño. Pero tanto control no dura mucho, no cuando sus labios caen sobre la verga del pecoso, besando la punta bajo la tela, medio mordisqueándola, provocándole tales cosquillas al rubio que teme correrse.

   Se miran agitados, las prendas bajan un tanto, las vergas gotean un poco, las lenguas lo recogen, los gemidos indican que lo deseaban, paladean y tragan, buscan un poco más y con las puntas azotan los glandes, las vergas se estremecen, por las lenguas y los alientos que las bañan. Lamen los troncos, de arriba abajo, lentamente, poniéndolas más rojas de sangre, cubren las cabezas y besan, chupan un poquito y gimen. No reparan en algo, Jared no nota que Jensen baja sus sedosos labios sobre su verga gruesa y palpitante, atrapándola al tiempo que chupa; Jensen, por su lado, tampoco lo siente cuando Jared atrapa la corona y succiona y babea en ella como si de un caramelo se tratara, soltándola y lamiéndola toda, mojándose las mejillas. No, cada uno está muy consciente de lo increíble y maravilloso que es sentir la verga ajena en sus bocas, llenándolas, tapándolas, deslizándose sobre sus lenguas, quemándoles con sus venas llenas de sangre caliente. Son consientes de lo mucho que saborean lo que la otra verga suelta en sus pases de adentro afuera.

   Jared rueda de espaldas, Jensen cae sobre él, y siguen comiéndose, sus bocas suben y bajan, las vergas brillan de saliva y jugos cuando los labios van y vienen, las lenguas se pegan y ahora lo gozan, están tan consiente de esas piezas en sus bocas como de lo que la otra boca les hace. Y mientras traga, de manera impresionante tan largo tolete, un dedo de Jensen baja y recorre la raja que lleva al culo de Jared, quien tenía los ojos cerrados, perdido en esa mamada que le daban y en la verga que le nutría, pero al sentir la etérea caricia que el otro le producía allí, se arqueó y tensó sobre la cama. Era algo intenso, el dedo frotando y empujando, sobre su culo, le desespera y angustia, le llena de ganas; hasta le avergonzaba notar que estaba subiendo y bajando sus caderas, no sólo para joder la boca de Jensen, sino para sentir con mayor intensidad ese dedo que le recorre.

   Cuando este se frota y empuja con más presión, abriéndose paso dentro de su esfínter, Jared tiembla convulsamente. No sabe qué hacer, sube y baja su espalda y culo mientras Jensen le come la verga con mayor intensidad, metiéndole y sacándole ahora un dedo de las entrañas, y cuando lleva un segundo dedo, empujándolos, deslizándolos lentamente, arqueándolos en su interior, cogiéndole, adentro y afuera, más y más rápido, como la boca misma que le succiona, Jared se sabe perdido, su verga se pone infinitamente dura, luego se estremece y se corre. Al sentirlo, Jensen retira un poco la boca y recibe esos disparos de semen caliente, una abundante cantidad, sobre su lengua, cubriéndosela, saboreándolo. Tragándolo.

   Y Jared, jadeando y agotado por un segundo, deja salir la verga de Jensen y cierra los ojos.

   -Oh, no, Padalecki, nada de eso, termina el trabajo… -le gruñe Jensen, y Jared ríe abriendo los ojos y alzando la nuca de la cama, para encontrar mirándole con ojos brillantes como un gato, algo de su esperma en la barbilla, y si alguna vez pensó que el rubio se veía hermoso, ahora, con su semen machándole un poco, los labios muy rojos e hinchados, se veía mucho más.

   Sin quitarle los ojos de encima, sonriendo, recorre con la yema de sus dedos la rojiza y dura verga del rubio, erizándole las bolas, quien gime y se estremece todo muy cerca también de terminar…

   Y es cuando Lexa comienza a llorar.

   -Oh, Dios… -gime Jensen, algo frustrado echándose a un lado, de culo. Y ríe, tiene que hacerlo cuando Jared lo hace primero.

   -Lo siento, Jen, lo siento mucho.

   -Ve, ve a ver que tiene mi niña. –le urge, sin pensar, y Jared, que ya se había puesto de pie, se detiene, volviéndose.- Quiero decir… -enrojece todo.

   -No, Jen, no hay ningún problema ni tiene nada de malo; también es tu niña. No sabía cómo decírtelo, cómo planteártelo, que… la miraras como tuya; pero, como siempre, das el paso al frente… Te amo, ¿te lo he dicho? –Lexa llora más.

   -Ve a ver qué tiene. –le urge, sentándose también.- Y cúbrete un poco, no vayas a traumatizarla.

   -Idiota. –acusa, suave, como en el pasado. Y le besa, la idea de que comparten jugos de sus vergas, le hace sonreír más.- Tiene hambre. Ya vuelto. No vayas a quedarte dormido.

   -¡Lávate las manos! ¡Y no la beses sin hacer gárgaras con cloro! –le grita.- Y mañana nos cambiamos al hotel. Y buscamos niñera. Una joven y muy sexy.

   -Te arriesgas, Ackles. Las niñeras me aman. –le oye gritar.

   Sonriendo aunque frustrado sexualmente, Jensen se mete dentro de su bermudas y se acerca a una ventana que abre. El viento ruge todavía, pero no aumentaba en fuerza. El sonido era… debería ser inquietante, pero a él le parece más bien grato. De seguir así llamaría a todos en la mañana para que no fueran a trabajar. Y tendría a Jared tan sólo para él. Bueno, también para Lexa, pero sería maravilloso. La noche está oscura, el cielo medio nublado, pero uno que otro trueno le permite ver la mar revuelta, las olas oscuras, la furia de los elementos. Pero le agrada.

   Jared estaba allí, le había elegido, sopesó lo que era su vida y fue a su lado. O tal vez ni eso, según Jared sólo esperaba el momento de regresar, pero ahora con su hija. Hasta hace unas horas sufría horriblemente, lamentándose de su suerte, aceptando que era la vida, ahora… Jared había llegado. ¡Y tenían una hija! La idea le hace tomar aire y sonreír tontamente, no lo ha dicho, Jared tampoco con todas sus letras aunque lo esbozó hace poco, pero sabe que esa era la idea, y que aún Genevieve estaba de acuerdo. Jared había traído a su hija para que estuviera con sus padres, los que la vida, el destino o el universo le habían asignado aún antes de nacer. Un hogar donde crecería amada y protegida, mimada y malcriada. ¿Cómo no hacerlo si era tan adorable?

   Va hacia la cama, levanta una de las almohadas que cayó durante el escarceo sexual y se recuesta. Apenas esa mañana no tenía nada, ni siquiera sus antiguos sueños, ahora lo tenía todo. Aún mucho más de lo que un día se atreviera a esperar en brazos del castaño. Y el mundo lo sabría. También su padre, y su hermano Josh. Pero su madre y Mack se encargarían de allanar el terreno. Está agotado, pero feliz. Y oye la nada armoniosa voz de Jared canturrearle algo a Lexa; sonríe, ¿en serio la niña se dormía con esa voz? Debía amarle mucho. Cierra los ojos, sonriendo. Pero la entiende, él también le quería, tanto que…

   -Vago. –oye la suave acusación, lejana.

   Pero Jensen sólo sonríe, sin abrir los ojos, y más cuando la cama se hunde a su lado, se gira hacia ese cuerpo, medio montándosele, sintiendo los brazos rodeándole, las fuertes manos atrapándole por la baja espalda. Y aspira con fuerza, con sueño, con placer.

   -Te extrañé tanto, Jay…

   -Ya estoy aquí. –le repite, acunándole más, hundiendo el rostro entre sus cabellos. Deseándole, caliente, pero también agotado y, a un tiempo, sintiéndose horriblemente cómodo, bien, como si sólo necesitara cerrar los ojos y llegar al paraíso. O ya lo estaba, ¿acaso Jensen y Lexa no estaban ahí?

……

   Debe haber pasado algo de tiempo, piensa de manera vaga Jensen, consiente de Jared poniéndose de pie. Rueda hacia su lado de la cama, algo fría, oyendo a lo lejos la tormenta y ahora un leve llanto de bebé. Aunque le cuesta un mundo, abre los ojos y a la suave penumbra que provoca la luz encendida en el pasillo, le ve.

   -Lo siento, está inquieta, debe ser por la tormenta. –informa Jared, algo apenado, con Lexa en sus brazos; en bóxer, grande y fuerte, se ve tierno cuidando su preciosa carga. Sonríe cuando ve al rubio echarse más hacia un lado. La deja sobre la cama, mirándole suplicante. Y Jensen ríe, adormilado.

   -Me la debes, Padalecki. –le siente entrar y ocupar el otro lado de la cama, con Lexa en medio de ambos. Todo se sentía tan irreal, allí estaba con Jared y la niña y…

   -Lo haremos bien, Jen. –le oye suave, tendido de lado sobre un costado, mirándole.- Tú y yo estamos destinados a amarnos para siempre, nos buscábamos y nos encontramos. Por su lado, Lexa crecerá hermosa y feliz porque la amaremos también… -la mira y medio acaricia, notándole todavía un pucherito pero adormilándose.- Un día, cuando sea una hermosa señorita, nos dejará para hacer su vida, buscando su camino. Y esa idea que debería sonarme horrible, no me lo parece tanto porque ahora estoy contigo. –Jensen le sonríe, ladeado también.

   -Te amo, Jared Padalecki… –deja caer la cabeza sobre la almohada, muy hacia el otro lado, la beba casi bajo su barbilla; el día había sido largo.- Y… a nuestra niña. Estando juntos nada puede alcanzarnos, ni siquiera esa posible tormenta de tus declaraciones. –le ve sonreír.

   -Te amo, Jensen Ackles… -sonríe pícaro, acercándose más, sus rostros muy cerca.- Y… bueno, nunca te lo he dicho, pero como estás de humor debo confesarte que lo de la pintura no fue tan accidental como te hice creer… -el pecho le duele de ternura y amor cuando le oye reír suave.

   -Idiota, me enamoré de un idiota.

   -Y nunca lo olvides.

   -¿Qué eres un idiota?

   -Que te enamoraste de mí. –y le aplica un suave beso que sabe a miel, a dicha. A gloria.

……

   Y la tormenta llegó con la publicación. Sandy, Jessica y Danneel rieron bastante. Chad se dio cierta importancia frente a los conocidos, inventando para la prensa y amigos detalles que nunca habían ocurrido, como su decidida participación para que todo terminara bien. Eventualmente se supo que la otra persona en la vida de Jared se llamaba Jensen Ackles, y el rubio se vio sumergido en la vorágine. Ya en el hotel todos habían notado al hombre castaño, alto y guapo, acompañado de una beba, que parecía no poder dejar de tocar y besar al rubio y pecoso jefe. Pronto fue algo cotidiano. A Jared le costó tragar a Joe, porque en su rostro moreno y guapo entendió que pudo haber otra historia, y aunque este se juraba sólo un amigo, le llevaría años dejar de temerle o celarle. Pero lo hizo, tal vez comenzó esa segunda Navidad allí, cuando Lexa gritaba feliz bajo un árbol donde Jensen le entregaba una enorme casa de muñecas, y el castaño y Joe miraban, tomando ponche, en medio de otros amigos de la zona.

   -Desde que conozco a Jensen le he visto trabajar como un perro, esforzarse. Luchar. Le he visto ebrio, de juerga, hablando con amigos. Pero nunca le había visto tan feliz, tan… radiante como está ahora. –comentó Joe, mirándole fugazmente.- Y está así desde que tu hija y tú llegaron. Te quiere tanto…

   Lexa, por su parte, amaba ese lugar. Y a Jensen. A Jared no le pasó desapercibido desde la primera vez que la metió al océano y en un descuido la soltó, sumergiéndose y escupiendo agua, ojitos muy abiertos y con rostro de puchero cuando la sacó, llorando de miedo hasta que el rubio la acunó en sus brazos. Desde ese instante la nena buscaba a Jensen para jugar. Debería ser algo irritante, pero de una manera extraña Jared fue feliz. Su hija amaba ya al otro hombre, y Jensen, bien, parecía idolatrarla. Fueron días de sol, playa y espera… para ver si el mundo no se derrumbaba, si algún tribunal o autoridad no llegaba y terminaba con esa burbuja de felicidad. Sin embargo, la vida continuó…

   ¿Acaso vivieron felices para siempre? Mayormente. Jensen trabajó bastante y el hotel estuvo casi a tiempo, y fue un éxito, tal vez porque mucha gente de la prensa vino a saber si era el hombre que había robado el corazón de uno de los herederos del imperio Padalecki, publicidad que atrajo a medio mundo. Jared se hizo de un nombre en Miami. Chad y Sandy se casaron, y se divorciaron, por lo que debieron hospedar al alocado hombre durante meses, llegando a temer Jensen que nunca se fuera. Lexa crecía, fiel a su promesa, hermosa y feliz, y aunque amaba a Jared y quería a Genevieve, quien se había casado y separado de Matt Bomer, sencillamente adoraba a Jensen, su otro papá, el que parecía no poder jamás decirle que no a ninguno de sus caprichos, o estar muy cansado u ocupado para estar con ella.

   Gerald Padalecki le hizo la vida a cuadritos al rubio, Alan Ackles apenas miraba a Jared, sin embargo Lexa con sus “abuelito, abuelito”, era la adoración de todos. Fue Jared quien recogió a Jensen del suelo donde cayó de culo, sin fuerzas, cuando su madre le llamó para decirle que regresara pronto a Dallas, que Alan había sufrido un severo infarto, sosteniéndole durante todo un viaje de miedo y angustias. También le abrazó con fuerza cuando el hombre se recobró, viviendo todavía el tiempo suficiente para la graduación de Lexa.

   Y cuando Lexa comenzó la secundaria, acompañándola ambos el primer día, Jensen entendió que definitivamente estaba creciendo y que un día buscaría su propio camino como Jared señalara años atrás. Verla caminar hacia la entrada del colegio y como dos chicas se la acercaron y comenzaron a hablar como viejas amigas, sólo medio volviéndose y sonriéndoles antes de correr con ellas hacia el edificio, fue uno de esos momentos duros en la vida de un padre. Tanto que tuvo que bajar la mirada para ocultar su turbación, pero Jared le tomó la barbilla, obligándole a mirarle, atrapándole el rostro con sus enormes manos.

   -Calma, mi amor, tu hija nunca dejará de amarte o pensar en ti así la vida la lleve al planeta Marte, como yo no puedo hacerlo, o tú no podrías olvidar jamás a tus padres.

   -Soy un idiota, lo sé, pero creció tan rápido, Jay; los años se fueron tan pronto, no tuve tiempo de amarla más. –tragó, no queriendo expresar su pesar, que los sentimientos cambiaban con los años y las necesidades, que la gente envejecía, enfermaba y partía al último vieja. Pero Jared lo adivinó y con los pulgares le acarició.

   -No iré a ninguna parte, tampoco tú, somos jóvenes todavía y nos amamos. Jensen, nuestra historia apenas está comenzando.

……

NOTA: Por fin la terminé. Llevó tiempo, aunque no tanto como la traducción de El Proyecto sin Nombre de Jared Padalecki. Debo un comentario sobre Supernatural, no lo estoy evitando, ¿eh?

Julio César.

CHICO BLANCO EN PRISIÓN DE NEGROS

diciembre 31, 2013

CHICOS Y FUTBOL AMERICANO

NEGROS QUE LOS AMAN BLANCOS 1

   ¡Y frente a sus amigos!

   Creo que una vez les comenté que la primera imagen gráfica de sexo que vi fue una catirota de tetas muy grandes, con gorra, esposas, garrote y botas de policía, agachada muy abierta de piernas usando una mínima pantaletica roja tipo tanga. El cerebro se me fundió y creo que por ello siempre he tenido cierto fetiche por ciertas prendas, poses y… uniformes. Lo de uniformes no es extraño, creo que todos tenemos una imagen al respecto que nos pone calientes. También ocurre con esta locación, una celda o una sala de interrogatorio y todo lo que allí puede ocurrir. Esta escena, de una película más larga, creo que de ese rey del porno, Chichi Larue, trata sobre un tema que de por sí suena increíblemente prometedor. En una cárcel, dentro de una celda está un grupo de delincuentes negros, grandes y guapos, en otra un sujeto blanco más bajito y menos acuerpados.

NEGROS QUE LOS AMAN BLANCOS 2

NEGROS QUE LOS AMAN BLANCOS 3

   Supongo que en seguida imaginan a los tíos grandes y oscuros cayéndole el chico blanco; a una infinidad de gente les pone a mil la idea de la catirita rodeada de tipos negros de miembros grandes, o en este caso al chico blanco cercado, sometido, penetrado por todos lados… Pues, como pasa con otro aspecto de esta fantasía sexual, no comparto este punto. Ver al sujeto negro siendo cabalgado, gritando de placer mientras es usado por uno de tranca blanca, me parece mucho más excitante.

NEGROS QUE LOS AMAN BLANCOS 4

NEGROS QUE LOS AMAN BLANCOS 5

NEGROS QUE LOS AMAN BLANCOS 6

   Otro aspecto, que jamás entiendo de gente que comenta en foros, es que muchos sueñan con ser el tomado, el sometido. No le veo lo bueno. La idea de ir con dos o tres panas (como fantasía, ¿eh?, no hablo de violencia sexual real), y atrapar a un chico que se resiste y quiere huir, que suplica que no, pero que luego participa activamente, me parece mejor. Una vez lo comenté de un relato que llevaba aquí, sobre el sargento Anderson; entiendo a sus captores, no a los que sueñan con ser el pobre Sargento capturado y usado.

   En fin, esta escena, desde mi punto de vista, es mejor: SORPRESA TRAS LAS REJAS

EL MORBO DEL BESO

Julio César.

CUENTOS DE SAUNAS

diciembre 31, 2013

NIEGALO…

EL HOMBRE DE LAS MIL LECHES

   Se veía, no sé, un tanto culpable…

   -¿De qué hablas, mi amor? No pasa nada raro, estamos sin ropas porque es un cuarto de vapor, ¿eh? –se defendió.

   Pero la mujer, que estaba cansada de escuchar los cuentos de lo que ocurría en ese sauna donde su marido y decenas de sus amigos pasaban la tarde (por lo que abrió la puerta de golpe), no le creyó del todo. Se veía como demasiado contento. Y satisfecho. Como si hubiera hecho, o recibido, algo que le gustaba mucho de sus amigos.

ESTADO MENTAL

Julio César.

FUERA SOJO, HOLA ALMIRANTE…

diciembre 31, 2013

MORGAN  FREEMAN… INVICTUS

LUIS SOJO - CARLOS GARCIA

   Los jugadores también tienen responsabilidad, ¿no?

   Nuevamente el Magallanes es titular de primera página, y de un diario algo sensacionalista como LA VOZ, la imagen central era de Luis Sojo, hasta ayer manager y jefe de los Navegantes, hoy fuera del barco. Parece que llamaron otra vez al almirante, Carlos García, quien, aparentemente, aceptó regresar aunque su anterior salida estuvo envuelta en rumores; decían que le cobraban, desde la gobernación de Carabobo, su postura poco tolerante con el régimen. Como sea, pobre Sojo, comenzando el año era el gran héroe que nos llevó a la Serie del Caribe… que no terminó bien. Y se le criticó. Luego vino el Mundial de Beisbol, donde también nos fue mal, y ahora, porque la Nave ha perdido dos o tres juegos, se va. O eso dice él. El diario deportivo LIDER decía que le habían ido. Como sea, eso es gerencia, no se puede estar fallando indefinidamente, a menos que uno sea gobierno y por alguna razón persista en políticas idiotas que arruinan a todos. Ojalá la Nave se recupere, por lo menos pasamos de Navidad.

¿ALÓ?, ES ET…

Julio César.

LA GARRA DE SATÁN NO PERDONA… CASI NUNCA

diciembre 31, 2013

SU OTRA DEBILIDAD

TRIO HAMBRIENTO

   -Lo sentimos, jefe, te fallamos, cóbranos duro y con todo…

CUMPLEAÑOS FELIZ

Julio César.

NOTA: ¿No fue para ustedes Garra de Satán el primer gran villano de comics, sorprendiéndonos al asesinar a sus servidores cuando le fallaban?

UNA ESPOSA DEVOTA

diciembre 31, 2013

UNA MUJER COMPLACIDA

   ¡Y en la propia sala de su casa!

   A pesar de las risas, motes e insultos amistosos de esos sujetos le prodigaban, así como de la música a todo volumen, los gritos y jadeos de Rebeca se oyen con fuerza, seguramente también fuera de la casa. No era para menos, llena de gruesos y ardientes güevos como estaba por todos sus orificios. Para pasar la tarde del domingo, su marido había invitado a todos esos sujetos para que la cogieran; previamente la ató, medio desnudó, le cubrió los ojos y ahora dejaba que todas esas vergas grandes, duras, calientes y mojadas la penetraran, la abrieran, llenaran y empaparan sin cesar. Su boca, culo o coño nunca estaban sin una ni un minuto seguido. ¡Era tan humillante!, su marido le cegaba para que nunca supiera quienes la cabalgaban como a una puta barata en esas tardes con sus amigos, condenándola a la vergüenza de preguntarse si sería ese o aquel vecino que tropezaba en las calles del barrio. Aunque sabía que debió esperárselo, piensa mientras las dos trancas, la que abre su coño y la que llena su culo, casi parecen tocarse en su interior, al tiempo que resuella sobre los vellos púbicos del otro. La noche de boda, cuando su marido trajo al padrino para que entre los dos la cogieran, debió saberlo. Se molestó, pero este le gritó, amenazó, rogó… y ella accedió a seguir con él. También la segunda, tercera y cuarta vez que la compartió.

   Mientras su culo parece partírsele y su coño chorrea mares de agua sobre el güevo que la ocupa, Rebeca reconoce que su marido sólo es feliz prestándola, viéndola tomada por mil hombres que la usan, la culean y la dejan llena y totalmente empapada de leche. Ya ha perdido la cuenta de cuántos se han corrido esa tarde en su boca, su culo o su coño, pero han sido varios, mientras más leche tiene y chorrea más parecen querer metérsela esos sujetos. Grita cuando los tres toletes se meten a un tiempo y los otros ríen, y las aprieta con su garganta, culo y coño… Avergonzada sabe que quiere esas corridas… Desea complacer a su marido, su dueño. Quiere darle lo que desea… Una vez que todos se vayan, ella, en cuatro patas, goteará leche por sus orificios… Y será cuando su marido, metiéndole dedos, sintiéndola suavecita con todo ese semen, le hará el amor como Dios manda. Y será feliz porque complacerá a su marido, de la lengua de este recorriéndole el usado coño empapado. Es ese pensamiento y no estar siendo estimulada por todas esas vergas lo que hace que grite y pida más.

BARCOS EN LA OSCURIDAD

……

NOTA: El presente es un obsequio para algunas féminas que me leen, desde el otro blog, PUTANARAS. Y también para mis amigos que no gustan tanto del sexo gay. Es una fantasía puramente masculina, ¿okay? No quiero que nadie se sienta ofendido o molesto.

Julio César.

ELECCIONES MUNICIPALES, PLESBICITO Y LECCIONES

diciembre 31, 2013

LA CORRUIPCION Y LOS NOVENTA Y NUEVE

ANTONIO LEDEZMA GANADOR

   Si, hubo ganadores…

   Debo comenzar confesando que temí un desastre ese domingo, por lo poco motivada que estaba la gente que conozco para ir a votar, tal vez por ello tantos me han retado a que diga mi parecer sobre las jornadas. Hablo de mi gente en Guatire y Guarenas, cansados muchos de tantos desengaños de parte y parte. En Caracas todos estaban, y están, un tanto más radicalizados en sus posiciones. Como sea, me acerqué a mi centro de votaciones, sobre las dos de la tarde, y allí no había nadie, ni siquiera los vendedores de fritangas regulares. En la famosa mesa número tres, sobre la cual parecía pesar una terrible maldición (todo el centro de votación vacío menos ella), ese día estaba sola. Más bien parecían esperarme con ansiedad. Entre y lo primero que noté fue que esa gente o no estaba muy ducha en cuanto al cruce de votos del Concejo Municipal y la Asamblea Metropolitana, o mentían descaradamente para desanimar. Al final resultó que si se podía elegir por personas, así no estuvieran en la misma plancha, pero aclarar el punto llevó tiempo en esa mesa. Voté, firmé en el cuaderno, la mía era apenas la segunda en esa página (¡a las dos de la tarde!), y me fui… preocupado.

   Regresé a mi casa, descargué un programa de televisión, y esperé sirviéndome uno que otro trago, llamando y enviando mensajes. Por la noche miré preocupado una cadena de televisión donde Diosdado Cabello cometió el error garrafal de hablarle al país, y bien pudo habérselo ahorrado. ¿Acaso ese señor no cuenta con familia, amigos y gente que le aprecie? Su participación fue pobre, lamentable, mezquina, mediocre y hasta estúpida. Jugó a la ironía, al sarcasmo, pero era una morisqueta bravucona de quien sabe nadie le llama la atención (definitivamente no insulta quien quiere sino quien puede). Hubo un tiempo cuando se le tomó como el mejor político dentro del chavismo, un hombre de mano izquierda y otra derecha, pero todo lo ha botado de manera insensata, con voz tartajeante y aires de quien cree lo está haciendo bien, resolviéndole los problemas al país y no simplemente enterrándola. Mientras por un lado entrega las facultades de la Asamblea Nacional para dictar leyes (es el presidente de la Asamblea) a Nicolás Maduro, habilitante mediante, por el otro, sin ningún sentido de las proporciones o del ridículo, quiere citar a un cantante porque le “faltó” a un seguidor del proceso. A esa pobreza mental y espiritual, el que una vez fue considerado como digno sucesor y hasta futuro Presidente de la República, se prestó esa noche en una intervención que lo que daba era pena ajena; Dios, se veía tan necio. Insultaba, amenazaba y culpaba a todo el mundo, con aire que intentaba fuera irónico (y definitivamente hace falta inteligencia para ello, o por lo menos capacidad), de cosas que todo el país sabe son responsabilidades suyas.

   Sin embargo esa cadena me inquietó, se presentaban como ganadores, sutilmente amenazaban a quien considerara la posibilidad de salir a protestar por algo; ¿qué estarían tramando?, me pregunté. Es cuando aparece la señora Tibisay Lucena leyendo de manera bastante tartajeante (ganándole a Diosdado Cabello), sus resultados. ¿Y la verdad? ¿La verdad verdadera? Respiré con alivio, el alma me regresó al cuerpo. Me había dicho esa tarde que no me alteraría ni me molestaría, que si los venezolanos le fallábamos a Venezuela otra vez, eso lo dejaría así, que me quedaría quieto hasta que la vida fuera aplicando su justicia, por terrible que fuera, incluso ya pensaba dejar de escribir tanto sobre LA REVOLUCION. Pero no, aunque la señora Lucena intentaba darle un aire festivo a su anuncio, sin dar las cifras de contendores rivales, el resultado no podía ser más increíble para la Oposición, la cual ganaba unos espacios que no creí posible. Si, se perdió Ciudad Bolívar, y habrá que saber por qué, sobre todo en un estado cundido en la violencia del hampa y el sicariato, con la ruina de las empresas básicas y la persecución de trabajadores (es posible que Ciudad Bolívar reciba nada más y nada menos que lo que merece); pero del resto todo fue desconcertantemente bueno. Repito, mejor, mucho mejor de lo que esperaba.

   Lo primero es que se conserva la alcaldía Metropolitana, aumentando su caudal de votos Antonio Ledezma, un hombre contra quien se han ejercido las más terribles presiones políticas, laborales y hasta judiciales para estrangular su gestión; el desconocimiento de los resultados electorales aplicado por un Hugo Chávez, preñado de disgusto por el rechazo del pueblo del área Metropolitana, no pudo acabar con él. Los habitantes de la Gran Caracas fueron testigos de la desigual batalla, vieron su trabajo y como se le obstaculizaba, perjudicando a todo el mundo, y castigaron al Gobierno que hace cinco años dio ese golpe de estado electoral (y así dicen respetar las decisiones expresadas mediante el CNE, hasta para eso son piratas). Lamentablemente, siendo Caracas Caracas una zona tan radicalizada (no importa que estén pasando hambre o les estén matando a los hijos, ellos son revolucionarios, bien, que con su pan se lo coman), Jorge Rodríguez gana la alcaldía de Libertador, tal y como decían todas las encuestas, aunque hay que reconocer que fue patético su intento por hacer ver que la Capital era gobiernera, cuando sólo uno de de cinco municipios les favoreció, pero así sacan las cuentas, y aplauden y se ríen.

   En El Hatillo, donde la Oposición iba dividida, ganan (fue campo de batalla de las apetencias de Primero Justicia y parte de Acción Democrática), quedando el representante del Gobierno de tercero. En Baruta, Gerardo Blyde, un hombre seco y poco dado a los mimos para con los electores, y que venía de perder unas primarias a donde jamás debió concurrir, nuevamente por el deseo de Primero Justicia de liquidar a los “socios” dentro de la Unidad, le dio una soberana paliza al actor Winston Vallenilla, siendo uno de los alcaldes más votados. En Chacao no había sorpresa, la representante del Gobierno era una oscura figura que lleva catorce años disfrutando de las mieles del poder y que ahora pretendía decir qué hacer cuando nada ha hecho en todo este tiempo, fue fácil salir de ella. Sucre (petare), sí que me asustó hasta bien entrada la noche; muchas gente hablaba de un empate técnico entre Carlos Ocariz por la Oposición, y el Potro Álvarez por el Gobierno. Y eso me extrañaba, porque fue Petare la primera parroquia que dio señales extrañas de madurez electoral, una zona populosa y variopinta, llena de problemas, escogía, votando contra Hugo Chávez en ese momento, a un sifrinito como Carlos Ocariz, y su gestión estorbada totalmente por un Concejo Municipal en manos del Gobierno, que no dejaron qué maldad hacer para estorbarle aunque perjudicaran a los petareños, resultó lo suficiente para que ganara nuevamente. En Caracas las cosas quedaban igual, y esa fue la primera cosa buena de la noche, se conservaban los bastiones, el Gobierno no pudo “recuperarlos”.

   Y se dio la nueva batalla del Lago de Maracaibo. Ese municipio, segundo en importancia por el número de habitantes, enfrentados al peligro de que se repitiera el desastre de entregarle la gobernación al Gobierno, se volcó a votar por la señora Trejo de Rosales. Algo se aprendió en el camino, ha sido una dura enseñanza para Un Nuevo Tiempo, pero ahora saben que o nos unimos o perdemos. Pero fuera de ello se ganó en Nueva Esparta, en Valencia, en Barquisimeto, Táchira y Mérida; por no hablar de Maturín, pueblo natal de ese hombre que avergüenza, Diosdado Cabello. Y en Barinas también, en la propia tierra natal de Hugo Chávez; aunque aquí parece más una derrota propinada a la familia Chávez que al Proceso, tal vez en castigo a lo que le hicieron al difunto, obligándole a mantenerse en campaña política en lugar de buscar ayuda médica, o la forma oligárquica de ese terrateniente de la vieja escuela que resultó ser Adán Chávez, que encarcela, manda a golpear a quienes le critican, cierra periódicos y agrede gente impunemente porque “esa vaina es suya”. O así lo creyó ese dueño de haciendas, tierras y fortunas. Al final de la jornada, yo estaba sonriendo como idiota. No sólo se mantuvo en buena medida lo que ya teníamos, sino que ahora se arrebataban al Gobierno importantes plazas.

   Fue cuando Nicolás Maduro se encadena y uno piensa que debió pensar mejor en lo que hacía. En lugar de ponerse por encima del evento, felicitar a la población y a los demócratas, llamando para rectificar lo que se deba, cambiar lo que haga falta y pedir el consenso de todos para mejorar el país (y su imagen golpeada, la cual lo será ahora más, no se puede ordenar robar en los anaqueles lo que ya fue robado y ahora están vacios), este se fue por el insulto, la burla irónica como si le quedara bien. Habló de una gran victoria gobiernera cuando perdieron más de cuarenta alcaldías, muchas de ellas importantes por el número de habitantes, ¿victoria cuando no se retuvo lo que ya se tenía? Curioso, tal vez por eso no han podido firmar un solo buen acuerdo para este país. Tampoco le quedó bien su llamado a Henrique Capriles a que renuncie como jefe de la Oposición por, según él, haber fallado por cuarta vez. Caramba, en las cárceles deben soltar a peligrosos delincuentes para hacer espacio o que no generen violencia, violencia que siempre se cuenta por cientos de muertos, y a la ministro de Asuntos Penales nadie le pide la renuncia, o a los ministros de Salud, o a los de la seguridad, por no hablar de los genios de las finanzas que agarraron el ingreso más grande que un país latinoamericano ha recibido jamás y ahora nos tienen mendigando cuatro lochas para comprar comida y gasolina. El mismo Maduro, que no pudo asegurar las alcaldías que ya tenían, ¿renunció? Si toda esa pila de ineptos no abandonan sus cargos, cuando muchos de ellos generan muertos (sus manos están manchadas de sangre), ¿por qué tendría que hacerlo Capriles Radonsky que, según ellos manejaba toda la campaña, logró quitarles Valencia, Barquisimeto, Maturín y Barinas?

   ¿Ganar cuando pierden alcaldías, cuando el grupo opositor pasa de trescientos a casi setecientos concejales, con el CNE en contra? Algo muy grave pasa en las cabezas de estas personas, algo que no murió con el mal original, el causante de todo este desastre de desatinos. Recuerdo cuando Venezuela buscaba un lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU, un grupo de países se opuso ferozmente a ello y aquí se decía, como si de un éxito a aplaudir se tratara, que la mitad del mundo nos apoyaba… eso cuando Venezuela, pocos años antes, era apoyada por todos, siendo un puente de equilibrio entre Occidente y el mundo comunista, entre árabes e israelíes. De ser una voz tenida en cuenta y escuchada por todos, debíamos celebrar que ahora la mitad del mundo no nos vetara. Son esas ganancias que nadie entiende.

   ¿Qué fue un error plantearlo como un plebiscito a la legitimidad de Nicolás Maduro? Lo fue, como señaló todo el mundo que funge de analista (menos los que no pueden decirle nada a los capitostes de la Mesa de la Unidad, o que les mienten), y como sospechábamos los de abajo, los que nada sabemos de la real situación en otras partes por la imposibilidad de viajar. Para estas elecciones a la gente de la calle más o menos sensata lo que le angustiaba era la situación real de sus barriadas, los huecos, la basura, la inseguridad y fallas como alumbrados. Se puede alegar que buena parte de estos males los creó el chavismo, por incompetencia de la gente al mando y por boicotear a los alcaldes de Oposición (en Petare, con la basura, muchos nombres de la cúpula del PSUV debe ser maldecida todos los días, y eso pasará su factura como ocurrió con Hugo Chávez que en paz descanse, si puede); pero eso no es todo. Mucha gente fue a estas elecciones municipales teniendo que elegir entre abstenerse o votar por alguien en quien no confiaba porque le conoce, pero era el menos malo de una parranda de malos que los partidos políticos metieron en las Primarias (fuera de los bandidos que después de decir aceptar resultados, fueron tan traicioneros –dándole la razón a quienes no votaron por ellos- de dividir los resultados). Se dieron casos que por necesidad, se votó en contra de la costumbre gobierno-oposición. Pero, a grandes rasgos, fue igualmente otro fracaso del régimen, y donde Nicolás Maduro también se engaña creyendo que salió legitimado. Mucha gente votó por el chavismo a pesar de él mismo, cosa que parecen no entender bien.

   Gana el llamado movimiento chavista en buena parte del país, pero los señalados directamente por Nicolás Maduro salen con las tablas en la cabeza, la Gran Caraca y Maracaibo son los grandes ejemplos; pero aún mucha gente que no era chavista, como pasó en mi querido pueblo de Guatire, dudaban entre un candidato y otro, indecisos sobre quién podría hacerlo peor. En muchas partes la gente votó por el individuo (hombre o mujer), antes que por el color político, porque en este largo período de alcaldes, y aún más largo de concejales, muchos dejaron ver el cobre y muchos pueblos parecen arruinados y destruidos, necesitándose quién comience a levantar los escombros. A la señora que gana en Guatire debe haberle costado todo un mundo no hablar de la incompetencia y corrupción de su predecesor, compañerito de partido, en la destrucción física del municipio. Y allí, donde la gente votaba a veces hasta comprometido, por un vecino, un amigo, un profesor o un dirigente a quien conoce, y de quien espera un poquito más en su trabajo, antes que en el partido, radica parte del resultado.

   A pesar de los mil análisis, de las señoras del chavismo que controlan el ente donde se cuentan los votos, de la felicidad del señor Nicolás Maduro en sus interminables cadenas, la gente se cansó y parece decidida a sacarles por los votos. No compran sus discursos ni sus cuentos, porque mucha gente comienza a ver que hay diferencia entre lo que se dice y lo que se hace, lo que condenan y denuncian de la boca para afuera y de los que practican en privado. Es emblemático que el chavismo arrase en municipios sin recursos propios donde casi todo depende del erario nacional, y que pierda en centros poblados donde la industria y la empresa a variada escala generan todavía fuentes de trabajo y recursos propios, y la gente no necesita tanto de la buena voluntad o la mendicidad. Quien necesita del Estado para asegurar el plato de comida no se atreve a desafiarles (clientelismo que le llaman, vicio capitalista y socialista), aquel que trabaja y gana su dinero sin tener que adular, ni temiendo las iras momentáneas del Papá Estado, tiene libertad de elección, y ahora comienza a ver que esa prédica contra el dinero y la riqueza sólo producen masas pobres y dirigentes ricos, y nadie quiere pasar hambre. Esto no es nuevo, ese gran gurú de la economía socialista, que tomó los recursos monetarios más altos jamás recibidos por un pequeño país con apenas treinta millones de habitantes, y sólo deja ruina, devaluación, inflación y una necesidad mendicante de pedir dinero para pagar nominas, Jorge Giordani, lo dijo: la revolución necesita un pueblo hambriento y hundido en la miseria para que triunfe y se sostenga.

   En un sentido más amplio, fuera de la derrota del partido de Gobierno, controlando recursos y al ente electoral, de Nicolás Maduro que ha venido reduciendo la votación del llamado chavismo, siendo siquitrillados sus candidatos directos, perdiendo Maturín, la tierra de Diosdado Cabello y Barinas, ¡Barinas!, los otros con las tablas en la cabeza fue Primero Justicia. Ya se asomaba en la debacle de las gobernaciones, la elección de los alcaldes les redujo a su verdadera dimensión, saliendo Acción Democrática y Voluntad Popular como los más favorecidos. Me gustaría creer que la gente ha cambiado tanto que les pasa factura por sectarios y hegemónicos, por no ver dónde está el problema y el peligro para la República. Imagino que los políticos hablan por hablar a sus seguidores, que cuando anuncian triunfos y derrotas lo hacen para cazar bobos; sería realmente triste, e inquietante, que no hubieran sacado ninguna lectura clara de estos resultados: el problema son los huecos en las entradas principales de pueblos y ciudades, las paredes sucias, la basura, el alumbrado deteriorado, las escuelas desmanteladas, sin maestros ni suplentes. El problema es la policía sin patrullas ni armas adecuadas para enfrentar a una delincuencia potenciada por políticas “doctrinarias” imbéciles. Si es así, alcaldes y concejales tendrán que bailar con chucha, sobre todo en aquellas zonas donde ningún grupo obtuvo mayoría.

   Tal vez sea la hora de las comunidades, que cada quien se responsabilice por su casa, su calle, su zona, su pueblo. Su país.

LIBEREN A IVAN SIMONOVIS

Julio César.

VAYA SORPRESA

diciembre 31, 2013

PERICIA

UN CHICO Y SU JUGUETE

   El espectáculo era…

   Siempre hay que hacer ruido llegando a casa, como tal vez pensara más tarde Jairo cuando al entrar escuchó los jadeos y descubrió a su recio, musculoso, joven y caliente cuñado, el marido de su hermana (vivían ahí por falta de casa), metiéndose esa vaina por el culo, pelotica a pelotica, forzándolas, luego agitando el racimos y gimiendo como si se muriera de gusto. Pero la sorpresa de Jairo venía de que el carajo estaba sobre su cama, se metía eso y gemía “oh, sí, Jairo, anda, papito, mételo así…”, y lo agitaba.

   -Habérmelo dicho antes, cuñado. –ríe, y más cuando este se vuelve, pela los ojos y casi se cae de la cama… mirándole el tamaño de la tranca que ya se levanta mientras, desnudándose, va hacia la cama.

LA TIERNA CARNE DEBIL

Julio César.

DESTINO

diciembre 30, 2013

PRUEBA

BOY HOT

   Se le desarrolló…

   Después de las últimas vacaciones de verano, Matt se encuentra con que todos sus amigos le soban el culo sobre el uniforme de soccer. Pelea con ellos, que alegan no saber por qué lo hacen, pero al rato vuelven a mirárselo fijamente, para después, como si no se dieran cuenta, meterle mano. No como juego, sino recorriéndolo, sobándoselo, como comprobando la textura de tersos melones. Quejándose con el entrenador, queda de piedra, aunque obedece, cuando este le pide se baje el uniforme, le mira fijamente y dice:

   -Lo siento, Gennaro, pero te creció el culo durante las vacaciones. Y cuando un chico tiene un culo como ese le envía mensajes a todos los hombres, que responden como perros malucos: aquí estoy para que me gocen. –una ruda y velluda mano se mete, toca y soba.- Naciste para esto, muchacho, no es culpa de nadie, así son las cosas… -y metiéndole, hábilmente, un dedo, calla la protesta que ya comenzaba a expresar Matt, haciéndole abrir mucho los ojos de sorpresa, porque le gusta… cosa nada extraña, ¡con ese culo!

CRIMEN

Julio César.

CARACAS-MAGALLANES, QUÉ PALIZA…

diciembre 30, 2013

YO SERÍA FELIZ

MAGALLANES APALEADOS

   Todavía duele… y yo sin árnica.

   Anoche fue el último encuentro durante la ronda regular de los eternos rivales del beisbol venezolano, los aguerridos Navegantes del Magallanes y los infames Leones del Caracas (dicho con imparcialidad), y no lo vi. No recordaba que era anoche, lo juro, no es como dicen mis enemigos que lo olvidé porque me convenía. Estaba yo comiendo algo (bueno, bebiendo), en un barcito de mala muerte con dos amigos y medio veía el juego. Imaginaba estar más borracho de lo que estaba porque me parecía que los Leones del Caracas siempre estaban bateando y los magallaneros corriendo tras la pelota, que se les iba. Creí. Pero no, así era. El juego terminó quince a tres. ¡Quince a tres! Y lo supe porque en seguida, gente que nunca me responde cuando les llamo para burlarme porque Magallanes les afeita la fea melena a los Leones, esta vez sí reconocieron mi número. Ahora si se acordaron de cómo usar un teléfono.

   Al principio supuse que era algo del día de los inocentes, carajo, quince a tres (por cierto, pensaba yo hacer una broma, publicar que ayer era el último día del blog pero… borracho no tiene fundamento). Bien, esta mañana voy a comprar los periódicos y leo en Meridiano, PALIZA FELINA. Dios, qué país, cualquier tontería es titular, dije. Ah, me tocó luchar con la señora que vende los diarios, los caraquistas están en todos lados, parecen gente como cualquiera, pero son caraquistas. Y vamos a estar claros, la noche anterior, cuando me iba a la cama, a la una y diez, todavía jugaban en el Universitario Magallanes y Tiburones, si después de eso se comieron dos hallacas cada uno, ¿cómo no iba a ganar Caracas? Por otro lado, cosa que los caraquistas prefieren obviar, no hubo arepas. Además, ¿exactamente cuántos juegos les ganó el Caracas a los Navegantes esta temporada?

TODO ES RELATIVO

Julio César.

ILUMINACION

diciembre 29, 2013

PATRIOTICO

AL CHICO LE GUSTAN BLANCOS

   Todo descubrimiento asusta y emociona…

   El hombre joven grita, su rostro se contrae cuando el enorme tolete blanco rojizo le abre el culo de manera total, llenándoselo con fuerza, estremeciéndole sobre la cama con la fuerza de sus embestidas. Su rostro contraído y algo dolido, contrasta con sus jadeos, con las meneadas de sus nalgas redondas y firmes, con las apretadas que da su agujero. Pero aún así chilla, de dolor y humillación, cuando el marido de su hermana le nalguea duro, rugiendo que tiene el mejor coño del mundo. Nunca sabrá plenamente cómo pasó eso; de tipo mujeriego por lo atlético, joven y guapo, había pasado a ser la puta de su cuñado, uno que le cepilla con fuerza la próstata en esos momentos. El joven y musculoso semental lleva meses en eso, cogiéndole a la menor oportunidad cuando visita la casa de los suegros, y siempre le parece terrible. Es cuando se fija en su propia imagen reflejada en el espejo (su cuñado siempre quiere que vea qué tan zorra es), y entiende que lo que hay en su mirada no es tristeza sino aceptación. Es la mirada del hombre al que se le ha demostrado, muchas veces, con mucha leche, que ese es su lugar en el mundo, que su culo, o su coño, pertenece a un hombre de verdad. Y pensarlo, reconocerlo en ese momento, le hace gritar y correrse como nunca, bañando la cama de sus papas…

REALIZACION

Julio César.

LABORIOSIDAD

diciembre 28, 2013

EJERCICIOS CONJUNTOS

SEXY TATUAJE

   -El mantenimiento de este tatuaje sólo puede hacerse con la lengua… ¿aceptas o no?

BOJOTE NAVIDEÑO

Julio César.

MORGAN FREEMAN… INVICTUS

diciembre 28, 2013

¿VOCES DEL INFIERNO?

MORGAN FREEMAN COMO NELSON MANDELA

   ¿Qué habrá pensado el actor?

   Cómo me reí cuando lo leí esta mañana, en la India quisieron hacerle un homenaje a Nelson Mandela y confundieron su imagen con la del actor estadounidense Morgan Freeman. Qué bochorno deben haber pasado, imagino que el responsable debe tener la cabeza enterrada en la arena. Aunque el parecido entre ambos era notable, como se demostró cuando el actor lo interpretó en la cinta INVICTUS. La semana pasada había leído una reseña sobre la misma y confieso que no la había visto. Insinué que la deseaba y me la obsequiaron esta Navidad. Dios, qué película tan hermosa. Y Morgan Freeman estuvo inmenso (aunque Mandela estuvo mejor); por momentos, como cuando va entrando al estadio después de la final, casi parece el finado presidente africano, con su caminar característico. Fue el error de algún funcionario, pero no debe hacerse un escándalo de ello, a decir verdad Morgan Freeman ya es un bien de la humanidad, tanto que le he visto interpretar dos veces a Dios.

FUERA SOJO, HOLA ALMIRANTE…

Julio César.