Archive for the ‘IMAGEN PRESTADA DE MI OTRA PÁGINA’ Category

ALECCIONANDOLO

mayo 19, 2015

DE CINE

AZOTAINAS ENTRE MACHOS 1

   -Ah, has pedido esto todo el día, muchacho. ¡Toma!

   Hay tipos que se lo buscan, o a quienes se la montan. Debe ser divertido, aleccionar, me refiero. Por un rato. Como un juego. Ahora que controlar a alguien a quien se le prueba para que falle, para sacarse una correa y llamarle para darle, hay cierto trecho.

AZOTAINAS ENTRE MACHOS 2

   Es una pena que fuera de youtuve no sepa subir a este espacio otros videos, así que para ver este corto tendrán que ir a: LA CRUZ DE TODO HOMBRE DECENTE

Julio César.

DEL MAESTRO CON CARIÑO

julio 6, 2014

DE CINE

UN CHICO Y SU MAESTRO

   Siempre perdía el almuerzo.

   En cuanto estaba a solas, llegaba uno de sus alumnos, tierno, joven, tímido, con un vacilante: “Señor Vergatti, señor, ¿podría enseñarme a… a… amar?”. Y sobre su escritorio, llamándole pequeña puta perdida que seguramente su padre cogía, llenándoles el culo completamente, les enseñaba los dulces secretos del amor. Ellos, lloriqueándole, se lo agradecían con roncos grititos y gemidos que pronto atraían a otros profesores que también les instruían con cariño.

ALECCIONANDOLO

Julio César.

NOTA: Es de otro blog que llevaba, y cerró por no cumplir con las expectativas del grupo. Una pena.

TOCANDO…

marzo 7, 2014

DE CINE

CHICO MUSCULOSO

   -Me abordó con un “quiero tocarte esos músculos para ver si son tan duros como dices”, de bobo hice esto, le dije toca y no sé cómo metió la mano sin abrirme la bragueta. Eso sí, tenía ganas de tocar. De verdad. Y creo que lo convencí de lo real de la dureza. –termina riendo como un niño bueno.

MORENO SEXY

   -Si, mis amigos, los amigos de mis conocidos y hasta los de mi mujer, cada vez que voy a la piscina, vienen con aquello de “pero qué buen cuerpo, déjame verlo, se nota que te cuidas y te ejercitas, me agrada la gente que lleva un régimen, que lleva vida sana y… bla bla bla”. Me aburren, por eso sólo lo bajo así… -cuesta cree que ese bañador contenga tanto.- …Y se quedan de piedra, con las bocas abiertas. Cosa que ahorra tiempo, así sólo se agachan y…

DEL MAESTRO CON CARIÑO

Julio César.

OFICIAL OFICIOSO

abril 28, 2011

DE CINE

   Un marino complaciente…

   No hay nada con lo que moleste tanto un Teniente de Fragata a los marinos bajo su cargo, como lo es con la pulcritud del uniforme. Deben estar impecables aún después de una inspección “sanitaria”. El acucioso oficial presente no reparaba a la hora de atender esos asuntos. Sus… muchachos, indolentes, ya sabían la rutina: uniforme afuera, ya que siempre comenzaba por el calzado. Luego subía por piernas y muslos. Durante los quince minutos siguientes, el oficial sabía lo qué hacía y hacía que durara bastante, se dedicaba a bañar en saliva muchas partes, por lo que los pequeños calzoncillos también salían; todo ese sube y baja de trabajo luego le daba su recompensa. Y si el muchachote era como este, no era raro que la vaina durara casi cuarenta minutos más, y que el oficial le sacara brillo y todo el poder a ese torpedo, desnudo también, para no salpicar y manchar su uniforme. Al pobre casi no le daba tiempo de terminar con uno, que sí terminaba con él, y ya el siguiente marino llegaba, sin darle tiempo de bajar del misil agotado, y debía comenzar nuevamente. Eran duros… y muchos… sus deberes; pero le gustaba su trabajo.

TOCANDO…

Julio César.

BOCA Y VOCACIÓN

noviembre 19, 2010

 DE CINE       

-Coño, ¿entiendes ahora qué quiero? –preguntó el joven.

……

-Batea carajo… -gritó Mauricio, enrojeciendo su carita de niño volviéndose hacia su padre que lo miraba entre sorprendido y divertido.

-¡Muchacho! Deja las groserías que después tu madre piensa que las aprendes de mí. Te gusta mucho el béisbol, ¿verdad? –preguntó sintiéndose culpable.

-Me encanta… un día voy a llegar a las mayores. –enfatiza el niño con una sonrisa decidida.

Su padre ya no lo oye ni ve el juego en verdad. Recuerda que a él mismo ‘lo enloquecía’ el béisbol. Jugó muchas veces, y le agradaba correr, batear, atrapar y hacer la jugada perfecta… pero sus mejores momentos los pasó en los vestuarios. Le encantaba tanto que no podía dejar de tocar bates y pelotas metidas aún en sus fundas; cosa que los panas terminaron entendiendo, y muchas veces cuando creía que el lugar estaba solo, encontraba a uno rezagado esperándolo, ligerito… Y a él se le bajaban las medias, la boca se le llenaba de agua y tenía que pellizcar y tocar para ver si era verdad que ese panita esperaba por él, para hablarle. Él mismo no hablaba mucho, con la boca llena no se podía aunque soltaba muchos gruñidos ahogados; pero luego sí, aunque la cara metida dentro de un cesto de suspensorios sucios no le permitía hacer mucho ruido. Aunque el tamaño de algunos ‘bates’ lograba que gritara de sorpresa.

-Mauricio, ¿seguro que no prefieres, que sé yo… estudiar medicina? –se preocupa.

OFICIAL OFICIOSO

Julio César.

SU MUJER SOSPECHABA QUE…

marzo 4, 2010

 DE CINE

   -Hummm… sabe tan…

   -Calma, todavía queda más de donde salió esta. –gruñó Rubén, inquieto como siempre por la forma en que el otro tomaba, sin despegar los labios como no fuera para sacar la luenga y dejar caer unas cuantas gotas ardientes allí para saborearlas mejor, tragando con gula.

   -El día fue largo, maricón, necesitaba esto… -y se sumerge nuevamente, con los ojos cerrados, gruñendo roncamente, lamiendo y chupando todavía lo que queda, sintiéndose en la gloria. Nada era más delicioso que eso.

   -Calma o te tragas el envase. –ríe el otro, divertido ante la escena, su panita tenía sed y se relamía aún con los ojos cerrados, aunque algunas gotas habían mojado su rostro.

   “Carajo, ese marido mío es una vaina seria”, piensa tras la puerta del despacho donde trabajan los dos socios, Sonia, imaginando que su marido estaba tomándose toda la botella de whisky que el otro trajo como regalo para él. A su marido le encantaba la caña, no paraba hasta haberse tragado la última gota, y al parecer siempre quedaba pidiendo más.

BOCA Y VOCACIÓN

Julio César.

CUIDADO CON EL FAN

enero 31, 2010

 DE CINE

   El joven era un gran admirador del chico malo…

   Steve era un joven que no destacó jamás en su secundaria, era considerado de los empollones, y siendo tan tímido como era, no podía destacar. Admiraba a Ponch, con sus chaquetas de cuero, su motocicleta, su aire de rebelde, de peligro. Lo buscaba, intentaba ayudarlo con a tarea, lo saludaba a gritos, patéticamente admirándolo. A Ponch le divertía, y sabía que era aprovechable, como esa tarde en los vestuarios cuando se quitó las ropas, quedándose en suspensorio, sabiendo que eso atraería la mirada del otro. Steve miró, ¡cómo iba a evitarlo!, y ahora era conminado a lamer sobre gruesas telas, notando durezas y tamañote, antes de morderlo y atrapar cierto nabo bajo la tela, ya mojada. Rato después Ponch, quien le había prometido hacia tiempo un paseo en su moto, totalmente desnudo, se sentó, invitándolo. Steve, temblando, desnudo también, se sentó, no sobre el asiento de cuero sino sobre las piernas del otro que ocupaba mucho espacio, al parecer no sabía ir de pasajero. Steve chilló agónico y feliz… al sentarse sobre la moto, cosa que le produjo una profunda y cálida emoción. Ponch lo pone a jugar a la motica, y Steve chilla agarrado a los manubrios, subiendo y bajando a saltos sobre la enorme y rígida… máquina que lo excitaba al límite de la locura. Estaba todo mojado de sudores y vainas, mientras cabalgaba por casi cuarenta minutos… ese armatoste; y es que pareció acabar de jugar, tres veces, pero en seguida comenzaba otra vez.

SU MUJER SOSPECHABA QUE… 

Julio César.

DE CINE

enero 31, 2010

LA CATA

   “Ay, Dios, nadie me dijo que era una película de estas… Ahora ¿qué le digo a mi mujer?”

   -Lo siento, Rodrigo. Hay que repetir la última toma. –le dice el ‘director’, gritando luego al asistente.- ¡Qué vengan los gamberros  violadores otra vez! ¡Y más condones esta vez, por favor!

CUIDADO CON EL FAN

Julio César.

LUCHA ESCOLAR

julio 20, 2009

LA CATA

LUCHA OLIMPICA GAY

   Era una llave rompe culo.

   A Néstor y Víctor, rivales en el equipo de lucha olímpica, les tocó una práctica por un puesto para las semi finales. Cada uno quería ganar dos caídas de tres, y comenzaron dándose con todo. Hubo bufidos, golpes bajo, jalones que rasgaron ropas, y cuando quedaron chinitos en pelotas, en entrenador quiso detenerlos pero no lo oyeron. Él sabía que si no tenían cuidado podían terminar en…

   -¡Ahhh! –gritó de sorpresa Néstor, cuando en una voltereta, quedó clavado.

   El entrenador con la boca abierta iba a intervenir, cuando Néstor comenzó a subir y bajar, gimiendo como poseso, continuando… la lucha, mientras Víctor monta las manos en sus caderas (para bajarlo, supone) y comienza a subir y bajar también sus caderas. El hombre bota aire, y con el güevo tieso se deja caer en la banca, masturbándose, mientras los chicos siguen vigorosamente con sus nuevas técnicas, aunque supone que también usaran una que otra vieja, como la del perrito.

DE CINE

Julio César.

LO QUE LE GUSTA AL NIÑO

julio 15, 2009

LA CATA

SEXY BOY

   -Claro, uno boxers… porque es lo que se espera. Pero cuando voy a esos momentos especiales, me pongo mi tanguita, suave, chiquitita y que abulta rico. Me abro la camisa para que sus ojos se recreen, casi siento como me tocan las tetillas, me soban los pectorales y me pasan las lenguas ávidas por el abdomen. Es cuando abro el cierre, y veo como abren los ojos y las bocas, y escucho que contienen la respiración con tan sólo ver la telita. A veces les doy la espalda, para que gocen de mirar la tanga casi metida entre mis nalgas, sabiendo que eso les hace desear caer y tocarla, acomodándomela, o metiéndola, o quitándola con los dientes. Mira, ese vestuario del equipo de básquet en la escuela es una locura cuando uso, por ejemplo, mi tanga atigrada.

TIO MUSCULOSO

   -Le dije, “te esperaba”, y me respondió con pesar “tú no me quieres, o me estarías esperando con un hilito dental bien metido entre las nalgas”. Había tal dolor en su voz que le dije rápidamente “no, papi, la tengo debajo, quítame esto y ven por lo tuyo”.

LUCHA ESCOLAR

Julio César.

NEGOCIOS DUROS

abril 17, 2009

LA CATA

negociando-duro

   Sí, era una toma violenta, dura y caliente que los hacía gritar…

 

   Enlazados en una ardiente batalla legal, Roberto había llegado al fin a meterse todo dentro de la compañía de Jacinto, decidido a practicar hasta chorrear… sudor, una toma hostil. Jacinto resistió por un tiempo, pero terminó abierto, sostenido, alzado y sometido… su negocio. Ahora a Jacinto sólo le quedaba gritar, estremecerse y soportar la dura entrada que llegaba muy hondo dentro de su… empresa.

 

LUCHA ESCOLAR

 

Julio César.

DESPERTAR

noviembre 19, 2008

LA CATA

cosas-de-hombres

   -Me gustan, ¿y qué?

 

   Jairo es un treitón, más cercano a la cuarentena de lo que le gusta pensar. Le encanta usar cierto tipo de prenditas, chicas por delante, de tiritas mínimas en sus caderas… totalmente metida dentro de sus nalgas. Claro que las usaba en la intimidad de su casa; a su mujer ya no le molestaban… tanto. Pasando un largo fin de semana con la familia de su mujer, sin ropas limpias, durmió con una pantaleta de su mujer, azulada morada. Sus cuñados lo descubrieron en la mañana y lo fotografiaron, rientes, diciéndole que todos verían sus modas. Jairo aterrado pidió discreción, y los mocetones, veinteañeros, lejos de las novias, le propusieron a cambio de silencio un buen trabajo de boca sobre mangueras a ambos… para sacar gasolinas para sus motos. Se resistió, pero no quería esas fotos por allí y cedió. Mala idea, porque al rato ya estaba de uno al otro, urgido, con gusto, llenándose la garganta de ricuras nuevas, y casi fue él quien propuso subir a la cama en cuatro patas y atenderlos mejor. Y ellos aprovecharon el momento, dándole paleta a la jalea. Ahora, en las fiestas familiares, que a Jairo ya no molestan, ellos le regalan, discretamente un hilito dental… y se encierran a estrenarlo.

 

NEGOCIOS DUROS 

 

Julio César.

POR FLOJO

noviembre 12, 2008

LA CATA

despertando-a-la-bestia

   Joven, calentito, jugoso y duro… ¿quién no se lo comería?

 

   Gabriel había llegado a la casa de Gutiérrez, su asistente, para botarlo, ¡siempre llegaba tarde! Molesto discutió con la esposa, quien gimiente le decía que al chico le costaba salir de la cama, y subió a formarle un peo. Pero al verlo dormidito, desnudo, con una erección, se enterneció. Sentarse en la cama, recorrer ese cuerpo joven y bello, lamerle las tetillas sin que el flojo despertara, le gustó… pero no tanto como atrapar ese tolete duro, masturbándolo, soplándole, percibiendo su calor cerca de la boca, que finalmente lo traga. El chico gemía, se retorcía y sonreía, tal vez pensando que era su mujer quien lo trabajaba, y mientras su golosa y severa boca subía y bajaba comiéndoselo, Gabriel se las ingenia para abrirle las piernas, exponerle el culito y pasarle la lengua. El chico gime más, sin abrir los ojos, gozando. No lo hace ni cuando ese dedote entra, lento, en su culito virgen. Y Gabriel toma con su teléfono móvil una, dos y tres foto del chico, asegurándose de que se vea su cara y su culito penetrado. Ahora lo tenía en sus manos, se dice emocionado y perverso, guardando el celular, tragándose ávido el joven güevo, cogiéndolo con un dedo. Ya no le preocupa la flojera del muchacho, si era necesario irá todos los días a ‘despertarlo’, y cuando su mujer no estuviera, no sería su dedo lo que entrara hondo, explorándolo, recorriéndole las entrañas. Gutiérrez se mordió los labios y gimió en sueños, corriéndose, y esa leche al otro le supo a gloria.

 

DESPERTAR

 

Julio César.

 

NOTA: Traído de mi otro blog, el grosero.

¿QUÉ QUIERE EL NIÑO?

septiembre 16, 2008

LA CATA

   ¿Qué esperaba de mí?

 

   Cada vez que subo a visitar a mi amiga Nelly, vecina también, encuentro al marido en la sala, siempre ligerito de ropas. Y el carajo es vistoso. Jamás parecía incomodarse al ser pillado así por quien fuera. Por motivos particulares, mientras esperaba a Nelly, me sentaba frente a él, intentando sostenerle la mirada, pero la mía, traidora, le hacía un paneo completo tipo escaneo. Coño, esas tetillas parecían pedir… No sabía qué pensar, las señales eran confusas, aunque las que daba yo eran muy visibles, claras… y duras. Ayer me senté a su lado, y mientras hablábamos, él mecía sus piernas, abiertas, hasta que su rodilla pegó de mi pierna, sin apartarla, y yo sin moverme. Estoy temblando, pero si Nelly se mete a tomar su ducha de media tarde al volver del trabajo, meto mano y de ser posible… me encargo del aseo de este también… Tengo la boca llena de saliva, ¿tendré sed? Tal vez un buen trago me calme la garganta…

 

POR FLOJO

 

Julio César.

AH, DEPORTISTAS, SIEMPRE EN LA PELEA…

septiembre 13, 2008

LA CATA

   -Okay, tú pruebas lo grande y yo tu chiquito…


   -¡Padrino, ¿este que está de rodillas no eres tú?! –chilló el joven con la fotografía en sus manos.


   -¡Cállate, muchacho, que te van a oír! Eso fue… hace mucho, cuando era joven y loco. Pasé una temporada practicando atletismo en una universidad norteamericana, con este amigo. Estuve… eh, bueno, ya sabes… experimentando un poco y probando cosas nuevas. Nuevas posiciones… deportivas. ¡Vainas de muchacho! –jadeó realmente incómodo.


   -Y lo probaste, ¿verdad? La vaina nueva, quiero decir. Seguro que hasta lo saboreaste varias veces, ¿ah, pícaro? Seguro que era tu posición favorita, eh? –sonrió el joven.

   
   -Ah, sí, ahijado. Fue toda una… experiencia. –replica lejano, evocativo, antes de gruñir.- Pero déjate de vainas y devuélveme mi foto. Y deja de sobarte, muchacho majadero…
 
¿QUÉ QUIERE EL NIÑO?
 
Julio César.