SENTIR, SONREIR, VIVIR…

 ЛЮБИ МЕНЯ

   La siguiente es una historia presentado por un amigo de la casa (y aún me queda otro, lo siento, estoy pendiente), J, y no sé dónde colocarlo. Técnicamente no es un relato de malditos, tampoco uno totalmente rosa, aunque ahí lo ubicaré por ahora. Tendré que buscarle su espacio (si cumple y la continúa). Trata sobre un grupo de chicos que son amigos, que aman, discuten y que se odian por momentos, pero que, en esencia, andan algo calentorros como siempre se está a esa edad, una donde todo parece demasiado grande, intenso, las ilusiones y los conflictos. J, arriesgándose, lo escribe en primera persona. No es fácil. Pero, como si eso no fuera suficiente reto, lleva dos personajes, hasta ahora, como protagonistas en primera persona. Dos personas cuentan su historia. Veremos qué tal. Lo que llevo leído me gustó porque están todas esas pinceladas de sensualidad y cotidianidad. Nos presenta a un chico, Dani, y alrededor de este, llegan los demás, incluidos los dos personajes en primera persona. Y no sé si lo hizo adrede o no, pero no da suficientes datos y uno está preguntándose “¿y a quién se refiere aquí?”, hasta que el mismo texto da la respuesta. Me costó leer un rato para entender (y todavía no sé si señalarlo o no, pero el daño está hecho), que los chicos a pesar de lo salidos que son, modernos y pretenciosos de sus cuerpos, unos no saben que otros gustan de los chicos, y estos aún no lo han dado a saber, y hasta como que temen sincerarse. ¿No lo hace de lo más interesante? Tampoco me envió un título, así que este es provisional. Recibámoslo con una sonrisa.

……

De J.

   Un mundo enorme y hermoso, allí, para ti…

   Hola, me llamo Daniel Álvarez, sin embargo todos me llaman Dani. Vivo en Madrid, tengo 16 años y voy a empezar primero de Bachillerato… Soy un chico normal… creo yo, me gustan la música house, la tecno, la buena ropa, ir de fiesta, beber de vez en cuando (aunque no fumar), salir por ahí con mis amigos. Si, un joven normal, me parece. Soy de estatura media, tal vez un par de centímetros más alto, tengo el pelo entre rubio y castaño claro, más o menos corto, con una pequeña crestita, ojos verde profundos y la piel blanquita, todo herencia de mis abuelos suecos, además la gente dice que tengo una bonita sonrisa. Consciente de mi apariencia, y por la edad, creo, me preocupo lo suficiente de mantenerlo a tono.

   Por ello, mis amigos y yo comenzamos a ir al gimnasio el año pasado y, si a eso le unimos los entrenamientos del equipo de futbol, al que vamos desde los trece, pues me gasto un buen cuerpo. Estos amigos son montañas de músculos, sin embargo el mío es más bien fibrado, los músculos se me marcan bastante pero no tienen el volumen de los de ellos, aún así estoy bastante bueno y por eso no me achanto a la hora de presumirlo… ¿Qué más, qué más puedo decir de un chico que se inicia bien en esta agitada vida que pienso vale la pena vivirla? Toco el piano desde los cinco años, dado que tengo bastante talento y aunque ya no practico con él aún puedo tocarlo con maestría. ¿Quieren saber más? ¡Ah, sí!, se me olvidaba, soy gay…. Y creo que ya está todo dicho.

   Ahora vamos a empezar con mi historia y la de mis amigos.

   El sonido punzante del despertador me despertó de golpe, sacándome de un sueño que se me olvidó nada más abrir los ojos. Bostecé y me levanté, la típica erección matutina fue la única que me dio los buenos días, estaba solo en mi cama y en casa. Apagué el despertador mientras me metía la mano en los bóxers y acariciaba mi polla, sintiendo el suave y rico estremecimiento del contacto. Miré el baño y luego la hora del reloj mientras pensaba. Hoy era el primer día de clase y no convenía llegar tarde, pero obviamente una paja era tentadora. Al final, para matar dos pájaros de un tiro me decidí a hacérmela en la ducha.

   Sin dudarlo más salí de mi habitación y me metí en el cuarto de baño. Era grande al igual que el resto de la casa. Vivíamos en una urbanización en Madrid y los pisos era grandes. Me miré al espejo y admiré mi cuerpo. Estaba bueno, reconocí con una sonrisa (lo había notado en muchas miradas), los músculos se me marcaban bajo mi piel blanca y las venas se adivinaban en mis brazos, me saqué la mano de los bóxers para admirar mi mayor orgullo, mis abdominales, eran súper duros y súper definidos. Mientras mis amigos presumían de brazos o de pectorales, yo me derretía con mi tableta de chocolate. Mis amigos también tenían pero las suyas no estaban tan definidas como la mía, además sus abdominales estaban enmarcados por músculos mientras que los míos parecían estar cincelados en piedra. Me bajé los bóxers mientras sacaba músculo en el brazo, el bíceps se tensó y abultó, no una bestialidad como a los cabrones de Sergi o Alex, dos de mis amigos, pero si alcanzaba un tamaño más que respetable.

   Mi polla cabeceó un momento amenazando con descender y me la miré, era grande, no un súper pollón pero si superior a la media, se le marcaban una par de venas que acaricié con el dedo, jugueteé con la punta y con un último vistazo al espejo me metí en la ducha. Abrí el agua caliente y aguante el chorro ardiente con decisión, no quería que se me bajara la polla. Cuando mi cuerpo se acostumbró a la temperatura me metí por completo bajo el chorro, el agua acarició mi musculoso torso y rodeó mi polla, mis abdominales relucían por el agua. Sonreí atrapándomelo con una mano y comencé a agitarlo, primero de forma lenta dándome tiempo para seleccionar al objeto de mi paja… Cerré los ojos mientras me decidía, tal vez Sergi que estaba súper bueno o Gabi que tenía unos músculos enormes, o Alex que me gustaba desde los trece… Al final me decidí por James, el hijo de diecisiete años de la familia inglesa que me acogió en mi viaje de verano a Inglaterra, por un curso de inglés. Su rostro, su sonrisa, su voz, sus manos…

   Había sido mi novio durante todo el verano; un amor que llegó… De lo que, en buena medida, tratará mi historia.

……

   Carlos cerró las manos en puños, sus brazos temblaron, todos se quedaron callados, las broncas entre Adri y Carlos ya eran conocidas. Antes habían sido muy buenos amigos, sin embargo, hace unos tres años se dejaron de hablar, pasaban uno del otro de forma clara, y ni se miraban a la cara; pero desde hace dos años dejaron de ignorarse para empezar a discutir. Peleaban por cualquier cosa, cada uno oponiéndose al otro hasta en las cosas más tontas como por ejemplo si un examen debía ser un martes o un miércoles. Nadie sabía por qué de esa animosidad entre chicos que fueron amigos, y cada vez que le preguntábamos a Carlos se ponía a la defensiva y no soltaba prenda, ni siquiera cuando se emborrachaba.

   -He dicho que te quites. -repitió Carlos, sus brazos abultaron duros y su espalda se tensó, nadie decía nada.

   -Vamos a la misma clase. -respondió Adri, pasando por completo de Carlos.

   -¿Y? -preguntó mi amigo

   -Que no deberías presentarte, el primer día, sin camiseta. -respondió Adri, señalándole.- Ya no estamos en la piscina…-dejó la palabra en el aire y su mirada se oscureció increíblemente.

   -No, ya no estamos en la piscina. -replicó Carlos, y su voz me sonó por un momento increíblemente triste, sus puños se destensaron y cogió la camiseta que asomaba por sus pantalones medio colgando, y se la puso.

   Adri le observó y de nuevo, como era frecuente, su mirada relució con el desprecio. Se dio la vuelta y se metió dentro con paso tranquilo, sus amigos le siguieron mientras pasaban a una prudencial distancia de Carlos.

   Nosotros nos quedamos parados allí, algo confusos e incómodos, al igual que nuestro amigo. Alex se acercó a Carlos y le pasó el brazo por el hombro

   -Vamos, tío. –dijo revolviéndole el pelo.- No dejes que ese gilipollas te amargue el día.

   Carlos se rió aunque su risa sonó forzada, y se metió dentro. Noté que Sergi me empujaba suavemente, aún con su barbilla apoyada en mi cabeza. Me metí con él… Subimos a los pasillos superiores y cada uno se metió en su clase para ver a los nuevos profesores y los horarios. Yo me dejé llevar por las ilusiones del primer día. Siempre era un reto, las clases nuevas, profesores y compañeros, compartir clases con unos, con otros no. Buscando con la mirada.

   -Hey… -me saludó Valle, saliendo de su última clase.

   -Hey, oye, ¿has visto a Dani? –pregunté finalmente, no le había visto en todo el día, ni en salones, pasillos o la cafetería.

   -Joder, se me olvidó que estaba de regreso. –comentó Valle, que seguía mi rumbo.- Tenía unas ganas de verle increíbles…- me miró- ¿Y qué tal está?- comenzó a andar

   Yo sonreí estúpidamente. Dani era mi tema preferido de conversación y con Valle no tenía que romperme la cabeza para sacarlo

   -Un poco moreno. –respondí.- Y más alto. -Valle se rió.

   -Pienso dejarle sin aliento de un abrazo. -dijo sonriente.- Llevo todo el verano sin verlo…

   -Tampoco ha cambiado mucho. -agregué encogiéndome de hombros.- A parte de la altura sigue igual; pensé que vagueando por Inglaterra habría perdido algo de forma pero sigue igual de bien. -sonreí sintiéndome estúpidamente orgulloso.

   -¿Sigue teniendo la misma tableta? -preguntó Valle, asentí, se detuvo.- Qué cabrón, por más que me mate en el gimnasio nunca la tendré como él. -se levantó la camiseta dándome una vista de su torso musculoso.

   Tenía una buena tableta, con los abdominales definidos, su respiración los marcaba más, su tono de piel le quedaba genial. Me relamí interiormente, Valle también era el que más se dejaba sobar, me acerqué y sin ninguna vergüenza le repasé la tableta con la mano, acariciando y presionando su torso durante un rato. Era grato y excitante. Valle se quedó quieto, levantándose la camiseta y dejándome hacer. Mirándome con una leve sonrisa, totalmente inconsciente al efecto que me producía. Estuve así durante un minuto más o menos, se me había puesto durísima. Así de ganas le tenía al cabrón… y a muchos. Con un último repaso le presioné los abdominales, tras quitar la mano le besé el pelo. Valle me sonrió

   -Y bien, ¿cómo me la ves? -preguntó en tono inocente.- ¿Más marcada?

   -Sí. –respondí, y de hecho era verdad.- Pero no será como la de Dani.

   -Me conformaría con la tuya. -replicó y me levantó la camiseta para ver mis abdominales, pasó la mano sobre ellos y los presionó, la palma dura y caliente, me sonrió cuando con un dedo bordeó mi ombligo. Mi polla, que comenzaba a bajar, amenazó con volver a subir ante su sobada, quería que bajara más la mano, sin embargo se apartó antes.- Hay que ir a clases, ¿no?

   Genial, pensé ahora tengo un calentón de la ostia. Para bajármelo un poco decidí alejarme un poco de Valle, quien, inconscientemente, no paraba de exhibir músculo. Llegamos a la salida y allí vimos a todos, Gabi estaba apoyado contra la pared, con Alex al lado, el primero tenía el móvil en la mano y el otro los brazos cruzados sobre el pecho; cerca de ellos estaba Carlos, otra vez sin camiseta. Valle gritó y todos se giraron y nos vieron, busqué con la mirada a Dani pero no lo vi. Carlos vino casi corriendo hasta donde estábamos y se fundió en un abrazo de oso con Valle, joder que se habían visto ayer. Gabi y Alex se nos acercaron y nos sonrieron, Alex volvía a llevar sus gafas de sol

   -¿Y Dani? -pregunté intentado que pareciera una pregunta casual.

   Alex indicó, con un cabeceo, la puerta del baño a unos cuantos metros.

   -Se meaba. -dijo escuetamente.

   En ese momento Carlos se separó de Valle, este al verlo sin camiseta, se cogió la suya y se la quitó dándome una increíble panorámica de su torso contrayéndose y estirándose, marcando todos esos músculos que me excitaban. Sacó la cabeza y se metió la mitad de su camiseta por el pantalón dejando la otra mitad al aire.

   -¡¡¡Valle!!! -bramó la voz de Dani.- Sabía que eras tú, cabrón.

   Nos giramos, Dani estaba en la puerta del baño. Valle se rió y fue corriendo hacía él, que se preparó para recibirle

……

   Vi a Valle venir a mi encuentro con su enorme sonrisa en los labios y su cuerpazo flexionado a tope, y me preparé para su abrazo de oso. Al llegar a mi altura extendió sus brazos y me arropó en ellos, mientras reíamos felices por el encuentro. Noté sus músculos rodeándome, así como sus pectorales flexionados que me servían de apoyo para la cabeza, me levantó del suelo como si no pesara nada. Sentí sus labios en mi pelo, besándome suavemente. Le correspondí como pude al abrazo, pero mis brazos solo pudieron rodearle un poco el torso, en parte por estar aprisionada en sus brazos, en parte por la anchura de este.

   Ya conocía a Valle y sabía de la duración de sus abrazos, así que apoyé mi cabeza en su pecho, sintiendo la dureza de la piel, su calor, su olor, esperando a que acabara. Tras unos largos segundos, Valle me volvió a besar el pelo y me dejó en el suelo. Me pasó el brazo por los hombros y me acercó a él. Yo le pasé el brazo por la cintura, los demás se nos acercaron. Tras una pequeña conversación decidimos salir por la noche, lo que significaba dormir bien la siesta para estar frescos. Valle me soltó y comenzó a pelarse de broma con Carlos; al final, y como, siempre tuve que apartar la mirada porque ver a esos dos tiarrones musculosos pelearse me ponía a cien. Salimos a la calle y cada uno tiró para su casa.

   Yo compartía urbanización con Sergi; Alex con Gabi y Valle. Carlos vivía en la urbanización de enfrente de la de ellos y por eso se iban y venían juntos todos los días. Sergi y yo vivíamos en dirección contraria, al despedirnos comenzamos a andar y pronto me giré a Sergi.

   -Tío, llévame. –dije. Este se rió.

   -Joder, ¿ya estas cansado? -preguntó medio en broma, medio en serio.

   -Va, anda, llévame. -supliqué, aunque sabía perfectamente que Sergi lo haría. Era un viejo juego entre nosotros. Uno que, mientras más crecíamos, más parecía turbar a cierta gente.

   -Vale. –dijo y me sonrió.- Pero recuerda que luego me tienes que compensar cuando lleguemos.

   -Pues, claro, ¿para qué son los amigos? –respondí colocándome detrás suyo.

   -Espera. -dijo y se quitó la camiseta, miré su espalda musculosa y como se flexionaba.- Me moría de calor…

   Sonreí, la garganta algo seca, y con un rápido movimiento me quité la mía y me subí sobre Sergi, a caballito, mi abdomen presionando de su espalda, nuestras pieles desnudas, mis manos en sus anchos hombros. Este me miró por encima de uno de ellos.

   -¿Te has quitado la camiseta? -preguntó, sus ojos fijos en los míos, su cuerpo tenso de repente, su voz tenía un tono extraño…

CONTINÚA…

Julio César.

NOTA: Esto estaba programado para subir anoche, pero es que el Internet es un desastre aquí.

9 comentarios to “SENTIR, SONREIR, VIVIR…”

  1. jcqt1213 Says:

    ¿A caballito, en serio? Si, ahora que hago memoria, recuerdo esos juegos. Fue bochornoso, pero una vez en gimnasia, saliendo mal del potro, un muchacho tuvo que llevarme cargado escaleras abajo. Dios, la de bromitas que tuve que aguantar! Es increíble, no describes a nadie más allá de atributos físicos externos, músculos, no sabemos si son chicos melancólicos, reilones, bromistas, listos o lerdos, y ya están estableciéndose como individualidades. ¿Cuál es el rollo con Adri y Carlos, amores frustrados? No lo digas!

  2. Adriangel22 Says:

    Amigo, es la primera vez que me atrevo a escribir un comentario. Lo hago mas que todo por las circunstancias del caso. Esta historia se llama Carpe Diem. Fue publicada hace unos años en una red española llamada Todo Relatos. El autor real se hacia llamar Rofacale. Solo te aviso esto para evitarte problemas a futuro.

    • jcqt1213 Says:

      Hey, hola, gracias por el aviso. Qué broma, déjame averiguar que pasó. Tal vez le entendí mal, sólo lo presentó y entendí que era suyo el relato. Tengo poca vergüenza para tomar historias ajenas, aunque siempre aclaro que no es mía e intento dar el nombre del autor y el título original para que quien lo desee lo busque y le agradezca el trabajo. Eso de mensajes por facebook es mucho más limitante que hacerlo por correo electrónico, tal vez perdí parte de la información de J. ¿Todo Relatos es español? No lo sabía, de allí salió, de hecho, la idea de los relatos de malditos, con los trabajos de capricornio67, al cual “invité” a estas páginas.

      • Adriangel22 Says:

        Por eso te estoy avisando. Se muy bien que tú dices cuando la historia no es tuya. Lo cual haces con esta, pero al dar el nombre del autor (en este caso un tal J.) me doy cuenta que quizá te estén tomando por tonto (que se nota que no lo eres a juzgar por los comentarios tan acertados sobre la política de nuestro país) al no darte toda la información. Es por eso que te digo esta advertencia para que evites problemas a futuro ya que creo (y no creo equivocarme) que Rofacale, el autor original, registró esta historia precisamente porque ya algunas otras personas se la estaban copiando sin darle el mas mínimo crédito. Saludos.

      • jcqt1213 Says:

        Gracias, por el concepto y el aviso, una vez pasé por un muy mal rato con un Padackles. Pero no creo que sea mala fe de J, seguramente no me llegó bien el mensaje (fue por facebook y llegó todo cortado y con emoticones), tal vez estaba versionando. Como sea, lo dejo así hasta aclararlo, ¿fue un buen relato? No lo he leído. Bien por el escritor, por registrar su relato, creo firmemente que cualquiera puede usar las ideas, frases o cuentos de quien sea, pero aclarando la fuente, o por lo menos no tomando para sí la autoría. Nos leemos, amigo.

  3. Adriangel22 Says:

    La verdad si fue muy bueno. Algunas personas lo criticaban porque en opinión de algunos, los protagonistas eran muy irreales (solamente porque tenían cuerpos de Diez, si, la gente es imbecil). Fue bastante largo, pero el desarrollo de personajes, en mi opinión fue muy satisfactorio, a pesar de lo que podría verse a simple vista, tiene trama y una muy buena. Lo único que podría medio criticar fue el final, porque lo sentí raro. Pero eso no quiere decir que haya sido un mal final. Saludos.

    PD: Me tarde en responder debido al caótico internet de este país. Como venezolano que eres, estoy seguro de que me entenderás muy bien. Los dias siguientes a tu respuesta no tuve y luego olvide que debía responder… un desastre.

    • jcqt1213 Says:

      Parece interesante, y a todo el mundo le gusta un buen relato, pero no lo he leído. En cuanto al físico de los chicos, bien, es ficción erótica, esas ligerezas y licencias literarias están permitidas, porque si no, ¿qué chiste tendría?

      • Adriangel22 Says:

        Totalmente de acuerdo. Personalmente disfruto de ese tipo de físicos jajajajajaja, oye, que yo tengo ojos pues y veo… una de las cosas que me encantan de aqui son las fotos debidamente tomadas XD y en la literatura, imaginar todo eso es parte del morbo, de la situación

      • jcqt1213 Says:

        ¿Y a quién no le gustan esas cosas? Por eso son tan fan de la productora MEN.com, a veces tienen tramas intensas en sus videos, también BROMO.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.


A %d blogueros les gusta esto: