Archive for 27 marzo 2014

JUEGOS… AL SOL

marzo 27, 2014

RATÓN… AL SOL

CHICO SEXY AL SOL

   -Me encanta la playa porque los amigos, y hasta los extraños, se ponen cariñosos, tú abres las piernas y quieren meterse a untarte de bronceador por todos lados, durante largos minutos… -sonríe.- Y si te emocionas porque te pasan la mano una y otra vez, te ofrecen hasta una mamada; bromeando, claro está…

MADURO Y VELLUDO EN TANGA

   -Sé que es algo chica, muchos sujetos me lo dicen mientras me miran y miran, pero me gustan así, ¿qué puedo hacer? Mis yernos viven haciéndome bromas y contándome chistes groseros para afectarme, y no paran hasta que se me sale, es cuando dándoles la vuelta para que se agarren de la baranda, se los froto de los traseros hasta que se me alivia… Ya saben, juegos en familia.

MOJADO

   -¡Idiotas! –ríe y acusa a su amigo, mecido por las olas, joven y sexy, volviéndose hacia un mirón ocasional.- Lo sé, es curioso, pero no significa nada ni tiene algo de malo… ¿No sabes que todo el mundo orina dentro del agua? Ellos, mis panitas y mi cuñado, jugando, me apuntan y me bañan con sus chorros calientes… pero es eso, un juego… -aclara, pasándose una mano por el abdomen, regando la última carga.

MAS JUEGOS… AL SOL

Julio César.

NOTA: Todas las imágenes han sido tomadas de portales gratuitos; me aseguran que estás también (no las encontré yo). Me dicen, y cuesta creer que la gente sea tan… osada, que muchas están en Facebook. Qué nadie se moleste, por favor. Aunque con esas pintas… seguro que esos carajos se divierten bastante, ¿no?

UNASUR Y LOS GENERALES CONSPIRADORES

marzo 27, 2014

LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS….

LOS CUENTOS DE MADURO

   Ni siquiera pueden echar un cuento más o menos creíble…

   Dios, ¿puede un Gobierno ser más incompetente? Hace semanas que lanzan el cuento de un golpe de estado para explicar la rabia que el país está padeciendo, alegando que la gente, especialmente los estudiantes, no están molestos por la inseguridad o la horrible crisis económica, sino porque son parte de una maniobra imperialista; pero ante la pregunta de cómo un golpe sin militares, tropas, tanquetas y aviones, ahora, justo ahora que viene una delegación de UNASUR, sacan a unos generales detenidos por conspiradores. ¿Ahora que viene UNASUR? ¿No podían hacerlo una o dos semanas antes para que pareciera medio real? ¿No pensaron que podría verse raro? ¿No imaginaron que la gente, los que ya miran con suspicacias, pensarían que era una maniobra para que Michelle Bachelet y Pepe Mujica sigan cabroneando un régimen forajido?

   ¿Quiénes dentro de los cuerpos medios y bajos de la FAN se reunieron con esos generales? ¿En dónde, qué día se reunían? ¿Cuánta tropa de hecho movilizan? ¿Controlan avionetas y tanquetas? ¿O son militares que se han pronunciad contra la represión, la tortura y los asesinatos que la fiscal Luisa Ortega Díaz, la defensora Gabriela Ramírez y la ministro de la Defensa, Carmen Meléndez, apoyan y promueven? Ese es el asunto, y sí alguna de esas personas quiere hablar con alguno de ellos para saber in situ sobre la conspiración, ¿qué les responderán? ¿Qué no se puede porque es una investigación en proceso, este, un Gobierno que se salta toda legalidad y comete todo delito constitucional como lo que acaba de pasar con unos alcaldes presos porque Cuba lo exige y la diputado María Corina Machado defenestrada porque le recordó al viejo tirano que una vez Venezuela de derrotó política y militarmente? Es como la amenaza vacía y hasta tonta de Nicolás Maduro de denunciar a los estudiantes que le reclaman su larga incompetencia (devaluar siete veces la moneda y disparan al triple los precios de alimentos y medicinas, no es como para aplaudirle como él pretende que se haga o todo el mundo va preso), por quemar no se sabe qué cosa; eso morirá de muerte natural, como el plan contra la inseguridad o los cien días para ver los resultados contra la crisis eléctrica o la lucha contra el desabastecimiento, pura paja loca que únicamente ellos pretenden creerse.

   Sí la denuncia se hace y cualquiera de esos organismos dice, “ajá, okay, mandaremos a este y aquel a investigar lo que ocurrió”, ¿creen que les dejaran venir? Jamás, a menos que sea un cómplice de algún gobierno como el de la señora Bachelet, tipo el Canciller Heraldo Muñoz, quien sostiene que aunque hay detenciones arbitrarias, desaparecidos, torturados y asesinados, lo de Venezuela no es una dictadura porque ese término sólo se aplica a regímenes de derecha, que cuando los comete la izquierda son justos y necesarios (para esta clase de sujetos Pinochet era un monstruo, pero Fidel Castro que mató diez veces más y fue un sanguinario tirano durante casi sesenta años, es un viejito dulce y bueno). No puede haber cabronería sin cabrones.

   El circo sigue, UNASUR vendrá y hablará, una parte de ellos, pocos, estarán seriamente preocupado por lo que pasa, después de todo, negocios aparte, saber que a la gente se le somete por la violencia y el terror es una idea ingrata para algunos; a otros no les dirá nada. ¿Qué ocurrirá? De seguro no le exigirán al régimen que deje de perseguir con bandas paramilitares armadas, apresar, torturar y matar gente en las calles. No me hago ninguna ilusión con estos entes subcontinentales, si funcionaran para algo, la democracia sería la regla y los caudillos no se creerían dueños de vidas y destinos, cerrando diarios, persiguiendo opositores y robando el esfuerzo de otros, todo ello bajo el amparo de una seudo legalidad y un “apoyo internacional”. Es la gran culpa de Dilma Rousseff y Michelle Bachelet, permitir la degradación de la civilidad de Sudamérica.

   Como sea, no creo que la denuncia de los generales sin tropas, que el señor Nicolás Maduro asegura querían echar la vaina y a quienes sólo pillaron en vísperas de la visita de UNASUR, brinde frutos. La gente lo leía, en los periódicos, sentados alrededor de Corazón de Jesús y meneando las cabezas decían esta gente si inventa vainas. Y cuando lo dicen los chavistas… qué quedará para los demás. Ya anda uno de ellos, creo que un diputado del Gobierno, pidiendo que no se tome a la ligera la noticia de la conspiración, gimiendo “créannos, por favor, que esta vez si estamos diciendo la verdad, no como las otras veces”, ¿pero quién puede creerle a una gente tan mentirosa? Sólo aquellos que quieran o necesiten engañarse para continuar viviendo.

MARIA CORINA MACHADO Y EL TOTALITARISMO

Julio César.

OSCUROS FETICHES DEPORTIVOS

marzo 27, 2014

UN GASTO JUSTIFICADO

RUBIO TRAGON

   Le encantaba, pero…

   Mientras traga y succiona, mareado en la gloria, Martin oye un ruido, abre los ojos y congelándose encuentra a todos sus compañeros de equipo mirándole, todos con malas caras. Bien, durante toda la temporada, luchando contra comentarios y acercamiento de esos compañeros de juego, negó que fuera un ávido tragón, ahora constataban que si… Lo que no entienden, y a Martin le costará explicarles, aunque tendrá que tragarles, es que a él, después de cada juego, lo que le excita es el olor y sabor de las piezas contrarias.

SALVACIÓN

Julio César.

UN HOMBRE JUEGA

marzo 25, 2014

SOBREENTENDIDOS ENTRE MACHOS

ASS MAN

   Tiembla cuando oye la puerta abrirse…

   Enorme, fuerte, viril y masculino, Servando se estremece cada vez que usa un baño público, bajándose bien el pantalón, mostrando el culo dentro de un suspensorio, grande, firme todavía y peludo. No pretende nada, tan sólo vaciar la vejiga, aunque se le dificulta cuando otros carajo entran, sobre todo jovenzuelos habladores y calenturientos, que pasan y le miran, porque es que se lo miran, más de uno sobándose el entrepiernas. Pero no es lo que busca. Sólo enseñar y mear… aunque cuesta cuando se erecta.

ORGULLOSO

Julio César.

¡¡¡LA ULTRADRECHA!!!… FRANCESA

marzo 25, 2014

REGRESO AL COSMOS

MARIE LE PEN

   Hay mujeres que meten miedo en algunos hombres…

   La noticia me hizo sonreír, la ultraderecha avanza feo en Francia, con la señora Marie Le Pen. Gente conocida lanzó gritos de “¿ves, ves?, ¿eso es lo que quieres, la ultraderecha mandando?, eso es María Corina Machado”. La verdad es que suena a idiotez, si la izquierda hubiera hecho su labor en Francia, o en Venezuela, si hubiera servido para media vaina, la derecha no tuviera quien la siguiera. Asustar con lo de la derecha, es querer escurrir el bulto. Hagan su trabajo, cumplan, no roben tanto, no cometan tantas imbecilidades (más muertes que el año pasado para esta fecha y ahora un pan harina a veintidós bolívares y el café a ciento sesenta bolos), y la derecha que tanto les asusta no tendría vida. La cuestión es que ante tanta piratería, corrupción y miseria, la opción que queda es sacarlos a todos para ver si alguien mediamente sensato llega y pone orden. Si no sirve tampoco, se le saca también… como sucedía en la era democrática y sus elecciones cada cinco años. Y en todas parte el mundo.

VIERNES DE CONCILIO

Julio César.

RIESGOS LABORALES

marzo 25, 2014

RECOMPENSA

LA PEYADA EN LA CARA

   No es que en cada toma salte y le salpique, bañándole y chorreándole… es que le agarre el gusto.

LLAMANDO LA ATENCIÓN

Julio César.

MARINE AL SOL

marzo 23, 2014

MIEDOSITO

MARINE GAY

   Descuidadamente el rudo marine se tiende a llevar sol sin saber que el enemigo lleva rato viéndole, esperando el momento de cogerle… prisionero.

MANZOTE EN EL MONTE

Julio César.

MARÍA CORINA EN LA OEA, BRAVO POR PANAMÁ…

marzo 23, 2014

LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS….

MARIA CORINA MACHADO FUE A LA OEA

   Si la izquierda no sirve para nada… ¡qué viva el cambio!

   No pudieron impedir que en la OEA, casa de cabrones, se escuchara la versión no oficial, edulcorada y “épica” de una pobre y decente revolución que lucha contras apátridas e imperios. Y miren que lo intentaron. El pueblo de panamá, digamos que preocupado por el deterioro brutal de la democracia y sus libertades en la tierra de Simón Bolívar, y no simplemente arrecha con un régimen quebrado y ladrón que no quiere honrar sus compromisos comerciales (es que no hay con qué), le cedió su lugar a la diputado María Corina Machado para que esa gente tuviera que escuchar lo que ocurre, lo que saben que pasa (todos cuentan con cancillerías y personal que ha sido víctima del deterioro de vida en este país), pero fingen ignorar. La bella y decidida mujer no se guardó nada, incluido sus inquietudes al regresar; pero no se podía esperar menos de una mujer que públicamente le ordenó al viejo sátrapa de Fidel Castro que sacara sus garras de Venezuela o lo sacarían como una vez se hizo, cuando fue derrotado militar y políticamente por Rómulo Betancourt y la democracia venezolana. Cómo la odiaron ese día los acomplejados que viven gustosos bajo la sucia barba del dictador.

   Y si de ignorancia se habla, ya voceros del régimen venezolano atacan a la mujer por “sentarse en la silla de otro país, desconociendo a su Gobierno”. A este gobierno solo lo reconoce Tibisay Lucena, quien dicen que viaja sabroso por estos días dándose la gran vida por esos mundos de Dios, convencida como está de que lo que se hace no se paga y que nunca tendrá que responder por los caídos cuando se denunciaban sus trácalas electorales (pero, sí hay un Dios, señora). María Corina Machado jamás ha reconocido a Nicolás Maduro como su Presidente, como no lo hacemos muchos hasta que no veamos los benditos cuadernos de votación que el régimen gritó histérico que no serían auditados, y sin los cuales hasta Jorge Rodríguez dice que todo conteo es inútil.

   La idea de etiquetar a María Corina de traidora porque habló en la silla de otro país, es el dato de ignorancia al que me refería poco antes. Tampoco lo sabía yo hasta que se lo escuché al señor Jesús Torrealba, pero cuando Panamá vivía la dictadura de Manuel Noriega, quien la ejercía con esa soberbia y abuso de quienes se creen eternos, Venezuela cedió su lugar en la OEA para que un político de oposición echara el cuento de lo que ocurría en el istmo. Hoy, recordando el pasado, honrándolo como gente decente, Panamá paga el favor en tiempos que Venezuela vive la oscurana de las persecuciones, las detenciones ilegales y arbitrarias, las torturas, desapariciones y asesinatos; bajo la complicidad de los gobiernos del Cono Sur, quienes sí olvidaron y jamás honraron ni la memoria. Al contrario. No vio el mundo a la aguerrida mujer echar el cuento porque la cabronería de gobiernos que han hundido a buena parte de las naciones americanas en este Tercer Mundo a donde parecemos condenados de por vida (y por algo debe ser), impidió que fuera una sesión abierta y publica. Se discutía algo como democracia en Venezuela, libertad y transparencia, y muchos exigieron que fuera a puertas cerradas (como deben discutirse los ataques a un presidente en ese club de presidentes, claro), que no se supiera, que no se viera, que de las cuatro paredes no saliera y que sus pueblos respectivos no se enteraran.

   Once países se pusieron de parte de Venezuela en esta hora amarga, pidiendo que la sesión fuera pública, ahora que es inocultable la espiral de violencia y represión que un régimen agonizante, que ya no engaña a nadie, ejecuta en un desesperado intento por eternizarse en un poder que les quedó excesivamente grande. Panamá (devolviendo el favor, como la gente de bien), Estados Unidos, Honduras (la pequeña nación hermana que ha sufrido los embastes y agresiones del ALBA y la cancillería brasileña), Paraguay (otros que les conocen bien), Guatemala, Canadá (desde donde llegan voces alertando sobre lo que ocurre, no de ahora), Colombia (no esperábamos menos), Costa Rica (pequeña y civilizada, qué asco debe sentir por tantos sentados a su lado), Perú (nación que abre sus puertas a los perseguidos, protegiéndoles, contrario al vergonzoso asunto de El Salvador) y Chile (la sorpresa de la noche, por una vez no olvidaron lo que era el horror de la noche cuando mueren las libertades). El resto es sólo vergüenza, es la tierra de comencemos todos los días porque nada aprendimos de lo de ayer. Y así nos va.

   Me pregunto qué pensará la gente que lee periódicos o ve noticias en el resto del continente. Imagino que no mucho, el daño sicológico que ese gran farsante que fue Fidel Castro, marcó y mancó a muchas generaciones, por eso hubo países que se alejaron tanto en su progreso y desarrollo, político, social y económico, y por estos lados se regresa a lo más primitivo de la Colonia, los caudillos uniformados que se creen “los dueños de toda esta vaina”.

UNASUR Y LOS GENERALES CONSPIRADORES

Julio César.

LUCHAS INTERNAS… 125

marzo 23, 2014

LUCHAS INTERNAS                         … 124

TIO SEXY, MOJADO Y EN BIKINI

   Resultaba todavía mejor que en sus sueños.

……

   Para un hombre acostumbrado a usar y abusar de sus mujeres, sobretodo abusar, Ricardo Gotta estaba extrañando horriblemente a Amelia Salvatierra de Gotta, su mujer, a la que tanto jodió y de quien pensaba separarse. Pero no la extrañaba con amor, como una dulce y agónica perdida del corazón. La quería cerca para estrangularla con sus propias manos. Desde que la mujer se había ido, ocasionando aquel terrible daño, el hombre, con miedo, con dolor de tripas y ganas perennes de cagar, vivía aterrado. Como el animal de presa que era (nada elegante y majestuoso como un tigre, más bien como una hiena), olfateaba el peligro. Y el miedo de los demás, en su gente, dentro de su tribu. Sabía que todos podían echar a volar en cualquier momento, dejándolo todo regado de mierda en su huida. De haber estado ahí cuando Amelia salió con esa otra mujer, que ahora sabía era Lesbia, la maldita y sucia perra que ni siquiera sabía hacerlo bien en la cama, no la habría dejado. Pero las mujeres usaron sus aires de señoras y nadie les impidió el paso.

   De haber podido hablar con Amelia a solas, aunque fuera por cinco minutos, la habría convencido de volver, de dejarlo todo así y de olvidar todo lo que le habían dicho de él. Lo de la cinta, lo de las conspiraciones para matar y lo de su hermana. Y ella lo habría olvidado porque era una de esas mujeres patéticas que quieren creer lo que su hombre les dice, sin ver pruebas, evidencia ni atenerse a razones. Había mujeres que sólo entendían de sobadas y palos por el lomo, y así eran felices, hundiéndose en la degradación. De haber hablado con ella, Amelia habría vuelto. Pero el suegro se interpuso. Y lo hizo bien, tiene que reconocer con rabia. No la dejó sola, no dejó que ningún mensaje de él le llegara y la sacó de Caracas sin que pudiera detenerlos.

   Lo peor era eso, por varios motivos. No había logrado descubrir dónde estaba la mujer, y eso que amenazó al viejo y utilizó a toda su gente, dentro de las policías y los cuerpos de inteligencia. Pero nada logró. El suegro no se dejó impresionar por sus gritos ni sus amenazas; fríamente le dijo que ya tenía en sus manos lo que Amelia sacó de las bóvedas del Banco Central, ese interesante papelito donde un hombre cobarde, llorón y enfermo estampó su firma al pie de una insólita manifestación de renuncia. Siendo un hombre como era, curtido por las luchas políticas del cuarto país, sabía cómo manejarse y moverse. De forma parecida a como hicieron Sam y Eric, también él dejó saber dentro del circulo del poder que ya Ricardo Gotta no contaba con tan increíble carta.

   Ricardo lo supo y eso le provocó un frío en el culo, ya que era la explicación simple y llana de lo que pasó luego. Intentó llamar a Bittar, para que arrasara con la quinta del suegro, pero no sólo no fue atendido, sino que la fría e impersonal voz de un edecán le sugirió pedir una cita para febrero. Temblando de odio, y de temor, llamó a Félix Bermúdez, a Isis Valderrama y a los otros; pero nadie encontró tiempo para hablar con él o devolverle la llamada. Un alto muro de hielo se estaba levantando a su alrededor y todos parecían mirar hacia otro lado, ¿tal vez para no ver su ejecución? Era posible.

   Dentro del grupo mafioso, Bermúdez, Isis, Irsia Roce, José Barroeta, Tannis Saib y los otros, reinaba la confusión. No entendían lo que estaba pasando con el hombre dueño del bufete que hasta el día anterior manejaba sus asuntos y los ayudaba a planificar acciones, legales y no, contra sus enemigos. Pero Dagoberto Cermeño y Juan V. Rojas habían dado la voz de alerta:

   Hay que alejarse de Ricardo Gotta; hay que dejarle solo, estaba cayendo.

   Está frito.

   No había un país más duro y cruel con un caído, hasta ayer todopoderoso y despótico, que Venezuela. Ricardo Gotta, hasta hace unas horas candidato a La Procuraduría General de la quinta, adulado, mimado, agasajado y temido por banqueros, políticos, medios de comunicación (excepto por las implacables Chicas), policías, comerciantes e industriales, se encontró de pronto con que no contaba con nadie. Todos le sacaban el culo. Y los que miraban hacia él, sólo esperaban su caída contra el pavimento. Perros y zamuros ya se aprestaban a luchar por los despojos, pensó el hombre con amargura, llegando a La Torre y notando las caras de miedo de sus aliados dentro de sus filas. Su gente dentro del bufete lo sabía ya, y sacaban sus cuentas…

   En su oficina mira caer la tarde, caminando de aquí para allá como una fiera enjaulada. ¡No les haría fácil la cosa a sus enemigos! Tenía poder, dinero y contactos, pero, sobre todo, sabía cosas de mucha gente. Conocía de cuentas y de montos, de países y números cifrados. Estaba al tanto de crímenes, de cómplices, de quienes fueron traídos y pagados, con nombres y apellidos. Si los delataba podrían rastrarse, los reales y menos en esas cantidades robadas, no podían ocultarse. Y habría gente encantada con ello. Igualmente sabía de trácalas y verraquearías. A él no podrían echarlo así como así. Sabía lo de Bittar. Lo de La Fiscalía. Lo del caballero lusitano asesino. Lo sabía todo. Y así se lo gritó por teléfono al temible Papá Dogo, jefe de Los Círculos de la Muerte. Este lo escuchó fríamente, recordándole que ellos también sabían sobre él.

   -Dagoberto, no quiero enfrentarme a ti. Quiero tu ayuda. Quiero que vayas contra el suegro. Quítale… lo que ya sabes. -se ahoga, ronco, sudando en su fría oficina. Esperando la respuesta del otro.

   -¿Quieres que te ayudemos a recuperar la carta de renuncia con la que nos chantajeabas? No eres racional, Ricardo. No podemos hacerlo. No puedes hacer nada. Esa carta… se está negociando. -eso aterra al otro.- Y no iremos contra tu suegro. No repetiremos el error cometido contra Tejada Perdomo. No por ti. -y le colgó.

   Dentro de cierta lógica, Ricardo entendía eso. Al ex canciller Tejada Perdomo, un culto político del cuarto país, se le había sindicado de ser el cabecilla de una conspiración contra el Gobierno. La cosa había sido tan necia y ridícula que el Presidente quedó como el propio imbécil ante el país y el mundo. No iban a repetirlo atacando a su suegro, quién, para colmo, era arrecho a la hora de pelear. Y menos por él, como enfatizó Papá Dogo, el jefe de los asesinos armados en pobladas y cerros.

   Se cubre los ojos con una mano, frotándoselos. Llamaría al hombre… al Presidente mismo. Sabía lo suficiente como para meterle el miedo en el cuerpo, el temor a quedar como un pelele. En su desequilibrio mental que le empujaba a mostrarse como un duro militar que se arroja sobre el peligro, como un comandante guerrillero que a sangre y fuego se apodera de un país, no querría la otra imagen. No soportaría que se supieran de sus miedos, de sus llantos. De la renuncia firmada en tales términos. Todavía puede moverse… Y luego irá contra quienes le acorralan ahora. Comenzando por Lesbia y Eric Roche. ¡No estaba jodido! No todavía.

   Sin embargo, más allá de su oficina, su gente se reunía de prisa, según su clase y su género, en cotilleos rápidos, brutales y fugaces. El olor a rancio y a mierda era lo predominante. Había miedo entre la gente de Ricardo Gotta. Los abogados minoritarios que siempre votaban sus propuestas y lo secundaban en todo, se veían asustados, caminando de aquí para allá. No hablaban del fulano video que corría por ahí, de las revelaciones de sadismo del hombre o de su participación en tal o cual hecho (que se habían dado a conocer). Sólo hablaban del final de Ricardo y de qué pasaría con ellos con el retorno de los Roche y el predominio de Aníbal López dentro del bufete. No lo decían abiertamente, pero iban a dejar sólo a Ricardo y tratar de ganarse el favor, y el perdón, de Aníbal.

   La misma reunión sostuvieron secretarias y asistentes, vigilantes y guardias de seguridad, contadores, gerentes de subsidiarias. Igual entre las tribus judiciales. La de Sión y la de Damasco se cerraron a todo, a Ricardo no le fue posible comunicarse con ellos. De ser el problema más sencillo tal vez hubieran intentado dar la pelea al lado del hombre, pero ahora todos sabían, de chisme, lo de la carta. El chantaje al Palacio de Gobierno. Sabían que el régimen no perdonaría a Ricardo sí no contaba con armas poderosas para obligarles. Y no las tenía, aparentemente.

   Gente como José Serrano y Melva, la asistente de Aníbal, vieron, oyeron y palparon ese pánico en gente que hasta el día de ayer los marginaban, esperando sus salidas de La Torre. Ahora los veían desfilar ante ellos, cada uno preguntando con ansiedad sí sabían lo que pasaría ahora. Esa gente no se engañaba, sabían que Aníbal López sería implacable con todos.

……

   En su apartamento, sin dignarse a ir hasta La Torre, evitando todo contacto con el que caía, Franklin Caracciolo también supo de eso, asombrado: vaya, así caen los poderosos, se dijo con burla. Su olfato predador se alteró, olía a los que ya venían tras el cuerpo sangrante de Ricardo, y tras La Torre.

   Pero él no pensaba dejárselas…

   Quedaba poco por hacer, liquidar la empresa, enviar todo afuera, cobrar cuentas a los Roche y… Mirando hacia las escaleras, tomando aire y poniéndose de pie del cómodo sofá donde escuchaba noticias con los ojos cerrados, decide que es hora de afrontar ese otro asunto.

……

   Nicolás se estremece un poco, a pesar de todo, cuando la fina pero persistente llovizna de la ducha le cae en la cabeza y hombros, con un agua ligeramente tibia que se siente sencillamente maravillosa sobre su piel. Cerrando los ojos y elevando la cara, disfrutado la caricia, no puede dejar de notar que todo parece menos grave u horrible, incluso la situación del país; tampoco puede dejar de recordar, y comparar, con las muchas veces que en la pensión de la señora Carmencita se iba el agua corriente y debía tomar baños de tobos, de un pipote mugrosos donde todos metían mano, con un agua invariablemente helada a las cinco y media de la mañana. Esto era…

   Dios, qué bueno era tener cosas lindas, se dice sonriendo con una mueca. No queriendo ahondar en ello, en lo fácil que era acostumbrarse a los lujos y mimos de Franklin Caricioso. No debía, se advierte enrojeciendo ligeramente. Ya estaba mejor, debía regresar a su vida ahora que había probado esa experiencia que le atormentaba. Tal idea no era grata. Tan perdido está en sus pensamientos que casi pega un salto y lanza un grito cuando la puerta de cristal se abre.

   -¿Por qué insistes en ducharte aquí? –es Frank, algo ceñudo, pero recorriéndole con la mirada el joven y esbelto cuerpo desnudo, cubierto de perlas de agua que brillan.

   -¡Oye, algo de privacidad aquí! –se agita Nicolás, realmente ese hombre podía ser un incordio.- Pude estar haciéndome una paja. –y ahora cae en cuenta que el otro está completa, total y gloriosamente desnudo, y su mirada traidora no puede evitar viajar hacia la parte baja, el tolete colgándole algo consistente, pero especialmente hacia sus vellos púbicos. Ni en un millón de años lo reconocería, pero le parecía totalmente extraño encontrarle esos pelos amarillentos.

   -Habría sido un desperdicio de energía y de semen. –le sonríe suave.- Aunque habría sido interesante… -y sin más, entra a la ducha, y al joven, que poco antes le parecía que allí cabía una mesa con cuatro sillas, le parece que el espacio se reduce.- ¿Por qué insiste en ducharte aquí? –repite, muy cerca, el agua mojándole un poco, maravillándose del rostro rojizo del otro y de los ríos que bajan por su espalda y pecho.

   -Es tu baño… quiero darte espacio, privacidad…

   -¿Espacio? ¿Mi espacio? ¿Tu espacio? ¿Te ahogo? ¿No te dejo respirar? ¿Es eso? –parece alterarse.

   -¡No! Tú no… -calla y balbucea, no dirá algo tan estúpido como “no me molesta tenerte cerca, al contrario”, pero el otro parece adivinarlo y sonríe leve.- Es tu casa, tu baño, debes tener… -y calla casi jadeando cuando Frank le atrapa la barbilla.

   -Todo lo que hay en este apartamento es para ti, ¿okay? –es una afirmación tajante, y tragando en seco, soltándose, Nicolás le da la espalda.

   -Tengo… debo… -no encuentra palabras, se tensa cuando un brazo de Frank rodea su cintura tomando un frasco de algo de un porta jabones.

   -¿Lo has usado? –le oye desde atrás, ronco, respiración pesada, muy cerca, llenándole con su presencia y calor.- Deja el cabello suavecito… o te lo dejará más… Tu cabello parece de bebé… -habla como si no pudiera contenerse.

   Nicolás cierra los ojos, temblando violentamente cuando las enormes manos del abogado caen sobre su nuca, untando el producto, regándolo y mezclándolo, produciendo espuma. Era algo sensual, erótico. Pero también… había un algo que no podía definir. ¿Intimidad? ¿Ternura? Traga y echa la cabeza hacia atrás, casi poyándola sobre su hombro, de manera mecánica, cuando las manos del otro bajan por su nuca y hombros, masajeándole. No dicen nada al respecto. No hace falta.

   -¿Te gustan mis duchas? –le pregunta al oído, los labios rozándole.- Vives en ellas.

   -Idiota. –medio ríe, o lo intenta, porque esas manos que recorren ahora su torso y abdomen no le dejan ni pensar.

   -Tengo una casa de playa en Saint Martin… Un verdadero paraíso en la Tierra, ratita… Su baño es increíble. También el de mi apartamento en Miami… -susurra ronco, lanzando las palabras, notando el tensar de Nicolás en sus brazos, volviendo el rostro, observándole y apartándose.

   Se miran, no hablan. ¿Me estás pidiendo que vaya a alguna parte contigo?, Nicolás se muere por preguntar, el corazón temblándole ferozmente en el pecho. Frank le mira con ojos oscuros, esperando cualquier cosa. Pero el silencio se prolonga, molestándole un poco. Aunque, en verdad, no importa; aún tenía tiempo, se dice atrapando la cintura del muchacho y atrayéndole, sus güevos, erectos hace rato, se frotan entre ellos y de sus panzas planas. La sensación es excitante, pero al catire abogado le parece que ni se acerca a lo que le recorre cuando cubre la boca del muchacho y este le sale al encuentro. Y era posible, después de todo, se dice con un estremecimiento casi de pavor al siquiera imaginarlo, que el verdadero paraíso estuviera allí donde sus lenguas se unen.

……

   Eric Roche era un hombre previsivo, cuando las cosas le interesaban bastante. Desde que tomó cervezas hablando de pequeños bikinis para hombres con Jorge, sabía que algo podía pasar; así, mientras el joven esperaba y obtenía una tanga para ducharse, él había salido a alquilar una de las habitaciones para invitados ocasionales. El apartamentico era más bien un cuarto grande, con una gran cama, dos sofás, una puerta que daba a un baño y otra a una mínima cocina con refrigerador y todo. Está muy iluminado, con una luz amarillenta, los pisos están cubiertos con una gruesa alfombra, lo que habla bien de las intensiones de la gente allí, con la cantidad de arena que había.

   El abogado abre la puerta, respirando agitado, con la tanga deformada por la enorme erección de su tranca. Se queda al lado de la puerta, esperando. Jorge lo observa y entra, mirándolo todo, con la tanga puesta, inquieto y temeroso de lo que hace.

   -Eric, no se… -mira asustado al otro, con ganas de correr. Eric cierra la puerta y lo encara.

   -¡SCH! -le monta un dedo en los labios, silenciándolo.- Lo deseas, tanto como yo lo quiero. Será bueno, Jorge, ya verás. –se miran y Jorge, muy levemente, asiente.

   Con un gruñido salvaje, Eric se le arroja al cuello, abrazándolo, envolviéndolo con su cuerpo. El peso y el empuje hacen que los dos se tambaleen y caigan de rodillas sobre la gruesa alfombra. Sus corazones laten alocadamente, casi dejándoles sordos. Sus torsos y caderas, cubiertas únicamente por las tangas, se pegan mientras se frotan uno del otro.

   Eric lleva su rostro al cuello de Jorge, metiéndose ahí, oliéndolo en forma ruidosa; su lengua lame y chupa mordelonamente esa piel joven, haciéndole chillar ante la cálida y babosa caricia. Su lengua lo lame caliente, para subir luego hacia su mentón, mordiéndolo juguetonamente. Su boca atrapa la del otro y su lengua aletea hábilmente en su boca, que deja salir un gemido, débil, mareado, aceptando la tibia y babosa lengua. Nunca imaginó que se sintiera así, pero besarse con él, después de la sorpresa y rechazo inicial, lo excitaba cálidamente. ¡Estaba besándose con otro hombre! ¡Con Eric!, y la idea era tan embriagadora como loca. Las dos bocas están firmemente soldadas, de allí sólo salen sonidos de chupadas, gruñidos y gemidos.

   Sus cuerpos se frotan aún más, cada uno quiere el calor, dureza y virilidad del otro. Sus lenguas salen una y otra vez, atándose y luchando a espadas con ellas. El brazo izquierdo de Eric le atrapa el cuello, halándole, atándolo a su boca, mientras con la mano derecha le soba el tórax delgado pero musculoso, para luego atenazar entre en índice y el pulgar su tetilla, torciéndola suavemente. Gimiendo, con debilidad, Jorge se sostiene abrazado a su cuello. Sus bocas se separan, labios rojos. Se miran con sus barbillas ensalivadas.

   Entregándose, Jorge cierra los ojos y abre la boca para que Eric, con una sonrisa, meta su lengua allí, elocuente, introduciéndosela lenta y acariciadoramente. El mecánico jadea, tragando saliva propia y de Eric, no piensa en nada, sólo siente. El güevo mandaba ahora, pero también la boca, el culo y las tetillas. Se encontraban en un elevado plano erótico, el de los sentidos, no de la razón, y Jorge se dejaba llevar por eso.

   Las manos de Jorge caen sobre el tórax de Eric, acariciándolo firmemente, con rudeza, sintiendo su fuerza de hombre, tan distinto a la suavidad de las mujeres, sus vellos, su calor y corazón. Esos pelitos  le hacen cosquillas, enloqueciéndolo. Las dos manos de Eric van tras su nuca, atrapándolo y atrayéndole nuevamente, atrapando su boca con la suya, con un gruñido, lengüeteándole hondo, casi bajándole por la garganta. Para Eric es un momento mágico, se siente agitado, su corazón late con fuerza, no piensa en nada como no sea en ese bello, joven, rudo y viril hombre al que tanto desea. Llevaba meses soñando con él, y ahora esos sueños se cumplían. Mientras su boca bucea dentro de la del joven, sus manos corren por sus hombros, bajándole raudo por la espalda, atrapándole las caderas. Esas manos grandes y fuertes de hombre, de dedos largos, van hacia sus nalgas firmes y musculosas, paraditas. Es casi imposible apretarlas de lo duras que son. Y esas apretadas tenían al mecánico de a toque.

   Una de las manos del abogado cae sobre la tanga, apretándola otra vez, disfrutando tenerla sobre el glúteo del machito, metiéndose con todo y ella en la raja cálida, le oye gemir de sorpresa cuando se lo hace, y con los dedos frota de arriba abajo sobre la raja. Y al hacerlo siente como el güevo del otro emerge del bikini, grande y caliente, pegándosele en directo del abdomen, haciéndoles estremecer a ambos. Su mano cae sobre él, apretándolo, sobándolo mientras mordisquea el labio inferior del joven que jadea sintiéndose atrapado así por ese otro carajo que siempre había encontrado perturbadoramente atractivo.

   Las caderas de Jorge van y vienen contra Eric, contra esa mano que le retiene la tranca, sobándosela así. La boca de Eric, cálida y babosa, cae nuevamente sobre su barbilla, lamiéndola y mordiéndola con firmeza. Jorge gime, echando la cabeza hacia atrás y nuevamente la boca de Eric le lame y chupa la nuez de Adán que se agita, con la punta parece darle pinceladas. El mecánico jadea, sintiéndose mareado. La boca de Eric baja lentamente, lengüeteándolo, baboseándolo; cae en su pecho, lo siente latir y quemar. Su boca cae sobre una de las erectas tetillas, mordiéndola con sus dientes y rallando con ellos de manera dulce, sonriendo y disfrutando oyéndole gritar, sintiéndolo estremecerse. Esa boca se cierra sobre el pezón y comienza a mamarla, succionándolo ruidosamente, becerreándolo.

   Jorge, con la boca abierta y la frente fruncida, le observa, mira su nuca, siente que esa boca le chupa la vida, luego siente como esa ansiosa boca cae sobre su otra tetilla, comiéndosela también. Sin fuerzas, se deja ir hacia adelante, sobre su cabeza, hasta que su barbilla cae sobre ese sedosa cabellera negra. Cierra los ojos y oculta su rostro en ese cabello, oliéndolo, embriagándose con el aroma a macho, a limpio, a jabón. La boca de Eric parece que va a despegarle la tetilla, vagamente lo teme, mientras chilla con la boca abierta entre el cabello del otro. Hasta que este se despega, la saliva corriendo por su pectoral.

   Eric le mira a los ojos, buscando una señal; allí encuentra el deseo y el temor del virgen. Sonriéndole lo toma por los hombros, empujándolo hacia arriba y Jorge entiende, poniéndose de pie. La mirada del abogado se clava en su cadera, en la mínima tanga que deja medio güevo erecto afuera, apuntando hacia arriba tensado la tela; y mirarlo parece que le obliga a estremecerse, goteando algo claro que el otro se muere por saborear. Lo mira lanzando un jadeo de excitación, fantaseó tanto con ese hombre, con ese cuerpo… con esa tranca. Mientras sus manos calientes le atrapan la cintura, su boca cae sobre el tolete, besándole la punta, llenándose con ese liquido, paladeándolo sobre su lengua (delicioso), abriendo más los húmedos labios y lengüeteando a lo largo del tronco.

   Los dedos entran en las tiras de la tanga sobre las caderas y Jorge contiene un gemido ante lo que viene, porque sabe que van a mamarle. Le han comido el güevo antes, pero tener a ese hombre guapo allí, mirando su tranca con adoración, le tenía al borde. Eric, por su parte, lamiéndole el tolete de abajo arriba, lentamente pasando con voracidad su roja lengua sobre el palpitante tronco, tiene la mirada clavada en la suya, como hipnotizándole. Baja la prenda, que metida como está entre las nalgas, se resiste, pero baja, acariciándole los muslos. Eric retira un poco su rostro para disfrutar de ese momento, del instante en que desnuda a su adorado Jorge Ávalos. Pero no por mucho tiempo.

   Su boca, con un ahogado gemido de urgencia, cae muy abierta sobre el tolete horizontalizado, bajando lentamente, centímetro a centímetro, apretándolo co sus mejillas y lengua, sobre el tieso y cálido tronco. La caricia de esa boca húmeda y estrecha hace chillar a Jorge, que lo mira con el rostro crispado y la boca muy abierta, casi como si sufriera un dolor. La boca golosa se cierra al fin sobre el güevote, tragándolo todo, con los labios pegados al pubis, atrapándolo con la lengua y la garganta, becerreándolo así, cerrándose violentamente contra él, y la visión y sensación de ese otro hombre joven haciéndoselo, es casi lo más que puede resistir el mecánico. Esa boca tragona, el resuello de esa nariz metida entre sus pelos púbicos, la succión que esa garganta le hacía era la cosa más erótica que había experimentado alguna vez.

   Eric cierra los ojos, sintiéndolo palpitar contra su lengua, vital dentro de su boca, casi ahogándole. Su cabeza se retira un poco y vuelve a caer sobre él, tragándolo y succionando al mismo tiempo, degustando las gotas que mojan su lengua. Su boca sube y baja, chupándolo y mamándolo de tal forma que Jorge siente corrientazos que le atraviesan el pene estimulando cada terminación nerviosa, de placer, en su cuerpo. Mirarle ir y venir, ojos muy abiertos, enfocándole mientras lo hace, le tienen con la leche casi afuera. La boca lo traga nuevamente y Jorge, ladeando el rostro, casi ve como su güevo le baja por la garganta, deformándola, como esa nuez subiendo y bajando mientras lo succiona con ganas (¿a cuántos habrá mamado ya?, no puede evitar una punzada de celos), al tiempo que siente los cálidos dedos de Eric atenazándole las nalgas, cerrados sobre ellas, amasándolas, haciéndolo chillar levemente.

   Arrodillado como está sobre una rodilla, con la otra flexionada, la tanga de Eric se muestra deformada por el enorme bulto de su tranca erecta, que la levanta con bríos, con ganas, mientras su tórax velludo va y viene a un tiempo con su rostro sobre la rojiza tranca de Jorge que sale y entra hondo en su boca, abriéndole mucho las quijadas. El abogado, así, allí, haciendo eso, viéndose así, era capaz de levantársela a un muerto, y el otro no lo estaba. Jorge lo embiste, su panza va y viene, su pelvis, con el triángulo negro de pelos y su güevote, van y vienen, cogiendo esa ávida boca que le mamaba la vida. Lo quiere, quiere eso. Lo quiere todo.

   Todo. La idea le hace estremecer por su relevancia e importancia. Por lo que significa. Pero si… lo quiere todo esa noche, así nunca se repita y mañana se aparte del otro para siempre.

CONTINUARÁ … 126

Julio César.

NOTA: Esto lo escribí hace tiempo, joder, hasta a mí me sorprende lo largo que quedó la escena entre Eric y Jorge. Lo había olvidado.

CON EL SEXO EN LA CABEZA

marzo 23, 2014

CHICOS Y FUTBOL AMERICANO

   ¿No es genial?

   El siguiente video (o dirección, no soy muy ducho en eso), me lo envió una amiga, riendo en su mensaje de correo. Y la verdad es que la entendí, trata sobre un sujeto que sufre una grave crisis de obsesión que resulta cómica. Me hizo recordar cuando tenía catorce o quince años, en el liceo, época durante la cual vivíamos pendiente de cuanta cosa tuviera algo que ver con el sexo. En esos días un muchacho apareció con una revista de su papá que era impresionante. A todo color, hojas de las buenas, sin letras. Una mujer de cabello negro va a un hotel con su marido, recién casada. Y este se queda dormido en la cama. Llega el botones y ella lo toca, lo soba, se la saca y se la come, el marido despierta y entre los dos catires le dan por todos lados. Creo que la mayoría, por decir ninguno, había visto nunca un sexo tan explicito y guarro. Nos tuvo, o al menos a mí, obsesionado durante bastante tiempo. Así que entiendo esto.

   Fuera de ello, Jonny McGovern, el cantante, con ese aire tan masculino y ese vozarrón, es un juglar singular. Su tono de voz, su gestualidad y muecas son las de un artista de los buenos. Seguramente lo es y todo el mundo lo conoce, así como todos han visto el video… menos yo. Hasta ahora. Pero me gustó, no sólo por las escenas, que son bien calientes y todo eso, sino por la canción en sí, aunque no entiendo ni papa de lo que dice.

   Como les aconsejo siempre, véanlo rápido. Estos portales cierran en seguida. Por cierto, que encontré una nueva entrada para uno que me borraron, disfrútenlo hasta que vuelvan a eliminarlo: ESOS CHICOS EN LOS VESTUARIOS DEPORTIVOS

¿SON O SÓLO PARECEN?

Julio César.

GARTH SACA LOS COLMILLOS

marzo 23, 2014

LOS WINCHESTER Y LA CARRETERA

LOS DESPERTARES DE GARTH

   ¿Lo imaginan? Tener es secreto y despertar entre cazadores.

   No se me malinterprete, Supernatural es una serie que no tiene capítulos malos; unos son buenos, los hay muy buenos, otros alucinantes, y pocos no tan buenos. Y definitivamente los hombres lobos no dan la talla. Únicamente el de Madison, en la primera temporada, fue intenso; y le dio pie a Jared Padalecki de mostrar sensibilidad y vulnerabilidad, y lo hizo, aunque Jensen Ackles se comió la escena cuando se ofrece a matarla, este se opone y se oye el disparo. El rostro de Dean lo decía todo. Este, 9×12 – Sharp Teeth, también fue sobre licántropos, y fue muy regular. Lo rescatable es que los hermanos se reencuentran.

   Comienza con un granjero persiguiendo a alguien que se mete en sus tierras y le dispara, el intruso cae al ser arrollado por un carro y resulta ser Garth, que ya lo imaginábamos por la intro del episodio, recordándose que desde la temporada pasada esa incógnita había quedado planteada, ¿qué había ocurrido con el alto y desgarbado cazador de naturaleza tan original? Los Winchester estaban molestos con él, especialmente Dean, ya que le había dejado a cargo de Kevin y le abandonó. Sam, con su traje del FBI, se acerca a investigar al hospital donde llevan al herido, el comisario le indica que ya hay otro agente, Dean, y se notan tensos cuando se encuentran. Como ha ocurrido en otros episodios donde se han separado, dicen que trabajarán hasta saber qué pasó con Garth y luego se distanciarán, cuando le ven inconsciente en una cama de hospital. Quieren interrogarle, salen y este escapa por una ventana. ¿Por qué escapaba de los Winchester? Mientras investigan que pasó, Sam dice que lo mejor es separarse para abarcar más terreno, y mientras él averigua dónde puede estar alojándose el cazador esquivo, Dean debe ir por las imágenes de una cámara de seguridad del hospital.

SAM PILLA A DEAN

   ¿No fue genial la escena donde Sam llama a Dean para saber si averiguó algo y este tiene las fotos de Garth subiendo a un auto y dice que no, que las cámaras no apuntaban al lugar y que ya debe estar lejos y que lo mejor es que el castaño siga su camino pues ahí no queda nada qué investigar? Lo fue, pero cuando Sam aparece de pronto frente a él, quitándole las fotos, notándose que desconfiaba, quedó mejor. Y eso me alegró, que Dean le diera pie a que se marchara, que no deseara aferrarse al menor, aunque bien sabía yo que eso no terminaría bien. Por cierto, Dean y su marca, ocultándole a Sam la naturaleza de ello; Sam contándole de la gracia que Gadreel dejó dentro de él, y que, si, como dijo Dean, sonaba sucio. Bien, con las placas del auto rastrean una dirección.

LA NOVIA LOBA

   No me extenderé mucho, de verdad, quienes ya vieron el episodio saben, quienes no, no deberían ni leerlo esto. Los cazadores, después de acordar investigar juntos, llegan a una dirección donde Garth se queda, le sorprenden y Dean es un tanto brusco, ganándose que una bonita chica que está ahí se ponga a la defensiva, yéndosele encima para defender al flaco, transformándose en una mujer loba. La reacción de los hermanos es instantánea, como la de Garth que se interpone, convirtiéndose en lobo también. Y aquí comienza ese dilema dual que siempre se presenta en la serie, ¿acabar con Madison aunque ha matado pero no sabía que era una mujer loba?, ¿dejar ir a Amy que mataba si necesitaba?, ¿debía morir Benny por ser vampiro aunque había dejado de matar ya siendo un no muerto?, ¿perseguir a la chica lobo, Kate, de la temporada pasada? Siempre hay un detalle que dificulta la cuestión, aquí alcanza máximas alturas, se trata de Garth. Aunque hay que recordar que cuando Dean se vuelve vampiro, en la sexta temporada, intenta buscar al abuelo para que le mate.

   Como sea, Garth, con un aire y tono patético que en verdad no me gustó mucho, intenta aclarar que no es un lobo malo, que la chica no es mala, que han encontrado la manera de sobrevivir sin hacer daño, casi parecía hablar de haberse vuelto cristiano evangélicos o algo así. En una cacería resulta mordido, acaba con ese ser, se emborrachará una última vez y se matará, entonces ella apareció brindándole una oportunidad de continuar; por eso desapareció, alejándose de los hermanos cazadores. Dean no está convencido, Garth le invita a la casa familiar para que lo compruebe, mientras Sam hace otras averiguaciones.

LA MALVADA MADRASTRA LOBA

   La llegada de Dean a esa casa, la manera de comportarse de Garth, la del suegro y la esposa de este, desesperaban; repito, parecía una religión cristiana de esas donde con sonrisas en los labios te insisten que todo está bien aunque suene a falso. ¿Todos adivinaron que la mujer era la malvada cuando aclaró aquello de que era la madrastra? Sentado a esa mesa, Dean comportándose como un verdadero idiota (desconfía de los seres sobrenaturales, imagino que más desde lo de Gadreel), oye al hombre que es pastor de una iglesia, llevan al cuello una bala de plata, que les hiere pero les conserva centrados.

DEAN ENTRE LOBOS

   Mientas eso ocurre, Dean incomodando a todos, especialmente a dos parientes jóvenes de la mujer del pastor (la escena cuando estos le cercan en la cocina y Dean les pregunta si no tienen algún juguete que mordisquear, me hizo reír), Sam escucha de un nuevo ataque de lobos. Investiga con el comisario, y por el calor del cuerpo deduce que el ataque acaba de ocurrir, descubre que este pertenece a un culto de lobos ancestrales, violentos en sus acciones, su medalla tiene otros símbolos. El relato, y lo que Dean descubre más tarde en la casa del culto ministerial, me hizo recordar Los Niños del Maíz, de Stephen King. En este caso se refiere al lobo mítico que mata al dios Odín… aunque en la serie, este muriera en la quinta temporada, en un magnifico episodio cuando cae el martillo de los dioses (todavía espero a Kali de regreso).

SIEMPRE CAPTURADOS

   Como sea, Dean encara al pastor, este niega tener nada que ver con el culto violento, y son atrapados. De hecho, y como suele ocurrir, todos lo son. ¿Qué ocurre?, el pastor quiere llevar una vida pacífica, que se alimenten de animales y no atraer la atención del mundo, predicar para que todos cambien (creo que era la trama de una película llamada El Aullido), y en aras de ellos perdonó a los que mataron a su esposa. Su segunda mujer no, a ella le mataron a su familia y lo recuerda y quiere venganza. Planeaba matar a Sam, a la hijastra y a Garth, a quien desprecia, para obligar al pastor a reaccionar, pero este regresa, con Dean, y todo se tuerce. Los atrapan, pero logran escapar, como siempre, y de una manera bastante fácil acaban con todos. Fue un episodio de relleno, simplemente, aunque respondía a dos premisas, las dos un tanto insatisfactorias.

LOS ABRAZOS DE DEAN

   La primera es que le dan un final a Garth, sin tener que matarle. Se va como partió Charlie, aunque ella tuvo un cierre mucho mejor. Me molesté un poco por eso, esperaba ver a Garth como el nuevo Bobby, tal vez no con su protagonismo, pero si con sus apariciones. Este final me deja un mal sabor de boca, apenas aliviado por Dean llamándole para darle un cálido abrazo de hermandad. Por una vez era él quien lo ofrecía y buscaba. Fue un gran detalle (aunque esta no la mejor toma).

   Para lo otro que sirvió fue para que los hermanos se reencontraran… y continuaran juntos. Era predecible, y aunque ahora entiendo un tanto más las motivaciones de Sam, que no son buenas ni malas, pero si arrojan algo de luces sobre ese Sam de la temporada pasada, no me gustó mucho ese arreglo. Resuelven el caso, se despiden, Dean se tiene que ir, pero como la serie es sobre ellos dos y deben juntarse, el mayor no sube al impala sino que le busca y dice que siente que algo está mal. Sam responde que también lo siente, pero únicamente después de que Dean da el primer paso, se entrega y baja la cabeza, como siempre. Sam pone condiciones, ya no confía en él, y esa confianza deberá ganársela, como debe ganarse el título de familia. Un golpe directo a la mandíbula del cazador (me pregunto si todo esto no estará cansando, a un nivel intelectual –por lo absurdo- a Jensen Ackles).

   La verdad es que herví de arrechera por un segundo, y me habría encantado escuchar a Dean mandándole al coño, con un “cuídate, Sam”, y alejándose. Pero la serie no es de esas, o el personaje de Dean. Sam seguirá a su lado, pero le tendrá bajo fianza, sí se resbala le deja… Y lo que molesta es que desde la primera temporada el menor vive metiendo la pata y Dean allí. Sin embargo, es en el episodio siguiente, que ya vi, cuando todo se aclara un poco más, y repito, sea bueno o malo, la actitud de Sam se entiende un poco mejor. Y sin embargo no debió sorprender, no a los verdaderos fans del programa, nunca hay que olvidar que la ficción de familia sólo la padece Dean; Sam y John Winchester siempre tuvieron sus propias agendas.

SUPERNATURAL POR WARNER, ¡ESOS HIJOS DE…!

Julio César.  

ENTREGA

marzo 23, 2014

PATRIOTICO

COMPLACIENDOLE

   Mientras grita no puede recordar su otra vida…

   No puede contenerse, grita y grita como una puta feliz, de deseos y ganas mientras el hombre se la mete hasta los pelos y todavía continúa empujándosela, llenándole, palpitándole adentro. No era su culpa, se había casado con una bonita mujer y era feliz hasta que el cuñado les visitó, mirándole y diciéndole que tenía cara de mamón, sobándole el culo delante de toda la familia, para una noche entrar en su cuarto, derribarle y metérsela haciéndole perder la cabeza, dejándose llevar por la nueva experiencia. Sobre su cama de matrimonio gritó y rogó por más mientras se lo hacía, su mujer afuera escuchando. Pero no era culpa de nadie, ni suya ni del cuñado, no querían traicionarle, simplemente un hombre de verdad se había topado con un sumiso y la naturaleza les había trazado el irrevocable camino.

UN PÁLIDO GUSTO

Julio César.

NOTA: A este catire lo vi en un video algo viejo, estaba con sus padres en un spa o algo así y un sujeto se ofrece a darle un masaje, el resultado es una escena increíble. Creo que por ahí lo tenía, en un archivo olvidado. Una vez pensé subirlo al otro blog, pero algo pasa y nada nuevo entra. Una pena.

SIMON, LEOPOLDO Y GENESIS… HACE UN MES…

marzo 21, 2014

REGRESO AL COSMOS

SIMON DIAZ CANTA

   …Hace  un mes que no les vemos.

   El tiempo vuela. Ha transcurrido todo un mes desde el sensible fallecimiento del cantautor venezolano Simón Díaz, referencia y orgullo de la venezolanidad, y todavía no hemos podido brindarle el homenaje que merece. LEOPOLDO LOPEZ MENDOZAIgual tiempo lleva detenido, por capricho de Nicolás Maduro, el dirigente de Voluntad Popular Leopoldo López, otro de sus presos políticos (aunque Vielma Mora tiene más); y contrario a lo que nos dijeron que ocurriría cuando se le detuvo, la harina pan y el café no aparecieron, hubo trescientos asesinatos más que para estas fechas el año pasado y hemos rotos con países que nos cobran lo que ya no podemos pagar. GENESIS CARMONAHa pasado todo un mes desde el asesinato de la joven Génesis Carmona, en Valencia, durante una marcha, después de ser amenazada en las redes sociales por el gobernador Francisco Ameliach, sin que se le haya detenido o investigado; como en toda dictadura, la seudo justicia se vuelve brazo ejecutor y sólo persigue a los “enemigos” del régimen. Amanecerá y veremos…

¡¡¡LA ULTRADRECHA!!!… FRANCESA

Julio César.

NOTA: La verdad nunca entenderé a quien a mansalva mata o provoca la muerte de otros, por motivos fútiles, como en Caracas, Valencia y el Táchira, ¿acaso, de verdad, no se sienten responsables? ¿Tan insensatos o criminales así son? Bien, confiemos en la justicia de Dios, entonces.

LA DUDA

marzo 21, 2014

…COMPAÑERO DE CUARTO?

CHICO EN TANGA

   ¡Hay chicos que se mete en cada lío!

   Aunque no entiende del todo por qué el suegro le invitó a pasar la tarde si su novia, Martina, no estaba, o por qué insistió en que tomara un baño en la piscina usando esa tanga que le dio y que sospecha es de Martina, aunque no se metió al agua porque se embriagó con todo el licor que el hombre le dio, o que luego le alzara en peso, casi acunándole, metiéndole en esa tina y bañándole con esponja y todo… lo que no entendió fue eso de que iba a preparar la cama para los dos. ¿La cama? ¿Para qué?

EL GYM NUDISTA

Julio César.

¿TAN INOCENTE ES?

marzo 20, 2014

COMPARTIENDO

CHICO HOT

   Qué batalla.

   Iniciándose en la lucha libre, Tinito, admitiendo que hace calor, se medio desviste como sugiere su amigo y mentor en ese deporte, Rubén. Ahora, quieto, lo espera, para ese agarre donde te rodean la cintura y se te atornillan por detrás. Ignora el lindo chico lo emocionado que está Rubén por iniciarle en las delicias y placeres del sometimiento a la dura, firme y cálida… disciplina.

SOBRE LA PAJA

Julio César.