Archive for the ‘QUÉ HACES AHÍ, GUAPO…’ Category

MUESTRARIO

octubre 9, 2018

LA RED ABIERTA

   Amaban cuando se volvía…

   Nuestro amigo, que ahora sonríe y disfruta mostrarse, ignora que pronto recibiría una sorpresa que cambiará para siempre su vida, de parte de los carajos siniestros que miran su foro, quienes le alentaron a montarlo y le cancelaban por ello (le excitaba que pagaran, casi tanto como que le miraran). Estos sujetos reconocen a una musculosa loca en cuanto lo ven, alguien con un cuerpazo al que pueden enviciar con el olor y los viriles atributos de un verdadero macho, haciéndoles insaciables en sus ganas de más. Esperaban que terminara la puja, que ya iba por cifras astronómicas, para viajar hasta allá y raptarle, encadenarle por el cuello y enjaularle… Y hacerle vivir a plenitud su verdadera sexualidad oculta. Si, sería una poderosa perra deseosa…

Julio César.

EXIGENCIA

octubre 6, 2018

LA RED ABIERTA

   No parece el culturista corriente…

   Solo en casa un viernes por la noche, si nada mejor que hacer, ofreciendo todo aquello el hombre envía una invitación a su círculo de amigos para el que esté más cerca; para que vaya y lo atienda. Por eso, todo sonriente, termina con un ronco y lento: “Apúrate, chico sumiso, que ya lo tengo caliente; si quieres trae a un amigo… o a tu hermano. Para que hagamos cositas sucias. Esta noche me siento malvado”.

MUESTRARIO

Julio César.

TARDES BIEN OCUPADAS

octubre 2, 2018

LA RED ABIERTA

   ¿De dónde saca la gente tiempo para esto a diario?

    Mientras llega indolente, sonriendo confiado, seguro de sí, del lugar que ocupa en este mundo, no repara en los chicos que le miran, algo boquiabiertos, como cada tarde, y comienza su rutina. Una donde pasa su muy buen rato, sin que uno sólo de los muchachos se aparte, o de los tíos sentados algo más distantes. Nadie se mueve hasta que termina, jadeante, levemente transpirado, sonriendo satisfecho. Cada uno de los mirones sintiendo que había sido un tiempo muy bien empleado.

LA RED ABIERTA

Julio César.

LA RED ABIERTA

septiembre 8, 2018

UN MAL EMPLEADO

   ¿Se imaginan?

   -Amigo, ¿qué vaina es esta? –grita el joven volviéndose a mirar al otro chico que terminaba de peinarse para que ambos salieran a buscar a sus nenas y aprovechar la noche del viernes. Este palidece al ver el monitor.

   -No es nada malo, es el imbécil que vive al lado; acepté una invitación de amistad y ahora manda esos videos idiotas sobre lo “buenote que está”, según él. Creo que lo hace para que todos noten que si hace sus ejercicios y rutinas.

   -¿Te ha enviado otros? –chilla el primero, riendo.

   -Quince, uno noche si otra no. Los tengo por ahí. –todavía se defiende, pero mirando este, el nuevo, se le escapa el dato y enrojece.- Pensaba borrarlos pero… se me ha olvidado.

   -Si, claro, se te ha olvidado. El tipo parece un verdadero idiota. Seguro es de los que se soba o llega a usar tangas para llamar la atención, ¿verdad? Oye… ¿y cómo hago para que me los mande a mí también?

TARDES BIEN OCUPADAS

Julio César.

NOTA: Con el apagón el internet no regresó ayer sino pasada las ocho de la noche, con el de hoy, imagino que por la tormenta, casi llegamos a la misma hora. Y a esa hora me da flojera escribir en serio. Si mañana no pasa nada…

RUTA

septiembre 5, 2018

UN MAL EMPLEADO

   Todos quieren conocerla…

   Cuando se asoma por la ventana y ve al chico preparándose para salir a trotar por la cuadra, el hombre, aclarándose la garganta, le pregunta al amigo, dueño de casa.

   -¿Siempre corre así?

   -Siempre. –gruñe el otro, mirándole también.

   -¿Qué… ruta toma?

   -Siempre la misma, señalada por los carajos que vuelven las cabezas y le miran pasar.

LA RED ABIERTA

Julio César.

GALLOS DE PELEA

septiembre 4, 2018

UN MAL EMPLEADO

   Cosas de machos…

   Así son, en cualquier lugar, desde un vestuario del gym, el trabajo a un balneario cualquiera, en cuanto dos hombres llenos de testosteronas chocan por una opinión, embisten uno contra el otro con la cornamenta por delante. Para que el otro vea que la tiene más grande, o mejor, y que la sienta. Ahora que explicar a veces las chorreadas, espesas y calientes, no era tan fácil, como no sea por las tantas frotadas. De los argumentos, se entiende, más nada.

RUTA

Julio César.

EMOCIONA

septiembre 2, 2018

UN MAL EMPLEADO

   Y mucho.

   El esfuerzo, los pujidos, la tensión de joven cuerpo transpirado. En cuanto comienza se reúne una corte de chicos, y no tan chicos, que no pueden quitarle los ojos de encima. Especialmente a la barra… que parece que le frena el vaivén de la pesa esa.

GALLOS DE PELEA

Julio César.

LAVANDO EL CARRO

agosto 29, 2018

UN MAL EMPLEADO

   Hay quienes, de todo, sacan punta…

   ¿No es una ladilla tener que pasar parte del sábado lavando el carro cuando la tarde está perfecta, clara, soledad aún, caliente, mas propia para cervecitas frías con los panas o una siesta? Por suerte llega el vecino, ese tío grande y rudo que parece que sufre de calenturas y se desviste de la nada. Porque viéndole tendido sobre la capota, lavando el parabrisas, de panza, las musculosas piernas abiertas, se compensaba de sobra la molesta tarea.

EMOCIONA

Julio César.

EL BROMISTA

agosto 22, 2018

UN MAL EMPLEADO

   Todos se lo esperan, pero…

   Todo serio y cabal comienza a explicarles a los amigos que tiene en su red social, que aumentan y aumentan, los ejercicios para mantenerse en forma y gustar. Y todos le observan con atención, aunque saben que suele salir con una tontería, como ahora, que grita que deben asegurarse de ser buenos moviéndolo así. Y lo hace, riendo, creyendo que nuevamente los ha hecho caer en alguna inocentada. No, todos sabían que algo así haría. Y lo esperaban con ganas, cada uno cuidándose de no ser pillado por algún colega en el trabajo, un extraño en la calle o un familiar en casa mientras reproducen el video varias veces al día esperando ya el de mañana.

LAVANDO EL CARRO

Julio César.

CALOR EN LAS BARRACAS

agosto 11, 2018

UN MAL EMPLEADO

   ¿Levantando la moral o endureciéndolas?

   Escuchando la musiquita, el sargento se asoma sigiloso sabiendo lo que encontrará, a Stevens bailándolo para los chicos en sus camastros, quienes en lugar de pitarlo o gritarle groserías, ríen, rechiflan y aplauden animándole. Era un juego entre ellos, para pasar el rato. Eso decían, ¿pero era todo tan inocente como pretendían? Había algo de extraño en eso de bailar así, mirándolos al tiempo que ruge: “Quieren a este macho, ¿verdad, maricones reprimidos? Oh, sí, perras, lo sé, quieren tener todo esto en sus manos”, mientras se acaricia y menea su pelvis, o muele el trasero contra aquel palo afortunado, o lo muestra un poco con sus: “¿Quieren besarlo, lamerlo?”. También en las respuestas había algo equivoco, todos esos chillidos de “siéntate aquí y te enseño lo que quiero”. Todo parecía muy real. Meneando la cabeza el sargento se aleja… en cuanto Stevens termina su pantomima. Bien, antes de ir a hablar con el teniente pasaría por los sanitarios y si estaban solos se aliviaría un poco. Aunque, después de las representaciones del chico siempre había uno, dos o hasta cinco marines de su barraca en lo mismo.

EL BROMISTA

Julio César.

EQUILIBRIO

agosto 9, 2018

UN MAL EMPLEADO

   En paz consigo mismo…

   La cálida brisa seca su cuerpo transpirado mientras el sol de la tarde de ese día perfecto baja… emocionándole. Siempre le ocurría cuando practicaba por las tardes en la algo solitaria pista… sabiendo que aún le miraba el papá de su mejor amigo, al trotar también por ahí. Sonríe leve, confiado en la belleza de sus pocos años, de su cuerpo esbelto y cara aniñada, emocionándose más y más como ya se evidenciaba. Sabiendo que el atractivo tío maduro no puede alejarse, ni apartar la mirada. Una tarde, ojalá que no muy lejana, espera que la necesidad ante esa urgente emoción se imponga, y que el hombre, sin palabras, cayendo de rodillas y con la boca, se la calme. Suspira agradablemente agotado e ilusionado, soñando ya con los labios gruesos rodeados de la barba y bigote del papá de Néstor, quien se le entregaría finalmente desde ese momento.

CALOR EN LAS BARRACAS

Julio César.

ESTRATEGIA

agosto 4, 2018

UN MAL EMPLEADO

   En esta vida todo cuesta un poco…

   Ni siquiera él con su enorme cuerpo y su gran trasero se siente tranquilo a la hora de salir a buscar emociones rudas y grandes un viernes por la tarde. Paseándolo por allí, luciéndolo, ofreciéndolo bajo la azulada tela apretada. A veces hasta un marica como él necesita de un poco de inspiración, algo que despierte emociones y despeje dudas. Bien, como la tela clarea, de lo apretada, que el hilo dental que se pierde entre las tersas mejillas sea negro y se vea, ayuda. A despejar, sobre lo que desea encontrar, cualquier duda.

EQUILIBRIO

Julio César.

MEMORIAS ESCOLARES

agosto 1, 2018

UN MAL EMPLEADO

   Ah, las cosas que recuerda un hombre…

   Mirando al obeso sujeto cruzar aquella vieja calle de su pueblo, llevando de la mano a una reacia nena con cara de tremenda, no puede evitar sorprenderse un poco por el cambio, ni dejar de evocar lo mucho que le gustaba cuando estudiaban juntos y no podía apartar los ojos del riente y guapo chico que con todos hablaba, se carcajeaba feliz de la vida y era algo atrevido sabiéndose tan atractivo. Especialmente le recuerda en clases de gimnasia, cuando con indolencia y sin recatos se quitaba las ropas para cambiarse y se paseaba un rato en uno de sus sexys y calenturientos bikinis de colores, como el resto de los chicos del colegio, sabiéndose admirado. ¿Sospecharía que no podía dejar de pensar en él, de soñarle, de amarle? Aunque, claro, por edad, también miraba al resto, especialmente cuando comenzaban con sus juegos de tocarse los culos entre ellos. Eran los momentos que más esperaba y le gustaban de la semana… y eso que en ese entonces los chicos aún no se animaban a usar bajo sus ropas, como luego si ocurriría, especialmente en las playas, las diminutas tangas.

ESTRATEGIA

Julio César.

UN MAL EMPLEADO

julio 29, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Aunque, hay atenuantes…

   ¿Han escuchado del dicho lo regañaron porque lo mandaron a terminar con la fiesta y se quedó bailando con todo y pareja? Pues, al chico del gym su jefa lo había enviado a decirle a ese carajo que debía abandonar las instalaciones ya que escandalizaba a las clientas… por andar sin camisa, y este no sólo no le dijo nada sino que pasó su buena media hora viéndole saltar, junto al resto de los chicos del local. Y se entiende, a la jefa, ¿toda una media hora en esa paja?

MEMORIAS ESCOLARES

Julio César.

PERPLEJO

julio 17, 2018

DESTAPANDO EL ESCAPE

   Sin poder reaccionar le escucha alejarse…

   Le abruma todavía recordar la tristeza en su mirada cuando no pudo responderle al preguntarle si debía quedarse o marcharse. No pudo reaccionar. Y le lastimó. Pero, joder, no era su culpa. Jamás imaginó que su mejor amigo, su pana de siempre, su confidente de mil problemas y malas relaciones, le amara. Nunca le vio de esa manera, y si no rechazó sus besos anoche fue por la sorpresa, y porque hacía días que nadie ilusionaba su vida, y pensó, estúpidamente, qué más daba probar. Pero en sus brazos, durante el sexo, contra su cuerpo toda la noche en la cama perdió la brújula de sus emociones. Esperaba un buen rato, al menos que todo saliera bien si compartían un momento, que fuera grato, nunca esperó que se sintiera perfecto. Fue lo que le asustó. Aunque eso no le impediría llamarle más tarde, disculparse, pedirle… ¿una cita? ¿Un abrazo? ¿Un beso? Y si se arriesgaba y lo hacía, y le gustaba todavía más, ¿qué significaría? Su vida, sus vidas, ¿cambiarían? ¿En serio eso quería? Pero, por otro lado, le había gustado tanto…

UN MAL EMPLEADO

Julio César.