Archive for the ‘PERSONAL’ Category

DE CONSTITUYENTES Y DEMENTES

julio 30, 2017

EL BLOG

Me costó disimular la cara…

Jamás voy a terminar de entender a cierta gente. En la oficina todo el mundo sabe lo que pienso de ciertos asuntos, como que cada día entró con el diario EL NUEVO PAIS, en las manos, y antiguamente con el semanario ZETA, ahora un poco caro, y escuchaba en mi espacio a Marta Colomina por Unión Radio Noticias, y ahora a Jesús “Chúo” Torrealba y Radio Caracas Radio. Todo el mundo lo sabe, no es un secreto, todos pasan por mi oficina-cubículo y leen lo que quieren, escuchan lo que se dice y comentamos lo que nos da la gana. Cosa rara, fuera de “sea discreto”, como me aconsejara una jefa antes, nunca he tenido problemas al respecto. Y eso desde que estoy en la Administración Pública. Comencé a trabajar en ella, indirectamente, a finales del gobierno de Carlos Andrés Pérez, al que detestaba, y nunca tuve que ir a reuniones políticas ni debía vivir agradeciéndole a los adecos “porque me pagaban”. Y de allá para acá, siempre fue así; es con estos cuando se nota que parecen creer que uno debe vivirles agradecidos como si los reales de las quincenas las pusieran de sus bolsillos, o nos hacen un favor pagándonos. Cosas del socialismo pela bolas.

Pues el día de ayer me cayó en la oficina un joven que trabaja en Mantenimiento, el cual ya venía de visitar a otros en el piso, y me preguntó, a mí, que los odios tanto y jamás he intentado engañarlos al respecto, o disimularlo, si pensaba ir a participar el domingo en la Constituyente de Marras. Cuando le dije que no, tuvo la osadía, o insensatez, de parecer sorprendido, preguntándome el por qué, si era que no veía la necesidad de asegurar y proteger los cargos y trabajos de todos los empleados públicos de la “maldad” de la derecha imperialista  (¿y puede un lenguaje ser más idiota?, es que el socialismo, la izquierda, se quedó estancada en los cincuenta del siglo pasado, por eso ni saben del fracaso y la caída del comunismo). Intercambiamos frases, veladamente descorteces, terminando yo con aquello de que no veía la necesidad de cambiar  la letra de la Constitución para trabajar y resolver los problemas del país, cuando la inglesa y la norteamericana ya van parta trescientos años y son grandes naciones. Eso le picó, me dijo que había que hacerlo para que al fin se alcanzara el poder y se comenzarán los cambios de verdad.

No les digo. Después de dieciocho años al frente del Estado, de sacarnos de convenios y meternos en otros, sin consultar al pueblo, de cambiarle el nombre al país, a los billetes, cambiar la hora, inventarse estados, enviar gente al Panteón para aumentar las figuras en el altares socialista, y de haberle metido manos a cinco veces más del dinero que entró en los últimos cuarenta años, por conceptos petroleros, no salen con ese chorro de babas. No han podido trabajar porque, dieciocho años más tarde, se dan cuenta que la Constitución no alcanza. La de Hugo Chávez, por cierto. Cumplir caprichos idiotas se pudo, robarse hasta el último centavo también, trabajar para resolver problemas (antigua definición de inteligencia), ah, no, eso si no pudieron porque no los dejaba la Constitución. Por eso necesitan la Constituyente de Marras, no es porque la gente ya no vote por ellos y necesiten mandar a pesar del rechazo mayoritario, es “para trabajar”. Después de todo eso, salen con que ahora si se van a poner a trabajar. Nadie se los cree, absolutamente nadie, a pesar de los mítines en teatros, en tomas cerradas de calle, de la habladera de paja por radio y televisión, por ello nombraron a los candidatos y decidieron quienes ganarían y que sus facultades estarían por encima de la Constitución vigente.

Cuando le pregunté exactamente qué es lo que ahora sí podrían hacer, la respuesta me dejó con la boca abierta por lo sincero. Que ahora si iban a acabar con los alcaldes, concejales, gobernadores y diputados, que todo lo ocuparían ellos y nombrarían a quien quisieran y dictarían las leyes que les hicieran falta para detener cualquier ataque a ellos como revolucionarios y para detener a los que tantos se quejan y conspiran (así le dicen a quienes denuncian actos de corrupción o la parálisis del país mientras lo saquean). El hombre lo tiene clarito, más transparente no podía ser en el alcance de la Constituyente de Marras; lo curioso, para mí que le escuchaba, es que semejante vagabundería, eliminar al pueblo, al soberano, de la ecuación lo expresara en voz alta. Necesitan cambiar la Constitución para auto elegirse ellos mismos y no dejarlo en manos de un electorado que en 2015, antes de que se desatara la gran hambruna, ya había votado en contra de ellos, obligándoles a desconocer los resultados (instaurándose desde entonces un régimen de facto) y a suspender las elecciones de alcaldes y gobernadores que debieron realizarse el año pasado y que sabían que perderían. Por lo tanto, si ya no hay pueblo, hay seudo leyes. Libre de polvo y de tanta paja, esa es la razón de la Constituyente de Marras.

Lamento decir que no fui muy diplomático en mi respuesta, le pregunté si es que estaba loco o drogado, así, directamente. Agregué que si Caracas, que tuvo la mala idea de elegir a Jorge Rodríguez como alcalde, estaba sumida en la violencia de la inseguridad, la suciedad, los huecos, los servicios municipales detenidos, no le podía reclamar nada al sujeto, aunque se le puso allí con votos, porque enviaba a la policía a reprimir ya que no es trabajo suyo ocuparse de las necesidades de nadie (porque es socialista, y uno de los grandes perdedores del 2015, de las veintidós parroquias caraqueñas, Jorge Rodríguez perdió veinte, uno no sabe a quién cree representa), ¿qué va a pasar cuándo se coloque al frente de esos organismos a gente puesta a dedo, salida quién sabe de dónde y con cuáles cualidades para tales cargo, cuando puedan prescindir de la gente, el tener que convencerles para que boten por ellos? Si ahorita sienten que no deben darle ni siquiera explicaciones a su electorado, ¿qué será cuando los premien a dedo por ser buenos revolucionarios, como a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia cuando Diosdado Cabello los designó así por ser obedientes militantes del partido, en un público show televisivo?

Esto exasperó a mi visitante, respondiéndome que no entendía el proyecto, el proceso. Así que lo mandé a lavarse ese paltó y que saliera de mi oficina. Dios, ¿de dónde salió tanto demente delirante e inútil?

Puede que Mafalda tenga razón. Ignorancia feliz y orgullosa; una que se ve en todas partes, y no es cuento. Si la gente se queja de sus gobernante en Wall Street, París o Madrid, son indignados, así se auto designan; si se quejan los venezolanos, o los libios o lo sirios, es porque son gente tonta manipulada por los imperios donde la gente es más inteligente que en todas partes. La necedad no conoce de fronteras, la gente es igual en todas partes, aunque a muchos no les guste creerlo, y hay mucho de ignorancia en estas respuesta viscerales.

Volviendo a mi visitante de ayer, es posible que haya quienes sean felices sirviendo a un amo, o para actuar de represores en las prisiones de los amos, como pasó en la Italia fascista, la Alemania nazi, la Rusia comunista, en Cuba bajo esa vieja y brutal dictadura. Gente que necesita tener una bota en el cuello para sentirse bien, comenzado por aquello de que sea otro quién le diga qué pensar, qué decir, qué comer, para dónde ir. No queda otra explicación posible, al menos para mí.

Y mañana…

   Por cierto, ¿a qué sector o grupo representan Cilia Flores, Diosdado Cabello y Elías Jaua? ¿La cúpula podrida? ¿Los sempiternos inútiles que nada bueno han aportado en dieciocho años? ¿Quién los metió allí? ¿Quién los eligió para que ganaran y montaran un tarantín que el pueblo les negó voto a voto en diciembre de 2015 en una relación de siete a tres? Paja. Pura paja.

Julio César.

NOTA: ¿Cómo hago para no hablar de política, carajo?

EL BLOG

julio 24, 2017

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   Ay, el blog…

   Tengo problemas con él, para llevarlo, para mantenerlo, porque estoy disgustado. Eso no me deja relajare, ni pensar con claridad. Y un Julio César molesto es un Julio César que hace infelices a todos, como bien sabe familia, amigos, conocidos, vecinos y compañeros de trabajo. No es que sea grosero o desagradable, sencillamente dejo ver que nada me importa o interesa de otros. Y eso parece ser, de por sí, ofensivo o hiriente. Jamás me ha molestado que alguien deje de hablarme, nunca, a veces hasta me hace gracia, pero otras personas no parecen tomárselo a bien. Y así ando, irritable, sarcástico y crudo, por todo.

   Me hace falta dinero. No consigo las cosas que antes daba tan alegremente por sentadas (en la era democrática, el socialismo es simplemente basura), desde quesillos a pan. En el trabajo, fuera de escuchar paja sobre revolución, guerra contra el imperialismo y constituyente, no se hace nada para lo que fuimos contratados. Hace años que no se presentan los boletines epidemiológicos, que no se elaboran los mapas de endemias; no hay datos ni tabuladores sobre problemas relacionados con sociedad y patologías, como que hay miedo de que la falta de abastecimientos médicos, y el hambre que padece el país, se refleje en ello. Porque “no hay una crisis sanitaria asistencial”, o alimentaria, lo que hay son “sensaciones”, campañas mediáticas… Y mejor lo dejo así o voy a terminar arrechándome y dejando esta entrada aquí mismo.

   Si la situación del país en manos de estos tracaleros me disgusta, lo que ocurre en el bando contrario que nos asegura quiere sacarnos de esto, es para infartarse. Ha comenzado una guerrea interna que puede llevarnos a una peligrosa división, y que nos ocurra como en el Ecuador, si al régimen le da un buen día por llamar a elecciones de verdad, y que termine ganando quien mejor cohesione a los suyos, aunque sea minoría, pero una mayor si enfrenta a unos adversarios los cuales todos hablan de salir de la crisis, del autoritarismo, de enrumbar el país… pero cada quien por su lado (o se hace lo que ellos quieren o no se hace un carajo), divididos en tres o cuatro toletes. La inteligencia cubana les ha convencido de que es la mejor estrategia, que así los cubanos en el exilio, y dentro de la isla, lograron sacudirse la dictadura castrista hace treinta años… Eso es lo que les dicen y estos fingen creérselo. En lugar de salir del régimen ya cada quien pelea para ver quién ocupa el espacio. Uno que no está desocupado porque el trabajo aún no se ha hecho.

   Esto ha ocurrido muchas veces desde que el chavismo se instaló, y ahora con esta cosa rara y deforme montada por Nicolás Maduro Moros y Diosdado Cabello (la locura sicotrópica), y nada se ha aprendido. La única ventaja es que nadie toma en serio a esta gente, Nicolás Maduro Moros, y su gobierno, se desgasta gritando que es el Presidente de Venezuela, que fue electo, que es legal, cuando lo cierto es que esa legitimidad la perdió en el momento que desconoció los resultados electorales de diciembre de 2015; ese golpe de estado lo privó de toda legalidad de origen y desde entonces padecemos un régimen de facto que día a día agranda el hueco donde se sepultaron (locura y drogas).

   Volviendo con la oposición, vivimos un eterno coito interruptus, del cual nada se saca, nada se aprende ni se consigue como no sea la frustración, la insatisfacción y le necedad de culpar a este o aquel de los resultados calamitosos, aunque todos íbamos en ese barco (y algunos gritaban “vamos rumbo el barranco del fin del mundo” y otros chillaban arrechos, “pal’ ante”). Por ello, dejaré de hablar tanto de política. De esta política de ahora, la de comiquitas. Dentro de la Mesa de la Unidad Democrática no hay quien quiera tomar la responsabilidad de decirle a las diferentes facciones que se callen, que esto o aquello se habló y esta es la estrategia que decidió la mayoría y es lo que se hará; porque entonces, ¿dónde carajo queda la democracia y el acatamiento de sus reglas, esas que juramos defender? Qué quien haga otra cosa lo hace por fuera de la Unidad. Hace falta alguien que se atreva a decir que quién quiera tienda aparte que se lo diga claramente al país, que se aparta, aunque eso debilitará la fuerza de las pegadas que se le daban al régimen. Qué cada quién cargue con sus responsabilidades, con lo que pase, si dividen a la Oposición. Punto. Falta un estadista, alguien que no quiera cabalgar olas, quedar bien con estos y aquellos (creyéndolo, porque la arrechera viene creciendo dentro de los que no somos políticos profesionales), sino que tome el peso de la situación y la resuelva, así sea hablándole feo y golpeado a un país del cual ya se quejaba Francisco de Miranda alegando que  difícilmente se podía hacer algo por culpa del “bochinche”. ¿Lo dijo Mandela o fue algo de la película Invictus?, pero allí, respondiendo las criticas de una asistente, este decía que un líder debía ir aún en contra de la mayoría si esta se equivocaba, que era su deber, y que si se inhibía por miedo, o por quedar bien, tendría que apartarse porque no sirve para la tarea encomendada.

   En fin, el blog…

   He tenido problemas con la gente que escribe algunos relatos, casi todos de malditos; le he perdido la pista a Leroy G, autor de OSCURO AMOR, que fue tan bueno, y llevaba AMA DE CASA. Ni idea de qué ha sido de él, le he enviado correos y nada. Cosa extraña, llevaba años siguiendo el espacio. K, quien lleva el popular EL PEPAZO, y la controversial SISSYBOY, se ausentó porque anda buscando repuestos para un taxi con el cual trabaja. Se la pasa en la carretera. Aunque me asegura que piensa continuarlos. Arthur, autor de LA NENA DE PAPA, tiene a un familiar enfermo, parece algo delicado, y no cuenta con tiempo ni ánimos, y sé de eso. Así que todos esos cuentos están parados. Lo siento. De Sergio, padre de DE HOMÓFOBO A PUTO, también espero noticias.

   Como no tengo cabeza para iniciar un relato nuevo (una adaptación, no soy bueno en esto del control tipo Capricornio), un amigo mío, de años y años, ha versionado un cuento mío. Aunque, la verdad, es que se lo está inventando todo. Se lo he dicho. Verán, siempre tuve mucha imaginación, y cuando estaba en el liceo, después del segundo año, sólo podía pensar en una cosa, sexo, así como los chicos a mi alrededor. E inventaba historias, algunas escritas, otras relatadas, y las contaba. Me miraban con las bocas abiertas (y hubo sus momentos extraños, una vez uno, riendo me dijo que la tenía dura, y creo que quería que lo notara; otros que cuando llegaron a sus casas se masturbaron, ¿no iba a terminar mal ese asunto?). Inventaba cuentos sobre la chica más bonita del salón, portándose toda zorrona con que alguno de ellos, o un estudiante de otro salón, o con un profesor, que la llevaba tras uno de esos muritos que tenía, y aún tiene, el Juan José Abreu en la mayoría de las aulas, y mientras dictaban una clase a ella se la clavaban.

   Eran relatos sobre gente conocida (la segunda cachetada que recibí en mi vida fue por esto; la primera fue por otro asunto; y, Dios, amé a esas muchachas). De ese tiempo escribí este cuento sobre una joven que iba para la playa y le pasaba algo en uno de los baños, una fantasía delirante que creo a todos nos gusta oír, o leer o ver cintas sobre ello. Este conocido lo recordó a lo largo de los años y ahora lo versiona, o escribe todo basándose en una idea, RECLAMO EN LA PLAYA, pero con tintes homoeróticos. A este sujeto lo conocí de esos años, y no era amigo, precisamente, de hecho inspiró (y le hizo mucha gracia cuando lo supo), un personaje de mi “novela” LUCHAS INTERNAS, el abogado de la fiscalía que aparece y conocía a Eric y Samuel, del colegio, siendo rival, en ese entonces, del primero.

   Voy a terminar con el Wincests CORRERÍAS EN BOSTON, antes de continuar con lo demás. Quiero ir finalizando lo que pueda. Aunque no he podido evitar introducir algo mío, comenzar un relato nuevo, LOS HEREDEROS, una idea que tenía tiempo dándome vueltas, una larga “novela romántica”, cosa que nunca me queda muy bien, a pesar de lo que me han dicho de las tramas de algunos de mis personajes en LUCHAS INTERNAS. Verán, necesito presentar algo mío, dedicarme a ello, ver si resulta. No lo sé, tal vez eso me quite un poco este mal sabor de boca que últimamente amarga hasta buenos momentos de intimidad.

   Por cierto, con el relato BIENVENIDOS A RÍO GRANDE, al cual le tengo el ojo puesto por varios motivos, he tenido problemas. Siempre me ha gustado el horror, esos cuentos que, al leerlos a solas, de noche, provocan un escalofrío o que la piel se ponga de gallina; pero la trama no estaba saliendo como deseaba. Una amiga (y quien lleve tiempo leyéndome sabrá qué significó y significa ella en mi vida), Alicia, me dijo que el cuento anda deshilachado, que he querido contar muchas cosas de mucha gente, de la que no se entiende por qué actúa como lo hace, tardándome demasiado en plantear los nudos de la historia, y que no he colocado ese gancho sexual que me funciona. Casi desdeñosa me dijo que sólo eso me destacaba. La muy zorra (ella sabe que es juego, es unas querida amiga, y muy parecida a mí). Aparentemente, si me guio por la evidencia, soy bueno con lo del homoerotismo, aunque mis viejos compañeros de clase opinaran lo contrario. Voy a acomodarla. Hacerla aterradora. O lo intentaré.

   Bien, veremos qué ocurre en este viejo mundo mañana. Por ahora, y aunque ya no opinaré sobre lo que hacen (esperando que alguien me pare bolas, esa gente sólo se oye a sí misma), informo sobre la actividad gruesa de esta semana. Un paro. Imagino que es coordinada por la Mesa de la Unidad Democrática; al menos eso espero:

   Pararme es casi un chiste, la administración pública está prácticamente detenida. Y el Estado. A pesar de la espantosa crisis económica, la de la salud y la parálisis que va apoderándose de todo mientras fallan carros, televisores, bombas hidroeléctricas, el Gobierno lleva año y medio en campaña electoral y hablando paja por televisión. Ninguna otra cosa. Jamás se recuperaron de la paliza de diciembre de 2015, cuando el país se los sacudió, y desde esa fecha no hacen absolutamente nada por revertir este desastre que les quitó el afecto de las mayorías. Nadie está ocupándose de los problemas, estos se acumulan, se agravan, la gente los padece, pero ellos juran que todo el mundo está contento, esperanzados, enfrentando la “agresión mediática internacional”, imbecilidades que sólo quienes cobran por repetirlo, o los socialistas en todas partes, fingen creérselo. Ellos también, me temo; ya lo expresé: drogas y demencia.

   No, no; basta de política elemental para idiotas.

DE CONSTITUYENTES Y DEMENTES

Julio César.

AYER SE LE DIJO “NO” A LA CONSTITUYENTE FASCISTA

julio 18, 2017

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   Desafían a salir una y otra vez a un país que ya no les quiere…

   Para serles totalmente sincero, ayer tenía mis dudas. El día amaneció claro, el sol salió temprano (todo distinto a hoy), y pensé que era un buen día para la consulta popular sobre la constituyente fascista; y, sin embargo… pensé que no acudiría mucha gente. Creí que más personas se inhibirían por las presiones ejercidas sobre ellas, quien firme no recibe la bolsita o la caja de comida que el régimen vende subsidiada para que el país no se muera completamente de hambre; lo poco que puede conseguirse en medio de tanta hambre y miseria. Una quincena de trabajo sólo alcanza para comprar cuatro o cinco cosas de comer, sin meter crema dental, papel de baño o jabón. Es muy difícil cubrir esas necesidades si no se cuenta con el bozal de arepa que usa el Gobierno para controlar a la población entre la mendicidad y el temor a no recibir nada. El evento era abierto, cualquier te vería ir y firmar contra la mamarrachada gubernamental. Pero, a pesar de eso, desafiando el aparataje del miedo, la identificación directa o quedar a merced de los grupos violentos que fueron armados para eso, para atacar a la gente en las colas, se cumplió. Ni para eso sirvieron los círculos de la muerte, aunque una señora fue asesinad. Esos inútiles que en dieciocho años no se ocuparon de nada, ni siquiera de limitar la inseguridad en sus zonas, aún piensan que tienen derecho a mantener a la gente sometida para que ellos sigan cobrando por malandrear, como hasta ahora.

   Más de siete millones de personas se movilizaron, salieron, firmaron, dieron su opinión y en las calles se quedaron esperando los resultados, que se iban conociendo hora a hora, con conteo manual ante los presentes en el lugar ( hubo sus “no”, no se crea), a diferencia de lo que ocurre cundo el automatizado Consejo Nacional Electoral tiene que brindarle la información al país, bajo la dirección de las cuatro activistas gobierneras que lo dirigen y se hacen pasar por “rectoras independientes”, encabezadas por la inefable y poco competente señora Tibisay Lucena, cuando los resultados se conocen, si es que salen, a las semanas. El día de ayer los dos grandes derrotados fueron la cúpula del Consejo Nacional Electoral y el Plan República. Se demostró que cuando no están todo sale como debería salir, aún el cierre de mesas, el conteo de votos y el reconocimiento de los resultados según los testigos presentes. El éxito fue de la organización popular, las redes sociales convocando y explicando el asunto, la comunidad organizada, esa que entiende que no le queda otra alternativa para su supervivencia que ocuparse de los asuntos y de los problemas dada la tara mental que afecta a ese grupo de incompetentes ladrones que nos han desgobernado.

   Más de siete millones de personas dieron su opinión: No, no queremos que quien nos condujo al desastre, que nos gritó en diciembre de 2015 que intensificaría la crisis, que la radicalizaría aún más, trayendo la gran hambruna, y que secuestra, desaparece y encarcela gente de manera inconstitucional, ahora tenga el poder de decidir quién es gobernador, alcalde, diputado, y descabezar los poderes públicos para imponer a quien a él le parece, como se impuso a dedo, en un show televisivo, a unos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia que no reunían los requisitos mínimos para el cargo, fuera de los prontuarios, tan sólo porque juraban lealtad al jefe político que los designaba (¡¡¡y lo hicieron por televisión!!!). Eso fue lo que se expresó ayer. No al continuismo, al estatismo y brutal centralismo que terminó arruinándonos. Tal como el Comité Central terminó aplastando la utopía del proletariado en la Europa del bloque soviético, el siglo pasado, cuando ni Rusia servía para un carajo ya.

   El Gobierno dirá que no significa nada, o que hubo trampa, que si esto, que si aquello, pretendiendo que alguien en alguna parte les creerá, aunque ya han demostrado que mienten pública y notoriamente una y otra vez, de la manera más chapucera y torpe, mentiras que se les descubren al poco andar (que el viaducto no se caería y se  cayó, que la crisis económica no nos alcanzaría y la gente está comiendo de la basura, que Venezuela sería potencia mundial y ahora le compramos gasolina a los gringos, que se juntaría un pote con los excedentes del precio del petróleo de doce años y ahora andan mendigando para ver quién les presta para completar una quincena de coimas a quienes dicen apoyar al régimen, que Chávez no estaba enfermo, que no era cáncer, que se curó, que no se iba a morir); los únicos que fingen creerle, repitiendo las especies, son quienes cobran por hacerlo, como los inefables señores que quieren echar la vaina en España, PODEMOS. Del resto, nadie les cree nada.

   Pero, el punto, es que más de siete millones de venezolanos dijeron no, señor Maduro, no queremos esa mamarrachada con la cual pretende eternizarse en el poder y comenzar la razia social contra quienes se quejen de este desastre. Más de seis millones, imaginen la cantidad que habría sido si la consulta hubiera sido directa, secreta y universal, con toda la red del Consejo Nacional Electoral actuando, aún bajo control de las cuatro fichas gobierneras que se hacen pasar por “rectoras independientes”. En las parlamentarias, en contra del régimen del señor Maduro, antes del año de la gran hambruna, fueron más de ocho millones quienes le dijeron basta, una relación de siete en contra por cada diez electores. Ahí, justamente allí, a pesar de toda la paja de los socialistas del mundo, es dónde hay que buscar la razón por la cual todo acto comicial directo y universal en Venezuela ha sido suspendido. La constituyente fascista, esa que pretenden imponerle a un país que mayoritariamente les rechaza, pretenden legitimarla con este y aquel a quienes el señor Nicolás Maduro Moros y la señora Tibisay Lucena digan que pueden votar (sólo ellos, nadie más), pudiendo hacerlo este o aquella dos o tres veces, según a ellos les parezca para que los números sumen muchos. Para que parezca una gran cifra en un papel y PODAMOS y TELESUR puedan delirar en el Chimborazo esperando engañar a algún bobo.

   No debió Nicolás Maduro Moros convertir las parlamentarias de 2015, haciendo campaña en lugar de ponerse a trabajar para resolver los problemas que crearon en estos años, en un plebiscito contra su mandato; lo hizo y le fue mal. No debió gritarle al país, amenazándonos al siguiente día de esas parlamentarias, con que lo lamentaríamos porque ahora sí que radicalizarían los efectos de la revolución (tenían que hacerlo por necesidad, quebraron al estado, pero no debió ufanarse públicamente de ello), llegando el paquetazo neoliberal del año pasado y la gran hambruna. No debió desafiar al país con una constituyente de él y su grupito, obligando a ese país a expresarse públicamente como ocurrió ayer, cuando se le escupió en la cara, a él y a Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez, Tibisay Lucena, Vladimir Padrino López, Néstor Reverol, Tarek William Saab y Maikel Moreno. Pero ya no parecen saber lo que hacen, como que no pueden hilar algo que le sirva a Venezuela. Mientras pierden el tiempo en represión, violencia, en amenazas, en campañas para legalizar la autocracia, el país sigue hundiéndose en la miseria y la inflación, los pasajes del transporte suben y suben y los alimentos que aparecen son de precios exorbitantes. De eso, ni se responsabilizan ni parecen desear ocuparse, pero les irrita que la gente se moleste con ellos y entonces la reprimen y quieren maniatarlo con seudo leyes. Ni resuelven ni dejan que otros lo intenten, así de simple.

   Ayer, cuando salí con la familia a firmar, me sorprendió el aire de fiesta en el boulevard de Guatire, y la cantidad de personas presente. Hasta no hace mucho tiempo el casco era seguidor del difunto mandatario, no las urbanizaciones, eso sí. Un vacío de alivio me llegó en esos momentos. Se hizo el llamado, se organizó el asunto, los voluntarios estaban allí… y la gente acudió. Masivamente. Ayer mismo se discutió, y se anunciará, para que todo el mundo lo sepa, que si el Gobierno continúa adelante con lo de la constituyente se contara persona por persona que acuda a la mamarrachada esa, para que las cantidades sean comparadas con la del pueblo que salió a decir que no. Y se exigirá que esos escrutinios, los de la mamarrachada, también sean públicos, para que el régimen y el mundo sepa, exactamente, cuánto de los que llamó, muchas veces bajo la coacción de quitarles una beca o la caja de comida, les dijo que no. Uno imagina la cara de espanto de la señora Tibisay Lucena y la camarilla de activistas gobierneras que se hacen pasar por “rectoras independientes” del Consejo Nacional Electoral ante el reto de abrir las urnas y contar las papeletas. Eso ni locas, porque fuera de hablar paja, mucha paja por radio, televisión y la red, el Gobierno ya no puede esconder que el soberano le dio la espalda electoralmente. Y hace rato, antes de la gran hambruna de 2016.

   Cosa rara, ayer encontré a muchos conocidos de mis años escolares, al grito de “Épale, Quevedo, ¿y tú no te habías muerto?”. Respondí lo de costumbre, y que siempre es divertido: Si, pero mejoré un poco. No lo entiendo, vivo en Caracas, pero me la paso allá. Parece que hace falta que me deje ver más.

EL BLOG

Julio César.

NOTA: Mañana vuelvo a mi apartamento; Dios, lo extraño.

DE SUPERNATURAL Y OTROS PORTALES

junio 30, 2017

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   Creo que nunca dejaré de envidiar a Dean Winchester…

   Definitivamente debo estar bajo un ataque viral. Lo sé, suena paranoico, pero no encuentro otra explicación. Aunque el antivirus dice que todo funciona perfectamente, el internet me desconecta. No puedo bajar un video mediano, mucho menos uno largo, sin que se congele el equipo y no halla manera de reiniciar la descarga. No pude con uno de apenas doce minutos, sobre el Gran Atractor, no digamos ya con la mejor serie de todas, Supernatural. Una amiga me está haciendo el favor, veré los últimos seis episodios como me gustan, tipo maratón. Y miren que he intentado no saber nada, no leer nada al respecto. Quiero llevarme mi sorpresa, que el programa, en mayor o menor medida, siempre lo logra.

   Con tantos problemas para asegurar mis alimentos  y los de la familia, tanto cinismo por radio y televisión de una casta que acusa a todos de esto y aquello mientras reprime a la gente, sin poder entrar a Facebook o Youtube, por lo menos podré ver Supernatural, un rayo de luz dentro de tanta oscuridad. Algo es algo.

AYER SE LE DIJO “NO” A LA CONSTITUYENTE FASCISTA

Julio César.

FELIZ DIA, MAMA

mayo 14, 2017

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   Una sonrisa y una alegría a su manera en cada familia…

   La vieja canción dice que una vez fuimos dolor de sus carnes, y sin embargo no parece haber quien se alegre más, y más nos ame una vez que hemos llegado a este mundo que ella. Figura inmensa y poderosa, hermosa y protectora que seguía nuestros pasos cuando comenzamos a darlos y caíamos, o corríamos y juagábamos. La misma que reprendía causándonos tanto sufrimiento, pero que luego lo resolvía todo con una caricia, un “pórtate bien”, un abrazo que hacía olvidar todo lo malo. Era la que solucionaba, la que todo podía, la que le ordenaba al sol salir y ocultarse, a las estrellas brillar, la que levanta castillos en nubes mágicas, y a los conejos y tigres hacía hablar, la que alejaba los miedos, los malos sueños, las enfermedades y dolores. No había temor si ella estaba presente. Parecía todo saberlo cuando se hacía la tarea, la que preparaba el sánguche justo como nos gustaba; la misma que con tan sólo mirarnos, sin que nada se diga, sabe lo que hacemos y pensamos, bueno o malo, y a veces la preocupamos. Fue en una película donde lo escuché: Mamá, el nombre de Dios expresado en la voz de los niños. Suyo es el amor paciente y desinteresado. Y no hay retiro en su trabajo, porque, ya más bajita, menos ágil, camina a nuestro lado aunque ya algunas canas frisen nuestros cabellos cuando le contamos sobre un problema, un temor, escuchando interesada nuestras quejas a la vida, acompañándonos solidaria, diciendo aquello que tanto consuela. Deseándonos como nadie, que en todo lo que hacemos, nos vaya bien.

   Feliz día mamá. Felicidades a todas las madres.

DE SUPERNATURAL Y OTROS PORTALES

Julio César.

LA BROMA DEL INTERNET

mayo 14, 2017

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   ¿No son geniales los gatos?

   Son estos tiempos complicados. Desde el día jueves de la semana pasada me quedé sin servicio de internet y telefonía fija. Todo el edificio donde vivo, y varios otros alrededor, por el robo de un cableado de la compañía, CANTV. Llevó todo este tiempo repararlo, aparentemente el repuesto lo traían en burro desde Puerto la Cruz, a pasito de trote… entre las dos y dos y media de la tarde. Hubo que llenarse de de paciencia, en un país donde no hay qué llevarse al estómago. El servicio se restableció ayer… y ya anoche se quedó colgado otra vez. Aparentemente no quiso hacer el viaje solito y vino acompañado de algo que bloquea el buscador, tal vez un virus graciosillo. Va y viene, como las mareas, aunque sin tanta precisión. Pero no imaginemos juego sucio de entrada, ni miremos con total suspicacias los remitidos de los declarantes oficiales, ya varios hospitales en el área capitalina han sido objetos del mismo robo desde el año pasado. En su momento leí las noticias (en internet), y recibí reportes en la oficina… pero uno nunca se imagina lo desagradable que es hasta que le afecta directamente. Y eso que mirar Supernatural en la red puede tener su importancia, para mí, pero no se compara con la suspensión de cirugías por pabellones en lo oscuro, la verdad sea dicha.

   Supuestamente todo está resuelto, pero, insisto, el internet sigue colgándose al iniciar las entradas. Es casi imposible entrar en portales como El Estimulo, La Caraota Digital, El Chigüire Bipolar, el semanario La Razón o el diario El Nuevo País; por no hablar de lo casi imposible que es sintonizar la emisora radial RCR, especialmente en las mañanas. Intentarlo es exponerse a sufrir de una subida de la tensión por la arrechera (imagino que es la idea). Páginas en la red donde puede conseguirse algún tipo de noticia cierta en tiempo real. Del resto uno oye “funciona el Metro con total normalidad” y te encuentras que está cerrado desde La Hoyada hasta el mismísimo Petare, mientras apalean gente a sus alrededores.

   En la oficina, donde jamás nos habían “sugerido” nada sobre esto, se nos “aconsejó” no sintonizar ciertas emisoras en el lugar, u opinar en tal o cual portal. Incluso en las redes sociales… o espacios personales. Y no creo ser muy paranoico, pero me pareció que me miraban.  Así de mal están las cosas.

   Cualquiera supondría que aproveché el tiempo para ponerme al día con las historias, ¿verdad? Supondrían mal.

FELIZ DIA, MAMA

Julio César.

UNAS DE CAL, OTRAS DE ARENA

abril 8, 2017

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   Como en un fin de año cualquiera…

   Para nosotros los católicos, transcurridos cuarenta días desde los carnavales, hoy comenzó, oficialmente, la Semana Santa, con el llamado Viernes de Concilio. Un tradicional día de llegarse al templo y confesarse para comenzar en paz el tiempo de conmemoración de la vida, pasión y muerte de Jesús, hijo de Dios. Día también de conciertos sacros frente al altar. Que me encantan, aunque, como suele ocurrir por causas ajenas a mi voluntad, tampoco asistí a este, debí ir a un funeral. Murió, ayer, un viejo amigo, de Guatire. Tenía tiempo malito y en horas de la mañana lo enviaron, en ambulancia, hacia El Llanito, hospital del este capitalino que se está creando una fama que da miedo. La gente pela los ojos y traga en seco cuando saben que a un conocido o familiar lo mandan para allá. La ambulancia pasó, la gente que le acompañaba no, ya que la ciudad capital estaba cerrada para que no llegara gente a protestar contra el Gobierno. Eso del derecho a manifestarse por el mal gobernar de los mandatarios o al libre tránsito sólo cuenta en países democráticos. Allí falleció sin que el grueso de su gente estuviera presente. Cuesta no sentir rabia o amargura, aún sabiendo que tendríamos que dedicarnos a estas horas a la penitencia, el mea culpa y la búsqueda de la paz espiritual. Nada enferma más que una mente, y un corazón, en conflicto. Pero cuesta…

   Por ellos mismo he tenido problemas de escritura. Me está costando un mundo sentarme frente a la computadora y profundizar en algo, todo lo que está pasando me tiene trinando de arrechera, ahogado en bilis, y es difícil pensar en cualquier otra cosa. Así que el blog sufrirá un poco; por una parte, como adelanté ya por ahí, algunas historias que no han despertado interés las dejaré de lado “por un tiempo” (con todo lo que eso significa… en las mentes de los mal pensados), les di tiempo pero no levantaron; y pienso agregar aún más elementos político, así que todo lo demás se resentirá. Ya ocurre, y no sólo a mí; K, a quien sí conozco (también de la administración pública), anda sin ánimos, igual mucho de los que escriben aquí y que también son venezolanos. Es casi imposible pensar en otra cosa como no sea sentir, llenarse y respirar rabia cuando se ve a estos cínicos del carajo vomitando disparates por televisión. Lo siento.

   Los relatos que mueren por falta de interés (digo, los dejo para más adelante), serán algunos relatos de malditos, que, aunque es la sección más leída, dentro de ella no todos los cuentos resultan favorecidos, y algunos fics sobre Supernatural. Obviamente lo que me gusta a mí, en ese tipo de historias, no le agrada a todo el mundo. Claro, hay otras secciones que, individualmente, ni salen en los contadores, como “comentarios”, pero eso es lo que pienso y no pretendo silenciarlo; u otras como “amigos”, “caras raras”, “interpanas”, “resorts” y muchas más, que, aunque no son comentadas ni salen muy bien en los números individuales, no demandan de mí mucha atención; tan sólo encontrar una imagen medio mona y agregarle cinco o seis frases. Escribir groserías es tan fácil, lamentablemente no da plata. Fics y relatos de malditos si demandan más, tiempo, escritura, lectura y corrección, ¿todo eso para que nadie las lea?, qué va. Por ahora, repito, por falta de interés, quedan así: Jared y Jensen mejorados; Correrías en Boston; Jen, sé mi amigo, está en el filo de la navaja, aunque Supernatural aparece bien posicionada en el contador. De los relatos de malditos dejo así, por ahora: De amos y esclavos; Ama de casa; Sissyboy todavía cojea, pero lleva poco tiempo, le daré unos días, K; a Sigue el Dilema, pienso darle un final que tal vez no deje contentos a todos. Escritos míos salen: Relatos Conexos y Los Controladores. Pierdo tiempo, y vida, en vainas que no gustan. Con Río Grande, pasa algo diferente, tengo esperanzas puestas en este relato por causas ajenas al blog. Y me agrada ser escabroso.

   Pero, hey, no todo es malo. Algunos otros amigos han decidido contactarme para presentar proyectos, cuentos y relatos, cosa que saben me gusta porque me evita el tener que escribir a mí. A todos ellos, Josh, Carlos, Sergio, les aclaro que he recibido los correos, aunque he tenido problemas con el internet. No sé qué le pasa; como casi todo dentro del país, también anda fallando. Veremos qué presentan, o cómo continúan, en el caso de Sergio, y luego evaluaremos.

   En fin, paciencia que las cargas, en el camino, se enderezan.

LA BROMA DEL INTERNET

Julio César.

HOLA!

marzo 30, 2017

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   -Soy yo, otra vez…

   Hey, amigo, lo siento, ando sin internet en mi casa. No sé qué le pasa exactamente a las líneas del edificio, pero estamos sin telefonía fija y sin el servicio de la red. Y no voy a ir a casas ajenas a subir groserías, así que hay que esperar. Justo ahora, ya que como siempre ocurre en momentos así, me moría de ganas por comentar algo sobre lo ocurrido en la OEA cuando discutían el caso Venezuela y “nuestros representantes” dejaron salir la ramplonería y la balurdez. Dios, ¡y en público! Esperaré. Por lo menos, desde que les llamamos el día lunes, hoy apareció un técnico de CANTV, en horas de la tarde, bien tarde; exactamente qué hizo hoy, no se sabe, con la falta de materiales de repuesto para todo, ahora todo se intenta arreglar con alguna oración. Mañana vuelve. O eso dijo y quisimos creerle. En cualquier caso, ya nos leeremos…

UNAS DE CAL, OTRAS DE ARENA

Julio César.

5 DE FEBRERO, UN DÍA FELIZ

febrero 6, 2017

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

casa-de-suenos

   En la casa Quevedo Tejada…

   En el trabajo, el autobús, una cola o entre familiares y amigos, cuando hago un comentario sobre lo mucho que desteto a esta gente que nos desgobierna desde hace casi veinte años ya, nunca falta quien me tache de extremista y de algo maniático. La verdad es que desde que vi al Difunto juramentándose Presidente de la República diciendo aquello de “juro sobre la moribunda”, y al doctor Rafael Caldera poner cara de fastidio al arrojarle la banda para que hiciera con ella lo que quisiera (por viejo le reconoció bien en ese momento, al resto del país nos llevó más tiempo porque queríamos creer en algo que nunca estuvo allí), me dije: ay, este como que es un hablador de paja. Desde ese momento me opuse de corazón a todas sus ideas, y voté “No” a la llamada de la constituyente de 1999. Luego llegaría la Tragedia del Estado Vargas, el deslave que arrastró gente hacía su fin como seguramente sólo el Diluvio hizo antes, y en esos momentos tan terribles, ese señor les negó toda ayuda internacional porque él era dios y podía hacerlo todo; claro, quienes necesitaban la ayuda en esos no pensó ni una sola vez. Desde ese entonces me coloqué abiertamente en la acera de enfrente, voté y llamé a votar “No”, cada vez que han intentado cambiar la Carta Magna (en los países de comiquitas, las constituciones se van remozando a cada rato). Y de allá para acá, estoy en contra, observando como una a una se fueron cumpliendo las horribles predicciones del desastre que nos alcanzaría finalmente. El Gobierno y su gente no pegaron una, no ocurrió ninguna de las “maravillas” que prometieron (y siguen, porque parece que la consigna es soñar a futuro sin alcanzarlo jamás), todos los que advertían del desastre las pegaron todas. Pero no soy, como pueda pensarse, el más “extremista” de la casa.

   Hace catorce años, a papá, que ahora descansa en paz, le dio un infarto que casi se lo lleva; en su recuperación hubo que sacar la televisión de su cuarto porque se acaloraba mirando noticias por GLOBOVISION, cuando este canal todavía era independiente y no mostraba una “programación e información equilibrada” (es decir, gente gritando en una quebrada que se los llevan las aguas negras porque el gobierno fue e hizo una chambonada, y luego presentan a alguien de ese mismo gobierno diciendo que eso es mentira y sanseacabó, y el público no sabe, exactamente, qué ocurre en verdad); más tarde hubo que llevar a los recolectores de firma para que estampara su rúbrica, estando todavía en la cama, más débil que gato recién nacido, para pedir el revocatorio presidencial de 2004. No se quedó quieto hasta firmar. Uno de mis hermanos, el menor, ya con mujer y una niña a cuestas, pasaba una mala época laboral y un amigo del colegio le dijo que se inscribiera en la Misión Identidad, donde este manejaba una furgoneta de esas que iban cedulando gente a la lata de aquí para allá (de lo que el Gobierno ahora se desentiende), y Eduardo se negó, prefiriendo ir a cargar bultos de tarjetas telefónicas en un almacén. Hasta yo pensé que estaba loco.

   La menor de las hembras, Leyda, metida a cristiana evangélica, dejó la sede donde siempre acudía con su esposo e hijos, los sábados, por la militancia partidista del pastor, a quien acusó de apostata al dios autoproclamado por televisión, levantando un culto idolátrico de su imagen, preguntándole si no recordaba las señales de la llegada del Falso Profeta. No duró el hombre en esa sede, pero ella tampoco regresó, aunque “oraba” por los que allí estaban y que parecían no entender lo que leían de la Biblia. Pero es mi hermana Melissa quien se gana la corona. Su segundo embarazo estaba programado para culminar la segunda semana de febrero, pero comenzó a sentirse mal el día primero, llegándose el dos a la clínica, pero el obstetra le decía que podía aguantar un poco más, la cesárea estaba programada. No convencida regresó a su casa, aguantando dolor, y el día 4 de febrero amaneció mal, las contracciones se presentaron desde temprano. El marido quiso llevarla a la clínica y esta dijo que no, porque ella no iba a parir un día 4 de febrero, porque ella no tenía nada que celebrar ese día, día de la intentona golpista que dio a conocer al teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías; no quería celebrar nada, en esa fecha, en el futuro. Se quedó todo el día en la cama, aguantando, sin avisarnos a los demás (y matando de nervios al cuñado), y esa madrugada, a las tres, día 5 de febrero, fue que consintió en ir a la clínica porque no aguantaba más. La regañamos, bastante, especialmente mamá y papá. Pero su respuesta siempre fue, y es: yo no voy a celebrar un carajo un 4 de febrero.

   Hoy mi sobrino cumplió nueve años de edad, sano, grande, de mente ágil y una linda sonrisa medio irónica. Ha heredado el sentido del humor de la familia, algo oscuro y sarcástico. Su abuela, padres, su hermano y primos le acompañamos y “picamos” una torta, de pan, que es de las que le gusta más. Y miren que fue difícil en un país sin pan.

   5 de febrero, un día feliz. Un día para celebrar, este sí.

HOLA!

Julio César.

NOTA: Yo, viviendo en una casa como esa, ni saldría. Ah, se parece tanto a lo que siempre soñé. El color de las hojas es increíble, debe ser de un lugar con las cuatro estaciones.

FELIZ Y VENTUROSO AÑO NUEVO 2017

diciembre 31, 2016

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   La gaita, la reina indiscutible de la temporada…

   Aunque será un atípico fin de año en “la casa”, comeremos, beberemos, reiremos y escucharemos música, sin ánimos para bailar, claros. Será algo privado, vecinos, amigos y conocidos los saben; siempre con un ojo en el reloj esperando la medía noche, cuando el año 2016 se acabe y comience el nuevo, no sólo con sus esperanzas, sino como confirmación de que termina este annus horribilis. Que el siguiente sea mejor, o peor, para el país ya lo resolveremos, posiblemente con ayuda de amigos, pero en lo personal cada quien tendrá que ver qué hace para alcanzar su pedacito de paraíso bajo este sol tropical. Exactamente como tendrá, y procura, la gran mayoría de los habitantes de este viejo, basto y disímil mundo. En el fondo, todos queremos pasarla lo  mejor posible. Cuesta entender por qué nos resulta tan difícil.

   Tengo un hermano que ama la música, como que canta y todo, y se encargará de que esta noche escuchemos de todo, porque todo le gusta; pero en especial se sentirá esto, parrandas y gaitas, música muy estacionaria, que después de Año Nuevo ya no se escucha tango como en estos momentos.

   Por tradición seguíamos un especial de Fin de Año de una estación de radio local, cerrada por el Gobierno cuando arremetió de frente contra la libertad de expresión e información acallando toda voz discordante, Radio Bonita; hemos buscado algún sustituto pero ninguna es tan buena como era aquella, aunque, a través de la radio, media hora antes de la media noche, contaremos los minutos que faltan, momento cuando no faltará la Billo´s…

   Y la que ya señala la llegada del Año Nuevo, la tradicional…

   Y después del himno nacional, todavía entre abrazos, escucharemos…

   Para cuando terminé esa canción, y hayamos abrazado y besado a todo el mundo presente (extrañando horriblemente el “Feliz Año, mi muchacho”, de papá), y en tiempos pasados nos habríamos deleitado viendo los fuegos artificiales iluminando los cielos de Guatire, La Rosa y Araria, como no ocurre ahora, ya estaremos viviendo los primeros minutos del 2017.

   Sin embargo, después de todas esas emociones, cada uno una copa en la mano, como familia, sin tantos amigos esta vez, por la ocasión, brindaremos por estar aún reunidos allí, y pediremos por salud y un tiempo mejor. Un brindis por el año que se fue, con sus cosas malas, pero también las buenas, un brindis por lo que el futuro nos traiga, a todos. Un brindis por toda la gente que amamos, esperando que lazos de paz y unión con sus familias los haga felices.

   Un brindis por todos.

   Feliz y prospero año nuevo 2017 para todos nosotros. Estemos donde estemos, hagamos lo que hagamos, que sea para sentirnos bien, dichosos. A parrandear, a reír, a gritar y cantar, a regalar abrazos, que esos no se acaban y a todo el mundo les gustan. A amar. Un abrazo, desde Caracas, a todos.

5 DE FEBRERO, UN DÍA FELIZ

Julio César.

SOBREVIVIENDO LAS NAVIDADES

diciembre 27, 2016

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

YO

   Ay de mí…

   Bien, pasó la Navidad, la sobrevivimos, pero aún queda el 31. Ese seguro que acaba conmigo. Ya como que no metabolizo el alcohol como antes, y eso que prácticamente sólo tomé cervezas, no estaba de ánimos como para nada más atrevido o alegremente intoxicante. Este año alcanzaron porque dos de mis hermanos tomaron whisky, del barato, por la gripe, y otro sólo ron porque “estoy triste”, dijo. Pegó mucho la falta del viejo. Y no ayudó el clima, llovió el 23 en la noche, casi todo el 24, reinició temprano el 25 en la mañana y hoy 26. El calor en la fecha, las ganas de no rendirse la puso la gente atareada a última hora, intentando reunir pálidos reflejos de todo aquello que en otros años se compraba para que no faltaran en las mesas las hallacas, el pan de jamón, los refrescos y cervezas. El ponche crema brilló por su ausencia. El silencio de los fuegos artificiales si que fue ruidoso.

   Y hoy me tocó llegarme a la oficina, para no hacer nada como no fuera sacar a pasear el dolor de cabeza, y el ratón. Por lo menos el aire acondicionado me dejó pegar un sueñito. Eso si, la ciudad estaba tranquila, cómoda, aún con la gente haciendo las colas para ver si se consigue algo de alimentos. Eso hay que resolverlo.

FELIZ Y VENTUROSO AÑO NUEVO 2017

Julio César.

FELIZ NAVIDAD 2016

diciembre 24, 2016

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

   Alguien siempre nos espera…

   Cuando la tarde caiga y la emoción esté aumentando, y la gente, familia y amigos, llegando, y la noche finalmente nos congregue, estando en tu casa, con la pareja, padres, hermanos, hijos y sobrinos, o en una fiesta alucinantes con tus amistades del alma, personas a las que quieres como a los tuyos, saltando, bailando, bebiendo y hasta coqueteando como si no hubiera mañana, o rodeado de vecinos y conocidos, o desconocidos, en una calle animada viendo brillar los fuegos artificiales, recuerda en todo momento que el mejor regalo que puedes dar a quienes te aman es la gracia de tu presencia, dejar escuchar tu risa, tus palabras alegres. Dejar sentir tu afecto y aprecio. En una noche tan llena de emociones, hay quienes te esperan y anhelan verte, cuando ese abrazo tiene un sabor y un significado especial.

   Hombres y mujeres de buena voluntad, aceptemos en regalo de la armonía, los sueños y las esperanzas de un tiempo mejor; lo ofrecido hace siglos cuando la Divinidad se hizo Niño en un humilde pesebre: la paz. La del espíritu, la familiar, entre los amigos y vecinos.

   Un guiño a todos los que me han acompañado durante tanto tiempo, los que le han dado sentido a tantas cosas. Un abrazo a todos.

   Feliz Navidad a todos, apreciados amigos.

SOBREVIVIENDO LAS NAVIDADES

Julio César.

NOTA: Esa canción es hermosa en todas sus versiones. Llegué a tener este disco, de Parchis. ¡Qué tiempos!

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

diciembre 15, 2016

TIEMPO LIBRE… SIN INTERNET

Nancy Ramos es Navidad…

   Hey, mis amigos, ¿ya compraron las cajas de whisky? Dieciocho años, por lo menos, ¿eh?, o no voy ni a dar las buenas noches. ¿Ya tienen las tres docenas de cohetes y de tortas de mil luces para el 24, e igual para el 31? ¿Pintaron las casas, compraron neveras y televisores? ¿Listos los estrenos? ¿El arbolito es de pino canadiense importado y llega al techo? ¿El Nacimiento es de tamaño natural con esas luces musicales que atormentan? ¿Ya presupuestaron lo de las hallacas, mínimo unas doscientas para cada fecha, para atiborrarse esa noche, al día siguiente, y para usarlas como “tarjetas” para los amigos que vengan? Si, lo sé, esos tiempos se fueron, ahora no hay ni harina, y para colmo, presos de rabias, nervios y angustias ahora hay que perder horas y horas de nuestras vidas en una cola para deshacerse de unos billetes que no valen nada hace rato.

   Sin embargo, hay que ponerle a estas fechas. Se acerca la Navidad, el Año Nuevo, el resto del mundo hará fiesta, serán días de sonrisas y alegrías, intentemos por lo menos pasar un buen rato, sin pensar tanto en lo que perdimos, en lo que dejamos que nos robaran unos ladrones incompetentes que todavía nos atormentan con locuras de última hora y largas cadenas para reírse de nosotros e insultarnos a diario. Tal vez lo merecemos, hace rato que nos despreocupamos de la marcha política de lo que antes era el estado. En algún punto nos convencimos de que hablar, hablar mucho, era hacer cosas. No vale de nada arrecharse, gritar e insultar a otros, “indignarnos” como si acabáramos de despertar de un largo sueño; si, hace tiempo que nos desentendimos de esas obligaciones ciudadanas. A estas alturas de la pesadilla, y aunque mucho se habló antes de las parlamentarias del año pasado, ningún partido político se ha renovado, los habladores de pistolada no han sido señalados, nadie hace nada como no sea… hablar. Bueno, y esperar otras elecciones para quejarse de lo que no se hizo.

   Cuando escucho de las angustias, del temor del día a día, de las iras cotidianas, de “esos políticos” (a quienes sus militantes nada exigen ni imponen, parece que otros deben hacer el trabajo por ellos), de cómo la Mesa de la Unidad Democrática “dejó perder el referéndum”, cuando la verdad es que fue el Tribunal Supremo de Justicia (nombrado a dedo por Diosdado Cabello, por televisión), violentando la Constitución Nacional venezolana, quien nos robó ese derecho, boto aire, me muerdo la lengua para no responder un disparate y mentalmente me refugio en aquello de “Con mi botellita ‘e ron”. Hasta que no se aprenda algo de la desgracia que nos ha acontecido, hasta que no se entienda el por qué pasó lo que nos pasó, no saldremos de esta.

   Y, mientras pintamos “la casa”, para animar a mamá, un misterio nos atrapa: ¿quién se habrá llevado los discos de acetato de “Un solo pueblo”? Eso está como lo que pasó con un genial retrato de papá, que estuvo sobre la mesa central durante los novenarios, desapareció y nadie admite habérselo llevado. ¡Yo lo había pedido primero! Pero así ocurre con las cosas que se aman cuando hay muchos con derechos. Ya aparecerán. Ya saldremos de estas cuando lo que en verdad cuente sea Venezuela.

FELIZ NAVIDAD 2016

Julio César.

ANDABA, Y ANDO, AUSENTE

diciembre 12, 2016

TIEMPO LIBRE… SIN INTERNET

yo

   ¿Llueve y no escampa?

   Hey, mis amigos, andaba lejos, con el blog descuidado. Causas mayores, cuestiones personales, me tenían amarrado. Aunque estuviera en casa no me concentraba en nada. Comenzando este año horribilis, una amiga, metida a la religión ahora, después de dejar atrás la loca juventud, me dijo que este era un tiempo especial, el Año del Jubileo. No entendí de qué hablaba aunque aseguraba que eran días de grandes alegrías… según ella. Después de lo de papá, ahora tenemos a mamá enferma. Afortunadamente es algo tratable, aunque delicado, pero la verdad es que parece como demasiado. Ah, qué final de año vamos a tener en casa…

PREPARANDONOS PARA LO QUE VIENE

Julio César.

ESA FALTA DE MEMORIA DEL VENEZOLANO…

noviembre 21, 2016

TIEMPO LIBRE… SIN INTERNET

bolivar-ecuestre

   De Historia y de cuentos de camino…

   Mucha gente me pregunta si no mantengo una página facebook activa, o el por qué no afilio gente. La tengo únicamente para buscar a personas de las cuales tengo curiosidad por saber qué fue de sus vidas, amigos a los que les perdí la pista hace añales, dentro y fuera del país; o recibir avisos de panas que envían notas de un punto distante, o ex compañeros de clases que en su momento me intrigaron sus destinos, como cierta señorita Mastrangioli, cuyo apellido estoy usando en un cuento. Pero tengo esa cuenta, casi única y exclusivamente para responder comentarios y artículos aparecidos en la prensa sobre, cómo no, la situación del país. Para prácticamente más nada.

   Y si hay una cosa que me ha llamado la atención es la curiosa falta de memoria sobre el pasado inmediato de mis conciudadanos, incluso de gente que apoya con garras y colmillos esta o aquella postura. Es casi imposible entender que viviendo el desastre que padecemos cada día, halla quienes respondan “es que antes era peor”. Y si, existe la tendencia edulcorada de mirar con buenos ojos el pasado, en todos los relatos antiguos, todos los pueblos hablan de una era de oro cuando la humidad lo tenía todo, inclusive felicidad, cosa que es muy cuestionable. Unos trozos de cerámicas escritos mil y picos años de antes que la Biblia, en Sumeria (cuna de la civilización), fueron traducidos por gente seria que no veía en cada palabra un disparate, y lo relatado, fuera de normar leyes para la vida en mancomunidad, y el nombre de los linajes de los reyes, eran historias sobre padres quejándose de la falta de compromiso de los hijos, que no obedecían sus mandatos ni guardaban la devoción a los dioses. Hace más de seis mil años las quejas ya eran las mismas, aunque todos hablan de esa edad pretérita donde todo si era bueno… aunque fue destruida por esto y aquello. Así que eso de mirar el pasado con ojos de añoranza puede ser una trampa, pero lo que es innegable es que antes la gente no se moría literalmente de hambre en una Venezuela que trabajaba, o de enfermedades controlables por falta de medicamentos porque un régimen no sólo se embolilla hasta el último centavo del erario nacional sino que lleva años, años largos, incumpliendo los pagos con proveedores que ahora pasan factura.

   Sí, siempre hubo gente que quedó por fuera del sistema, pero en buena parte eran aquellos que no pudieron o no supieron cómo competir con otros. Quien no se preocupó en estudiar, aprender un oficio o buscar trabajo, siempre le fue mal. Le va mal, aunque le envíen una bolsita de comida de vez en cuando, y le irá peor, porque su maldición descansa sobre su propia existencia, aunque culpe a otros y sienta que todos le deben algo. El lenguaje del fracasado. No, Venezuela no siempre pasó hambre, no a estos niveles, pero la cartilla de los déspotas…

   …Hace su trabajo, convencer a la gente de que esto siempre ha sido así de malo, o que antes era peor, y que todos deben aceptarlo, bien calladitos, y continuar por el mismo trecho. Es un viejo recurso del fascismo, esos pequeños grupos que usufructúan todo el poder políticos, económico y de represión oficial, nada nuevo bajo el sol. Lo grave es que tantas personas hayan caído en ello.

   Esto lo comenté ya por ahí, en otra parte, una vez, bajando en autobús de Caracas a Guatire, me tocó escuchar a un señor mayor sostener que la política petrolera del gobierno de Hugo Chávez era la mejor del mundo… aunque tomó la quinta empresas mundial mejor gerenciada del ramo y la destruyó, dejándola arruinada, endeudada e inoperante. Sostenía ese señor que en tiempos de Juan Vicente Gómez (el dictador andino que capó al resto de los caudillos levanticos que no dejaban que la república cuajara), los gringos nos daban un centavo por cada barril de petróleo que se llevaban. ¿Será cierto?, no lo sé, lo que sí es cierto, y ese señor que era mucho mayor que yo parecía no saberlo (y bastante hablador de paja que era, el viaje se hizo largo e insoportable escuchándole marear a su vecino de asiento), es que Juan Vicente Gómez pagó la deuda externa que Venezuela venía arrastrando desde las guerras de Independencia, para celebrar el primer centenario del natalicio de Simón Bolívar.

   Sin hablar tanta paja, el viejo dictador canceló ese lastre que no nos dejaba llamarnos pueblo soberano, como muestra de respeto a nuestra mayor figura en el imaginario de la patria. Fuera de levantar carreteras e incluso modernizar al ejército venezolano, para que dejara de ser una montonera a lomo de burros, levantando incluso una fuera aérea. Con, según el señor hablador ese, un centavo de dólar por cada barril que los gringos se llevaban. Estos ladrones inútiles, con doce años de excedentes petroleros, que originaron un chorro de petro dólares como nunca antes se había visto (doce años de precios por las nubes), que a los sauditas les alcanzó para juntar casi novecientos mil millones de dólares guardados en un pote para tiempos malos, aquí no dejaron nada, no hay con que pagarle a los proveedores y Venezuela agoniza de hambre mientras se intenta disimular tal hecho.

   Quienes no aprenden de los errores están condenados a repetirlos una y otra y otra vez, como una maldición (mientras se busca a quién culpar), y ¿cómo aprender si no se sabe de lo que se está hablando, cuando no se recuerda? Pero esto no es accidental, es la maquinaria de un modelo fascista puesto para perpetrar al grupito en el poder, independientemente de lo que la gente diga u opine, si es que se le deja.

ANDABA, Y ANDO, AUSENTE

Julio César.