Archive for the ‘ANIMIRANI’ Category

PREVISOR

octubre 11, 2018

RECONOCIMIENTO

   Hay quienes no dan puntada sin dedal…

   Escuchando la iglesia llenándose al lado, los dos hombres intentan no hacer ningún tipo de ruidos, a pesar de las ganas de gemir, de gruñir un “así, vamos, trágatela toda, carajo”, empujándola hasta esa garganta que si sabía ordeñarla, o los ruidosos chasquidos de las sorbidas. La escena respondía a una duda en la mente de todos los amigos del novio, el por qué eligió al otro, el chico gay del grupo. No era que le cuestionaran por eso, pero otros tenían más años de conocerse. La razón era simple, el guapo pillo le nombró padrino para que le ayudara, calmándole los nervios de última hora con buenas mamadas. Era la tercera de la jornada. Era grato contar, pensaba echando la cabeza hacia atrás y embistiéndole con las caderas, con alguien que cometiera incluso guarradas por ti. Por otro lado, bien drenado, tardaría un poco más en preñar a su nueva esposa en la cama.

Julio César.

VECINO AMISTOSO

octubre 9, 2018

RECONOCIMIENTO

   Debería haber uno así en todas partes.

   El vecinito tenía el deseo sexual más activo que nunca se había visto en esas residencias de carajos casados y solteros, a los que visitaba regularmente siendo bien recibido por los ya conocidos, o cuando va a presentarse con los nuevos, preguntándoles por sus rutinas de ejercicios que “te hacen ver tan bien”, sabiendo que eso esponja de vanidad a los sujetos. Y toca, soba, mete mano, hasta que sorprendidos estos intentan alejarle porque sus mujeres duermen una siesta adentro, o los panas esperan en el balcón para ver un juego. Pero cuando el chico quiere güevo, chupar y montarse, cabalgarlo y dejarlo completamente seco no hay quien lo pare. Y cuando lo expresa así, aún con la mujer en el cuarto o los amigos al lado, esos tipos se ponen cachondos y terminan dejándose probar. ¿El problema?, que a veces visita a quien tiene que hacer un trabajo de reparación y más tarde la mujer le grita porque no resuelve un coño. Siendo que si le tocó atender uno, y de los bien golosos. Claro, también pasan cosas, como este pana a quien le visita su cuñado, el cual tomaba una ducha y sale antes de hora. El chico, por suerte, tiene la solución, la cual expresa sonriente:

   -No hay problema, uno por mi boca, el otro por el culo y resuelto el asunto.

……

   Y si a un tío le gusta y tiene mucha HAMBRE.

PREVISOR

Julio César.

ERROR

septiembre 27, 2018

RECONOCIMIENTO

   Uno de esos pequeños dramas cotidianos…

   ¿Lo terrible del encuentro?, no dejar que un chico, otro tío, te la toque, la sobe y la trague, de punta a base, ordeñándola goloso con su garganta, y que se te pusiera bien dura en respuesta, después de todo era sólo bilogía, también la curiosidad, a eso habías ido, para ver qué se sentía, y a descargarte, claro, y que un chico bonito, de rodillas, de ojos picaros la deseara tanto te hizo sentir algo… contento, orgulloso. Bien, vale, algo vanidoso. Lo malo no fue escucharle y verle becerrear así, succionando como los buenos, como cachorrito hambriento muy necesitado de semen fresco y caliente. No fue verle cubierta la cara de esperma, la boca muy abierta para que le apuntaras, la lengua viciosa recorriéndose los labios y lo que recoge de los cachetes con sus dedos, porque debes reconocer que, de alguna manera, se veía bien así, a tus pies, degustando tu néctar como debe ser. Lo grave fue que resultó ser el hijo de la mujer con la cual comienzas a salir, gustándote mucho ella, picándote el ojo él cuando al fin se conocen en aquella cena. A lo tenso porque dijera algo, a lo incómodo del encuentro, vino el escalofrío cuando la mujer, mirando a su hijo, le preguntara:

   -¿No vas a pedir postre, cariño?

   -No ahora, mami. Más tarde me comeré un tazón bien lleno de cerezas en siete leches –respondió el maldito chico, mirándote y sonriendo abiertamente.- Nos acompañarás a casa por un café, ¿verdad?

VECINO AMISTOSO

Julio César.

DONES NATURALES

septiembre 14, 2018

RECONOCIMIENTO

   Todos nacemos con alguna ventaja…

   Parecía mágico, se cambiaba de ropas en un vestuario cualquiera fuera de su casa, o por las razones que fueran, como en ese caso, cambiarse para ayudar a unos panas a pintar una casa, y terminaban todos tocándole las enormes y duras nalgas, perforándole el agujero con un par de dedos, y a veces eran dos pares según el numero de tíos presentes. Y en cuando le tocaban el punto M, de marica, aunque se opusiera en un principio, pronto gemía y se estremecía, lo que le llevaba al resto, a las buenas y rudas folladas. Era así desde muchacho, cuando grandote, pero muy joven y guapo, los primos se dieron cuenta que tenía una pequeña pieza al frente y un enorme trasero que provocaba acariciarlo. Riendo, aquel verano, le dijeron que con eso nunca haría feliz a una mujer, ni lo sería por fallarles, que mejor le sacara el jugo al culo. O que lo sacara con él. Claro, cuando se creía heterosexual no le había gustado, pero a fuerza de trancas y chorreadas, ahora lo admite, lo acepta. Lo que en su adolescencia le hacía sentirse incómodo e inadecuado, era lo que hoy garantizaba su éxito sexual, determinando lo que ahora es. Y entre esos dos carajos, un amigo y un hermano de este, pasará su buen rato. La casa no la pintarán, pero si tomará bastante rica leche de esos dos carajos.

……

   Tal vez, dicho así, suene muy simple o feo, pero en cuanto algunos tíos toman la primera y gritan de excitada sorpresa, recibiendo en su interior toda esa esperma, indiferentemente de lo que digan siguen buscando más. Con los más jóvenes a veces ese es el problema a encarar; viven siempre con ganas, tan sólo necesitan de un buen DESPERTAR.

ERROR

Julio César.

RECONOCIMIENTO

septiembre 4, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Toda una vida de búsqueda…

   Mientras se tensa, jadea y contiene los gritos que quiere lanzar, que necesita para asimilar tanto placer, el hombre admite que es cierto, los años daban la experiencia y esta lo era todo. Toda una difícil vida como futbolista profesional declarado gay desde muy joven, resistiendo señalamientos, bromas y hasta discriminaciones mientras mamaba a esos comentaristas en las duchas, el culo se lo llenaban varios compañeros casados, y por ambos extremos le daban a veces algunos fans del equipo que en la cancha le gritaban cosas, lo mejor era entregarse a uno de esos compañeros o rivales que le han respetado como ser humano y que se toman su tiempo para hacerle alcanzar, sobre una buena polla, la gloria. Era agradable buscar a los chicos nuevos del equipo, en los bares o la calle, pieles lisas y tonificadas, pero estos sólo van a lo suyo, a satisfacerse ellos con su boca o en su culo, sin pensar en nada más. No como los que son como él, más maduros y experimentados, que se toman su tiempo para sentir y para dar placer, que desean gozar completamente y parte de ello estaba en hacer delirar de lujuria al compañero del momento. Después de todo, una buena vida es aquella que se aprende cómo vivirla.

DONES NATURALES

Julio César.

MAYORES PLACERES

julio 8, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Gustos culpables… a experimentar.

   Hay hombres que lo han probado y les ha encantado, la poderosa, excitante e increíble sensación de nalguear con cierta fuerza a su mejor amigo en esas duras nalgas, mientras este le tiene el tolete tragado hasta los pelos, lanzando un ahogado gemido putón en esos instantes, soltando saliva espesa, perdido en todo lo que goza. Aún más si ese amigo no esperaba, ni soñaba jamás en su vida de hétero, hacer algo como aquello… hasta ese momento. Es algo que ignora mientras chupa, es nalgueado y le escupen el agujero, abriéndoselo con un dedo (preparándole), al tiempo que gimotea sollozante y babea sobre la barra. Ahora que lo ha probado, todo ese sentimiento y lujuria, notando que había algo caliente en someterse a los deseos carnales de un macho superior, estaría dispuesto siempre.

RECONOCIMIENTO

Julio César.

COMPROBACION

junio 12, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Tíos que necesitan de un buen amigo…

   Cuando Marcos le dijo a su mejor amigo que sufría internamente, que sus relaciones con chicas no duraban porque le parecía estar volviéndose gay, que temía serlo, este, botando aire le dijo que era un idiota por llegar a su edad sin saberlo y que debía aclararlo o nunca sería feliz. Que lo mejor era salir de dudas. La primera prueba que le puso fue ir desnudándose mientras le preguntaba si los ojos no se le iban tras los machos que le parecían guapos, si no se le aceleraba el pulso cuando uno, sonriéndole, se le acercaba y lo abrazaba, o si no se ponía duro y en la cama se tocaba soñando con cualquier sujeto que jugara básquet con ellos, sin camisa, transpirado, oliendo fuerte. Con la boca seca ante las preguntas, y la pinta de su amigo, que bajándose todo ya parecía listo para que le dieran una chupada, no supo ni qué hacer o cómo fue que terminó de rodillas, alimentándose entusiasta de cada palabra que decía, sorbiéndolas con ganas entre buches de espesa saliva.

   -Amigo. -le dijo.- “Nadie se hace gay, lo eres o no; y lo eres aunque lo niegues, aunque te resistas ante ti mismo a reconocerlo. De qué clase, ¿pasivo o activo?, qué te gusta o prefieres, esto lo descubres a lo largo de tu madurez emocional, esa que mancaste intentado ocultarte. Pero si tuviera que adivinar, diría que eres del tipo apasionado que está muy hambriento de palo. Vamos a ver cuánto…”.

   Y haciendo equilibrio sobre su baja espalda, gimiendo, asombrado él mismo de las sensaciones que lo recorren, comienza a creerlo. A admitirlo. Si, puede que fuera…

……

  Pasa cuando otros notan más que uno mismo. Es cuando se llegan a los ARREGLO EN LA VIDA.

MAYORES PLACERES

Julio César.

REALIDAD

junio 5, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   ¿Qué se le hace?

   Todos sus amigos y conocidos lo sabían, y se reían secretamente cuando le veían pavonearse como un macho seductor; riéndose agudamente después, cuando se las sacaban, todas duras y pulsantes, tentándole (con ganas de que se tentara), y el carajo caía de rodillas como en trance, tocándolas, sobándolas, oliéndolas con ojos cerrados, lamiéndolas como si fueran el mejor helado, la más deliciosa crema. Adorándolas. Decidido a alimentar su alma con ellas. Era su verdad: amaba chupar vergas. Lo sabía desde los quince años, lo descubrió con compañeritos de la escuela, y lo comprobó con los amigos de su papá, que tenían las más suculentas.

COMPROBACION

Julio César.

PRACTICA

mayo 23, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Como con todo en la vida…

   Con el mensaje telefónico del negro Cruz anunciándole que le visitará esa noche en cuanto llegue a la ciudad, para darle lo suyo, y que viene con dos primos, emocionado pero algo agitado (¡la tenía inmensa ese negro!), el carajo lo ejercita, rítmicamente, de adelante atrás. Conteniendo pujidos y jadeos mientras lo abarca, lo siente, lo aprieta y experimenta… soñando ya con la venosa, cálida y latiente realidad de lo que vendrá durante toda la noche. Él rodeado de los tres negros bien dotados. Sonriendo en la rutina, recuerda lo que le dijera, años atrás, el novio de una hermana cuando tomó, por primera vez, en un descuido de esta y de la familia, su “inocencia”. Incómodo en ese momento, algo estrecho, el otro le dijo al verle estremecerse y escucharle gemir de gozo al ser penetrado, que si le gustaba tanto debía, por su bien, ejercitarlo.

   Aunque le avergonzara un momento escuchar esas palabras, debió reconocer por el camino, con velas, pepinos y dildos, que era cierto. Un buen coño de chico se hace, aunque se nazca con habilidades. El reconocerlo, y hacerlo, fue como un día de sol en una vida nublada. Y debía admitir, también, que era divertido ensayar en espera de sus machos, a veces enviándoles videítos recordándoles lo diestro que era y lo mucho que podía hacerlos disfrutar un buen rato.

   -Hummm… -se le escapa casi cayendo sentado, preguntándose si el negro Cruz intentaría, nuevamente, clavárselo al mismo que otro de sus invitados.

REALIDAD

Julio César.

BOTON

mayo 17, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Ubicación, ese es el truco.

   Mientras grita, se tensa, siente calor y oleadas de grata electricidad recorrer su piel, el joven atleta sabe que tendrá la corrida de su vida, otra, mientras esos dedos entran y salen, penetrándolo, tomando su lugar, controlándole. Aprieta los dientes mientras alcanza el clímax al tiempo que su padrastro sigue dedeándole. Estresado por los estudios, las prácticas de futbol, la rutina física y una novia que sólo le celaba y reclamaba, fue con el marido de su madre a contarle que le estaba costando mantener una erección. A su edad eso era un cataclismo total, explicándole el hombre que eso pasaba a veces. Y que pasaba y acababa en algún momento. Queriendo “ver” el problema le dijo que se pelara y se la cascara, y aunque avergonzado, pero más preocupado, lo hizo, teniéndola por nervios y vergüenza, más chica que nunca en su vida. La cálida mano ajena le sorprendió y ayudó, pero no tanto como ese dedo que entró expertamente en su agujero, alarmándole en un primer momento, haciéndole gritar luego al tocarle en un punto que puso todo en movimiento. Ahora, cada mañana y noche el tipo viene a ayudarle. Y ya le aguarda, todo cachondo y desnudo, separando las piernas, flexionando una rodilla. Esperando por ese dedo que siempre le asegura esas buenas y necesarias cargas.

PRACTICA

Julio César.

LA MUESTRA FRESCA

marzo 27, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Chilla de sorpresa…

   -Ahhh… Ahhh… Hummm… -gime mientras siguen pistoneándole la pepa que estimula se suelte la leche.

   -Cariño, ¿estás bien? –oye del otro lado de la puerta la voz de su mujer.

   -Si… si, car…Hummm… ¡Estoy bien, cariño! –grita a toda prisa.

   Recoger la muestra médica para el espermatograma siempre era un problema para el hombre que ni siquiera quería pensar que no pudiera producir buena similla para preñar a su mujer. Sabiendo eso, el buen doctor, todo un señor, siempre se ofrecía a ayudar a los remisos pacientes para recolectar dicha carga.

   -¿Ayudarme? –lo había mirado con desconfianza, y sospecha. A ese recio tío todo sonreído dentro de su bata blanca.

   -Claro, una mano para que el examen no sea traumático.

   Joder, ¡me la quiere cascar!; mira tú, todo ese tamañote y es maricón, pensó para sus adentros, separando las piernas, sin embargo, para que se sirviera.

   Y si, el médico le bajó el pantalón y el calzoncillo, tomando el asunto en sus manos, con un agarre duro, subiendo y bajando el puño. Y vino la mamada, que le asustó en un principio, pero en cuanto ganó en alcance, apretando y chupando, caliente y salivoso, le robó toda posibilidad de razonar. Aunque alguito pensaba: que la esperma saldría con saliva, ¿no se extrañarían en el laboratorio?

   Aparentemente si podía ser un problema, por lo que el galeno terminó la mamada y la estimulación oral. Para que llegara, y estallara en gloriosa y abundante entrega, la intentó con una montada, que ya no pudo ni detener.

   -Ohhh, doctor, ¿está seguro que es la mejor manera? –todavía pregunta, estremeciéndose y empujando su trasero contra la barra que le taladra. Justo cuando chilla y estalla.

   -¿Preguntaba? –la respuesta viene con cierta burla. Como experto sabe lo que sus pacientes necesitan.- Joder, olvidamos colocar el envase. Esa leche se perdió. Bien, no importa, todavía no llego, puedo provocar una segunda andanada.

   -Oh, Dios. –gimió el tembloroso y agitado sujeto, medio sonriendo, mareado y turulato. Qué bien que se encontró con ese carajo. Para algunos trabajos, evidentemente, sí hacen falta los machos.

……

  En todas las actividades de la vida hay por lo menos un sujeto que atiende a sus clientes como merecen. Ese del que dicen es todo UN SEÑOR PROFESIONAL.

BOTON

Julio César.

PEPITO EN EL GYM

marzo 8, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Hace añales, encontró su lugar.

   Mientras chilla y se retuerce, víctima de un placer sin precedentes, Pepito sabe que también se jode… en todos los sentidos. Sabe que no era el viejo gym el lugar adecuado para descubrir, de pronto, que amaba las vergas bien alojadas en, ¿cómo es que dice ese hombre?, ¿en su apretada y dulce concha? No ese lugar donde su padre, sus hermanos, vecinos, amigos y compañeros de clases asistían. Y donde la mayoría le ve así. No sólo siendo follado de repente, tomado totalmente desprevenido y de sorpresa sobre aquel aparato en pleno salón por aquel tipo, un recién llegado en el sitio, que le siguió con la mirada mientras se cambiaba en los vestuarios, percatándose de que no usaba ropa interior (cosa que hacía para escandalizar y que las chicas, y aún los chicos, se lo notaran movérsele bajo el shorts), sino el que se restregaba como un poseso de esas caderas, buscando aquella barra, chillando por ella, pidiendo más.

   Era una locura que todos, amigos, vecinos, conocidos, uno de sus hermanos y dos primos, atestiguaban; una parte de su mente le gritaba que parara de chillar como perra en celo, pero no podía, no sintiéndola tan a fondo, tan rico, dándole donde era. Llenando un vacío que desconocía tenía en su vida.

   -Lo siento, muchacho, por exponerte así. –le farfulla el tipo, asiéndole con las rudas manos, penetrándolo duro, transformándolo.- Pero no me pude contener; desde que te vi supe que tenías algo de putico que no ha sido bien atendido, ¿y andar sin ropa interior mostrando ese increíble culo? Fue más de lo que pude soportar. –y se la mete toda, agitándola, haciéndole gemir. Los presentes, fascinados, menean las cabezas, porque Pepito se arquea y lloriquea, jadeando casi de manera alarmante, como si algo le ocurriera.- Un culito tan rico como el tuyo siempre me roba la cordura, y le doy así, así, duro y a fondo. No te asustes si sientes que te vas medio desmayando, sé cómo hacerlo, ya se te pasará.

   -Joder, ¿cómo puede hacer eso ese tipo? ¿Cogerlo así en pleno salón? –Pepito oye a lo lejos la voz de su hermano, mortificado, pero mirando.

   -Ay, muchacho, cuando un hombre de verdad reclama el coño de un putito no hay momento ni lugar. –se estremece el muchacho escuchando la voz de su padrino, otro de los presentes.

   Quiere quejarse, decir algo en su defensa, pero nuevas embestidas, aún más rápidas, le hace babear, por todas partes, mientras chilla incontrolable. Y, con ojos nublados, presencia el momento exacto cuando se pierde: los testigos, incluso sus primos y amigos, se soban las vergas erectas; uno que otro se la ha sacado y se la casca, y un amigo de su padre se acerca al otro tío.

   -Oye, cuando se lo llenes de leche, yo se la bato con mi palo; será una buena mantequilla de maricas. –ríe de manera grosera de su propia broma.

   Y a Pepito le late y tiembla alrededor de esa verga de pura emoción. Goloso como todo chico, quiere vivir y experimentar al máximo, sacarle a ese momento de locura y descubrimientos, todo el jugo posible. Mejor dicho, toda la leche que ya siente que lo llena despertándole una nueva emoción muy intensa.

……

   ¿Exagerado el lindo niño?, tal vez nuestro amiguito se dejó llevar. Pero los gym, los ejercicios, las ropas y las recias figuras tienen ese encanto, el de UN CALIENTE RATO EN EL GIMNASIO

LA MUESTRA FRESCA

Julio César.

LA EXCITACION DEL TEMOR

febrero 15, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   ¿Qué nos mueve?

   No sabía qué le pasaba, por qué se arriesgaba así, casi cada tarde, a ser visto en esa posición por cualquiera al que se le ocurriera pasar por allí. O que su mujer se asomara a la ventana de la hitación, la que daba justo a ese rincón. Grita al imaginarlo, al tiempo que se la clavan y se la menean en lo hondo, tenso, meciendo ese culo con bríos de delante atrás, contra la rica, dura, gruesa y pulsante verga. Nada más imaginarse en ese trance se calienta más, se pone más frenético, más hambriento. No sabe qué haría o qué diría si ocurriera, si fuera pillado con uno de esos vecinos de la cuadra que ya le conocían la debilidad y le daban gustosamente con fuerza, pero sabe que no puede escapar. El temor, la vergüenza, verse expuesto, todo eso importaba, y con todo halaba menos que su necesidad de ser tomado sin muchos miramientos, en esa solitaria y algo maloliente calleja, como una buena y caliente perra.

PEPITO EN EL GYM

Julio César.

UN CUENTO DE VESTUARIOS

febrero 14, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Era… casi un deporte.

   Antes de reunir al equipo para hablar de los resultados del juego, el entrenador les daba su tiempo. Sabe que el capitán necesita descargar la adrenalina y las tensiones, todo eso que lo hacía tan bueno en la cancha, en forma de ardiente esperma que se tomaría, con ganas, uno de sus compañeros. Era extraordinario como todos querían tragársela, darle una buena mamada después de cada juego o práctica. Debía tener esa verga bien caliente y sudada, pensaba el hombre estremeciéndose con algo de repulsa, no entendiéndolo del todo, escuchando los gemidos ahogados del que chupaba y los gruñidos de gusto de quien era mamado. Prácticamente no había una tarde que no pillara al gañan, sentado sobre la banca, de pie al lado de un inodoro o bajo la ducha sin que otro de sus compañeros (una vez vio a dos), dándole lengua a esa rojiza mole de carne venosa, cubriendo con los labios la cabecita y chupando, y a este, gruñéndole burlones: “¿Te gusta?, ¿te gusta mucho sentir mi verga cogiéndote la garganta?”.

   La primera vez que le viera, sonriendo dominante, agitando sus caderas de adelante atrás, metiéndole la mole hasta la garganta a su mejor amigo, aturdido y aterrado, no supo responder, no supo qué hacer, pero al otro día ese chico ejecutó un juego genial, aunque mejor fue al otro día, y al otro y al otro, recibiendo previamente sus mamadas, por lo que decidió no meterse. Por cábala. Bien, ¡sí ganaban cuando lo mamaban…! Todavía pensativo, alejándose, se pregunta sí los chicos también habrían caído en esa creencia, que tragándole la tranca y bebiéndose su espesa esperma, ganan; o sí lo hacían, aunque muchos de ellos estaban casados o tenían novias, porque la pieza era larga, gruesa y hermosa. Sintiendo la boca seca, chasquea. No, no, no quería probarla se dice casi asustado.

  Ah, vestuarios, atletas y suspensorios, todo ello se prestan para tantas cosas, como FANTASIAS DE UNA TARDE DE VERANO.

LA EXCITACION DEL TEMOR

Julio César.

PRUEBA NO SUPERADA

diciembre 6, 2017

DA DE BEBER AL SEDIENTO

   ¿Todavía sin resultados?

   Se estremece y gime cuando la golosa boca de su mejor amigo va y viene, succionándole y apretándole sabroso la verga; la tiene muy dura mientras el otro se la trabaja con ganas. Su pecho sube y baja, respirando con esfuerzo por la excitación… y el temor. Le parecía que su mujer, Marión, regresaría antes de tiempo y les pillaría. Quiere detenerle, regañarlo por mamagüevo y mandarlo lejos, pero… Era su mejor amigo de toda la vida… ¡Y esa vaina se sentía bien sucia y rica! Que te la chupara así tu pana del alma.

   Cuando le dijo que quería probar algo que hacía tiempo le rondaba la cabeza, pero no se atrevía, y temía decirlo porque podrían malinterpretarlo, la curiosidad le llevó a preguntar qué. Y miren que le costó convencerle de contarle.

   -Quiero mamar un güevo. –confesó rojo de pena, temeroso de ser rechazado.- No es que sea marica ni nada de eso, pero he estado en tríos, a veces, con Mercedes y otros carajos, y la verdad es que me he preguntado… muchas veces, qué se sentiría y… -se fue apagado, avergonzado, y más cuando su amigo estalló en carcajadas algo sorprendidas y nerviosas.

   -¿Qué quieres probar eso? Bien, si, puede ser curiosidad. No creo que eso te haga gay. Ni a mí, así que si quieres güevo, bueno, aquí está el mío. –respondió con ligereza. Como juego. No esperó ni la mirada ilusionada, ni la tocada, ni que se lo sacara y lo lamiera con deleite. ¡Y qué chupadas!- Hummm… -ahora chilla atrapándole la nuca, agitado, muy cerquita de llegar, pareciéndole escuchar el motor del carro de Marión, cosa que aumentó la emoción y le hizo correrse abundantemente, con un chillido, llenándole la boca, oyéndole sorber y tragar frenético.

   Sí, eso no le convertía a él en maricón, pero su amigo ya no podía decir lo mismo, no después de haber regresado siete veces a tragarse el buche caliente y fresco de cada tarde. Sonriendo, agitado, recuperándose, recuerda a una amiga putona que decía que no había nada más peligroso, incluso para un hombre, que chupar vergas, porque rapidito se volvía costumbre.

……

   ¡Y eso pasa tanto!, si no pregúntenle a estos carajos que cayeron BAJO LA CADENA

UN CUENTO DE VESTUARIOS

Julio César.