ESA FALTA DE MEMORIA DEL VENEZOLANO…

TIEMPO LIBRE… SIN INTERNET

bolivar-ecuestre

   De Historia y de cuentos de camino…

   Mucha gente me pregunta si no mantengo una página facebook activa, o el por qué no afilio gente. La tengo únicamente para buscar a personas de las cuales tengo curiosidad por saber qué fue de sus vidas, amigos a los que les perdí la pista hace añales, dentro y fuera del país; o recibir avisos de panas que envían notas de un punto distante, o ex compañeros de clases que en su momento me intrigaron sus destinos, como cierta señorita Mastrangioli, cuyo apellido estoy usando en un cuento. Pero tengo esa cuenta, casi única y exclusivamente para responder comentarios y artículos aparecidos en la prensa sobre, cómo no, la situación del país. Para prácticamente más nada.

   Y si hay una cosa que me ha llamado la atención es la curiosa falta de memoria sobre el pasado inmediato de mis conciudadanos, incluso de gente que apoya con garras y colmillos esta o aquella postura. Es casi imposible entender que viviendo el desastre que padecemos cada día, halla quienes respondan “es que antes era peor”. Y si, existe la tendencia edulcorada de mirar con buenos ojos el pasado, en todos los relatos antiguos, todos los pueblos hablan de una era de oro cuando la humidad lo tenía todo, inclusive felicidad, cosa que es muy cuestionable. Unos trozos de cerámicas escritos mil y picos años de antes que la Biblia, en Sumeria (cuna de la civilización), fueron traducidos por gente seria que no veía en cada palabra un disparate, y lo relatado, fuera de normar leyes para la vida en mancomunidad, y el nombre de los linajes de los reyes, eran historias sobre padres quejándose de la falta de compromiso de los hijos, que no obedecían sus mandatos ni guardaban la devoción a los dioses. Hace más de seis mil años las quejas ya eran las mismas, aunque todos hablan de esa edad pretérita donde todo si era bueno… aunque fue destruida por esto y aquello. Así que eso de mirar el pasado con ojos de añoranza puede ser una trampa, pero lo que es innegable es que antes la gente no se moría literalmente de hambre en una Venezuela que trabajaba, o de enfermedades controlables por falta de medicamentos porque un régimen no sólo se embolilla hasta el último centavo del erario nacional sino que lleva años, años largos, incumpliendo los pagos con proveedores que ahora pasan factura.

   Sí, siempre hubo gente que quedó por fuera del sistema, pero en buena parte eran aquellos que no pudieron o no supieron cómo competir con otros. Quien no se preocupó en estudiar, aprender un oficio o buscar trabajo, siempre le fue mal. Le va mal, aunque le envíen una bolsita de comida de vez en cuando, y le irá peor, porque su maldición descansa sobre su propia existencia, aunque culpe a otros y sienta que todos le deben algo. El lenguaje del fracasado. No, Venezuela no siempre pasó hambre, no a estos niveles, pero la cartilla de los déspotas…

   …Hace su trabajo, convencer a la gente de que esto siempre ha sido así de malo, o que antes era peor, y que todos deben aceptarlo, bien calladitos, y continuar por el mismo trecho. Es un viejo recurso del fascismo, esos pequeños grupos que usufructúan todo el poder políticos, económico y de represión oficial, nada nuevo bajo el sol. Lo grave es que tantas personas hayan caído en ello.

   Esto lo comenté ya por ahí, en otra parte, una vez, bajando en autobús de Caracas a Guatire, me tocó escuchar a un señor mayor sostener que la política petrolera del gobierno de Hugo Chávez era la mejor del mundo… aunque tomó la quinta empresas mundial mejor gerenciada del ramo y la destruyó, dejándola arruinada, endeudada e inoperante. Sostenía ese señor que en tiempos de Juan Vicente Gómez (el dictador andino que capó al resto de los caudillos levanticos que no dejaban que la república cuajara), los gringos nos daban un centavo por cada barril de petróleo que se llevaban. ¿Será cierto?, no lo sé, lo que sí es cierto, y ese señor que era mucho mayor que yo parecía no saberlo (y bastante hablador de paja que era, el viaje se hizo largo e insoportable escuchándole marear a su vecino de asiento), es que Juan Vicente Gómez pagó la deuda externa que Venezuela venía arrastrando desde las guerras de Independencia, para celebrar el primer centenario del natalicio de Simón Bolívar.

   Sin hablar tanta paja, el viejo dictador canceló ese lastre que no nos dejaba llamarnos pueblo soberano, como muestra de respeto a nuestra mayor figura en el imaginario de la patria. Fuera de levantar carreteras e incluso modernizar al ejército venezolano, para que dejara de ser una montonera a lomo de burros, levantando incluso una fuera aérea. Con, según el señor hablador ese, un centavo de dólar por cada barril que los gringos se llevaban. Estos ladrones inútiles, con doce años de excedentes petroleros, que originaron un chorro de petro dólares como nunca antes se había visto (doce años de precios por las nubes), que a los sauditas les alcanzó para juntar casi novecientos mil millones de dólares guardados en un pote para tiempos malos, aquí no dejaron nada, no hay con que pagarle a los proveedores y Venezuela agoniza de hambre mientras se intenta disimular tal hecho.

   Quienes no aprenden de los errores están condenados a repetirlos una y otra y otra vez, como una maldición (mientras se busca a quién culpar), y ¿cómo aprender si no se sabe de lo que se está hablando, cuando no se recuerda? Pero esto no es accidental, es la maquinaria de un modelo fascista puesto para perpetrar al grupito en el poder, independientemente de lo que la gente diga u opine, si es que se le deja.

Julio César.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: