Archive for the ‘RESORT’ Category

DIETA

noviembre 3, 2017

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Tardes de mimos…

   La brisa cálida de la tarde acaricia su cuerpo en el hermoso lugar, qué paz, todo tan perfecto mientras aguarda por el amigo que le acompañara en la bajada de la ciudad; uno a quien confesara, en una noche de borracheras, que tenía curiosidad, que quería probarlo para ver qué se sentía, ofreciéndose este a complacerle. Ahora, mientras le pulsa con la espera, preguntándose si el otro la tendría grande o gorda, mece sus caderas formando pequeñas olas, dándole de beber antes de comer. Afortunado ese amigo que pronto disfrutaría de semejante obsequio, lejos de las miradas indiscretas y censuradoras de quienes nunca entenderían que a veces se necesitaba saber. Sentir. O simplemente vivir.

Julio César.

DIAS DE COMPARTIR

octubre 31, 2017

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Si, el hilillo los moja…

   Riendo algo burlones, los jóvenes y gañanes pescadores miran a la parejita recién llegada de Caracas. Ya los conocen, dentro de poco, después de que hablaran en tonos mimosos y caminaran un rato por la arena, tomados de las manos como enamorados, sonriendo beatifico se acercarían a ellos, los chicos de la zona, y el carajo les diría:

   -Mi esposa y yo queremos machos, ¿alguno se interesa?

   Y los que estuvieran presente, dos, tres o cuatro, se irían con ellos a una pieza cercana y habría fiesta. Había algo realmente caliente en ver al tipo, al terminar la faena y todavía goteándole atrás, meter la cara entre las piernas de su mujer y beberse lo que quedaba del encuentro. Y a ella gimiendo diciéndole cuánto lo amaba. Cosas de parejas.

DIETA

Julio César.

JUGUETONES BAJO EL SOL

septiembre 25, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Ah, los tíos y sus bromas…

   -Deja la vaina. –brama falsamente molesto dándole leves empujones que no le alejan nada. Sabía que ocurriría cuando llegaron y desvistiéndose mostró su breve tanga, compitiendo con las que siempre usaba su cuñado en la playa.

   -No dejas de restregármelo en la cara. –responde bromeando el otro, sobándole el trasero, apuntalando con un dedo y metiéndolo, como suelen jugar tantos entre ellos. Riendo al hacerle tensarse, aunque apretándoselo.- Joder, pana, lo tienes caliente; ¿es por el sol o por la bolsa en mi tanga?

   -Basa, chicos. –grita Mayra sentada en la arena, riéndose de las confianzas entre su marido y su hermano.

DIAS DE COMPARTIR

Julio César.

FIESTA LOCA

septiembre 13, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Y muy caliente…

   Si de día en la playa y la piscina era una locura con todas esas pieles expuestas, las noches no eran menos. No cuando la fiesta brava comenzaba después de las dos de la mañana, entre aguardiente y otras cosas, poniendo frenéticos a todos esos tipos saludables que bailan, se tocan, se acarician escandalosos para que los vean todos, con bromitas viriles como meter manos bajo las bolas. El jefe de los chicos, ese grupo de bomberos calientes, sonríe. Sabía que el whisky haría su efecto, potenciado por la junta, las bromas, la vitalidad de los cabríos machos. Esos cuerpos perfectos, meneándose putonamente como buscando excitar a otros hombres, disfrutando de las miradas oscuras, se complementaban ahora con sus mentes abiertas a lo nuevo de una noche de muchas copas, dispuestos, cada uno de ellos, a tenderse y experimentar placeres nuevos. El hombre sonríe mientras los anima a gritar y bailar; en cuanto los tuviera listos volverá con ellos al hotel, y una vez allí ya no se alejarían mucho aunque quisieran, tan sólo el largo de su manguera.

JUGUETONES BAJO EL SOL

Julio César.

CREIDOS

agosto 13, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Cosas de tíos en vacaciones sin esposas…

   Riendo, los bomberos se exhiben, orgullosos de sus corpachones, sabiendo que al nuevo teniente, tío guapillo y amanerado, se le hace agua la boca al verles. Por eso se tocan entre ellos, rudamente viriles, señalando paquetes que abultan los bañadores y preguntándole si no le gustaban… esos colores. Bien, piensa el teniente, sonriéndoles, adivinándoles cierta tremenduras, esa secreta admiración por los músculos; dos botellitas de su licor aliñado, todos en un solo cuarto con una cama grande, con música, bocadillos, algo de porno y muchas conversaciones sobre sexo, y para mañana más de uno intentaría olvidar lo mucho que le gustaron las mangueras y las regadas que con ellas le dieron.

FIESTA LOCA

Julio César.

PELIGROS DEL RUGBY PLAYERO

agosto 6, 2017

BAJO LAS CAPAS

   ¡Y a los chicos les encantaba tanto!

   -Hey, ¿qué haces? ¡Para! –le gruñe sorprendido, voz baja, no queriendo llamar la atención porque el frote, el roce caliente de la tersa piel le estaba afectando; después de todo no era la roca que golpeaba la ola, ¿no? Aunque como de piedra se le estaba volviendo.- ¡Deja de empujar tu culo hacia atrás!

CREIDOS

Julio César.

INQUIETUD

agosto 4, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Se vigilan…

   Estremeciéndose, casi sintiendo como si le hubiera tocado, alza su móvil y comprueba que ese sujeto sigue mirándole. No lo entiende, desde que llegara y se echara de panza para llevar sol, relajado y con las piernas abiertas, ese tipo le había clavado la vista, que sentía como dardos, sin apartarla, sin pararse de allí y pasear, echarse al agua o comer algo. Tan sólo estaba allí, observándole, recorriéndolo con los ojos, teniéndole casi fijado a la toalla sobre la arena. ¿Le cazaba por alguna razón? ¿Estaría por robarle? ¿Qué tanto le miraba?

PELIGROS DEL RUGBY PLAYERO

Julio César.

EMOCION Y DESAZON

julio 10, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Playas de tíos que nos parecían guapos…

   Imaginen a un chico que nunca en su vida había visto a un tipo así, de verdad, joven, musculoso y usando un apretado y pequeño bikini, que al mojarse se le adhería. Un chico que miraba, boca muy abierta y seca, cada gota corriendo sobre ese cuerpo que retozaba o se recreaba pasivamente bajo el sol, disfrutando de estar vivo, tener todo el tiempo por delante, parecer saludable y verse tan rico.

   Supongan que una mañana se asomó al balcón y le vio ir con paso lento, pomposo, al agua, con su bikini, por primera vez, quedándose helado, el corazón palpitándole dolorosamente en el pecho, la boca abierta, las carnes revueltas dentro de sus ropas. Y le vio lanzarse y nadar, acostarse en la arena. Un chico que no puede apartarse de ese lugar hasta que el otro se va, pendiente todo el día por si regresa, pero no, hasta la mañana siguiente, con otro bikini, a veces negro, otras morado, azul o moteado.

   Un chico que le recuerda en las noches, caliente como el infierno en su cama, tocándose sin hacer ruido para no llamar la atención de la familia. Que sufre temiendo que el hombre joven al que espía no llegue una mañana, o que alguien le llamen para dar un paseo justo en ese momento, o que otra persona se acerque y se quede allí, ahuyentándole, privándole de esa emoción confusa, culpable y excitante. Imagínelo mirando y mirando, medio oculto, un oído en los ruidos de la casa, los ojos sobre el carajo, la mano cayendo con vida propia sobre su regazo. Esa noche, cerrando los ojos, le soñaría usando uno blanco…

   Imaginen a ese chico sabiendo que todo termina ese día y que en la tarde regresa a Caracas, a su barrio y su casa, donde no hay tipos así que se asoleen bajo su mirada  (como si presintiera algo, a veces el extraño alzaba la vista hacia su ventana, escurriéndose el agua, ¿o acariciándose?, el torso), con una tenue sonrisa en los labios. ¿Acaso el bikini parecía más pequeño, más lleno en esos momentos? Pero, si, al otro día ya no le verá, y no soporta la pérdida, la angustia de la separación. Nadie entiende su tristeza o su mal humor, esa secreta pena; creen que tal vez era porque las vacaciones terminaban y la escuela comenzaba.

   Todos tuvimos, en un momento dado, trece, catorce o quince años y miramos, y comprobamos, que existe un mundo donde las personas, y los objetos de deseo, son reales. ¿Quién no sufrió una no correspondida primera ilusión?

INQUIETUD

Julio César.

POSES EN LA VIDA

junio 28, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Es como una regla…

   Sonriendo pomposo y no exento de vanidad, enrojece un poco mientras sale de la piscina, casi “obligado” por los ruegos de los dos chicos flaquitos de aire mariconeado, que vistiendo tanguitas, quieren una foto para sus “clases” de arte. Sí, claro, se dice imaginando lo que harán con ellas encerrados en sus cuartos usando algún curioso juguetito muy secreto de la vista de sus madres. Sin embargo le gustan los halagos, la admiración, saber que su cuerpo les hace sudar; su novia estaba con sus amigas así que tenía tiempo, por lo tanto posa, incluso bajando un tanto la liga de su bañador apretado, tan mojado y adherido a sus encantos.

   Eso no extraña a los chicos, que siguen fotografiándole, chillandito y riendo sobre lo bien que queda retratado, que todos sus amigos se morirán de envidia cuando lo vean. Saben que al hombre le gusta y excita de cierta manera afectarlos así, entender que los dos lo encuentran caliente. Por lo tanto, cuando Lolito le proponga subir a la pieza y probarse otros bañadores algo más atrevidos y osados, después de que ría, se niegue pero sin alejarse, cada vez más rojo y el bañador parezca quedarle más y más apretado, subirá y posará. Y si hay suerte, mucha suerte, tocarán… para empezar.

EMOCION Y DESAZON

Julio César.

SABE

junio 13, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Sonríe maloso…

   Vanidoso, el marine se detiene un momento, dándole tiempo al chico de alcanzarle, detenerse, posicionarse algo lejos y pretender, desesperadamente, que no le devoraba con la mirada. Pero lo hacía desde que bajó de su habitación y se arrojó a la piscina; emergió del agua y le vio las mejillas rojas, los ojos brillantes, como tuvo que cruzar a prisa las piernas. Sabía lo que ese muchacho quería… Y si no se presentaba algo mejor, tal vez le dejará alcanzarlo, echarle mano. Era divertido ver a esos casi vírgenes todo atragantados cuando un macho, de improviso, les decía: “ven, sígueme a los vestuarios”.

POSES EN LA VIDA

Julio César.

PESCA

junio 3, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Es cuestión de paciencia… unos pocos segundos.

   Deseando acción sobre la arena separa las piernas, la pequeña y elástica prenda presionándose sobre su entrepiernas, exhibiendo la suculenta carnada. Pronto picarían todos esos tíos maduros, velludos, con vozarrones de machotes que no podían apartar las miradas, aunque disimuladas, deseando ponerle manos encima, o algo más, a una buena caña joven.

SABE

Julio César.

AYUDANDOSE CON EL ACEITE

mayo 19, 2017

BAJO LAS CAPAS

   Sol y chicos calientes…

   Mientras ríen preguntándole si le gustaba eso, y agitaban sus traseros, estallando en carcajadas, el chico nerd llevado por sus hermanos de fraternidad para servirles de lleva y trae, desde ropas a cervezas, afirma con entusiasmo con todos esos cuerpos al alcance de sus manos… mientras guarda el bronceador regular, sacando de un bolsillo de su pantalón el aceitico especial que agregaría en sus agujeros ahora que le permitían darle masajitos en sus traseros. Los tontos atletas no parecían notar cuánto habían cambiado desde que comenzó con eso, un día antes; ahora no sólo usaban las prendas que les daba, no sólo se exhibían desnudos ante su mirada, sino que se dejaban tocar y sobar, con bronceador, claro, y masajear, separando las piernas “para que te des gusto”, creyendo que se burlaban. Pero el goteo lento y caliente de ese aceitico sobre sus expuestos huecos despertará ciertas… molestias que necesitarían atenciones directas. Picores, tan profundos, que un dedo no llegaría ni les alcanzaría. Pronto lo notarían, y con la aceitada de mañana ya no habría regreso para ellos. Dentro de unos días, ese joven nerd regresaría al campus acompañado de una banda de chicos calientes por tocar braguetas. Ah, era tan increíble la ciencia de madame Sadie, ¡y las cosas que vendía en su tienda!

PESCA

Julio César.

BAJO LAS CAPAS

abril 21, 2017

JABON

   Cachetes rojos se pasea…

   ¿Lo hace porque los amigos le retaron a usarla en ese momento cuando las mujeres no estaban presentes, y sí todos esos otros carajos mirando? ¿Es por eso que se pasea por la arena, entre sonrisas, silbidos y aplausos de los mirones, a quienes a más de uno las manos se les fueron en acariciarle “juguetonamente” las mejillas con picardía?  Posiblemente… O tal vez lo hacía por el placer de disfrutar de la osadía, saber lo bien que queda y exhibirlo; que todos lo siguieran con la vista; que hablaran o criticaran pero sin dejar de mirarlo. Los ojos atrapados en el paquete… y muchos otros atrás, preguntándose, cada uno con maldad, si no tendría algún vacío que necesitara ser llenado por un amigo atento de verdad.

AYUDANDOSE CON EL ACEITE

Julio César.

TENSO MOMENTO

marzo 26, 2017

JABON

   El mundo es tan pequeño.

   En aquella piscina atestada de gente, todos medio ebrios ya que celebran desde la mañana, dos hombres se vuelven en un momento dado y sufren de un encuentro inesperado. El ingeniero de la planta petroquímica y uno de los gerentes de comercialización. Que se suponen están en simposios de negocios, en la isla de Margarita, sin las familias. Y se miran, no porque cada uno sepa que no debería estar ahí, menos vistiendo una chiquitanga de esas, ni porque un conocido les pillara en la movida de picarles la curiosidad a los jóvenes marineritos medio borrachos que les tienen clavadas las miradas en sus nalgas… sino porque no pueden apartarse, terminar con el roce sedoso de los materiales. Aunque enrojecerán al sentir que se medio alebrestan en público, no se moverán de allí hasta que los uniformados borrachos se acerquen riendo, y les digan que saben lo que necesitan un par de puretos en tangas, ser tratados como sendas mamis en un cuarto privado. Y prácticamente se los lleven de allí, cargados.

BAJO LAS CAPAS

Julio César.

INVITACION

marzo 17, 2017

JABON

   Y nunca falta el chico que acepta…

   -Hey, muchacho, qué linda te queda esa tanguita hilo dental blanca metida entere tus nalgas lisitas, te hace ver muy jovencito, ¿vienes con tu familia o con tu novia? ¿No? ¿Andas solito? ¿Por qué no sube y damos un largo paseo? A mi amigo y a mí nos encanta pasar buenos momentos juntos en esta playa; nos gusta compartirlo todo: el bote, los gastos… los juegos y los juguetes. Déjame adivinar, por dónde tienes clavada la mirada creo que andas un poco confuso sexualmente, ¿eh? Bien, podemos ayudarte a despejarlo, de la manera más divertida y caliente que imaginarte puedas.

TENSO MOMENTO

Julio César.