Archive for the ‘QUÉ HACES AHÍ, GUAPO…’ Category

GENEROSO

mayo 21, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   ¿No es lindo… que exista gente así?

   Aletargadamente indolente bajo los sensuales rayos del sol, el joven gañan mira al maduro, bajito y algo amanerado dueño de la casa que cuenta con ese patio grande y la piscina; que les presta a ellos, los chicos del cuartel de bomberos, y a los de la delegación de policías uniformados, las instalaciones para que se relajen entre emergencias. Era tan generoso que, si uno de ellos no tenía bañador, les prestaba alguno, que debía ser suyo por lo corto que les quedaba, así como lo ajustado. Y todavía se ofrecía para aplicarles bloqueador solar para que se cuidaran. Era una suerte tenerlo de vecino justo al lado.

Julio César.

SEÑALES

mayo 17, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Ya era hora…

   Mirándole recorrer la orilla de la playa, hundiendo los dedos en la suave arena, no pocos de los amigos contienen una sonrisa. Todos sabían que el tímido chico adoraba a Leo, el gañan del grupo, con el cual se alejara anoche, mientras el resto reía, bebía, cantaba y disfrutaban de la fogata. E imaginan lo que ocurrió entre ellos, por los visibles cambios del muchacho, como este también los nota. No sólo se sentía inmensamente feliz, satisfecho física y emocionalmente, sino también ilusionado. Ilusión que le prestaba encanto, su cabello parece más suave y suelto, su carita más relajada, la mirada soñadora, los labios rojizos, las tetillas más visibles y aparentemente sensibles, como su piel misma, las circunferencia de su trasero como más visible. Eran las clásicas señales del joven que da su primer paso sexual, junto al chico que le gusta, siendo bien atendido y amado.

GENEROSO

Julio César.

HOSPITALIDAD

mayo 2, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   El calor ocasionaba esos momentos embarazosos…

   -Hey, chico, puedes esperar a mi hermano en su cuarto. No te sientas obligado a quedarte haciéndome compañía. Eres de confianza. –dice el inocente sujeto al muchacho, apenado de que este deba soportarle mientras llega el otro.

   -Eh, no, no, tranquilo, aquí estoy bien. –es la rápida y nerviosa respuesta del joven de cara roja y ojos brillantes.

SEÑALES

Julio César.

DESTAPANDO EL ESCAPE

abril 3, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Ah, talleres y jóvenes mecánicos…

   -Si, mi amigo también quiere; aquí lo esperamos… Ya estoy caliente.

   La de chistes que se han hecho sobre mecánicos y sus comentarios machistas e insidiosos a las chicas que pasan. Tíos fuertes, masculinos, llenos de testosteronas, tanto que a veces, ante la extraviada mirada de un joven delgado y afeminado, sentían que les hormigueaba, deseando que los miraran, que reconocieran sus masculinidades agresivas… e incluso que, de rodillas, esa ansiosa boca, tal vez, los relajara en el depósito o el sucio sanitario de atrás. Fue lo que pasó con aquel tipito moreno claro, de cabellos pintados y porte amanerado. Que no podía dejar de verlo, arrebatado ante su virilidad. Sintiéndose travieso se abrió la braga para que viera su recio torso, su abdomen duro, los contornos del bóxer. Le divirtió hacerlo, saber que lo calentaba, que se volvía la fantasía de sus sueños húmedos de marica.

   En eso pensaba, inclinado sobre el motor del auto de este, cuando… el sujeto, acercándosele por detrás, le pegó la pelvis del trasero. Sorprendiéndole, alarmándole… excitándole. Parpadeó confuso, mentalmente se resistió, miró en todas direcciones alarmado, pero no se apartó. No se animó. Y cuando el otro frotó y sobó con aquello largo y duro, perdió todo sentido, echándose hacia atrás y bailándolo sobre la barra. Chilló cuando el chico metió las manos en la braga y le apretó el torso, sobándole; también cuando se la bajo, allí mismo, aprovechando la ausencia del medio día, y tomó con ganas su dulce y virginal cereza. Los momentos confusos llegaron luego, de recriminación, hasta que este se presentó al otro día a preguntar por el carro y en el depósito le llenó el tanque con su manguera… Fue cuando ese panita los vio. Sorprendió, casi ofendido, exigiéndole una explicación; una que dio con tantos detalles emocionados, aunque resumido en un “nunca me sentí tan excitado ni tan satisfecho como cuando terminé así”, que ahora, este, curioso, quería probar igual.

HOSPITALIDAD

Julio César.

DESCONCIERTO

marzo 27, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Había cada tipo caído de la mata…

   -¿Qué? ¿Se vas a quedar mirando mientras me cambio? ¿Otra vez, jefe? Pues, le advierto, esta mañana, con la prisa, olvidé ponerme ropa interior, a veces me pasa. Así que si no quiere ver algo feo, un tío en pelotas, mejor salga.

   -Tranquilo, muchacho; tú has lo tuyo, yo me quedo y te espero para invitarte una, o varias copas, luego te llevo a tu casa. –es la respuesta del otro mientras piensa un: con suerte, por la madrugada.

DESTAPANDO EL ESCAPE

Julio César.

VECINDAD

marzo 22, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

  Tenía todo el equipo…

   -Hola, papito, ¿muy apurado? –la riente pregunta le detiene, volviéndose a mirar a los dos hombres, los vecinos que rodean su casa.

   -Estoy trotando, ya saben, para mantenerme en forma. –responde, no sabiendo por qué lo hace, o por qué se queda mientras esos tipos lo recorren suciamente con las miradas, tomando cada uno una cerveza, notándose que ya llevaban varias. Seguro que sus mujeres habían salido y andaban aprovechando.

  -Eso, ¿o luciéndote? –ríe el otro, bebiendo y eructando un poco.- Me encantas en esa mierda, se nota que usas un bikini caliente debajo.

   -Yo… yo… -se alarma y acalora un poquito, la verdad sea dicha. Esos tipos tenían algo de bruscos canallas… un tanto atractivo.

   -Oh, no te pongas así. –ríe el primero, calmándole.- Te he visto por el patio, cuando tomas de las cuerdas alguna pantaletica de tu mujer y te encierras en el almacén. ¿Te hace sentir sucio, sexy y caliente cuando las usas? -baja la voz.- Yo si que me caliento cuando te veo tomar las más chicas y putonas.

   -No… no; yo no… -se acalora más.

   -Hey, hey, tranquilo. Aquí nadie juzga. –le calma el segundo.- De hecho… las esposas salieron, estamos solitos y algo abandonados, las cervecitas nos entonaron, ¿por qué…? –se humedece los labios mirándole libidinoso.- ¿Por qué no aprovechamos que no está la tuya ni las nuestras y vamos a mi casa para que te pruebes y nos modeles unas tangas hilos dentales que mi mujer le compró una amiga y que nunca le quedarán bien? No tiene trasero, como tú…

   -Si, vamos, póntelas y enséñanosla. –urge el primero.- Seamos amiguitos.

   Al corredor los labios le tiemblan, el corazón le palpita fuerte, pero, decidido, tragando abre la boca y…

DESCONCIERTO

Julio César.

RELAJO

marzo 19, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Cómo reían…

   Para Martín la vida en la casa familiar se ha vuelto un infierno, sus hijas se han casado con tres inútiles a quienes prácticamente mantiene. Tres zagaletones guapos que no gustan de trabajar pero si mucho de estar en el gimnasio, que viven en escasa ropas comparando bíceps y muslos a cada rato. Siempre juntos, riendo y bromeando, llegando al extremo de compartir duchas, para ahorrar agua, dicen, como si le hicieran un favor. Duchas que duraban lo suyo mientras reían bastante más, para disgusto suyo y desesperación de su muchacho, Lolito, quien vivía con el ojo pegado a la cerradura, todo emocionado por algo, mirando lo que allí adentro ocurría entre los tres cachazudos esos.

   ¿Tíos en baños mucho rato? Piensa mal y acertarás. Seguro que no buscan OCUPACION.

VECINDAD

Julio César.

LO SABE

marzo 13, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Nada como un chico demandante…

   -Vamos, admítelo, cabrón: te gusta y lo quieres. Acércate, arrodíllate cómo deseas. Sé que lo buscas. Jodiste tu botín derecho y ahora quieres ponerle las manos al mío y llevártelo. Vamos, quiero ver si alargas una mano y te atreves a tocarlo.

RELAJO

Julio César.

DINAMICA

marzo 10, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   La vida no tenía que ser complicada.

   -Hey, traje el café del final del día. –sonríe animadamente el joven y popular atleta, amistoso como un enorme bebé, entrando en el cuarto de su compañero de estudios.- Si ya terminaste de hacer las tareas de los dos, podemos tomarlo, ¿no? Sólo tienes que procurarte la leche como tanto te gusta, con el tuyo.

   -Me parece que te gusta más que consiga la leche que el que te haga los deberes. –replica el otro, haciéndole estallar en alegres carcajadas.

   -Oye, la vida es buena, igual le leche, ¿no? Y sin otro plan para un viernes por la noche… 

LO SABE

Julio César.

COTIDIANIDAD

febrero 28, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Tiene algo que provoca mingonearle…

   Abrí la puerta y sonreí, realmente no muy sorprendido de encontrarle allí, en el balcón del patio, así. La caída de la tarde, clara aún, hermosa y cálida, parecía el marco perfecto para ese hijo de perra, el cual me mira sin ningún sobresalto, incomodidad o vergüenza. Aunque, con esa apariencia, era difícil no ser algo vanidoso.

   -Hola, cuñado, ¿mucho calor? –irónico le pregunto. Sin retirarme.

   -Bastante. Tomé una ducha pero sigo caliente. -responde como si tal.- Estuve jugando al futbol e hice un movimiento brusco, o tal vez debo estar haciéndome viejo… -¿bromeaba?, me pregunté.- Me duele un poco la espalda y la cintura. –deja flotar sus palabras.- Creo que necesito un masajito, pero, como cada martes, tu hermana y la suegra ya se fueron para el bingo y se tardarán su rato, ¿no quieres dármelo? Tienes unas manos maravillosas.

   -Yo… sí, claro. –¿qué otra cosa podía responderle a ese carajo?

   ¿Un movimiento nuevo?, tal vez lo que hizo, y quiere probar de nuevo, es uno RAPIDITO.

DINAMICA

Julio César.

POSTURAS Y MANGUERAS

febrero 15, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Sabía cómo conseguir lo que quería…

   Sonriendo pomposo, sabiéndose buenote, el viril hombre se desviste lentamente frente a los dos maricas amanerados que viven en su edificio. Cada tarde, después del trabajo, aún transpirado, toca a la puerta de la pareja que casi ovula al verle, tocarle y olerle. Sonriendo, bailando, con los pantalones del uniforme en los tobillos los llamará con gestos de sus manos. Y, claro, los maricas se acercarán. Pronto el bombero estaría de espaldas sobre la mesita de cristal, con uno de esos tipos entre sus piernas, llenándole con ganas, mientras saboreaba el rico bocado ofrecido otro; intercambiarían lugares, los maricas, y le darían y darían hasta que lo dejaran todo lleno de caliente cremita. Ni en mil años alguien imaginaría lo que allí ocurría, qué tan perra se volvía ese macho en manos de dos tipos amanerados.

COTIDIANIDAD

Julio César.

FOMENTANDO EL AMOR A LA PRACTICA

febrero 15, 2018

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Dios, le avergonzaba tanto…

   Aunque aquello debía ser conocido por el resto del profesorado y algunos representantes, ninguno objetaba algo cuando venían a ver los entrenamientos. El coach del equipo colegial les obligaba a vestir así mientras practicaban al rugby… Y el dulce chico no sólo lo hace sin oponer resistencia, como si hicieron otros, sino que le gusta. Es más, se pone maluco, pero ¿cómo sería de otra forma cuando los muchachos se le recuestan, y se las recuestan y frotan por todos lados?, ¿o cuando mete mano, toca y también se refriega, notando que a los otros chicos también les emociona… y entonces hay mucho más que tocar, todo lo que muy tieso se asoma? Y si a eso se  sumaban todos esos carajos adultos allí, de ojos codiciosos mirándoles…

POSTURAS Y MANGUERAS

Julio César.

EL ESPIRITU

diciembre 11, 2017

EL AZUCAR DE LA FIESTA

   Cuando entra, es que cambia…

   -Hey, vecino… -saluda en la puerta del apartamento.- Me dicen que no celebra la navidad, ni asiste a las reuniones con los demás, ni participa en el intercambio de regalos, así que vengo a enseñarle lo que se pierde después de las doce, cuando ya los niños y muchas de las vecinas se han retirado y están dormidos. ¿Paso y le muestro?

FOMENTANDO EL AMOR A LA PRACTICA

Julio César.

EL AZUCAR DE LA FIESTA

diciembre 6, 2017

TIEMPO DETENIDO

   Si, no debió amenazarle con dejarle si no iba.

   -¡Roberto! –chilla la joven, por sexta vez en menos de veinte minutos cuando su novio, al que está presentándoselo a los compañeros de trabajo de la fábrica, hace su oferta.

   Este, después de negarse a asistir a la reunión, de quejarse por todo el camino mientras iban, había tomado bastante y se sentó junto a los regalos del intercambio, quietándose la ropa y proponiéndole a todo el que se acercaba:

   -¿No quieres ir conmigo al cuarto donde tienen las carteras y chuparme el caramelo? Lo tengo duro y sabroso.

   Riendo, las chicas se alejaban, todo coloradas… pero más de uno de los chicos, incluso su jefe, parecieron dispuestos a probar y saborear el curioso momento.

EL ESPIRITU

Julio César.

EL PELIGRO CON LOS VECINOS

diciembre 6, 2017

TIEMPO DETENIDO

   Cuando se mudó, Juanito casi lloró…

   …Porque le pareció terrible que se mudara justo al lado de su casa uno de sus profesores más estrictos del colegio. Uno que vivía llamándole la atención. Y si, era un problema, el hombre, en cuanto su mujer salía a trabajar, y si él estaba libre, se dedicaba a llevar sol en el patio y a darse largos baños de piscina, siempre muy ligerito de ropas. Era un problema de tamaño directamente proporcional al bañador que usaba. Enorme mientras más chica la tanga. Eso pensaba mirándole a escondidas, sin poder apartarse, con la boca seca. Enrojeciendo acalorado más de una vez al ser pillado por este, que sonreía como si comprendiera que eso le pasara. Hasta esa mañana, que acercándose a la verja, le habló directamente.

   -Oye, necesito que me apliquen bronceador en la espalda y en las piernas, no te molestaría, ¿verdad? –le preguntó, sonriendo con cierta sorna, sabiéndole dominado por un calor extraño, tembloroso de emoción mientras asiente en silencio con la cabeza.- Vamos, pasa; mi mujer aún tarda. –parece prometerle algo sucio y secreto.- Eres el papá de Juanito, ¿no?

……

   Un buen corto de esa firma JockButt. Vamos a ver si Youtube no me lo borra… y me llama la atención otra vez. Estoy en salsa. Le queda un poquito al video, pero no me atreví a subirlo allí. Si quieren, vayan a: EN LA BOLSA

EL AZUCAR DE LA FIESTA

Julio César.