Archive for the ‘PERSONAL’ Category

FRANCIA, OH, LA LA!

julio 16, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   Ya me alcanzó la tristeza…

   Se nos acabó el Mundial Rusia 2018, con un juego que en verdad no me llamaba mucho la atención; era una final europea entre naciones contra las cuales no se tiene nada, ni se siente. Ni simpatías ni antipatías. No eran naciones tradicionalmente seguidas aquí, como España, Portugal o la ausente Italia. Eliminados todos los equipos americanos, y no entremos a comentar eso todavía, en verdad me era indiferente el resultado. Al principio. Observando mejor la garra con la cual los croatas llegaron al evento, se metieron, dándolo todo en la cancha al no lograr coronar en noventa minutos, y siendo los “nuevos” en esas alturas de finales, los admiré. Un nuevo campeón mundial podía llegar, y eso siempre es bueno. Pero  Francia contaba con un equipo eficiente, joven y representativo de un mundo nuevo que imponían sus condiciones, que corrían como caballos y parecían no agotarse tan rápido; todo eso los hacía llamativos igualmente. La Francia con una estrella, qué bien habría sido que ganara la segunda, pensé. Y sin darme cuenta también les ligaba.

   El encuentro entre franceses y croatas fue bueno, esos goles tempraneros pusieron a todo el mundo a correr en esa cancha y a uno, en su casa, a morderse las uñas. Por eso a un rato les iba a unos, luego a los otros; es decir, que sufrí por partida doble (y por Luka Modrić, creo que fuera de los franceses, el mundo entero le apoyaba en esa cancha). Pero, finalmente, los galos se impusieron, cuatro a uno, coronándose un segundo gol a favor de los balcánicos por ese infatigable brío que siempre mostraron, ese deseo de no dejarse vencer por el rival, el marcador o el cansancio. Tesón que buscó y buscó hasta que forzó un tonto error de prepotencia del arquero galo, terminando con un merecido cuatro a dos. Del final del juego me agradó la entereza de los croatas, la felicidad de los franceses, el llanto de un Antoine Griezmann del cual se debe hablar en tema aparte, el abrazo entre el presidente galo, Emmanuel Macron, y la presidenta más bella, la croata Kolinda Grabar-Kitarović (de quien sí hablaré después). Dicen que el mismísimo Macron bajó a felicitar al equipo croata, bien por él.

   Y si en Rusia celebraron esos seguidores, las escenas en los Campos Elíseos eran increíbles. Qué multitud tan alegre, todo un país entregado a la dicha del momento. Por segunda vez en toda su historia, Francia es el mejor del mundo, el bicampeón, elevando la batuta un poco más al resto. Tenían todo el derecho del mundo a estallar de felicidad. Las imágenes son de cuando pasaron a la final, por ahí sacarán las que se verán mañana.

   Ah, mañana amaneceremos en un mundo post Mundial, sin comentar los juegos, sin los mil exaltados análisis que hacíamos los que no jugábamos (con igual calor que los locos esos de Futbol Total), sin la alegre expectativa del encuentro por venir un poco más tarde. Será un mundo un tanto vacío por un rato.

Julio César.

ESE INTERNET DEL C…

julio 7, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   Lo que provoca es…

   Andaba sin señal en mi apartamento, único lugar donde subo estas cosas a la red, y sin causa exacta que lo explicara. Cuando lograba contactar con el proveedor, en la Montaña del Destino, los días treinta de cada febrero, parecía que ni ellos mismos estaban muy seguros sobre cuál era el problema. Que si era algo de la plataforma, que una mala conexión de CANTV, que si se robaron unos cables. Las mismas escusas de siempre, que puede ser cierta cualquiera de ellas (mucha gente no lo sabe, pero Venezuela está hundida en una crisis espantosa); aquí se suceden las malas noticias como las plagas en el antiguo Egipto. Una y otra vez.

   Llegué del trabajo y por no dejar encendí la computadora (usualmente noto que no hay conexión y les nombro a las madres) y, oh, maravilla de maravillas, había señal. Resultaba tan extraño que todavía estoy esperando que se vaya otra vez, en cuanto deje de mirar. Después de todo sólo fueron unos días, no el más de un mes de la última vez. La seria, porque el servicio falla tarde si, tarde no. Raro es que regresara la señal justo hoy, día amargo por las eliminaciones de Brasil y Uruguay en la Copa del Mundo. Dios, cómo boté piedras, también sapos y culebras. Viendo el juego en la oficina, por un canal youtube, gritaba de pura rabia. Si se preguntan si no me llaman la atención al respecto, el jefe anda muy ocupado, no se pierde un encuentro en su despacho. Además, soy uno de los pocos que asiste con regularidad a la oficina (no vivo muy lejos, mala pata la mía), así que me tratan con indulgencia.

   Por cierto, viendo comentarios que iban subiendo casi en simultáneo, gente que chateaba mientras veía el juego, debo confesar que me sorprendió y deprimió la mayoría de las opiniones, la dicha malsana que se notaba en tanta gente. Pero no era en sí que se alegraran de la derrota de las dos selecciones sudamericanas, las únicas del continente que quedaban en el importante evento, era el tono marcadamente racial y xenófobo el que helaba la sangre. Todo ese odio atávico y tribal en un continente marcadamente mestizo. Imagino que por eso el sueño del panamericanismo siempre estuvo condenado al fracaso por estos lares; por aquí jamás se daría, por ejemplo, una mancomunidad como la Eurozona. Nos odiamos demasiado, y de gratis, me parece.

   En fin, tengo internet, no dejaré que lo leído me robe aunque sea ese respiro. Estamos pendientes, amigos.

FRANCIA, OH, LA LA!

Julio César.

SE CANSA UNO…

mayo 12, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   Por suerte aún hay películas como Los Vengadores…

   Hola, mis amigos, como saben, Venezuela, en esta feria de demencias, va a un nuevo proceso comicial, presidencial, nada más ni nada menos, del cual ni el más pendejo en este mundo se fía. Hablo de gente buena pero algo lela, no de los que tienen un interés particular para “creerle” a los convocantes. Que son pocos. Aquí ocurre como con ciertas leyes de la física, que son directamente proporcionales; mientras menos plata hay para dar regalitos, menos simpatizantes le quedan al régimen en Caracas. Ya ni don Pepe ni la señora Bachelet los quieren. No es que hablen en contra, tampoco así, son gente… digamos que elegante para no decirles otra cosa, el sinónimo de alcahuetes. Sin embargo se apartaron de ese cadáver que apestaba la entrada de la casa… a pobre.

   Pero, en fin, he pasado una cantidad enorme de tiempo en reuniones y disputas sobre lo que se debe o no hacer este 20 de mayo. Y después de mucho discutir, plantear, escuchar posiciones, todos estamos claros: se acordó que no hay acuerdo. Así, un grupo de venezolanos que odia al gobierno irá a la contienda electoral divididos en mil grupitos que no alcanzan por su cuenta la máxima minoría necesaria para coronarse; otro grupo, que también los odia, no participará. De alguna manera que no me queda muy clara, así los castigan.

   Por lo tanto, después de muchas arrecheras, de venas saltándome en la frente y de los muchos micros infartos cerebrales, he decidido no ir a ninguna otra junta al respecto. Se cansa uno de que lo insulten. Y de insultar. Me he visto en la necesidad de coincidir en posturas, y con personas, que me disgustan. Así de mala está la cosa. Por ello, buscaré paz en mi propia naturaleza, encontrando mi nirvana personal como en otros momentos de mi vida. Soy negativo y pesimista, y a ello me entregaré. Que venga el diluvio y arrase con todo. O lo que sobra, porque de Venezuela van quedando sólo cuatro palos mal sostenidos. Así, si pasa lo que debe ocurrir cuando en una pelea se abandona la plaza, únicamente tomaré aire y ya; si no ocurre nada (nada peor, me refiero), o algo bueno (tal vez pase un cometa), todo será ganancia a la décima potencia.

   Retomo el blog a partir de mañana. Y lo hago con buenas noticias. Uno de los autores se ha reportado, justo uno de los que lleva una buena historia, el amigo Sergio Javier. Ya nos leemos…

ESE INTERNET DEL C…

Julio César.

NOTA: Qué raro, cambiaron el modelo de letras. No fui yo, ¿será la falla del equipo?

PRIMERO DE MAYO… UN DIA QUE CELEBRABAMOS

mayo 2, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   …Y que aún lo merece.

      El 1 de mayo, fuera de su carga histórica, la épica batalla de los sindicatos y trabajadores por lograr, con huelgas y manifestaciones, las ocho, ocho, ocho (ocho horas para trabajar, ocho para dormir, ocho para vivir), siendo repelidos a sangre y fuego, sometido a juicios y ejecutados muchos de los líderes, y del tradicional desfile de cada año exigiendo reivindicaciones como hacemos nosotros ahora (sin tener por lo general la menor idea de todo lo que costó este derecho a quejarnos y protestar), este día sirve para pensar en muchas otras cosas. El trabajo no sólo nos brinda la oportunidad de cubrir esas necesidades tan básicas de la existencia, desde alimentación a vestimenta, de poseer desde una casa a un carro, todo eso que deseamos y que pagamos con el sudor de nuestras frentes, recibiendo de paso algún tipo de seguridad en forma de planes médicos, así como la futura jubilación para enfrentar los años de la vejez (o debería), también nos brinda un propósito. Trabajamos, estamos allí y somos necesarios, útiles en aquello que hacemos. Tenemos un por qué que nos justifica.

   En naciones que atraviesan duros y oscuros tiempos como Venezuela, con el derrumbe completo del estado, el poder del trabajo se evidencia cuando el país no se detiene ni colapsa totalmente porque cada día cada quien sale a hacer su parte, cumpliendo con su labor así lo crea inútil en cuanto a lo que reciben a cambio. Que maestros, policías, bomberos, paramédicos, enfermeras, obreros, labriegos, gente de los supermercados, vendedores de gas, choferes de autobús y muchos más salgan a ocupar su lugar sigue empujando a la sociedad y a la nación toda, cumpliéndose cabalmente la cita de la señora Hellen Keller, tan esclarecedora como cierta.

   ¿No se han detenido, a veces, a pensar en lo extraño de su trabajo? Sentado en mi cubículo, ceñudo, elaborando unas estadísticas que ya nadie lee o revisa, cavilo en ello. En un hombre adulto llenando con números unas casillas que a veces nada significan (antes si, con ellos se elaboraban alertas, llamados de atención, se elaboraban mapas de problemas o se decidían políticas a corto y mediano plazo), comparado con sujetos de barbas rojiza que salen en puntos lejanos del Canadá, entre la nieve, con sierras y hachas a talar arboles; o en oceanógrafos buceando en las cálidas aguas de la gran barrera de coral, estudiándola; en neurocirujanos rodeando a una madre joven que acaba de sufrir un choque casi deshaciéndose el cráneo, reparándola. ¿No han soñado a veces con hacer algo más?

   A veces lo pienso. Dejar la salud e irme por la educación, entrar en un salón de clases de jóvenes a quienes no les importe saber de Historia Universal y enamorarlos de la idea. Y, tal vez, escribir sobre cosas serias. Ese libro que parece nunca se dará. Es curioso como siempre asociamos el bienestar con el hacer algo, a la idea de utilidad, aunque sea el mínimo, como sostiene homero Simpson,  certero filosos de estos tiempos. Será por aquella sentencia que muchos consideran una bendición, aunque yo tengo mis dudas: “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente… hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado” (¿entienden mis dudas?).

   Feliz día del trabajador a todos, amigos. Llegué tarde, debí publicar anoche, pero entre la computadora y el internet, no sé que está peor. De todas maneras, felicidades a todos.

SE CANSA UNO…

Julio César.

SANTOS

marzo 29, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   Acúsome, padre…

   Tengo un buen amigo que trabaja en el área de salud en la administración pública, en el turno de la tarde en un oncológico que lleva tieeeempo dando tumbos. Los Martes Santos, cuando funcionaban, les decía a sus pacientes hasta hoy, nos vemos el lunes. Como niños de escuela, algunos pacientes se alegraban, otros se extrañaban; caramba, ¿cortar la semana en martes? A lo que respondía que mañana (miércoles), después del medio día, este, efectivamente se volvía santo por la procesión del Nazareno, a lo que “invitaba” a todos a asistir… buscando un milagro. Agregando comentarios tan impíos que mejor lo dejo así.

   Lo mismo me pasa, siempre me sienta mal subir groserías en estas fechas, especialmente por este día en cuestión, así que nos leemos el sábado.

   A quienes no vayan a la playa a relajarse entre música, bailes, comida y sensualidad (ah, qué envidia), o al campo, la montaña o el río, a quienes no sean totalmente perezosos y puedan abandonar sus camas un rato, los invito a llegarse a la plaza de su ciudad, a ver salir la imagen y encontrarse con media Caracas, o Guatire entera (en mi caso; voy para “la casa”, allí donde vive mamá). Encontrar amigos y conocidos es algo siempre grato… si no fuera por el “Dios, qué flaco estás, parece que te están llevando los diablos”, aunque se vean peores.

   A prender una vela, no pidiendo paz, dinero, felicidad ni siquiera salud, con tan sólo un poco de luz al final del túnel, algo de sensatez colectiva, nos conformamos. Que no es asunto de Dios, como no sea si siente pena por sus insensatas criaturas. En este atolladero, como en todos los atolladeros humanos, nos metimos nosotros. Pero quien sabe, tal vez quiera ayudar… una vez más. Esperemos, al menos.

   Ya nos leemos, descansen y pásenla bien.

PRIMERO DE MAYO… UN DIA QUE CELEBRABAMOS

Julio César.

DE VIDEOS Y HEREDEROS

marzo 19, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   No, no quiero un globo…

   Ya lo dijo Malfalda, a veces lo malo en la vida de cada uno de nosotros son los demás. Ayer sábado fue uno de esos días. Llegó el comprobante del condominio (si, no me meto en la página, es como la del Banco de Venezuela, el misterio de las tres torres, imposible de sortear sus trampas), el cual vino con el aviso del mes pasado, que no llegó, ¡y ahora resulta que en dos recibos debo todo lo que pagué el año pasado! Y un poquito más, como decía la canción. Terminaba el infame recibo con un: “Pague antes de la fecha indicada. Se publicarán los montos en la cartelera a partir de la próxima quincena”. Encima te amenazan y extorsionan descaradamente. Sólo les falta la máscara negra y la pistola.

   Aquí, entre no, debo casi casi lo que ahora cuesta un kilo de café. Dirán, ah, no es mucho, no puede ser, ¿cuál es el problema? ¡¿Cuál es el problema?! Que el kilo de café pasó, en tres semanas, de ochocientos mil bolos (ochocientos millones de bolívares, en moneda de hace ocho años), a un millón doscientos (y me cuesta hasta hacer el cambio; nunca fui muy bueno contando, y con tantos ceros me pierdo). Por otro lado, pero dentro del mismo doloroso tema, ayer se me terminó el café, y con la quincena, sencillamente no puedo comprar más. Para ese entonces me dolía un poco la cabeza. Luego entro al blog y noto que ¡me borraron los videos del blog! Otra vez.

   Y ya no volveré a subir ninguno, no puedo. Los que quiero mostrar, los que me interesan por el tipo de espacio, parece que ofenden la sensibilidad puritana de youtube, daylemotion y vimeo; nada horroriza tanto en la tierra del Tío Sam como la pornografía. Pero, en serio, no lo entiendo. No es porno, no abiertamente, no busco ganar dinero con ellos (no sé cómo), ni siquiera publicitarlos, hago la salvedad de informar que son para adultos, no creo aparecer en ningún buscador y si alguien llega es por puro accidente, y sin embargo les parece inaceptable. Sólo me queda decirles que se vayan a echar vainas a las casas de sus madres. Tanta pacatería es insufrible, especialmente en un mercado como el del cual provienen. Si consigo un portal que sea compatible con este, tal vez; pero no todos los son. De blogger no puedo traer nada, así que mi otro espacio no sirve. La arrechera que agarré fue impresionante, tanto que me dolió un poquito más la cabeza. Bien, no, no fue por esto. Fue por el café. Pero es que todo se junta.

   La novela… Había comenzado un trabajo llamado Los Herederos, pero mientras iba escribiéndola me sentía inconforme. Cuando me quedé sin internet y sin computadora me dio tiempo para leer lo que ya llevaba. La tengo en un pendrive, una de las pocas cosas. Y, releyéndola, la verdad es que no me gustó para nada el cómo iba. El cómo la planteé. Es un universo disperso, inconexo. Y eso es inaceptable. Una trama puede estar poco explicada, la acción irá despejándola; los personajes no totalmente bosquejados de un trazo, o un párrafo, pero debe tener intensión, un propósito que se comience a bosquejar, adivinar o temer (debe ser por mi tendencia al utilitarismo), como pasó con Luchas Internas, cuando al final alguien me escribió, al separarse Frank y Nicolás, que sabía que lo del robo de la cadenita estallaría por ahí. Y eso está bien. En fin, como no me gustó, y el espacio es mío, mientras aguante la computadora, lo reescribiré. A mi ritmo. Volveré a mis raíces. Veremos qué tal queda. Pretendo formar varias complejas parejas románticas. Hay una que me ilusiona por la gama de posibilidades (y temo que no se cumplirán, es para que los lectores queden picados).

   Nos leemos, amigos.

SANTOS

Julio César.

NOTA: ¿Han escuchado de la disparatada teoría de que el tiempo pasa más rápido porque el día apenas dura dieciséis horas aunque nos lo ocultan (imagino que la siniestra Corporación Umbrella)? Si, es una locura, pero ya estamos prácticamente pisando la Semana Santa.

INFIERNO EN LA TORRE

febrero 28, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   Ganándose la vida con los ajustado del bañador…

   ¿Imaginan vivir de verse “bonitos”, luciendo sensuales? ¿Viajando a hermosos lugares y competir orgullosamente con aquel, de tal nacionalidad, y aquel otro de tal continente, luciéndose en bonitas prendas? ¿O escasas? Suena maravilloso, idílico. Y simplista. Seguramente vivir de la fachada, siendo modelo, es mucho más difícil y complicado de lo que parece. Para comenzar, hay que nacer no pareciendo un troll, al menos en detalles que la cirugía plástica, por ejemplo, pueda “remediar”. Ya eso me dejaba fuera. Por no hablar de la estricta disciplina para los ejercicios y todo eso, que no la tengo. ¿Qué tanto es el atractivo de la familia? Mis hermanas odiaban cuando le respondía a alguien, que me preguntaba cómo eran ellas, que me imaginaran a mí con una fea peluca. También les decía a estas hermanas que era una suerte que a ninguna le diera por empeñarse en ser una Miss Venezuela, porque vaya complejo con el que terminarían. Eran vainas de muchachos, esa edad cuando casi es placentero ser cruel. Ellas me replicaban igual. Pero si, no debe ser tan simple el ser un modelo, o ganarse la vida así, con ese trabajo tan… extraño.

   Aunque el mío también es extraño, hacer listas. Y lo odio. Odio mi trabajo, pero más odio a quienes me preguntan, cuando lo digo, ¿y por qué no te vas? Así, de malas maneras, como si fuera yo un idiota que simplemente se queja por quejarse. Lo de idiota se discute, pero que sea una simple queja infructuosa no lo es. En estos tiempos, si me voy de la oficina, ¿qué hago? Mirándoles feo, cuando me preguntan eso, les replico con un ojalá pudiera, pero con esta revolución de marras que destruyó toda oportunidad de trabajo, eso de irse de aquí y comenzar allá, como antes, se acabó; fuera de que esta gente terminó con todo el valor del trabajo (mucha gente renuncia a esto o aquello, porque los salarios no sirven para cubrir nada, ni siquiera el pasaje para llegar a la fuente de trabajo), hasta acabaron con la buhonería como opción. Sólo va quedando delinquir abiertamente pistola en manos (y seguro me doy un tiro), traficar con drogas (pero hacen falta contactos), o escapar por las fronteras (alegando persecución política). Y ninguna de esas posibilidades me atrae. Perder este trabajo infame, sería perder la poca seguridad social que me queda.

   Pero, en países donde no ocurre una hecatombe socialista irresponsable e incompetente, mucha gente siente que necesita cambiar de empleo por muchas otras razones que más tienen que ver con la insatisfacción propia. Lo que llaman buscar una “realización”. “Aquí me va bien, hay estabilidad, pero quiero probar algo nuevo. Arriesgarme y cruzar la mar”. Y es muy válido. En una sociedad que garantiza estabilidad, las personas que no tienen que preocuparse de morir en una calle como una casi certeza a causa de la inseguridad descontrolada, o de hambre, o por enfermedades fácilmente tratables porque están a la mano los medicamentos e implementos médicos, pueden dedicarse a pensar en ellos mismos, en lo que son; en lo que esperaban y aspiraban en un momento de su vida, y puede darse ese cambio de roles. En el fondo es la eterna búsqueda de un sentido, un propósito personal, llegar a “ese lugar bajo el sol”. La satisfacción personal. La felicidad.

   Dos cosas sobre la felicidad. Primero, es un estado mental, ese donde nos rodeamos de cosas materiales pero también espirituales, por decirlo así, que ofrecen como un cómodo colchón donde todo flota en interminable paz. Como vivir en una casa a la orilla del mar sin tener que preocuparse de lo que el otro día traerá, sin afanes monetarios, sanitarios o afectivos. Una sucesión de días de sol, brisa cálida y no hacer absolutamente nada como no sea recrearse en los sentidos, comer, beber, dormitar, amar (adivinen de quién podría ser ese ideal de paraíso). Pero, la felicidad, también presenta variadas fachadas, no es igual para todos. La inacción en unos es intolerable en otros que requieren de esfuerzo. Para estos puede ser el reto, el desafío, dejar atrás la estabilidad y la comodidad para luchar con uñas y dientes por alcanzar una meta, aún contra una gran cantidad de obstáculos, independientemente del resultado, porque lo importantes es dar la batalla. Tengo unos conocidos ya ancianos, que me sorprendieron divorciándose después de casi cincuenta años juntos, viéndoles yo siempre muy unidos y amistosos. Hablándolo con él, me contó que ella siempre quiso retirarse al lugar de donde salieron, la región de Caucagua, y a él le gustaba allí, su casa, su taller. Que un día ella vino y le dijo que los hijos ya habían crecido, encontrado su rumbo y dejado el nido, que los nietos estaban bien, que ellos estaban saludables y que aunque lo quería se iba para Río Chico, a vivir cerca de sus hermanas. Y se fue, así, tan pancha. Era lo que tanto había soñado. Su meca.

   No soy feliz haciendo lo que hago. Ya no le encuentro sentido. Antes elaboraba mapas de problemas epidemiológicos, cruzaba cifras, enviaba alertas, llevábamos estadísticas. Ahora nada. Y si uno se va de la lengua sobre algo, sobre fiebres que estén atacando aquí o allá, hasta puedes meterte en un problema por “incitar alarma”. Le pasó a un sujeto del sindicato del sistema eléctrico. Allí no se ha invertido en nada, no se ha reparado nada, se robaron el presupuesto de los mantenimientos, pero si falla la red eléctrica o fue una iguana traviesa, una rama de bambú que cayó sobre algo, o son los gringos que nos odian. Que ese sujeto dijera que era falta de mantenimiento y personal clasificado porque muchos han renunciado, le valió lo encarcelaran. ¿Cómo se vive, se trabaja, así?

   En la oficina el ambiente de trabajo no es placentero, muchos amigos y conocidos, gente a la que estimaba, se han ido. Unos cambiando de sector, otros fuera del país. Los que quedan son los que viven quejándose a toda hora del salario, y aunque yo mismo lo hago, eso me obstina. Irrita esa cantaleta como única nota de la rocola. Pero, donde noto que ya no aguanto, es por lo mal que me siento los domingos por las tardes, sabiendo que al otro día debo volver a la torre. Y al otro y al otro. La idea se me hace insoportable, angustiosa, deprimente. Es una tortura despertar cada mañana y saber que tengo que asistir. A veces noto que vivo pensando en excusas para no hacerlo, que me siento mal, que algo pasó en el apartamento, que viajé fuer de la ciudad y no encontré transporte (ojo, si alguien del trabajo lee esto, cuando he dicho estas cosas es porque ha ocurrido, ¿okay?). Y cuando eso pasa, cuando uno quisiera estar en cualquier otro lugar y no en “la mina de sal”, es que no se quiere volver. Es hora de marcharse.

   Tal vez la culpa es mía. Debí prestar más atención a los orientadores en el bachillerato que me decían que pensara bien en lo que quería hacer de mi vida. Varios de mis profesores señalaban que tenía la dedicación y sentía el interés suficiente en otros como para ser médico o profesor. Me gradué, celebré durante días (hasta que mamá preguntó hasta cuándo), y un día me vi obligado a decidir qué hacer, frente a un formulario universitario. No sabía e inscribí tres proposiciones y en esto quedé. Lo estudié… y aquí estoy. Es esto, como pudo ser cualquier otra opción. Me la jugué a un volado, y con los años, he comprobado que no me va bien en los juegos de azar. La suerte nunca está de mi lado, como en la película aquella. Cuando me preguntan, ¿qué otra cosa habrías querido hacer (creo que imaginan que planee esto)?, o “¿qué harías distinto?”, siempre riendo respondo que no estudiaría inspección sanitaria ni en un millón de años, y que, tal vez, habría intentado continuar con aquel viejo anhelo, escribir cuentos.

   Bien, mejor lo dejo así. Esto me hizo pensar que mañana vuelvo a la oficina y ya perdí toda alegría.

DE VIDEOS Y HEREDEROS

Julio César.

CUENTOS DE LA CRISIS Y DE BORRACHOS… 2

febrero 15, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO                   CRISIS Y BORRACHOS

   Y nos saltamos las de carnaval… por falta de materia prima.

   Por esto es que me agrada la gente que toma y que se divierte mientras lo hace. Hace poco vendían harina pan donde los chinos cerca de mi apartamento; como la cuestión es sectorizada, por números (estamos catalogados y marcados), no era misión imposible intentar hacerse con dos kilos, que es lo que venden. A eso hemos llegado, aunque nos dicen que es una mejora y que ahora si estamos enrumbados a la felicidad. No antes, cuando uno iba al mercado y compraba lo que le daba la gana en las cantidades que su dinero permitiera (ah, estábamos tan engañados con el capitalismo… según los socialistas de marras), y en esa cola, los concurrentes, intercambiábamos cuentos.

   Siendo una venta sectorizada, estaban presentes mucho de mis vecinos y fue cuando les comenté los apuros que pasé en Guatire para regresar un día que me quedé sin sencillo para el pasaje. Que fue desesperante y vergonzoso. Riendo, una vecina chilló que a ella le pasó igual. Sonreí preparándome para escuchar un buen cuento, ya que es una señora inventiva y amena con quien he compartidos tragos en una que otra ocasión, porque es aficionada a eso. Dijo que le había llegado un mensaje de texto enviado por una conocida, de un PROLICOR que quedaba por La Pastora, donde estaban vendiendo unas botellas de whiskys baratos. O lo que se considera barato en estos tiempos. Sin decirle a nadie, por su cuenta, para allá se empujó y con su tarjeta compró dos botellas de licor y dos de Pepsi de dos litros, que las vio algo menos cara que por la zona. Le despacharon todo aquello en una sola bolsa, transparente, a la que tuvo que meterle mano por debajo para que no se rompiera. Y tuvo suerte que se la dieran y no pretendieran que saliera con las botellas bajo las axilas.

   Bien, contenta como iba, a pesar de la bolsa, cuando se detuvo en una parada para tomar un autobús, a setecientos cincuenta bolos en ese momento, se dio cuenta que no le quedaba nada de efectivo. Todo lo había gastado en el pasaje de ida. Buscó un cajero automático, lo que era, y es, casi una odisea en estos momentos; los que estaban desocupados era porque no contaban con efectivo, los otros eran largas colas de personas que la miraban cargando aquella bolsa con su contenido. Afligida regresó al PROLICOR y quiso que con la misma tarjeta le adelantaran mil bolívares, para el pasaje, pero eso parece que está prohibido de toda prohibidez, y los comerciantes temen ser vistos por algún satélite o algo así. Riendo, ella nos contaba que estaba desesperada, sin ver salida, porque ¿cómo le decía a un chofer que la llevara porque se había quedado sin pasaje, cargando dos botellas de whisky? Y lo mismo era pedirle a alguien, algo que ella aseguraba la mataría de vergüenza, y más si alguien le respondía “venda ese whisky, vieja vagabunda”. Para colmo, cuando decidió llamar por teléfono al marido, o al hijo, sabiendo que la reprenderían, se encontró con que no tenía señal. Parece ser que dentro de la tienda una señora se apiadó y le regaló los mil bolos. Mortificada y todo, se fue con sus botellas.

   Cómo reímos todos quienes la escuchábamos. Por mi parte, dije que nunca me pasaba aquello de nuevo, lo del pasaje; que nunca volvería a salir si no tenía en un compartimiento de la cartera, del cual me olvidaría hasta que hiciera falta, al menos el doble, en efectivo, de lo que costara ir de aquí para allá y viceversa. Ella también dijo que había aprendido la lección; toda seria sostuvo que jamás le volvía a pasar eso. Que la próxima vez se lleva dos buenas bolas negras para que nadie viera lo que cargaba.

INFIERNO EN LA TORRE

Julio César.

AUSENCIA FORZADA

febrero 10, 2018

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   Flotaba en la nada.

   Hola, mis amigos. Finalmente la computadora me echó una buena broma, juntándose con una falla de internet que nos tuvo todo diciembre sin señal de telefonía fija y ese servicio en la red. Como tenía que ser, el hambre y las ganas de comer siempre van de la mano. La bicha esta llevaba tiempo anunciándolo, debo reconocer que jugó limpio, pero no quise verlo, no era como que podía hacer algo al respecto. La situación económica no está como para renovar, como antes, los peroles que van dañándose. Sé que algunos lo consiguen, no sé cómo, yo no puedo. Soy un empleado público, donde el trabajo no es muy exigente, es cierto, pero tampoco muy remunerado. Y no entraré en detalles, como siempre señalo, hablar de centavos siempre es deprimente. Para quien no viva en Venezuela se le hace muy difícil, por no decir imposible, entender este desastre. El infierno que se nos ha vuelto el día a día.

   Una tarde, una vez restablecido el internet (luego de mil llamadas a la CANTV y su programa grabado prácticamente imposible de sortear sin usar magia negra), no quiso arrancar, aparecían una serie de números, informaba de un error e intentaba reiniciarse (lo hizo una y otra vez), hasta que, gritándole molesto, soltando sapos y culebras por la boca, la apagué. Luego ni encendió. Busqué al que siempre la revisa, pero el hombre se había ido a visitar a la familia, tiene a la abuela enferma en Mérida, a donde tenía como mil años sin ir (sospeché que intentaba escapar a Colombia). No me animé a llevarla con otros, fuera de que muchos negocitos de esos han cerrado por falta de insumos y por costos, aunque uno diga que quiere que la reseteen toda, de una vez, a veces logran de alguna manera entrar, y tenía yo muchos archivos que no quería que los viera un extraño. Menos una dama. Así que tocó esperar por el portugués. El problema es que en esa computadora estaba todo, y cuando digo todo me refiero a cosas que uso todos los días y de las cuales no recordaba ni el nombre ni la clave, ni para Facebook, youtube ni para el blog.

   Lo de mi correo, no el del trabajo, fue cumbre; por alguna razón el hotmail como que entró en desuso y jamás hice el cambio en mi cuenta casera al otro sistema, que me lo preguntaba una y otra vez, pero en el logo que tenía en la computadora, oprimiéndolo cada vez que me enviaban un cuestionamiento (a la tercera era la vencida), entraba en mi vieja bandeja. Con otros ordenadores no puedo hacerlo. algunos “autores” que aquí aparecen, si están en el otro sistema porque dos de ellos son gente con las que tengo trato en otras partes del país por cuestiones del trabajo; esa cuenta, como la que tengo en mi computador casera, la abrió otra persona por mí. Para esas cosas soy terrible. Y aún a ellos les escribo poco desde allá. Finalmente fui recobrando datos, tomándolos de aquí y allá, pero en computadoras ajenas yo no escribo. ¿Groserías?, no vale la pena.

   El hombre regresó, sonriendo me preguntó si la freí viendo porno, siempre hace ese chiste tonto y finjo reír, y me la medio parapeteó, pero me dice que está mal. Desde que tengo el blog, algún tiempo ya, es la segunda que compro, y esta es de una marca que patrocinaba el gobierno en la oficina. Lo sé, lo sé, ¿a quién se le ocurre? Pero la vendían en tan cómodas cuotas y a tan buen precio que tuve que meterme en el negocio, aunque todos decían que no era muy buena. Había funcionado bien, muy bien  decir verdad; por un tiempo, al menos. Ahora, el conector al internet tiene un problema que no le entendí, hay varias resistencias que están en las últimas y hay otro problema con el disco. Todo pancho me dijo que tenía que ir sacando todo, comenzando por lo urgente (fotos de sobrinos, hermanos, amores y amigos), e ir pensando en conseguirme otra. En eso estoy, todo lo que no pese mucho, pero eso de conseguir otra quedará para cuando pase la crisis venezolana. De aquí a cuando el sol salga de su secuencia segura, más o menos.

   Siempre pensé que si un día debía dejar de escribir en el blog sería porque agotaría el almacenaje de imágenes, no imaginé que la mugre esta rugiera primero (bien, antes era relativamente fácil reponer corotos, creo que esperé mucho); lo que me molesta en verdad es no poder entrar a los portales de noticias, escuchar La Unión es la Fuerza (el régimen anda desatado), o ver series, apenas había comenzado con una de la que tan sólo había escuchado hablar, Penny Dreadful. Sin embargo, aunque ha sido un tiempo extraño (al iniciarse el problema andaba como cuando no encontraba café, casi al borde de la demencia), después pasó, a mis manos llegaron dos sendos libros que me bebí. Es increíble lo que necesita uno del internet cuando se queda a solas y no hay absolutamente nada qué hacer (al menos nosotros los hombres; las mujeres parecen que siempre tienen oficio). Pero no fue el fin del mundo.

   Bien, feliz navidad, feliz año nuevo (de estas fiestas mejor ni hablar), feliz día de reyes, matriculamos casi todos, los carnavales llegan, qué bueno. Veo los comentarios, iré respondiendo en la medida. Gracias por los buenos deseos, lamento haber preocupado a algunos. Veremos cómo sigue el año que comienza. Seguiré hasta que la perola aguante. Supuestamente estaba lista el jueves y me tocó llevársela otra vez al portugués. Dios, cómo la odio. Y el sentimiento parece mutuo.

CUENTOS DE LA CRISIS Y DE BORRACHOS… 2

Julio César.

DE VUELTA A CASA

diciembre 11, 2017

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   Ah, qué fea se ve la ciudad cuando uno se aleja unos días.

   Por sustracción de tareas, del trabajo nos mandaron para nuestras casas, mediante un permiso navideño bien raro. No me quejo. He estado fuera de Caracas, con la familia, y si regresé fue para votar hoy. Aunque sea inútil, por mí no quedará mañana la lamentación. No he escrito mucho, tan sólo un poco, lo siento. Escribir groserías es fácil, correcciones gramaticales y de redacción no tanto. Ya nos leemos…

AUSENCIA FORZADA

Julio César.

RELATOS DE LA CRISIS… Y DE BORRACHOS

diciembre 4, 2017

EL PROFESOR ACTOR PORNO

   ¿Será posible?

   Hace poco, estando en Guatire, donde casi paso por la vergüenza de tener que llegarme a la casa de mi madre para pedirle dinero para el pasaje y poder regresar a Caracas (lo del efectivo para los pasajes está terrible), me encontré con una amiga de hace años, aunque de quien soy realmente amigo, amigo, es del marido, de los tiempos del liceo… de cuando nos encontrábamos en todas esas reuniones con guarapitas tras las chanchas los viernes al mediodía. Después de saludarnos, preguntar por las familias, quejarnos de la crisis, de lo terriblemente caro que está todo y hablar mal del gobierno (todavía me pregunto quién votó por esa gente si todos los odian), caímos en los día a día. Se quejaba ella, amargamente, de que el marido, como otros años, ya había comenzado a beber como loco al acercarse diciembre. Tengo amigos que salían de vacaciones de trabajo el seis o siete de diciembre y vivían tomando caña hasta el siete u ocho de enero, cundo debían regresar a sus labores. Él es uno de esos.

   Hico los ruiditos que se esperaban de mí, de simpatías hacia ella y de censura a un carajo ya más viejo que no debería andar en eso, pero por dentro lo felicitaba. Un valiente defensor de las tradiciones en estos tiempos de pruebas puestas por los infieles. Pero la cosa me causó extrañeza… ¿estaba bebiendo mucho? ¿Cómo, si sé cuánto gana? Es un pobre diablo, un empleado público paupérrimo… como yo. Y el agualoca esta tan caro como el lavagallos. Fue cuando me contó algo que me dejó con la boca abierta. Que había en Guatire un negocio donde vendían aguardiente regulado… y detallado. Que uno lleva la botella y se la llenan. Claro, no te dan una bolsa, igual a lo que pasa en muchos negocios donde esperan que te lleves tus vainas como puedas.

   Por un segundo ni entendí de qué estaba hablando. ¿Caña detallada? ¿Llevar una botella y te la llenan? Reí una barbaridad, sorprendido como siempre por el ingenio (temerario) de algunos, y la osadía de otros. Ya imaginaba un alambique casero, gente batiendo en una gran ponchera mucho alcohol con agua y algún saborizante. Y me reí más. Comentándoselo luego a mis hermanos Melissa y Eduardito, dos de los que más beben (ella tiene historias, como cuando todos pensaban que era ella la otra Melissa, amiga de la casa, que había sido detenida por armar escándalos borracha en unas fiestas patronales; y él ni les cuento), estos rieron también, hablando de gente loca. Y lo son, los clientes. Este es un país donde un gentío se ha intoxicado, y muerto, por comprar yuca amarga y echarlas en una sopa. Imaginen la cantidad de intoxicados que puede haber en este caso, así el aguardiente sea “legal” en su procedencia, aunque no en su distribución. Con todo, no dejaba de ser hilarante. Eduardito comentaba que había que probar, que se buscaría un botellón de litro y medio de Maltín Polar y la veríamos.

   ¿Imaginan eso?, ¿una larga hilera de personas, hombres y mujeres, con sus botellones de dos litros de refresco, esperando se los llenen? Es fácil suponer la impaciencia de algunos. Casi es posible escuchar las demandas, y las ofertas vociferadas a toda mecha, que si suaves coñac, fuertes whiskys, añejos brandis… todos saliendo de la misma perola. No creí que nada me deprimiera más, en este tema, a cuando bebidas como el Cocuy y el Anís cambiaron sus botellas de vidrio al plástico, ¡se veían tan feas! Pero si, esto suena peor.

   Cuando esta amiga me echaba el cuento, me sorprendí porque fue la primera vez que escuché sobre esto, pero seguramente ya lleva tiempo, y en todo el país. La crisis nos empuja feo. Y llega el final de año, ¿no?, se supone que deberíamos celebrar… como antes, cuando estábamos “mal” porque los gobiernos no eran socialistas, aunque si habían cosas, comenzando por bebidas y alimentos.

   Y, si, ella me dio la dirección porque se la pregunté… para saber.

DE VUELTA A CASA

Julio César.

Nota: Por cierto, había olvidado lo del profesor porno, debo subirlo.

EL PROFESOR ACTOR PORNO

noviembre 21, 2017

EL BLOG 

   ¿Imaginan la sorpresa?

   Cómo me he reído con la noticia. Ayer, un amigo me envió un mensaje por Facebook preguntándome si sabía del caso… como si yo me la pasará en esas vainas sin hace nada más. Ando algo desconectado del mundo, ni prensa ni radio. Ni a Facebook estoy entrando para no mentarle la madre a nadie, y miren que me cuesta. Bien, la noticia; aparentemente ocurrió en un colegio, unos estudiantes descubrieron que uno de sus profesores, seguramente uno de los más estimados por el alumnado y los representantes, fue en el pasado un conocido actor porno. Del porno duro y explícito. No sabía nada, pero, como ya señalé, me reí bastante. Porque el tema da para mucho. Es como una fantasía o un argumento para una película, ¿verdad? ¿Imaginan a ese sujeto entrando a un salón para dar su clase y los muchachos, chicos y chicas, sonriéndole con picardía, divertidos… o imaginándole sin ropas? Qué no requeriría de muchos esfuerzos de imaginación si ya vieron algo de su trabajo.

   Para ser sincero, no le paré mucho porque pasé el fin de semana con una migraña terrible, me pegó porque llevaba rato sin sufrirlas. Aunque hablo horrores de la medicina naturista, me recomendaron algo para la tensión y me había prestado de maravilla, por eso no he estado tomando pastillas. Creo que la migraña fue un juguetón recordatorio. Pura agonía. Felices quienes no sufren de esa mugre. Esta mañana, para pasar el rato en el trabajo, busqué información… y la cosa es mucho, mucho, mucho más picante, y hasta sorpresivo, de lo que había imaginado al principio. Incluso creo que he visto películas de ese actor. Reviso y les cuentos…

RELATOS DE LA CRISIS… Y DE BORRACHOS

Julio César.

UN VIRUS… OTRA VEZ

noviembre 18, 2017

EL BLOG 

   Hay gente tan oficiosa en el mundo…

   Cuando comenté a unos amigos que tenía la computadora mala por un virus, todos respondieron, en distintos lugares y horas: ¿Otra vez?, siempre te pasa. Una alegó que parecía de los que sufrí de verrugas de herpes regularmente. ¡Pero no fue mi culpa! No fue navegando en el mundo del porno (lo hago, pero no tanto, y generalmente siempre a las mismas páginas), ni me metí a la red profunda, ni a programas dudosos de locos. Fue viendo películas online, y en este caso, de terror. Del género, no que la película fuera mala. Como sea, el ordenador se congeló, el antivirus no podía con él. Tuve que apagar y encender el equipo casi veinte veces, fue frustrante, irritante y preocupante. Imaginé perder todos los archivos que guardaba allí, sin respaldo, si había que purgarlo por completo. Al final vino un amigo con una memoria portátil y le aplicó un lavado. Muchos archivos se me cortaron. Una mugre. ¿Quién se dedicará a esas cosas? ¿Qué placer sentirá? Debe ser una de esas parafilias raras, y muchas realmente repugnantes, de las que ahora escuchamos tantas cosas.

EL PROFESOR ACTOR PORNO

Julio César.

LLEGA DICIEMBRE

noviembre 7, 2017

EL BLOG 

   Amanecer así… ¡Qué dicha!

   Por cuestiones personales me tocó bajar este fin de semana a Guatire, y qué calor. Fuera de que el pueblo se acaloró más porque se quedó sin efectivo, no había nada en los bancos. Desde el día jueves en la tarde. El viernes eso fue dramático. Para colmo, hoy era bancario. La mayoría de las compras se pueden hacer mediante tarjeta, la banca electrónica, sistema que estuvo fatalmente lenta, cuando lograba conectarse; pero el sencillo se necesita para el pasaje y todas aquellas cosas que no se consiguen en tiendas. Ha sido todo un drama, uno que se repite como bufonada, es lo mismo del fin del año pasado. Claro, si nada se hace por corregir, se continúa fallando miserablemente. Bien, el viernes, andaba acalorado y molesto, acompañado de una sobrina mientras buscábamos los montes con los que aliñan los granos (¡son tantos!, los que no cocinamos siempre nos sorprendemos), fue cuando en las llamadas cuatro esquinas, donde todavía subsiste una curiosa tienda donde venden CD y DVD (y deben estar negociando con algo más, obligatoriamente), estalló, a todo volumen, esta canción:

   Automáticamente nos detuvimos, a escuchar y sonreír, y no fuimos los únicos, otras personas igual, sonriendo unos, canturreando otros, todos perdidos en añoranzas (las trampas de la nostalgia); no tanto chicuela como Natalia, claro. Me alejé, en cuanto la gente comenzó a quejarse con amargura del infierno que vivimos, sintiéndome curiosamente dividió entre estar algo menos molesto, pero más irritado extrañando tantas cosas. No solo la buena mesa navideña, con hallacas y demás; las bebidas, comenzando por las cajas y cajas de cervecitas; los fuegos artificiales de la fecha que se acerca, especialmente la llegada del Año Nuevo; comprar ropas, corotos, pintar el apartamento; los viajes a visitar a “la casa”, allá donde viven los padres, ese éxodo que emprendían familias enteras; la reunión con amigos, los matrimonios y bautizos con los que antes te llenaban la agenda. “A las doce los espero en la esquina para que brindemos”, Dios, ¿cómo dejamos que nos estafaran así?

   Pero no es ni siquiera algo de eso, todo lo que perdimos, casi todo material. Se extraña la paz, la tranquilidad de la existencia, la certeza de saber que nadie a quien conocieras y amabas pasaba hambre, o padecía por una enfermedad que no puede atender, que sus familias no se veían desagarradas por la partida de hijos a lugares lejanos. El saber que eran días ligeros de fiestas y celebraciones, siempre preguntándonos, con excitación, qué traería el próximo año. Por cierto, amo esa canción, para mí es diciembre, Navidad, Año Nuevo, todo en uno.

UN VIRUS… OTRA VEZ

Julio César.

¡OH, POR DIOS! ¡OH, POR DIOS!

octubre 20, 2017

EL BLOG 

   Estoy que bailo en una pata.

   La noticia recorrió la oficina expandiéndose en segundos como el mal olor que escapa del archivo cuando algún insensato deja la puerta abierta (para no morir asfixiado adentro, claro), donde la peste a humedad casi se siente como a ratones muertos (o al menos dicen que es la humedad): la jefa se va. La Doctora. Pasó por el piso bien temprano y ya rodábamos los ojos esperando alguna de sus groserías habituales, sus desplantes o palabras desmotivadoras (no me creerán, pero la veo y recuerdo a Libia en la serie inglesa Yo, Claudio, cuando fue a incentivar a los gladiadores que competían en unos juegos en honor a su hijo y comenzaba diciendo “sois basura y lo sabéis”); pero no, con tono amable dijo que venía a agradecernos el apoyo que le brindamos en su tarea y a decirnos adiós porque partía en pos de otros destinos y nuevas responsabilidades en el Ministerio. No dijo cuáles.

   Dice ella lo de nuevas metas. Otros aseguran que la gente que la sostenía (y tiene que ser, ¡porque es tan cerrada para buscar soluciones a algo!) habían caído en desgracia con el nuevo reparto de  poder dentro del oficialismo con lo de las elecciones del domingo. No te digo, como que vaya a resultar ahora que tengo que agradecer algo de ese desastre.

   Con razón nos ha tenido estos días atareados respaldando cuantas estadísticas de lo que fuera tuviéramos por ahí. Hay que justificar el trabajo. Bien, se va. No bailé sobre un escritorio con la noticia porque eso lo dejo para cuando llegue la notificación de mi jubilación, pero casi, casi…

LLEGA DICIEMBRE

Julio César.