Archive for 31 agosto 2016

TWINTIG

agosto 31, 2016

TWINTIGSTE

MACHO VELLUDO EN SUSPENSORIO

   -¿Te parecen deliciosos los pelos?, ven, lámelos.

MUSCULOSO EN HILO DENTAL AZUL

   Los tíos no se cansan de verle ejercitar… y jadear.

MACHO MUSCULOSO EN TANGA ROSA

   -Oh, deja de disimular, amigo, de rodillas y a chupar.

MUSCULOSO DEL HILO DENTAL AZUL

   No lo dice, pero algo muy suyo e interno le empuja a ejercitarse mostrándose.

TWEE EN TWINTIG

Julio César.

MOMENTO GLORIOSO

agosto 31, 2016

INDEMNIZADOS

FUTBOLISTAS AGITADOS Y EXCITADOS

   No era justo que únicamente su compañero experimentara aquel orgasmo ante el triunfo, también lo quiere y tocando se ayuda.

DERECHO

Julio César.

PRIMERO DE SEPTIEMBRE, ¡QUÉ MIEDO LE TIENEN!

agosto 31, 2016

EL TSJ Y LOS DIPUTADOS DE AMAZONAS

MARCHA DEL 1 DE SEPTIEMBRE 2016, LA TOMA DE CARACAS

   Esto los tiene verde.

   En Venezuela, mientras más nos acercamos al primero de septiembre, fecha de la marcha convocada por la Mesa de la Unidad Democrática en Caracas, más histérico, agresivo e irracional se vuelve un régimen que no puede presentar obras de gobierno como logros para convencer a la gente de sus bondades. Fuera de las palabras vacías, de la paja de siempre, la realidad ha terminado por apartar al país votante de su lado, como comprobaron en diciembre. La campaña demencial desplegada después de las parlamentarias por Nicolás Maduro Moros, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, quienes se negaban a admitir aquella debacle a la que llevaron al chavismo, les hizo más despreciable, más odiados. Saben que jamás saldrán bien librados de ninguna consulta comicial y por eso intentan parar como sea cualquier referéndum, repetición de elecciones parlamentarias en el estado Amazonas o las de alcaldes y gobernadores mediante la interferencia de un Tribunal Supremo de Justicia nombrado a dedo por Diosdado Cabello, y por televisión como para que el mundo comprobara sus crímenes contra el sistema democrático. De allí las baterías enfiladas contra una marcha que podrá reunir un universo demasiado extenso, algo que presionaría sobre los actores políticos.

LA BANDA DEL PASADO

   Locos de miedo, desesperados porque al robarse todo lo que había, y dilapidarlo, ya no hay cómo comprar electores ni pagar sobornos por el mundo para que continúen viéndoles como un movimiento socialista que enfrentaba a los ricos para hacer felices a los pobres, a la banda del pasado no le quedan otras para enfrentar esa movilización como no sea sembrar el miedo y apelara a la represión más brutal y directa, esa difícil de disimular por mucha paja que se hable. Todos los días, a toda hora, desde un aparato comunicacional al que poca gente le presta atención (la paja cansa), quieren sembrar el miedo mondo y lirondo alrededor de una Oposición organizada que llama a marchar en paz y a votar. A votar, ni siquiera a echarles a golpes como insisten que se intenta porque “ellos saben de los siniestros planes” como sostienen Miguel Salazar, José Vicente Rangel y Diosdado Cabello, enfermos ante la posibilidad de perder las prebendas del poder. No. La Oposición llama a votar en comicios electorales esperando que la mayoría decida como ocurrió en diciembre. Pero no es eso lo que repiten desde las alturas de un poder vacío y estéril. Allí los cuentos son que si la marcha es para generar caos y violencia (aunque los grupos armados que disparan contra la población vienen de su lado), que si intentan desestabilizar para dar un golpe de estado (sabiendo que para eso se necesitan tropas, aviones, tanquetas y metrallas), que si la anarquía llegará si ellos no están ahí.

   Aseguran que sólo ellos garantizan la estabilidad, la paz. Debe ser la paz de la impunidad y la de los sepulcros, con casi 27 mil muertes a manos de la violencia el año pasado, y con ocho de cien delitos investigado por una Fiscalía obsecuente, ocupada únicamente en perseguir bodegueros, estudiantes, periodistas y políticos de oposición; y ahora se suman los que caen por el hambre y aquellos a los que les faltan los medicamentos. Y contra esa realidad pretenden luchar con palabras, con promesas mil veces hecha. Con paja. Si en estos casi dieciocho años se hubieran ocupado de resolver aunque fuera un problema, uno al menos, de producción o seguridad por ejemplo, en lugar de robar a dos manos mientras destruían la producción interna y la infraestructura del país, otro gallo cantaría. El soberano no les despreciaría como lo hace actualmente, ni en las cantidades que se vieron en diciembre cuando a patadas los sacaron de la Asamblea Nacional. Sólo queda eso, intentar sembrar el temor a la convocatoria, lo otro es perseguir, pero el régimen, mientras sataniza a quienes se le oponen, se hunden más. Y si en diciembre eran siete de diez los que votaron en su contra, ¿cómo será la cosa ahora después del brutal paquete de medidas neoliberales de enero y la brutalidad de la arremetida actual?

yon-goicoechea

   Enfermos de temor a perder un poder que les protege de ser juzgados por sus terribles crímenes, encarcelan a cualquiera que haga campaña por la marcha del primero de septiembre o que hable de revocatorio; se quiere despedir a todo empleado público que firmó para pedir revocatorio, porque nunca se ha visto que en autocracia la gente tenga derecho a algo; y se regresa a prisión a los presos políticos que gozaba del beneficio pírrico de casa por cárcel, comenzando por el alcalde Ceballos, dejando colar que irán tras Simonovis y el alcalde Ledezma. Hay quienes sostienen que no fue idea de los Castro sino de Rodríguez Zapatero, el ex presidente español. Quién sabe. Y un régimen a cual las cárceles se les llenan de armas de fuego sin que “sepan cómo”, donde los policías son atacados con granadas que no se compran en supermercados sin que sepan de dónde salen, y que pacta con delincuentes que controlan bastas zonas del país con ejércitos y armas de guerra, a un joven político de oposición, Yon Goicoechea, le “atrapan” con una mecha para dinamita. Y sin sentir vergüenza, o temor al ridículo, salen a proclamarlo. Esto, como perseguir a quienes firmaron, a pesar del terrible daño que les hace al desnudarles como un régimen autocrático no democrático, busca sembrar la desmovilización, lo mismo que intentan José Vicente Rangel y Miguel Salazar cuando gritan que no salgan a marchar ni escuchen a la Mesa de la Unidad Democrática porque “algo muy malo les va a pasar”. Cosa que, curiosamente, ha puesto más tercos a quienes pensamos ir.

DIARIO LA VERDAD, DOMINGO 28 DE AGOSTO 2016

   Lo malo para el Gobierno es que mientras hacían y decían, amenazando de la manera más brutal, agrediendo gente porque no se les somete, llenando las cárceles para chantajear con ellos, por la prensa nos esterábamos de que varias escuelas de Caracas, y en otras partes del país, han abierto sus puertas en vacaciones para que los muchachos hagan al menos una comida al día, faltando poco para las ollas colectivas de sopa, no creadas por un cataclismo sino por corrupción e incompetencia; mientras las noticias de niños que han muerto físicamente de hambre ya se hacen más corriente aunque no menos escalofriantes. El hambre, lo mismo que empujó a lo habitantes de la Europa del Este, terminará arrastrando a estos aquí. La gente siente hambre todos los días, varias veces,  las ollas no se llenan con habladeras de pajas ni con dogmas. Es lo que no terminan de entender los josevicentes y los miguelsalazar del régimen, la rabia contra una gente ladrona que los traicionó y que todavía pretende continuar. Para ellos es que hay “conspiraciones”.

   El primero es la cosa, a marchar para que cada uno de nosotros sepa que no estamos solos; para que el mundo constate que al Gobierno de marras se le dio la espalda, ratificando lo ocurrido en diciembre cuando el soberano eligió a otros, decisión robada por una autocracia salvaje. Marchar para que ese día sepan Tibisay Lucena, el Contralor cómplice, la Fiscal obsecuente con el mandamás, el Defensor indigno, el Tribunal Supremo de Justicia entregado, Nicolás Maduro Moros y el PSUV que fueron revocados.

LA PARTE QUE LE FALTÓ AL GOBIERNO

Julio César.

INOCENCIA ROBADA

agosto 30, 2016

NECESIDADES

EL HIJO DEL PREDICADOR

   El hijo del pastor…

   Cuando el joven y apuesto inspector fiscal llegó a la casa del pastor local para revisar sus finanzas, se dio cuenta que allí algo se ocultaba. El hijo del hombre enrojecía de mejillas a cada rato, y hablaba de su prometida como si la usara de coartada (una chica virtuosa y buena), mientras evitaba sus miradas, pero la suya corría sobre las formas masculinas del desconocido, el inspector lo sabía. Al hombre no le gustaban esos engaños y se le fue encima, tocando y acariciando, besando y exigiendo correspondencia. Y el chico se desbocó, tocó y acarició, beso puntas, lamió y chupo, montándose luego sobre el momento y cabalgándolo con bríos; él mismo no entendiendo ese calor y esas ganas de entregarse. Así como le quitó las ropas, el hombre tomó su virtud, recato e inocencia, lamiéndole primero la dulce cereza y luego tomándola con fuerza con la gruesa y pulsante pieza entre sus piernas. Y mientras le hacía saltar, entusiasta porque seguro llevaba tiempo soñándolo, le hacía recitar sermones y lanzar sonoros aleluyas.

   -¿Sabes?, deberíamos tomar algunas fotos para enviársela a tus amigos de la zona para que sepan qué te gusta y vengan a dártelo. Y una a tu novia… ¿no te excita eso, chico malo? –le pregunta el inspector enviado, seguramente, por el diablo.

……

   La tentación, así le pasa al tío que ve una grande, oscura y tiesa que parece llamarle, tanto que la boca se le hace agua y sabe que necesita ordeñarla. Y los gemidos… Es un corto, otro muy bueno, que pueden ver como: CHOCOLATE CALIENTE

CALIENTES TARDES DE ESTUDIANTES

Julio César.

LA NENA DE PAPA… 18

agosto 30, 2016

LA NENA DE PAPA                         … 17

De Arthur, no el seductor.

BOY THONG HOT

   Sabe lo que le espera.

……

   -¿De mí? ¿Hablaban de mí? –grazna, el corazón palpitándole feamente en el pecho.

   -Si, me habló de ciertas competencias a las que tendrás que asistir, y que necesitas un nuevo uniforme para…

   -¡No! –es tajante, no iba a aceptarle cosas, pero al notar el fruncir de ceño se retracta un tanto- Gracias, se… papi, pero no quiero regalos. Ni que traiga paquetes cada vez que viene. Los chicos se darán cuenta y hablarán.

   -Lo siento, pero ya me he ocupado, encontrarás mañana todo en tu vestidor. Y la renta la tienes cubierta para el resto del año, o hasta la graduación. Tu patrona no vendrá a “revisar”. También… -se encoge de hombros.- Llegará una pequeña contribución en tu nombre para el equipo de pista y campo.

   -Señor Cole… -brama, abrumado y alarmado, un manotazo a la mesa le hace pegar un bote sobre el asiento… notando la presión del consolador, instintivamente cierra su culo y todas esas sensaciones se intensifican de manera confusamente estimulantes.

   -Joder, cómo te quejas. ¿Sabes qué?, está bien, tú ganas. –comienza brusco, asustándole y esperezándole, ¿acaso le dejaría en paz?- Si no me quieres aquí, si te molesta mi presencia, me iré. Dímelo y lo haré, ¿no me quieres en tu pieza? –pregunta retándole.- ¿Quieres que me largue y no vuelva?

   Por un segundo el muchacho boquea, vestido así, con aquella cosa metida en su culo, ¿acaso hablaba en serio? ¿Si le decía que se fuera lo haría?

   Como sea, el hombre no le da tiempo de pensar, muy molesto arroja una servilleta sobre la mesa y se pone de pie, la silla rueda hacia atrás, casi con violencia. Con los ojos muy abiertos, Brandon le ve acercarse, tomarle de una muñeca y alzarle, obligándole a caer de panza casi sobre la caja de pizza. Y una mano grande y velluda vuelve a su trasero, azotando lenta y suavemente, llenándole de grasa de pizza. Poderosa, dominante, así lo piensa el muchacho, así como nota las vibraciones que esas palmadas provocan en el juguete clavado en su culo.

   -Ahhh… -se le escapa.- Señor Cole… -gimotea, ¿acaso para recordarle que se iría?

   -Eres una malagradecida, Brenda, todo lo que hago por ti y… -con una mano sobre el cabello suave del muchacho le obliga a caer totalmente sobre la mesa, azotándole y acariciándole las nalgas rojizas, que se abren por la posición, notándose el hilo dental en la raja intreglútea con el consolador clavado.- Dime, ¿quieres que me vaya?, ¿quieres que me vaya? –le pregunta gritado, reteniéndole con fuerza, oyéndole gemir, viéndole estremecerse, imaginando cuánto afectaba aquella cosa las entrañas del chico. Y tomando la base lo rota, y Brandon casi bizquea, alzando el rostro, boca muy abierta.

   Un momento, ¿ese carajo no estaba diciendo que se iría, preguntándole si deseaba eso?, la idea llena la mente confusa del chico, pero le era imposible pensar con claridad porque… porque todas las manipulaciones anteriores de Cole le habían excitado de una manera extraña. Tan ajena a su manera de pensar que lo hacía todo más intenso. Y todo placer hasta ahora, toda liberación orgásmica le había parecido un tanto insatisfactoria, inconscientemente estaba medio frustrado. Por otro lado, el consolador estaba afectándole, no podía negárselo a sí mismo. Aunque rebelándose contra la idea imagina que se debe a la astuta manipulación de un hombre con experiencia que sabía cómo hacer reaccionar a cualquiera. ¿Acaso no habían sádicos que lograban que sus víctimas, hombres, se avergonzaran de haber sentido placer sexual al manipular sus próstatas?

   Todo eso lo piensa, febrilmente, mientras es perfectamente consciente del juguete retirándose de su culo, la cabecita, algo más ancha, refregándole las paredes del recto, uno que sabe, rojo de mejillas, que tiene apretado para sentirlo mejor. La mano sobre su nuca la retiene, el macho poderoso le domina, pero todavía se revuelve y estremece cuando la punta del juguete recorre su raja, donde el hilo de la pantaletica ocupa su lugar. Se tensa cuando la punta roma, sobre su ojete, aprieta, lenta pero inexorablemente, abriéndole, metiéndole la tirita que finalmente se aparta. Y le avergüenza el alarido ronco de placer que escapa de sus labios en esos momentos tan horribles, el dildo entrándole.

   -Mira todo lo que hago por ti, Brenda, ocupándome de tus necesidades sexuales, atendiendo tu ardiente crica, y sigues quejándote. –le oye, regañándole, pero sabe que se burla.- ¿No quieres esto? ¿No lo deseas? –se le medio tiende, retándole.

   Lentamente, centímetro a centímetro el cilíndrico juguete va clavándose en su culo, desapareciendo de la vista, forzando su entrada, tomándole, controlándole. Haciéndole consciente de su inferioridad frente al macho alfa… y la cosa no podría importarle menos en ese momento. Tan sólo la realidad del no muy grueso consolador (que nada aliviaba sino que incrementaba las ganas) que lo está penetrando, abriéndose camino lentamente en sus entrañas, despertando nuevas oleadas de lujuria, de placer y ganas que recorren su joven cuerpo de muchacho, inundando su cerebro de endorfinas y testosteronas, casi llevándole al delirio.

   -¿No te gusta que te toque? ¿Es eso, Brenda? –le pregunta, ronco y lujurioso, sabiendo que el chico no puede responder como no sea con cortos gemidos que intenta controlar y ese meneo de culo que inicia para acompañar las cogidas.

   Con el cabello cayéndole en los ojos, cachetes muy rojos y la boca abierta, Brandon sólo es consciente de la manera en la cual su recto se abre y cierra al paso del juguete que lo estimula. Lo aprieta, el anillo de su agujero se cierra ferozmente sobre el cilíndrico objeto, pero no para sacarlo, lo sabe. Y las ideas e imágenes que inundan su mente lo enferman… Su culo abriéndose y separándose, la sensación de ese recorrido… El recuerdo de la verga tiesa, gruesa, larga y nervuda de ese hombre haciéndole lo mismo. Traga en seco, con carita de angustia, recordando aquellas cogidas sobre la cama matrimonial del hombre. El recuerdo del tolete caliente, pulsante y vivo que…

   -¿En qué piensa, Brenda? –el hombre le pregunta, encimándosele, sacándole el consolador y posicionándose detrás. Movimiento que tensa al muchacho, quien aguarda con impaciencia. Y cierra los ojos cuando lo siente.- ¿Acaso con esto, pequeña zorra caliente? –es la pregunta burlona, excitada.

   Mientras aún le retiene contra la mesa con una mano, Cole saca de sus pantalones la verga erecta, dura y goteante de emoción, y con ella, aferrándola con la mano por la base, procede a azotar esas turgente nalga de muchacho, con fuerza, gozando el impacto contra la tierna carne, notando como el chico se tensa y espera, oyendo sus gemidos, notando el casi arquear de su espalda. La rojiza mole de carne golpea en una, luego en la otra, sabiendo que quema al chico, que lo moja de líquidos pre eyaculares. Pronto ese joven aprendería a reconocer ese aroma, enloqueciendo ante él. Sonriendo, el hombre lo posiciona detrás, como hizo con el juguete, y con la punta de su tolete frota y empuja un poco contra ese culo chico, casi metiéndole el hilo de la tanga.

   -Ahhh… -Brandon gime largamente, cerrando los ojos, boca algo babeante, apoyando una mejilla en la mesa. Esperando la cogida. La enculada. Su agujero sufre violentos espasmos tras el hilo de la tanga. Para ello separa sus piernas un poco más, de manera automática. La risa del otro es casi hiriente.

   -Eres una zorrita… -es el susurro ronco.

   -Hummm. –el muchacho se muerde los labios para no gemir cuando las manos del hombre, soltándole la nuca, van a sus nalgas, separándolas aún más, y coloca entre ellas, a lo largo, su pulsante y ardiente verga, soltándolas. Cierra los ojos otra vez. Sintiéndola poderosa y caliente pulsar contra su piel.

   -¿No querías que me fuera? –le recuerda burlón, y Brandon nota que baja un tanto su caderas y las alza, moviendo y frotando la gruesa pieza de carne tiesa contra sus glúteos, algo que le produjo un real placer por el gemido que soltó.- ¡Hummm!, maravilloso. Dime, Brenda, ¿me marcho? ¿No quieres esto? –le reta sonriendo con una mueca libidinosa mientras sube y baja su verga entre las turgentes y redondas masas duras de carne joven.

   Ese roce, ese pase contra su raja, sobre su culo aunque por encima del hilo de la tanga, tiene al muchacho mal. No abre los ojos en ningún momento, pero se agarra de la mesa, totalmente consciente de que tensa sus nalgas, concentrándose en ellas para disfrutar del roce de la nervuda pieza masculina, mientras lo sube y baja a su vez. De sus labios escapa un gemido cuando el hombre se acuesta sobre él, más alto, recio y pesado, sin detener el sube y baja de sus caderas, metiendo las manos bajo su cuerpo delgado y con una de ellas le atrapa un pezón erecto, pellizcándolo, halándolo, haciéndole chillar. Pero era la otra mano…

   Cole la lleva a su pelvis, acariciándole el pene erecto sobre la tanga, roce enloquecedor. Brandon grita incapaz de controlarse, su cuerpo es una masa de sensaciones. Desea que ese hombre lo masturbe. ¡Quiere que lo penetre! Nota el corazón de Cole, palpitando con fuerza contra su espalda, y ve los dedos del hombre acercándose a su rostro, a su boca, que abre y los deja entrar mientras los lame, saboreando en ellos lo que queda de la grasa de la pizza. El hombre sube y baja su verga, le acaricia ahora dentro de la tanga, así que él corresponde chupando ruidosamente de esos dedos, limpiándolos con su lengua. La risa del otro, y su retirada, le sorprenden.

   -Así que querías que me fuera. –le recuerda cuando se vuelve a mirarle, rojo de vergüenza y lujuria,  nuevamente con la tanga mojada.

   -Se… Papi, por favor… -no sabe qué pide.

   -No, Brenda, te has portado mal. Hago todo por ti y me tratas mal. ¿Crees que mereces algo, nena? Yo sí me lo he ganado. –le atrapa un hombro, clavándole suavemente los fuertes dedos, para que reconozca su tacto, su calor y fuerza, pero también para disfrutar de “su nena”. Del dominio sobre “ella”.

   Todavía confuso, y frustrado, el muchacho cae lentamente de rodillas, y pronto su rostro es azotado por la magnífica verga erecta, una que se enfila hacia sus labios color rosa, separándolos y penetrando. Cole lanza un gemido de gozo nada más sentírsela apretada por los sedosos labios del muchacho, así como sus mejillas que la atrapan y halan cuando comienza a cogerle la boca, por no hablar de la lengua que el chico pega de la cara posterior de su tranca, lamiéndola a cada pase. Con las dos manos le atrapa la nuca, los dedos enredándose del sedoso cabello castaño.

   -Oh, sí, Brenda, que bien mamas una verga. –le ruge, sus miradas encontrándose, la del macho grande y el chico sumiso en cuya boca aparece y desaparece un güevo tieso.- No quiero que te cortes el cabello. –le ordena.- Y no, no te toques… -Brandon enrojece, porque había comenzando a masturbarse mientras mamaba de aquel tolete de manera automática, sintiéndolo pulsar sobre su lengua cuando el glande amenazaba con bajar por su garganta. Retira la mano como pillado en falta.- No mereces ese desahogo, te has portado muy mal. Puedes hacerlo luego, para eso te regalé el consolador. –puntualiza, hablando cada vez más apurado, con esfuerzo, sus caderas meciéndose una y otra vez, más rápido, reteniéndole en un momento dado contra su pubis, alzando el rostro.- Ahhh… -ruge estallando en semen, uno que le quema el tolete mientras baja y baña las amígdalas del muchacho; no merecía saborearlo, por tonto, así que se corre disparando directamente hacia el esófago.

   Brandon, rojo de humillación, comprende eso, que se le castiga, aún así su lengua sigue lamiendo, su garganta succionando. Finalmente, con un suspiro, Cole retira su verga y algo babea sobre la lengua del chico, que lo saborea de manera instintiva.

   -Quédate así, estoy molesto, Brenda, mucho. Pensé que esta sería nuestra gran noche de amor. –puntualiza el hombre aseándose, metiendo su miembro en sus ropas, rumbo a la puerta.- Debes pensar en las cosas que haces, preciosa; un hombre tiene sus límites para con los caprichos de una nena por muy sexy que sea. –le advierte, saliendo con una enorme sonrisa en el rostro.

   De rodillas en el piso, profundamente humillado por la manera de ser tratado, pero también por la frustración del orgasmo no alcanzado, Brandon se siente miserable. Los golpes a la puerta le sobresaltan. ¿Acaso volvía por…?, se pregunta hasta que recuerda que Cole tiene llaves.

   -¿Si? –sigue donde está.

   -¿Moses? –enrojeciendo un poco, de vergüenza, oye la voz de Mark.- Amigo… -carraspea este como si hablara contenido y bajito, contra la madera.- Vi a ese tipo salir. ¿Qué pasa, Brandon? ¿Quién es Brenda? ¿Eres tú? ¿Eres la “zorrita” que dice ese tipo?

CONTINÚA … 19

Julio César (no es mía la historia).

JUAN GABRIEL, UN INESPERADO ADIOS

agosto 30, 2016

ADIOS, RIO

JUAN GABRIEL

   Mi hermana sufre. Fue su primer amor.

   No caben dudas que la noticia más sorpresiva del fin de semana fue la muerte del cantautor Juan Gabriel, un bien nacional mexicano y mundial, hay que reconocerlo. Fallece fuera de su tierra querida (aunque California también le amó), en medio de una gira, a los 66 años de edad. Terminó su concierto, se fue a descansar y falleció. Su corazón le falló. Un infarto ayer domingo, 28 de agosto, a las once de la mañana. Una pena. Tengo amigos, y una hermana, que andan de cama por la noticia. Si, era un gran autor, y buen cantante, pero prefería sus temas en la voz de Rocío Durcal. Siempre me parecieron más bonitos cantados por ella. Se le extrañará. Su música, el amor de sus fanáticos, el agrado de quienes disfrutábamos de buenas letras y melodías no se perderá, pero el mundo siempre se siente un poco más vacío y triste cuando una persona como él se va. Descanso a su alma, paz a su familia, todas mi simpatía para con México y todos aquellos que lo idolatraron por su talento, calidad y carisma.

LA PATRONA DE VENEZUELA

Julio César.

HEY

agosto 26, 2016

PAZ

   Hola, mis amigos, son duros momentos desde el día martes. Estaré fuera poco tiempo, ya nos leemos.

Julio César.

TRES HOMBRES, UN DESTINO… SERVIR… 60

agosto 23, 2016

… SERVIR                         … 59

   Un hombre cruel e infernal está sentenciado a muerte en una cárcel y decide divertirse antes de que llegue el final… Tomará a tres sujetos y los convertirá en sus putas. Uno será su hembra, otro será usado por sus compañeros de trabajo, el tercero descubrirá un fetiche que le hará delirar. De Cierta manera, y aunque es un relato maldito, este no parece tan feo a la larga. Disfrútenlo.

……

the convicted’s whores

by Lexicode

UN OSO Y SU CHICO

   Cuando los osos atacan…

……

   Llueve feamente, de manera copiosa; tanto que a pesar de las altas horas de la noche, algunos rostros reflejan preocupación. O tal vez era por los lejanos truenos que iluminaban momentáneamente la escena. La mayoría les temía de manera subconsciente. Aunque no todos parecen preocupados por el clima, o el temor a un rayo cayendo del cielo. Un hombre sonríe levemente mientras parece dormitar, aunque tan sólo lo parece. Está atento a todo. Su mente, notable como pocas, no lograba alcanzar nunca un grado total de confianza, de paz. Y menos ahora, sonríe de manera fría al pensarlo, cuando estaba a punto de moverse. Lo necesitaba. Actuar. Las pelotas le hormiguean y la verga le endurece bajo las ropas, de anticipación.

   Esforzando la vista en las penumbras, abre completamente los ojos bajo la visera de la gorra de los Yankees de Nueva York, volviendo el rostro hacia el sujeto dormido.

   Y, así, Robert Read contempla a su próxima víctima…

   El cómodo y moderno autobús sigue su marcha a pesar de la lluvia por aquella interestatal, alejándole de sus perseguidores… acercándole a su venganza contra la primera en su lista (no la única), Marie Gibson, la muy habladora. Sabía dónde encontrar a la pequeña basura maricona y travesti, y pensar en lo que le hará le hace tomar aire pesadamente, de manera casi sensual, volviendo la mirada nuevamente al compañero de asiento, del lado del pasillo, el cual dormita. Es un tipo delgado, alto, treintañero; un sujeto que cruzaba medio país para asentarse en otra ciudad y comenzar de nuevo. Iba a responder a un anuncio, buscaban un profesor de historia en un colegio semi internado para chicos problemáticos. No tenía lazos en ninguna parte, una prometida de años había terminado con él, y se había largado. Eso le contó. Pero a Robert Read todo le sonó como era, y se lo pareció, cuando se conocieron. Ya ese carajo estaba allí cuando subió, sentado del lado de la ventana cuando se detuvo frente a él.

   -Creo que compartiremos asiento… -su voz fue profunda, deliberada, y le vio la sorpresa al volverse, por su tamaño y fuerza. No le extrañaba, era un hombre grande, sólido, fuerte y mucha gente, generalmente mujeres y tíos potencialmente sumisos, lo notaban. Y este lo hizo, sonriendo con cierto embarazo.

   -Qué bien. Me llamo…

   -Quiero la ventana. –le cortó en seco, viéndole tragar, dudar, no conforme, pero asintiendo.

   -Bien. –accedió, y en ese instante supo que podía hacerle lo que fuera.

   Sentados, emprendiendo el viaje, le oyó hablar de su vida hasta ese momento, y comprendió que escapaba de quién era, que la mujer se había hartado del marica reprimido que no terminaba de decidirse, abandonándole. Cosa que seguramente le alivió, y asustó al dejarle el problema de tener que enfrentar a familia, colegas, vecinos y conocidos, el ¿por qué todo acabó? Seguramente supuso, acertadamente, que muchas conjeturas se harían sobre su vida, su sexualidad, y ese cerco le impulsó a escapar. De las habladurías, de las miradas. De sus temores.

   Sin ningún interés en particular en ese momento, Read le escuchó, divertido como siempre al comprobar que había gente que les contaba tanto a otros en lugares apartados. La secreta fascinación del otro que intentaba disimular, le divirtió. Rozarle con la rodilla, dejarla contra su pierna y verle tragar, excitaba su vena de cazador. Para ese momento quería atraparle, asustarle, verle retorcerse bajo su control, hacerle perder el suyo. Eso le distraía de sus frustraciones. Había tenido que huir empujado por el temor real a la pena de muerte. Estuvo cerca, y no había sido divertido. No su muerte. Le habría gustado quedarse un poco más en la ciudad, visitar de manera sorpresiva a su abogado, Jeffrey Spencer, para verle angustiado. También al maldito de Owen Selby, para matarle como a un perro, pero el carajo era peligroso, había sabido llegar al sótano aquel, como siempre temió. Ya le vería, cuando bajara la guardia. Sonríe cruel en las penumbras, pero a quien más habría querido ver, y decirle palabritas de amor, era a Tiffany…

   El vehículo pierde empuje después de cuatro horas ininterrumpida en la vía, de noche, y enfila hacia la derecha, disponiéndose a aparcar cerca de una gran tienda cafetería, junto a una gasolinera con sus baños. La lluvia y la hora parece jugar contra la idea de bajar, pero el hombre a su lado parecía esperarlo.

   -Por fin, necesito estirar las piernas, un café y… -informa, sonriendo nervioso ante la mirada de Read.

   -¿Una meada? Estos baños son molestos… -señala con el dedo hacia la parte posterior del vehículo.- Por mi parte, me quedo. –bosteza y se acomoda, sonriendo leve, sabiendo que obliga al tipo a pasar casi sobre sus piernas.

   Habría sido tan fácil extenderlas manos, atraparle la cintura y sentarle en su regazo cuando lo hizo. La sorpresa que se llevaría, por la acción, pero más por la dura verga erecta bajo su bragueta.

……

   Después de una corta carrera bajo la lluvia, el sujeto llega al baño, todavía sintiéndose algo turbado por la presencia de ese hombre grande y fuerte, dominante, a su lado en el autobús; un sujeto que no se inquietaba por la cercanía, como sus piernas rozando. Mea, largamente, casi lanzando un suspiro y sonriendo beatíficamente.

   -Mierda, que polla tan pequeña, con razón te dejó tu novia. –oye la poderosa voz a su lado; sobresaltándose pega un bote y las últimas gotas de orina le mojan el zapato.

   -¿Qué dices? –exclama abriendo mucho los ojos, turbado por la sorpresa y las palabras, no le oyó acercarse. Allí estaba ese oso, meando también, a su lado en el largo urinario de pared, con una tranca larga, gorda, blanca rojiza y medio dura. Una buena pieza, reconoce con un estremecimiento que no desea admitir.

   -Esta si es una buena verga. –acota Read, continuando su exposición.- Con eso no puedes satisfacer a ninguna mujer; con una como esta la puedes hacer gritar de lujuria, y que los tíos sumisos se vuelvan putas gritonas cuando se las metes por el culo.

   -¿Qué…? –inquieto, presintiendo el peligro comienza cubrir su pene y alejarse. El otro, verga afuera, llenándose, le encara.

   -¿Nunca has querido saber lo que siente una zorra siendo bien follada? ¿Lo que es tener para ti la verga de un hombre de verdad?

   -No, yo… Lo siento, amigo, creo que me confundes y… -intenta alejarse, sabiéndose amenazado.

   -No estoy confundido para nada, sé que eres una perra tragona, y vas a chupármela. –puntualiza con el tolete totalmente erecto de emoción; alzando las manos cual garras se le va encima, atrapándole los flacos hombros y estrellándole de espaldas contra la pared.- Es hora de adorar la polla, puto, ¡de rodillas! –le ruge, haciéndole gritar alarmado, obligándole a caer.

……

   Desde que había sido transferido a esa celda, la vida de Daniel Pierce había cambiado mucho, sin que una sola palabra se hubiera expresado al respecto. Al tiempo que compartía la estrecha cama con Geri Rostov, continuaba dejándose crecer el cabello, el cual colgaba lacio y hermoso sobre su rostro y espalda; cuidaba la suavidad de su piel y se depilaba. El otro tampoco decía nada, pero le encantaba recorrer con las manos fuertes y callosas del trabajo en el taller su cuerpo blanco lechoso, atrapar con los labios sus pezones grandes, siempre erectos, y chupar de ellos, oyéndole y viéndole gemir y estremecerse. Y las tangas. Pequeñas, diminutas, bien metidas entre las turgentes nalgas. Sin embargo…

   Esa noche en cuestión, el rubio ex amante de Robert Read se encuentra solo en el catre, inquieto y asustado. Geri estaría cuarenta y ocho horas encerrado en aislamiento, y le faltaban todavía treinta y seis horas, por una violenta pelea en los patios. Alguien se había burlado del “muchacho que mantenía a la querida de Read”. Eso hizo que el hombre lo viera todo rojo y golpeara a dos antes de ser reducido entre varios, pero salvados por los guardias, quienes les llevaron a aislamiento por comenzar la pelea.

   Lo que inquieta a Daniel es que aquello no había sido casual. Lo supo, en la cocina, al recibir la visita de un guardia joven, latino, el cual le miraba de forma lasciva cada vez que se cruzaban. Intentó ignorarle mientras lavaba una enorme cazuela, pero el tipo le llegó por detrás, pegándosele de la espalda, empujando la pelvis contra su culo. Eso le hizo gemir, de sorpresa y disgusto.

   -¿Qué hace? –gimió, encerrado entre el lavaplatos gigante y ese tipo.

   -Tu marido está en aislamiento, así que pensé que andabas solita, princesa. ¿No te gustaría que te haga compañía? Puedo hacerte lo que él te hacía en ese baño. Oh, sí, los vi. Te vi como la puta que eres.

   -No, yo… -se asustó, una cosa era luchar con otros reclusos, pero un guardia…- ¿Qué hace? –bramó, porque el tipo, fuera de comenzar un leve mecer de caderas, elevó una mano que metió dentro de la braga color naranja, acariciándole el torso sobre la camiseta.

   -Mierda, qué tetas. –le oyó gruñir, al tiempo que apretaba. Y reía.- ¡Se te puso dura, mami! Mira que eres puta. –le gruñó junto a una oreja semi cubierta por el gorro con el cual ocultaba sus rubios cabellos.

   -No, déjeme. –bramo y se apartó, rojo de cara.- No quiero problemas con usted, yo…

   -Pero los tendrás si no eres amistosa, mami. Puedo enviar a tu marido al foso todas las veces que quiera. Aunque no creo que sea necesario, ¿verdad? No quieres que le pase nada, así que podemos arreglarnos. –le sonrió, tocándose el bulto sobre el uniforme.- Sé que te gusta esto, mucho, no hay que pelear. Piénsalo. Te conviene. Y te va a gustar. –y se alejó.

   Tragando en seco sobre la cama solitaria, el rubio supo que estaba en un problema. Otra vez. Y ahora Geri podía sufrir por su culpa.

……

   Mientras la lluvia, truenos y relámpagos hacen desistir a todos los del autobús de la idea de bajar y que lo mejor es esperar el reposte de combustible en la seguridad del vehículo, un hombre joven es atacado sexualmente en el sanitario. Prácticamente vestido, excepto por la corta y ajustada camisa que tiene desabotonada mostrando el fornido torso velludo, su panza dura, y la palpitante verga emergiendo de su bragueta, Robert Read se cansó de obligar al tembloroso y asustado sujeto a mamarle el güevo, atrapándole en un puño el cabello, con crueldad, haciéndole gritar, obligándole a caer sobre su barra de carne tiesa y chuparla, cubrirla totalmente con labios, mejillas y lengua, ahogándole, haciéndole tragar todo lo que de su pito salía. Sonrió entre dientes, con una mueca cruel, de pie, mirándole ir y venir bajo su control, metiéndosela hasta la garganta, dejándola allí para ver como esos ojos se llenaban aún más de lágrimas, ya no sólo de miedo o frustración sino de ahogo, con la cara muy roja, para retirarla, viéndola brillante de saliva.

   -Si, así chupa una verdadera puta. –le decía para atormentarle.

   Luego, y aunque el otro se negó y gritó, no oyéndole nadie, le desnudó a zarpazos, mareado de las ganas. El temor, lo desvalido del sujeto, le tenía caliente como predador. Bajarle el ajustado bóxer (seguro lo llevaba para sentirse sexy), le hizo arder. Su güevo goteó espeso líquido, listo para lubricar, como siempre, el apretado coño virgen de un mariquito reprimido. Uno como ese, al que pronto estaría reventándole el culo mientras lo usaba como a su puto. Con un “silencio, maldita zorra, o vendrán todos los del autobús a cogerte”, le atrapó la nuca, llevándosela hacia adelante, haciéndole caer en cuatro patas, posicionándose, de rodillas, tras sus nalgas.

   El tipo, todavía alucinado ante la realidad de lo que le ocurría, le gritó que no, que era una violación, ignorando cómo excitaba eso a Read, quien atrapándole el cabello nuevamente en un puño, haló dolorosamente haciéndole echar la nuca hacia atrás, gritando, y se la metió de golpe y porrazo. En ese momento si que el otro chilló. La cabeza de la gruesa, larga, tiesa y amoratada verga en un momento dado frotaba el redondo, cerrado y peludo culo para luego desaparecer dentro de él, con dureza. Y al clavársela así, indiferente a sus gritos y llantos, Read sonrió y lanzó un hummm, bajo y ronco, de puro placer al sentir las paredes de ese recto en llamas cerrarse violentamente sobre su tranca, combatiéndole. Se lo dejó clavado un segundo, no por piedad para con el otro, sino para disfrutar los temblores y espasmos de ese hueco virgen que ahora conocía del poder y dominio de un macho. Ese carajo ya nunca sería el mismo. Era un momento importante para toda marica reprimida que nacía a su verdadera naturaleza.

   Aspiró ruidosamente, eran extrañamente estimulantes los olores del baño que le llegaban mientras retiraba medio tolete, haciéndole gritar nuevamente. Le gustaban esos lugares aislados para sus juegos, ¡había tomado así a tantos sujetos! Desde sus quince años, como aquel amigo de la mierda aquella que fue su padre. En el patio que compartían las casas. En ese baño, en particular, por la hora de la noche y la tormenta, podía bombear todo lo que quisiera en ese coño recién estrenado, y ese tipito podía gritar, suplicar o llamar por ayuda todo lo que quisiera sin que eso le salvara de que su culo y su boca fueran usados. Sonríe diciéndose que era una pena haber tenido que matar a sus socios en aquella casa. De haberlos traído los tres harían fiesta con esa perra, se decía mientras le clavaba los dedos de una mano en la cadera y con la otra casi le aplastaba la frente contra el piso, mientras pintoneaba con fuerza su erecto y grueso tolete adentro y afuera del pequeño y ardido culo peludo recién estrenado. Los golpes eran sonoros, las flacas nalgas del otro se agitaban con las palmadas de su pelvis.

   -Ahhh, mierda, qué culo tan rico, cómo aprieta, cómo chupa… se ve que lo tenías hambriento de macho. –le ruge mientras le embiste con mayor rudeza y brutalidad, casi derribándole sobre el piso, mientras el otro solloza y gime.- Llamemos a alguien, a quien sea, tu culo necesita de más de lo que un sólo hombre puede darle. Vamos, grita, llama a alguien, que venga, que el olor a zorra que emana de tu coño lo vuelva loco. –le urgía entre dientes, azotándole con duras palmadas, intensificando los gritos ahora contenidos de ese carajo sometido a su bestialidad.- ¡Grita por ayuda, puta!

CONTINUARÁ … 61

Julio César.

ESFUERZO

agosto 23, 2016

AL CALOR DEL MOMENTO

LUCHA OLIMPICA CALIENTE

   -Entrenador… -jadea mientras brilla con sudor.- Ese hijo de perra me batió bastante la leche pero no se la tomó, ¿quiere?

CALIENTES LAVACOCHES

   Ese lavado es una mina; los chicos pagan lo que sea para verlos usar sus mangueras cuando juegan entre ellos.

PIDIENDO PLATANO

   Para mantenerse saludables, les dice que deben vigilar sus rutinas, pero en especial lo que comen. Y todos se preguntan, mirando fijamente, cuántos plátanos se meterá al día.

¿LA TELA?

Julio César.

ADIOS, RIO

agosto 23, 2016

LA BATALLA DE LA VALIDACION DE FIRMAS

MERIDIANO EL TRIUNFO DE BRASIL EN EL FUTBOL OLIMPICO

   Justicia.

   Aunque anteanoche estaba riendo y saltando como un loco, llamando y enviando mensajes cuando Brasil derrotó Alemania, ganando al fin la única premiación que le faltaba a su balón pie, la medalla olímpica de oro, amanecí tristón. Terminaron los juegos, la fiesta acabó. Los atletas volvieron a sus casas cargados de vivencias, algunos felices con el futuro seguro frente a sus ojos, otros con el sabor amargo de la derrota, aunque creo que no deberían. Dieron lo mejor, con orgullo representaron a sus países, cumplieron la misión así algunos digan lo que quieran. Aplaudí a gente que incluso fue contra los venezolanos, a quienes apoyaba de corazón, doliéndome sus caras de desencanto. Y me sentí feliz, como dije, por Brasil, ¿imaginan llegar tan cerca otra vez y no lograrlo como en Londres? Pero cumplieron, y Neymar estuvo allí, liderando el triunfo. Los aplaudí después de tanto tiempo, y a riesgo de que me crean, allá, un asomado. Fue una bonita fiesta, ¿lo malo?, el público que empañó la gesta.

JUAN GABRIEL, UN INESPERADO ADIOS

Julio César.

CITA

agosto 23, 2016

RECATO

DIOS CHICOS EN TANGAS ESPERANDO FIESTA

   Esperan por unos tipos que van a llevarlos a una fiesta, en la playa, llena de motorizados cachondos.

POBRE

Julio César.

LECCIONES CON SABOR A POLLO

agosto 23, 2016

COMPRENSIVO

UN MAMON A MANOS DE AMIGOS

EL EX DE SU CHICA ES DE CUIDADO

Julio César.

ESTIMULO

agosto 23, 2016

INDEMNIZADOS

ALIMENTANDO LA NECESIDAD

   El jefe sabía muy bien cómo recompensar el buen desempeño de sus ardientes vendedores.

MOMENTO GLORIOSO

Julio César.

LA MUD Y EL PRIMERO DE SEPTIEMBRE BAJO ATAQUE

agosto 23, 2016

EL TSJ Y LOS DIPUTADOS DE AMAZONAS

CAMPAÑA DE LA OPOSICION TIPO WILLIAM OJEDA

   La consigna es una: acabar, como sea, con la unidad.

   Nada estorba tanto al régimen en estos momentos como la estabilidad de la Mesa de la Unidad Democrática. Lo peor que le ocurrió a esta gente inepta fue que la impresión de la mayoría, el que la situación ya está realmente mal, la molestia con una dirección política violenta, corrupta e incompetente, coincidiera con la llegada de una dirigencia clara en el timón de la Oposición, cuyo mayor logro no fue simplemente reunir bajo un mismo techo a un país plural en lo ideológico y anímico, sino mantenerlos allí a pesar de los mil caracteres. Mérito particular de su Secretario General, el periodista Jesús Torrealba, quien logró que entendieran lo que el pueblo esperaba de ellos.

   A la resistencia de la mayoría a rodar hacia la miseria extrema que se nos promete, gente que toda su vida trabajó para pagarse lo que quiso tener, y la certidumbre de que ahora puede morir con extrema facilidad no sólo a manos de una inseguridad escalofriante (totalmente impune), sino de hambre o por la falta de medicinas básicas, se le suma un miedo idiosincrático, presenciar la destrucción física de lo que una vez se conoció con el exótico nombre de la República de Venezuela, en Sudamérica, la cual se cae a pedazos entre la basura y la ingobernabilidad. Todo ello orilló a mucha gente, de variadas ideas y creencias, a colocarse detrás del carro de la Oposición, para desgracia del aluvional movimiento que tomó las riendas del poder para mantenerse en él, cueste lo que cueste, mientras robaba, dilapidaba y cometía cuantos abusos e insensateces se lo ocurría (desde potenciar el hampa, armándoles mucha veces, a robar más allá de lo prudente, como lo era lo de la comida y medicinas).

   El descontento que supo encabezar, la brutal paliza que el régimen recibió en diciembre, en las parlamentarias (derrota gobiernera que temieron muchos e intentaron fuera frenada por la señora Tibisay “Maduro Cabello” desde el CNE con cuanta artimañas se les ocurrió), de mano de una organización liderada por la Mesa de la Unidad Democrática (la MUD), convirtió a esta en un blanco “militar” del gobierno de marras. No se pensó en rectificar las acciones que nos han traído a este desastre y a que la gente le diera la espalda al Gobierno, no, había que destruir a la MUD y al nuevo Parlamento nacido de los comicios decembrinos. Esa era la solución de estos cerebros vetustos y agotados por muchos años de ejercer viciosamente el poder. Simón Bolívar prevenía contra esto, pero no se le quiso escuchar. Que el 6 de diciembre, siete de cada diez electores prefiriera la opción opositora reunida en la MUD, que el país les dijera “hasta aquí con este modelo fracasado”, fue demasiado. Nicolás Maduro Moros, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, los generales de la derrota, no pudieron entender o asimilar la magnitud de sus fracasos, volviéndose contra la gente que les dio la espalda, desconociendo el voto mediante maniobras para anular a la Asamblea y “radicalizando” las medidas que nos llevaron al desastre.

   Con esa fórmula, y cuesta entender qué razonamiento les llevó a eso, pensaron que se recuperarían, cuando evidentemente sólo aumentaban la brecha, el rechazo del pueblo contra el Gobierno y el Partido, ese pueblo que ahora les reconocía como el cáncer que devora a la nación. Pero el régimen lo sabe, está claro que Venezuela no les quiere, y que en cuanta elección se haga saldrán con las tablas en la cabeza, por eso la señora Tibisay “Maduro Cabello” hace lo que puede para evitar el referéndum revocatorio, por ello el Tribunal Supremo de Justicia, que anuló a unos diputados elegidos por votación popular (el peor crimen contra la democracia), no sentencia que se repitan los comicios, y se juega con la idea de suspender las elecciones a gobernadores y alcaldes fijadas para este año. Si lo de diciembre fue terrible, cualquier resultado ahora les resultaría devastador, porque ¿cómo sostener entonces la fachada de un gobierno popular que representa al país en una guerra desatada por los ricos, la CIA y los Iluminatis?

   Sin capacidad para reaccionar, responder adecuadamente o resolver algo, se impuso la realidad, que es una y no se puede cambiar con palabras, promesas o cadenas (paja, pues): Venezuela, saqueada por el régimen y sus cómplices, no tiene dinero para mantener una economía de puertos, por lo tanto hay escasez, desabastecimiento, hambre y una terrible inflación. Todo estos males potenciado grotescamente cuando Nicolás Maduro Moros impuso su paquetazo de medidas neoliberales en enero para sacarnos de las venas abiertas a los venezolano lo que se robaron de las arcas nacionales, lo pedido prestado a los chinos y el excedente por el alto precio del petróleo (no dejaron ni las liguitas que ataban los fajos de dólares). Eso calentó la calle con mil protestas, por el hambre mayoritariamente, que fueron respondidas con brutalidad, no les quedaba de otra, quitándoles la máscara de régimen democrático ante la comunidad internacional (que hace tiempo no la tenían pero mientras podían sobornar a este aquí o allá, o se mantenían con valijas llenas de real a líderes vagabundos, el cuento se repetía). Las protestas, lo que se decía en la OEA y la ONU sobre las maneras autocráticas de un régimen que desconocía la voluntad popular expresada mediante el voto (les ha salido carísimo anular a los tres diputados del estado Amazonas, o sentenciar gente a años y años de cárcel porque al juez de turno “le parece que si hay delito” aunque no existan testigos confiables o pruebas materiales), les puso en la picota, y con esa paranoia en la que se mueve gente de esta clase, creo que temieron realmente una intervención internacional que terminara confiscando sus fortunas nacidas al amparo de la corrupción o las drogas, y que fueran apresados y encarcelados; ese miedo obligó al Gobierno a intentar la artimaña de antes, “reunirse para buscar el dialogo”.

EL DIALOGO DEL FASCISMO

   LA TRAMPA DEL DIALOGO CON EL GOBIERNO. La idea era reunirse para la foto internacional, que se viera y se dijera que nada era tan grave en Venezuela porque había comunicación entre los poderes (a lo interno se pretendía ensuciar a la MUD y a la Asamblea), y hablar paja, mucha paja, con el claro mensaje de que se continuaría haciendo exactamente lo mismo, y que si ya no se controlaba al Parlamento se le bypasearía. De esa barajita ya hemos tenido varías. Nadie se engañaba en la razón de la cita, el llamado al “dialogo”. Ah, pero la Oposición bajo una nueva dirección, les contestó: “okay, vamos a dialogar, pero antes me sueltas a todos los que detuviste por razones políticas, que la señora Tibisay “Maduro Cabello” fije la fecha para la recolección del veinte por ciento de las firmas para llamar al referéndum y después nos sentamos” (Mandela no aceptó salir de su celda hasta asegurar la libertad de todos los que estaban presos con él). Esa no la esperaban ni el régimen, Rodríguez Zapatero o Ernesto Samper, y la rabia les hizo ser poco elegantes. Eso sí, el curso de acción les quedaba más claro que nunca, había que salir de la MUD, acabar con esa reunión de voluntades, mientras se anulaba a la Asamblea Nacional mediante maniobras de un Tribunal Supremo de Justicia elegido a dedos por uno de ellos, por televisión (Diosdado Cabello).

   Así se despliega una brutal campaña desde los laboratorios del G2 cubano, que de ñemeos está más consiente: se le daba con todo a un Gobierno incompetente (¿cómo no hacerlo?, ¿cómo argüir que no era responsabilidad de estos?, no tenían otra opción que hacerlo), se le señalaba de todos los males de la república… eso sí, compartiendo la culpa con la Mesa de la Unidad Democrática. Fingir que se ataca la casa, que el cañón apunta al techo, cuando la intensión es darle a la de al lado. El régimen, bajo la dirección del G2 cubano, está claro, sabe que peor no puede estar, que nadie les cree nada, por lo tanto la meta es hundir el prestigio de la MUD, acabar con esa cohesión de voluntades bajo una misma meta. Destruir la unidad.

   Así vemos como los medios de comunicación se llenan de “independientes” que hablan del régimen pero sentencian que la MUD es igual. Las redes sociales se ven inundadas de presuntos opositores bombardeando a la Mesa de la Unidad Democrática por esto y aquello, pero la sensación con unos y otros es la misma, que trabajan en conjunto con el Gobierno. Acusando a la MUD de “sospechosa pasividad”, exigen salir a las calles en un gesto sin retorno, descubriéndose de dónde proviene la idea, sin contestar el “bueno, si, ¿y luego qué?”. ¿Paralizar el país?, ¿más de lo que está? ¿Dejará la gente de hacer cola, opositores o no, para que sus hijos coman porque “no hay retorno”? ¿Acaso no se paralizó el país en el 2002, cuando todavía habían empresas, universidades y empleos productivos y no acontecía todo este desastre que obliga a buscar el cómo sobrevivir otro día, literalmente hablando? ¿No se sacrificó al país en ese entonces por el ansia de poder de un solo hombre? ¿Qué significaría un paro hoy cuando no queda nada y ahora sabemos de cierto que en lo referente al régimen, el país puede arder y despedazarse, ya que nada le importará mientras sigan “al mando”? ¿Acaso lo ignora esta gente? No, es parte de la operación contra la MUD.

   Sin embargo, la campaña más insidiosa, por sutil, necia y superficial, es cuando critican, atacan y exigen saber por qué la MUD y la Asamblea Nacional no pierden años discutiendo si pueden o no destituir a Nicolás Maduro Moros por extranjero; el por qué no se le exige que presente las pruebas de su nacionalidad cuando la ley dice, que para presidente de Venezuela específicamente, no puede ser un extranjero (olvidándose momentáneamente el férreo control de los dictadores cubanos sobre lo que se hace o no en este país). El simple planteamiento resulta idiota, pero cumple su función, sirve para atacar a la Mesa de la Unidad Democrática y a la Asamblea Nacional, acusándoles de “colaboracionistas”. El montarse en esa estrategia divisionista, fútil, sólo conseguiría consumir tiempo, el tiempo y la energía que hace falta para demostrar al mundo que toda Venezuela está en contra del régimen y de lo que hace, quitándoles toda representatividad de manera comicial, el arma de los demócratas. Serían días y días, semanas y semanas de discusiones sin que se llegue a nada, pero exigen que por ahí se vaya.

   En la práctica sólo veríamos que las consultas se dilatarían hasta el infinito para que el Tribunal Supremo de Justicia, santificados su nombres para ese cargo por el hombre al que se investiga, diga que tal cosa no es procedente, más o menos por allá, en el 2018, 2020, o más, mientras el país sigue rodando cuesta abajo en su caída. En líneas generales, librando el panorama de polvo y paja, tal campaña, la maniobra, no afectará al régimen como no sea hacerle ganar tiempo para recuperarse… pero si desprestigiará a la MUD en el intento, por perder el tiempo y no conseguir nada (por supuesto, como cualquier retrasado mental podría decir, el Tribunal Supremo de Justicia jamás sentenciará algo que vaya contra la mano del amo). Hacerlo sería caer en un interminable juego de “nunca decidiremos nada”; y por el otro lado, no hacerlo y exigir comicios como se hace ahora, los coloca como “cómplices”, según la campaña del G2 cubano y los dizque opositores de internet.

MARIA CONCHITA ALONSO

   Lo curioso son las voces duras y claras, antichavistas antes, antidesastre ahora (la denominación para Nicolás Maduro Moros) que se suman a esta campaña. Patricia Poleo es una, María Conchita Alonso es otra. A ambas las amo. Las dos exigen, con velada acusación, que la MUD entre en dicha batalla. Pero en el caso de estas damas logro disculparlas porque ellas están afuera, han perdido contacto con la horrible y brutal realidad venezolana (jueces que condenan gente porque se les ordena por televisión, bajo la base de que “les parece que hay delito”; o desconocer abierta y frontalmente la voluntad popular expresada mediante el voto, el crimen mayor contra la democracia). Comprobamos, no sin sorpresa, que fuera de nuestras fronteras cuesta mucho imaginar lo que está ocurriendo. Y si eso pasa con ellas que son venezolanas (María Conchita lo es para mí), ¿qué queda para argentinos, chilenos, brasileños? ¿Cómo exigirles a ellos que entiendan (que no colaboren o sostengan un  brutal régimen como este) cuando los venezolanos no pueden?

   Que en Venezuela la gente esté escarbando en la basura buscando comida, o que los padres se acuesten sin cenar para que los hijos se lleven algo al estómago antes de ir a la cama, es incomprensible para extranjeros que oyen de la Venezuela petrolera a la cual le entraron en doce años los mayores ingresos en toda su historia por excedentes de los precios petroleros. Aunque supongan o imaginen que estos revolucionarios de izquierda no son más que unos simples y vulgares ladrones, ¿cómo puede nadie creer que se robarían hasta el último centavo, quedándose sin crédito? Ahora, que gente dentro del país sostenga esta bandera de perder años discutiendo cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler, digo, la nacionalidad de Nicolás Maduro Moros, sólo puede interpretarse como mala fe, un deseo manifiesto de atacar a la unidad opositora mediante la agresión a la Mesa de la Unidad Democrática, para quitársela al Gobierno de enfrente, y de cerrar un Parlamento que, como único poder independiente, es incómodo.

   Es que, hasta casi daría risa si no fuera algo tan grotesco y ramplón, ¿pedir que se exija saber la nacionalidad del señor Maduro Moros? ¿Ante qué organismo, poder o institución se va a pedir eso?, ¿qué organismo o institución suponemos que va a exigir que presente sus documentos o quedará automáticamente descartado? ¿El Parlamento, donde se discutirá y discutirá para que el Tribunal Supremo de Justicia diga que no procede? ¿Lo investigará la Fiscalía General de la República, con la señora Luisa Ortega a la cabeza, que alegremente reconoce que de cien delitos se investigan ocho pero que para perseguir estudiantes, bodegueros y políticos de oposición si hay tiempo? ¿Quién va a evaluar las pruebas que se recabaran y decidirá apegado a la ley?, ¿ese Tribunal Supremo de Justicia que no encuentra en qué pozo de vicio revolcarse y que debe su nombramiento a la voluntad del partido político de ese señor? ¿Lo desproclamará la señora Tibisay Lucena, digo “Maduro Cabello”, cuando no ha habido irregularidad que no haya cometido para mantenerse ella misma en el cargo? Y en el caso de que el país diga “bueno, si no presenta las pruebas de su nacionalidad tiene que irse”, ¿cómo se le saca? ¿Acaso creen que avergonzado por el llamado de la gente se irá, él que desconoció los resultados electorales del 6 de diciembre? ¿Lo va a sacar un ejército desmoralizado, acusado de represión, de conductas delictivas y de manifiesto entreguismo de la soberanía? ¿Volverán las protestas de calle del 2014, fecha cuando se demostró que no les importaba agredir, torturar o asesinar a quien fuera, sin que se consiguiera nada como no fuera que alguien se preguntara qué pasa en ese país, un pobre consuelo para los muertos? ¿En verdad la gente es tan necia? No, todo es parte de la campaña desplegada para destruir a la Oposición organizada.

   Incluso hay quienes hacen esos llamados a la violencia, así, abierta y claramente, permitido porque ayuda en estos momentos al régimen (si Henry Ramos Allup expresara algo parecido ya estaría en una mazmorra), porque no seguir esa línea de “fuerza” “debilitará a una MUD complaciente”; pero de hacerlo, la excusa gubernamental estará servida en bandeja de plata de cara a la comunidad internacional. Mediante represión se impondrá mientras alegarán que enfrentaban la desestabilización de gente no democrática en sus apetencias (la vieja receta cubana, llegada de la Rusia de los años cincuenta). Al final tendríamos un país extraño, donde se mueven fuerzas que no se entienden, que la gente pelea por cuestiones curiosas, por lo tanto es posible que un gobierno popular que prometía repartir las riquezas sí esté siendo atacado por grupos que desean mantener sus privilegios. Eso sí, la MUD quedaría señalada como un grupo violento, y quién sabe si no con el mote de terrorista. Lo repito, es la receta cubana que viene de la antigua Rusia estalinista.

   Lo interesante, para quienes gusten de estas curiosidades sociales, será constatar cómo se radicalizaran los histéricos llamados en nombre de una “verdadera oposición” (nuevamente la “unidad” de gente como William Ojeda), para que se deje sola a la MUD mientras más se acerque la fecha del primero de septiembre. Cosa necesaria, deben desprestigiarla como sea para que no logren reunir una mega marcha para ese día, y que no se vea una multitud exigiéndole a la señora Tibisay Lucena, digo “Maduro Cabello”, la fecha para la recolección del veinte por ciento de las firmas y del referéndum. Les aterra que el mundo vea que el país acompaña a la Oposición, abandonando definitivamente a un régimen brutal, corruto e incompetente que le engañó. Al régimen le horroriza que la presión de los partidos políticos, la sociedad civil y los estudiantes organizados en plan de lucha (estos salieron a las calles cuando el difunto Hugo Rafael Chávez Frías, pasándose el sentir del país por el forro del paltó, cerró RCTV, y desde entonces no han regresado a las aulas), persistan y logren por presión que se realice la dichosa recolección de firmas y el referéndum contra el pasado (la receta de este socialismo de marras fracasó hace ochenta años, y de allá para acá sigue igualita).

   Porque ahora les atormenta la posibilidad de que para dicho llamado del veinte por ciento, un país arrecho de tantas trácalas y piraterías sin sentido, donde no se ha rectificado nada, ni una sola de las causas que nos han traído a este desastre, se recoja un cuarenta o cincuenta por ciento de firmas llamando al revocatorio, lo que en sí ya sería una revocación de hecho. Contra estas posibilidades, una marcha multitudinaria el primero de septiembre (allá nos veremos, mis viejos amigos de marchas), y una recolección de firmas que sobrepase lo exigido, se enfilan todas las baterías del Gobierno. Hay que intentar que la gente se divida, que se fraccione en muchos grupos, controlables, sin poder real, que no escuchen las convocatorias de la MUD. El G2 cubano sabe lo que tiene que hacer, juegan a esa carta desde que Stalin les dio la fórmula que atrapó y condenó a los países de la Europa del Este al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el uso de los quinta columnistas dentro de cada nación atacando a los rivales del régimen comunista externo. Aquí se unen a una voz, aunque expresen estrategias de “luchas” variadas (buscando la fragmentación de las voluntades), en un solo mensaje: “No, no sigan a la Mesa de la Unidad Democrática; no los escuchen, no hagan lo que dicen… No nos revoquen”.

EL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA DESCONOCIENDO EL VOTO

   Los ataques contra la Asamblea Nacional son de igual intensidad y fines, pero más costosos para el régimen. Tener que violar la Constitución abiertamente, ordenarle al Poder Judicial qué hacer, intentando someter al Poder Legislativo, les aparta más y más de la comunidad democrática, con el peligro de la bendita Carta siempre presente. Perdido el favor popular, sin dinero para comprar voluntades, la gente empujada por el hambre en contra de quienes le reprimen y con la Oposición política fortificándose día a día bajo la bandera de “esto no se aguanta más”, al Tribunal Supremo de Justicia no le queda otra alternativa que cumplir el mismo trabajo de los tribunales de le Alemania nazi. En Venezuela se ha llegado a la aberración de sostener que un grupito de personas nombradas en unos cargos por un sujeto tiene más poder que el voto de todo un país. A eso ha tenido que arrastrarse en su agónico final el Socialismo del Siglo XXI, uno que parece será muy corto. De esto se saldrá, luego estos delincuentes (delincuente, dícese del que comete delito), tendrán que afrontar las consecuencias de sus actos como el resto de los malandros.

PRIMERO DE SEPTIEMBRE, ¡QUÉ MIEDO LE TIENEN!

Julio César.

INTERES EN LA RUTINA

agosto 20, 2016

PRIMEROS TRABAJOS

   Era un espacio muy visitado…

   ¿Era tan ingenuo como parecía? Feliz va explicando cómo hacer para alcanzar el máximo rendimiento muscular, por lo que usaba la pequeña, sexy y putona pieza. No para exhibirse sino para mostrarla la mayor cantidad de cuerpo trabajado. O eso decía, que por eso lo hacía, porque más de uno ha contado que cuando termina, creyendo que ha desconectado, a salvo y oculto, baja una manota, aparta la tirita y se soba con dos dedos el…

……

   Bien, el corto es un poquito más largo que esto, no mucho pero si es bueno, y en la onda del deporte… de alguna manera. Si les interesa ver a un tipo grande explicando cosas con un hilo dental chico, vayan a: CUBRIENDO LO JUSTO

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

Julio César.