Archive for the ‘RESORT’ Category

BATALLA PERDIDA

agosto 1, 2018

ARRIESGADA EMOCION

   Una cosa era pensar, otra anhelar…

   Mientras uno ríe, el otro se sonroja y el tercero, encarándole, no sabe sí imitar a ese sujeto que no conoce, o molestarse con el viejo, mirándole todavía atónito. ¿Había escuchado bien? ¿Ese tipo mayor, bajito y amanerado les estaba ofrecido toda esa plata en efectivo si accedían a acompañarle y sacarse unas fotos luciendo atrevidas tangas hilos dentales? Era indignante, pero ¡era mucho dinero por un rato en algo que nadie sabría! Por otro lado… no puede evitar sentirse halagado, como los otros; el viejo marica le eligió a él, a ellos, de entre todos. Y se sabía sabrosote, podía llenar esa tanga y quedar mejor que los otros, poner al viejo a babear queriendo tocar o lamer o… Se vuelve y les pregunta: “¿Vamos?”. Y estos ríen un “claro, es mucho dinero”. Aceptan, aunque los cuatros saben que no es enteramente por eso, especialmente el viejo, que les tenía preparadas unas cervecitas frías especiales. Esos chicos iban a divertirse de una manera diferente un buen rato en cuanto se “liberaran y animaran”. Sabía que lograría convencerlos desde que los retara con aquello “¿no crees que te quede bien una de esas?, no todos pasan esa prueba”, refiriéndose a la tanga. Ninguno se resistía en presencia de otros, picados en su orgullo.

Julio César.

RUEGO

junio 15, 2018

ARRIESGADA EMOCION

   ¿No les ha pasado?

   Esperó hasta que estuviera solo, el resto de los panas alejándose rumbo a la cantina para, cubriéndose con el sombrero, despojarse del bañador, mirándome con cierta urgencia, lo que explicaría su acción.

   -He sido malo y necesito atención; una mano dura que me controle, domine y me haga obedecerle en lo que sea, señor.

BATALLA PERDIDA

Julio César.

OCIOSOS

mayo 24, 2018

ARRIESGADA EMOCION

   ¿Ceguera?

   Si hay una cosa que molesta a la bonita muchacha, es ver al novio siempre haciendo alarde de su fuerza y coordinación física cada vez que bajan a la playa o van a la piscina; y lo que más le intriga, lo que no entiende ni le cabe en la cabeza es que tantos carajos, muchachos y los no tanto, parecieran tan interesados en mirar, como embobados, esas necedades. ¿Qué tenía todo eso de fascinante, un chico musculoso en bañador ajustado tensando el cuerpo y abriendo sus piernas?, nada, se decía, fastidiada. Cuando le aplauden, y el chico sonríe disponiéndose a mostrar más, se aleja ya cansada. Descuidando, sin saber, su tienda.

RUEGO

Julio César.

PROPUESTA IRRECHAZABLE

mayo 23, 2018

ARRIESGADA EMOCION

   Tan creídos…

   -Aquí viene. –anuncia bajito, sonriendo socarrón, uno de ellos, sintiéndose… extrañamente encantado y halagado por la mirada que el tipo cincuentón les lanzaba, una que era hambrienta y añorante, a la vez que admirada.

  Como siempre pasa, no estando las esposas o novias cerca, los machos alfas en la alberca del club, por alguna razón extraña, siempre terminan gravitando unos al lado de los otros; los puros dioses de salud y virilidad. Y hacia ellos se encaminaba el algo amanerado sujeto.

   -Hey, chicos, yo… oigan, ¿están desocupados? –los aborda, buceándolos en serio.- Dentro del hotel hay una fiesta de cumpleaños de… una socia del club, está con sus amigas y… -traga un poco, nervioso.- Los vio por el balcón y quiere saber si no les gustaría participar en un juego, un concurso de hecho… llevando… eh… pequeñas tangas blancas que ellas mojarán con una manguera. Eso si les interesa saber quién gana como mejor cuerpo.

   Entre risas, palmadas a las espaldas, esos machos le oyen, y cuando ya van a abrir la boca, la mayoría para negarse, uno dice.

   -Me apunto, seguro que gano y le gusto a todas esas viejas. –asegura, flexionando sus brazos.

   Lo que, en una joven manada de gañanes competitivos, provoca una aceptación unánime, todos poniéndose de pie dispuestos a seguirle. El tipo sonríe, preguntándose qué harán cuando, en tangas, bajo los finos y cálidos chorro de agua, se encuentren con los viejos pero muy ricos y generosos chicos del closet.

OCIOSOS

Julio César.

GENTE QUE PASA

mayo 4, 2018

ARRIESGADA EMOCION

   Lo más curioso es que ocurre.

   Estás sentado en la arena de la solitaria playa escuchando algo de buena música, leyendo una grata historia casi olvidada, cansado de nadar, la piel salada y acalorada por el sol, todo magnifico mientras la tarde cae… Y llega un grupo de ruidosos tipos que interrumpen tu paz, con uno de ellos gritando vamos a darnos un chapuzón, otro chillando que no lleva bañador, y un tercero proponiendo que lo hagan en interior, despojándose de las ropas todos escandalosos, haciendo mil comentarios entre burlones y algo interesados sobre el físico de los otros, ¿no es como para poner mala cara verles empujarse en prendas íntimas, meterse entre la olas, tocándose, saliendo chorreantes de agua? A quien no molestaría, ¿verdad?

PROPUESTA IRRECHAZABLE

Julio César.

ARRIESGADA EMOCION

mayo 3, 2018

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Como muchachos, la perspectiva los ponía calientes…

   -Vamos, bajemos un rato, será algo rapidito. –apura uno, la piel erizada por el tibio calor del sol bajo ese cielo inmensamente azul, y la cercanía del amigo.

   -¿Estás loco, cabrón? Sé que el vaivén del bote te pone maluco cada vez que venimos, pero contrólate. Nuestras novias están aquí. –ríe nervioso el otro, negándose por el peligro de ser pillados, pero emocionado.

   -Están adormiladas llevando sol. No se van a dar cuenta. Vamos, una refregada rápida sobre la cama que compartes con ella. –propone, urgiéndole.

   -No lo sé, bicho. –aún duda, cachetes rojos.

   -Oh, vamos, no me engañas, lo esperabas. Sabías que si usabas ese bañador que te demarca bulto y culo no aguantaría. Y sé cómo te gusta lo que hago con la lengua, el cómo la agito, la muevo y la meto. –eso provoca una risita aguda.

   -Está bien, vamos, rápido. Pero sin dejar chorreadas raras como la vez pasada.

GENTE QUE PASA

Julio César.

CUANDO EMBISTEN LOS MACHOS

abril 16, 2018

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Se embriagan y…

   El chico tiene la boca seca, los ojos muy abiertos y las piernas cruzadas sentado sobre la arena, mirando al marido de su hermana, borracho, discutiendo con otro carajo. Con gritos, insultos y medios empujones, los dos bien calientes… de rabia. Notándoseles bajo los bañadores. El muchacho sabe que debe apartar la mirada, o alejarse de allí, no porque sus padres noten algo, sino porque esos carajos terminarán percibiendo el olor que exhala, el del jovencito que sueña con grandes y duras barras. Este tipo de machos cabríos parecían siempre notarlo. Pero no podía hacerlo. Rojo de cara nota que el cuñado, discutiendo con el otro, pecho con pecho, ya le mira y parece alegrársele la vida. Como que vivían bajo el mismo techo, a un cuarto de distancia.

ARRIESGADA EMOCION

Julio César.

ATREVETE Y CRUZA EL JORDAN

marzo 27, 2018

JUGUETONES BAJO EL SOL

   La culpa la tenía el sensual calor…

   Ríen pícaramente, algo coquetos, agitando sus traseros, mostrando un poco de piel no tostada por el sol. Saben que llaman la atención de los jóvenes marineros en aquel rincón apartado de un playa lejana, una donde no los conocen y nadie sabe quiénes son, fuera de suponerles otro par de chicos traviesos que iban buscando diversión en braguetas ajenas. Es un lugar agradable, ideal, donde pasar un rico momento loco, sin complicaciones ni mayores consecuencias, vivir esa aventura de la que hablando entre ellos, lanzándose sin sentir temores, vergüenzas o cohibiciones. Y medio ríen más cuándo los jóvenes marineros les miran, susurran cosas entre ellos y se dirigen hacia donde están, sacando pechos y todo lo demás. Si, los traviesos muchachos estaban por conectar con los cincos jóvenes sujetos. Algo con lo que habían fantaseado por un tiempo.

CUANDO EMBISTEN LOS MACHOS

Julio César.

ESE MOMENTO

marzo 18, 2018

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Cuando las debilidades son fuerte…

   Siempre le alcanzaba cierta vergüenza cuando al llegar a la orilla de la piscina salía de sus ropas, quedándose en pequeñas y muy atrevidas tangas, sabiendo que hay quienes le miran sonriendo con burla, o censura. Se sentía… expuesto. Entonces, ¿por qué lo hacía? Porque, casi en seguida, sentía las miradas que le interesaban; aún estando con los ojos cerrados sobre la tumbona, de cara al sol, intentando controlar el momento de bochorno. Miradas especiales que parecían recorrerle de pies a cabeza, tocándole. Evaluándole, clasificándole. Miradas en las que, si las encontraba con la suya, vería un reconocimiento: si, este viejo con cara de vicioso es capaz de todo, seguro que a todo le mete y lo hace sabroso. Tiembla sintiendo en esos momentos la mirada, abre los ojos y se vuelve. Dos muchachotes con pinta de militares, en largo bañadores, le miran, sonriendo y comentando algo entre ellos, con muecas libidinosas. Sabe que se acercarán, esperando les invite unos tragos, que les pida acompañarle… y que los haga pasar un buen rato clavado entre los dos. La tanga en hombres como él, antes machitos sí, tenía su propio idioma secreto y concreto.

ATREVETE Y CRUZA EL JORDAN

Julio César.

EL QUE SABE, SABE…

febrero 27, 2018

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Cómo comportarse frente a un joven maricón…

  Cuando su mujer e hijas se quejaban de las prendas que usaba cuando iba a la playa con la familia y los invitados, el hombre sonreía con sorna, reparando en las orejas rojas del jovencito novio de turno de su hija menor (¡tenía un ojo para elegirlos!), quien quería pero no podía apartar la mirada por mucho tiempo de su tanga. Y menos cuando, dentro de agua, se le llenaba y se las frotaba por la retaguardia y el chicuelo del momento se aquietaba y recostaba, mirándole aprensivo sobre un hombro, temeroso de malinterpretar aquello, hasta que con un dedo en los labios le indicaba que callara, y sonriendo le bajaba un poco el largo bañador metiéndole manos y dedos…

ESE MOMENTO

Julio César.

DISFRUTANDO LA VISTA

febrero 10, 2018

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Un modelo demasiado conservador…

  -Mijito, ¡a ti si te gusta esta vaina! –se queja la mujer, dejando caer el paño sobre la arena, luego el resto de las cosas. Quería ir al río, o pasar un rato en la Colonia Tovar, para variar, pero a su muchacho, ese adolecente flaco y hosco, que prefería vivir en su cuarto, imagina que mirando revistas de chicas (la muy ingenua), cada vez que preguntaba a dónde querían ir chillaba que a la playa. Y no dejaba de refunfuñar hasta que el resto de la familia accedía. Peleaba, gritaba y molestaba para luego llegar y sentarse en la arena, de donde prácticamente no se movía, teniendo las piernas cruzadas.- ¡Y vienes y ni siquiera te mojas!

   -Te equivocas, mamá. –gruñe el chico, de culo a su lado, no corriendo como el resto de sus hermanos y el papá hacia el agua; le responde con aire distraído, la boca seca, la mirada clavada en ese sujeto que va saliendo, todo sonreído, agresivo, confiado, el bañador empapado.- Me mojo bastante.

   Tíos guapos en bañadores cortos, tan a propósito para estos días, ¿verdad? Siempre es incómodo cuando un pana los usa en la playa y uno no sabe para donde mirar para que no se note la mortificación cuando otros lo comentan entre sonrisitas. Pero cuando los llevan extraños, tan sólo se piensa “qué  PROBLEMA CON EL BRONCEADOR”. 

EL QUE SABE, SABE…

Julio César.

REGALO

diciembre 12, 2017

JUGUETONES BAJO EL SOL

   ¿Se lo imaginan?

   Nada molesta más a un chico que cumple trece años que se verse obligado a salir con su familia, un domingo a la playa, siendo tratado todavía como un niño a veces malcriado, cuando podría haberse quedado a solas en la casa, sin nadie para mirarle o hablarle, y colarse en el cuarto de su hermano, Andrés, quien levanta pesas, y ojear, y usar todo caliente como siempre, sus revistas de culturistas. Ah, no, pero le llevaron y… Con lo ojos muy abiertos les vio acercarse a la carrera, luchando por ver quién llega primero, los poderosos y masculinos cuerpos, hermosos, agitados y transpirados, los bañadores cortos y apretados. Con la boca abierta, temiendo que algo babeante, no puede dejar de seguirles con la mirada aunque la prudencia le gritaba que lo hiciera estando tan cerca de sus padres como está. Pero no puede, los mira, a uno y otro y otro, mientras compiten por el título de Míster Playa, con la garganta seca y las piernas cruzadas. Su joven corazón casi se detuvo al verlos nadar y luego salir del agua, riendo y empujándose entre ellos, usando el último “traje” de la presentación, los bikinis mojados. Eso era… Eso era…

   -Ya sabía de este evento; feliz cumpleaños, hermanito. Por cierto, de nada. –le susurró, bajito y divertido casi al oído, Andrés.

DISFRUTANDO LA VISTA

Julio César.

AL DESCUBIERTO

diciembre 6, 2017

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Era una situación… dura.

   Joder, piensa el entrenador, cómo los chicos continuaran jugando así a lanzarse agua dentro de la playa, iba a enseñar mucho más de sus tendencias de lo que esperaba. Ya estaba dando una clara y dura señal. Y, para colmo, el mariconcito de Gutiérrez, el catirito bonito, no dejaba de vérsela con cara de hambre y ganas.

REGALO

Julio César.

DIETA

noviembre 3, 2017

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Tardes de mimos…

   La brisa cálida de la tarde acaricia su cuerpo en el hermoso lugar, qué paz, todo tan perfecto mientras aguarda por el amigo que le acompañara en la bajada de la ciudad; uno a quien confesara, en una noche de borracheras, que tenía curiosidad, que quería probarlo para ver qué se sentía, ofreciéndose este a complacerle. Ahora, mientras le pulsa con la espera, preguntándose si el otro la tendría grande o gorda, mece sus caderas formando pequeñas olas, dándole de beber antes de comer. Afortunado ese amigo que pronto disfrutaría de semejante obsequio, lejos de las miradas indiscretas y censuradoras de quienes nunca entenderían que a veces se necesitaba saber. Sentir. O simplemente vivir.

AL DESCUBIERTO

Julio César.

DIAS DE COMPARTIR

octubre 31, 2017

JUGUETONES BAJO EL SOL

   Si, el hilillo los moja…

   Riendo algo burlones, los jóvenes y gañanes pescadores miran a la parejita recién llegada de Caracas. Ya los conocen, dentro de poco, después de que hablaran en tonos mimosos y caminaran un rato por la arena, tomados de las manos como enamorados, sonriendo beatifico se acercarían a ellos, los chicos de la zona, y el carajo les diría:

   -Mi esposa y yo queremos machos, ¿alguno se interesa?

   Y los que estuvieran presente, dos, tres o cuatro, se irían con ellos a una pieza cercana y habría fiesta. Había algo realmente caliente en ver al tipo, al terminar la faena y todavía goteándole atrás, meter la cara entre las piernas de su mujer y beberse lo que quedaba del encuentro. Y a ella gimiendo diciéndole cuánto lo amaba. Cosas de parejas.

DIETA

Julio César.