Archive for the ‘PILLO DE SUEGRO’ Category

UN DOMINGO CUALQUIERA… 2

julio 18, 2010

FLEX!!!                        UN DOMINGO…

   El viejo sabía qué hacer. Tocaba, mordía, chupaba y metía… sacándole el jugo a cada momento de su vida. Y cuando a Gabriel le sacaban el jugo, gemía y quedaba listo para lo que fuera. Eso lo sabía bien el viejo. Y lo usaba, si no ¿cómo lo convertía en su nena?

   El truco era esmerarse en las cosa. ¿Una boca a tiempo?, si, pero sin prisa, lenta, apretando, buscando sacar petróleo… y mientras se goza de esa boca, nadie nota un dedo tocón, jurungón, juguetón… y por todos lados hay puntos traidores que desarman a la gente. El viejo sabía…

Julio César.

UN DOMINGO CUALQUIERA…

junio 9, 2010

FLEX!!!

   Cada domingo, Tania, hija del viejo, insistía en ir a casa de sus padres a pasar lo que quedaba del día. En verdad no quería cocinar ni cuidar muchachos. Ignoraba la chica que su marido, Gabriel, reacio al principio ahora también esperaba la visita porque el viejo vicioso, con unas manos calientes, una boca golosa que traga cada vaina, una panza calentita que enloquece y erotiza, así como otras cosas, también lo cocinaban. A él.

   ¿Cómo comenzó? Cuando los nietos iban, el viejo jugaba y se divertía, pero eran tan tremendos que perdía pronto la paciencia y se encerraba en su cuarto durante casi dos horas viendo un partido de futbol. Una tarde Gabriel también entró. Más tarde cayó sentado en la cama por invitación del suegro. El viejo, mirándolo codicioso, bajó el volumen y puso una película de acción donde había mujeres tetonas y tipos mazacotudos, quienes se mostraban. Hubo durezas. Otras cintas fueron peor, y a las auto manoseadas, Gabriel no dijo nada cuando el viejo se la dio. Con esa puerta abierta, la boca vino luego y a Gabriel se le fundió el cerebro, se lo chuparon por ahí.

   Ahora los encuentros eran de abrazos y frotes, de besos. El chico se sentía al principio culpable, pero cuando esas manotas apretaban, la boca lamía y tragaba, todo lo olvidaba. Ese viejo le hizo cosas que nadie le había hecho antes, como pasarle la lengua por entradas secretas, o comerle la chupeta jugosa mientras le pasaba un dedo y lo metía hasta tocarle el punto P; eran cosas que jamás imaginó disfrutar… y se rindió al viejo. Siempre se decía “basta”, hasta que se acercaba el domingo y le babeaba de emoción imaginando al vejete dándole lo suyo…

CONTINUARÁ UN DOMINGO… 2

Julio César.

NOTA: Llevaba otro cuento del viejo desgraciado, pero un virus me borró buena parte de muchas cosas. Incluyendo el relato del Profesor Maldito, el de Mi Verdad y la segunda parte que debía de una Historia de la Vida Real. Lo siento. Intento recuperar esos archivos.

¡¡¡FLEX!!!

enero 17, 2010

FLEX!!!                          FLEX!!!… 3

   Cuando atrapó y dio una chupada, Red sabía que ya lo tenía prácticamente cogido… en la trampa. Era bueno haciéndolo. Sabía que a Anthony el mundo le dio vueltas. Y así era, tanto que cayó sobre la camilla esa, que si hablara… Dos minutos con la misma dedicación y fuerza, sin desviarse como no fuera arriba y abajo… en sus argumentos, y el musculoso y viril chico cae totalmente…

   …Descuidando las defensa de la retaguardia. Y con un viejo guerrero como el suegro, que sabía bastante por viejo y por diablo, no se podía descuidar nada. Intentó levantarse, pero con esa lengua tan hábil… para convencer, Red lo silenció, repasando una y otra vez, lenta y con titileos, con sus argumentos. Y al chico no le queda otra que entregarse, con un suspiro de resignación se dice, aunque sonó a gemido. El viejo sabe que ya tiene el mandado casi hecho… Sólo debía metérsele bien… en la mente.

UN DOMINGO CUALQUIERA…

Julio César.

¡¡¡FLEX!!!

mayo 17, 2009

FLEX!!!                         FLEX!!!… 2

MAMANDINI

   No lo entendía, cómo podía hacer eso don Red; pero no le importa en verdad mientras se mece al ritmo de la melodía marcada por el otro, con calor y dureza, extrañado ante la expresión de gozo y  el brillo de lujuria extrema en esos ojos, haciéndolo preguntarse… cosas que no le interesaban. Pero el suegro, viejo sátiro, entiende, y su mano caliente atrapa una redonda nalga… para no caer, y aprieta y soba. Inquietando a Anthony, pero sin ser detenido. Subirá más en esa masa redonda y entrará en el valle secreto de su yerno, piensa sonriendo ya, imaginándose al otro, un día, gritando de gusto cuando alguien, tal vez él, otro de los yernos o un amigo de la casa, le bañara la cara de… reproches de machos.

ATENDIENDO AL PANA

   El hombre se estremece, Red sabe que no de repulsa, mientras lo vigila, esperando el momento de meter un dedo… en aquella herida abierta, que esperaba, en algún momento, abrir más. Toda. Totalmente. Para llenarla luego de dura, caliente y larga amistad. La suya y la de otros que saben que disfrutarían de las atenciones del yerno. El viejo era un sátrapa a la cubana.

FLEX!!!… 4

Julio César.

¡¡¡FLEX!!!

abril 17, 2009

FLEX!!!

hombre-en-suspensorio1

   Sí, le encantaba el yerno, tan fornido dentro de su chico y ajustado suspensorio. Y sabía qué hacer para que se ablandara… de ánimo, ya que le gustaba bien duro de todo lo demás. Sabía que con un tipo así, todo forrado de músculos, velludo y machote, había que admirar su cuerpo, decirle lo bien que se veía y tocarlo todo mientras se le decía que seguro a todas las mujeres se les hacía agua la boca al verlo. Eso les gusta, los excita; y que cuando se acaloran un poco, hay que tocar más y más, hasta que venga el: “Pero ¿qué hace? ¿Qué quiere?”. “Tragármelo todo el… momento”, es la respuesta. ¿Qué pasará?: o se va, callando y medio caliente, o sede y saca todo su ser. El viejo lo sabía.

 

 

men-gay

   El suegro sabía que si el yerno aflojaba un poco, sin negarse de plano, la cosa era de urgencia. Había que caer rápido adorándolo, bajarle la prendita lentamente, acariciándolo, luego de tocarlo un poco sobre ella. Seguramente no estará muy… dispuesto todavía, nervioso como está, pensando que todo eso es malo. ¿Solución? Un solo bocado y dejarlo allí, saboreando y masajeando con la lengua caliente y las mejillas. Un poco de aliento pesado en la base también inquieta. No hay uno que no se arme con toda su fuerza y hasta dispare una que otra gota viéndose obligado a ello. Si se va y viene con fuerza sobre el juguete, el bebé no escapa. Menos si el otro se vuelve un pulpo tocando todo, pellizcándolo todo.

 

FLEX!!!… 3  

 

Julio César.

¡¡¡FLEX!!!

febrero 26, 2009

macho-musculoso

   A Red le encantaba su yerno Anthony, el marido de su hija mayor. El carajo, un camionero de los rudos y machos, pecho peludo y amigo de deportes y ejercicios, se divertía cuando el suegro lo miraba admirado cuando posaba para él mostrándole sus músculos. El viejo lo tocaba, lo sobaba, y ahora hasta lo lamía, mordía y besaba, asustándolo un poco… porque le daba un calorcito raro en muchas partes. No estaba bien que se dejara tocar así por el papá de su mujer, pero…

 

hombre-en-suspensorio1

   Red lo mimaba bastante; sabía la importancia que Anthony le daba al ejercicio y por eso montó en su casa un pequeño gimnasio para que el otro lo usara al estar allí. Luego le ofrecía un masajito, temblando de emoción ante ese cuerpo fornido, duro y caliente, brillante de transpiración, enfundado en pequeños suspensorios húmedos y calientes. Le encantaba despojarlo de sus ropas, admirando ese corpachón dentro de la pequeña y ajustada prenda que Anthony usaba para sentirse más sexy y… putón, aunque no lo decía. Más de una vez, mientras el yerno tomaba una ducha, Red había tomado uno, perdiéndose en las sensaciones más ricas del mundo al ocultar su rostro allí, oliéndolo hasta el delirio.0

 

FLEX!!!… 2  

 

Julio César.