Archive for 30 julio 2015

CHARLIE Y SUS HERMANITOS LOS WINCHESTER

julio 30, 2015

LOS 200 DE SUPERNATURAL

   Amor a palos…

   ¿Que qué sentí al ver a Charlie en este episodio, el 10X11 – THERE’S NO PLACE LIKE HOME, de Supernatural?, alegría, preocupación y finalmente pesar. Siempre es grato verla, tan vivaracha, extravagante y atacona, la carismática, alegre e inteligente hermanita menor que los Winchester no tuvieron pero que merecían; pero la creí a salvo del sino malo de la seria, supuse que le habían dado un final feliz enviándola a un reino mágico junto a una chica dura. Ahora la traen de vuelta, y en Supernatural eso siempre es una amenaza de muerte. El final, del capítulo, me pareció doloroso. La historia de Charlie se mezcla con la amenaza de la Marca de Caín. Pero fue, esencialmente, un programa sobre Charlie, y quedó muy bien.

   Un hombre corre por su casa, gritando por su vida, y esas escenas si quedan bien, no algo súbito, por brutal que sea, aunque uno siempre espera (en el fondo), que la gente pueda escapar del monstruo de la semana. Es atrapado en el jardín, alguien quiere causarle dolor, mucho, y resulta ser Charlie. Quien lo confiesa así, que va a lastimarle bastante.

EL DESAYUNO DE LOS WINCHESTER

   La escena pasa a los hermanos que desesperan buscando una salida para la marca de Caín, con un Dean mal encarado arrojándole de fea manera la comida a Sam. Y por un momento me pareció desagradable, la última vez que vimos al menor alimentarle, lo hizo con muy buena disposición. Pero es cuando sabemos que para no caer bajo el influjo de la marca, Dean hará todo lo posible por controlarse, eso pasa por llevar un sano estilo de vida en cuanto a alimentos (nada de comida chatarra), dormir ocho horas y cero licor. Eso lo tiene al borde, entre furioso y deprimido. Ver a Sam probando aquello, casi sorprendido diciendo lo delicioso que está, para ver a Dean, después de un mordisco, gruñir que es una porquería, fue increíble.

DEAN Y LOS VEGETALES MORTALES

   Cómo sufrió por la comida. Pero antes, Sam lee sobre los ataques a un juez y ve a Charlie en el video. ¿No estaba en Oz? Parten a buscarla.

CHARLIE MORTAL

   El juez oculta mucho, ellos vienen de una víctima previa, una escribiente tribunalicia que fue torturada y dio un nombre, el del juez. Lo presionan para saber a quién nombró, Dean lo hace, y Sam le vigila como temiendo que pierda los estribos. El juez fue sobornado para que no fuera encarcelado el conductor borracho que mató a una familia que iba por su hija a casa de una amiga. La familia de Charlie. La mujer busca a quienes les dañaron la vida. Él da el nombre de una ahora concejal, quien le llevó el dinero. La visitan pero la mujer se niega a hablar con ellos, que vigilan afuera. Oyen los gritos y encuentran a la bella y sarcástica Charlie, una Charlie mala que le saca a la mujer una confesión. Mientras Sam ayuda a la mujer, Dean y ella pelean.

DEAN ATRAPADO EN EL JUEGO

   Y realmente ver a Charlie derribare y dominarle fue toda una sorpresa. Se les escapa. Corren tras ella, que quién es esa Charlie ninja, y un auto se detiene. Hay otra Charlie, que les sonríe como la de siempre.

   Bien, el cuento es que en la feroz guerra en Oz (todo es malo en este programa, nada esa fácil o termina bien), como perdían, ella le pidió ayuda al Mago, quien para crear una guerrera perfecta separó su parte oscura. Quedaron dos Charlie, cada una sintiendo lo que le ocurría a la otra, la totalmente buena y la terriblemente mala, que luchó, cometió crímenes terribles y escapó de ese mundo a este a buscar venganza, como un resarcimiento para ambas. En el paso la llave para volver a Oz se daña irreparablemente, no pueden volver y no pueden unir a las Charlie. Mientras Dean va por el supuesto conductor borracho que atropelló, huyó y sobornó, para que la mala Charlie no le mate (pareciéndole irónico tener que defender a ese tipo), Charlie y Sam buscan la manera de reparar la llave. Encuentran que quien la hizo abandonó la orden, se supone que está muerto pero él sabe que eso puede no ser real. Encuentran una dirección.

   Me hizo gracia Dean haciéndole antesala al sujeto, leyendo una revista rara sobre mastología. El tipo no le cree cuando le dice que viene alguien tras él, y niega saber de qué habla. Llega Charlie, habla con Dean, le convence con un cuento raro de que sólo quiere decirle a ese tipo que le destruyo la vida, que vea lo que hizo, y Dean, de alguna manera, aunque la otra Charlie le dijo que fueron separadas en dos y una era totalmente mala, le cree, le deja que hablen; el sujeto se disculpa, pero ella le mata y huye. No, no estuvo muy listo Dean. Y aquí el programa fue muy lineal, habría sido genial que resultara al final que el sujeto hubiera estado protegiendo a un hijo o una esposa borracha, pero últimamente no se esfuerzan mucho. Después de informar de su fracaso y disculparse con Charlie la buena, que se ve mal, va a un bar donde una linda chica le sirve. No bebe. Quiere resistir, llega la Charlie mala y hay un intercambio de palabras, era como si la hubieran enviado a decirle que sabía que también era oscuro y deseaba dejarse llevar, que si lo hiciera se sentiría poderoso y libre (algo parecido le dijo Crowley). Y Dean comete otra tontería, habla del ex hombre de letras que puede saber cómo volver a Oz. Con un engaño tonto, pero divertido, ella le da esquinazo, ¡se lleva el impala!, y cuando Dean parte en busca de Sam, hay otro detalle indigno del gran cazador, ella le sigue.

   Charlie y Sam llegan con el viejo ex hombre de letras, él les cuenta que también se sometió a ese tratamiento, que su parte siniestra se quedó en Oz y es el Mago. Eso alarma a Charlie, sabe que Dorothy confía en él y que no le sabe tan malo. La única manera que ese hombre encuentra para abrir un portal es trayendo al Mago, y para eso se dispara, al estar herido el otro aparecerá a curarle. Ese sonido pone en marcha a Dean, llega Charlie y hay otra gran pelea, pero esta vez el cazador es brutal y la lastima bastante, incluso fracturándole un brazo, cosa que resiente la otra Charlie. A esta, y a Sam, el Mago les está dando con todo. Por indicaciones del viejo hombre, y aunque no quiere, Charlie le mata y el Mago perece.

SAM CUIDA DE CHARLIE

   Con su llave las unen. Y viene lo que me entristeció. Esta Charlie de la última escena se ve apagada, infeliz, no quiere regresar a Oz, debe expiar lo que ha hecho y lo hará intentando ayudar a los Winchester a deshacerse de la marca, partirá tras un dato. Sam la abraza, pero es la relación con Dean la resentida. En otras ocasiones los abrazos entre ambos, el reconocimiento de Dean de que la quiere como a una hermanita, era parte del atractivo. Ahora algo, la culpa, se interpone. Ella le perdona, pero él no puede. Fue incómodo, desagradable, totalmente insatisfactorio. Dean se lastimaba, pero también se lo hacía a Charlie. Claro, queda mucho de temporada, las cosas podrían arreglarse, pero vuelvo al punto inicial, esto es Supernatural, uno nunca sabe cuándo a los personajes secundarios, por importantes que sean, va a pasarles algo terrible. Temo por Jody, ahora también por Charlie (Donna no, esa es poco probable que vuelva, aunque es divertieda).

FELICIA DAY

   Felicia Day es una gran actriz, con su carita de pajarito en rama, sus muecas de boca, logra ser atrevida, convincente, osada y bonita. Su Charlie oscura fue casi sexy, me agradaba. Una mortal compañera de cacerías para Dean, si el caso se hubiera dado de otra manera. La Charlie buena era sencillamente adorable, viendo a la mesera y diciendo que en lugar de coquetearle deseaba verla en la escuela, fue genial. Tiene química con los hermanos, y me gusta mucho, no me desagradaría que volviera, como el mismo Cole (quien si no me importa mucho, pero es carismático), si no fuera por lo que suele ocurrirle a los personajes que amamos, Ellen, Jo, Rufus, Bobby, Benny y todos los demás.

   Veremos qué ocurre ahora. La verdad es que la marca ya me molestó, por primera vez. Me agradaba el Dean oscuro que parrandeaba y se peleaba con tipos, incluso se veía bien bañado en sangre, y aunque en este episodio no actuó de esa manera, tan sólo detuvo a la Charlie mala, la culpa lo daña. Una vez imaginé una escena así, como cuando estaban en el bar, desde el punto de vista de fandom, claro, Dean y Charlie sentados a una mesa bebiendo bastante, Charlie coqueteándole a una bella camarera y un tío echándole los perros a Dean.

DEAN, VAYA CHICO…

Julio César.

¿QUE POR QUÉ UN HILO?… 3

julio 29, 2015

¿QUE POR QUÉ UN HILO?                         … 2

HILO DENTAL EN CULO GRANDE

   Cuando su hermana y el marido de esta se mudaron a su casa, este comenzó a molestarle por el tamaño de sus nalgas, que tocaba, palmeaba y acariciaba. Una noche, medio ebrio, entró a su cuarto diciéndole que necesitaba a una perra porque a la mujer (su hermana), no le gustaban de ciertas prácticas. Y le hizo tragar, rudo, por sus dos entradas. Pero ese tipo era un perturbado mental, quería reducirle a ser un culo, deseaba que usara, pensara y sintiera todo el tiempo con su hueco secreto. Que viviera siempre pendiente de eso. Por lo tanto le llevaba esos hilos dentales y le obligaba a usarlos siempre, bajo sus ropas, que mientras hiciera algo sintiera le presión de la breve tela sobre su ojete. Y funcionaba, reconoce casi avergonzado, y excitado. Mientras daba clases de Mecánica en la prisión, sentado en su silla, o cuando se levantaba o caminaba, notaba la rica apretada y frotada. Todo el tiempo. Vivía muy consciente de su culo. Eso era llegar a casa, quitarse los pantalones, montarse en la cama y esperarle con muchas ganas, soñando con el uso que ese macho, su macho, le daría a su nueva sexualidad.

EL FONTANERO DEL HILO DENTAL AZUL

   Sabiéndosele gay, y conserje de edificio, soportó algunas bromas y burlas de los vecinos, de los solteros y maridos, pero nunca se alteró. Cuando le tocaba ir a revisar algo, a reparar alguna cosa, y si no estaba la mujer, se agachaba con tranquilidad, su pantalón bajando, sus hilos dentales exhibiéndose sobre su magnifico trasero. Les oía contener el aliento a sus espaldas, podía sentir las miradas casi calientes recorriéndole; mientras más se movía buscando o haciendo algo, les escuchaba respirar más pesadamente. Y nunca se iban, se quedaban allí y hablaba de cualquier cosa, menos de sexo, sin dejar de mirárselo. Sonreído, en el caso de los casados, sabía que cuando le llamaban, por algo, siempre estaban solos, nunca las esposas. Y se quedaban y le miraban trabajar. Sabe quiénes han tomado sus hilos dentales de la ventana del baño donde los deja secando al sol, seguramente probándoselos; sabe quienes los dejan chorreados de esperma, que huele, cuando se los regresan al día o dos. Le gusta que cuando pide tardes libres, o aumentos para no marcharse, se los aprueban rapidito. Le encanta que, cuando lleva sol en la azotea, sólo en hilo, alguno se presente, como si tal cosa, y termine ofreciéndose a aplicarle bronceador. Ama que le mimen.

CONTINÚA … 4

Julio César.

NOTA: No hay caso, intento escribir tres o cuatro frases y la cosa gana en extensión.

AL FINAL DE LA PRIMAVERA… 13

julio 29, 2015

AL FINAL DE LA PRIMAVERA                         … 12

   Este relato NO ES MÍO. No entraré mucho en detalles, tan sólo que dos sujetos se conocen, conectan, y pasarán más de veinte años de sus vidas encontrándose y perdiéndose. Me gusta (no lo leí antes) porque es, argumentalmente hablando, muy completo. No es para menores de edad.

……

Título: Memories of Autumn

Autor: Damnlady62

JENSEN ANDA JARED, PADACKLES

   ¿Y si solo se nos permite un único gran amor?

……

   El corazón le da un vuelco en el pecho, Jensen continúa sentado, recostado del cabezal, labios ligeramente entre abiertos, ojos cerrados, seguramente para descansar un poco. Y Jared cree no poder recordar haber visto antes algo tan hermoso, adorable y a un tiempo excitante. La manta que le cubre deja ver sus piernas y algo de sus caderas, especialmente un hilillo pardo dorado que baja de su ombligo y se ensancha en el nacimiento de sus vellos púbicos. La ducha fría, los nervios, habían jugado un poco en su contra, pero nuevamente siente la sangre viajar a toda velocidad por sus venas. Su verga medio endurece mientras se dirige a la cama. Las ganas de alargar las manos y tocarle son casi incontrolables.

   -Jen… -le llama.

   El rubio chasquea un poco los labios y entreabre los ojos, parecía si haberse adormilado un poco. Las verdes pupilas parecen algo nubladas por el sopor, pero este va disipándose rápidamente. Y Jared sabe por qué, apartando la falsa modestia.

   -Jay…

   El castaño deja caer la toalla, los ojos de Jensen, mientras se ruboriza un poco, recorren ávidamente su joven y delgado cuerpo, cayendo sobre sus caderas, donde la verga sube y sube. No dicen nada, tan sólo se miran. Una mano del rubio se eleva acariciándole el abdomen y Jared teme que sufrirá un violento espasmo. Toda su piel se eriza bajo el roce que le parece increíblemente erótico. Sin embargo se mueve, se medio inclina y aparta la manta, tocándole el turno de mirar a Jensen en toda su gloria desnuda; bien, ya sabe lo lindo que está con su leve tostado por el sol de Texas, sus pecas y cuerpo flexible, pero quería verlo todo a un tiempo. Sus vellos castaños oscuros, la verga que también se levanta. Y no puede apartar la mirada de su miembro, era la primera vez que miraba con esa atención el instrumento de otro chico que está completamente desnudo; los ha visto en los vestuarios, en las duchas, en interminables películas pornográficas que tanto Mike como Chad parecen competir por conseguir, pero ahora…

   -Eres tan hermoso. –si algo le faltaba a Jared para estallar, era escuchar a Jensen diciéndole precisamente eso, mirándole a los ojos, labios totalmente rojos y húmedos, la lujuria dándole un tinte de excitante a todo su cuerpo.

   -Por Dios, Jen, no sé qué hacer, pero… -gimotea, tragando en seco, cerrando la parte lógica de su mente, la que todavía trata de analizar qué es lo que le está ocurriendo con ese chico. Se deja llevar por la parte automática, la que le grita lo que quiere, lo que desea, y cuánto lo desea.

   Sonriendo torvo, atrapándole un tobillo al rubio, le hala hacia abajo y Jensen rueda de culo, gritando un “hey”, medio riente, cayendo de espaldas sobre la cama. Y Jared cae sobre él, cubriéndole con su cuerpo, y el calor parece multiplicarse, recorriéndoles en deliciosas oleadas, pasando de uno al otro.

   Quiere, tan sólo eso, se dice Jared cuando le cubre la boca con la suya, sumergiéndose en un beso apasionado, íntimo y chupado, mientras las manos del rubio le acarician la espalda, desde los hombros, bajando, enterrándole los dedos, atapando sus nalgas, casi pellizcándole, y esa caricia, ese toque fuerte, masculino, marea a Jared, quien parece disidido a metérsele por la boca con su lengua.

   Los labios se separan, las respiraciones son pesadas, necesitan oxígeno, pero los rostros se frotan, no pueden evitarlo. Los labios de Jared le mojan las mejillas, los de Jensen le untan el mentón. Ruedan y a Jared le palpita feo entre las piernas cuando el peso del joven cuerpo de Jensen, más sólido y conciso que el de una chica, queda sobre el suyo, aplastándole, quemándole. Recorrer su espalda, sentir esa piel bajo sus palmas, le provoca corto circuitos cerebrales. Atraparle las nalgas con sus manos, clavándole los dedos, tienen al castaño a punto de caramelo.

   Sus vergas endurecidas, enrojecida, ardiendo una contra la otra, se frotan entre sus cuerpos. Cuerpos que agitan, que mesen para sentirlo, mientras Jensen le besa una y otra vez, mordiéndole el labio inferior, recorriéndole con la lengua los dientes, buscando la suya y bebiendo de ella. Separan sus bocas, jadeando, pero Jensen intensifica sus mecidas, la estimulación es terriblemente intensa, casi insoportable por lo placentera, y es cuando suelta la bomba, mirándole con una sonrisa traviesa y excitada, dulce y lujuriosa.

   -Eres todo lo que soñé para mi primera vez, Jay. Sé bueno conmigo, por favor…

 

   -¿Eres virgen? –Jared se congela, medio alejándose, no lográndolo porque Jensen le retiene con sus brazos.

   -Si. ¿Algún problema? –se inquieta.

   -No, yo…

   -Jared, si no deseas esto… -le duele decirlo, pero era verdad; aleja los brazos esperando que se aparte.

   -¿Quieres dejar de decir eso? Claro que quiero, ¿no estoy aquí con la verga dura como cacho de toro? –se altera un poco.- Pero no creí que… Joder, Jensen, no soy particularmente amante de las vírgenes. Ser el primero en la vida de una chica me… asusta un poco. Ellas siempre creen que será algo más de lo que es; que eso significa “la primera vez”. Y lo es, pero no como para complicar la vida. Yo…

   -Si eres el primero ellas piensan que eres el príncipe azul de sus cuentos. –le corta.- ¿Temes que piense eso? ¿Qué espere que seamos… novios?

   -No, claro que no; has dejado muy en claro que sólo me quieres para follar. –se sienta sobre la cama.- Lo que quiero decir es que… no sé cómo hacer esto, con otro chico, me refiero. Esperaba que tú me dijeras… -la confesión le hace sonrojar y a Jensen le parece adorable.

   -Descubriremos cómo es, juntos. –le ve todavía aturdido, así que sentándose a su lado le atrapa el rostro.- No te angusties, Jay, no es una prueba. No es un examen de vida. Es… sentir, dejar que todo pase según lo vayamos queriendo.

   -¿Por qué ahora? ¿Por qué conmigo? –Jared necesita saberlo. Jensen rueda los ojos, sonriendo travieso.

   -Es obvio que nunca has visto tu propio trasero. –ríe de su puchero.- No, es juego, me gustan muchas cosas de ti, no sólo tu increíble cuerpo de adonis. –le acaricia la mandíbula.- Siempre me has gustado, Jared, todo tú, y soñaba que si debía haber una primera vez antes de dejar la secundaria, habría sido genial que fuera contigo… -toma aire.- ¿La verdad?, no sentía apuro. Pero ahora… -por primera vez se le oye algo ansioso.- Todo está cambiando, y sé que tiene que ser, pero inquieta un poco. Pronto dejaremos la secundaria y habrá que enfrentar nuevos retos, los de los adultos. El verano de mi niñez está terminando, cada día queda menos, y aunque lo espero, ser grande, mi propio dueño y jefe, me agobia por muchas cosas dejadas de lado. No es miedo, lo que me provoca es… insatisfacción. Hubo cosas que debí hacer, decir, sentir y experimentar con gente a la que pronto dejaré de ver para siempre. Partiremos a nuestras vidas y no cargo con lo suficiente. Y no hablo solo de sexo. –aclara.- Quiero recuerdos, Jay. Pero recuerdos bonitos, buenos. No evocar mi vida en quince años y ver que estos únicamente fueron los días cuando mi familia desapareció. –acerca su rostro a él.- Quiero que salves todos estos años en mi memoria. Cuando a mi vida lleguen las noches de frío, las del invierno, esté donde esté, sea lo que haya sido de mi vida, quiero recordar algo bonito de estos días. Tú, y el tiempo a tu lado.

   Jared ya no oye nada más, le atrapa el rostro y le besa. Son caricias suaves que van ganando en intensidad. Las lenguas vuelven a encontrarse y la sangre corre nuevamente a millón por las venas. Hay cosas dichas por Jensen que le emocionan, otras le afectan, pero por ahora no quiere pensar en nada, sólo sentirle. Dejarse llevar. Será tierno, romántico, considerado, todo un caballero y…

……

   Un perro vagabundo medio olisquea de aquí por allá frente a las puertas hasta que un alarido le hace pegar un bote y alejarse la carrera. El grito viene de una de los búngalos del motel.

   -Oh, Dios, sí, ¡chúpala hijo de perra! –ruge un chico. Jared.

   El joven se encuentra de espaldas sobre la cama, atrapando con una mano un hombro de Jensen, con la otra le retiene el suave y brillante cabello, mientras este, medio lateralizado a su lado, sube y baja la boca sobre su miembro totalmente erecto. Y ver esa boca de labios llenos cubriéndolo, apretándolo, era para el castaño tan erótico como la mamada en sí. Cuando se lo saca, mirándole con ojos chispeantes de lujuria, y lengüetea sobre su ojete, el castaño cree que se morirá. Luego el cabello de rubio le cubre el rostro cuando comienza a devorar otra vez la pulsante y dura barra. La traga centímetro a centímetro, bajando y bajando, llevándola a su garganta, gorgoreando, salivando sobre ella, haciéndole gemir aún más, hasta que los labios se posan en su pubis, resollándole en un muslo. Y así, ahí, todavía hace más. Con la garganta, la manzana de Adán subiendo y bajando frenéticamente, Jensen se la ordeña.

   -Oh, mierda, si… -grita el castaño, ojos cerrados, tensándose, arqueando la espalda y levantando el culo de la cama.

   Esos labios, mejillas, lengua y garganta le succionaban de una manera increíble en aquella cálida y húmeda prisión, y sentía que estaba a punto de estallar en llamas. Abre los ojos justo a tiempo para ver al rubio retirar otra vez sus labios rojos y llenitos, dejándole ver su propia tranca brillante de saliva y jugos, palmo a palmo, y mientras se retira, mamaba de manera intensa.

   Mierda, Jensen podría ser virgen para algunas cosas, pero de que ha mamado vergas antes, tiene que haberlo hecho, se dice. Y la idea era caliente y molesta. Aunque padece la dulce tortura de sentir el puño del pecoso sobre la base de su miembro, al tiempo que lo recorre con su lengua como si fuera un helado, también está celoso. ¿A cuántos habría mamado? Dios, esperaba que no a Mike o a Tom… Ni a Chad… Especialmente no a Chad.

   -¡Ahhh…! –gime como si le doliera, todo ojos y boca abierta, cuando Jensen, después de mirarle  y sonreír con picardía, comienza a azotarle el ojete del glande con su lengua, para luego intentar, realmente, meterla la lengua por allí.

   -Por tu exclamación veo que te gusta. –le dice, pomposo. Jared sonríe.

   -No tanto, era de sorpresa; aunque tienes la boca grande no pensé que pudieras con toda mi enorme verga. –y ríen, pero el castaño deja de hacerlo y gime cuando Jensen lleva el tolete hacia su rostro y se refriega de él, por mejillas, nariz, labios, mojándoselo.

……

   De espaldas sobre la cama, un largo, esbelto y dorado Jensen Ackles se agita. Su cabeza y baja espalda descansan sobre almohadas, tiene las piernas alrededor de la cintura de Jared, quien arrodillado entre ellas, acariciándole los muslos mientras lo hace, le embiste una y otra vez con su verga bien erecta. El rubio gimotea, los verdosos ojos nublados, agitando el rostro de un lado a otro, lentamente, disfrutando la cabalgada que el castaño le daba; eso después de superado el dolor inicial. A Jared, quien no se detiene, no puede, le parece que la visión del otro, arqueándose sobre el colchón, ronroneando, atrapándole con su culo, le hará soltar el chorro de esperma en cualquier momento. Casi temblando de ganas, le parece que no puede haber nada más erótico en este mundo que la imagen del rubio.

   Lleva diez minutos cogiéndole así, sacándosela casi toda y volviendo a enterrársela, y Jensen abriéndose para recibirle, pareciendo desearla más y más adentro. La estimulación anal inicial había sido algo incómoda (temiendo lastimarle), aunque enterrarle uno a uno los dos dedos al rubio, por el culo, le pareció la mar de excitante. Los primeros minutos fueron algo tensos, la indecisión brillando en las pupilas de ambos. Fue un camino lento, de adaptarse y acostumbrarse, aún a la idea del sexo anal. Por suerte había llevado un gel lubricante y unos condones que hacían juego. Desflorar el esfínter les llevó rato, metérsela centímetro a centímetro fue una batalla, pero el rubio había cedido. Y, desde hace cinco minutos, de la boca de Jensen sólo escapan gemidos de gozo en un tono que le erizan los vellos de la nuca; de alguna manera, que imagina fue pura suerte, le encontró la próstata. O tal vez no fue tanto azar, no le gustaba comentarlo pero tenía su miembro cierta torsión hacia arriba que imaginaba que en aquella posición, con un chico, era beneficiosa.

   -Jensen… -le llama, voz quebrada, metiéndosela toda, sintiendo sus bolas. Y cuando esos ojos nublados le enfocan, quiere correrse.

   -¿Huh? –no parecía capaz de pensar.

   -¿Te gusta así, rubio? ¿Es cómo lo imaginabas? –tiene que saber, por eso lo pregunta retirándosela poco a poco, sintiendo el roce de las paredes de su recto, cosa que agrada al otro.

   -Oh, Dios, Jared, es… -las mejillas rojas del pecoso lo dicen todo. El joven, robándole fuerzas a la debilidad que el sexo produce en su cuerpo, se yergue y va a su encuentro, apretándole salvajemente la verga con el culo, los dos gimiendo. Y se besan otra vez.

   -Hazlo, Jen, quiero verte. –le pide, soltándole, sacándosela, su verga temblando en la nada, cayendo de espaldas.

   Jensen casi maúlla cuando se le sube a hojarascas sobre las caderas, mirándole, su pecho subiendo y bajando, viéndose de repente travieso y poderoso.

   -Voy a dejarte seco. –y sonríe más cuando alza sus nalgas y con la mano le atrapa la verga, bajando su culo, y se muerde el labio inferior mientras se frotan, glande y esfínter, y la cabeza penetra. Y gime otra vez, tiene que hacerlo al sentirse tan lleno, la dura y pulsante pieza rozando sus entrañas mientras le penetra. Cae sobre la pelvis del castaño y cierra los ojos, quedándose quieto, experimentando toda la gama de sensaciones que lo recorren. Sentado sobre su cadera, totalmente empalado, siente como esa pieza sigue estimulándole.

   -¿Puedo tratar algo para hacer más memorable tu primera vez?

   -¿Acaso se puede? –se sorprende, tragando, apretando y aflojando el culo sobre la dura y caliente barra.

   -Ni te imaginas. Es algo que aprendí con Joa… -y calla, sintiéndose torpe. Jensen ríe.

   -No te preocupes, sé de tus muchas novias. Imagino que has hecho cada cosa que…

   Las palabras incomodan al castaño, esa ligereza al juzgarle. Pero en realidad no es ni eso. Es que no pareciera importarle toda la gente en su vida (que bueno, tampoco han sido tantas). Como sea, ya le enseñaría…

   -Prepárate para la follada de tu vida. –le advierte, sofriendo, pícaro, confiado.

   -¿La follada de mi vida? –le reta.

   -La recordarás siempre. Es lo que querías, ¿no?

   -Ya lo hiciste. –confiesa con una sonrisa agradecida, despegando un poco las nalgas de su pelvis, halándole la verga, cayendo y apretándole.

   -Ni te imaginas. –sonríe confiado, atrapándole con la manos las caderas, un agarre firme que sabe eriza al otro, afinca los talones sobre el colchón y flexiona un tanto las rodillas, y con eso como apoyo comienza a subir y bajar sus caderas, aprovechando los botes del colchón.

   -¡Ahhh! -Jensen grita, sorprendido realmente, viéndose alzado y cayendo, subiendo y bajando sobre el miembro clavado en sus entrañas. Jared aumenta el ritmo, la cama chilla, y el mete y saca le tienen delirando.

   -¿Te gusta así, pequeño? –usa el tono que sabe le gusta a alguna de sus chicas.- ¿La quieres más adentro, llenándote como mereces? Aquí está, tómala, tómala toda. –casi le grita, mientras despega las nalgas de la cama a mayor altura, alzando en peso a Jensen, quien queda totalmente ensartado, gimiendo en todo momento.

   -Oh, Dios, campeón… -grita el rubio, ahora totalmente en manos de Jared, quien saca y mete su verga sin detenerse un segundo, cepillándole las entrañas, estilándole la paredes del recto, golpeándole sin parar en la próstata. Subir y caer consigue que su propio tolete, rojizo y caliente, golpee y se frote del castaño, y le parece simplemente una locura.

……

   La pareja le saca jugo al cuarto, en muchos sentidos. No exentos de riesgos. Mientras se corría, a hojarascas sobre un Jared que le embestía, Jensen perdió el equilibrio y cayó al piso. Rió y gimió mientras bañaba la fea alfombra de semen. Jared, rojo de la risa, le ayudó a alzarse.

   -¿Estás bien? –le vio sobarse la cabeza.- ¿No necesitarás un médico?

   -¿Qué? ¿Ir a un hospital por una herida sexual? Ni lo digas. –gruñó el rubio antes de reír a carcajadas.

   El castaño le imitó, parecían dos locos felices; le sentó en la cama, a su lado, a culos pelados, y comenzó a besarle cada parte del cuerpo, y llevado de una súbita inspiración le hizo volverse de panza sobre la cama, observando con absoluta adoración esas nalgas redondas y lisitas, donde una casi inexistente pelusa amarillenta brillaba a la luz de las bombillas. Recorrerlas con las manos, hundir sus dedos le despertaron ganas que nunca imaginó. Beso uno de los glúteos, lentamente, mordiéndolo un poco, igual al otro, y chupó escandaloso. Tenso sobre la cama, sorprendido y agradado, Jensen gimió mirándole sobre un hombro, abriendo inconscientemente sus piernas. Cuando la lengua se enfiló hacia el culo ahora más expuesto, azotándole en la entrada, Jared se sintió poderoso al verle estremecerse, al notarle temblar, al oírle gemir.

   Y así le penetró otra vez, montado sobre su espalda, metiendo las manos bajo su torso, atrapándole los pectorales mientras subía y bajaba sus nalgas, sacándole y metiéndole el cilíndrico tolete erecto del redondo culo abierto, oyéndole gemir en todo momento. Lo sacaba y lo metía, hondo y duro, llenando la habitación con el sonido de las bofetadas, y todavía sentía que necesitaba más. Le mordía el cuello, le susurraba al oído que lo tenía caliente, que se lo iba a derretir con el fuego de sus entrañas, y Jensen a todo respondía gimiendo.

   Dos horas más tarde, después de otras duchas separadas, sin decir nada, pero no incómodos, no como si prensaran que aquello fue un error, tan sólo sabiendo que tenían mucho en que pensar al respecto, partieron. Y fue una primera vez que Jensen Ackles no olvidaría jamás, y a Jared se le clavará en la carne y el corazón de manera intensa.

   Cuando le lleva frente a su casa (ahora en poder de sus primos), Jared quiere decirle muchas cosas, que le llamaría más tarde, que tal vez podrían salir y encontrarse para comer una hamburguesa. Pero Jensen, abriendo la portezuela, sonriéndole con una mueca, le besa en los labios, adelantándosele.

   -Dios, ¡qué cogida! Creo que esta noche dormiré de panza. –le acaricia con un dedo el labio superior.- Espero que se repita. –y sale, alejándose, medio volviéndose y despidiéndose con la mano.

   A Jared, que le responde sintiéndose tonto, le parece que al rubio le resulta demasiado fácil decir adiós. Sin embargo, sonríe, no quiere amargarse, Jensen era diferente a él, debía entenderlo. A su naturaleza apasionada, como descubrió que era, parecía bastarle sólo con lo físico, con el sexo; eso no era malo de por sí, pero… No era algo seguro, real. Lo sabe por experiencia, ha buscado a chicas únicamente porque en un momento dado podían ofrecerle un buen rato; no era algo que esperara se repitiera o que volvería por ellas. El rubio parecía estarle tratando así. Aunque a decir verdad ya le había buscado más de una vez. Tal vez Jensen pensara que con el sexo bastaba pero en el fondo deseaba algo más profundo. Bien, ya hablarían y se arreglarían. La verdad es que se sentía demasiado bien como para alterarse por nada.

   Silbando alegremente parte hacia su casa.

……

   Todavía silbando se detiene frente a esta, apaga la camioneta, dejándola en la calle; tiene que salir a buscar a alguno de sus amigos para saber si dejaron tarea después de su fuga escolar (aunque a esas altura, poco antes de la graduación, ya no importara mucho). Sale del vehículo, y en cuanto lo hace le saltan, sólo Dios sabe salidos de dónde, Chad y Mike.

   -¿Dónde coño has estado toda la tarde? –exige saber Chad, confundiéndole.

   -Ocupado. Con alguien. –es todo lo que responde, cruzando los brazos, sonrojándose, desconcertándoles.

   -Mierda, ¡estuviste haciéndolo con Ackles! –Chad parece que va a caer desmayado.

   -¿Lo hicieron? Joder, andabas de afán, ¿eh? –silba Mike, confuso en cuanto qué pensar.- ¿Qué tal fue? –los otros dos enrojecen más.

   -Si se los digo les va a dar un ataque.

   -¡Yo no quiero escuchar! –brama Chad al mismo tiempo que Jared responde. Los otros dos se miran entre sí, y a él. Mike se prepara para una de las suyas.

   -¿Es cierto que un buen amante gay puede hacer que su pareja, montada sobre su verga, se corra sin tocarse? ¿Acaso Ackles…?

   -¡Basta, Mike! –grita Chad, ojos terribles.- ¡Y hablo en serio!

   -Chad, amigo, ahora Jensen es parte de mi vida, debes poder hablar de duchas rectales y… –acota Jared, antes de reír de la cara del amigo, sorprendiendo con esas palabras incluso a Mike.- Acostúmbrate a ello.

   -Tal vez nosotros podamos, pero… -Mike comienza, iba a hablar de Tom, pero ahora le preocupa más el propio Jared. ¿Acaso sabía su amigo qué tanto se había trazado ya su vida? Si, pronto serían legalmente adultos, pero aún continuarían ligados a aquellos que estaban cerca y a quienes se amaba, y con los cuales se tenían compromisos. ¿Habría considerado todo eso Jared, incluso su entrada al futbol profesional siendo un chico gay de Kansas?

   -¿Qué ocurre? –Jared nota la tensión por algo que no le han contado.

   -Es Tom. Sabe que eres marica. –suelta Chad.- Resultó homófobo y ahora te odia con todo su corazón.

CONTINÚA … 14

Julio César.

NOTA: Por si alguien encuentra alguna vez este relato en el original, por ahí, si, lo admito, corté bastante en esta escena. Escribo mucho, pero el autor o la autora me ganó, sobre todo con la pérdida de la virginidad. Bien, superado esto, comienza lo que para mí fue bueno en el relato.

UN NIÑO GOLPEADO POR ADULTOS

julio 29, 2015

LA COPA AMERICA PARA NOSOTROS

TURBA TURCA

    Sólo queda agregar: malditos hijos de perras.

AHMED HAMDO ABEYD, UN NIÑO HERIDO

   Ahmed Hamdo Abeyd, un niño refugiado que tuvo que salir de Siria por la guerra interna, intentando ganar algo de dinero vendía unos pañuelos de papel cuando unos comerciantes turcos le atacaron. La noticia decía niño sirio recibe una golpiza por vender pañuelos de papel en Turquía, pero eso sería restarle gravedad al asunto; como decir que era un niño negro, musulmán, latino, homosexual o una niña sin un velo, todas las excusas que inventa quien odia para lastimar. Lo real es que un niño pequeño fue agredido por una turba que se decía gente, que le golpeó y pateó aunque intentó ocultarse bajo una mesa. Qué miedo debió sentir. Tanto que cuando los que alejaron a los bandidos quisieron ayudarle, gritó no queriendo le tocaran. Hombres contra un niño que grita bajo una mesa, vergüenza para toda Turquía por unos pocos desgraciados. Ha sido esto tan grave para el país que el primer ministro, Ahmet Davutoğlu, llamó a su gente en la provincia para que buscaran a la familia  de Ahmed y se les ayudara.

EL FALSO EXORCISMO EN LA FARANDULA

Julio César.

VAYA CON EL CAPITAN

julio 29, 2015

MERCADOTECNIA

CAPITAN AMERICA CALIENTE

   Estrenando traje, el poderoso guerrero lanza su desafío en ese cuarto lleno de acuerpados y jóvenes pillos: Vamos, vengan todos si es que quieren cogerme.

PREPARANDOSE PARA LAS VACACIONES

Julio César.

OPORTUNIDAD

julio 29, 2015

OFERTA

TIOS EN BIKINIS EN LA PLAYA

   Una de las millones de historias en la orilla…

   -Ni mi mujer ni la tuya se ven por aquí, vamos, déjame aplicarte una buena capa de bronceador… -ofrece Matías.

   -Pero yo no te conozco, y quieres aplicármelo en las duchas. –ronronea de manera poco seria, el otro, provocándole escalofríos.

   Matías sonríe, ahora sabe que no le constará convencerle de acompañarle. Ese chico lo tiene caliente desde que salió de la playa correando agua. Tiembla pensando en lo que sentirá cuando le unte el bronceador por la musculosa espalda, y lo mucho que gozará si este se descuida y, bajándole el bañador, se lo lubrica con la lengua. Eso siempre los pone de humor para lo que luego les entra.

LUGARES QUE SE PONEN DE MODA

Julio César.

TIOS HOT

julio 29, 2015

DETALLES QUE DESTACAN

MUSCULOSO EN NARANJA

   A nadie extrañaba que en las subastas de la compañía, para caridad, el jefe siempre le comprara para todo el fin de semana… en su cama.

MACHO SEXY

   “Me enviaron una foto, a ver. Hummm, esto es en las duchas… y ese culo abierto, que abajo dice que me espera, se parece al de mi asistente Lucas”.

LIDERAZGO EVIDENTE

Julio César.

LA ULTIMA CENA DE HANNIBAL

julio 29, 2015

HANNIBAL HUELE A WILL

   ¿Lo habrá olido llegar?

   Buscando noticias sobre la onceava temporada de Supernatural, me encuentro con la desconcertante noticia de que la serie Hannibal será cancelada después de su tercera temporada. Es decir, cuando andaba yo bailando en una pata porque ya dentro de una semana, más o menos, el canal AXN nos lo trae de vuelta para sus nuevas aventuras, nos cae la olla de agua fría de que será cancelada al finalizar el treceavo episodio. La cadena televisiva, NBC, lo hace por su baja audiencia. Según parece, en los niuyores no despierta interés, y sí la habían mantenido en el aire era por la enorme audiencia internacional, pero que ya están cansados de perder en ese horario frente a otras cadenas.

   Pero, ¿cómo puede ser? ¿Cómo no va a ser interesante para todos un programa tan macabramente inteligente, de buen gusto a pesar de lo sórdido de los pecados, con esos detalles tan estéticos, desde las charlas brillantes a los personajes destacables, desde la música al vestuario? Los crímenes tan ingeniosos, tan espeluznante (dan miedo, cuánto loco puede haber por ahí), la historia de uno de los grandes villanos del cine y la literatura, Hannibal Lecter. He esperado con ganas ver la huida de Hannibal cuando todos, finalmente, le saben un monstruo horroroso; saberle escondido, perseguido, planeando venganzas terribles era el plato fuerte. Incluso, en otra temporada, que se planteara algo de su pasado (las tres primeras películas sobre Hannibal fueron buenas, pero el Origen del Mal fue sencillamente maravillosa, esa si era una venganza terrible, cruel, infame, pero uno casi lo entendía). Pero no, ahora nos salen con esto. Hannibal se va.

SERIESDETV

   Buscando más, encontré en un portal todo series, esta entrada (los entre paréntesis son comentarios personales):

……

 

7 razones por las que cancelar Hannibal fue una mala idea

HANNIBAL, EL HOMBRE QUE CONTROLA

Cada vez que nos encariñamos con una serie vivimos en tensión constante ante la posibilidad de la cancelación. En el caso de Hannibal, es aun más triste porque ya va por su tercera temporada. Lecter es un personaje que no se puede olvidar fácilmente, y queremos demostrar que la NBC no debió cancelarla.

(Siempre me pasa con Supernatural, el temor a la despedida. Aunque me ocurre sólo con esta serie, he amado otras, como Xena, Los Expedientes Secretos y La Puerta a las Estrellas, pero hubo un momento cuando ya no daban para más, estaban agotadas y fue triste decirles adiós pero se entendía; sin embargo, con la de los Winchester parece que todavía no llegamos al final del viaje. Y con Hannibal, definitivamente no lo hemos hecho)

Por eso aquí tienes algunas razones por las que estuvo mal cancelar Hannibal.

#7 Mads Mikkelsen

MADS MIKKELSEN, EL FEROZ HANNIBAL

No es uno de los actores más conocidos, pero sabemos que la televisión necesita de su presencia y que el personaje de Hannibal le iba a la perfección. Este actor logró interpretarlo perfectamente, aún cuando la mayoría de las personas sigue pensando en Anthony Hopkins.

(Nada que agregar, es perfecto, bien parecido, controlado, inteligente, mortal, y si, también aterrador. Me recuerda al joven que interpretó el papel en el Origen del Mal)

#6 Escenas de cocina

LAS COMILONAS DE HANNIBAL

Todo el tema del canibalismo debería ser repulsivo, y sin embargo no podemos dejar de ver cómo Hannibal cocina todo el tiempo. Las escenas son realmente artísticas e incluso muy interesantes para cualquiera que guste de preparar platillos.

(Una vez, por ahí, comenté que esto era precisamente una de las cosas que sí me preocupaban de la serie, ese deleite fotográfico en los detalles en la preparación de los platillos de un caníbal, esas presentaciones tan increíbles que podrían “incentivar a probar”. El mundo está lleno de gente algo débil de coco, sólo hay que recordar al alemán aquel que se citó con otro porque en la red hablaban de sus fantasías, uno en comer carne humana, el otro en ser devorado. Pero si, las escenas culinarias son cuidadosas, e incluso van acompañadas de buena música, ¡y cuántos perolitos tiene ese Hannibal en su cocina!)

#5 Geniales peleas

HANNIBAL LUCHA

Hannibal es una persona con aspecto prolijo y educado, lo que crea una atmósfera formal en la serie, que se va rompiendo de a poco. Uno de los elementos son las peleas, dado que el protagonista sabe cómo usar un cuchillo, y como generar escenas muy llamativas.

(Aunque la serie es de diálogos inteligentes y los personajes por su profesión, médicos forenses, siquiatras, jefes policiales, son de muchos diálogos, las escenas de acción son buenas. Will enfrentando al padre de aquella chica, o al siquiatra loco que se creía el carnicero, fueron excelente. Sin embargo, más desconcertantemente buenas fueron las acciones violentas de Hannibal; cuando mata al asesino de la filarmónica, o aquel chico que admiraba a Will, quien también era un asesino en serie. Por no hablar de la sensacional pelea con la cual comienza la segunda temporada, enfrentando a  Jack, eso fue casi épico)

#4 Otros personajes

GILLIAN ANDERSON, HERMOSA

Gillian Anderson es una de las mejores actrices que actualmente podemos ver en la televisión, y es una lástima que desaparezca su personaje. Sin dudas es interesante, complicado y con un excelente vestuario.

HUGH DANCY, HANNIBAL

Tenemos también a Hugh Dancy, que interpreta a Will, el opositor de Hannibal y quien lleva al límite las situaciones con su sola presencia. Tiene una tensión clara con el protagonista, algo que sirve como hilo conductor de la serie.

(Dentro de su estilo, los actores encarnan personajes muy buenos. Laurence Fishburne es el firme y manipulador jefe del FBI, un hombre intuitivo; Caroline Dhavernas, la inteligente siquiatra que se debate entre Hannibal y Will, es  un personaje difícil; Hettienne Park, la lista y exótica investigadora forense, hábil, quien desconfía y se lanza en una solitaria cacería del caníbal, su muerte me molestó, y aunque se veía tan rara rebanada en pedazos como una pieza de museo, fue sensacional; Lara Jean Chorostecki, la metiche periodista sensacionalista que confía en Hannibal y persigue a Will, cómo quería verla ser perseguida, era genial que fuera vegetariana. Y así muchos otros)

#3 Muertes extrañas

EXTRAÑA MUERTES EN HANNIBAL

Hoy en día podemos ver varias series donde las muertes están a la orden del día, pero ninguna se compara a la creatividad de Hannibal, que todo el tiempo nos deja con la boca abierta.

(Todas eran horribles, a pesar de ese simbolismo oculto tras cada una de ellas –y repito, asusta imaginar que pueda existir gente tan perturbada-: creo que las más impresionantes fueron las del creador de viveros para hongos, esa gente sepultada viva, en comas inducidos; por no hablar del tótem hecho de seres humanos; y los despiadados asesinatos cometidos directamente por Hannibal, rápidos, brutales y eficientes)

#2 Tensión sexual

EL ENCANTO DE HANNIBAL

Mads Mikkelsen tiene mucha facilidad para crear tensión sexual con todos los personajes que se le crucen por el camino, lo que es realmente sorprendente. Es algo que solo él puede hacer interpretando a Hannibal.

(Y esto no es cuento, Hannibal es como un Dean Winchester cualquiera; aunque aquel es atractivo en sus maneras directas y francas, este es untuosamente ambiguo; uno no sabe si desea algo más de lo que dice aunque da toda la impresión. Incluso en el primer episodio de la primera temporada, cuando se ofrece para ayudar a la chica a cuyo padre mató Will, parecía que deseaba mantenerse cerca del perturbado investigador por cierto interés de tinte sensual, aunque resultó que era un juego cruel para ver qué haría un hombre con una mente como la suya si le enloquecía. Pero también había esa química, como también con Gillian Anderson. Donde está en aquella piscina y el loco que admira a Will va a matarle, la interacción entre ambos casi parecía homoerotismo. También ocurre en el primer episodio de la tercera temporada, cuando un hombre le pregunta a él, que le invita a cenar con una mujer presente -y no daré nombres- sí esa reunión era una fiesta para terminar en un trío sexuales, lamentando que no lo fuera, se notaba la real tensión)

#1 Estética

HANNIBAL, UNA SERIE CON CLASE

Hannibal es actualmente una de las series con mejor estética de la televisión, ya sea en la vestimenta, como en las locaciones y el arte que genera. Siendo cancelada estamos perdiendo una de las mejores series en cuanto a lo visual.

(Todos los detalles, las bibliotecas, los temas musicales, los dibujos y bocetos, las fachadas de las casas, las escaleras, las cocinas, todo es armonioso, bueno, rico en detalles que hablan de calidad, de un modo de vida de buen gusto y con clase; es que hasta la intro parece una obra de arte, una figura humanoide que va llenándose y que por un momento parece gritar bañada en sangre)

……

   Dejará un hondo vacío en la televisión si la serie se va, como está anunciado. A la historia de Hannibal aún le quedaba demasiado por contar. Parece que las redes sociales no lo tomaron muy bien. Hay quienes incluso esperan que la serie se mude a otra cadena. Ojalá. Ya veremos. Por lo pronto, comienza el lunes que viene, por AXN, la tercera temporada… Justo el día de The Strain, por F/X, uno de los programas más adictivos que hay. ¿No son unos diablos?

Julio César.

CÁLIDO VERANO DE UN CHICO AMERICANO… 5

julio 29, 2015

…VERANO DE UN CHICO AMERICANO                         … 4

COMICS GAY, CHICO CALIENTE 9

   El hombre maduro, fuerte y sexy que se ofrece a llevar al chico caliente, diciéndole que sabe lo que anda buscando y que puede ofrecérselo. ¿Qué puede responder el pobre cuando se muere por comenzar a vivir su vida? Si, ya ha saboreado un poco, pero sólo sirvió para despertarle más el hambre. Una que le desespera y que necesita saciar. Y allí estaba su entrenador dispuesto a enseñarle, tocándole con su mano grande, jugando con él como si fuera arcilla; prometiéndole, obscenamente, que puede hacerle correrse sin tocarse.

COMICS GAY, CHICO CALIENTE 10

   Cuando el hombre grande ataca, el chico se entrega. ¿Qué puede hacer si esa boca le vuelve loco y la lengua, cuando chupa, le roba la cordura? ¿Cómo enfrentar todas esas manos fuertes, callosas y calientes que suben ropa, bajan la otra, tocándolo, erizándole, encendiéndole la piel? ¿Por qué hacerlo si el muchacho quiere? Mientras jadea, gime, y casi enloquece estimulado, el novato, entre sus brazos, entiende que aquello es muy diferente y mil veces mejor que masturbarse a solas mientras jugaba con uno de sus dedos, metiéndolo en su entrada. Puede que tenga miedo, pero ya no puede soltarse; ni sabe si quiere…

CONTINÚA … 6

Julio César.

COMPLACIENDO PETICIONES

julio 29, 2015

LA PUERTA SIN LLAVE

FUTBOL GAY

SAGAZ

Julio César.

SOBRE EL LIBERTADOR SIMON BOLVAR

julio 29, 2015

27 DE FEBRERO,  RETAZOS DE COLCHAS

BATALLA DE CARABOBO, 5 DE JULIO 1821

    Batalla de Carabobo, 24 de Julio 1821

   El viernes pasado, 24 de Julio, se conmemoró en Venezuela un año más del natalicio del libertador Simón Bolívar, también un año más de la Batalla de Carabobo, que selló nuestra Independencia, dirigida en persona por él mismo. La de composiciones que tuvimos que hacer en la escuela sobre los dos hechos, la de carteleras que cada salón debía pintar sobre la Batalla, la de representaciones estudiantiles a las que debimos asistir por ello. Por pura casualidad, buscando datos sobre la batalla, caí en esta página, Hoy-24-de-Julio-se-celebra-Natalicio-del-Libertador-y-Batal.html, donde hablan sobre la vida del Libertador de manera sencilla; unas notas consisas que abarcan muchos aspectos, logrando en lo modesto de los párrafos, enlazar muchos hechos y darle contexto.

   Por la manera de enseñar Historia de Venezuela, como materia escolar, es difícil conocer detalles y qué tanto significaron para esto o aquello; como qué vio Bolívar en sus viajes a Europa, donde conoce a la que será su esposa, luego viendo el viejo continente sacudido por la auto coronación de Napoleón Bonaparte, y cómo esos hechos le afectaron. Cuando se recitan las lecciones en el liceo es difícil saber qué circunstancia ocurrió antes de lo otro y qué empuja los acontecimientos; no presentan una cronología clara y simple (la manera como, por ejemplo, la historiadora Diana Uribe logra engranar los personajes, hechos y circunstancias, dándole sentido lógico); por el otro lado, a muchos no logra interesar la materia, y quien no conoce el pasado, o su propia historia, vive condenado a repetir los errores que siempre le parecerán nuevos y sorpresivos.

   En estos tiempos oscuros que vivimos, los cuentos de camino tienden a nublar el panorama histórico, los hechos, y se quiere que olvidemos, por ejemplo, que Bolívar era un mantuano, un terrateniente oligárquico de su tiempo, cuya buena vida y educación privilegiada le llevó a diseñar un plan que culminaría en un nuevo mundo libre en manos de sus pares (criollos aristócratas); que soñaba con la liberación del control español para el destino de las Américas, quedando este en manos de ellos, los que alzaron sus voces en proclamas independentistas y fueron a la guerra para conseguirlo. Nada de hablar necedades. Todo lo que llegó después fue como consecuencia de las metas originales, desde el Decreto de Guerra a Muerte a la liberación de los esclavos (no se le haría efectiva aún), al reparto del territorio y su hacienda como botín de guerra de los caudillos militares, que continuarían dando problemas hasta la Guerra Federal y aún más allá, hasta que Juan Vicente Gómez, el cruel dictador, los capara a todos, terminando con los tiempos levantiscos.

   Disfruten de esa síntesis detallada que encontré, vale la pena:

……

BOLIVAR ECUESTRE

Hoy 24 de Julio se celebra: Natalicio del Libertador.

Simón Bolívar nació en Caracas como cualquier niño rico de la época, entre sedas, cojines de terciopelo carmesí con guarnición de oro; entre pañales de Holanda. Era el 24 de julio de 1783. Fue bautizado el 30 de julio en la Catedral, por su pariente el presbítero Juan Félix Jerez y Aristeigueta. Era hijo del Coronel Juan Vicente Bolívar y Ponte (La Victoria, Aragua, 1726) y de Doña María de la Concepción Palacios y Blanco (Caracas, 1759).

Bolívar tuvo esclarecidos maestros como Andrés Bello, el Padre Andújar, José María Pelgrón, etc., pero quien mayor influencia ejerció sobre su formación fue Simón Rodríguez. A los 14 años ingresó al Batallón de Milicias de Blancos Voluntarios de los Valles de Aragua. Un año más tarde se graduaba de subteniente, con la calificación de sobresaliente en aplicación.

El 19 de enero de 1799 viaja a Madrid, donde estaba su tío Esteban. Allí conoció a María Teresa del Toro y Alaiza, con quien casó el 26 de mayo de 1802. Inmediatamente después de la boda viajaron a Venezuela. A escasos ocho meses de vida conyugal, María Teresa muere en Caracas el 22 de enero de 1803.

Viaja nuevamente a Europa. Se divierte y aprende. Es mucho lo que el joven Bolívar estudia. De Madrid pasa a París, donde se encuentra con su antiguo maestro Don Simón Rodríguez. La huella imborrable de su paso por Europa fue la coronación de Napoleón como Emperador. El 15 de agosto de 1805, en compañía de Simón Rodríguez y de Fernando Toro, en el Monte Sacro formula aquel sublime juramento que cumplió al pie de la letra: Juro delante de usted, juro por el Dios de mis padres; juro por ellos, juro por mi honor y juro por la patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español.

Regresa a Venezuela y empieza a conspirar. En mayo de 1809 llega a Caracas el nuevo Gobernador, Vicente Emparan. La llegada de Emparan y las noticias procedentes de España, de que toda Andalucía había sido conquistada por los franceses, acabaron por precipitar los acontecimientos. Como se adivinaba una situación anormal, varios de los sospechosos fueron aislados. A Simón Bolívar lo obligaron a irse a su hacienda de Yare.

Así llegó el 19 de abril de 1810, Jueves Santo. Apenas se produjo este movimiento independentista, Bolívar regresó a la Capital y la Junta Suprema lo ascendió a Coronel, destinándolo a Londres, junto con López Méndez y Andrés Bello. Cumplida su misión diplomática, Bolívar convence al noble Precursor, Francisco de Miranda, para que viaje a Venezuela, donde se necesita de su auxilio y experiencia. Miranda acepta y viene a ofrecer su valioso aporte.

El 2 de marzo de 1811 se instala el primer Congreso de Venezuela. El 3 de julio Bolívar pronuncia un encendido discurso en la Sociedad Patriótica, que en el Congreso tuvo el efecto deseado. Así, dos días después, el 5 de julio de 1811, se declara solemnemente la Independencia de Venezuela.

Los realistas, por su parte, reaccionaron violentamente. A la larga, por razones varias, Miranda también fracasa y se pierde la Primera República, con la capitulación de 1812, que Monteverde no cumplió. Bolívar va a Curazao, en su primer destierro. En octubre de ese mismo año de 1812, viajó a Cartagena, donde dirigió a los ciudadanos granadinos el famoso Manifiesto de Cartagena, en el que invitaba a redimir a Venezuela.

Después de una rápida campaña a lo largo del río Magdalena, llega a Cúcuta. Crecido ya en la acción libertadora, Bolívar llega al pueblo fronterizo de San Antonio del Táchira el primero de marzo de 1813. Acompañado de oficiales de la talla de Rafael Urdaneta, José Félix Ribas, Ricaurte, Girardot, D’Elhuyar, entre otros, Bolívar emprende la campaña de liberación del territorio nacional. Estaba empezando la Campaña Admirable, que culminó triunfalmente en Caracas. En Mérida, el 23 de mayo, había sido llamado por primera vez Libertador; en Trujillo dictó la polémica Proclama de Guerra a Muerte, el 15 de junio de 1813. Simón Bolívar no había cumplido aún los 30 años de edad.

Terrible año 1814. Amenazada la capital por Boves, Bolívar ordena la evacuación de la ciudad. Más de 20.000 caraqueños emprenden la dolorosa Emigración a Oriente. En mayo de 1815 llega a Jamaica, donde escribe su famosa Carta Profética en la que parece adivinar el porvenir de toda la América. Luego va a Haití, de donde sale con la expedición de Los Cayos el 31 de marzo de 1816. En mayo desembarcan en Juan Griego y el 1º de junio están tomando a Carúpano. Bolívar, tal como había prometido, decreta la libertad de los esclavos.

Un nuevo exilio le espera; regresa a Haití, donde organiza una segunda expedición. El 28 de diciembre de 1816 desembarca en Juan Griego, de allí pasa a Barcelona En abril, Piar gana la Batalla de San Félix, Bolívar hace gobierno en Angostura. En enero de 1818 se reúne con Páez en el Apure. Aquí se reconoce su autoridad y regresa a Angostura.

El 15 de febrero de 1819 instala el famoso Congreso de Angostura, ante el cual pronunció su más brillante discurso, en el que dicta cátedra republicana. A los tres poderes tradicionales agrega el Poder Moral. Sostiene Bolívar que «moral y luces son nuestras primeras necesidades». Se juramenta como Presidente de Venezuela y enseguida va hacia la Nueva Granada, pasando por los Llanos. Desde Mantecal (Apure), Bolívar ordena cruzar el Páramo de Pisba, el 11 de julio se libra el primer encuentro en Gámeza. Días más tarde obtiene otra victoria en la sangrienta Batalla de Pantano de Vargas. Y, finalmente, el 7 de agosto vence en Boyacá.

Conquistada la Nueva Granada y establecida allá una Vicepresidencia, a cargo del General Santander, Bolívar regresa inmediatamente a Angostura. El 17 de diciembre crea la República de Colombia, con tres Departamentos: Venezuela, Cundinamarca y Quito. El 27 de noviembre de 1820 se firma el armisticio entre Bolívar y Morillo en Santa Ana (Trujillo). Bolívar encarga al General Antonio José de Sucre la campaña del Sur de América. Mientras tanto, en Venezuela se libra la batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, asegurándose la independencia de este país.

La Campaña del Sur se inicia con la posesión de Guayaquil, continua con las batallas de Bomboná y Pichincha, que dan libertad al Ecuador y, finalmente, con la estupenda victoria de Ayacucho que liberta al Perú y favorece la creación de Bolivia. En Quito conoce Bolívar a Manuelita Sáenz, de quien se enamoró fervientemente.

Dos días antes de la batalla de Ayacucho, con una gran fe en su destino, Bolívar había convocado a un Congreso Anfictiónico en Panamá. El 22 de junio de 1826 se instaló el Congreso, cuyos resultados no fueron satisfactorios para Bolívar. El mismo dijo: «Su poder será una sombra y sus Decretos consejos nada más».

Bolívar regresa a Venezuela por el estallido de La Cosiata. En Puerto Cabello dicta un Decreto, el 1 de enero de 1827, concediendo amnistía a todos los comprometidos en el movimiento. Páez seguiría como Jefe Superior de Venezuela. Seis meses estuvo el Libertador en Caracas. El 5 de julio de 1827 se embarca rumbo a Cartagena, luego irá a Bogotá. En 1828 se reúne la Convención de Ocaña. El 25 de septiembre de ese mismo año ocurre el atentado contra el Libertador. Manuelita Sáenz, su leal compañera, le salva una vez más la vida.

En marzo de 1830 entrega el Poder a Domingo Caicedo, y en abril renuncia a la Presidencia de la República. Inmediatamente sale hacia Cartagena. Cerca de esta ciudad, al pie del Cerro de la Popa, recibe Bolívar la infausta noticia de la muerte de Sucre.

Bolívar sigue hacia Santa Marta, donde llega el 1º de diciembre. Se aloja en la quinta «San Pedro Alejandrino», su salud venía resentida. El médico Alejandro Próspero Reverend, que le atiende, es el primero en darse cuenta de que el enfermo no mejorará. Que sus días están contados. El 10 de diciembre Bolívar dicta su testamento. Enseguida recibe los Santos Sacramentos y dicta su última Proclama, que concluye con estas palabras: “Colombianos, mis últimos votos son por la felicidad de la Patria. Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro».

A la una en punto de la tarde del 17 de diciembre de 1830 deja de existir el Libertador de seis naciones. Muy pocas personas le acompañan en el momento de exhalar el último suspiro. Así murió el que todo lo dio por la libertad de su patria.

……

   El escrito tiene sus detalles un tanto crudos, como señalar con tantos periquitos la posición social del Prócer, críticos otros, se guardó mucho (lo de Bolívar y Miranda, Bolívar y Piar, así como Bolívar y Páez, o Bolívar y Santander, todo eso se deja de lado), pero cualquiera que desee entender su vida y obra, con las fechas y hechos señalados arriba se le hará fácil. Siempre ha faltado la gran cinta sobre la independencia de buena parte de Sudamérica, la gran obra de grandes hombres que actuaron como tales, heroicos y a veces terribles; lo más cercano que he visto fue un serial colombiano hace una pila de años, “Bolívar, el hombre de las dificultades” (nada que ver con la reciente película).

   También se ha dejado de lado, en las escuelas, el análisis de los resultados de este tipo de gestas militaristas en particular. Mientras Canadá y Estados Unidos lograron que sus procesos de independencias se transformaran en leyes igualitarias para todos (los blancos, se entiende, nada de negros o pieles rojas en el caso norteamericano), todos los estados iguales con mismos derechos a continuar con su proceder sin la injerencia de otros, con un George Washington retirándose después de las batallas, a su vieja propiedad sin esperar que le entregaran una provincia, y luego renunciando a reelecciones presidenciales, eso les convirtió en una nación estable, de representación y protagonismo de los ciudadanos, por lo tanto poderosa. Las independencias de España dejaron los territorios en manos de los jefes militares y hasta de montoneras, donde todos aspiraban a todo, a que se les pagara con fortunas la lucha presentada, resolviéndolo con levantamientos a cada rato; y así se nos fue casi un siglo en revueltas que no dejaron consolidar un corolario de naciones serias. Se perdió mucho tiempo. El siglo XX nos agarró, en Venezuela, en peleas entre caudillos arrechitos, que si mochos, tuertos y maisantas que no dejaban a la gente trabajar en paz, y que sólo terminó cuando Gómez, el feroz dictador andino, les montó el cepo. Pero aún mucho después ese fantasma, el caudillismo, todavía dejaba ver su fea cara en la forma de dictaduras de fuerza, los autoritarismos militares que venían desde el Cono Sur atravesando todo el continente.

   Eso debe discutirse o nunca se aprenderá ni se progresará del todo.

NORTEAMERICA CONSERVADORA, LATINOAMERICA LIBERAL

Julio César.

LOS CONTROLADORES… 12

julio 28, 2015

LOS CONTROLADORES                         … 11

NICE BOY

   ¿La verdad?, los chicos viven calientes…

……

   Tragando en seco, Rubén quiere escapar, alejarse. Golpearle. Gritar. Pero se tiende hacia adelante, entreabriendo los labios, posándolos sobre los del otro. Este le atrapa la nuca con una mano, halándole, sus bocas encontrándose decididamente, sus lenguas chocando de manera intensa y profunda, los chasquidos escuchándose. ¿Lo horrible?, es que aunque le parece sencillamente repugnante, Rubén siente como cede, como participa, intercambiando chupadas, lengüetazos y salivas con el otro chico, en ese baño escolar. Los labios se separan centímetros, y no se aparta más, no porque siente que toda esa angustia que le agobiaba, ha descendido.

   -¿Te gustó?

   -Hijo de puta… -casi lloriquea, pero en tono ronco, cada uno bañándose con el aliento del otro.

   -De ahora en adelante, cada vez que nos encontremos, debes venir y darme un beso así, chuparás de mi lengua, tomarás mi saliva. Lo necesitarás. Si no lo haces te sentirás enfermo. Otro. –se burla, ojos brillantes casi de sadismo (y no había uno peor que un muchacho).

   Odiándole y odiándose, Rubén tiende el rostro, entre abre los labios y con ruidos feos, para molestarle, Tony acerca el suyo y le mete la lengua, tibia, reptante, salivosa, lamiendo y chupando. Las dos se encuentran, atan y luchan a espadas, y es cuando el renuente joven comprende que le responde entusiasta, aunque no quiere. Y mientras le come la lengua (con los dientes se la rastrilla a Tony como a Vanesa le gusta), echándosele encima, es consciente de las manos de este en su espalda, dedos clavándose, palmas rozando fuerte, bajando y bajando, provocándole escalofríos en la piel y en el alma, de miedo a lo desconocido. Llegan a sus nalgas, sobre el jeans, y aprietan. Amasan con codicia, como haría cualquier chico a quien otro se lo permite. Mientras siguen intercambiando salivas y chupadas, esas manos palpan, recorren, se hunden en la raja entre las nalgas, con pantalón y todo. Es cuando Tony le deja la boca, y Rubén se maldice, de sus labios sale un gemido que no puede contener, aunque no quiere ni desea eso, cuando esa mano, metida de canto en su culo, agita la punta de dos dedos, sobre el jeans, frotándole exactamente sobre el culo, el cual parece responder.

   -Lo tienes caliente, güevón. –le susurra casi sobre la boca, ojos nublados, y Rubén es consciente de la dureza del tolete del otro, quemándole a pesar de los dos juegos de ropas.- Tu culo es una tentación para cualquiera…

   -Tony…

   -Papi chulo, dime papi chulo, ya sabes. –le recuerda, cruel.

   -No hagas esto. –gime tragando en seco, respirando por la boca, esos dedos frotando y frotando, como queriendo metérsele por el culo a pesar del pantalón.

   -No hagas esto, ¿qué? –le mira a los ojos, los dedos deteniéndose, pero totalmente flexionados y empujados sobre la entrada.

   -No hagas esto… papi chulo. –se siente morir al decirlo, pero tiene que terminar eso. Y suspira aliviado, aunque su cuerpo hormiguea, extrañándolos, cuando los dedos se retiran. Pero se tensa feamente cuando ve al otro llevar esa mano al rostro.

   -Huele a culo con hambre. –se burla, le ve enrojecer y hacer un puchero.- Oh, quita esa cara. –le pide amable, llevando un dedo, oprimiéndolo contra sus labios, sus ojos enlazados, y Rubén desconcertado, y furiosa, nota como separa las mandíbulas, el dedo entra, una intromisión extraña.- Chúpalo, debes ir practicando. –le ordena, y al otro le toca vivir la sorpresa de notar como lo hace; cierra los labios, ahueca las mejillas y chupa ese dedo que el otro saca y mete.- Usa la lengua sobre la punta, lámela toda, cada rugosidad. –se burla terrible. Y lo peor, para Rubén, es que obedece.- Óyeme bien, no quiero esto más…. –sin sacarle el dedo de la boca, de donde salen ruiditos de succión, le atrapa nuevamente sobre el fundillo del pantalón que cuelga un tanto.- De ahora en adelante usarás pantalones de talla baja, ajustaditos. Quiero que las mejillas de tu culo se vean de lejos. Que todos lo miren y vuelvan las cabezas cuando pases; que si entras al Metro, todo carajo, gay o no, sienta que debe tocártelo por lo rico que se ve. –le ordena.- Y ya no usarás esos bóxer holgados. Ni ninguno. Llevarás únicamente suspensorios, una talla menor a la tuya. Quiero saber que si meto la mano… -esta sube un poco en la baja espalda y se medio mete por el borde del pantalón.- …Pueda tocarte. –le saca el dedo de la boca.

   -Tony, no puedo… -el otro menea la cabeza- ¡No puedo hacer eso, papi chulo! –se ve angustiado.

   -Podrás y lo harás. El jean ajustadito sobre tus nalgas te va a encantar, te va a calentar sin necesidad de nada más. –retira sus manos del otro, aunque siguen muy juntos. Uno echón, dominante, el otro rojo de cara, sometido y angustiado. Es cuando la puerta se abre.

   -¿Que pasa aquí? –el profesor Pereira, en el marco, pregunta algo agresivo. No le agrada Tony Moncada, desconfía de él. Desde el pasillo le vio entrar al baño, más tarde vio a Santana llegar e ir allí. Y llevaban demasiado tiempo encerrados. Conociendo a los sujetos temió encontrar una pelea, pero…

   -Nada, profe. –le sonríe, socarrón, Tony… mostrando una escandalosa erección que incomoda al educador.

   -¿Santana? –pregunta, entre desconcertado y suspicaz. El catire, rojo como un tomate, niega.

   -Todo está bien, profe.

   -Bien. –se nota que la respuesta no le satisface.- Fuera del baño, los dos.

   -¿Tiene dolor de barriga o una cita? –de algún lado a Tony le sale el descaro de preguntar mientras se dirige a la entrada. Indiferente a que la erección se le nota bastante.

   -Cuide su lengua, Moncada. –advierte, seco.

   -Diviértase usando la suya. –la insolencia está allí.

   El profesor Pereira oprime los labios con disgusto viéndole salir y luego clava los ojos en Rubén, pero este tiene la mirada baja y sale casi a la carrera. ¿Qué diablos estaba pasando?, se pregunta el hombre.

……

   Aunque el día resulta menos molesto que el anterior, Tony Moncada aún tiene que soportar algunas bromitas por el comentario echado a correr por Rubén Santana. Sonriendo mientras compra un jugo para almorzar, se dice que él había resultado mejor tipo que el otro. No había contado cómo la noche anterior este se había corrido con el consolador de su mamá enterrado en el culo. Pero así era ala vida. Llevando el jugo y la lonchera se vuelve y se topa con Roger Díaz, de pie, también con sus compras para la comida.

   -Épale. –saluda frío.

    -¿Qué tal? –replica Roger, incómodo. Tony siente que la rabia renace en su pecho con la misma intensidad del día anterior.

   -Me alegra ver que llegaste y que no estás enfermo; y no, no temas, come solo. –se alejará, sintiéndose extrañamente herido. Nunca ha sido un chico de “amigos”, pero pensó que ese pedazo de gordo vago…

   -Sabía que te molestarías. –le oye suspirar y se vuelve molesto.

   -¿Crees que no tengo motivos? ¡Me evitas! De toda la gente de este liceo… -calla cuando el otro se altera, viéndose molesto también.

   -Porque todo es sobre ti, ¿verdad? Te vuelves egocéntrico.

   -¿De qué hablas? A mí es a quien insultan, no a ti.

   -No hoy. Y si te insultan es porque actuaste como un tonto. ¿Hacerlo aquí, mamar a un tipo? –parece realmente ofendido por la insensatez del otro.- Y siento que estés molesto conmigo, no espero que entiendas, pero es verdad. Sin embargo, amigo, no es tan difícil ver mi punto… Soy el tipo gordo y con cara grasienta llena de espinillas, que no huele muy bien a veces. Y con todo y eso vivo caliente aunque ninguna chica me mira. Soy un casi virgen que aún está en secundaria y ya mide cuarenta y cuatro de cintura. No puedo arriesgarme a que también me digan marica sólo porque ando contigo. Me agradas, pero no a tal extremo. Esto pasará, como pasa todo, y podremos almorzar juntos e irnos o llegar, ¿bien? –Tony le mira desconcertado y estalla en una breve carcajada.

   -Tienes razón, gordo, en todo. Especialmente en ese olor que…

   -Déjalo, ¿sí? –se agita, incómodo. Se miran y sonríen.

   -Está bien, amigo, esperaré que pase el chaparrón. Y no es mi culpa que la gente no pueda meterse únicamente en sus asuntos, ¿eh? –le aclara y se aleja.

……

   Para la primera clase de la tarde, todavía medio sonreído por su encuentro con Roger, Tony entra al salón de clases siendo recibido por rechiflas y risas. Molesto mira hacia un inusualmente silencioso Rubén Santana, quien enrojece feo y baja la vista. Va hacia uno de los últimos asientos y se deja caer con desgana.

   -¿Cansado, Moncada? ¿Muchas mamadas? –le pregunta Emilio Nóbregas, sonriendo, quien está ubicado en el pupitre frente al suyo porque para la clase de Literatura hay que sentarse por orden alfabético.

   -¡Ja ja ja…! -gruñe torciendo la boca.- Eres tan divertido como un grano en una bola. –el otro se desconcierta. Nadie está acostumbrado a que responda.

   La profesora, una mujer cincuentona, bajita y que viste de una manera anticuada, comienza su aburrida clase, con una eterna sonrisa en los labios, y sintiéndose inquieto de pronto, sin saber por qué, Tony la observa preguntándose qué ocultará tras su apariencia inocua y su sonrisa perenne. ¿Y si fuera una loca que mata gatos? O tal vez una tigra en la intimidad, acostumbrada a las tangas de cuero. Menea la cabeza para alejar esos pensamientos, pero siendo demasiado consiente de todo. Hace calor en ese salón, todos huelen demasiado, especialmente los chicos. Frente a él, Nóbregas apesta a sudor, uno que seguramente cubrió todo su cuerpo por algo que hizo durante el último receso, tal vez jugando básquet o besuqueándose con alguna de las putillas que se turnaban a los chicos.

   Se ahoga, siente ansiedad, sed, hambre. Quiere…

   Cierra los ojos y puede imaginar a Nóbregas agitando, corriendo con el balón de básquet, haciéndolo rebotar, saltando entre dos, alzándose y encestando, masculino, competitivo, victorioso, el sudor bañando sus sienes, bajando por su espalda, empapando en gotitas su torso, humedeciendo sus axilas y su vello púbico. Su culo… un culo sudado, los pelos mojados. Respirando superficialmente, intenta pensar en otra cosa. Algo cae, un sonido que le sobre salta. Abre los ojos y al lado del pupitre del otro hay un libro caído, uno que este se agacha a recoger, su pantalón bajando, el chemi subiendo, dejando a la vista una franja de piel y los contornos de un  bóxer rojo intenso. Algo en lo que ahora siempre se fijaba en los chicos. Y nunca algo le ha parecido a Tony Moncada más erótico que eso.

   Menea la cabeza otra vez, costándole apartar la mirada; no puede pensar en otra cosa. No puede alejarse ni relajarse. La sangre le corre con fuerza por las venas.

   -Profesora Margarita… -casi grazna, poniéndose de pie.

   Tiene que salir de allí. Por un segundo le desconcierta la mirada de Rubén, ¿le habría sentido?

……

   Con pasos casi rígidos sale del edificio por la puerta que da a los patios de almacenamientos. Necesitaba algo, lo necesitaba ya y había alguien que se le había estado ocultando desde su llegada. Se lo sacaría a él. En su agitación no repara, o no puede, en lo extraño e intenso de su urgencia. No siendo fanático del café, los cigarrillos o las drogas, no sabía lo que era el apuro de una adicción. De hecho ni siquiera podía imaginar que tal apelativo pudiera aplicársele. No a él.

   -Épale. –saluda de manera directa, notando el sobresalto real del otro, quien mira en todas direcciones, como asustado.

   -¿Qué haces aquí, muchacho? No puede estar en esta área. –gruñe. Tony aspira, su nariz se perfila, y sonríe.

   -¿Miedo, Serra? –reta.

   Sergio Serra, uno de los conserjes del área de Mantenimiento, se agita más. Si, miedo, pero no de que les vea el jefe, u otro alumno, todavía no podía creer en la suerte que su nombre no fuera mencionado junto al del chico como la pareja que tenia sexo allí. El verdadero pavor lo sentía de él, del muchacho que podía hacer sentir cosas. Cosas que no deseaba experimentar.

   -¡Vete, hijo de puta! –le ruge, furioso por todo ese miedo.- No quiero tener nada que ver contigo otra vez.

   -¿Seguro? Cuando me la mamabas parecías en la gloria, ¿lo recuerdas? ¿Cómo gemías y chupabas? –siente rabia, fácil, latente. Y se le acerca.

   -¡Lárgate de aquí! –ruge.

   -Grita más, seguro alguien no te ha escuchado todavía en Caracas; ¿sabes cómo le dirán a eso si alguien llega?: peleas de maricas. –tiene que burlarse, no sabe por qué.

   -Eres un sucio pervertido, todo lo que tocas lo contaminas. –el sujeto gruñe, bajito, con rabia. Y Tony se congela.

   Tal vez fue por la elección de palabras, o los cambios que producía, el control que ejercía sobre otros, ¿serian alguna enfermedad real? No lo sabe, sólo que está molesto. E ignora que sus pupilas están algo amarillentas verdosas, de un color totalmente extraño. Sergio si lo nota y se inquieta. Va a decir algo, pero no puede. No porque sin poder pensar en nada más, dominado por la rabia y el despecho, Tony casi lanza un gruñido y se le va encima. Literalmente, brazos extendidos. De manera súbita y brusca.

   Por un segundo, Sergio pensó en golpearle. Pero no puede, no cuando una de las manos del chico cae sobre su pecho, por encima de la braga de trabajo, quemándole como si fuera de fuego, haciéndolo latir el corazón a toda velocidad, erizándole la piel; la otra mano le cubre la boca, para silenciarle y detenerle. Todo ojos, muy consciente de su cuerpo erizado y recorrido por mil puntos de corrientes, repara en la sonrisa terrible del chico, en sus pupilas que pierden intensidad, en la mano que se mueve un poco sobre su boca, el pulgar frotándose contra sus labios, unos que abre, atrapándolo con dientes y lengua, lamiéndolo como si fuera un caramelo, succionando. Como algo natural tan sólo porque el otro lo deseaba. ¿Y cómo sabía que lo deseaba si no dijo nada?

   -Creo que vamos a pervertirnos juntos… Necesito, de verdad, un buen culo que coger y llenar. Y únicamente estás tú, Sergio. Y creo que no sea solamente por hoy que voy a necesitar tu culo; creo que será más seguido de ahora en adelante. –le oye decir, sonriéndole con una mueca algo maniática.- Necesito un juguete para pasar el rato en la escuela.

   No sabe cómo, pero adivina que lo que hará iniciará algo más grande; emputecerá a ese tipo heterosexual, que fuera de ser un patán nada le había hecho. Pero no le importaba, por encima de todo deseaba tenerle. Poseerle. Traga y sonríe, mueca más maniática, la imagen de un culo del cual se retira un güevo de manera súbita, quedando abierto por unos segundos, manando leche, le trastorna. 

……

   Era una locura, se dice aquel hombre de espaldas sobre aquella colchoneta en el depósito, bañado en transpiración, arqueándose, agitándose, estremeciéndose todo mientras aquel chico, sin quitarse nada, sólo abriendo su bragueta y sacándose el güevo, le encula salvajemente. Le tiene montados los tobillos, aún dentro de sus botas de trabajo, en los hombros, su baja espalda descansa sobre una sucia almohada, estando prácticamente desnudo a excepción de su corta y ajustada camiseta (se la pone porque le queda bien y le gusta que las chicas le miren cuando se abre la braga), enrollada alrededor de su cuello, en la parte posterior, una gruesa cadena plateada, seguramente acero, colgándole y agitándose sobre su pecho; y entras sus piernas, arrodillado, ese mariconcito le cogía una y otra vez con movimientos rápidos, bruscos, abriéndole el culo sin piedad, refregándole las entrañas, rozándoselas con su nervuda pieza joven, dura y ardiente, que le eleva a cimas de placer y calenturas que no conocía, que no comprende, ni acepta de un todo, pero que sabe que experimenta. El chico le estaba cogiendo; le llenaba el culo del hombre que siempre había sido con su verga de machito… Y él lo buscaba, de alguna manera, por alguna razón que no entiende ni puede, sus caderas iban y venían, su agujero enviciado por lo que aquel tolete le producían, se agitaba contra el muchacho, apretándoselo masajeándoselo. La respuesta que el otro quería.

   Le mira, el chico se ve transfigurado, estaba disfrutando de una manera intensa el cogerle, el cabalgarle con su pieza. Ser el macho. Y podría entenderlo, en ese momento era “el hombre”, era quien disfrutaba del placer de coger a otro carajo, uno que dejó el culo al alcance de su güevo, por lo tanto merecedor de aquello; pero había más. Era como si realmente necesitara hacerlo, tener ese sexo en ese momento. Con cualquiera, pero ya. Los ojos del chico caen sobre los suyos, sonriendo cruel.

   -Si pudieras verte, Sergio, o tu papá; rojo de cachetes, ojos nublados por la lujuria, tus labios enrojecidos y húmedos dejando escapar gemidos, tus tetillas paraditas, todo tú brillando por el sudor de la cachondez… La cara de un puto que goza como nunca en su vida con un güevo cepillándole la pepa de culo. –es cruel, tendiéndose hacia adelante, aumentando sus embestidas, haciéndole gemir más, aún en contra de su voluntad.- No te contengas, puto, no te midas. Entrégate a lo que sientes. –le ordena, sonriendo, metiéndoselo todo, hasta los pelos, casi aplastándole las bolas, y agitándolo en su interior, provocándole nuevos sonoros jadeos.- Eso es, grita así, más fuerte. Me excita escuchar tus alaridos de puto gozón, saber que mi güevo en tus entrañas te pone ruin. ¿Te gusta sentirlo dentro de ti? –le pregunta, deteniéndose, esperando.

   Sergio tiembla, la nuca alzada de la colchoneta, rígido, mirándole, sintiendo de pronto una desagradable sensación de desesperación, algo muy somático, como si hubiera estado agradablemente envuelto en mantas maravillosas suaves, abrigadoras y cálidas en una zona terriblemente fría, y de repente le despojaran de todo. Su piel duele.

   -Si… -admite y traga saliva, mirándole, sabiendo que no es suficiente.- Si, Moncada, me encanta sentir tu güevo llenándome el culo; por favor… cógeme más.

CONTINÚA … 13

Julio César.

VERSE SEXY

julio 28, 2015

MERCADOTECNIA

EL CHICO CULON DEL BIKINI ROJO

   Su mejor amigo le alienta a verse así, lo ayuda con depilaciones, masajes, le compra bikinis. Ahora le quiere ver en hilo. ¿La verdad?, se muere por probarlo.

VAYA CON EL CAPITAN

Julio César.

NOTA: Otro video a borrar, pero que por… bueno, lo archivo en el otro blog. Este es casi agresivo en todos los elementos fetichistas de una fantasía que presenta; el chico y el carajo grande, el escolar y el tío de mantenimiento, la falta del menor y el cobro, con intereses, del mayor. Si les interesa, vayan a: EL CHICO Y EL BEDEL

A LA ORILLA DEL MAR

julio 28, 2015

VIAJANDO EN FIESTAS

EN EL MAR LA VIDA ES MAS SABROSA

   El camino que lleva a la felicidad.

   No hay como ser invitado por amigos a acompañarles a la playa, el rio o la montaña; esos que insisten e insisten y parten contentos cuando aceptas. Te tratan a cuerpo de rey. Pasé dos días y pico en Tacarigua de La Laguna y eso fue la dicha; sin la cantidad de gente habitual que va por allá (todo está carísimo, cualquier viajecito es una carretilla de real), el cielo de un azul pálido a diferencia del intenso de siempre, la mar algo revuelta pero no profunda, fría en muchos puntos donde caías de repente, sin lluvia. Estoy morado, ya veo por donde se me pelarán los hombros, la nariz y la frente; eso fue tenderme a llevar sol sin hacer prácticamente nada, parándome sólo para echarme de cabeza en el agua, salir y volver a la silla plegable, la cervecita fría esperando, todo el mundo ofreciendo esto y aquello. Personalmente nunca quiero regresar, o dejar ese lugar.

   Qué horrible es tener que volver a la rutina de la Caracas convulsa después de pasar unos días fuera, descansando a la orilla del mar. El trabajo, qué castigo; Dios sabía lo que hacía cuando nos cobró lo de la manzana aquella. Y eso que prácticamente no hago nada. Pero es todo, el calor húmedo que empapa a todos a pesar de las nubes o las lluvias ocasionales, la basura que se apila como un feo monumento a la incompetencia, el tráfico en calles cada vez más estrechas, la gente mal encarada por la espantosa crisis alimentaria que nos agobia (no es solo la horrible inflación, el pan ha subido de precio cuatro veces en siete meses, es no encontrar nada lo que más molesta). ¿Quién no desearía alejarse de todo eso por un tiempo, tanto física como mentalmente? Es tan distinto estar bajo un cielo inmenso, con días largos de un calor seco durante los cuales no hay que hacer nada por obligación; con las mismas angustias (hay que llevar su propia agua mineral y papel de baño), pero de alguna manera pareciendo menos graves por allá.

   A veces hay que hacerlo, poner distancia, dejar de pensar en problemas e inconvenientes (en cuánto se gastará en la salida justo cuando se acerca la época de comprar útiles y uniformes escolares, algo que tiene a la gente angustiada), y dejarse mimar por el ambiente, por la gente que te aprecia. Perderse en una perezosa existencia vacía y sin propósito como no sea pasarla bien… Una vida que una vez quise llevar para siempre. Uno de mis planes antes de los cuarenta era tener una casa en la playa, jubilarme o escaparme e irme para allá, despertar tarde, tomar café, desayunar algo, sentarme bajo el sol, bañarme, conocer gente bonita y agradable como lo es todo el mundo a la orilla del mar (agradable, no todos son bonitos), llegarme a una fonda o algo así y comer pescado frito, o cochino frito, o chicharrón, y tomar cervezas escuchando música de rocola. La gente dice que terminaría aburriéndome y deseando hacer algo. Pareciera que no me conocieran. Subestiman mi infinita capacidad para la flojera.

UN ANUNCIO DESDE LA CRIPTA

Julio César.

EN MANOS DE UN BUEN ENTRENADOR

julio 28, 2015

AMIGOS EN PISCINA

SISSYBOY HOT

   Cuando fue al gym no esperó encontrar uno tan bueno, ya le había modelado en el perfecto putito que ama las largas y duras rutinas de los socios.

ANSIEDAD

Julio César.