Archive for the ‘COMENTARIOS’ Category

PERIODISTAS EN VENEZUELA

junio 28, 2018

IGLESIA Y CREMACION

  El periodismo, ¿una profesión de alto riesgo?

   Un domingo, hace algunos años, cuando la tenaza de la represión aún no se había cerrado totalmente, me acerqué a mi puesto de periódicos preferidos y el muchacho que me atendido me hizo reír. La doñita que lo llevaba, abuela de este, simpatizaba con el régimen chavista, luego se desencantó (vio como el esfuerzo de su vida desaparecía, ese negocio, que terminó vendiendo terminales, cigarrillos al detal, azúcar y café en bolsitas), los nietos se tuvieron que ir del país porque sentían que aquí no había vida para ellos, y más tarde se enfermó ella misma. La tensión arterial (la falta de medicamentos) parece que terminó con la doña. Y no faltó quien preguntara con cierto rencor, ¿de qué le sirvió la foto del muerto colgada en el negocio?, pero en eso no me meto porque entonces no voy a terminar de escribir esto nunca (sólo acotaré que esta visión también sesgada de la realidad, es la que nos impide actuar con verdadera fuerza contra el régimen, pero eso nadie quiere escucharlo). Bien, ese domingo llegué, hice mi cola, porque todo el mundo compraba su prensa también, y me llevé mi lote. Primero pedí el diario El Nuevo País, luego los semanarios ZETA, QUINTO DIA, LA RAZON y un periodiquito sensacionalista que comenzó a salir también los domingos y que retrataba bien lo que pasaba en las calles aunque decían que salía de imprentas gobiernera, El Propio. En cuanto pedí, el joven, nieto de la señora, se echó a reír diciendo algo como “qué fuerte, puro veneno contra el gobierno”. Y esa era mi rutina dominguera. Aunque el semanario ZETA, mientras más pronto lo tuviera en las manos, mejor.

   Parte de la rutina, igualmente, era escuchar cada mañana a Marta Colomina, por Unión Radio Noticias (cuando no estaba, o no la sintonizaba, era como cuando no conseguía la ZETA o El Nuevo País, me sentía físicamente enfermo), cada noche a César Miguel Rondón por TELEVEN, por las tardes, no muy regularmente, al Ciudadano, Leopoldo Castillo por GLOBOVISION, y allí mismo, de madrugada, a Jesús Torrealba con los titulares de la prensa; los miércoles compraba el diario El Nacional, por Marianella Salazar, los viernes por Ibéyise Pacheco, los martes y jueves El Universal, por Nelson Bocaranda. Fuera de Marianella Salazar, todos los otros debieron abandonar sus trincheras. Los obligaron a abandonar, a veces directamente, otras ordenando autocensura. Imaginarán el duro golpe que fue para mí (ay, profesora Colomina, ¿no está hablando en alguna parte, no tiene un canal medio clandestino en la web?).

   Hoy, 27 de junio de 2018, día del periodista, estos dicen lo mismo que las enfermeras que “celebraban” su día poco antes: no hay nada que festejar. Todo el que no sufre de bipensar, convencido de que la realidad no es la realidad sino la que se le dibuja, sólo encuentra motivos de preocupación, frustración y amargura en el día a día. Y, sin embargo, como con las enfermeras, que vaya hasta todos los periodistas un saludo cordial de mi parte.

   No ha sido fácil lo que les ha tocado vivir, luchar contra un estado hegemónico y fascista que concentró en pocas manos todo el poder, incluido el judicial, con el cual cercó y persiguió a los medios de comunicación y a los periodistas. Curiosamente, típico de los fascismos, no se usó todo ese poder para levantar una utópica sociedad más justa, más sana, más feliz (fuera de decir que lo harían, también es típico de estos farsantes querer confundir las promesas con los hechos), se robó, se usufructuó todas las mieles del poder y se persiguió a todo quien lo comentara, o relacionara eso con el desastre que ya se perfilaba quince años atrás, cuando los socialistas del mundo recibían su buena tajada en sobornos por silenciar todo lo que se iba sabiendo. Para eso era el poder, así lo usó Rafael Correa contra los diarios que insinuaran algo sobre su burda corruptela en Ecuador, y los Kirchner en Argentina, por sólo mencionar a dos grupos que ya no están. La brutal mordaza sobre la realidad cubana y lo que ocurre en Venezuela, sigue allí.

   Decía Rafael Poleo en sus medios, hoy prácticamente cerrados físicamente, como no podía ser de otro modo por esa maña de investigar y contarlo todo, de manera tan clara, que ningún periodista podía ser amigo de un gobierno. Que en cuanto un régimen comenzaba, en el buen sentido, el fablistán debía apartarse de la mesa de los convidados y vigilar todo lo que este hacía. Es lo sano. Ellos, diarios, televisoras, radioemisoras están para que nos enteremos de lo que ocurre, la realidad, no para ocultarla o transmitir propagandas en lugar de hechos. Su labor es echar el cuento, tal y como fue, así nos disguste, nos incomode o prefiriéramos que no se hablara de ello cuando el asunto nos toca.

   Siempre recuerdo de los días de abril de 2002, cuando Hugo Chávez cae y regresa al poder (los que corrieron y se ocultaron están mandando, quienes le ayudaron y lo restituyeron, andan presos o perseguidos), la periodista Patricia Poleo contó los detalles del interinato del señor que se montó a la caída, Pedro Carmona Estanga, desnudando un cuadro de oportunismo que muchos consideraban no era bueno que se supiera. No, aunque fuera duro y el sabor amargo, tenía que saberse, porque si los errores no se encaran, no se admiten, nunca se superan y jamás se aprende de ellos. Siempre reincidiremos. Y de eso los venezolanos tenemos un cuento largo, aunque no somos los únicos.

   En líneas generales, la profesión de informar se ha mantenido valientemente en alto, a pesar de las presiones y las preventas, de las promesas o de la judicialización de la represión. La libertad de expresión, como ocurre en todo sistema de partido único, con un grupito a la cabeza ostentando todo el poder y deseando preservarlo, es una de las primeras víctima, y no salimos liso de esa; pero a pesar de todo, los periodistas venezolanos se han encargado de mantenerse, de informar, de destapar el cuerpo corrompido de una revolución ladrona, incompetente y brutal que en su descomposición, su pudrición, contamina a todo el país. Hubo quienes se plegaron, dejando de ser periodistas para convertirse en propaganderos activos y complacientes, bien por ellos, es lo que querían y lo obtuvieron, ya se sabe quiénes son. Otros parecen plegarse, porque bajo ocupación la gente tiene que continuar viviendo, a veces sonriendo, aguantando, aunque la procesión vaya por dentro. París bien valía una misa, para nombrar la capital de una nación ocupada por un régimen fascista parecido, que tuvo que aprender a convivir con el mal.

   De corazón creo que este grupo de periodistas lo hace, medio censurándose, para intentar continuar informando algo, poco o mucho, desde sus posibilidades. Es fácil estigmatizarlos, insultarles, eso se le vuelve costumbre al venezolano mientras espera que alguien, en algún lugar, haga algo. Y están los que no se entregan, los que informan, los que son mil veces insultados, sancionados, perseguidos, pero perseveran. ¿Qué no se dijo de Nelson Bocaranda cuando anunció que Hugo Rafael Chávez Frías estaba enfermo, que era cáncer, que estaba mal y que se iba a morir, siendo secundado casi únicamente por el diario de Rafael Poleo, El Nuevo País y su semanario de análisis, ZETA? Se le dijo de todo, de todo, y resultó que él tenía razón y los otros estaban total y completamente equivocados. O simplemente intentaban mentir. Y aquí sigue Nelson Bocaranda, sorprendiendo siempre, dejándonos helados por cada nueva suciedad, maldad o demencia que saca a flote en un país que va perdiendo la capacidad de asombrarse, de molestarse (a menos que sea contra alguien más en la Oposición, entonces si les alcanza la rabia), o que se muestra “sanitariamente” indiferente. La gente siente que debe apartarse un poco de tantos desatinos, de tantas locuras y necedades de una casta ignorante pero peligrosamente rapaz, o terminarán volviéndose tan dementes como el régimen mismo.

   En su gran balance, en el “juicio” que se les pueda hacer, los periodistas en Venezuela sobresalen; han sufrido, soportado y resistido el cierre de los medios de comunicación, comenzando por el canal televisivo RCTV, de las más de doscientas emisoras de radios donde una voz incómoda, insobornable y valiente denunció desafueros y abusos, y decenas y decenas de periódicos, nacionales y regionales, bajo el acoso de los censores oficiales, de los tribunales usados como herramientas y el cerco físico del papel, la tinta o los dólares parta el pago de toda deuda. Pero todo el que sale de un medio de esos, intenta continuar, se las ingenia para seguir, porque, al parecer, informar también es un apostolado. Apóstoles que han tenido que sobrevivir a las persecuciones de grupos violentos enviados a agredir e intimidar y al de los tribunales en demandas personales; muchos han tenido que abandonar su tierra buscando un espacio desde el cual seguir informando, otros simplemente han debido escapar al exilio para no llenar aún más las cárceles de presos políticos y de conciencia (otro signo del fascismo), o han tenido que reinventarse como blogueros, montar radios por internet y canales en youtube. Porque no terminan de entregarse, no se resignan a  rendirse.

   Hoy, Día del Periodista, me tocó escuchar a Jesús “Chúo” Torrealba señalar que en Tucupita Radio Fe y Alegría lleva días fuera del aire porque la gobernadora le ordenó a CORPOELEC que les cortara la energía eléctrica para que dejaran de trasmitir, de informar, supervisado todo por el SEBIN, cuerpo de seguridad usado como brazo armada (típico del autoritarismo); que los periodistas del estado Guayana ha sido citados judicialmente por informar y denunciar la guerra del oro en el sur del país, donde se asesina a los indígenas para que abandonen la zona, todo a manos, según, del ELN, aunque otros sostienen que son bandas de paramilitares montadas por el mismo régimen. Escuché que Juan Diego Vilchez, periodista del diario El Impulso, era “requerido” a comparecer por el consejo legislativo de estado Lara, por una comisión permanente que fiscaliza las actuaciones públicas, que lo cita para que explique de dónde salió la noticia sobre la “supuesta” muerte de nueve niños contaminados por una bacteria en el Hospital Universitario de Barquisimeto, en donde fueron internados buscando salud.

   Un ente público cree que puede citar a un particular para arrinconarle, amenazarle, amedrentarle, y a través de él a los otros, porque lo que buscan es que no se sepa lo que ocurre. No es grave que los niños hayan muerto en un hospital, lo malo es que se sepa. Y lo citan a él en lugar de llamar al director del hospital o a los ministros de Salud que han pasado por ese ente, únicamente dejando un rastro de venezolanos fallecidos ante la corruptela y la incompetencia más grande que jamás se haya visto. Lo que se busca con este tribunal inquisidor, con esta parodia de caza de brujas, es que no se diga, no se hable, no se sepa. Y lo intentan una y otra vez, aunque los periodistas siguen y siguen en su labor.

   Felicidades a todos ellos. Y un gracias de todo corazón.

Julio César.

SUERTE COLOMBIA

junio 16, 2018

IGLESIA Y CREMACION

   Ojo y maña.

   Todos mis amigos y conocidos, quienes saben cómo pienso y siento, me dicen “carajo, debes estar contento, en Colombia va a ganar Iván Duque”. O más específicamente, va a perder Gustavo Petro, es lo que dejan entender. Es decir, la izquierda. Y es cierto, es lo que creo, espero y deseo; pero desear o querer no son hechos. Ya lo decían nuestros abuelos, deseos no preñan. Y en cuanto a creer, durante siglos se pensó que la Tierra era plana, se estaba convencido de eso, cosa que no la aplanó ni un poquito. Si fuera uno de los millones de venezolanos que ha tenido que abandonar el país por estar muriéndose de hambre sin ver salida por ninguna parte, tal vez estaría en Bogotá, con una batola y la cabeza sin peinar, con un letrero agarrado a dos manos sobre mi nuca, gritándole a los colombianos que el final se acerca si gana Petro; y tal vez alguien diría, años después, lo mismo que el personaje aquel en la película 2012, cuando todo comenzaba y decía que lo que más molestaba era saber que los locos con sus letreros habían tenían la razón siempre.

   Quiero que la izquierda reaccionaria no gane en Colombia, pero eso no significa que ocurra así, ni siquiera porque el señor Duque hubiera derrotado al resto de los contendientes en la primera vuelta, lo que fue un gran triunfo moral del uribismo, y el desquite de un electorado byspaseado por su casta política; pero como ya señalé también, lo más normal del mundo habría sido que ganara otro candidato, uno que no se percibiera o se sintiera como continuismo. Era lo lógico. El uribismo, entre él, Álvaro Uribe Vélez, y Juan Manuel Santos que salió de sus tropas, llevan muchos años en la Casa de Nariño, ¿y ahora aspira el señor Duque? Lo normal es que la gente quisiera refrescar el ambiente, y que los jóvenes que han ido llegado a la mayoría de edad durante este largo lapso, prestando siempre oídos a palabras como cambio, atreverse, barrer lo viejo (usado tanto por los anti sistema como por la izquierda cuando todavía no ha tenido tiempo de mostrar lo dañina que es y anda cazando bobos como nos pasó a nosotros), desearan también ese cambio con el pasado, así que no se puede descartar una sorpresa, desagradable, de último momento. Los jóvenes decidiéndose a votar por el cambio, sumándose a los cansados del continuismo, podrían jugarle una muy mala pasada al señor Duque. Cuestión que no me agrada, pero que debe tomarse en cuenta en todo balance.

   Cuando un país no está contento con la situación, ni con las explicaciones del status, allí donde hay libertad, verdadera democracia, esa nación puede irse al otro lado del péndulo, esperando algo nuevo, abandonándoles luego si no cumplen, y nada pasa, fuera del tiempo perdido y la frustración, cosa muy humana.

   ¿Ganará Iván Duque? Ojalá, pero tampoco es algo seguro; como representante del sistema, lo quiera o no, está en muchas miras. O me lo parece a mí; tal vez sea mi normal pesimismo el que habla. Cosa que a veces sirve, así nada sorprende.

   En fin, suerte, colombianos. En las urnas. En las canchas.

PERIODISTAS EN VENEZUELA

Julio César.

DUQUE-PETRO, LA SEGUNDA VUELTA

junio 5, 2018

IGLESIA Y CREMACION

  Promete ser intensa.

   Parece que sorprendió a algunos que en Colombia se tenga que ir a una segunda vuelta electoral; no sé por qué, era lo esperado aunque todas las encuestas dieran a un ganador. Es por los porcentajes totales alcanzados, y era difícil que cualquiera de ellos los obtuviera en una ronda. Ganaba en las encuesta, y finalmente en las elecciones, el que debió llegar segundo, el candidato de lo que podríamos llamar el “continuismo” en un país donde tal triunfo tiene que obtenerse voto a voto y no con trácalas y vagabunderías políticas; es decir, que depende únicamente de los electores. Lo que si me sorprendió un poco, fueron esos catorce puntos porcentuales que Iván Duque, ganador de la primera vuelta, le sacara a su contrincante el señor Gustavo Petro, que a la hora de la verdad se reduce a unos tres millones y algo de electores. Pensé que sería más cerrada la cosa, dando por descontado que ganaría Duque, pero “no por mucho”.

   Pensé que después de los periodos de Álvaro Uribe Vélez, de los de Juan Manuel Santos (que salió del uribismo), de su mandato algo cansón, la gente estaría más dispuesta a experimentar con algo fuera de la fórmula. No como para derrotarles, pero si como para asecharles de cerquita (esperaba una diferencia de tres o cuatro puntos, casi un empate técnico, era lo lógico después de tanto centro derecha y tanto uribismo). Pero, como ya señalé en otra entrada, ¿UN GUIÑO AL URIBISMO?, contra la izquierda, y el resto del estamento político colombiano, pesaron muchos factores en su contra. Es por ello, de verdad, que no entiendo cuando se habla de “una sorpresa” por este repunte socialista; carajo, de hecho debieron ganar. O quedar empatados. Ya les tocaba, por cansancio. No necesariamente al socialista, pero al que se autodenominara anti sistema.

   Una paz cuyos acuerdos dividieron a los colombianos, quieres se vieron bypaseados por los políticos y la Corte Suprema de Justicia (cuenta que les tenían guardada), y el terrible peso del chavismo primero, y del madurismo ahora en el ánimo de la izquierda, causaron la suficiente molestia como para alejar a los simpatizantes de “algo nuevo”. Ante el panorama, mucha gente se decidió mejor por lo malo conocido que por lo bueno por descubrir (como si nos pasó a nosotros, lamentablemente). Ha sido tal el desastre, el descalabro, el horror de lo robado por los socialistas (en buena parte de Sudamérica), que algo de temor pudo causar dentro del país vecino, impidiéndoles terminar de darle un palo a la lámpara y que el péndulo virara en sentido contrario. Es en este escenario donde la simplicidad, esa elementalidad de muchos, puede jugársela todavía peor al señor Petro, de cara a la segunda ronda, que se plantee el asunto como de la izquierda contra la derecha, porque eso podría polarizar y reubicar, desastrosamente para él, a un país netamente conservador.

   Repito, el horror, el drama humanitario, los desmanes de una peligrosa banda fascista violenta ha sido tal, que asusta más allá de nuestras fronteras, obligando a López Obrador en México, después de tantos apoyos y simpatías al régimen en Caracas, a distanciarse y desdecirse en su intento de echarle la vaina a los mexicano, y a PODEMOS en España, negando todo lazo con el colosal robo de las arcas nacionales o el montar un salvaje paquete neoliberal para sacarnos de las venas lo que ellos se robaron. Aunque les pesará, les pesa ya cada vez que van a elecciones, lo que explica su parte en la jugada para alcanzar el poder en España. El voto de censura era mejor que adelantar unas elecciones donde la gente volvería a castigarlos porque ya les va conociendo.

   El señor Petro hace malabares para distanciarse también, pero los rastros por el cyber espacio persiguen a cualquiera, y eso, explotado en esa campaña que comenzó en pasado domingo en la noche, un asunto entre derecha e izquierda, entre conservar lo que hay o caer en el horror a la venezolana, puede restarle no sólo el apoyo de otros políticos que consideren que basta de uribismo, o que teman una revancha de estos, o que piensen que darán marcha atrás en todos los actuales acuerdos de paz, pero si entre las masas de electores de esos políticos y partidos, que puestos a elegir entre un modelo u otro, condenen el socialismo. Y hay que recordar que el señor Sergio Fajardo, por los verdes, estuvo a punto de echarle la vina a Petro, bajándole al tercer lugar. Esos votos son del anti sistema, de los bordes, pero no necesariamente de la izquierda. No es que se vayan con el uribismo, o lo quieran, es que podrían alejarse del socialismo y sus frutos, punto. Los verdes prefieren a Petro, andan viendo qué deciden, lo que si saben es que no quieren nada con el uribismo, pero si llaman a votar por Petro, ¿no se les irá la parte de la base que no quieren nada con el tenebroso pasado de la guerrilla, haciéndoles falta después para nuevos comicios? Todo es tan complicado, ¿verdad?

   Las votaciones insignificantes de Germán Vargas Lleras y Humberto De la Calle, no sorprendieron. Extraña que figuraran. Los partidos tradicionales colombianos, liberales y conservadores como tal, llevan años desdibujándose, desde la aparición de Álvaro Uribe Vélez, y nunca han sido capaces de reaccionar. Políticamente al menos. Repito, el que sumaran sus voces al acuerdo con la guerrilla, obviando a la gente a la que despojaron de todo derecho, era una cuenta que debían, como políticos zamarros debieron saber que eso traería consecuencias. Eso no debió sorprenderles. A mí, en Caracas, no me extrañó. En unas parlamentarias sería interesante saber qué ocurriría con los diputados y senadores en semejante cuadro. Lo de Humberto de la Calle, para mí, fue especialmente satisfactorio, creo que no llegaba ni al medio millón de votos de cara a los liberales; me fue grato porque encarnó la derrota de César Gaviria, padre de la criatura, de los acuerdos que llevaron a ese descalabro.

   César Gaviria es de penosa recordación aquí en Venezuela, y sus proclamas contra Uribe, durante los acuerdos de paz, hacían pensar que tenía a Dios agarrado por la chiva, pero fíjate que no. Como me reí. ¿Y Piedad Córdova? ¿Fue que participó o no? Leí todo lo que apareció la noche del domingo, incluso los renglones de votos nulos, los votos de por ninguno, los de ojalá se mueran todos, y no la vi. No, es juego, parece que sabiendo bien lo que ocurriría decidió no participar, como hizo el candidato de las FARC y como se cuidan en estos momentos la gente de PODEMOS en España. Todos salen raspados cuando se le pregunta, al pueblo colombiano en este caso, qué piensan de ellos.

   ¿Está el mandado hecho? ¿Es Iván Duque el virtual presidente de la república de Colombia en una segunda vuelta únicamente de trámite? Ojalá, pero todavía no hay que cantar victoria. Es posible una gran alianza contra el uribismo, que esas se dan solitas, aunque fracasan a la larga; pero no lo creo probable, no cuando esa reunión de fuerzas, y especialmente votantes, se haga a la sombra de la mesa de la guerrilla, por ejemplo. O, al menos, eso espero. Como venezolano, no deseo ver a otro títere del teatro castro-chavista-madurista haciéndole barras al autoritarismo, negando la realidad, amparando delitos, rapiñas, persecuciones y asesinatos. Y contra esa losa es la que tienen que pelear Gustavo Petro, comenzando en desventaja cuando la prensa mundial pone el asunto, por simpleza o desconocimiento de la realidad neogranadina, como una batalla entre la derecha y la izquierda.

   Si fuera yo un uribista (lo soy, pero digo, si votara allá o tuviera algún peso en la campaña), le daría rosca a ese aspectos de aquí a junio, día de la segunda vuelta. Eso obligaría al señor Petro al penoso papel de estar siempre a la defensiva y aclarando que las cosas que ha dicho no son las que dijo, o que si las dijo pero no eran lo que la gente creyó escuchar, o entender. Ese papel siempre es difícil, y del cual uno nunca sale bien librado. Fuera de que, quienes le apoyan desde la izquierda, la gente no los políticos, podrían ver mal su cambio de actitud. O sus aclaratorias engaña tontos.

SUERTE COLOMBIA

Julio César.

IGLESIA Y CREMACION

mayo 24, 2018

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   ¿Quién puede estar al día con tanta reglamentación?

   Cuando papá fallece, un día horrible del cual no me gusta ni acordarme, me sorprendió en medio de la conmoción saber que él y mamá habían hablado, y estaban de acuerdo, sobre qué hacer con él si algo así pasaba. En este caso fue la cremación. Juraba, conociéndole, que esperaría ser sepultado cerca de los abuelos. Pero no fue el caso.

   Como familia, contamos con una larga, laaaaarga, lista de parientes fallecidos a quienes se  les hace misa al menos una vez al año. Cosas de la fe, quién sabe cuando se formó la idea de que es para mantenerles lejos del Purgatorio. O al menos para que descansen en paz. Aunque no comparto el punto, debo asistir a esos servicios por obligación de afectos… Y porque alguien siempre pregunta, con mala intención, dónde estoy, agregando que también falté a la de fulanito. Ah, la familia. También se les “visita” en el cementerio. O cementerios, porque con el tiempo terminamos con unos por acá y otros por allá. Es una tradición, sin embargo, papá no quiso eso. Se le cremó, sus cenizas nos fueron entregadas y un día mamá nos habló de la segunda parte del acuerdo.

   Recuerdo bien las caras de sorpresas de mis hermanos, porque debía ser la mía, cuando a la pregunta de qué haríamos ahora con las cenizas, nos comunicó que deseaba que las esparciéramos en el lugar donde se conocieron tantos años atrás, a donde un día él llegó por trabajo, se vieron, se enamoraron y de allí partieron para fundar su propio hogar. También sobre eso habían hablado (y me pregunté, pensando en las pocas veces que los hijos nos interesamos en lo que sus padres hablan y hacen entre ellos cuando no estamos, ¿de qué otras cosas discutirían?, ¿de la vida de sus hijos?), y debíamos cumplirlo. Como, en su momento, también la cremaremos a ella y hasta allá la regresaremos. Nos sacó esa promesa.

   Por alguna razón, dado el increíble sentido común de mamá, su pragmatismo a veces seco y testarudo a la hora de señalar los puntos, me sorprendió un poco el detalle: arrojar las cenizas donde se conocieron. Me pareció algo tan sentimental que no parecía, de entrada, cosa suya.

   En fin, pasado el tiempo, releyendo en un diario que seguía y guardaba por algunos artículos (y que cerró dada la persecución contra los medios de comunicación independientes dentro de Venezuela), encontré una nota donde señalaban que la Iglesia Católica, mi iglesia, no estaba de acuerdo con lo de esparcir las cenizas de los difuntos por ahí. ¿Qué tal?

   La Conferencia Episcopal Italiana presentó, creo que hace dos o tres años atrás (no recuerdo bien), la última edición del Rito de las Exequias (¿no sueña genial?), publicado por la Librería Editrice Vaticana, donde señalan que la cremación no queda concluida, cristianamente, hasta que las cenizas son depositadas en un cementerio. Sepultadas, no arrojadas como polvo al viento, se entiende.

   Sostiene el nuevo ritual que aunque algunas legislaciones permiten esparcir las cenizas en la naturaleza, o conservarlas en lugares diversos del cementerio o el hogar, estas prácticas chocaban con la coherencia de la fe cristiana; “Sobre todo cuando remiten a concepciones naturalistas o panteístas (doctrina filosófica que sostiene que todo es Dios; la naturaleza, el universo; viéndolo la fe como un menoscabo a la figura del Creador, no es una entidad sino una fuerza).

   Y van más allá. Monseñor Angelo Lameri, miembro de la Oficina Litúrgica Nacional de la Conferencia Episcopal Italiana, aclara que el tema de la cremación incluso ocupa un apéndice aparte, dado lo importante del asunto. En él, señala que aunque la Iglesia en sí no se opone a la incineración de los cuerpos de los difuntos, sigue considerando que la sepultura bajo tierra del cuerpo entero es lo más adecuado para expresar “la fe en la resurrección de la carne”, promesa hecha a los hombres por Dios y cumplida en Jesús, así como para facilitar el recuerdo y la oración por el descanso de las almas de los idos de parte de familiares y amigos. Las misas de difunto, pues. Y el visitarles en el camposanto.

   Refiere monseñor Lameri, que la despedida de la familia, los deudos todos, en el cementerio, acompañados del sacerdote, es un momento importante, pues este comparte el dolor con los deudos, escucha a los familiares afectados por el luto, consolándolos, y conoce más de la vida del fiel, personalizando la celebración de las exequias. Ya saben, las cosas bonitas que se dicen de los muertos… independientemente de todo lo demás. Que de eso se ha escrito un mar de chistes.

   ¿Qué pienso de todo esto?, soy católico pero no practicante. Y aunque hubiera escuchado de esto antes, jamás se me habría ocurrido ir contra los deseos de mamá en esos momentos. Se hizo como ella deseaba, aún la novena en casa. Así que las cenizas fueron esparcidas. No les negaré que hay algo de… tristemente hermoso en esa idea del lugar a donde llegarse un domingo por la mañana, a solas, y llevar unas flores a una sepultura, recordando el rostro amado y extrañado. También en esa donde los años pasan y una ancianita, del brazo de una hija, en medio de todos sus hijos mayores, de los nietos ya hombres y mujeres, y tal vez hasta los hijos de estos, visitan la tumba del viejo, querido y nunca olvidado patriarca… Pero, personalmente, ya indiqué que quiero que me cremen.

   ¿Han visto la serie Hawaii 5-0?, esos funerales son hermosos y sentidos.

   Un detalle sobre las observaciones del Monseñor, como razón para no esparcir las cenizas (que es conveniente para “facilitar” la resurrección de la carne), eso me hizo sonreír. Me parece algo corto de miras imaginar que ante un portento como ese, los muertos levantándose de las tumbas conmemorativas donde esperaban a ser llamados y juzgados, donde pueden llevar cientos o miles de años en la tierra, las aguas, las montañas, los desiertos, tundras o selvas, el que unas cenizas arrojadas al viento si tengan problemas. Pero me hizo recordar a un hermano mío que dice que jamás donará sus órganos, después de morir, porque el día final, cuando resucite, le van a hacer falta.

DUQUE-PETRO, LA SEGUNDA VUELTA

Julio César.

A LAS MADRES DE HIJOS ADULTOS

mayo 13, 2018

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   A todas ellas…

   Cuando hay problemas de los que sean, financieros, personales, sentimentales, pesares de salud, o si simplemente te provoca porque te sientes bien, sabes de ese lugar que siempre llamas hogar. La casa. Y que en ella, dándole vida y forma, encontrarás a mamá. La que se alegra de verte, la que te pregunta cómo estás, la que te dice, y a tus hermanos y hermanas, mis muchachos.

   Con ella siempre cuentas, de tu parte siempre está. Escucha lo que sea y te mira con simpatía o angustia según le digas, casi prometiéndote que al final todo bien saldrá. Es su mayor don, eternamente preocuparse por sus “niños”, todo ese amor que nunca acaba, a veces ni siquiera cuando es maltratado, u olvidado. Fíjate, ama y atesora su paso ahora más lento y calmo, su cabello cano, sus relatos a veces repetidos, porque nunca entenderemos, cabalmente, cuánto la necesitamos hasta que ya no la tengamos. Momento cuando, con un nudo en la garganta y un vacío en el alma, tan sólo la extrañaremos y nos hará falta.

   Llámala temprano, dile que ya vas, suelta un “te quiero, mamá”. Muchas veces ese es su mejor regalo. Tan poco comparado con todo lo que ha dado. Celebremos un día más a su lado. Celebremos la vida.

IGLESIA Y CREMACION

Julio César.

DOMINGO DE RESURRECCION

abril 1, 2018

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   No, nada que ver con aquella película…

   Mañana termina la Semana Santa con el Domingo de Resurrección… festividad a la que, irónicamente, menos gente asiste en estos actos litúrgicos, como no sea por la bendición de las aguas. Tal vez sea sólo en las iglesias a las que voy, pero pasa. Ya desde que era muchacho. Se entiende, no contaba el día con la fastuosidad de una procesión (que ahora si), y sin velas, música y caminata tras la imagen, es menos llamativo.

   Y, sin embargo, la llamada Pascua, la Pascua de Resurrección, viene a ser el hecho más importante y significativo dentro del mundo cristiano, católico o no, porque se cumple la promesa, la victoria sobre la muerte, y se muestra el camino a seguir para conseguirlo. ¿Qué pasa entonces?, que, a veces, los ritos terminan opacando el mensaje. O, tal vez, porque debería ser cocido de todos, nadie siente que deba señalársele cada vez. Terminando por olvidarse.

   Dentro de nuestra creencia religiosa judeo-cristiana, que la compartimos así muchos arruguen la cara o usen el dato para desestimar nuestra fe, Dios creó un Paraíso donde habría de vivir la humanidad con dos obligaciones: multiplicarse y llenarlo todo, y obedecer los mandatos del Creador. El lugar, y las dos misiones, garantizarían la estabilidad, la paz y la felicidad. Guardando el pacto, viviríamos sin pesares, sin esfuerzos, para siempre, sin que aparecieran las enfermedades, la vejez y finalmente la muerte, en medio de un mundo hecho para ser sojuzgado y usado como casa por todos. Ese era el propósito original, por curioso que pueda sonar. Hubo el asunto aquel donde decidimos que tal vez podíamos hacerlo mejor, porque sabíamos mejor que Dios lo que nos convenía, por lo tanto se le escucharía pero no se le obedecería necesariamente, porque somos iguales en conocimiento y, tal vez, Él esté equivocado. Así, de esta manera, la alianza se quebró con el resultado ya conocido. Ah, ¿están en mi casa disfrutando el acuerdo pero no quieren honrarlo?; bien, busquen su lugar, háganse su suerte y su destino, y buena suerte con eso.

   Sin embargo, a los patriarcas fieles, a los que se mantuvieron en el pacto a pesar de ya no disfrutar de él (quienes aspiraban a que algún día se les permitieran volver a casa, o que veían en justicia que si se desconocía el acuerdo nada se nos debía), se les hizo una promesa: llegaría alguien que encarnaría el ideal perfecto del Hijo de Dios, y siguiendo su ejemplo, a él, sería posible encontrar el camino. El nacimiento, vida, pasión y muerte de Cristo era lo esperado. ¿Por qué todo ese dramatismo de su tormento?, ¿qué significó? Jesús si pudo vivir como digno hijo del Padre, venciendo tentaciones, cumpliendo sus mandatos y su voluntad, por dura que pareciera, en este el dejarse crucificar. ¿Era esto necesario? Una de las primeras promesas era la vida eterna, y la resurrección de la carne, el levantarse de entre los muertos era lo suficientemente dramático y simbólico para llamar la atención de quienes luego seguirían la doctrina en la confianza de que ocurriría. Cristo, en su fe al Padre, lo logró, volver de la sepultura; así, otros podemos vivir dignamente y esperar igual recompensa. Y si es posible volver de la muerte, lo de vivir para siempre, sin dolores, enfermedades y vejez, sin perder seres amados, todos como una gran familia en un lugar donde no falte nada suena menos irrealizable.

   El Domingo de Resurrección es una celebración por ello. En Dios, todo se puede, incluso volver a vivir (no como un ángel en un cielo o un pobre condenado en un infierno, porque el mismo Jesús hizo otra promesa antes de morir, volvería por segunda vez y ese día comenzaría el Juicio, en ese entonces los muertos volverán de sus tumbas conmemorativas), y hacerlo para siempre. Un punto oscuro de la religión también es ese, y es extraño porque me pareció muy evidente desde niño, y más al hacer el catecismo: la humanidad fue destinada para vivir, feliz y para siempre, okay, pero aquí, en la Tierra, como personas. El planeta se formó, las condiciones de vida se fueron dando una a una hasta hacerlo habitable porque era nuestra casa. Aquí fuimos destinados desde el inicio. Antes de la caída.

   Esta es la base de nuestra fe. Hablo de los católicos, de quienes lo aceptan y en ello ponen sus esperanzas. Se discutirá si es cierto o no hasta el final de los tiempos, pero es lo que creemos una inmensa mayoría. O, al menos, contamos con ello. Creo que ya lo coloque por ahí: me gusta la idea de un Dios que terminará dándole a cada quien lo que finalmente se merece. Hay algo catártico en ello. 

A LAS MADRES DE HIJOS ADULTOS

Julio César.

TECNOLOGIA CHINA CAYENDO DE PUNTA

marzo 28, 2018

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   Saquen sus paraguas…

   La frase el cielo se derrumbó sobre su cabeza, puede hacerse verdad de alguna manera, el mes próximo, cuando se anuncia que una estación espacial china caerá sobre la Tierra. Y no será un tornillo ni una arandela, será toda la estación. Sin cosmonautas asiáticos, es de imaginar. Esperemos que la atmósfera haga su magia y nos ayude, porque seguro que la mugre esa no pesa dos kilos, ni doscientos, sino más.

   Según la Agencia Espacial Europea, la estación Tiangong-1 (Palacio Celestial-1), entrará descontroladamente en nuestra atmósfera a principios del mes que viene (más específicamente entre finales de marzo y la primera semana de abril), aunque, según estos expertos, tal eventualidad “no representa ningún peligro para nadie”. Pero, ¿un descenso no controlado no es como que cae dónde quiere, en la trayectoria que mejor le parece, golpeando de lado el edificio donde vivo y acabando con mi apartamento, por ejemplo? Habrá que confiar.

   Lo curioso, y que me hizo sonreír, es que cuando se quiere buscar información sobre la fulana plataforma china (parece que es la misma tecnología de la pasta para DVD que no graba o los pendrive que borran la información), hay que entrar en la Oficina de Basura Espacial, cuya sede está en Alemania. ¿No es irónico? Y tan justo. Bien, esta gente, jugando con las probabilidades y los porcentajes, señalan que las posibilidades de sufrir un impacto por un fragmento una vez que la estación se incendie y estalle en la atmósfera superior son pequeñas; que hay diez millones más de posibilidades que a uno le alcance un rayo que un fragmento del perol ese. Si, suena bonito, pero en su caída la cosa esa puede que abarque varios miles de kilómetros de territorio (¡miles!) con escombros de diversos tamaños; y diez millones no son reamente una cifra muy alta en contra, no en un mundo con más de siete mil millones de personas. Y Venezuela está empavada, eso siempre hay que recodarlo.

   Las estimaciones más aproximadas que hacen los expertos, señalan que los países que puedan ser tocados son España, Italia, China (justicia es, ¿para qué colocan basura que se cae en el espacio?), Estados Unidos, Nueva Zelanda y aún partes de Argentina y Chile, así que será un abanico de posibilidades grande. Y son estimaciones de ahora, las reales se darán a conocer mientras más cerca del evento estemos. Es decir, en lo que esté a tiro de ojo para ver dónde cae.

  No discutiré el derecho que tiene nadie de enviar cosas al espacio (hay rumores de que aún armas nucleares se han colocado en órbita en algún momento, y estuvo el proyecto Guerra de las Galaxias), pero, cónchale, que garanticen que no represente peligro para nadie. Es muy bonito hablar de avances tecnológicos, muy inspirador que tal o cual nación, o agencia, logre algo por su cuenta (no todo tiene que serla NASA), pero las cosas que caen del cielo, con mucho peso, representan una real amenaza para alguien. El mundo es grande, mucho, y es casi todo agua en su superficie, pero siempre cabe la posibilidad de una pequeña población golpeada por algo de regular tamaño que provoque una desgracia. El famoso incidente de Tunguska, de haber ocurrido sobre una capital, habría representado una tragedia grandísima.

   Todo esto hace que me pregunte, ¿exactamente dónde están los dos satélites que el Gobierno dice les compró a los chinos? No sabemos muy bien para qué, dado el desastre de las comunicaciones en Venezuela y el drama del internet.

   Bien, como sea, si la cosa ocurre de noche, la estación desfragmentándose e incendiándose, constituirá una llamativa lluvia de estrellas que iluminará el cielo durante un buen rato. Algo siempre hermoso… A pesar de todo.

DOMINGO DE RESURRECCION

Julio César.

FACEBOOK EN LA PICOTA

marzo 24, 2018

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   Y uno cuidándose era de DIRECTV…

   Lo de Facebook y el supuesto espionaje al que sometió a cincuenta millones de usuarios es una de esas cosas difíciles de entender. Y hasta de película, forzando la mano. Aunque no extraña, hace como cien años que se discute que muchas empresas de encuestas venden los resultados de sus estudios a terceros que generalmente lo usan en mercadeo. Eso lo sabe todo el mundo, y quien lo ignore…cónchale, que lea prensa de vez en cuando. No todo puede ser “tuitear” sobre fiestas.

   Esto es más grave, porque en las páginas sociales la gente se explaya en la información que presta, sin desconfianza, de buenas ganas. Si la página es social, es completamente natural que se compartan chismes, comentarios, vivencias, creencias y hasta pensamientos íntimos con otras personas; al inicio con las que se conoce, luego con el mundo. Cosas, detalles que, seguramente, no se desea que todos sepan. Aunque, claro, enviándolo al mundo virtual, a la nube, como se dice, no se podía esperar un secreto total. Todo el que ha tenido una computadora sabe que es posible que alguien entre y provoque algún malestar. Por muchos antivirus que se usen.

   Como sea, Facebook está siendo investigada en Europa y Estados Unidos, por “prestar” datos de sus usuarios, que terminaron en manos de terceros. Detalles, confidencias y preferencias que llegaron a una empresa en Inglaterra, Cambridge Analytica, mediante métodos que hacen recordar la vieja serie Misión Imposible, sobre ese mundo que fue durante la Guerra Fría. Un tal profesor Aleksandr Kogan, usando aplicaciones de Facebook para un supuesto estudio de análisis de personalidad, contactó a casi trescientas mil personas en esa red social, para que llenaran una encuesta, permisándole “verificar” sus datos personales en la página (qué locura, o eso lo pienso yo sin saber si ya me lo han hecho, pero que viviendo en Venezuela, con un gobierno que graba y espía, vivo paranoico). Y a través de esa gente, el dichoso profesor accedió a los datos de amigos y asociados de estos, recopilando un total de cincuenta millones de usuarios. ¿No es casi increíble? Y laborioso.

   Como lo es el fin que se le ha dado al “estudio”, la mirada dada a esa información, a esos datos personales que han permitido elaborar complejos perfiles de conducta, logrando deducir y predecir tendencias, y respuestas, a cuestiones políticas, religiosas y hasta sexuales. Cosa que todo usuario de Facebook ya sabía que se hacía. Bastan unas dos o tres afiliaciones, o entradas en otras páginas, para que el grupo envíe “sugerencias” sobre asuntos que a uno podrían interesarle. Ya una visión más ampliada de esto se usó en la película El Capitán América, El Soldado de Invierno, con el llamado algoritmo del doctor Zola.

   El punto es que el profesor este (Kogan, no Zola), “vendió “su “estudio” a la ya mencionada Cambridge Analytica, recibiendo una buena platica, aunque, en mi humilde opinión, debieron darle mucho más por lo elaborado del trabajo. Qué la maña es vieja, se nota porque a la empresa esa ya se le tenía en la mira cuando desplegaron exitosas campañas, una de ellas a favor de Donald Trump en su carrera hacia la Casa Blanca norteamericana, y durante el referéndum del Brexit, en Inglaterra, que la sacó de la eurozona. Entendiéndose que usan la manera de pensar, de sentir del público, para ir acomodando la propaganda sobre la marcha, hacia lo que haga falta para convencer de hacer tal o cual cosa a la mayor cantidad de personas, por contrapuestas que fueran sus ideas. Hay quienes son capaces de ponerte a defender una inquisición informativa aduciendo la necesidad de una seguridad pública. Porque todos queremos una cosa, pero desconfiamos de la otra, sin embargo podemos ceder en un momento dado si lo presentan como “provisional”, o “preferible”, o el “mal menor”. Cuando la verdad es que no están trabajando la mente.

   Aparentemente Facebook se enteró de la venta del “estudio”, exigiéndole a Cambridge Analytica que lo borrara y este dijo que lo haría. No lo hizo, Facebook se desentendió del asunto (¿confiando en la buena fe?, si, claro) y ahora estalla el escándalo, las acciones bajan de valor, los afectados se molestan, y todo el que quiera meter la cuchara por una cosa u otra, opina; así sea por figurar por un rato. Desde Edward Snowden a Jim Carrey (de quien se dice que tiene una laaaaarga lista de personas y cosas que le deben algo por no ser feliz). Lo cierto es que se vulneró, y aquí sí, la buena fe de quienes confiaron en la red social. Queda claro que no podemos fiarnos que aquello que juramos “privado”, lo es en realidad.

  Y, claro, hay que tener cuidado con lo que se informa, y a quién. Nunca, nunca hay que promocionar que se van de viaje, tantos días, a tal paraíso en la Tierra, gastando como jeques árabes… dejando la casa sola con la llave de emergencia bajo una maceta. Esto también es de lógica y no se necesita ninguna conspiración para ver el posible problema.

TECNOLOGIA CHINA CAYENDO DE PUNTA

Julio César.

ALERTA POR VOLCAN EN LAS ANTILLAS

marzo 18, 2018

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   Cuando se está salado, hay que tener cuidado…

   Desde finales de la semana pasada se corría la bola, en la oficina, que se llevaría a cabo un gran simulacro de terremoto, para que la gente supiera qué hacer, y cómo comportarse en medio de un desastre natural de este tipo. Es decir, no correr a locas y tontas, gritando, hacia las paredes que caen; o como en esos capítulos de Los Simpson cuando hay una emergencia nuclear en la planta y la gente comienza a pelear entre ella y Homero sale por una ventana y atranca la puerta de escape con un mueble para que más nadie salga.

   Nada más correrse el rumor, la gente arrugó la nariz, percibiendo un mal aroma. El Gobierno no puede proponer algo sin que se sospeche una trastada. Pero, aparentemente, la situación si lo requiere. Con una infraestructura que se cae sola, sin médicos o medicinas, sin aeropuertos a donde llegar la ayuda, el país no resiste ni un mal viento, hasta mucho sol es peligroso, por no hablar de un terremoto de verdad, de esos que tumban hasta las manchas de los tigres. Así que tocará hacer el simulacro para medio intentar sobrevivir, ya que la razón que motiva el ejercicio no puede sonar más alarmante, e interesante: el posible estallido de un volcán en pleno Caribe.

   Todo parece indicar que al norte de la isla de Granada, un volcán submarino, con el curioso nombre de Kick ‘em Jenny, puede estallar representando no sólo un peligro de temblores, sino de un tsunami, esas olas gigantes de las que uno siempre oye en el Pacífico, al que ya deberían cambiarle ese nombre.

   A mediados de esta semana se había elevado el nivel de alarma de amarrillo a naranja, dado el incremento de la actividad sísmica. Los temblores, pues. La cosa es que los expertos aseguran que el volcán podría estallar en cualquier momento. De hecho se espera que ocurra, más como una certeza que como una posibilidad. Susto, para quienes por allí estén. Aunque, esos mismos expertos, parecen no verlo tan grave, ya que el volcán ha estallado al menos una diez veces, el siglo pasado, sin provocar daño. Pero…

   Eso no es consuelo. Venezuela está en la mala y eso nos condiciona. Cosas que no podrían ocurrir, o que no deberían, nos pasan; así que no es cuestión de mirar con desinterés un volcán alojado en la fosa sísmica de las Antillas, menos cuando contamos con nuestra propia falla que cruza desde Nueva Esparta hasta Cariaco, lugar de corrientes temblores, y donde ocurriera, unos años ya, el último gran terremoto en Venezuela. Como dirían los positivistas, cancelado y transmutado, pero que el fulano volcán estallara, extendiendo la falla y tocándonos, y no de buena manera, ni siquiera me extrañaría. Ni lo daría por improbable. Así de empavados estamos.

   También de necios. Nada más comentar la noticia con otras personas, en las infames, denigrantes y humillantes colas para comprar harina pan, muchos torcían las bocas y decían que ojalá estallara de verdad un volcán y hundiera las islas del Caribe. Todos sostienen lo mismo: chulearon al difunto Chávez, recibieron sobornos para hacerse de la vista gorda de lo que pasaba en este país, han cabroneado y cabronean cuanto crimen, violación de derechos humanos, asesinatos e ilegalidad aquí ocurre, pero no envían alimentos, ni medicinas ni dejan que los venezolanos escapen a sus costas. Unas joyitas. Bueno, tal vez merezcan desaparecer bajo el agua, no lo niego (no seré yo quien defienda a ese grupo que cariñosamente llamamos la Zorras Caras del CARICOM), pero no si eso va a provocar sismos violentos aquí, o la llegada de olas gigantes. Hay que tener sentido común, ¿no?

   Tocará estar alertas. Aunque ya han pasado días. 

FACEBOOK EN LA PICOTA

Julio César.

OH, JERUSALEN…

febrero 15, 2018

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   Cómo quería comentar esto, en su momento…

   Creo que jamás he recibido tantos mensajes de textos como los que me llegaron en esos días, de parte de mis amigos catastrofistas, los conspiratólogos y los apocalípticos, sobre una noticia de la que ni me había enterado en su primer momento (intento no saber mucho de la prensa para no molestarme). Pero si, la decisión del hombre me dejó con la boca abierta, tanto por lo que significa de cara al futuro, que uno ni siquiera puede comenzar a ponderarlo, no después de casi cinco mil años de esa pelea, como por el mensajero de la proclama. Siendo recibido con un rechazo generalizado de la comunidad internacional, especialmente los países árabes, el presidente de Estados Unidos, el inefable seño Donald Trump reconocía, unilateralmente, a Jerusalén como capital del estado de Israel. Lo que en sí, fuera de despertar sorpresas, hizo temer a un gentío un poco de cosas. Mientras el detestable primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, recibía la declaración como una valiente y justa decisión, del lado palestino consideraban que fuera de violar los acuerdos internacionales, ello animaría al gobierno israelí a continuar una política de “ocupación, asentamientos y limpieza étnica”.

   Según los amigos catastrofistas que ya mencioné, esto desatará la tercera guerra mundial, ¡ahora sí!, porque fulano y mengano actuarán para cerrarle el paso al señor Trump y a los “judíos”; pero, indudablemente, el punto de vista más colorido (para mí, que en verdad no veo a la China y a Estados Unidos peleándose bélicamente, no preocupados como andan en ganar plata y sostenerse los funcionarios en sus cargos de mini dioses; y a Rusia se le caen los satélites y nubes radiactivas de accidentes no reconocidos recorren su superficie como hace casi treinta años), son las llamadas implicaciones proféticas de El Fin de los Tiempos (uno casi oye las mayúsculas cuando lo sostienen), que tienen que ver con el levantamiento del segundo Templo de Salomón y un reconocimiento de Jerusalén como “judía”; una realidad que con el actual estado de cosas, Jerusalén una ciudad casi en estado de sitio, era imposible.

   “Legalmente”, como un derecho reconocido, Jerusalén aún no era israelita, aunque siempre ha gravitado como la Ciudad Santa de estos, desde antes de Jesús, y aunque ya la controlaran después de las guerras contra los árabes en los sesenta; el estatus cambiará al ser reconocida como la capital de Israel, un sueño largamente acariciado por estos. Palestina pierde todo derecho. Fuera de eso, el grado de inestabilidad en la región será grande; este no es sólo un problema de israelitas y palestinos, como alegremente se quiere ver, aún dentro de esas dos naciones (que sí son dos naciones); el asunto abarca a muchas otras, ricas y bien armadas dadas la bendición del petróleo, que lo verán, ese reconocimiento de Jerusalén a favor de Israel, como una provocación inaceptable.

   Aunque la Liga Árabe, a lo largo de las décadas, se ha desentendido de los palestinos, azuzándolos de vez en cuando contra Israel, al que ven como una cuña metida por Occidente, sostenida por Estados Unidos en la región (usan a los palestinos como palo contra piñata cuando quieren reafirmar algún punto dentro de sus naciones, para eso les sirven los palestinos y su causa a la mayoría dentro del mundo musulmán), han llevado el tema al asunto religioso. Al beduino normal le tenía sin cuidado Estados Unidos, oyendo eso sí, que son malos, pero les confundía que aunque estaban tan lejos, a ellos les fuera tan mal en sus tierras bajo el reinado de los bien amados dictadores, por ello hubo que convencerles de que la cosa es “sagrada”, que es una pelea ordenada por Dios, o Alá, dirigida por ellos a quienes Dios o Alá puso en esos tronos para ocuparse de guiarlos, y ahora es muy difícil revertir siglos de odio religioso. No cuando todos dicen que Dios, o Alá, o Yhaveh, ordena esto y aquello.

   No deja de resultar extraño que sea justamente Donald Trump quien se esté metiendo en este polvorín, él, que hizo muchas promesas electorales y una de ellas fue retirar a Norteamérica del escenario internacional, dejar al mundo a su suerte, ocupándose únicamente de su casa; como buen político, no sólo olvida sus promesas sino que hace exactamente lo contrario, defraudando a la gente que esperaba que hiciera esto y aquello. Deben estar verde de la rabia esos ultraderechistas blancos en Gringolandia, quienes siempre ven en los “judíos” a los astutos jefes de una conjura internacional para hacerse con el poder y el control mundial, desde hace más de cuatro mil años, y que, imagino suponen en sus cabecitas locas, estarán lográndolo uno o dos días antes de que el sol se expanda en gigante rojo y nos liquide (la gente no sólo cree pendejadas en el Tercer Mundo).

   Me pregunto, ¿qué reacomodo se está haciendo dentro de las naciones que si cuentan en el candelero? La última brutalidad cometida por el régimen sirio, matando a la lata a gente dentro de los sectores que quieren sacudirse la cruel dictadura de los Asad, apoyados por Rusia, bien puede tener mucho que ver. Pero es una apuesta grande, arriesgada, para los primos del Norte, justo cuando Estados Unidos espera de los árabes, especialmente Arabia Saudita (otra fea monarquía), un mayor compromiso en la guerra contra el terrorismo.

   Como sea, el revuelo se armó, porque por esa pequeña franja de tierra, la gente en la región lleva milenios matándose. Muchos la codician. Significa demasiado para muchas personas. Jerusalén, la ciudad sagrada, aquella que hace estallar las pasiones, es un centro neurálgico de la fe, efectivamente, y esa cuña siempre es la más difícil de salvar. En la mente de la tradición, es cuna, inspiración, de tres grandes religiones monoteístas. En esta ciudad está la Mezquita de la Roca, desde donde el Profeta ascendió a los cielos, segundo lugar de importancia en el islam después de La Meca; está el muro de las lamentaciones, lo que queda del casi mítico Templo de Salomón, otrora gloria de días mejores, que fue destruido en el año setenta de nuestra era, comenzando la diáspora del pueblo judío, siempre llorando, allí donde estuvieron, por regresar a Sion; en la vieja y nueva ciudad queda la iglesia del Santo Sepulcro, se encuentra la iglesia de la Ascensión, está el Gólgota, emblemas de la fe de los cristianos, muchos de los cuales siempre hemos soñamos con ir, recorrer y pensar en la vida del joven rabí, Hijo del Señor en sus cielos, pero también de un humilde y decente carpintero.

   La ONU, una vez quiso declararla ciudad abierta, de nadie y de todos en el mundo, pero después de la guerra de Los Seis Días, los israelitas la tomaron. Esa vez los árabes embarcaron y traicionaron a los palestinos de una manera miserable, diciéndoles que abandonaran la ciudad porque ellos iban a reducirla a cenizas con el ejército y el pueblo israelí; los israelitas los derrotaron y allí se quedaron, ocupándola, y esos países árabes miraban feo a los palestinos porque piden mucho y molestan vagando de aquí para allá, ahora que no tienen casa. Eso sí, cuando conviene, los llaman nuestros sufridos hermanos, pero eso nada resuelve. Así, una tierra codiciada por todos de una manera que va más allá de lo físico que se pueda obtener de tan pequeño lugar, siempre ha estado a punto de estallar. ¿Qué ocurrirá ahora con el precario equilibrio?

   El mundo cristiano no creo que lo padezca mucho, no es la judía una fe interesada en crear militantes (por eso, para despechos de tantos, el Estado Islámico los deja en paz, ellos luchan contra religiones que buscan conversos), pero el peligro de la violencia terrorista, de parte y parte, si puede hacerle la vida difícil a los cristianos que conviven allí, y los que todavía soñamos con la peregrinación a los lugares santos donde transcurrió la vidas de Jesús de Nazaret.

   Amanecerá y veremos qué ocurrirá en el Cercano Oriente. Por lo pronto, los palestinos ruegan, más que presionar, al mundo árabe para que reconozcan oficialmente a Jerusalén como la capital de Palestina. ¿En qué estaría pensando, realmente, Donald Trump cuando prendió esa mecha? ¿Qué favores pagaba?, ¿Que puertas deseaba abrir en esa política internacional que no entendemos los pueblo que ni política externa tenemos, al menos no una que nos brinde beneficios? Fue todo tan inesperado… y extraño. ¿Señales del fin de los tiempos como sostienen los apocalipsistas? En un asunto serio, mucho, pero provoca algo de risa tantas interpretaciones extrañas.

ALERTA POR VOLCAN EN LAS ANTILLAS

Julio César.

CONSEJO DE ORO

noviembre 12, 2017

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   Para pueblos y personas…

   No, no me refiero a esa canción, que también es hermosa y llena de significados. Quiero señalar algo, de la miniserie Jesús de Nazaret, de uno de los personajes que siempre me ha gustado “históricamente”, José, el padre terrenal de Jesús, el hombre que se entera que la mujer que va a desposar está embarazada y la acepta, criando a un hijo con cuyo padre no se puede competir. Desinteresado, protegió y proveyó. Su caso es como, en la miniserie, el del Sirineo, el hombre que queda en la tradición como aquel que ayudó a cargar la cruz. Pues bien, programa televisivo basado en un libro con una antigüedad de más de cuatro mil años, según, donde se sostiene que no hay que entregarle un pez a alguien, sino enséñale a pescar para que jamás pase hambre, también sale esta escena, el honrado José, el carpintero, enseñando a los niños a trabajar, a aprender una labor que los ayude en la vida. Señalando que quien no sabe un oficio, quien no sabe trabajar, jamás será libre de ser o actuar en conciencia porque le debe la vida, comer, a quien le alimenta, ese que terminará siendo su amo, su dueño. Sólo es libre, e independiente, aquel que puede sostenerse sobre sus propios pies. Quien no sabe hacer algo, o espera siempre que algo le den, termina cayendo en toda clase de miserias bajo la premisa de que tiene que hacer tal cosa porque necesita comer.

   Jesús de Nazaret. Cuando alguien menciona el nombre de Franco Zeffirelli, para suerte o no de ese señor, automáticamente lo que viene a la cabeza de todos es eso, la impresionante miniserie de los años setenta. Y miren qué ha pasado tiempo. Si ha hecho algo más, comentamos con ligereza, no se sabe, porque esa obra lo opaca todo. Seguramente sí, sería cosa de revisar. Disfruto de películas, miniseries, series, pero jampas me fijo en los créditos. Pero, volviendo a la miniserie, si, fue una obra de arte, en ella se ingresaron historias paralelas a la vida misma de Jesús, pero quedaron bien engarzadas porque se siguió el Libro, o los libros, los Evangelios, con pulcritud. Digo la letra, que eso ocurriera como se cuenta, o no, se puede discutir hasta el final de los tiempos; quien quiera creer, y los que no, no saldrán jamás de sus trincheras.

   Pero esa historia la presentaron de manera maravillosa, como la escena donde Pedro se niega entrar a la casa de Tomás, el recaudador de impuestos, por no ser digno, donde a Jesús le sirven un banquete, y este narra, a los oyentes y a ese terco discípulo que no entiende que se junte con pecadores, la historia del hijo bueno y el hijo díscolo que perdió su herencia y que cuando regresa el padre hace fiesta por el hecho, aclarándole al hijo bueno que siempre lo ha tenido cerca y lo ama, pero que su hermano, el que estaba perdido, ha regresado y eso debe celebrarse. Es la alegoría del que se pierde en el valle de los pecados pero regresa o lo intenta, al buen camino del que se apartó. Son cosas que estaban en los Evangelios que se supo integrar magistralmente a más de una escena.

   Después de eso, he visto otras historias sobre la vida de Jesús, que han sido inexplicable e inexcusablemente terribles. Una Semana Santa casi me echo el embarque de ir a ver al cine, una que llamaban precisamente “Jesús”. Y digo que es inexcusable que se filmen basuras así cuando la pauta de la excelencia ya quedaba señalada con esta miniserie (¿imaginan un remake en estos tiempo?, Arnold Schwarzenegger como Herodes el Grande, Brad Pitt como José, ¿Angelina Jolie como María?). Caramba, la vida está escrita, los hechos, la manera de combinarlo todo para que se vea increíble ya fue bosquejada, ¿entonces? ¿Deseos de ser originalones? Pues, les quedó bien mal.

   Y pasa mucho, hay una película que veía cada año en tiempos santos, Barrabas, “el hombre para quien el perdón humano nunca fue suficiente”, y hace dos o tres años vi una versión nueva, por History (H2), y eso era sencillamente horrible, comenzando por la desganada interpretación de Billy Zane dándole vida al personaje que Anthony Quinn inmortalizó. Dentro de la historia metieron la subtrama de un Pilatos tramando cosas como un Guasón cualquiera, en El Caballero de la Noche. Fue mala como ella sola. No se habla de copiar, pero, caramba, tampoco es producir una mamarrachada si a uno le dan un presupuesto, hay actores y te garantizan cierta exhibición. Es cosa de ponerle algo de empeño, ¿no?

OH, JERUSALEN…

Julio César.

LULA, LATINOAMERICA Y ODEBRECHT

julio 16, 2017

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   Como imaginarán, no habrá simpatías…

   La noticia tiene todas las miradas encima, y prendidas las alarmas en todas partes, por lo llamativa que es. Cae en Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acusado directamente de delincuente (dícese del que comete delitos). Bueno, de corrupto, esa palabra que tantas cosas enmascara y que sirva para que no los llamemos ladrones de una vez. Su actuación abierta, pública y notoria a favor de los tratos non santo de Odebrecht, por una buena tajada, finalmente lo tiene sentado frente a los jueces escuchando su sentencia. Él lo hace ver que no es por corrupto, sino que se le persigue por bueno, por querer ayudar a la gente. Un santo, pues. El cuento de siempre cuando los atrapan. La verdad es que esa Odebrecht como que fue puesta en este mundo para corromper, hundir y embarrarlo todo. Imaginen la de cosas que no se hicieron, o que no se hicieron bien, porque esa compañía repartió real a los políticos de aquí a Pekín… que bien podría terminar siendo cierta la conocida frase. Falta que a la señora Dilma Rousseff se le busquen esas patas a ver qué pasa.

   Le condenaron a nueve años de prisión. ¿Se le encarcelará? No se sabe. Es Lula, y no es porque este sea el Tercer Mundo y todo sean mañas y ñemeos (si uno lee la prensa española, o la italiana, por ejemplo, por allá como que pasa lo mismo), sino porque es famoso y tiene gente en las calles gritando que se le deje en paz, aunque seguramente exiogirian la horca para quienes acusen de los mismos delitos, en toldas contrarias; así de simplona es muchas veces la gente. No hablemos ya de los que conforman el siniestro Foro de Forajidos de Sao Paulo, quienes siempre han considerado, y tratado, a Pinochet como un monstruo (y lo era, me perdonarán sus seguidores), y a Fidel Castro, que mató diez veces más gente y su dictadura duró cinco veces más, otro santo varón que ya debería estar en los altares. También cuenta a su favor, don Lula, con su edad; pero a mí me suena que si en Venezuela, España o Brasil, un septuagenario cometiera una estafa así para asegurar un poco su vejez, en sociedades duras como estas donde juntar años es casi un pecado que se debe pagar caro, lo pasearían encadenado por las calles para terminar encerrándole en la mazmorra más inmunda que se les ocurra, y a eso le llamarían justicia ciega e imparcial.

   No es que me alegre con lo que le pasa a este señor, como persona, pero como símbolo de una manera estúpida de concebir el mundo, bastante daño que hizo (como la misma señora Bachelet, la mandataria chilena), por lo tanto no puedo sentirme mejor. El daño que este sujeto ayudó a hacerle a Venezuela cuando no dejó lo que no pudo por atornillar esta pesadilla, porque chorros y chorros de petrodólares se iban en la estafa de la revolución continental en manos de los zánganos del Foro de Forajidos y el clan de los Castro, sabiendo él muy bien que esto no era ninguna democracia ni ninguna revolución de los pobres, los que ahora comen basura y se mueren hasta de gripe porque en Venezuela no hay nada, mientras al resto se le amenaza con armas y militares secuestrando y desapareciendo gente arbitrariamente. Sin su ayuda, su apoyo, ni esto hubier durad tanto ni habría degenerdo a tal estado. No hubo organización o foro internacional donde no impidiera que las voces de los perseguidos se escucharan, restándole importancia a los crímenes porque la botija estaba llena, porque al eje Caracas-La Habana no le interesaba se discutiera lo que aquí pasaba. Así que: Ojalá le vaya bien mal al bicho ese.

   La cosa es que hay voces en Colombia que piden que al señor Juan Manuel Santos se le investigue por lo mismo (Odebrecht, ¿es que no les digo?), y en Perú ya hay señalamientos contra el señor Ollanta Humala y su esposa. Unos muy serios que pueden terminar llevándoles a la cárcel. También hay investigaciones en México. Sean ciertos o no estos señalamientos, es terrible como reflejo lo que pasa en nuestras naciones. Salen de la presidencia a la cárcel gente a la que elegimos y montamos en esos cargos, voto a voto, nosotros, losd latinoamericanos, los sudamericanos, no es que los gringos no los imponen, ni media la magia negra, o la pava siriaca, sino los votantes, los ciudadanos. Un país se podría equivocar una vez, ¿pero con todos? ¿Todos salen y todos son investigados o apresados? ¿Dónde está nuestro sentido común? ¿Acaso no hay personas decentes en nuestros suelos, de quienes sepamos que son probos y  eso, decentes? Y ahí están Daniel Ortega, Rafael Correa, Evo Morales y los siniestros Kirchner, todos hicieron el hablar de ellos, de las finanzas suyas y de sus familias un delito a perseguir, aún en la prensa. ¿Por qué carajo de los presidentes norteamericanos o canadienses no se escucha nada? ¿Es qué son más honestos, los votantes allá son más pilas, o sus sociedades más complacientes con el delito? Y si es así, ¿por qué carrizo son los pueblos más progresistas del continente?

   En Venezuela, que la Fiscal General de la República, señora Luisa Ortega Díaz, caída en desgracia al señalar que violentar la Constitución Nacional es un golpe de estado y un delito, es satanizada por Nicolás Maduro Moros ahora que su nombre ha salido a relucir en las investigaciones de Odebrecht, en Brasil. Nada extraño, don Lula se la pasaba aquí, con la gente de la eterna coima, de las valijas viajeras llenas de efectivo. El hombre la ataca porque el que se diga algo de él, que se ose dudar cuando él dice que es honesto (certificado por él mismo), o se comenten en este país esas acusaciones, son signos de desestabilización, terrorismo y golpes de estado. De maniobras del Imperio. Y eso que en sus manos y en las de su gente, Venezuela ha quedado completamente arruinada y andan por el mundo mendigando quién les preste para comprar algo de alimentos, medicinas y gasolina, pero poco, el grueso es para bombas lacrimógenas y tanquetas para agredir a la población que se queja del hambre y la miseria (tachándoles de terroristas por quejosos), eso después de haber recibido, durante doce años, cinco veces más dinero que en los cincuenta años anteriores, por conceptos del excedente de los precios petroleros, que a los sauditas les alcanzó para juntar un potecito de casi ochocientos mil millones de dólares, y aquí se robaron hasta el último centavo. Pero, claro, él es tan honesto… como Lula.

……

  Con esto de que andan mendigando, sombrero en una mano, la otra extendida en posición de échamelo aquí, a ver quién es tan bolsa de prestarles plata, o de firmar un negocio con una gente que no es reconocida, cuyos contratos no tienen ninguna validez y que después no será aceptada ninguna demanda en ningún tribunal del mundo porque lo que aquí ocurre ya es suficientemente conocido, el portal El Chigüire Bipolar presentó una entrada que no tuvo desperdicio:

BREVES NACIONALES | 11 JULIO 2017

Maduro habla con contestadora del Kremlin por 30 minutos pensando que es Putin

El Presidente de la República, Nicolás Maduro, quien tuvo dificultades para marcar el teléfono por lo gordo de sus dedos, entabló una larga e infructuosa conversación con la contestadora de la oficina del Presidente Vladimir Putin, pensando que era él.

Anton Lovski, traductor de la embajada rusa y hombre calvo que parece malo de película de Hollywood, explicó cómo ocurrió el suceso: “Maduro no esperó que le avisaran cuando Putin iba a contestar. Primero, porque tiene dos semanas esperando para hablar con él. Y segundo porque apenas escuchó una palabra en ruso comenzó a hablar. A pedir extensión de préstamos y nuevas formas de cooperación. Plata pues. Pero nunca se dio cuenta que estaba hablando solo con la contestadora. De hecho se emocionó porque interpretó el silencio como aprobación. Y ahora anda por ahí diciendo que habló con Putin y no sé qué. Pobrecito” aseguró Lovski mientras acariciaba un gato sin pelo.

……

   ¿No fue genial? Tan ameno, tan sarcástico… tan horriblemente cierto.

CONSEJO DE ORO

Julio César.

NOTA: Lo de mañana no me ha dejado tiempo, ni cabeza, para nada. Otro paso en este largo sendero para salir de la pesadilla. Amanecerá y veremos. Ojalá no llueva.

LA MISTERIOSA MIRADA ORIENTAL

julio 12, 2017

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

   -Interpreta mi silencio…

   En su magistral obra, La Historia de la Civilización, la profesora Diana Uribe, fuera de explicar de dónde vienen esas denominaciones de Cercano y Lejano Oriente, habla de la costumbre del velo de las mujeres en esas tierras llenas de camello, desiertos, fantasías y misterios, cuando trata el tema del Islam. El arcángel Gabriel apareciéndosele a Mahoma, el profeta de Alá, iniciando ese movimiento histórico-religioso.

   Comentando la cotidianidad de ese pueblo nómada, que vivía hoy aquí, mañana allá, lo tradicional era la tienda, la gran carpa bajo la cual vivían padres, hijos y nietos. Al no haber paredes, la mujer debía ocultar su mirada y su sonrisa tras un velo. La fascinación y la coquetería de la seducción, la gente del Oriente Medio la asocia íntimamente a la mirada. Lo que comenzó como una costumbre de pudor en un cuarto sin divisiones (el velo las sustituía), la mujer cubriendo su femineidad de la vista de otros con los cuales compartía la carpa, guardándola sólo para su hombre, que soñaba con ella, devino luego en esas reglas horribles que se cobran en sangre (una vez muerto el Profeta), en manos de hombres que siempre han sentido miedo hacia la mujer. Ya no era una acostumbrada prenda de pudor y privacidad, es una obligación que conllevará la muerte a la que ose desafiarla.

   Al principio no era una normativa cruel, de sumisión que pretendiera rebajarla, era para salvaguardar, discretamente, la vida íntima. Que el Profeta no le temía a las mujeres, ni las odiaba, se desprende de la importancia que en su vida tuvieron dos de ellas, su hija Fátima, heredera de su legado (asesinada), y su segunda mujer, una viuda que estuvo a su lado trabajando por difundir la Palabra. Claro, sin periquitos, ayer como hoy, la mayor preocupación de los hombres, en lo tocante al honor y la herencia, es tener la seguridad de que sus hijos son suyos, así que era mejor que pocos imaginaran o supieran lo bonita que era una mujer al despojarse del velo, en la intimidad del lecho.

   Pero esto de los ojos, la mirada, resulta todavía más fascinante cuando nos vamos al Lejano Oriente, China, Japón, Vietnam. Donde las mujeres tienen ese “exótico encanto oriental”. Caracas se ha llenado de chinos (¿en qué estarían pensando?, bueno, seguro a ellos, su gobierno, les mintió como miente el de aquí, y no les alertaron sobre la cosa), y las chinitas son bellas, aunque su entonación e idioma resulte tan extraño. Bien, en un investigación realizadas por una de esas universidades que todo lo estudian, creo que en Inglaterra (imagino que para justificar y otorgar dinero), se quiso saber en qué consistía la diferencia a la hora de interpretar los gestos faciales entre orientales y occidentales. Se buscaba comprobar, y contrastar, dichos gestos ante imagines tristes, alegres, graciosas, sensuales.

   El estudio evidenció que los occidentales nos fijamos más en las contracciones de los ojos y la boca, mientras los orientales en la mirada propiamente dicha, desestimando todo lo demás. Eso me recordó una de esas imágenes con mensajes que manejé hace poco, donde sostenían que un buen amigo es aquel que sabe notar tu tristeza mientras ríes en medio de un grupo de conocidos. Es difícil ocultar en la mirada lo que, de repente, nos abruma. Es fácil componer una sonrisa, y engañar, si es en lo que todos en el entorno se fijan.

   Posiblemente eso es lo que causa tanta confusión entre occidentales y orientales, la incapacidad de interpretarnos unos a otros. Si tenemos a toda una zona cultural que entiende que la verdadera puerta a las emociones, a lo que se piensa, al alma, está en la mirada, lo más lógico es que esos pueblos controlen y dominen sus expresiones para no vivir expuestos a los ojos de otros. Deben mantener la cara de piedra, por pudor, prudencia y hasta discreción. ¿Será por eso que sus rostros nos resultan carentes de toda emoción y expresión? ¿Porque han aprendido a disimular aún eso, como aquellos que sonríen fácilmente aunque se estén muriendo de dolor, para no revelar lo que piensan o sienten? Parece lógico.

LULA, LATINOAMERICA Y ODEBRECHT

Julio César.

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

julio 5, 2017

LA DERECHA Y LA IZQUIERDA EN EL DIALOGO

   La fecha significa mucho, pero muchas otras naciones tuvieron su día, exactamente como este; pero este fue el nuestro, inmortalizado en este cuadro al oleo que todos crecimos viendo, desde niños, en las escuelas, escuchando el relato de cuando conocíamos muchos nombres, reconociendo al primer vistazo al generalísimo Francisco de Miranda…

  Contrario a lo que mucho se dice, no fue el 5 de julio el día de nuestra Independencia; eso llegaría muchas batallas después. A Venezuela le costó mucho lograrlo, como que padecimos dos tantas de arremetidas desde España una vez decididos a dar el paso, caminar con nuestros propios pies; primero para sacudirnos el gobierno títere que Napoleón había montado en la Madre Patria, luego al Rey cuando, recobrado el poder, vino con aires revanchista contra todas estas colonias levantiscas. Desentenderse de los Bonaparte fue visto con preocupación por la Corona. El 5 de julio de 1811, fue el día de la firma del Acta de la Independencia. Siete de las diez provincias que conformaban la Capitanía General de Venezuela (siete de diez, razón exacta de cierto simbolismo patrio), firmaron un documento mediante el cual declaraban, juraban y se comprometían a desconocer la autoridad española, con todo lo que eso conllevaría. Fueron ellas Margarita, Trujillo, Mérida, Barcelona, Barinas, Cumaná y Caracas, donde se llevó a cabo el acto.

   Inspirado en la independencia norteamericana, y en valores de la revolución francesa que la ilustración alcanzó a acercarnos, la Capitanía General de Venezuela se declaraba una nación independiente fundada en valores republicanos y federales, aboliéndose la Monarquía y los símbolos realistas; se cortaba de cuajo con todos los valores e ideas que habían imperado desde el Descubrimiento y toda la era Colonial, decretándose la igualdad de los individuos. Todo muy bonito, pero era una carrera que apenas comenzaba, los blancos mantuanos, los llamados Amos del Valle, era quienes daban el paso y aún se consideraban una casta aparte de mestizos, indios y negros. Como ocurriera con la fundación de la nación norteamericana misma; las trece colonias, reunidas bajo una federación y los ideales de igualdad para los individuos, dejaban por fuera a los nativos de allá, y a los negros, que jamás pidieron formar parte de este Nuevo Mundo, pero que fueron llevados a la fuerza, y luego bestializados y acosados hasta finales de la década de los sesenta del siglo pasado. Aquí no hubo que esperar tanto, como que la mayoría somos mestizos.

   Nacíamos cojitrancos, pero era el primer paso, el primer grito de libertad. En esa Acta que se firmó un día como el que hará mañana, una antigua colonia declaraba su total separación física, anímica, mental y hasta emocional, con la casa colonial. Se esgrimieron, en esos candentes momentos, razones de protagonismos; el ejemplo romántico de la revolución norteamericana (¿por qué aquí no?); las ideas de la libertad, el fin del derecho divino de los reyes y que el poder resida en el pueblo (en algunos, al menos), con las cuales comenzó a moverse la revolución francesa. Todo eso prendió en el ánimo de los nacionales, esa juventud de blancos criollos decididos a buscar su propio lugar bajo el sol. Aunque no fueron ellos los únicos ni los primeros en pelear por ser libres, hubo otros, precursores, gente que conspiró o se rebeló en su momento contra la lejana Corona y sus instituciones, pagando con la vida el sueño, pero esta vez se reunieron muchos bajo una misma idea.

   Recordemos y honremos el día, aún faltaba mucho para nuestra Independencia, para ser libres de la sombra española, que batalló duro hasta el final, en el ocaso de su era imperial, poderosos como habían sido, desesperados por no perder aquellas botijas allende de los mares; pero fue un primer e importante paso el dado por todos los que filmaron aquel documento, quienes se movieron abiertamente, o en las sombras, para que aquello ocurriera, sabían que no había vuelta de hoja para ellos, sólo cárcel o fusilamientos, el único camino era seguir hacia delante. Lo que se declaró no fue poca cosa, que nacíamos como una nación independiente, Venezuela, comprendida desde tal a cual punto al sur del territorio americano, que nos autogobernaríamos, y se fijó una serie de reglas para que esa convivencia alcanzara y protegiera a la larga al mayor número posible de ciudadanos.

   Sería fácil tratar de encasillarlo todo como la aventura de una casta privilegiada que quería el control político y económico de lo que eran botijas españolas, pero en ello tuvo mucho que ver el romanticismo de luchar hasta alcanzar la libertad, el idealismo de la soberanía (sobre mí el cielo de la patria y Dios), la adrenalina corriendo por las venas de una juventud ilustrada que sentía como una ofensa continuar como segundones en su propia tierra; que ellos, los aquí nacidos, debieran aceptar órdenes y condiciones de blancos peninsulares recién bajados de un barco, creyendo tener más derecho que estos.

   Nadie quiere vivir en tierras ocupadas, ni siquiera si los amos están lejos y dentro del territorio los que te apuntan con sus armas son esbirros de un ejército nacional pero a las órdenes del invasor. Eso fue así antes y lo es ahora. Y nunca mejor fecha para recordarlo como un 5 de julio.

LA MISTERIOSA MIRADA ORIENTAL

Julio César.

UN ESTALLIDO DE CREACION

junio 21, 2017

LA DERECHA Y LA IZQUIERDA EN EL DIALOGO

   Y al principio fue la luz…

   Hace poco me tocó llegarme hasta la iglesia de Guatire para una misa de difuntos; con buena parte de la familia estando allí, me vi “enfrentado”, como siempre, por dos de mis sobrinos, primos entre ellos, que parecen cazadores, siempre juntos para afrontar y enfrentar retos. Siseándoles para que prestaran atención a lo que el cura decía en la homilía (el sermón fue muy bueno, sobre las edades del hombre, niño y futuro, crecimiento y sueños, vejez y contemplación ante lo ido y lo conseguido, pérdida y añoranza para los que quedan), desperté sus ánimos confrontativos. Les encanta discutirlo todo, cuestionarlo, cosa que me gusta, les hace curioso, inquisitivos, no se conforman con lo que se les dice sin más explicación. Al finalizar la ceremonia, recorriendo el templo, viendo esta o aquella imagen, comenzaron.

   Hicieron muchas preguntas, coordinados, pero era clara la intensión, probarme, saber mis límites sobre la fe. La mía, en este caso. Soy católico aunque no practicante; la religión no me representa ningún problema porque no pretendo que Dios me resuelva la vida y entiendo que no es responsable de cada decisión humana y de los problemas y dolores que de ello deviene, incluido las enfermedades. ¿Qué no nos hace un milagro directo cuando se lo pedimos de corazón?, hace tanto que nos desentendimos de esa guía que más bien resulta descarado esperar algo. Aún yo, un sujeto sin problemas con mi fe, lo sé.

   Bien, mis sobrinos me preguntaron cómo podía creer en algo que no se podía ver o medir, que ocurrió hace tanto tiempo y cuya casi única fuente de referencias era un viejo libro que parecía más un conjunto de cuentos, mitos y referencias mágicas que “hechos”. Fue cuando recordé el inicio de aquella canción del disco que me entregaron una vez que compré la revista CABALA, de cuando trataba sobre temas apasionantes, no espirituales (extraterrestres, hombres lobos, fantasmas y leyendas afines). Les respondí que sí, que la Biblia era la mayor fuente y base de la fe, y que sí, era un libro muy antiguo, fechado por algunos en más de dos mil quinientos años antes del comienzo de la Era Cristiana, dándole un total de casi cuatro mil quinientos años de edad… Cifras que desconocían aunque estudiaron catecismo para la Primera Comunión.

   Un libro muy viejo, de los comienzos de la historia (bien, no tanto, hay relatos cuneiformes sumerios más antiguos inmortalizados en tablillas), y que, sin embargo, comenzaba como comenzaba. Al principio no había nada, o no se sabe qué, sí es que algo existía, hubo un estallido de luz que lo llenó todo, y a este le siguió la aparición de todo lo demás, el firmamento, la tierra, las aguas, más tarde la vida. Sonreía socarronamente mientras les veía cuando les dije que si bien ese inicio servía para encabezar el relato bíblico de la Creación, desprendiéndonos de prejuicios y preconcepciones dogmaticas, también funcionaba para el enunciado de la Teoría del Big Bang, un estallido de energía que se transformó en materia, finalizando con la vida. Cómo se rieron, siempre pasa cuando los tomo por sorpresa y los llevo a pensar en algo que no esperaban.

   Les dije que lo notable no era que hubieran semejanzas, de principio como de evolución, de energía a materia, a la aparición de vida, sino que fuera puesto por escrito cuatro mil cuatrocientos años (siglo más, siglo menos), y hubo que esperar todo ese tiempo por la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein (la energía se transforma en masa y a la inversa), para llegar al principio científico del Big Bang, como posible explicación del origen del universo, y todo lo que contiene. ¿Cómo lo supieron en la más oscura antigüedad, si partimos de que no hay un Dios y eso lo escribió un hombre? Esas son las eternas preguntas, terminé añadiendo antes de que saliéramos a comprar unos raspados, de los tradicionales, sabor colita con algo de leche condensada (carísimos). En ese momento no pude resistirme, diciéndoles que miraran el cielo que palidecía en esa tarde, agregué que por eso era católico, porque me gusta creer que más allá de la inmensidad del tiempo y del espacio hay una fuerza que al final no dejará que todo llegue demasiado lejos, aunque por momentos nos lo parezca cuando padecemos por las cosas que hemos hecho o dejamos que pasaran, a uno u a otros.

5 DE JULIO DE 1811… NUESTRO 5 DE JULIO

Julio César.