Archive for the ‘QUÉ HACES AHÍ, GUAPO…’ Category

CALOR EN LAS BARRACAS

agosto 11, 2018

UN MAL EMPLEADO

   ¿Levantando la moral o endureciéndolas?

   Escuchando la musiquita, el sargento se asoma sigiloso sabiendo lo que encontrará, a Stevens bailándolo para los chicos en sus camastros, quienes en lugar de pitarlo o gritarle groserías, ríen, rechiflan y aplauden animándole. Era un juego entre ellos, para pasar el rato. Eso decían, ¿pero era todo tan inocente como pretendían? Había algo de extraño en eso de bailar así, mirándolos al tiempo que ruge: “Quieren a este macho, ¿verdad, maricones reprimidos? Oh, sí, perras, lo sé, quieren tener todo esto en sus manos”, mientras se acaricia y menea su pelvis, o muele el trasero contra aquel palo afortunado, o lo muestra un poco con sus: “¿Quieren besarlo, lamerlo?”. También en las respuestas había algo equivoco, todos esos chillidos de “siéntate aquí y te enseño lo que quiero”. Todo parecía muy real. Meneando la cabeza el sargento se aleja… en cuanto Stevens termina su pantomima. Bien, antes de ir a hablar con el teniente pasaría por los sanitarios y si estaban solos se aliviaría un poco. Aunque, después de las representaciones del chico siempre había uno, dos o hasta cinco marines de su barraca en lo mismo.

Julio César.

EQUILIBRIO

agosto 9, 2018

UN MAL EMPLEADO

   En paz consigo mismo…

   La cálida brisa seca su cuerpo transpirado mientras el sol de la tarde de ese día perfecto baja… emocionándole. Siempre le ocurría cuando practicaba por las tardes en la algo solitaria pista… sabiendo que aún le miraba el papá de su mejor amigo, al trotar también por ahí. Sonríe leve, confiado en la belleza de sus pocos años, de su cuerpo esbelto y cara aniñada, emocionándose más y más como ya se evidenciaba. Sabiendo que el atractivo tío maduro no puede alejarse, ni apartar la mirada. Una tarde, ojalá que no muy lejana, espera que la necesidad ante esa urgente emoción se imponga, y que el hombre, sin palabras, cayendo de rodillas y con la boca, se la calme. Suspira agradablemente agotado e ilusionado, soñando ya con los labios gruesos rodeados de la barba y bigote del papá de Néstor, quien se le entregaría finalmente desde ese momento.

CALOR EN LAS BARRACAS

Julio César.

ESTRATEGIA

agosto 4, 2018

UN MAL EMPLEADO

   En esta vida todo cuesta un poco…

   Ni siquiera él con su enorme cuerpo y su gran trasero se siente tranquilo a la hora de salir a buscar emociones rudas y grandes un viernes por la tarde. Paseándolo por allí, luciéndolo, ofreciéndolo bajo la azulada tela apretada. A veces hasta un marica como él necesita de un poco de inspiración, algo que despierte emociones y despeje dudas. Bien, como la tela clarea, de lo apretada, que el hilo dental que se pierde entre las tersas mejillas sea negro y se vea, ayuda. A despejar, sobre lo que desea encontrar, cualquier duda.

EQUILIBRIO

Julio César.

MEMORIAS ESCOLARES

agosto 1, 2018

UN MAL EMPLEADO

   Ah, las cosas que recuerda un hombre…

   Mirando al obeso sujeto cruzar aquella vieja calle de su pueblo, llevando de la mano a una reacia nena con cara de tremenda, no puede evitar sorprenderse un poco por el cambio, ni dejar de evocar lo mucho que le gustaba cuando estudiaban juntos y no podía apartar los ojos del riente y guapo chico que con todos hablaba, se carcajeaba feliz de la vida y era algo atrevido sabiéndose tan atractivo. Especialmente le recuerda en clases de gimnasia, cuando con indolencia y sin recatos se quitaba las ropas para cambiarse y se paseaba un rato en uno de sus sexys y calenturientos bikinis de colores, como el resto de los chicos del colegio, sabiéndose admirado. ¿Sospecharía que no podía dejar de pensar en él, de soñarle, de amarle? Aunque, claro, por edad, también miraba al resto, especialmente cuando comenzaban con sus juegos de tocarse los culos entre ellos. Eran los momentos que más esperaba y le gustaban de la semana… y eso que en ese entonces los chicos aún no se animaban a usar bajo sus ropas, como luego si ocurriría, especialmente en las playas, las diminutas tangas.

ESTRATEGIA

Julio César.

UN MAL EMPLEADO

julio 29, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Aunque, hay atenuantes…

   ¿Han escuchado del dicho lo regañaron porque lo mandaron a terminar con la fiesta y se quedó bailando con todo y pareja? Pues, al chico del gym su jefa lo había enviado a decirle a ese carajo que debía abandonar las instalaciones ya que escandalizaba a las clientas… por andar sin camisa, y este no sólo no le dijo nada sino que pasó su buena media hora viéndole saltar, junto al resto de los chicos del local. Y se entiende, a la jefa, ¿toda una media hora en esa paja?

MEMORIAS ESCOLARES

Julio César.

PERPLEJO

julio 17, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Sin poder reaccionar le escucha alejarse…

   Le abruma todavía recordar la tristeza en su mirada cuando no pudo responderle al preguntarle si debía quedarse o marcharse. No pudo reaccionar. Y le lastimó. Pero, joder, no era su culpa. Jamás imaginó que su mejor amigo, su pana de siempre, su confidente de mil problemas y malas relaciones, le amara. Nunca le vio de esa manera, y si no rechazó sus besos anoche fue por la sorpresa, y porque hacía días que nadie ilusionaba su vida, y pensó, estúpidamente, qué más daba probar. Pero en sus brazos, durante el sexo, contra su cuerpo toda la noche en la cama perdió la brújula de sus emociones. Esperaba un buen rato, al menos que todo saliera bien si compartían un momento, que fuera grato, nunca esperó que se sintiera perfecto. Fue lo que le asustó. Aunque eso no le impediría llamarle más tarde, disculparse, pedirle… ¿una cita? ¿Un abrazo? ¿Un beso? Y si se arriesgaba y lo hacía, y le gustaba todavía más, ¿qué significaría? Su vida, sus vidas, ¿cambiarían? ¿En serio eso quería? Pero, por otro lado, le había gustado tanto…

UN MAL EMPLEADO

Julio César.

AGUANTE

julio 10, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Todos los días pensaba en despedirlo…

   -Jefe, ¿dónde quiere que se lo ponga?

   Pero, por alguna razón, nunca se animaba.

PERPLEJO

Julio César.

¿SENSACIONES O RAZONES?

junio 26, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Era matemático.

   No sabía si eran ideas suyas, que lo imagina, piensa el guapo chico rodeado de todos esos hombres que le clavan la vista y siguen cada uno de sus movimientos con lujuria y maldad, o que en efecto ocurría. Tal vez había mitad y mitad de verdad. O que, como le ocurriera a muchos chicos gay, por alguna razón que no entiende mientras respira agitado, con una fina capa de sudor cubriendo su joven cuerpo, se siente expuesto en presencia de los hombres héteros. 

AGUANTE

Julio César.

¿QUÉ BUSCA…?

junio 7, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   ¿…Cuando recibe así a los chicos del equipo de básquet?

   ¿Escandalizar? ¿Sorprender? No, diversión. Satisfacción. La carita, la sonrisa, todo indica que ese chico tan sólo desea e intenta saciar su apetito… sintiéndolas llenándole bien adentro. Por suerte los compañeros lo entienden. Y les alegra tenerle en el equipo todo el tiempo.

¿SENSACIONES O RAZONES?

Julio César.

EXIGENCIA

junio 5, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Hasta razón tenía…

   Mirándome pasar y detenerme como congelado, sorprendido ante lo que hacía, con cara de malas pulgas gritó:

   -Joder, ¿qué hay que hacer aquí para que alguien te meta mano?

¿QUÉ BUSCA…?

Julio César.

NECESITADOS

mayo 26, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   No, no era un chico malo…

   Tan sólo uno centrado. Después de las prácticas de boxeo, cada tarde, su entrenador, y tío, siempre se ofrecía, algo babeante, a darle un masaje completo, recorriéndole todo el adolorido cuerpo con sus manos calientes, ¡todo!, a la vez que olía toda prenda que soltaba. Era tan marica que a veces le incomodaba. Y molestaba. Pero bien que sabía dar esos masajes, quitándole el dolor, así que lo dejaba… Para que se ayudara también, de paso, con su propia necesidad de tocarle. Así los dos ganaban. Sabe que si quisiera, el capón ese, muerto de emoción, chuparía y lamería, pero ni loco. Con el masaje basta… al menos por ahora.

……

   Si la atención es buena, ¿por qué no agradecerla? Especialmente si uno queda más relajado después de un buen HARTAZGO.

EXIGENCIA

Julio César.

GENEROSO

mayo 21, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   ¿No es lindo… que exista gente así?

   Aletargadamente indolente bajo los sensuales rayos del sol, el joven gañan mira al maduro, bajito y algo amanerado dueño de la casa que cuenta con ese patio grande y la piscina; que les presta a ellos, los chicos del cuartel de bomberos, y a los de la delegación de policías uniformados, las instalaciones para que se relajen entre emergencias. Era tan generoso que, si uno de ellos no tenía bañador, les prestaba alguno, que debía ser suyo por lo corto que les quedaba, así como lo ajustado. Y todavía se ofrecía para aplicarles bloqueador solar para que se cuidaran. Era una suerte tenerlo de vecino justo al lado.

NECESITADOS

Julio César.

SEÑALES

mayo 17, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Ya era hora…

   Mirándole recorrer la orilla de la playa, hundiendo los dedos en la suave arena, no pocos de los amigos contienen una sonrisa. Todos sabían que el tímido chico adoraba a Leo, el gañan del grupo, con el cual se alejara anoche, mientras el resto reía, bebía, cantaba y disfrutaban de la fogata. E imaginan lo que ocurrió entre ellos, por los visibles cambios del muchacho, como este también los nota. No sólo se sentía inmensamente feliz, satisfecho física y emocionalmente, sino también ilusionado. Ilusión que le prestaba encanto, su cabello parece más suave y suelto, su carita más relajada, la mirada soñadora, los labios rojizos, las tetillas más visibles y aparentemente sensibles, como su piel misma, las circunferencia de su trasero como más visible. Eran las clásicas señales del joven que da su primer paso sexual, junto al chico que le gusta, siendo bien atendido y amado.

GENEROSO

Julio César.

HOSPITALIDAD

mayo 2, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   El calor ocasionaba esos momentos embarazosos…

   -Hey, chico, puedes esperar a mi hermano en su cuarto. No te sientas obligado a quedarte haciéndome compañía. Eres de confianza. –dice el inocente sujeto al muchacho, apenado de que este deba soportarle mientras llega el otro.

   -Eh, no, no, tranquilo, aquí estoy bien. –es la rápida y nerviosa respuesta del joven de cara roja y ojos brillantes.

SEÑALES

Julio César.

DESTAPANDO EL ESCAPE

abril 3, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Ah, talleres y jóvenes mecánicos…

   -Si, mi amigo también quiere; aquí lo esperamos… Ya estoy caliente.

   La de chistes que se han hecho sobre mecánicos y sus comentarios machistas e insidiosos a las chicas que pasan. Tíos fuertes, masculinos, llenos de testosteronas, tanto que a veces, ante la extraviada mirada de un joven delgado y afeminado, sentían que les hormigueaba, deseando que los miraran, que reconocieran sus masculinidades agresivas… e incluso que, de rodillas, esa ansiosa boca, tal vez, los relajara en el depósito o el sucio sanitario de atrás. Fue lo que pasó con aquel tipito moreno claro, de cabellos pintados y porte amanerado. Que no podía dejar de verlo, arrebatado ante su virilidad. Sintiéndose travieso se abrió la braga para que viera su recio torso, su abdomen duro, los contornos del bóxer. Le divirtió hacerlo, saber que lo calentaba, que se volvía la fantasía de sus sueños húmedos de marica.

   En eso pensaba, inclinado sobre el motor del auto de este, cuando… el sujeto, acercándosele por detrás, le pegó la pelvis del trasero. Sorprendiéndole, alarmándole… excitándole. Parpadeó confuso, mentalmente se resistió, miró en todas direcciones alarmado, pero no se apartó. No se animó. Y cuando el otro frotó y sobó con aquello largo y duro, perdió todo sentido, echándose hacia atrás y bailándolo sobre la barra. Chilló cuando el chico metió las manos en la braga y le apretó el torso, sobándole; también cuando se la bajo, allí mismo, aprovechando la ausencia del medio día, y tomó con ganas su dulce y virginal cereza. Los momentos confusos llegaron luego, de recriminación, hasta que este se presentó al otro día a preguntar por el carro y en el depósito le llenó el tanque con su manguera… Fue cuando ese panita los vio. Sorprendió, casi ofendido, exigiéndole una explicación; una que dio con tantos detalles emocionados, aunque resumido en un “nunca me sentí tan excitado ni tan satisfecho como cuando terminé así”, que ahora, este, curioso, quería probar igual.

HOSPITALIDAD

Julio César.