Archive for the ‘ANIMIRANI’ Category

MAYORES PLACERES

julio 8, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Gustos culpables… a experimentar.

   Hay hombres que lo han probado y les ha encantado, la poderosa, excitante e increíble sensación de nalguear con cierta fuerza a su mejor amigo en esas duras nalgas, mientras este le tiene el tolete tragado hasta los pelos, lanzando un ahogado gemido putón en esos instantes, soltando saliva espesa, perdido en todo lo que goza. Aún más si ese amigo no esperaba, ni soñaba jamás en su vida de hétero, hacer algo como aquello… hasta ese momento. Es algo que ignora mientras chupa, es nalgueado y le escupen el agujero, abriéndoselo con un dedo (preparándole), al tiempo que gimotea sollozante y babea sobre la barra. Ahora que lo ha probado, todo ese sentimiento y lujuria, notando que había algo caliente en someterse a los deseos carnales de un macho superior, estaría dispuesto siempre.

Julio César.

COMPROBACION

junio 12, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Tíos que necesitan de un buen amigo…

   Cuando Marcos le dijo a su mejor amigo que sufría internamente, que sus relaciones con chicas no duraban porque le parecía estar volviéndose gay, que temía serlo, este, botando aire le dijo que era un idiota por llegar a su edad sin saberlo y que debía aclararlo o nunca sería feliz. Que lo mejor era salir de dudas. La primera prueba que le puso fue ir desnudándose mientras le preguntaba si los ojos no se le iban tras los machos que le parecían guapos, si no se le aceleraba el pulso cuando uno, sonriéndole, se le acercaba y lo abrazaba, o si no se ponía duro y en la cama se tocaba soñando con cualquier sujeto que jugara básquet con ellos, sin camisa, transpirado, oliendo fuerte. Con la boca seca ante las preguntas, y la pinta de su amigo, que bajándose todo ya parecía listo para que le dieran una chupada, no supo ni qué hacer o cómo fue que terminó de rodillas, alimentándose entusiasta de cada palabra que decía, sorbiéndolas con ganas entre buches de espesa saliva.

   -Amigo. -le dijo.- “Nadie se hace gay, lo eres o no; y lo eres aunque lo niegues, aunque te resistas ante ti mismo a reconocerlo. De qué clase, ¿pasivo o activo?, qué te gusta o prefieres, esto lo descubres a lo largo de tu madurez emocional, esa que mancaste intentado ocultarte. Pero si tuviera que adivinar, diría que eres del tipo apasionado que está muy hambriento de palo. Vamos a ver cuánto…”.

   Y haciendo equilibrio sobre su baja espalda, gimiendo, asombrado él mismo de las sensaciones que lo recorren, comienza a creerlo. A admitirlo. Si, puede que fuera…

……

  Pasa cuando otros notan más que uno mismo. Es cuando se llegan a los ARREGLO EN LA VIDA.

MAYORES PLACERES

Julio César.

REALIDAD

junio 5, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   ¿Qué se le hace?

   Todos sus amigos y conocidos lo sabían, y se reían secretamente cuando le veían pavonearse como un macho seductor; riéndose agudamente después, cuando se las sacaban, todas duras y pulsantes, tentándole (con ganas de que se tentara), y el carajo caía de rodillas como en trance, tocándolas, sobándolas, oliéndolas con ojos cerrados, lamiéndolas como si fueran el mejor helado, la más deliciosa crema. Adorándolas. Decidido a alimentar su alma con ellas. Era su verdad: amaba chupar vergas. Lo sabía desde los quince años, lo descubrió con compañeritos de la escuela, y lo comprobó con los amigos de su papá, que tenían las más suculentas.

COMPROBACION

Julio César.

PRACTICA

mayo 23, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Como con todo en la vida…

   Con el mensaje telefónico del negro Cruz anunciándole que le visitará esa noche en cuanto llegue a la ciudad, para darle lo suyo, y que viene con dos primos, emocionado pero algo agitado (¡la tenía inmensa ese negro!), el carajo lo ejercita, rítmicamente, de adelante atrás. Conteniendo pujidos y jadeos mientras lo abarca, lo siente, lo aprieta y experimenta… soñando ya con la venosa, cálida y latiente realidad de lo que vendrá durante toda la noche. Él rodeado de los tres negros bien dotados. Sonriendo en la rutina, recuerda lo que le dijera, años atrás, el novio de una hermana cuando tomó, por primera vez, en un descuido de esta y de la familia, su “inocencia”. Incómodo en ese momento, algo estrecho, el otro le dijo al verle estremecerse y escucharle gemir de gozo al ser penetrado, que si le gustaba tanto debía, por su bien, ejercitarlo.

   Aunque le avergonzara un momento escuchar esas palabras, debió reconocer por el camino, con velas, pepinos y dildos, que era cierto. Un buen coño de chico se hace, aunque se nazca con habilidades. El reconocerlo, y hacerlo, fue como un día de sol en una vida nublada. Y debía admitir, también, que era divertido ensayar en espera de sus machos, a veces enviándoles videítos recordándoles lo diestro que era y lo mucho que podía hacerlos disfrutar un buen rato.

   -Hummm… -se le escapa casi cayendo sentado, preguntándose si el negro Cruz intentaría, nuevamente, clavárselo al mismo que otro de sus invitados.

REALIDAD

Julio César.

BOTON

mayo 17, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Ubicación, ese es el truco.

   Mientras grita, se tensa, siente calor y oleadas de grata electricidad recorrer su piel, el joven atleta sabe que tendrá la corrida de su vida, otra, mientras esos dedos entran y salen, penetrándolo, tomando su lugar, controlándole. Aprieta los dientes mientras alcanza el clímax al tiempo que su padrastro sigue dedeándole. Estresado por los estudios, las prácticas de futbol, la rutina física y una novia que sólo le celaba y reclamaba, fue con el marido de su madre a contarle que le estaba costando mantener una erección. A su edad eso era un cataclismo total, explicándole el hombre que eso pasaba a veces. Y que pasaba y acababa en algún momento. Queriendo “ver” el problema le dijo que se pelara y se la cascara, y aunque avergonzado, pero más preocupado, lo hizo, teniéndola por nervios y vergüenza, más chica que nunca en su vida. La cálida mano ajena le sorprendió y ayudó, pero no tanto como ese dedo que entró expertamente en su agujero, alarmándole en un primer momento, haciéndole gritar luego al tocarle en un punto que puso todo en movimiento. Ahora, cada mañana y noche el tipo viene a ayudarle. Y ya le aguarda, todo cachondo y desnudo, separando las piernas, flexionando una rodilla. Esperando por ese dedo que siempre le asegura esas buenas y necesarias cargas.

PRACTICA

Julio César.

LA MUESTRA FRESCA

marzo 27, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Chilla de sorpresa…

   -Ahhh… Ahhh… Hummm… -gime mientras siguen pistoneándole la pepa que estimula se suelte la leche.

   -Cariño, ¿estás bien? –oye del otro lado de la puerta la voz de su mujer.

   -Si… si, car…Hummm… ¡Estoy bien, cariño! –grita a toda prisa.

   Recoger la muestra médica para el espermatograma siempre era un problema para el hombre que ni siquiera quería pensar que no pudiera producir buena similla para preñar a su mujer. Sabiendo eso, el buen doctor, todo un señor, siempre se ofrecía a ayudar a los remisos pacientes para recolectar dicha carga.

   -¿Ayudarme? –lo había mirado con desconfianza, y sospecha. A ese recio tío todo sonreído dentro de su bata blanca.

   -Claro, una mano para que el examen no sea traumático.

   Joder, ¡me la quiere cascar!; mira tú, todo ese tamañote y es maricón, pensó para sus adentros, separando las piernas, sin embargo, para que se sirviera.

   Y si, el médico le bajó el pantalón y el calzoncillo, tomando el asunto en sus manos, con un agarre duro, subiendo y bajando el puño. Y vino la mamada, que le asustó en un principio, pero en cuanto ganó en alcance, apretando y chupando, caliente y salivoso, le robó toda posibilidad de razonar. Aunque alguito pensaba: que la esperma saldría con saliva, ¿no se extrañarían en el laboratorio?

   Aparentemente si podía ser un problema, por lo que el galeno terminó la mamada y la estimulación oral. Para que llegara, y estallara en gloriosa y abundante entrega, la intentó con una montada, que ya no pudo ni detener.

   -Ohhh, doctor, ¿está seguro que es la mejor manera? –todavía pregunta, estremeciéndose y empujando su trasero contra la barra que le taladra. Justo cuando chilla y estalla.

   -¿Preguntaba? –la respuesta viene con cierta burla. Como experto sabe lo que sus pacientes necesitan.- Joder, olvidamos colocar el envase. Esa leche se perdió. Bien, no importa, todavía no llego, puedo provocar una segunda andanada.

   -Oh, Dios. –gimió el tembloroso y agitado sujeto, medio sonriendo, mareado y turulato. Qué bien que se encontró con ese carajo. Para algunos trabajos, evidentemente, sí hacen falta los machos.

……

  En todas las actividades de la vida hay por lo menos un sujeto que atiende a sus clientes como merecen. Ese del que dicen es todo UN SEÑOR PROFESIONAL.

BOTON

Julio César.

PEPITO EN EL GYM

marzo 8, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Hace añales, encontró su lugar.

   Mientras chilla y se retuerce, víctima de un placer sin precedentes, Pepito sabe que también se jode… en todos los sentidos. Sabe que no era el viejo gym el lugar adecuado para descubrir, de pronto, que amaba las vergas bien alojadas en, ¿cómo es que dice ese hombre?, ¿en su apretada y dulce concha? No ese lugar donde su padre, sus hermanos, vecinos, amigos y compañeros de clases asistían. Y donde la mayoría le ve así. No sólo siendo follado de repente, tomado totalmente desprevenido y de sorpresa sobre aquel aparato en pleno salón por aquel tipo, un recién llegado en el sitio, que le siguió con la mirada mientras se cambiaba en los vestuarios, percatándose de que no usaba ropa interior (cosa que hacía para escandalizar y que las chicas, y aún los chicos, se lo notaran movérsele bajo el shorts), sino el que se restregaba como un poseso de esas caderas, buscando aquella barra, chillando por ella, pidiendo más.

   Era una locura que todos, amigos, vecinos, conocidos, uno de sus hermanos y dos primos, atestiguaban; una parte de su mente le gritaba que parara de chillar como perra en celo, pero no podía, no sintiéndola tan a fondo, tan rico, dándole donde era. Llenando un vacío que desconocía tenía en su vida.

   -Lo siento, muchacho, por exponerte así. –le farfulla el tipo, asiéndole con las rudas manos, penetrándolo duro, transformándolo.- Pero no me pude contener; desde que te vi supe que tenías algo de putico que no ha sido bien atendido, ¿y andar sin ropa interior mostrando ese increíble culo? Fue más de lo que pude soportar. –y se la mete toda, agitándola, haciéndole gemir. Los presentes, fascinados, menean las cabezas, porque Pepito se arquea y lloriquea, jadeando casi de manera alarmante, como si algo le ocurriera.- Un culito tan rico como el tuyo siempre me roba la cordura, y le doy así, así, duro y a fondo. No te asustes si sientes que te vas medio desmayando, sé cómo hacerlo, ya se te pasará.

   -Joder, ¿cómo puede hacer eso ese tipo? ¿Cogerlo así en pleno salón? –Pepito oye a lo lejos la voz de su hermano, mortificado, pero mirando.

   -Ay, muchacho, cuando un hombre de verdad reclama el coño de un putito no hay momento ni lugar. –se estremece el muchacho escuchando la voz de su padrino, otro de los presentes.

   Quiere quejarse, decir algo en su defensa, pero nuevas embestidas, aún más rápidas, le hace babear, por todas partes, mientras chilla incontrolable. Y, con ojos nublados, presencia el momento exacto cuando se pierde: los testigos, incluso sus primos y amigos, se soban las vergas erectas; uno que otro se la ha sacado y se la casca, y un amigo de su padre se acerca al otro tío.

   -Oye, cuando se lo llenes de leche, yo se la bato con mi palo; será una buena mantequilla de maricas. –ríe de manera grosera de su propia broma.

   Y a Pepito le late y tiembla alrededor de esa verga de pura emoción. Goloso como todo chico, quiere vivir y experimentar al máximo, sacarle a ese momento de locura y descubrimientos, todo el jugo posible. Mejor dicho, toda la leche que ya siente que lo llena despertándole una nueva emoción muy intensa.

……

   ¿Exagerado el lindo niño?, tal vez nuestro amiguito se dejó llevar. Pero los gym, los ejercicios, las ropas y las recias figuras tienen ese encanto, el de UN CALIENTE RATO EN EL GIMNASIO

LA MUESTRA FRESCA

Julio César.

LA EXCITACION DEL TEMOR

febrero 15, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   ¿Qué nos mueve?

   No sabía qué le pasaba, por qué se arriesgaba así, casi cada tarde, a ser visto en esa posición por cualquiera al que se le ocurriera pasar por allí. O que su mujer se asomara a la ventana de la hitación, la que daba justo a ese rincón. Grita al imaginarlo, al tiempo que se la clavan y se la menean en lo hondo, tenso, meciendo ese culo con bríos de delante atrás, contra la rica, dura, gruesa y pulsante verga. Nada más imaginarse en ese trance se calienta más, se pone más frenético, más hambriento. No sabe qué haría o qué diría si ocurriera, si fuera pillado con uno de esos vecinos de la cuadra que ya le conocían la debilidad y le daban gustosamente con fuerza, pero sabe que no puede escapar. El temor, la vergüenza, verse expuesto, todo eso importaba, y con todo halaba menos que su necesidad de ser tomado sin muchos miramientos, en esa solitaria y algo maloliente calleja, como una buena y caliente perra.

PEPITO EN EL GYM

Julio César.

UN CUENTO DE VESTUARIOS

febrero 14, 2018

PRUEBA NO SUPERADA

   Era… casi un deporte.

   Antes de reunir al equipo para hablar de los resultados del juego, el entrenador les daba su tiempo. Sabe que el capitán necesita descargar la adrenalina y las tensiones, todo eso que lo hacía tan bueno en la cancha, en forma de ardiente esperma que se tomaría, con ganas, uno de sus compañeros. Era extraordinario como todos querían tragársela, darle una buena mamada después de cada juego o práctica. Debía tener esa verga bien caliente y sudada, pensaba el hombre estremeciéndose con algo de repulsa, no entendiéndolo del todo, escuchando los gemidos ahogados del que chupaba y los gruñidos de gusto de quien era mamado. Prácticamente no había una tarde que no pillara al gañan, sentado sobre la banca, de pie al lado de un inodoro o bajo la ducha sin que otro de sus compañeros (una vez vio a dos), dándole lengua a esa rojiza mole de carne venosa, cubriendo con los labios la cabecita y chupando, y a este, gruñéndole burlones: “¿Te gusta?, ¿te gusta mucho sentir mi verga cogiéndote la garganta?”.

   La primera vez que le viera, sonriendo dominante, agitando sus caderas de adelante atrás, metiéndole la mole hasta la garganta a su mejor amigo, aturdido y aterrado, no supo responder, no supo qué hacer, pero al otro día ese chico ejecutó un juego genial, aunque mejor fue al otro día, y al otro y al otro, recibiendo previamente sus mamadas, por lo que decidió no meterse. Por cábala. Bien, ¡sí ganaban cuando lo mamaban…! Todavía pensativo, alejándose, se pregunta sí los chicos también habrían caído en esa creencia, que tragándole la tranca y bebiéndose su espesa esperma, ganan; o sí lo hacían, aunque muchos de ellos estaban casados o tenían novias, porque la pieza era larga, gruesa y hermosa. Sintiendo la boca seca, chasquea. No, no, no quería probarla se dice casi asustado.

  Ah, vestuarios, atletas y suspensorios, todo ello se prestan para tantas cosas, como FANTASIAS DE UNA TARDE DE VERANO.

LA EXCITACION DEL TEMOR

Julio César.

PRUEBA NO SUPERADA

diciembre 6, 2017

DA DE BEBER AL SEDIENTO

   ¿Todavía sin resultados?

   Se estremece y gime cuando la golosa boca de su mejor amigo va y viene, succionándole y apretándole sabroso la verga; la tiene muy dura mientras el otro se la trabaja con ganas. Su pecho sube y baja, respirando con esfuerzo por la excitación… y el temor. Le parecía que su mujer, Marión, regresaría antes de tiempo y les pillaría. Quiere detenerle, regañarlo por mamagüevo y mandarlo lejos, pero… Era su mejor amigo de toda la vida… ¡Y esa vaina se sentía bien sucia y rica! Que te la chupara así tu pana del alma.

   Cuando le dijo que quería probar algo que hacía tiempo le rondaba la cabeza, pero no se atrevía, y temía decirlo porque podrían malinterpretarlo, la curiosidad le llevó a preguntar qué. Y miren que le costó convencerle de contarle.

   -Quiero mamar un güevo. –confesó rojo de pena, temeroso de ser rechazado.- No es que sea marica ni nada de eso, pero he estado en tríos, a veces, con Mercedes y otros carajos, y la verdad es que me he preguntado… muchas veces, qué se sentiría y… -se fue apagado, avergonzado, y más cuando su amigo estalló en carcajadas algo sorprendidas y nerviosas.

   -¿Qué quieres probar eso? Bien, si, puede ser curiosidad. No creo que eso te haga gay. Ni a mí, así que si quieres güevo, bueno, aquí está el mío. –respondió con ligereza. Como juego. No esperó ni la mirada ilusionada, ni la tocada, ni que se lo sacara y lo lamiera con deleite. ¡Y qué chupadas!- Hummm… -ahora chilla atrapándole la nuca, agitado, muy cerquita de llegar, pareciéndole escuchar el motor del carro de Marión, cosa que aumentó la emoción y le hizo correrse abundantemente, con un chillido, llenándole la boca, oyéndole sorber y tragar frenético.

   Sí, eso no le convertía a él en maricón, pero su amigo ya no podía decir lo mismo, no después de haber regresado siete veces a tragarse el buche caliente y fresco de cada tarde. Sonriendo, agitado, recuperándose, recuerda a una amiga putona que decía que no había nada más peligroso, incluso para un hombre, que chupar vergas, porque rapidito se volvía costumbre.

……

   ¡Y eso pasa tanto!, si no pregúntenle a estos carajos que cayeron BAJO LA CADENA

UN CUENTO DE VESTUARIOS

Julio César.

DE VISITAS INESPERADAS

noviembre 15, 2017

DA DE BEBER AL SEDIENTO

   ¡Así se hacen tantos coños!

   -Aggg… hummm… -gimotea ahogado y emocionado, sorbiendo cada gota que sale de la ardiente, dura y babeante barra entre sus labios, que le tiene como loco, así como las risitas del tipo, sus toques insolentes, demandantes, como si de un rey que debía ser satisfecho se tratar. Y él fuera su siervo.

   -Eso es, maricón, chúpala y sórbela. Trágate todos mis jugos. ¿Ves cómo te gustan? Y eso que decías que nunca lo harías, que eras un macho de pelo en pecho y yo un loco fumado por ordenarte hacerlo, aquí en tu propia casa. –se ríe el guapo y musculoso sujeto, empujándole la cara, la boca, sobre su barra, ahogándole.- No te sientas mal, pana, casi ni es tu culpa. Algo en mi persona desata la loca que ustedes llevan dentro aunque hayan pasado toda una vida disimulándolo, o negándoselo. O escondiéndolo. –le aclara con desdén, erizándole, soltándole la nuca, entendiendo él, muy avergonzado pero excitado, que va y viene por su cuenta. Muy necesitado de tragar todo lo que pueda de aquella hermosa verga.- Eso es, marica, tómala toda, aprende tu lugar, disfruta de tu nueva vida. De ahora en adelante, cada vez que yo quiera y me dé la gana vendré y me la chuparás, aunque Marina esté en otro cuarto. Y cuando ella no esté, y vaya a tardar en regresar, me llamarás y con una pantaleta de ella, metida entre tus nalgas, me esperarás en la cama que comparten, para que te folle esa concha que voy a estrenarte dentro de un rato. Bastante.

   Todo aquello era demasiado, ahogado, con lágrimas de excitación corriendo por sus mejillas, el hombre la toma toda, succionándola con hambre, su culo peludo y virgen picándole. Y allí, aún en ese instante, no lo entiende: ¿cómo fue que Marina dejó y se divorció de semejante semental, para casarse con él, que ahora resultaba un faltón necesitado de macho?

PRUEBA NO SUPERADA

Julio César.

FRESCA SABE MEJOR

noviembre 9, 2017

DA DE BEBER AL SEDIENTO

   Dos o tres tandas… al día.

   Ser el responsable por la conducta de los cinco jóvenes trabajadores del rancho de míster Hoffman, tenía su técnica. Peleas, descontentos, agresividad siempre a flor de piel dada la edad, que a veces creaba problemas en el pueblo cuando bajaban a gastar sus salarios, lo corregía y evitaba agotándolos sexualmente. Los briosos chicos, sorprendidos al principio, ahora esperaban entusiastas, uno junto a los otros, que los exprimiera con esa boca campeona, que tragaba y abarcaba todo. Se los hacía por las mañanas y por las tardes, logrando mantenerles contenidos… y contentos. Vivían alegremente satisfechos, trabajando duro, sudando, esforzándose, esperando por sus mamadas. Los cinco chicos reían mirándole con la cara algo empapada y la boca llena, compitiendo entre ellos por ver quién lograría llenársela ese día de crema. Era un buen sistema, uno que míster Huffman le había enseñado nada más comenzar a trabajar allí, traído por su mejor amigo, haciéndole beber de su esencia.

   -Sí, eso es, traga, muchacho; mi hijo tenía razón, tu carita de mamagüevo no engaña a nadie. Es bueno que te guste esto tanto… –le gruñó, enterrándosela hasta la garganta mientras disparaba.- …Porque será la única leche caliente que tomarás mientras trabajes aquí. Pero habrá más, te lo prometo, mucha más, toda la que puedas y quieras tragar. Tu trabajo será encargarte del ordeño diario de cada uno de mis jóvenes empleados.

DE VISITAS INESPERADAS

Julio César.

¿AYUDA DESINTERESADA?

octubre 29, 2017

DA DE BEBER AL SEDIENTO

   Para eso estaban los amigos… ¿o no?

   -Pe… Pero nos van a ver si hacemos esto en la sala. –gimotea, apesadumbrado aunque caliente, echando bien ese culote hacia atrás para sentirlo y apretarlo.

   -Deja que todos lo sepan, son nuestros amigos. Aquí todos somos amigos, cinco tíos viviendo bajo un mismo techo mientras mejoran las cosas. –responde el otro, enterrándoselo duro.

   -Van a pensar y hablar mal de mí. –gimotea mientras comienza a mecerlo y refregarlo, sabiendo cómo le gusta eso a un macho.

   -¿Qué? ¿Qué te gustan los güevos? Más o menos todos ya lo sospechan. –le aclara, sonriendo para sus adentros, escuchando las voces de los otros tres sujetos que se acercan a la entrada de la vieja vivienda que comparten.

   -¡Oh, Dios! –chilla, no se sabe si de temor o porque en una mecida se lo metió todavía mejor. ¡Le gustaba tanto aquello!

   -Me van a odiar. –insiste gimoteando asustado pero incapaz de contenerse, de acomodarse las ropas y alejarse, no cuando su culo era trabajado de aquella manera; no cuando un hombre se lo hacía así, estimulándole, obligándole a responder. El besito es una caricia entre buenos amigos.

   -Te amarán. –le asegura.- Te amaremos entre los cuatro. ¿No te gusta la idea? Cuatro machos que atiendan tus necesidades afectivas, que no quieran dejarte nunca solo, peleándose por meterse en tu cama o tú en las suyas. Saca cuentas, cuatro machos, cuatro vergas…

   Era el cebo que usaba para engatusarle. Le gusta cogerle, que le tragara la leche, en eso llevaban medio año y ahora quería que se expusiera ante todos como la putita caliente que era a pesar de su pinta de macho arrecho. Quería que todos le supieran bien marica para no andar escondiéndose él mismo cuando iba cogerlo, y así poder hacerlo cuando se le antojara. Por eso quiere que lo sepan todos, los sujetos con quienes compartían piso, más tarde todos los amigos, conocidos y hasta vecinos. La idea, pasar toda una noche rastrillándole el culo sin sofocar gemidos, se lo ponía tan duro y caliente que el otro lo sentía y chillaba sabroso.

   -Pero ¿qué coño…? –brama otra voz en cuanto la puerta se abre.

   Y nuestro amigo no sabe qué pasa, o cómo, tan sólo que termina en cuatro patas y es penetrad por otro de ellos mientras chupa al resto. Y le encanta. Si, le había hecho un favor y debía agradecérselo como sabía que al otro le gustaba.

FRESCA SABE MEJOR

Julio César.

UN ESPECTACULO FAMILIAR

septiembre 3, 2017

DA DE BEBER AL SEDIENTO

   De la forma que les gustaba…

   Acercándose a la casa a media tarde, sonríe al escuchar los ahogados gemidos roncos, de necesidad, lujuria y pasión que vienen del cuarto. Con sigilo se asoma a la ventana y lo mira, grande, joven, viril, masculino… metido en uno de sus hijos dentales blancos, los que seguramente nadie imaginaba que usaba bajo su serio traje de tres piezas, como corresponde a uno de los más noveles gerentes del banco. Pero allí estaba, dejando ver lo que le gustaba en la  vida, la chica y sensual tanga cuya tira siente en todo momento rozarle la raja y el culo, haciéndole tan consciente del mismo, estimulándoselo en todo momento al caminar, sentarse, al hacer el menor movimiento.

   No era raro que se le parara un poco, no viéndole subir y bajar así, con esas ganas, con ese abandono de puto barato, piensa sonriendo, mirando excitado con una mano sobre el marco. Ni que el otro estuviera allí, no pudiendo aguantar y escapando a media tarde para desahogarse, agitando su culo vicioso sobre el grueso falo de goma, el largo consolador que le daba justo donde era, cumpliendo con el trabajo para el cual fue diseñado, al tiempo que lo abría como evidentemente le gustaba, llenándole. Qué tonto era, también piensa, algo apesadumbrado; podría tener la verga real, caliente y llena de sangre y semen de cualquier hombre, lo sabe de cierto, pero allí estaba, prefiriendo esos sustitutos, temeroso de que alguien supiera de sus gustos y se comentara antes de consolidarse dentro del mundo laboral, esperando con ansiedad dos semanas de vacaciones al año, cuando escapaba a una playita en Miami, donde era la puta en la arena de cuantos pasaban. Pero sólo dos semanas. Al año.

   -Hey, Mauricio… -le grita escandaloso, riéndose de su cara de susto, el bonito bigote haciéndole verse un poco más serio, con su tanga blanca, totalmente caído sobre el grueso dildo.- Recuerda lavarlo bien después, a Vicente no le gusta que juguemos con sus vainas; si vieras la que me armó cuando lo encontró en mi cuarto. –y riendo aún más, se aleja.

   Dejando al otro todo atolondrado, sabiéndose pillado, que el otro conocía su secretito. Maldita sea, debió comprar casa antes que carro, y salir de la vivienda familiar. Y maldito hilo dental que le estimulaba tanto. Ahora su hermanito menor, Marcos, sabía que usaba los juguetes de su otro hermano, Vicente, el mayor.

¿AYUDA DESINTERESADA?

Julio César.

APETENCIA

agosto 27, 2017

DA DE BEBER AL SEDIENTO

   Muchos no saben que lo necesitan…

   Mientras jadea, compitiendo con la otra boca, la otra lengua, Alirio se dice que seguramente no existía una manera más extraña para terminar la fiesta, con algunos amigos, por su aniversario de boda número cinco, que chupando una enorme verga a esas altas horas de la madrugada. Gimiendo y afanándose por atrapar todo ese tolete de un amigo que trajo su hermano, el cual ríe y les dice, mirándoles desde arriba, que se ven bien mamando palo; de manera condescendiente, como quien está acostumbrado a que se la chupen porque la tiene muy buena. Así lo piensa, algo resentido, frotándose del rostro de su acompañante mientras no puede dejar de pegar la lengua, darle fuerte lamidas, deseando atraparle la cabecita y tomarse nuevamente sus jugos. Dios, ojalá su mujer esté bien dormida, porque si le pillaba mamando güevo gritaría como una loca. Y mucho más al ver a quién se la tragaba, al amigo de su hermano, ese desconocido que le acompañó a la reunión, desatando algunos curiosos comentarios… Hermano que lame y se afana, también, a su lado.

   Si, era tan sucio, tan prohibido e insano, ¡tan caliente!, se dice Vicente, lamiendo aquella dura barra al lado de su hermano, a cuya reunión de aniversario acudiera con este nuevo amigo a quien conociera en la despedida de soltero de un pana… donde ambos, él, heterosexual, y el amigo por casarse, terminaron haciendo exactamente eso, cuando tras unas copas, el tipo se la sacó diciendo que estaba caliente y necesitaba que lo atendieran un par de perras. Verla en su gloria apagó algo en sus cerebros, y despertó otra cosa en sus estómagos y entrepiernas, más tarde les calmó una llamarada en los culos a fuerza de corridas. Desde esa noche ha perdido la cuenta de cuánta leche ha tragado, sin cansarse. Ahora, allí estaban. Dudó por un segundo en presentárselo al menor, ¡joder, era su hermano!, pero al otro le gustó su sonrisa. Sabía que en cuanto Alirio la viera, tiesa y babeante, como le ocurriera a él mismo, la boca se le haría agua y el culo igual. Pero no, no puede culparle; su amigo, su hermano, él mismo, todos fueron heterosexuales hasta que ese sujeto necesitó una mamada (también culos, le gustaba estrenarlos), sacándola, ofreciéndola, guiándoles para que aprendieran el camino para satisfacer a un hombre verdadero.

   -Oh, sí, perras, voy a bañar sus rostros con chorros y chorros de esperma, ¿la lamerán cada uno de la cara del otro? –les pregunta, y ellos mirándole hacia arriba, jadeantes, casi suplicantes, saben que, aunque se besen, lo harán.

UN ESPECTACULO FAMILIAR

Julio César.