Archive for the ‘INTERPANAS’ Category

PASION EN LOS CAÑAVERALES

septiembre 1, 2017

BUSCADO

   Todas las noche a las once…

   ¿Recuerdan o escucharon hablar de aquella telenovela Pasión de Gavilanes? Si, esa cosa horrible que alguien tuvo la osadía de compararla con el original de donde salió, Las Aguas Mansas, ¿con esos tipos siempre sin camisas? De la misma productora, pero ambientada en los amplios, bastos, coloridos y apartados llanos australianos nos llega esta nueva producción. Varios tipos jóvenes y todo gañanes, cargados de ganas y hormonas, trabajando en un rancho, que discutiendo por cualquier tontería terminan arrancándose las camisas y cayendo al piso; compitiendo entre ellos mientras transpirados se miran; sintiendo afectos y cariños… entre amigos. ¿Esperan la salida una vez al mes para llegarse al pueblo y ver chicas? Tal vez, aunque parece que se distraen bastante con sus apasionadas aventuras (labrar la tierra, domar caballos, cargar pacas de heno), entre los trigales, los cañaverales, sobre la paja, en la orilla del río, en esos cuartos compartidos donde en sus camas, cada uno comenzaba bajando una mano a su propio cuerpo, luego mirándose unos a otros, con risas y picardías masculinas, para terminar jugando aún más, en dúos o tríos.

   Si, la cadena apuesta mucho a que esta, que han llamado La Superproducción de la temporada, arrasará entre hombres jóvenes y profesionales, que se identificarán con la manada de machos alfas. ¿Alguien la verá? No la transmitirán muy tarde, aunque ya, a esa hora, muchos estarán en sus casas, sobre sus camas. Dicen que comenzará pronto.

Julio César.

CUESTION DE TRABAJO Y PACIENCIA

agosto 4, 2017

BUSCADO

   Con un método, un hombre alcanza lo que quiere…

   No puede evitar soltar un jadeo, la piel erizada y caliente al paso de sus manos exigentes y fuertes…

   Le había parecido una locura cuando el marido de su cuñada, sin empleo como él mismo, le propuso aquello para ganar dinero: bailar meneándose frente a un público mientras se desvestían. Era tan vergonzoso… al principio. Pero le gustó escuchar gritar a las mujeres, doñitas mayores y muchachas, todas mirándoles los cuerpos, su concuñado tan guapo también. Quien pronto tomó el control y le decía, duro, atrapándole por la cintura, “menéalo sí, tienes grande el trasero, que te lo vean, lúcelo, que todos quieran tocártelo”. Aquello le pareció raro, a su heterosexualidad, que se enfocaran en sus nalgas, pero obedeció porque el otro le gritaba que se moviera, y al final la cosa como que resultó. ¡Qué éxito! Pero luego…

   Le llevó a carnavales mixtos, a fiestas de chicos, a despedidas gay (con sus grandes bañadas de leche), y se meneaban más, bailaban mirándose y se tocaban. Y esos dedos exigentes, ese toque autoritario, le hacían estremecer. Ahora se le pegaba de atrás, y se la empujaba y empujaba, con fuerza, haciéndole consiente de las ganas que parecía tener, en medio de gritos y aplausos de los concurrentes; sonidos, movimientos, contacto que le hacía perderse en su cabeza, dudando de su sexualidad mientras echaba hacía atrás su admirado trasero y lo refregaba con ganas de la dura virilidad.

   Ignora, aunque no sería una sorpresa, no realmente, que en las próximas “fiestas” terminaría de rodillas alimentándose de lo nuevo, y que lo haría entusiastamente, antes de caer en cuatro patas, con el calzoncillo a medias piernas, todos gritándole al otro que lo tomara, que “cogiera” lo que evidentemente le regalaba. No puede suponerlo ahora, aunque esas manos lo enloquezcan con esas caricias que ya no parecían casuales, que le encantará someterse, totalmente, en público y en privado, a todas las muchas exigencias sexuales del fogoso concuñado.

PASION EN LOS CAÑAVERALES

Julio César.

NOTA: Vaya video, ¿eh?

COMPLACIENDO PETICIONES

marzo 26, 2017

BUSCADO

   Sabe que es lo que espera todo el día…

   En cuanto la familia parte, deja por un rato la página web y sale al patio, sabiendo que el hijo de los vecinos, ese mocetón guapo y acuerpado que se inicia en su vida sexual, ya está mirándole desde su ventana, sin camisa, sonriendo arrogante, esperándole aunque ni para allá voltea. Sin embargo, no quiere defraudarle, se pavonea en su bañador, lanzándose al agua, nadando con las piernas muy abiertas y emergiendo, sintiendo en todo momento la fuerza, y el calor de esa mirada sobre su cuerpo. Sale al rato, con el rabillo del ojo viéndole jadear todavía, una mano por debajo del borde de la ventana, seguramente tocándose. Erizado se dispone a volver a la casa, como todos los días después de ese momento de fiebre y locura, pero hoy será distinto.

   -¿Ya? ¿En serio, eso será todo? ¿Cuándo vas a resolverme, papá? –le oye, y ya no puede fingir que no sabe que está allí. Se miran, este se ve algo enojado, desafiante, pero también sonriente, guapo en su juventud voluntariosa.- ¿Qué tal si te acuestas a llevar sol, de espaldas, metes una mano dentro del bañador y con un dedo juegas con tu apretado y caliente…?

CUESTION DE TRABAJO Y PACIENCIA

Julio César.

NO ENGAÑAS A NADIE

marzo 1, 2017

BUSCADO

   Cómo le gusta hacerlo…

   -Oh, vamos, amigo, deja de disimular, de hacerte el que no sabes, no ves, no quieres. –se burla, mostrando.- Cada vez que estoy vistiéndome o cambiándome de ropas, entras a decirme algo. Y finges burlarte de mis tangas, pero cómo las miras; te gusta, ¿verdad? Vamos, actúa con franqueza y tómalo como un hombre… de rodillas y oliéndola. Aquí lo tienes, todo para ti. Sáciate.

……

   Un buen corto, aunque es un poquito mayor, pero youtube no me dejó mostrarlo todo (o él), así que está en: EL REGALOTE DE “PAPA” 

COMPLACIENDO PETICIONES

Julio César.

BUSCADO

febrero 10, 2017

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   No se detendrían hasta montarle las manos encima…

   El reportero, dateado, es el primero en hallarle, la respiración pesada, jadeante… por la subida, claro. Encontró al tipo del cual algunas esposas de la zona se habían quejado, porque desde la lomita les sonreía a los tíos que pasaban por la autopista, o el camino peatonal abajo, guiñándoles un ojo e invitándoles a subir… y muchos lo hacían. Especialmente los más jóvenes. ¿Qué hacían allí, entre los matorrales, entre gemidos?, no se sabe, pero bajaban bastante rato después, como alucinados, sonreídos, oliendo extraño, como a yogurt barato. Todos andaban a su caza, pero él fue el primero en llegar y entrevistar al sujeto al que ya llamaban el calienta braguetas. Iba a preguntarle muchas cosas, pero ahora sólo quiere que le enseñe, y le haga, lo que hizo con los otros. Metiéndole algo de prisa, ya que muchos jóvenes policías y guardias nacionales, así como uno que otro bombero, venían subiendo, ofrecidos de voluntarios para cazarle.

NO ENGAÑAS A NADIE

Julio César.

EL QUE ESPERA… Y DESESPERA

febrero 4, 2017

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   Siempre se le hace larga…

   Secretos de tíos que comparten habitación por una causa u otra: Siempre hay uno que espera con especial cuidado la llegada del otro, del que sabe el verdadero hombre de la casa. E, invariablemente, le espera así, mirándole con ojos brillantes sobre un hombro cuando entra al cuarto, una sonrisa de chico feliz en su semblante, meciéndolo un poco, con coquetería, dejando caer una pierna fuera de la cama, invitándole a entrar y a pasar un muy buen rato. Sólo ese carajo tiene lo que necesita, y quiere, entre las piernas.

BUSCADO

Julio César.

¿SERÁ POR EL ROCE?

enero 16, 2017

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   No fallaba, usas una y…

   Riendo, por lo sorpresivo, absurdo y lo marica que se veía el amigo cuando regalaba una cosa de esas, como juego, claro, el tío en cuestión siempre la usaba, como siguiendo la broma. No importaba que fuera un compadre del otro, un vecino, el mejor amigo de siempre, un cuñado o el suegro. El regalo casi garantizaba, en momentos de tremenduras, que se usaría al menos una vez. Lo que era en parte del asunto, también porque todo tipo orgulloso de su cuerpo le gusta exhibirlo, ¿y qué mejor que llevando eso puesto frente a quien se lo dio? Claro que, en este caso, la risa de burla se transforma pronto en una tonta, traviesilla y algo ronroneante, cuando la telita presiona rico por delante, y el roce se volvía inquietante por detrás. Y, por alguna razón que ya no entiende ni le importa, tan sólo la quería modelar, desfilando, mostrándola. Riendo en todo momento, de manera tonta, feliz con ese panita que le regalaba eso tan bueno; cayendo, agradecido, en su regazo cuando este, sentado, aplaude sus muslos indicándole su nuevo camino.

   Si, este era otro producto de la tienda de Madame Sadie, el cual garantizaba al comprador que el cuerpo del hombre a quien iba dirigido, joven o maduro, respondería con calor; que se le despertarían las ganas y le disminuiría la inteligencia, dejando tan sólo ganas de mucha acción.

EL QUE ESPERA… Y DESESPERA

Julio César.

ECOS DEL AÑO PASADO

enero 6, 2017

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   Ah, fiesta de chicos…

   El coordinador del departamento, todo amanerado y con ojos brillantes antes sus jóvenes, viriles y fogosos subordinados, ofreció su apartamento para la fiesta de Navidad, brindando toda la caña que pudieran tomar, todo lo que pudieran comer y la visita de sus jóvenes y solteras vecinitas, que con tres copas se volvían locas. Los tipos, que siempre se burlaban un poco de él, aceptaron. Irían sin esposas, novias o rejuntes para gozar una bola. Ignoraban que el delgado y atildado joven de enormes anteojos se había pasado por la tienda de Madame Sadie y había hecho compras interesantes. Si, había mucha caña, también comida… no chicas; pero no les importó después de los primeros tragos sazonados con uno de los preparados de la tienda, la mariculina, que los puso alegres, locos, calientes, con ganas de jugar, de mimarse, de quererse. Ah, cómo bailaron… Todavía creían poder gozar del afeminado jefe, si se ponía de rodillas y lo rodeaban, pero fueron perdiendo el conocimiento uno a uno. Fue cuando el muchacho tuvo su regalo de Noche Buena.

   Uno a uno fueron despertando con un tapón llenando sus hasta ese momento orgullosos y vírgenes agujeros. Molestos, intentaron sacarlo, cada uno a su tiempo, pero terminaron gimiendo cuando los buttplugs comenzaron a vibrar, produciéndoles algo interno que se potenciaba con lo que les quedaba de mariculina en el cuerpo. Fue una noche larga porque tuvo que, uno a uno, que darles una mano, teniéndoles en cuatro, para calmarles ese ardor de lujuria naciente. Y entre eso, saber que lo hicieron, y una que otra grabación bien editada donde parecía simplemente pedirlo, el atildado pero organizado sujeto se aseguró un buen harem de tíos calientes que querían de experimentar aquello recién descubierto.

¿SERÁ POR EL ROCE?

Julio César.

POR GANAS… ¿O MAÑAS?

diciembre 12, 2016

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   Sale, sonriendo, cuando todos le aclaman…

   El recio ex marine, macho entre machos, sonríe mientras baila, se desnuda, suda y se exhibe dejándose tocar. Se sentía lleno de vida, libre, realizado mientras encontraba deseos y admiración en todas esas miradas ajenas. Sonríe más, cuando aclaman su nombre artístico, Musclepussy, porque saben que adora escucharlo, y le saben el recio y fornido juguete de su hombre, un tipo bajito y flaco al que conoció mientras hacía unos reportajes en Afganistán, sobre la guerra, y que una noche, en una tasca le invitó copas, admirando su cuerpo. Le creyó un patico que le quería meter mano, y algo caliente por las cervezas, el lugar peligroso donde estaba, y su agresiva facha de guerrero legendario que necesitaba ser adorado por los inferiores, aceptó acompañarle a una pieza. Pensaba que el tío caería de rodillas y…

   Allí, de panza sobre una cama barata de motel de segunda, con su retaguardia abierta descuidadamente a la invasión de una lengua, fue lo primero que conoció que penetró sus defensas, y se convirtió en su juguete. Como muchos otros en el cuerpo de marines, como luego sabría. Ahora, retirado de la naval, como otros igual a él, le servía dentro y fuera de sus antros y en la cama. ¿Se podía ser más feliz que cuando, sonriendo, le mira en una esquina de la barra, prometiéndole con los ojos que le hará llorar sobre la cama?, no, no lo cree posible.

ECOS DEL AÑO PASADO

Julio César.

EXHIBICION EN LA GRANJA

noviembre 24, 2016

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   ¡Deseaban tanto destacar sobre los otros…!

   Mientras el público presente, predominantemente masculino, grita y aplaude, el señor Morris se siente feliz. Era un buen grupo. Había convocado esas exhibiciones promocionales (no les pagaba nada a esos tipos, que soñaban con mostrarse y llamar la atención en ciertos circuitos competitivos, aún del mundo de los comerciales) esperando que acudieran dos o tres, pero llegaban muchos y debía elegirlos antes de cada presentación: quedaban los altos, musculosos e hipermasculinos, heterosexuales totales… Así le gustaban al joven príncipe árabe Abdul, un tío bajito, afeminado, débil físicamente, algo perfumado y medio maquilladlo en sus parpados y mejillas. En su palacio perdido en medio del desierto, el joven heredero llevaba a esos carajos para tener sexo caliente de fantasía con ellos. Por eso, Morris les contrataba para viajar a ese lejano lugar, también les administraba, como complejos vitamínicos, preparados lleno de escopolamina, más tarde de drogas sugestivas que los harían accesibles a los requerimientos del príncipe, poniéndoles eternamente calientes y frenéticos. El joven maricón gustaba mucho de poseer y penetrar en las musculosas, duras y masculinas vidas de tíos así. Y se metía en todos. Generalmente se llevaba a uno o dos, ahora los quiere a todos, para su harem, donde se quedarían esos tipos, drogados, depilados, con collares en sus cuellos, sus pezones perforados, enviándole cartas frecuentemente a sus familias, escritas por el mismo príncipe. Allí se ejercitarían ligeros de ropas, jugarían entre ellos en piscinas, usando tangas comenzarían épicas batallas con almohadones en enormes camas redondas, también con las cositas fálicas que el amo les daría, todos esperando pasar la noche en la cama del soberano, sirviéndole de hembras al pequeño amanerado.

POR GANAS… ¿O MAÑAS?

Julio César.

EL ENCANTO DEL RECATO

noviembre 18, 2016

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   Repito, debe ser por esto que esa vaina es tan popular…

   Así como en las playas, cuando aquellos tipo que competían con las chicas por ver quién llevaba la tanga más chica, salían de las aguas metiendo los dedos y acomodando la escasa tela sobre sus masculinos traseros, también pasa en la lucha libre, momento que todos esperan riendo con ansiedad. La tela metida, los dedos sacándola…

   Claro que nada supera al momento cuando tales trajes bajan, como en TARDES DE LUCHAS SOBRE LA COLCHONETA DE LA ESCUELA y DE LO ULTIMO EN COMBATES EXTREMOS 

EXHIBICION EN LA GRANJA

Julio César.

HABILIDAD Y OCASION

noviembre 11, 2016

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   Contra ese tubo demostraba gran destreza…

   Baila, se mece al compás de la música, estira y exige su cuerpo al máximo y este le responde, reconoce con una sonrisa, oyendo los suspiros y la respiración pesada del público. Algo que siempre le agrada, tenerles al borde del asiento… y de mojarse los pantalones. Una vez le preguntaron por qué se había decidido por ese trabajo de medio tiempo mientras continuaba sus estudios de médico pediatra, y contestó que en un oscuro momento de los gastos universitarios, preguntándose en qué hamburguesería laboraría medio turno por cuatro centavos, un amigo le dio la solución.

   -¿Te habló del baile exótico? –preguntó el entrevistador del diario escolar, mirándole secarse después de una función.

   -No, tomaba una ducha y escuchando algo asomé la cabeza por la cortina, sorprendiéndole con mi calzoncillo contra la cara, uno como los que siempre uso, tipo bikini… Poniéndose rojo al verse pillado, me preguntó “¿cuánto si me dejas olerlo llevándolo todavía puesto?”. Eso me dio la idea, y para agradecérselo le dejo hacerlo de tarde en tarde. –respondió, sonriendo, saliendo de la diminuta prenda y arrojándosela al otro a la cara, el cual casi cae de la silla en su afán por atraparla y olfatearla.

EL ENCANTO DEL RECATO

Julio César.

OPINION DE PANAS

octubre 13, 2016

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   Lo ponen a uno en esos aprietos.

   -Oye, vístete, coño.

   -Ya va, ¿qué piensas? ¿Me veo gordo? ¿Se me ve grande el trasero? –y lo exhibe.- Lo tengo durito; vamos, tócalo.

   -Te creo.

   -¿Piensas que habría algún problema si de ahora en adelante uso estas vainas en todas partes, comenzando con el gimnasio y con los muchachos del equipo de básquet? –y se exhibe con ganas.

   -No lo creo, pero…

   -¿Qué? –se alarma.- No te gusta, ¿verdad? –pregunta abatido, abriendo los brazos, dando media vuelta y echando hacia atrás el trasero.

   -No, no; si, claro que me gusta lo que enseñas, y mucho. Viéndote así me agradas como nunca antes lo habías hecho. –el otro ríe, algo rojo y coqueto.- Lo que pienso es… ¿no debería usar uno con la tirita más chica atrás? Y no sé, ¿tal vez blanca para cuando sudes en las prácticas? Eso sí que volverá loco a los muchachos. Que es lo que buscas, ¿no?

   -Oye, no sé de qué hablas. –enrojece totalmente.

   -Claro, claro; siempre quieres ser el primer chicharrón en las fiestas, el novio en cada boda, el muerto en cada velorio… la madrina del equipo en cada juego, y con eso puesto, y dos cervecitas para cada jugador, cada carajo te amará con todo, en varias rondas, en los vestuarios.

HABILIDAD Y OCASION

Julio César.

EL REY DEL ARROZ CON POLLO

octubre 4, 2016

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

   Siempre creído, sus amigos pensaron joderlo, pero…

   De alguna manera los muchachos del instituto, del equipo de futbol y sus amigos de toda la vida se enteraron que trabajaba meneando el culo, ligero de ropas, para doñitas en un centro comercial de noche. Y puestos de acuerdo decidieron llegarse, pitarle y reírse para embromarle, ya que el chico era demasiado arrogante y vanidoso. Pero al verle salir, sonriendo pícaro, mostrándoles su otra cara, una de mejillas tersas y redondas, quedaron sin habla. Este miraba sobre un hombro, y cada uno de ellos creía que le enfocaba, agitándolo mientras les preguntaba con los ojos: “¿te gusta lo que ves, cabrón?, ¿quieres tocar este cuerpecito caliente y duro?, ¿no te mojas como un cachondo puto?”. Y, si, era su idea cuando dejó colar la noticia de que allí bailaba. Aunque le halagaban todas esas mujeres, su satisfacción venía de encontrar el deseo en los ojos de los chicos, de sus conocidos, en sus ruegos y los sonidos que hacían cuando lo atendían en la intimidad de una alcoba o en el privado de un baño del gimnasio. Esa noche pensaba llenar su cupo de citas para una o dos vidas.

OPINION DE PANAS

Julio César.

PILLADO Y RECOMPENSADO POR OSADO

septiembre 6, 2016

PRIMEROS TRABAJOS

   Les pasa a los machos seguros de sí.

   La risa profunda, grave y varonil estalla en el cuarto de baño.

   -¿Otra vez, muchacho? Siempre entras “accidentalmente” cuando estoy por desnudarme para ducharme. ¿Te gusta esta vainita que llevo? Se la quieté a tu suegra. –se burla.- Mi hija tiene razón, vives hambriento de “eso”. –se vuelve y separa con sus manos.- Bien, no he tocado el agua, así que lo encontrarás salado y sudado, sáciate la lengua…

EL REY DEL ARROZ CON POLLO

Julio César.