Archive for the ‘QUÉ HACES AHÍ, GUAPO…’ Category

BAÑADO

octubre 17, 2017

TIEMPO DETENIDO

   Y mientras más tibia, mejor.

   Lo hace a veces, de tarde en tarde, temblando de lujuria, sintiéndose acariciado, cubierto, cobijado con toda aquella leche… recordando aquella noche cuando se embriagó en la despedida de soltero de su mejor amigo y gritó que si no llegaba la puta él tragaba lo que se le pusiera por delante… ¡Y vaya que tragó a manos, por decir algo, de aquellos amigos alborotados! Y se mojó todo. De eso más nunca se habló, fingían no recordarlo por la borrachera, pero él, de tarde en tarde temblaba deseando que se repitiera.

Julio César.

RESPUESTAS A LA RUTINA

octubre 6, 2017

TIEMPO DETENIDO

   Si le tocas por aquí, la cosa salta por allá

   Le encanta llegar y sorprender al chico de la máquina de al lado, generalmente más bajito y delgado, quitándose la camiseta de su enorme cuerpo, mostrándose con la tanga con la cual se ejercitará allí, junto a él, transpirando, gruñendo ronco como si follara. Y mientras lo haga, con voz entrecortada, le contará a ese chico de los amigos que tocan su cuerpo grande y musculoso, que jugando a veces le pellizcan las tetillas comentando lo duras que son; deteniéndose le preguntará: “¿quieres comprobarlo?”, flexionándose cuando las trémulas y emocionadas manos vayan a su encuentro. Y si, diría ese chico, estaba caliente, húmedo y duro bajo su tacto nervioso y ansioso; será cuando le escuchará gemir al apretarle bíceps y pectorales. Ruido que le agitaría las pelotas. Pero serían las tetillas, oprimidas una y otra vez, las que le regalarían el momento de su vida:

   -Joder, amigo, no sé qué conexión tienen, pero cuando me las tocan me alborotan la polla, pero aún más el… -y se vuelve, medio inclinándose, ofreciéndole el premio mayor, ya humedecido y listo para ser tomado y llenado en los vestuarios.

BAÑADO

Julio César.

NOTA: El video fue tomado de un portal gratuito, no conozco a este amigo (aunque no me molestaría sentarse en una máquina a su lado, para verle trabajar, ya que ejercicios no hago), ni sé de su vida. Esto es sólo juego.

NATURAL

septiembre 26, 2017

TIEMPO DETENIDO

   Se movía con una seguridad que arrechaba…

   El grupo de amigos, después del juego de futbol, escusa para salir de sus casas los martes por la tarde, lejos de las esposas y los niños aunque los amaran, tomaba cervezas frías cerca del lago del parque haciendo mil comentarios jocosos, inventándose cuentos. Reían exageradamente contentos hasta que ese carajo apareció no se sabía de dónde, caminando con donaire, lanzándoles una leve mirada, un saludo casi imperceptible con la cabeza, dedicándose a observar como atardecía sobre las aguas. No beben, no hablan, tan solo le miran y secretamente cada uno de ellos se estremece, enrojeciendo cuando, por accidente, sus miradas chocaban con la de algún colega, temiendo que adivinaran que bajo las ropas, por alguna razón, se les alborotaba viéndole. Finalmente el sujeto se volvió y todos casi pegaron un bote, sintiéndose culpables y pillados en falta. Este sonrió y la cosa fue peor, a algunos de ellos, literalmente, se les salió la baba.

   -Tranquilos, que tengan ganas de trocarme y sobarme, de lamerme y hacerme cositas, por delatante o en la retaguardia, no los hace homosexuales, es que así estoy de bueno, compadres.

RESPUESTAS A LA RUTINA

Julio César.

TIEMPO DETENIDO

septiembre 25, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   ¿O perdido? Todo chico bueno merece mimos y cariño…

   Hey, chico, ¿qué tienes?, ¿por qué esa carita? ¿Por qué tan solitario en esa práctica deportiva un lunes por la tarde? ¿Por qué no estás con amigos, riendo y hablando paja? ¿Por qué no hay un guapo muchacho sonriéndote desde el agua? ¿Por qué ese lindo joven no está sentado a tu lado, mirándote con adoración, presto a tomar tu mano, o tocarte en la pierna y pasar el rato? ¿Qué no tienes a nadie? ¿En serio, muchacho? ¿No serás muy tímido, no temerás demasiado un posible rechazo? No es tan complicado, alza la mirada, busca y encuentra la del joven que hace latir tu corazón; sonríele y ve a dónde te lleva dar un primer paso, sólo necesitas reunir un poquito de valor.

NATURAL

Julio César.

CADA NOCHE UNA CITA

septiembre 13, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   Hay detallitos de los hombres que…

   Una tarde, no sabe cómo, se mezcló una conexión de cámara web que tenía con su novia, a quien no le agradaba mucho verle hacer eso, con un sujeto que le dijo que se veía rico. Riendo apenado, quiso cortar, pero el otro le rogó que le dejara mirar por un ratico, quería verle ese cuerpo musculoso. No sabe por qué lo dejó, pero lo hizo, mostrándose, leyendo en sus comentarios que se veía guapo, muy sexy, y que ojala estuviera allí para darle un masaje, como seguramente querían darle todos sus amigos. Riendo, gruñendo los “¡ay, marico!, deja las vainas, deja las vainas”, se exhibía picado en su vanidad. Eso fue la primera vez, y la segunda, la tercera y ya ha perdido la cuenta de cuantas veces le ha dejado mirarle. Ya no piensa en ello, ni le pregunta si estará al otro día, tan sólo regresa a casa y enciende la cámara, riéndose burlón, llamándole maricón, cuando el otro le dice que se toca y se soba viéndole, pidiéndole, voz vehemente y urgida, que no corte hasta que termine. ¡Qué marica!, se decía, sonriendo, abultando los bikinis que ahora usaba y que ese tipo celebraba, pidiéndole la dirección de su apartamento para enviarle cositas bellas.

   No, eso no, se dice, todo erizado… No, todavía.

TIEMPO DETENIDO

Julio César.

FASCINANDO SOLO OBSERVANDO

agosto 19, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   Ya se estremece sintiendo su mirada…

   Le encantaba ejercitarse, cultivar su cuerpo en arduas horas de gimnasio. A su novia no le interesaba, no más allá de una inicial fascinación de enamorada. Otros eran como él, en el gym, y aunque era grato compararse secretamente en esos momentos, debía compartirlo con ellos, que también tenían lo suyo. Y eso no le gustaba. Por ello, cuando el vecino le alabó el corpachón, un tipo flaco y reilón, de dientes grandes, casi le obligó a ser testigo de sus rutinas, encontrando en el brillo de sus ojos, mientras recorría su musculoso cuerpo, un estimulo nuevo que calentaba su interior, obligándole a mostrarse más y más. Cada vez más encerrados para esos show, cuidando que no llegaran de improviso las novias y los pillaran. Cada vez en una trusa menor, más chicas, apretaditas, bien llenadas y mojadas. Más estremecido al flexionar ante los gruñidos roncos del otro, los “sí, sí, enséñamelo, muéstramelo todo”. Temblando a pesar del tamaño cuando las flacas manos ahora le aplicaban el aceite, lentamente, endureciéndosela bajo la trusa, cerrando los ojos y respirando pesado cuando esas manos iban y sobaban su trasero… prácticamente lubricándole el agujero.

   Oh, sí, eso iba a terminar muy mal… para su novia descuidada.

CADA NOCHE UNA CITA

Julio César.

ORAL

agosto 12, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   El sabio usa lo que tiene…

   -Verga, pana, ¿qué haces? –pregunta alarmadamente divertido, el chico entrando en el salón vacío, encontrando al flojo compañero de estudios, quien le dedica un gesto displicente de cabeza mientras sigue aceitándose.- Volviste a irte de farra y no estudiaste para el examen oral, ¿verdad?

   -No lo vas a saber tú. –responde el cretino.- Espero resolverlo con un bailecito y que el oral termine dándomelo el profe, antes de aprobarme. Después de probarme. –responde tal cual; ¡sí su padre supiera lo que hacía en la escuela!

   -Eres una sarna. –replica el otro, ojos brillantes.- ¿Te ayudó con el aceite en el trasero? Parece que no llegas.

   -Zape, sé que me le tienes bastante ganas.

FASCINANDO SOLO OBSERVANDO

Julio César.

MERCADEO

agosto 8, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   ¿No hay uno así cerca de tu casa?

   Cuando el sujeto resolvió montar un gym en aquel centro comercial, dejó de vidrio toda la pared frontal, alojando a su cuñado en los aparatos que daban a la entrada; un toripollo que sólo pensaba en ponerse más y más sabroso en horas y horas de prácticas físicas; alentándole, de paso, a que sólo usara cortos shorts, cosa que le hizo feliz al poder mostrar el camión de jóvenes y abultados músculos que cultivaba. Sonriendo notó que, como moscas, muchos chicos y algunas chicas miraban y miraban al sujeto, decidiéndose a entrar y preguntar. Eso ya lo había previsto, así que estimuló al muchacho para que no fuera silencioso en sus rutinas, por lo que este jadeaba casi como en el coito mientras se exigía a fondo. ¡Todo el que entraba se inscribía!

   Bien, estaba a punto de duplicar el costo de las mensualidades, lo que sería un momento delicado. Por ello, aunque le costó un poco convencerle (el muy idiota, ¿ya había dicho que era un toripollo corto de miras?), convenció al muchacho para que cambiara los shorts por unos de látex, más cortos y apretados, blancos, y que debajo usara calzoncillos bikinis oscuros, negros, rojos o azules. Sabe que en cuanto lo vean esos muchachos hormonales, y uno que otro de los tíos más maduros, pagarán sin dudar. Parte del placer en esta vida estaba en la mirada que estimulaba la imaginación.

   Para cuando toque doblar esos nuevos precios, ya tiene la estrategia: convencer al idiota ese de que era bueno que se dejara ver, en los vestuarios, como si tal cosa, en “viriles” hilos dentales. Y para duplicar luego, que uno que otro se le olvidara, caliente y sudado, sobre un banco para que alguien pudiera “encontrarlo”. Oh, sí, no perdería a uno solo de sus jóvenes clientes.

ORAL

Julio César.

BUENA VISTA

julio 19, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   Ah, chicos y juegos…

   Apenas puede contener la risa, y el enrojecimiento de algo de vergüenza que le provoca todo aquello. Cada vez que van a cambiarse para asistir a una de las charlas a las que les envió la compañía, los dos colegas, tipos jóvenes como él mismo, le miran y sonríen esperando su exhibición. Le avergüenza que esperen con paciencia, alentándole a que lo haga, y le avergüenza lo mucho que le gusta que lo miren y lo admiren. Y lo hace, siempre, contrae los pectorales, después de todo para eso se ejercitaba tanto, ¿no? Y hay aplausos y risas, aunque esos dos parecían algo apenados cundo salían y le dejaban vestirse. El tonto este parece creer que la exhibición que sus socios disfrutan, les emociona y les deja con las bocas algo secas era la que brindaba por encima de su cintura y no la que mostraba dentro del bóxer. Tampoco podía saber que después de que se duchaba para cambiarse en las tardes, que por algo en el ambiente, la salida sin novias o esposas, y las exhibiciones ofrecidas, los dos, cada uno por su lado, tomaba el calzoncillo que dejaba desechado y le daba una buena y larga olfateada. Lamentablemente, como todos eran machos entre machos, no llegarían a más, las camas y las largas horas se desperdiciarían, aunque en el fondo querían. Bien, mientras durara el viaje tomarían lo que fuera o les alcanzara… Tal vez bastara.

MERCADEO

Julio César.

ENTUSIASTA

mayo 31, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   El profesor que hacía falta…

   -No, no, nada de eso, muchachos. Siempre me ruegan que salgamos a explorar la naturaleza y luego se quieren sentar… o arrodillar. –sonríe pícaro.- Vamos, caminemos un poco más, hasta ese lugarcito discreto junto al río, y después de un rico chapuzón podrán tomar todo lo que quieran. –les guiña un ojo.- Incluso dejaré que penetren, todos, en esas dos cuevas que tanto les gustan, ¿eh?

BUENA VISTA

Julio César.

MANIFESTANDOSE

mayo 31, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   En unos y otros, un radar…

   El chico que le mira más atrás, imagen pequeña, delgada, quieta, se dirigía en el subterráneo a visitar a su novia, en casa de sus padres, cuando le vio, seguro de sí, joven y hermosamente agresivo en su masculinidad, quedando tan impresionado que debió quedarse en el vagón y seguirle hasta su destino final, bajando en esa estación y siguiéndole a cierta distancia, incapaz de apartar la mirada, y menos ahora que, llevado por el calor, había hecho aquello con la pecaminosamente ajustada camiseta. Sólo puede mirarle, todo a su alrededor es borroso e incierto, sólo el viril muchacho es real. Un chico voluntarioso, inmune a las miradas que le dirigen otros, admiradas unas, algo censuradoras otras, haciendo lo que quiere cuando quiere. Un macho alfa. Uno que ese chico reconoce como tal, aceptando al fin algo que sospechaba en su naturaleza, que le gustaba los ellos. Que a ese joven, él podía adorarle, amarle y servirle como fuera. Que por una sonrisa de ese Romeo, aunque leve y desdeñosa, pero de reconocimiento, sería capaz de caer de rodillas… para lo que le pidiera o deseara. Esto es algo muy común y corriente, pasa cada día, a cada hora en todas partes. Un chico sale y es golpeado por su realidad. Su verdad.

ENTUSIASTA

Julio Cesar.

GUSTOS

mayo 23, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   Las extrañas cosas que gustan…

   Se sentía tonto, y expuesto a las miradas de los chicos en los aparatos cercanos. Su novia, que practicaba en la bicicleta fija un poco más allá, le pedía siempre que usara únicamente esos apretados y cortos shorts para ejercitarse. A la chica le encantaba, y excitaba, verle subir y bajar, estirar su cuerpo, sudar y jadear siendo devorado en todo momento por las miradas de esos sujetos, incluidos dos amigos y un compañero de trabajo de ella. Llegaba a la casa como gata caliente. Por ella lo hacía… O mayormente, reconoce, enrojeciendo ante el guiño de ojos de uno de esos chicos al secarse su propia transpiración.

MANIFESTANDOSE

Julio César.

RAZONES

mayo 14, 2017

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

   Vicisitudes de muchachos que comienzan…

   ¿Cómo hace? Todas las mañanas llega tardísimo a clases, sus profesores ya le regañan, pero, y aunque quería cumplir como el buen chico y estudiante que siempre ha sido desde la escuela, ahora en su primer año de universidad algo le retiene sobre su cama hasta que su compañero de cuarto no termina su rutina diaria de lagartijas. Hasta que no acaba no se para. No puede por lo que ha descubierto sobre sí fuera de casa. No dejando en evidencia, frente al otro, lo tieso y urgido que tiene aquello entre sus piernas.

   Joven al fin, aún no se pregunta por qué el otro lo hace justo frente a su cama.

GUSTOS

Julio César.

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

mayo 3, 2017

EL PRIMER TRABAJO DE LOLITO

   Rutinas amadas…

   Nadie decía nada ya, ni los que compartían patio con el viejo deshuesadero, ni quienes para él miraban desde alguna ventana. No con ese atractivo y viril sujeto que al terminar su jornada de trabajo tomaba un largo baño bajo el sol de la tarde, con esa agua que todos imaginaban caliente. Era llegar, erguido y soberbio, despojándose de todo, sin pudor, falsa vergüenza o rubor, metiéndose bajo el chorro, canturreando feliz, enjabonándose, las manos tocando, recorriendo, dedicándole el justo tiempo al buen aseo de genitales y trasero, momentos cuando algunos caían en trance. Cuando terminaba, alejándose chorreando gotas, algo empalmado, enrojecidos y no poco avergonzados algunos se cuestionaban aquello, quedarse mirando… hasta el otro día, cuando se apresurarán en lo que estuvieran haciendo para no perdérselo.

RAZONES

Julio César.

BUENAS RAZONES

abril 4, 2017

EL PRIMER TRABAJO DE LOLITO

   Podía pasar horas en eso…

   Nadie entendía por qué Pepito prefería ganar aquella miseria trapeando los pisos del vestuario de los jugadores, a recorrer el país con su padre cazando talentos para el equipo. Pero el chico, cara roja, ojos brillantes y boca muy abierta, tenía sus buenos motivos muy propios…

EL MOMENTO ESPERADO CADA TARDE

Julio César.