Archive for the ‘CARAS RARAS…’ Category

UN TIPO LEGAL

mayo 2, 2018

TRAUMAS

   Y sobrao…

   Viéndole salir del sanitario del fondo, el cual nunca tenía agua, era imposible para los menos seguros de sí no admirarle por su envergadura. Era un carajo claro, directo. Tradicional. Un poco de buen sexo y un cigarrito. Era notable que mientras exhalaba el humo, y se pasaba la lengua por los labios (saboreando la mezcla), no pareciera preocupado o avergonzado frente a los otros. No como el tipo que salió después, que pálido y apresurado se aleja casi a la carrera.

Julio César.

SORPRESA

marzo 28, 2018

TRAUMAS

   El sudor caliente le gotea…

   Los gemidos se suceden, no se puede contener. Por un rato se mordió los labios, se controló tanto como pudo, pero terminó gritando, estremeciéndose intensamente, incapaz de no expresar ruidosamente todo aquello, tan nuevo que experimentaba y lo recorría activando cada célula de su cuerpo. Le mira casi con rabia.

   -Vamos, muchacho, vamos; ¡más duro, más rápido! Dame, dame… -grita al hijo del dueño del taller, que por delgado y amanerado tomó por presa fácil cuando le invitó al baño, para que le diera una rápida chupada, sin esperar terminar de espalda y abierto de piernas sobre ese banco.

   ¿El problema?, los amigos de trabajo le escuchaban y sabían lo que le hacían. ¿Con qué cara se les presentaría ahora?, ¿qué cara pondría cuando le pidieran que volviera a repartirlo sobre una mesa, un banco o una sucia alfombra?

UN TIPO LEGAL

Julio César.

LA CREMITA COMPARTIDA

marzo 10, 2018

TRAUMAS

   Tranquilos, no es de ninguno de ellos…

   Dios, era tan sucio y obsceno, tan lujurioso y excitante. Todo lo que él y su compadren han hecho en esa noche de parranda, donde terminaron (y todavía no saben cómo) dándole, uno junto al otro, a la mandarria de aquel joven marinero que se les unió en el bar y que les dijo que acababa de desembarcar y andaba caliente, con ganas de follar las caras de un par de perras como ellos; no sólo no pensaron que harían aquello, o que les gustaría tanto que con labios y lenguas lucharían como machos por el tieso premio, sino que eso supiera de tal manera que ahora, mientras el chico ríe viéndoles, lidian de nuevo por relamerse la espesa y olorosa recompensa, con sus peores caras de, si, perras.

   -Calma, viejos, tengo camaradas igual de cargados que llegan al bar en un rato. No se van a quedar con las ganas de más. Aunque les advierto, algunos prefieren atacar otros agujeros. –les dice alegremente divertido.

SORPRESA

Julio César.

REMUNERACION

octubre 31, 2017

TRAUMAS

   Trabajando por lo que se quiere…

   Escucharle jadear es música en sus oídos, sentirlo temblar agradecido en su mano es mágico, sentir la chorreada caliente en la cara es la dicha, el olor a macho mareándole se siente a gloria, es vida el sabor sobre su lengua, que traga y todavía relame. De allí su cara de ensueño, de gozo, de satisfacción. La realización de un guapo chico que recibe al final su recompensa, una que no se cansa de saborear y buscar. Podía, lo sabía, vivir haciendo eso en todo momento.

LA CREMITA COMPARTIDA

Julio César.

JUEGO DE CACHORRITOS

septiembre 30, 2017

TRAUMAS

   Siempre terminaba igual…

   Entre gemidos y ronroneos, ahogados sonidos de paladeos y saboreos, pero también de reclamos mudos, los dos carajos se reparten el cálido y abundante botín mientras el otro mira y sonríe. Siempre le sorprendía y excitaba verles pelear por la leche derramada, una prueba, por si hiciera falta, de la veracidad de los resultados de Pavlov, con la campana y los perros con las bocas echas agua por reflejo: unas cuantas chorreadas y tragadas y ya sus dos mejores amigos eran ávidas zorras tragonas.

REMUNERACION

Julio César.

SELLO

septiembre 5, 2017

TRAUMAS

   Siempre hay algo estimulante en esto…

   Tiembla al salir del depósito, enfrentando las miradas sorprendidas, burlonas y de desprecio de sus colegas en la fábrica. Jadea, avergonzado, e inconscientemente se lame los labios de repente resecos, probando un poco más de la untada que el hijo del jefe, ese casi adolecente terrible, le derramó en la cara para marcar su territorio y que todos le supieran de su joven propiedad. Cruza entre ellos, rumbo a los baños, seguido por sus miradas, los susurros, las risitas. Y se excita…

JUEGO DE CACHORRITOS

Julio César.

JUSTO ESE MOMENTO…

agosto 15, 2017

TRAUMAS

   Cuando todo tiene sentido.

   Mientras gruñe bajito, por la rastrillada, parpadea emocionado. Era, se podría decir, la parte que más le gustaba de esos encuentros, cuando se miraba de frente en el espejo mientras era cepillado una y otra vez por su mejor amigo de años y años. Notaba su propia mirada ofuscada, concupiscente al tiempo que el hombre le daba, las gordas manos de este sobre sus caderas, reteniéndole, guiándole, la panza cayéndole en la baja espalda cuando le enchufaba por completo, los golpes que agitaban sus propias lonjas, mirándole la sonrisa de satisfacción. Porque era el momento cuando, a pesar de todo el tiempo trascurrido, comprobaba que el otro aún le consideraba tan sexy y caliente como cuando tenían quince años, y ochenta kilos menos en el colegio, y le pidió, una noche, que lo amara así al otro día volviera con su novia, la que luego sería su esposa. Pasó, y desde ese entonces ha sido así, ellos dos, cada lunes por la noche.

SELLO

Julio César.

TRAUMAS

julio 12, 2017

OBLIGACIONES

   La faz de un problema serio…

   Mientras gruñe y recibe duro, el hombre vuelve, como siempre, al tiempo cuando tenía trece años y, en el colegio, los chicos más altos y grandes lo desnudaron, tomaron en peso y lo arrojaron de cabeza dentro de un alta y angosta sesta, en los vestuarios, donde echaban los suspensorios sudados. Pasó un buen rato allí, gritando unos cinco minutos, dos horas afiebrado, oliendo ruidosamente, olfateando todo emocionado, mordiendo y lamiendo esas telas. Al salir ya era otro, con cierta fijación…

   -Joder, deja de gritar o vendrá la policía. –ruge ese tipo encontrado en ese paraje solitario donde los tíos buscan algo de rudo afecto por un momento.- Toma, es el mío, sigue oliéndolo mientras te lo lleno.

JUSTO ESE MOMENTO…

Julio César.

SATISFACCION

junio 3, 2017

OBLIGACIONES

    La clave a buscar en este mundo.

   No podía ocultar la dicha, no pintada como estaba en su rostro. En su joven existencia, después de desvaneos con los primos al visitarles, y los compañeritos de la escuela a la hora de la merienda, los primeros grandes amores, esos que le enseñaron y le llevaron a la total satisfacción sexual, fueron los amigos de su papá. Tíos que, cuando llegaban a ver a su viejo, sonriendo rudos y revolviéndole el cabello como si aún fuera un chiquillo, le excitaban de una manera completa. Sujetos que cuando les proponía una cita, sorprendidos al inicio unos, entusiasta otros, se aplicaban con todo cuando un dulce y virginal chico les entregaba su inocente inexperiencia. De sus manos, mientras tocaban y acariciaban, le raspaban la espalda con sus velludos torsos, y le cepillaban muy la entrada, aprendió sobre el arte de amar, y lo recordaría como una buena etapa, con una sonrisa, el resto de su vida.

TRAUMAS

Julio César.

SEÑALADO

mayo 16, 2017

OBLIGACIONES

   Para que todos lo sepan en la empresa…

   A paso lento sale de la parte más alejada del depósito de la fábrica, bajo el peso de las sorprendidas miradas de todos, a donde le llevó el brutal capataz, un catire de barba casi anaranjada que vivía azuzándole, acosándole. Todo le quedó claro, lo que el sujeto quería y que ahora todos notaban en su cara ya que este le había prohibido limpiarse, y lo que él mismo siempre había anhelado aún sin saberlo. Ya era, por fin, un “negrito marcado”.

SATISFACCION

Julio César.

FOTOS DE CAMPAMENTOS

mayo 3, 2017

OBLIGACIONES

   Ah, los chicos…

   Aunque era meritorio ver a los jóvenes disfrutando de su retiro a la naturaleza, olvidándose de las tabletas, y de la dedicación del instructor, que no se cansa en atenderlos a los tres por igual, si hay que resaltar lo algo irresponsables que son. Tal vez porque ríen y gimen, ahogados en vapores de testosteronas como están. Iban a enviarles aquella foto a sus amigos, para que vieran cuánto han disfrutado del campamento hasta ese momento, y lo que todavía les esperaba (para que se murieran de envidia); pero en malos pases de dedos, temblorosos de tantas emociones, estas llegan a sus padres. Claro, que peor eran los cortos videos enviados por los más atrevidos, que querían se escucharan sus jadeos, gemidos, risas y ruegos mientras el macho los instruía en las cosas de la vida, con rudos golpes de caderas en medio de sus amiguitos, pues en ellos se escuchó claramente cuando el tipo dijo:

   -Eso es, puticas, que todos vean que disfrutan de lo que sus padres, con tantos esfuerzos, cancelan; miren a la cámara y enseñen esas caritas de maricas realizadas y contentas.

SEÑALADO

Julio César.

FAMA BIEN GANADA

abril 21, 2017

OBLIGACIONES

   No le creyó y ahora…

   Mientras ronronea y se estremece, el muchacho no puede ni recordar cómo fue que se metió en tan insólita situación, cuando visitando la casa de un amigo encontró al hermano de este, solo y aburrido. Por hacer conversación, y por curiosidad real, le preguntó cómo era que hacía para tener tantas chicas. “Soy bueno moviéndola; cuando la sienten no quieren bajarse o que se las saque”. No le creyó, pero entre juegos, risas y empujones uno retó a que lo demostrara, y el otro a que probara. Y ahora gime y se estremece sabiendo que no quiere que se la saque o que aquello termine. El otro sonríe, satisfecho y con bellaquería, ya lo sabía, si una muchacha, o un chico muy joven no tenían defensas contra una bien movida, sobre ellas se morían.

FOTOS DE CAMPAMENTOS

Julio César.

REALIZACION

marzo 21, 2017

OBLIGACIONES

   Evidentemente un paladar educado.

   Sonriendo entre gemidos roncos, como de animal herido pero en verdad gozando su placer sobre el rostro de ese otro carajo (el señor ingeniero, su jefe), mientras dispara una y otra vez sus cálidos trallazos, el rudo sujeto entiende que ese guapo y aparentemente viril ejecutivo que se le acercó en los baños del taller y le rogó por una probadita porque andaba con un bajón de proteínas, llevaba años en eso. Se le notaba la experiencia, los años de prácticas que le habían convertido en un verdadero adorador de esperma. Aunque nada le preparó para lo que siguió, estremeciéndose violentamente, casi con ganas de repetir, cuando este, jadeando, tragando, con la cara roja y los ojos brillantes de gratitud le dijo, todo humilde:

   -Gracias, señor. –como correspondía.

FAMA BIEN GANADA

Julio César.

RECONOCIMIENTO

febrero 10, 2017

OBLIGACIONES

un-tio-bien-alimentado

   La gratitud brillando en sus ojos.

   Ese sujeto había entrado tras él al baño de la tasca, mirándole con una sonrisa burlona, preguntándole si le gustaban los hombres. Claro que lo negó, enrojecido de vergüenza y nervios, pero al mirársela afuera del pantalón las rodillas se le doblaron. No sabía qué iba a hacer, o suceder, pero para eso estaba el hombre de experiencia. Este, de un caderazo, le mostró el camino, taponándole la garganta para que entendiera hasta dónde debía llegar. Ahogándole, pero despertando las ganas mientras una y otra vez cubre con todo, obedeciendo la voz: “Relaja la garganta; atrápala mientras sale y entra; mírame para que vea cuánto te gusta sentirla quemando tu lengua; es el tributo de gratitud que das al hombre que te alimenta”.

   Y lo hace, le mira con entrega y agradecimiento, así le pillarían unos tipos que entrarían poco después y también le ofrecerían más pasapalos salados.

REALIZACION

Julio César.

MISION

enero 10, 2017

OBLIGACIONES

la-cara-del-pecado

   La satisfacción del trabajo realizado.

   Como consejero del curso prematrimonial de la parroquia, el guapo sacerdote sabía de las tentaciones y peligros que corrían los jóvenes y briosos chicos, así que, para salvar la honra de la noche de bodas y la virtud de las vaginales novias, se ofrecía a ayudarles a combatir el demonio de la carne, despojándoles de cada gota de ardiente y espesa diablura que les obligaría a intentar acercamientos pecaminosos con las damitas. Y a ese esfuerzo, con cada joven al que le ofrecía asistencia, no negándose ninguno, se aplicaba con una dedicación digna de reconocimientos.

   -Ahhh… ahhh… Gracias, padre, lo necesitaba. – gemía uno.

   -Si, padre, gracias… -jadeaba el otro.

   -De nada, hijos míos; manténganse buenos. Y ya saben, estoy dispuesto… siempre que lo necesiten.

   Y muchos de esos calenturientos gañanes lo necesitaban hasta dos veces al día. Por ello debía tratar, en ocasiones, a dos o tres de ellos a un tiempo.

RECONOCIMIENTO

Julio César.