Archive for the ‘BÚSCANDO EL AMOR’ Category

SEÑALES CRUZADAS

marzo 26, 2017

LA CITA TARDIA

   A veces es confusión…

   Llevaban días obstinando a los amigos comunes con sus peleas, y puestos en la disyuntiva de que hablaban y se arreglaban o comenzaban a frecuentar por separados a los panas, en las salidas en grupo, quisieron despejar toda duda sobre si estaban bien o no, y nada como un besito para eso (en algún universo paralelo). Claro que… eso de quedarse mirándose uno al otro después, respiraciones pesadas, los rostros acercándose nuevamente, los labios entreabriéndose esta vez, una mano que desaparece del cuadro como acariciando, palpando, bajando… Todo parecía indicar que el problema era otro y que tal vez, definitiva y realmente, estaban por solucionarlo.

Julio César.

EPIFANIA

enero 29, 2017

LA CITA TARDIA

love-love-love

   ¿Lo peor?, que ya todos lo creían consumado.

   Joaquín y René, parte del viejo grupo de amigos que recorren la costa, reuniéndose para mantener viva esa parte de sus vidas que fue hermosa, la primera juventud en la escuela, llevan años girando uno alrededor del otro, con bromas y juegos que a veces terminan con manos tomadas. Señal de “amistad”, decían, los otros rodando los ojos, divertidos. Cada uno de ellos divorciado, con una larga lista de novias que les dejaron. Y allí, frente a la costa, con René tomándose fotos para destacar el paisaje detrás, Joaquín no pudo sino escuchar su alegría en la risa, mirar su sonrisa feliz, recorrer la ancha espalda, el jean aferrándose a la curva de sus nalgas…

   No lo pensó, pero al instante estuvo a su lado, detrás, rodeándole con los brazos la cintura, abrazándole como para compartir la imagen… sosteniéndole apretado contra su cuerpo. René volviendo la mirada, sonreída pero confusa, siente el pecho de su amigo contra su espalda, la pelvis de Joaquín contra su culo. El mismo que ahora está quieto, como esperando que se le rechace, que se aparte, pero todo lo que deja escuchar es cuando traga en seco.

   -Es una mala idea. –croa tenso, caliente, erizado entre sus brazos. Notando el asentimiento silencioso del otro, sobre su hombro, contra su mejilla, rozándole con la barba.

   -Lo sé. –pero en lugar de alejarse, se acerca más.- ¿Te suelto? –pregunta asustado, rogando; la caricia de otros dedos sobre los suyos como toda respuesta, le hace abrir los ojos que no sabía que había cerrado mientras enterraba la nariz en su cabello.- Te quiero. –confiesa con emoción en la voz ronca, temblando todo, lo que piensa será la bomba del año…

   …Tan sólo para escuchar la risa de sus amigos, que silentes, se habían acercado.

   -Al fin, joder. –exclamó una de ellos, feliz pero severa.- Ya pensábamos que nunca ocurriría, y eso que se tienen ganas desde tercer grado. Mira que bastante tiempo que han perdido por gafos.

SEÑALES CRUZADAS

Julio César.

TARDE Y TEMPRANO

diciembre 2, 2016

LA CITA TARDIA

kiss-boy

   No podían reír y aplaudir más.

   Después de verles todo un año discutir, pelear y competir entre ellos, los chicos gritan y aplauden cuando ocurre en aquella fiesta de fin de año escolar. La tensión la habían sentido durante meses, irritándoles, desesperándoles, los dos tontos discutiendo acerbamente cuando tan sólo se miraban con añoranza cuando cada uno pensaba que el otro no estaba pendiente. De buscarse con los ojos a cada llegada, de enrojecer cuando alguno, sin camisa, caminaba por las canchas. Hasta ahora, cuando uno de los dos bobos se acerca, a paso vivo, en medio del grupo, tocándole el rostro al otro, mirándole a los ojos, la mano de este viajando rápidamente a su cintura, tocándole, los labios encontrándose. Sí, hay risas, hay aplausos, pero también melancolía. Los padres estaban por llegar al apartado club para llevárselos, y al otro día uno de ellos partiría al exterior, y allí se quedaría estudiando. Separándose ahora que se habían encontrado. No se les podía criticar demasiado, eran chicos; personas más viejas tampoco habían sabido reconocer sus momentos, ese cuando otro ser pasaba de ser un extraño a convertirse en alguien necesario. Bien, aún quedan minutos para el final de la fiesta, para bailar bajo las luces uno en brazos del otro, rostros cercanos, corazones al unísono. Para pretender que la noche durará eternamente y no habrá un mañana.

EPIFANIA

Julio César.

ATREVETE Y CRUZA EL JORDAN

agosto 28, 2015

LA CITA TARDIA

DOS CHICOS, UN ATARDECER, UN BESO

   …Tu verdad te espera.

   Cuando salió esa mañana con sus amigos del liceo a esa excursión a la playa, como una despedida de las vacaciones que terminaban y cuando cada quien partiría a su nueva vida, el chico se juró que no moriría el día sin dar y recibir un beso. Ha dado muchos en casi diecisiete años, a su mamá, a sus amigas, a conocidas, pero quería uno que significara “me gustas, por ti siento que ardo por dentro”. Lo haría aunque temblara y temiera lo que llegara. No pensaba en nadie en particular, por su edad muchos chicos le gustaban, pero esperaba que fuera especial. Tenía que serlo. Sería el primero que se atrevería a dar en la vida que sabía un día tendría que llevar, lejos de las apariencias y conveniencias, cuando se atreviera a ser él mismo. El hermano de su amiga Leticia se presentó, guapo, reilón y amable, atlético en los juegos, bromista como pocos, y ya no pudo quitarle los ojos de encima, ni apartar la mirada de sus labios rojos. Parecía agradarle, juntos nadaron, hicieron llave en el volibol de playa, caminaron por la arena. Se sentaron y miraron a la distancia. Su corazón latía con fuerza, con miedo y esperanzas. La tarde caía, el día terminaba y él estaba allí, a su lado, quieto, comentando algo. No quiso pensar más, tan sólo lo hizo. Congelándose después del acto.

   -¿Qué fue eso? No, no… -comenzó el chico, mirándole rojo de cara, sorprendido, alarmándole.- ¿A eso llamas un beso? He esperado todo el día por esto… -y repitió la dosis, atrapándole con una mano la nuca y los labios abiertos, como se debía.

   Fue atemorizante, grande y hermoso. Como debía serlo para todo chico cuando, exponiendo ante otros su verdad, se arriesga por ese tan necesario primer beso. El comienzo del resto de su vida.

TARDE Y TEMPRANO

Julio César.

LA CITA TARDIA

mayo 14, 2015

…AGUAFIESTAS

AMAME

   Porque a veces solo se tiene un instante…

   Pasando frente al cine donde Gerardo, su hijo, trabaja de noche proyectando la última función, a punto de llamarle a gritos para decirle que fue por él para llevarle a casa y hablar un rato como tienen tiempo que no hacen, ve llegar a Jairo, su amigo de infancia. Una amistad intensa que a su mujer no le agradó nunca y que parecía haber terminado cuando Gerardo comenzó a salir con aquella chica que ella casi le había metido por los ojos. Les ve mirarse serios, Jairo parece reclamarle algo, dolido, herido. Gerardo le replica frío. Con un nudo en el estómago le parece que Jairo medio llora, alzando una mano y señalándole mientras camina hacia atrás, alejándose. Es testigo de su hijo cerrando los puños, impotente, llamándole, yendo a su lado cuando el otro pretende irse, atrapándole por la camisa y besándole. Lo sabía, en el fondo lo supo siempre. Le parece que todavía luchan, pero Gerardo va cediendo y respondiendo a la caricia. Les ve semi abrazados, frente con frente, hablando bajo, tal vez haciéndose promesas. Dios, su muchacho lo amaba, lo entiende por la intensidad de la quietud, ojos cerrados, manos tomadas, frentes unidas. Felices y tristes. Sintiéndose solos y acosados, únicamente teniéndose uno al otro, temiendo que no baste. Le dolió entender por qué su muchacho se encerraba en su cuarto y en sus juegos, por qué estudiaba tanto, por qué tenía ese trabajo tan tarde… Lo hacía para escapar un instante de la vida que debía llevar. Se ocultaba, en las sombras, para estar con Jairo. Se escondía para poder ser quien era, así fuera por un rato.

ATREVETE Y CRUZA EL JORDAN

Julio César.

NOTA: Me quedó como un texto del vaquero enamorado.

LA NOTICIA BUENA

mayo 28, 2014

…AGUAFIESTAS

AMIGOS

   A veces se dan…

   Cuando Matías le dijo a Roberto, su mejor amigo de años, también compañero de alberca al pertenecer ambos al equipo de natación de la escuela, que había terminado con su novia, Nelly, porque no se sentía feliz con ella, se sorprendió pero también se le calentó el corazón, cuando a este le brillaron los ojos, riente, gritando que “qué bien; ¡la odiaba!”. Le agradó que le gustara, ya que no había dicho nada cuando comenzó a salir con ella, esperando alguna objeción de ese amigo que a veces le celaba y a quien ninguna de sus novias le parecía bien. Lo que no esperó es que se le fuera encima, dichoso, y le besara aliviado, feliz, entregándose… Y si, sorprendido, mirándole impactado cuando se separan y Roberto enrojece de preocupación, se pasó la lengua por los labios, recogiendo el sabor de su mejor y más querido amigo, y volvió a juntar sus bocas mientras sus compañeros reían y pitaban. A veces, a los muchachos, todo les salía bien.

LA CITA TARDIA

Julio César.

EL VERDADERO CONSUELO

agosto 5, 2013

…AGUAFIESTAS

AMIGOS DEL ALMA

   Todos necesitan de eso…

   Por alguna razón siempre es así, siempre es Gabriel quien padece. Cada vez que el joven tiene un problema que siente lo desborda y no le deja respirar, en sus estudios con un examen, en el trabajo con una exigencia que no puede satisfacer en el tiempo requerido, un reclamo de su novia o una discusión con los suegros, Fermín siempre le atrapa, acaricia el rostro y le dice que todo saldrá bien, que todo se resolverá, que esté tranquilo porque nació para ser feliz. Y Gabriel, juntando sus frentes, le cree y se siente mejor. Tan sólo necesitaba eso, hablar, ser oído. Saber que es querido.

LA NOTICIA BUENA

Julio César.

TIERNAS ATENCIONES SON ACCIONES

febrero 1, 2013

…AGUAFIESTAS

CHICOS!!!

   Cosa buena los amigos.

   No tenía nada en la cabeza, en verdad, cuando le dijo que una arañita le había picado y temía tener una irritación y un brote de ronchitas. El “déjame ver”, ronco y suave, solícito, no se hizo esperar. Y debió cerrar los ojos cuando las manos de su amigo, a sus espaldas, cayeron sobre sus caderas bajando su pantaloncillo tal vez un poco más de la cuenta. Esos dedos le quemaban la piel mientras la recorre, buscando las ronchitas, tal vez con un exceso de celo, ya que tarda bastante mientras le baña con su cálido y fresco aliento, quemándole con el calor de su cercano cuerpo, el cabello cosquilleándole en un hombro. Tiembla porque su cuerpo arde de fiebre, le parece que el tiempo se detiene y a un tiempo que corre demasiado rápido. “No hay ronchas ni nada, estás tan bien como siempre”, oye la gruesa y baja respuesta, los dedos recorriendo su tersa y joven piel que enrojece. Y se quedan así, corazones latiendo con fuerza. Tragando, mandándolo todo mentalmente al diablo, se vuelve casi entre sus brazos, mirándole a los ojos, susurrándole un desmayado “gracias”, y su rostro baja, el otro se alza un poco y todo comienza.

EL VERDADERO CONSUELO

Julio César.

MOMENTOS INTENSOS

diciembre 20, 2011

…AGUAFIESTAS

   Dicen que hay que desconfiar de ellos, pero…

   Roberto se había alejado nadando confiándose en la tranquilidad de la playa, ignorando su corriente. Cuando se da cuenta de ella, nada y patalea pero es inútil, siente que se hunde y sabe que tragará agua. Qué posiblemente morirá. En su histeria momentánea no se dio cuenta de las manos fuertes que le halaban a la superficie, del cuerpo sólido, firme y velludo que le mantenía a flote, los brazos fornidos que lo rodeaban protector, de la baja, ronca y varonil voz, donde se apreciaba cierto indicio de temor, que le susurraba que todo estaría bien, que nunca dejaría que le pasara nada malo. Y le acuna y mese, mientras Roberto tan sólo desea dejarse llevar, temblar vulnerable y ser consolado. Había tenido tanto miedo de morir, pero ahora su temor era mayor… Ya no podía esconder, no podían ninguno de los dos, lo que sentía por su cuñado.

TIERNAS ATENCIONES SON ACCIONES

Julio César.

NOTA: Creo que esta idea ya la he utilizado. Pero he escrito durante tanto tiempo que ya me cuesta llevar la cuenta.

¿QUÉ BUSCAS?

noviembre 3, 2010

…AGUAFIESTAS

Un día se atrevió.

El joven pasante llegó a la imprenta y pronto, sonrisa suave, le persiguió para saber cómo funcionaba todo. O eso imaginaba. Pronto fue conciente de sus miradas, sus silencios, el recorrido de sus ojos rasgados. No entendía el por qué, pero no le molestaba aunque jamás había pensado en eso. Ahora ansiaba llegar cada mañana y mirarle también. Sus trabajos parecían hacerles tropezar a cada rato, o era que no podían permanecer alejados. Se rozaban al pasar, se miraban más allá de lo prudente. Y esperaban. Hasta esa mañana que no aguantó más y quiso saber. Sus manos atraparon su frenalita, atrayéndolo. Esperando una reacción… una que no se hizo esperar. Y temblando de excitación, mordiéndole con lujuria la joven piel del hombro, se deja llevar. No quiere analizar nada. Tan sólo sentir. Para lo demás quedaba el día de mañana.

MOMENTOS INTENSOS

Julio César.

VIENE EL DIABLO Y SOPLA…

junio 16, 2010

…AGUAFIESTAS

   Siempre con sus juegos maricones…

   -Deja. Deja la broma… -se queja Antonio.

   David siempre andaba con esas vainas, abrazándolo, pegando la frente de su hombro. En el colegio todos reían, porque saben que lo hace para molestar. Antonio sabía que David le tenía cariño, aprecio real, ese afecto que nace espontáneamente entre muchachos que se entienden. Pero… esto era distinto, se dice estremeciéndose. La lengua de David, quien se pasaba de juguetón, chocaba de su mejilla, de su oreja, y mordía. Y ese jueguito lo tenía caliente, con el corazón loco y la carne dura. Era su amigo, otro machito como él, pero… esa lengua…

¿QUÉ BUSCAS?

Julio César.

DULCE RIVAL

abril 17, 2010

…AGUAFIESTAS

   Siempre a su lado…

   Qué infierno. Juntos en la escuela y el bachillerato, enfrentados y compitiendo por todo. Uno contra el otro. Por notas, chicas y popularidad. Luego por trabajo y aún dentro del gimnasio… Toda esa rabia, esa competencia… hasta que una mirada recorre un cuerpo, y hay tibiezas y pieles erizadas. Se cruzan palabras rudas que no disimulan la mano que no empuja sino que toca, caliente, y que despierta las carnes. Y el beso, un beso que todo lo aclara. Algo termina, un tiempo de ataques ruines… otra cosa comienza… y ya quieren probarlo uno en la boca del otro. Con ansiedad y urgencia. Por todo el tiempo perdido.

VIENE EL DIABLO Y SOPLA…

Julio César.

AHORA LO SÉ

noviembre 7, 2009

…AGUAFIESTAS

KISS MEN

   No podía dejarlo ir…

   Las bocas  se unen, las lenguas se atán con jadeos, los cuerpos se frotan, calientes, temblorosos.

   Desde que Vicente le dijo que abandonaba el colegio para dar clases en un internado de varones, Mario no tenía paz. Y no sabía qué le pasaba. Lo apreciaba, pero esa sensación de pérdida, de que se iría algo (alguien) que lo hacía feliz, que ya no lo vería cada mañana, le hacía sufrir. Pero iba a desearle suerte, lo paró en el salón vacío, lo miró a  los ojos diciéndole que le extrañaría y le tendió la mano. Hubo un abrazo firme, de hombres, pero los ojos se buscaron, y Vicente elevó una mano, tocándole el rostro.

   -Mario…

   Y comenzó todo, las manos se movieron y corrieron sobre los cuerpos, las bocas gemían ahogadas mientras tragaban saliva ajena, y la dureza de las carnes pedía desahogo. ¡Qué mala pata saberlo justo ahora! Aunque muchos no lo descubrían hasta después, y eso era peor.

DULCE RIVAL

Julio César.

MOMENTO MAGICO

julio 15, 2009

…AGUAFIESTAS

KISS MEN

   Siempre lo había estimado mucho…

   Acababa de pasar por un gran problema, una operación familiar no cubierto por el seguro médico, pero todo se había resuelto felizmente. Sus amigos ayudaron, sobretodo Gerardo. Y allí, a la puesta del sol, recibiendo la tibia brisa, teniéndolo cerca, se siente embargado de emoción, enrojecido, mirándole. Y sus rostros se acercan, sus alientos chocan, los labios se rozan. Las bocas se unen. Sorpresivo pero grato. ¡Es Gerardo, su amigo de siempre!, pero se siente bien el toque de su lengua mientras las manos acarician y frotan. Y no hay apuro por terminarlo, especialmente si existía la posibilidad de que nunca volviera a ocurrir.

AHORA LO SÉ

Julio César.

CALLANDO AL AGUAFIESTAS

abril 5, 2009

la-miel-de-tus-labios

   Un cigarrito… y él.

 

   No hubo maldad, Joaquín tan sólo quería callar a Rubén, quien llevaba rato con su cantaleta de “vámonos, vámonos que las chicas (las esposas) nos esperan”. Joaquín la pasaba bien, con los amigos, a su lado, y para callarlo lo sorprendió cubriéndole la boca con la suya, metiendo su lengua sin pensarlo. Tan sólo quería silenciarlo, pero ahora las lenguas hablaban, sus cuerpos igual. Queman mientras se lamen y refriegan. Confusos, no quieren pensar en lo que hacen porque mientras los jadeos y chupetones se oyen, no saben cómo terminarlo… ni lo deseaban. Joaquín, cerrando sus ojos y tomando de la boquita de Rubén, no recordaba otro momento tan grato y excitante como aquel. Su sangre hervía, su piel quemaba y sus manos al comenzar a tocar, echaban chispas. No sabía que era aquello, qué sentía… pero le gustaba.

MOMENTO MAGICO

 

Julio César.