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SHADEN FROID CON LA VINOTINTO

septiembre 9, 2017

…DESENTONA EL FINAL DE LA COPA

   ¿La verdad?, hace reír…

   He visto los dos últimos juegos de la Vinotinto, su encuentro contra Colombia y luego con Argentina, en diferido, como suelo hacerlo por la firme creencia personal, aunque otros también me han culpado, de empavarlos cuando los veo jugar en vivo. Nunca ganan cuando los sintonizo… Maldición que, a veces, también alcanza al Real Madrid. Ronaldo no se luce si lo estoy viendo esperando que haga algo. Disfruté ambos encuentros, hablo de la Vinotinto, especialmente sabiendo que no perderíamos, pero dentro de ciertos límites. Venezuela ya no va para el baile en Rusia, el año que viene. Es otro Mundial que miraremos lejos de la cancha, con tristes caras de añoranzas, las manos en la tela metálica puesta para que no nos acerquemos mucho. Por ello no comprendía la alegría de unos amigos que reían con franca felicidad. Entiendo a los narradores deportivos, viven del deporte y debe ser bonito, de vez en cuando, hablar del buen juego de nuestra selección, ¿pero y el resto? ¿Y por empates, por muy bien que se halla jugado?

   Pues, me parece que mucha gente ha caído en lo que Lisa Simpson explicó una vez a su padre, Homero, cuando este disfrutaba de la mala racha del negocio de Ned Flanders, gozando al verle caer al menos una vez. A eso, Lisa lo llamó shaden froid, palabra alemana para alegría malsana. ¿Saben qué me respondieron amigos sobre el por qué de la dicha por esos resultados?, que está bien, ya no tenemos vida, pero que hundiremos a otros con nosotros. La explicación me hizo reír, lo confieso. Y, aclaro, no debe tomarse como un odio idiota a otras naciones, esa necedad en la que en seguida se cae cuando se hacen comentarios al respecto. Lo cierto es que pocos países se alegran de verdad cuando a la selección nacional de otros, les va bien; a expensas de la suya, o no. A Chile, que ha mostrado un gran juego en los últimos años, ya se les detesta por esto, porque son buenos, porque van dejando a otros atrás, porque incluso amenazan y desplazan a los consagrados, léase Brasil y Argentina. Así estamos, la gente se ríe porque complicábamos la vida de Colombia (no tanto), y de Argentina (mucho más).

   Y viéndolo así, si, es gracioso. Con Colombia la sorpresa no debió ser tanta, los neogranadinos siempre se tropiezan con nosotros, no son encuentros de su gusto; pero allí siguen, aferrándose bien al tercer lugar de la clasificación, aunque Perú no anda tan lejos (y hay una fiebre con ellos, personalmente me alegra, el Perú es una tierra amiga de Venezuela, de siempre), y la Argentina les ronca en la puerta.

   Argentina, tal vez había sacado cuentas más alegres que Colombia, por los resultados tradicionales, y sin embargo, debieron luchar por el empate. Porque la diosa azar hasta en eso fue cruel. Tal vez una derrota hubiera decretado algo malo, impensable (y ojalá no ocurra), ¿un Mundial de Futbol sin Argentina? No puedo ni imaginármelo. Ni quiero. Pero con el empate, con ese punto, siguen sufriendo con las posibilidades matemáticas, enfrentando la picota de la crítica. Y miren que los han asediado y criticado. Pobre Messi.

   Por cierto, que los tropezones, feos, de Chile (dos derrotas a cero, saber que, por ahora, están eliminados), tienen a muchos contentos. Y no sólo en Venezuela. Igual pasa con Uruguay. ¿Cómo le irá a Costa Rica? ¿Y a México?

Julio César.

LA VINOTINTO, SUFRIENDO PERO GOZANDO…

junio 13, 2017

…DESENTONA EL FINAL DE LA COPA

   Gracias, muchacho, y pa’ lante…

   Qué bonito se escuchó el “Gloria al bravo pueblo” en esa cancha tan lejana de nuestras fronteras, como lo es Corea del Sur, y que el nombre de Venezuela, y que al pensar sobre Venezuela, no se refirieran a algo malo o terrible ocurriendo en la otrora vitrina democrática del subcontinente americano, de cuando la gente venía de otras latitudes esperando comenzar una vida nueva dada las oportunidades. Hecho que tanta gente finge no recordar.

   Ayer, bien temprano según nuestro horario, se enfrentaron por la final del Mundial Sub-20, Venezuela e Inglaterra… y perdimos. Uno a cero. Pero así es la vida. Se pierde, se gana, de todo se aprende y las satisfacciones o lecciones quedan. Fue frustrante, porque se había llegado tan cerca, tanto que casi se podía tocar, y después del Uruguay-Venezuela, con su dramática tanda de penales, todavía intoxicados de adrenalina, esperábamos el triunfo. Inglaterra jugó bien, Venezuela también, pero el gol, la mínima diferencia, estuvo de parte de los ingleses y les bastó para que regresáramos con el subcampeonato. No poca cosa. De todos los que fueron y participaron, todos, y aún los que quedaron por fuera, sólo una oncena nos superó… y por poco.

   Inglaterra desplegó ese juego vitalista, agresivo, que dio su fruto en el primer tiempo, pero los muchachos de la casa no se amedrentaron y lo intentaron, con todo, pero los rivales se plantaron bien. Ese penal que le atajaron a Adalberto Peñaranda, que sé muchos ya cantaban como gol, fue un baño de agua fría. Creo que fui de los pocos que temí, he visto al gran Messi fallándolos, y a Ronaldo. ¡Qué bien estuvo ese portero! Qué bien las dos oncenas… y sin embargo no puedo dejar de sentirme algo desalentado, repito, estábamos muy cerca, pero me gustó una barbaridad el desenvolvimiento del equipo. Se veían tan muchachos, tan jóvenes, y ya en el segundo tiempo tan afanados, tan urgidos, seguramente soñando con regresar con la Copa en las manos y ser recibidos por un país necesitados de noticias buenas.

   No se pudo pero jugaron con clase. Como campeones de verdad, como lo que son. Tienen el tiempo y la habilidad para brillar, seguro nos llenarán de orgullo en los años venideros.

   Para sonreír, no por el rival, sino por nosotros, nos queda esto, el sueño que albergamos después del juego con el Uruguay, la satisfacción que sentimos.

   De la mañana que amanecimos sonriendo, por un ratico, antes de que la gravedad de los hechos del día anterior nos amargara; la noticia de otro joven caído en las calles de Caracas, difamado de manera burda y grotesca desde las tribunas de una elite fascista y descarada.

SHADEN FROID CON LA VINOTINTO

Julio César.

¡NO, MESSI, NO!

junio 29, 2016

…DESENTONA EL FINAL DE LA COPA

   Fue un momento horrible… y fascinante.

   De un encuentro sin emociones más allá de las patadas y la insensatez de quienes se expusieron a que los expulsaran en un encuentro tan importante (deberían sancionarlos sus selecciones), del juego Argentina-Chile, con el cual se cerró la copa América Centenario USA 2016, lo notable para siempre será el penalti que falló Lionel Messi, eliminando a su selección, y que le sumió en una tristeza y depresión que jamás creí posible en alguien tan notoriamente desapasionado.

   Futbolísticamente hablando fue un juego tan malo como el Portugal-Croacia, en la Eurocopa, más de dos horas de nuestras vidas que se perdieron miserablemente (ni Maduro Moros tuvo ánimos para interrumpir con una inútil cadena), y ni siquiera el que lograran pasar los lusos arregló eso. Merecían quedar eliminados los dos. Así fue este. Argentina no era ni la sombra de otros encuentros, imagino que cuidándose de la maldición de la final, pero se les pasó la mano. Estuvieron mejor en la prórroga, pero ya Chile daba señales de que pensaba en los penaltis. Y el arbitraje fue patético, ese señor Heber Lopes, brasileño, dañó el espectáculo, especialmente con las expulsiones. Que Marcelo Díaz, por Chile, y Marcos Rojo, por Argentina (y especialmente este, ¿cómo le hizo eso a su gente?), se expusieran a ello no justifica lo que pasó. Parecía que el señor Lopes quería ser la estrella.

   De todo ello, queda Messi. Después de ese tiro fallido era la viva imagen de la tragedia, imagino que pensando en que todo se había acabado, que no podría explicar o reparar aquello, ni le dejarían, o que ya no tendría fuerzas para intentarlo, así como en la reacción de los fans de su tierra. Con los Maradona de oficio y sus tonterías públicas. Las cámaras lo enfocaban a cada momento, y cuando Lucas Biglia falla, parecía que iba a derrumbarse físicamente sobre la grama. Algo terrible, porque toda la Argentina presente en el estadio pareció hundirse con él, en cuanto falló; era como un telón asfixiante cayendo sobre todos ellos. Javier Mascherano, al cobrar de segundo y anotar, gritó desaforadamente intentando levantar el ánimo, despertarles, al equipo y al público (¡qué guerrero!). Pero la debacle era demasiada, tanta que Messi era el centro de todo, anotara quien anotara, la tragedia de Messi era el espectáculo.

   Por otro lado, y no queriendo sonar odioso, cuando vi al señor Biglia frente a la portería, tragando en seco, nervioso, recordé las no recuerdo cuantas veces que le he visto fracasar desde ese punto, ¿era prudente dejarle después de lo de Messi? Tal vez ya no se podía hacer nada, pero… Fue, lo confieso, doloroso. Sentí pena por ellos, cosa nada fácil en nuestro subcontinente, ligarles, pero especialmente por él, el gran Lionel Messi en su noche oscura y amarga (como lo fue el año pasado para Iker Casillas en el Mundial Brasil 2015, y para los mismos cariocas en Belo Horizonte). Curiosamente he terminado sintiendo simpatías por este argentino seco e inexpresivo.

   Como todo sudamericano me cuesta apoyar a los argentinos al cien por ciento cuando juegan con cualquiera, no son fáciles de apreciar (aunque los chilenos, y ellos deben saberlo, hacen lo que pueden con cada declaración por ser los menos seguidos fuera de su país), y mientras mejor son, más difícil nos la ponen a los demás, pero con Messi me pasa como con Omar Vizquel, nuestro Grandes Liga, caraquista rajado (un rival de nosotros los magallaneros), que a fuerza de talentoso, de buena gente, de decente, terminó convirtiéndose en una referencia para todos. Incluso para mí. Vizquel es Venezuela. Así me ocurre con Messi. Su indudable calidad, sus aires humildes que no agradables, terminó ganándose a uno.

   Ha renunciado a la selección, dice que no por la mala noche sino que ya llevaba tiempo pensándolo, una pena, porque un grupo de amigos planeábamos ir a verle; en septiembre la selección argentina nos visitará para enfrentar a la Vinotinto, y se le esperaba. Nunca le he visto jugar ni de lejos, y pensé que esta podía ser la mejor oportunidad. Hay quienes piensan que puede ser algo del momento, nunca me ha parecido un señor que no piense lo que hace. Y hasta sus razones pensará que tiene, o las tendrá realmente para lo que hizo, es la tercera gran final a la que llega esta increíble generación… y no consiguen coronarla, ¿tal vez sea hora de dejar el campo libre para otros? ¿El peligro?, que la ida de Messi ocasiones una estampida. Se dice por ahí que los señores Mascherano e Higuaín también estarían pensando en decir adiós. Qué momento tan desagradable debe ser para todos ellos.

   Ánimos, señor Messi, cada mañana sale el sol otra vez.

CHILE, CAMPEON COPA AMERICA CENTENARIO USA 2016

   Ah, bueno, y felicidades a los vencedores, Chile, campeones de la Copa América Centenario USA 2016. La segunda consecutiva, ¿qué tal?

NOTA (30 de junio): Cómo para que tenga que morderme la lengua, leo en prensa que el señor Maradona apoya a Messi, argumentando que ahora se le quiere achacar toda la culpa del fracaso en la Copa; e incluso le pide que lo piense mejor, lo de su retiro, en miras del Mundial Rusia 2018. Bien por él, por los dos, es justo. Al César lo que es del César.

LA VINOTINTO, SUFRIENDO PERO GOZANDO…

Julio César.

VENEZUELA EN LA CENTENARIO

junio 15, 2016

…DESENTONA EL FINAL DE LA COPA

SALOMON, JOSEF Y PEÑARANDA

   Hasta ahora…

   La Copa América Centenario nos brindó, a los venezolanos, uno de los mejores momentos en estos días aciagos, el jueves 9 de junio, cuando en el Lincoln Financial Field, en Pennsylvania, se enfrentaron las oncenas del país y la uruguaya. Y aunque a otros pudiera haberles parecido sólo un juego más, para nosotros tuvo un sabor casi a una final. Todos los elementos del drama estuvieron presentes. De entrada, me sentía pesimista después del encuentro contra Jamaica, donde si bien se ganó, después del minuto sesenta todo fue intentar congelar el balón, cerrándose atrás, enfrentando a una selección que ya contaba con un hombre menos y la cual resultaba amenazante. Por suerte se pudo mantener la diferencia, uno a cero, la mínima, pero no quedaba un buen sabor de boca. Para colmo, luego jugaron México y Uruguay, y el nivel de enfrentamiento, técnicas para control del balón, velocidad y juego rudo fue notable. Sin embargo, México logró derrotar de manera clara al Uruguay, tres a uno, en Arizona, lo que no dejó de causar extrañeza. No porque México ganara, que es una oncena fuerte, sino porque los uruguayos no son ningunos cogidos a lazo, ya habían demostrado garra en la Copa América Chile 2015, y antes, una soberbia presentación en el Mundial Brasil 2014 (todavía duele que esa Copa se fuera para Europa habiendo participado tantas buenas selecciones americanas).

   No les niego que la inquietud no me dejaba en paz, Uruguay se había complicado su pase a la siguiente fase y debía ganarnos para mantener sus aspiraciones. E, históricamente, nunca les habíamos ganado en este tipo de competencias. Así llegamos al día jueves 9, y me parecía, en los primeros momentos, que Uruguay intentaba avasallarnos, fuera de dos jugadas arriesgadas del arquero criollo, Dani Hernández, cuando salió antes de tiempo en una y debió correr para regresar, y cuando al despejar en corto casi perdimos en balón frente a la portería. Esas cosas que le pasaron a Iker Casillas en el debut contra Holanda en el Mundial pasado, y comenzando esta Eurocopa al mismísimo Manuel Neuer, cuando el arco alemán casi fue vulnerado por un ucraniano.

   Por suerte no pasamos del susto, y desde ese instante Dani se cerró a cal y canto en ese arco, aunque durante bastante tiempo fue poco exigido, la verdad sea dicha. Después del inicio azaroso, Venezuela les plantó cara en el cuadro medio, atreviéndose a subir y atacar. A pesar del empuje uruguayo, sería Venezuela quien abriera el marcador, arrancándonos gritos de alegría y carcajadas (es una realidad, cómo se goza ganando). Saliendo desde nuestro territorio, Alejandro “Lobito” Guerra tuvo el ojo y el cálculo para medir el error que muy por delante de él estaba cometiendo una figura histórica uruguaya, el portero de siempre, un sujeto indudablemente talentoso pero que tiende a distraerse en ese aspecto, Fernando Muslera. Este estaba por delante de su arco y Guerra chutó un balón poco más allá de la línea media que sorprendió y casi bañó al arquero antiguamente de los mil colores en su uniforme. Fue la pericia de Muslera la que le permitió retroceder y palmotear ese balón que chocó del transversal, cayendo y por un momento haciéndonos creer que había entrado, no siendo el caso, pero si para llegarle a Salomón Rondón, quien vio su oportunidad y la aprovechó muy bien.

   Personalmente estaba con la boca abierta, por Lobito Guerra, cómo supo medirlo. Y si ese gol hubiera sido cantado, habría sido para el recuerdo, siempre se hablaría de él, y hasta habría terminado siendo uno de los grandes de la Copa. La presencia de ánimos de Muslera lo evitó, pero no pudo contra el remate de Salomón. Así Venezuela se iba adelante, una a cero, y desde ese punto algo le pasó al Uruguay, no sólo se desesperaron sino que no parecían encontrar la manera de entrarle al arco venezolano. La zona chica se les hizo imposible aéreamente, Wilker Ángel y Oswaldo Vizcarrondo estuvieron intraficables, no hubo pelota que no fuera interceptada por ellos; defensiva y ofensivamente eran imbatibles con balones en vuelo. Claro, a los espectadores también se nos hizo insoportable el tiempo que tardaría aún el juego, siempre temiendo el empate (nuevamente ganábamos por la mínima), que nos ha amargado la vida tantas veces antes. Después de todo enfrentábamos al Uruguay… pero no estaban los históricos, fuera de Edinson Cavani y sus ojos para el momento y la oportunidad, realmente se vio poca garra, aunque a la ofensiva en su conjunto, fueran aguerridos.

   ¿Qué hizo la diferencia esta vez?, Venezuela no se encerró atrás, intentó manejar el partido congelando la bola muchas veces, pero no temió ir al frente ni buscar la pelea. Quien se oculta tras su portería, pierde. Eso se ha aprendido a las malas. Veía el juego por DIRECTV, y los narradores eran uruguayos, sobrios, ecuánimes y elegantes, aunque se veía que les dolía y desesperaban con el juego. Con el gol uno expresó que lloraban no recuerdo cuantos millones de uruguayos. El juego creció en intensidad porque en ataque y defensa, comenzaron a darse duro muchas veces, pero este árbitro, el argentino Patricio Loustau, dejó pasar bastante, dándole movilidad y emoción al juego. Eso me gustó. Y justo cuando los narradores (uruguayos) hablaban de la necesidad de mover el cuadro, temiendo que ya fuera tarde, y Cavani aumentaba sus llegadas al área venezolana (indudablemente lo mejor a la ofensiva por Uruguay, aunque no contó con mucha suerte), las cámaras van y enfocan a Luis Suarez calentando. Personalmente gemí. Si Cavani y Luis Suarez se hubieran juntado en ese momento, creo que sí, que la historia pudo haber sido diferente. No sólo porque Suarez es indudablemente bueno, aunque algo trastornado por ese temperamento algo infantil, sino porque ha demostrado que sabe jugar con sus compañeros de selección. Si a lo incisivo de los ataques de Cavani se le juntaba el otro, quién sabe qué habría ocurrido. La diferencia era la mínima, empatándonos, y ganando su siguiente encuentro, nos habrían empatado de irnos mal frente a México.

CAVANI Y EL URUGUAY

   Pero los minutos pasaban, Uruguay tardó demasiado en hacer sus cambios, y Luis Suarez no entró. Se le vio actuar furioso, desde increpar a la directiva a golpear el cristal, a arrojar la casaca. Como sea, dos veces Cavani nos hizo contener la respiración, especialmente la segunda vez, cuando desde el suelo patea directamente, pero en frente estaba Dani Hernández, un muro, como le llamó el narrador uruguayo. No le funcionaron los cambios al equipo, y por su parte, Venezuela pudo haber incrementado su cuota, dos veces llegó el muy joven Adalberto Peñaranda, fallándole una vez la última gambeta frente a Muslera, en un cara a cara frente a la portería, y la segunda, en una bonita jugada, le falta fuerza al taconcito con el cual le enviaba el balón a Salomón Rondón, cuando ambos prácticamente tenían montado en el aparato al portero rival. Por no hablar del terrible error de Muslera, cuando Rómulo Otero le encuentra fuera de la portería, otra vez, y casi le hizo lo que Roger Milla a Higuita en el Mundial donde Camerún dio la campanada. Faltó, en cada uno de los casos, un segundo de sangre fría, y eso benefició a Uruguay, por lo que, repito, menos mal que no dejaron jugar a Luis Suarez. De hecho, casi al final, los comentaristas decían que Uruguay se veía agotado mientras la Vinotinto parecía más entera.

   Ese triunfo tuvo un no sé qué de festejo, era como una clasificatoria a una final, nunca vi tan bien a la selección nacional. Siempre he sido duro con ellos por el pasado cercano; conocer de la breve pero intensa etapa de declaraciones y malas experiencias en el 2015, de mano de Noel Sanvicente al frente de la oncena, que prácticamente nos costó la llegada al Mundial Rusia 2018, había desilusionado a buena parte del país, y personalmente llevaba tiempo molesto con ellos, cuando por cuatro lochas que les dijeron que iban a darles, como selección nacional, hablaron paja de la ayuda que La Polar siempre les brindó, para hacérseles grato al Gobierno que nos desgobierna. No hay peor pecado, ni uno que se pague tan caro, como la ingratitud. Eso me hizo despreciarles, momento que coincidió con la debacle del conjunto. De esos penosos momentos quedó no ganar nada y un directivo de la CONMEBOL preso por ladrón en Estados Unidos, el monumento a los tiempos. Me alegra ver que ciertos puentes se han tendido con el pasado, la propaganda donde Salomón Rondón habla claramente de lo agradecido que siempre se ha sentido por la ayuda que la empresa privada nacional siempre ha brindado al deporte, casi me reconcilió. La maravillosa manera de jugar contra Uruguay fue el corolario.

LA FURIA DE LUIS SUAREZ

   Cuesta entender que le pasó a Uruguay, una de las siempre favoritas del sub continente. El recuerdo de su rendimiento en el Mundial Brasil 2014 y la Copa América Chile 2015, hace desconcertante este resultado. A su directiva le costará hacerse entender por la fanaticada. Con Luis Suarez hubo toda clase de comentarios, desde que lo trajeron para que paseara ya que no estaba inscrito como parte de la selección, a que estaba convaleciente, pero de que quería jugar, se le notaba. Menos mal que no lo hizo.

   Ahora íbamos contra México, anoche, en Texas… otro de esos grandes equipos continentales que venían de pasar una mala racha en la Copa América Chile 2015, a donde, supuestamente, no enviaron lo mejor de lo mejor preocupados como estaban por ganar esta Copa Centenario. Bien, veremos si no pierden el chivo y el mecate al final. Era desconcertante, por primera vez que llegábamos a un juego con ventaja; si ganábamos, empatábamos o perdíamos ya estábamos clasificados. Fue un juego bueno, intenso, que nos deparó la sorpresa de ver que la banca de la selección también cuenta con valiosas reservas, pero me dejó inconforme. El gol de José Manuel Velázquez, a los diez minutos, me hizo reír con la boca muy abierta (¡y estaba en la banca!), que nos puso al frente, fue catártico; como el que toda iniciativa de los manitos chocara de nuestra defensa y la arquería. Pero nos empataron faltando poco para terminar el encuentro. De una manera algo tonta, se descuidaron mucho.

   No puedo evitar sentir que debimos ganar, aunque era evidente que México hizo lo que pudo para revertir aquella tendencia, a los aztecas les servía ganar o empatar para sus cálculos, unos también hechos por nosotros, aunque fallamos a ese respecto. No importa, ya nos veremos, muy posiblemente, con Argentina y el gran Lionel Messi; por lo menos no estará Ángel Di María, siempre talentoso y peligroso. Ojalá no esté Javier Mascherano. Dentro del mal sabor de boca de anoche, tuve un consuelo mezquino; aunque vi a los jugadores mexicanos felicitándose al final, sonriendo, era evidente que el director técnico de los manitos estaba inconforme y hasta molesto, como nada feliz estaba el numeroso público mexicano que esperaba otra brillante ejecutoria de su oncena. A ellos no les pareció ningún  triunfo, ni siquiera porque pasaran de primeros y evitaran a la Argentina.

   Por otro lado, realmente me desconcertó, y no me gustó para nada, que quedaran ya por fuera, a estas alturas, Paraguay y Uruguay, dos oncenas duras; menos me gustó lo de Brasil, para quienes parece que llueve, llueve, llueve y no escampa. Sobre todo por lo del gol chaflaneado con la mano, un verdadero escándalo; no por la mano en sí, en un momento de locura de manera mecánica cualquiera se mueve, o porque no le viera el árbitro, sino por la larga llamada de este a alguien, ¿acaso a la FIFA para plantear que un equipo histórico podía quedar fuera por un error? Uno imagina una voz airada desde el otro lado, “coño, ¿para qué llamas para eso, no sabes que el FBI nos tiene vigilados?”. Irónico, anteayer los cariocas eran eliminados y Alemania, la vieja rival de aquella pesadilla de hace dos años, comenzaba su participación en la Eurocopa con una sólida presentación, derrotando dos a cero a Ucrania, que les plantó cara pero les faltó resolución al final. Así como Uruguay no puede achacarle la derrota únicamente al que Luis Suarez no jugara, Brasil no puede hacerlo con Neymar.

COSTA RICA

   Por cierto, que lo de Colombia fue muy merecido, su derrota frente a Costa Rica, y que me perdonen los paisas, pero faltarle el respecto a los ticos de esa manera fue imperdonable. No sé si buscaban cierto resultado para jugar con estos o aquellos, pero no lo merecía esa amplia afición que viajo al Norte a apoyarlos. Fue una muy mala decisión de un director técnico comedido y sensato. Y Costa Rica, ¿cómo entender este resultado? Evidentemente hizo falta el señor Keilor Navas, convaleciente actualmente. Su despedida fue de las más sentidas. ¿Y qué decir de esos norteamericanos que clasificaron de primeros en su grupo? Que le hicieran lo que le hicieron a Costa Rica y a Paraguay, para mí, fue inesperado. Ellos, que desprecian nuestro futbol, al que llaman “soccer”, despectivamente, cuando les toca abrazan el juego con todo, aplicándose a fondo. Ese estadio donde le dieron el palo cochinero al Paraguay estaba lleno a reventar, ¿les estará alcanzando la fiebre del balón pie? Me pareció injusto que tanta gente hablara de los puestos ocupados ociosamente por Jamaica y Haití, cosa irreflexiva, para estar en esta Copa debieron derrotar a alguien, ¿o no?

LA CAIDA DE DUNGA

   El director técnico del Paraguay, Ramón Díaz, presentó su renuncia y parece que se la aceptaron; a Dunga todo parece indicar que lo corrieron de la selección carioca, tal y como suena. Tal vez debió picar adelante y renunciar. Aunque no deja de ser curioso, descabezar al grupo estando tan cerca de las Olimpiadas, con todas las ganas que tienen de ganar esa medalla, la que les falta. Pero así como están las cosas…

¡NO, MESSI, NO!

Julio César.

EL CAÑONEO DE LA NAVE TURCA…

enero 11, 2016

…DESENTONA EL FINAL DE LA COPA

NO HAY QUIEN LE GANE AL MAGALLANES

   …Y la caída de los gatitos del Caracas.

GATITOS DEL CARACAS

   A fuerza de palos, Los Navegantes del Magallanes sacaron anoche a Los Leones del Caracas de la competencia por el banderín del béisbol nacional, temporada 2015-2016. Y para serles totalmente sincero, ya lo esperaba según venían dándose los resultados. Contra toda costumbre, la nave turca parece que este año si contó con un buen equipo de lanzadores y relevistas, y de los brazos y bates capaces de empujar carreras. Me hace feliz que el Magallanes halla pasado a la segunda semi final (y no me pregunte qué es eso), pero independientemente de lo que ocurra ahora, ya el trabajo está hecho, eliminaron a los odiados Leones del Caracas. Si ganamos, si coronamos la temporada, la fiesta será grande, pero en lo que a mí respecta, misión cumplida. Soy muy básico. En la oficina donde trabajo hay una señora, la camarera, de la que todos dicen que no hace nada, pero llega y prepara un café increíble, llevándome una de las primeras taza. En mi opinión, con eso, ya se ganó su sueldo. Jamás la molesto con nada.

   De la temporada se ha dicho de todo, especialmente entre mis amigos magallaneros, que se reían de los momentos malos que pasaban los caraquistas. Les decía que no, que era mejor que ganaran y llegaran a la final y que allí les derrotáramos. Que así siempre se sentía mejor. Me encantaba como iba la broma, Magallanes ganaba uno, el Caracas otro, llegó la escandalosa noche del doble triunfo magallanero, luego el casi zapato que nos metieron. Pero todo terminó anoche, como es y debe ser. El juego se desarrolló casi épicamente, Los Leones del Caracas, los malos de la película, se fueron adelante, generando angustia e inquietud, Magallanes igualó y luego los melenudos rompían el empate. Pero al final la toletería turca pudo más, y lo que recibió el Caracas fue una zaparranda de palos. 16 carreras a 6, en el José Bernardo Pérez de Valencia, para colmo, como para que la derrota les doliera más ante la celebración de los bucaneros en su sede. ¡16 a 6!

   Reí, grité, recibí mensajes, envié otros. Los caraquistas no me contestaron; era fácil reconocerles en la zona, sus casas estaban a oscuras, seguramente vigilando por las ventanas que no fueran a llegar los magallaneros de visita, para fingir que no estaban. Y los cohetes, las sirenas. Era la fiesta. Bien, ahora quedan en el horizonte Los Tiburones de La Guaira, una novena que siempre nos ha resultado difícil (confieso que cuando el Magallanes sale, les voy a ellos). Amanecerá y veremos.

   Por ahora, la celebración de cada año en nuestros corazones:

   ¡No hay quien le gane al Magallanes!

VENEZUELA EN LA CENTENARIO

Julio César.

CAYERON TODOS MIS FAVORITOS EN ESTA COPA

junio 30, 2015

…DESENTONA EL FINAL DE LA COPA

LA MANO DE JARA - LA MANO DE THIAGO

   Jara se metió demasiado en el juego. Thiago también.

VENEZUELA CAE EN LA COPA AMERICA CHILE 2015

   Por eso nunca apuesto, mis jugadores no llegan, las quinielas se me caen. Lo primero fue la oncena de Venezuela; esos muchachos jugaron muy bien, la verdad sea dicha. Me sorprendieron. Ganar ante Colombia fue catártico como siempre, compartimos demasiada frontera e historia como para que no sean nuestros rivales naturales. Saber que cuando juegan con nosotros, se inquietan los analistas allá, es agradable. Luego pesó demasiado el juego que se perdióFERNANDO AMOREBIETA frente a la aguerrida Perú; no conseguir ni siquiera un empate, a pesar de lo bien que estaba el equipo, a la larga fue nuestro final. Pero era un juego difícil, los peruanos eran duros, subían y subían, atacando sin descanso, y la expulsión de Amorebieta fue mortal. Para llenar su espacio se debió perder tiempo y fuerzas conteniendo y protegiendo atrás en lugar de atacar (aunque la única estrategia parecía ser un pelotazo largo). No fue culpa totalmente de Amorebieta, tampoco creo que fue que nos perjudicaron, la regla tácita del futbol es disimular las faltas y jamás, pero jamás, halar a nadie desde atrás y derribarle o pisar a alguien ya caído si estás frente al árbitro. Brasil era una lotería, y así nos fue. De cuatro equipos pasaron tres, la suerte no estuvo de nuestro lado.

MEXICO CAE EN LA COPA AMERICA CHILE 2015

   Me extrañó realmente lo de México, otros a quienes iba. Más bien me decepcionó. No era el equipo de calidad que mostraron en el Mundial un año antes, en el cual caen en un polémico juego frente a Holanda. En esta Copa los despacharon demasiado rápido, con lo cuentos de que se llevó a un equipo de segunda, guardando lo mejor para otro campeonato. Si es así, la maniobra fue bastante imbécil. El Director Técnico salió fatal, comentando y haciendo gestos horribles, no es de extrañar que la prensa y la afición mexicana fuera tan dura con él. Ahora que con los jugadores me parece que se les pasó la mano. Esos muchachos, con sus falencias, fueron convocados y traídos, dieron lo que pudieron, no regalaron los partidos; en el fondo, todo futbolista sueña con alzar la Copa que sea, para gloria personal y de su país. Que estuvieran molesto con el rendimiento de la oncena es una cosa, averiguar qué pasó, quién planteó ese desastre, y cobrarle, es otra, pero expresar las cosas que dijeron de esos muchachos fue cruel e injusto. Me dejó un muy mal sabor de boca, el rendimiento de un equipo que pensé que incluso podía llegar a la final, y luego el desproporcionado ataque a los jugadores.

COLOMBIA CAE EN LA COPA AMERICA CHILE 2015

   En el Colombia-Argentina, le iba de corazón a los neogranadinos. Porque las mismas razones que los hacen nuestros rivales naturales, también los hacían, antes, nuestros hermanos (ahora sólo somos vecinos). Compartimos demasiadas fronteras e historias; una vez leí un cuento sobre Bolívar, donde hablando de los colombianos, alababa que cuando se les convocaba para la batalla nunca preguntaban dónde o por qué, tan sólo decían vamos. Argentina, por otro lado, nunca es la consentida sentimental de nadie, como no sea de los argentinos, cosa que creo que les enorgullece. Y que son buenos esos carajos. La verdad, me parece, es que con el declive de Brasil, todas las oncenas sudamericanas “sueñan con sueños de glorias”, de que ha llegado la hora de los otros (y es cierto), pero ahí está Argentina, el Coco en un recodo del camino en cada competencia.

ARGENTINA CLASIFICA COPA AMERICA CHILE 2015

   Bien, le iba a los colombianos, pero el primer tiempo fue fatal, sorpresivamente los argentinos si parecían haber engranado, al fin, pero contaron con la mala suerte de que no pudieron concretarlo en un gol. David Ospina, DAVID OSPINAguardameta neogranadino, estuvo en su noche, como Manuel Neuer al frente de la portería alemana en aquel juego contra Brasil el año pasado. Fue lo mejor de Colombia. La suerte estuvo, sin embargo, de parte de ellos y llegaron a los penaltis empatados a cero, competencia que siempre angustia porque cualquiera puede ganar si hay suerte, se controlan los nervios o no hay resbalones. El azar, o la sangre fría, se decantó por Argentina. Y para ser totalmente sinceros, ya para cuando terminaba el segundo tiempo, me parecía que merecían ganar. Podía hacerlo Colombia en esa lotería, pero habría sido terriblemente injusto. Hubo cinco cobros fallidos, por suerte para la gente de Messi, dos fueron de ellos, tres de los compañeros de James y Falcao.

ESTRELLAS DEL FUTBOL COLOMBIANO

   Me gustó eso, que ellos tres, Messi, Falcao y James Rodríguez cobraran y coronaran sus penaltis, muy floridos, por cierto, de parte de Messi y James. Son estrellas y todos queremos que brillen en estos eventos, saber que hay gente que es excepcional en sus actuaciones y que podemos verles en esos momentos. O por lo menos no ser testigos de sus fracasos. Si Ospina estuvo genial, a la hora de los penaltis, después de haber pasado el juego tranquilamente en su portería, Sergio Romero se vio señorial bajo los tres palos, no sólo desvió uno de los cobros, era su sonrisa de deportista (no se veía arrogante o necio, sus gestos a James, cuando este anota, de “lo cambiaste, lo cambiaste”, habló muy bien de él como persona). Hubo dos detalles llamativos con James, cuando Falcao entra a jugar, voluntariamente va y le entrega la banda de capitán, reconociendo que primero fue lunes que martes, sin perder nada y ganando mucho con su gesto de humildad y respeto a la otra gran estrella colombiana. Lo otro era que, ya al final, no podía seguirle el ritmo a Messi, cosa rara. Por cierto, que a Falcao le favorece el corte de cabello, ojalá recupere su vieja forma, es un hombre joven y talentoso.

BRASIL CAE EN LA COPA AMERCIA CHILE 2015

   Ay, el Brasil-Paraguay. Aquí jugaron los sentimientos en contra. Por los problemas que Venezuela pasó con el creador del funesto grupo ALBA, sostenido y apoyado por el Brasil (los negocios los ponían ellos, la plata nosotros, aunque me alegra saber que ahora no les pagan, mañana desconocerán las deudas, sobre todo cuando finalmente se investigue a Lula por corrupción; esta gente es tan nefasta que tan sólo en tres años el difunto, Lula y la Señora K acabaron totalmente con el MERCOSUR), el amor de los venezolanos por el Brasil, decayó. De corazón me cuesta apoyarles, pero enfrentados a Paraguay, les iba. Y eso que la nación paraguaya si se ha portado amiga de los venezolanos.

LA MANO DE THIAGO

   El gol tempranero de Brasil fue fatal para ellos, por alguna razón le cedieron la cancha a los guaraníes, perdiendo toda iniciativa, dejando su arco a la meced de todos los ataques. Con todo, aguantaban, hasta que un error increíblemente idiota de Thiago Silva, un jugador que me gusta THIAGO SILVApor su aire de muchacho buena gente (lo parece), que manoteó un balón en el área chiquita, les puso el santo de espaldas. El penalti llegó en seguida, aunque no la expulsión, cosa donde el árbitro uruguayo, Andrés Cunha, estuvo tan acertado como en todas sus otras actuaciones. Hubo quienes lo compararon con la falta de Luis Suarez en el Mundial de Sudáfrica, donde marcaron el penalti y le expulsaron, pero es que allá se vio descaradamente; aunque nunca le he criticado, con esa mano, Luis Suarez salvó al Uruguay de la descalificación, les dejó con un hombre menos, enfrentados a un penalti, si, pero les dio la oportunidad de que algo hicieran sin que ese gol se contara ya. En Thiago Silva pareció un reflejo, uno que ya ha tenido y le ha costado mucho otras veces.

PARAGUAY CLASIFICA COPA AMERICA CHILE 2015

   Como ocurrió aquí, el cobro de la pena empató el juego, allí se desesperaron e intentaron retomar la iniciativa, pero parecía tarde. Los penaltis no les favorecieron y quedaron, una vez más, sin cuajar. Lo siento por Thiago Silva, su error les costó el empate y a la larga, el triunfo y la clasificación a su oncena, y viniendo de un equipo visto con desdén en Brasil, le costará lavar esa mancha. Lo siento también por Dunga, aunque del sujeto que cuidaba el medio centro, que protegía a brazo partido la zona, que no dejaba pasar a nadie, que armaba juegos, se iba al frente y servía el balón para que otro anotara y se llenara de gloria, ha devenido en un sujeto antipático y de malas purgas. Hace comentarios desagradables, y a uno sólo se le perdonan esas cosas si es muy bueno en su trabajo. Le van a sacar tiras a su pellejo. Brasil está mal, lleva demasiado tiempo así, no encuentran el camino, van a tener que replanteárselo todo, romper los esquemas, pensar fuera del cuadro… es decir, buscarse un director técnico argentino.

EL CORRIDO DE JARA Y CAVANI

   En cuanto al Chile-Uruguay, no le iba a ninguno de los dos, pero vi ese juego, el del dedo. Se nota que el chileno Gonzalo Jara, tiene maña y malicia, lo hizo, usó no uno, sino, aparentemente, dos dedos, y descontrolo a Edinson Cavani, logró que le expulsaran y pareció salirse con la suya. En plan de guerra, le salió bien, pero olvidó que vivimos bajo la sombra del Gran Hermano, el Ojo de Saurón está en todas partes. Todo se ve, todo se comenta, todo se sabe y se expone. Fue un truco sucio, a muchos niveles, pero ¿la verdad?, me hizo reír bastante. Fue chusco, aunque imagino que a Cavani no le hizo ninguna gracia. El sábado, en una cita, cenaba con esta amiga, y comentábamos sobre los juegos, y le decía yo sobre la sanción de tres juegos sobre Jara, ella no lo sabía y quiso conocer la razón, cuando le dije que había sido por meterle el dedo a un uruguayo, casi se le salen las lágrimas de la risa. Ah, reíamos como hienas felices.

LUIS SUAREZ BROMA

   Bien, digamos que aunque de mal gusto, la cosa cae dentro de la picaresca y trucos para desequilibrar al contrario, especialmente a alguien tan peligroso como Cavani (o le tenía ganas, ¡hay gente que tiene cada juego!). También la broma, dicen que ya hasta hay una canción al respecto. Pero la sanción era merecida. Por cierto, que hubo quienes alegaban que otros hacían cosas peores y nada les pasaba, incluso mencionaron la mordida que dio Luis Suarez, pero a Luis Suarez le castigaron bastante tiempo, casi con llanto debió disculparse y prometer que no lo haría otra vez. Y esa excusa, que otro también lo hace, jamás debe usarse en esta vida, sobre todo si la gente tiene hijos o piensa tenerlos. No hay nada más peligroso y terrible para la sociedad que un sujeto que responde cuando acusan a un hijo de intento de violación, con un “bueno, ¿y ella por qué sale meneando el rabo así?; es su culpa”, o alegando que otros también lo han hecho. Esa ni siquiera es una excusa, es tan sólo la coartada de una mente algo insana.

   ¿A quién le voy ahora? En realidad, a ninguno. Y creo que es mejor para ellos. Por cierto, que con todas las críticas que recibía y recibe Argentina, dígame después del juego con Colombia, ¿cuánto quieren apostar que se cuelan a la final? Siempre pasa. Es que son buenos los condenados esos.

EL CAÑONEO DE LA NAVE TURCA…

Julio César.

NOTA: ¿Es cierto que la CONMEBOL le cambió la pena a Jara? Ese pozo de vicios no termina de secarse.

FERNANDO AMOREBIETA, SI HUBO DIFERENCIA

junio 20, 2015

…DESENTONA EL FINAL DE LA COPA

TARJETA ROJA A VENEZUELA

   Qué broma.

   La verdad es que la historia tiene su peso. Aunque uno crea que son tonterías, y hasta engaños mentalmente ilógicos. Cuando dicen, en una competencia equis de futbol, que Venezuela queda mal parada en un grupo donde estén Uruguay, Argentina y Brasil, que la tenemos muy cuesta arriba, porque todas son selecciones ganadoras de mundiales, aunque algunas hayan ganado en la Edad de Piedra, en verdad no se ve la lógica. La gente que estaba cuando ganaron, ya no está. Es meritorio, son selecciones nacionales triunfadoras, pero no son los mismos jugadores. No debería tener ningún peso, pero, hasta ayer a Venezuela le ha ido como se dijo que podía irle, según las estadísticas. Le ganamos a Colombia, perdimos frente a Perú. Como algunos sostuvieron en sus análisis según, repito,  las estadísticas (Dios, ¿cómo puede ser siquiera posible?, debe ser algo mental).

   Miren que la selección ha jugado que da gusto. Han estado hilvanados, acertados, defienden y atacan. Incluso puede organizar una jugada entre tres o cuatros, pasando balones sin regalarlos o sin que se los quieten. Me han gustado, de verdad, las dos apariciones en esta Copa América Chile 2015, y eso que el segundo encuentro lo perdimos. Y era lo estadístico. Frente a los neogranadinos, recuerdo haber escuchado a unos analistas decir que siempre nos iba bien frente a ellos. Venezuela se les plantó de frente, no dejó jugar a James Rodríguez, a Cuadrado ni a Falcao, y ganamos. Al día siguiente, por una emisora de noticias colombianas (es tan difícil sintonizar una venezolana que no disfrace las informaciones con mentiras, o con medias verdades), y cómo se lamentaban de ese resultado. De hecho uno reconoció que los venezolanos jugaron como se debía, de manera soberbia (¿lo ve, señor Calderón?, aparentemente los colombianos no vieron el mismo juego que usted), y uno de ellos se lamentaba con un: “¿Hasta cuándo seguiremos perdiendo frente a Venezuela?”.

   Ayer en la tarde, antes del juego con Perú, todo el mundo estaba de lo más animoso por el resultado anterior, pero un amigo, que sabe de eso, comentaba con voz funesta que nunca nos iba bien con Perú. Intentamos no escucharle, pero no nos fue bien frente a Perú, cumpliéndose el funesto hado estadístico. El juego comenzó de manera inmejorable, la verdad es que las dos oncenas estaban increíblemente parejas, tal vez los venezolanos jugaban más a mandarla lejos e intentar un remate, desentendiéndose del centro, pero Perú también jugó a eso. Llegaban de lado y lado, y en el primer tiempo, su primera parte, parecía que Venezuela apretaba un poco más. Luego llegó el desastre, el defensa Fernando Amorebieta es expulsado antes de los treinta minutos, tarjeta roja presentada por el árbitro boliviano Raúl Orozco, por el pisotón que le dio a Paolo Guerrero. Y esto se prestó a toda clase de comentarios, comenzando por el consabido “los árbitros la tienen agarrada con nosotros”. Pero no, me parece, y sin querer sonar idiota (y no siendo experto en el juego), que nuestro muchachón cayó en una simpleza grave, tanto que nos dejó con diez jugadores. Hubo un intercambio de pisotones mientras disputaban el balón, donde ya cometía la falta, y estando Guerrero en el suelo, quejándose de la entrada previa, mientras todavía andaba volando, Amorebieta le aterriza justamente sobre una rodilla… frente al árbitro. Y eso fue lo que se vio.

   En las faltas hay intenciones y acciones. No creo que Amorebieta quisiera lastimar al peruano, pero se dio, cosa grave porque no es un novato en estas lides, debió tener ojos en todas partes si pensaba actuar tan ligeramente. Lo grave fue eso, que no midiera que lo hacía frente al árbitro, quien vio un pisotón totalmente injustificado. Y si ya habían expulsado a Neymar, al gran Neymar, unos días antes, y que de Venezuela se dijera que jugó algo violentamente contra Colombia, y que esta respondió en concordancia, imagino que el árbitro quiso curarse en salud. Un hombre caído, el otro pisándole injustificadamente, la herida visible. Tarjeta roja.

   Lo malo fue eso, hasta ese momento el juego parecía duro, peleado, pero sin que el azar o la habilidad se decidieran por un lado u otro. Podía ganar cualquiera, pero cuando Venezuela queda en desventaja numérica, la suerte casi estaba echada. Era imposible mantener ese ritmo de acecho y defensa, y poco a poco fuimos cediendo terreno, bufando, transpirando visiblemente, nueve hombres cubriendo a diez. Lo meritorio fue que los peruanos no pudieran avasallar al equipo, que supo defenderse y aún montar peligro. En conclusión, la salida de Amorebieta sí nos afectó, pero no fue una conspiración de la FIFA (la cual ya no está para eso, menos en esta zona), la suerte no estuvo de nuestro lado. Eso, porque ni siquiera creo que Amorebieta merezca criticas nuestras.

   Se jugó bien. Se jugó duro, con el equipo de un país que siempre ha sido amigo de los venezolanos perseguidos, antes y ahora, algo de lo que no pueden presumir muchos. Ahora todos, absolutamente todos dentro del Grupo C, estamos empatados, los próximos encuentros serán decisivos, y nos queda enfrentar a Brasil, oncena que ya no es la de antes y a la cual les hemos presentado cara.

   Si algo bueno tuvo el encuentro Colombia-Brasil, fue que, como en la Copa Mundial, los neogranadinos les costaron Neymar a los cariocas. La estrella no estará presente en el encuentro frente a Venezuela por su expulsión, una donde los nervios le jugaron en contra. No pudieron superar a los neogranadinos, y con exactamente la misma cara que tenía James Rodríguez cuando el juego contra Venezuela llegaba al minuto noventa y dos, Neymar perdió los estribos de manera infantil y fue expulsado. Y eso, de que nos conviene, nos conviene. Las últimas veces que la selección jugó sin su astro, fracasó feamente. Amanecerá y veremos.

   Reitero, qué bien está jugando Venezuela…

CAYERON TODOS MIS FAVORITOS EN ESTA COPA

Julio César.

COMIENZA LA COPA AMERICA

junio 11, 2015

…DESENTONA EL FINAL DE LA COPA

COPA AMERICA CHILA 2015

   Arriba equipos…

   Mañana, por fin, algo que nos distraerá, comienza la Copa América Chile 2015. Y aunque, por lo general, no soy amante del futbol como no sea la Copa Mundial, así como del beisbol únicamente para seguir a Los Navegantes del Magallanes (las Grandes Ligas me dejan frío), estoy deseando ver estas competencias, porque todavía dura la increíble impresión que produjeron tantas oncenas en la pasada Copa en Brasil. Exceptuando, claro, Brasil. Pobres…

CHILE 2015

   Chile se ha preparado para dar la bienvenida, sus estadios se ven de maravilla, cuidados y bien ubicados; así que si la ciudad está limpia, si no hay gente pidiendo en las calles, ni tarantines de buhoneros, muchos menos malandros que maten gente como quien acaba con chirpias, (como lo son generalmente estas naciones; dicen, cuesta creerlo, que hay mercados donde hay alimentos y uno se los puede llevar, guao), el éxito está decretado. Todo el mundo querrá ir, todos los fans de esas oncenas que dejaron tan buen sabor de boca, y aquellos que como yo, desearían ver los nuevos enfrentamientos. Lamentablemente nuestra dolarizada y arruinada economía no deja mucho margen de maniobra.

   De hecho, casi todas las representaciones que estarán presentes lograron llegar a la pasada Copa Mundial a fuerza de calidad. Veremos a la anfitriona, Chile, que tiene un gran equipo; México, que estuvo impresionante y que mereció mucha mejor suerte contra Holanda (ah, la FIFA, seguro que por estos días se descubre todo); las cumplidoras, y mundialistas Ecuador y Bolivia. Uruguay, Paraguay y Argentina, casi campeona la Copa pasada, se verán las caras en un grupo casi mortal, allí lo que hay y sobra es habilidad y calidad, Jamaica las pasará duras. Nuestra Vinotinto, que parte de entrada con la pava del nombre (nunca hemos ganado nada como “Vinotinto”), enfrentará un grupo heterogéneo, está Perú, que siempre de guerra, y la terrible Colombia con sus muchachos que causan sensación en Europa. Aunque a los dos les hemos ganado a veces. Por suerte también está Brasil. Es juego, la oncena carioca nunca es fácil, al menos para nosotros. Debutaremos el 21 de Junio. Y como dicen en Los Juegos del Hambre, que la suerte esté de nuestro lado.

   Es una pena que no esté presente Estados Unidos, equipo extraño que siempre incomoda porque no resultan fácil, al contrario, son amenazantes. Ni nuestra pequeña hermana centroamericana, Costa Rica, la guerrera, oncena que resultó la verdadera sorpresa de la Copa Brasil 2014, una muy agradable, por cierto. Eran mis favoritos sentimentales caídos Colombia, Chile y México (que me perdonen, y no es por manía, pero ya no apoyo a Brasil, y es difícil irle a los argentinos, siempre los vemos como la nación a vencer, el Coco que asecha en el cruce del camino). No entiendo cómo, si México es invitado, no lo son los otros, especialmente Costa Rica. Es una Copa América, ¿no? Cuando llega la Eurocopa (que tampoco me llama la atención), están todos aquellos que clasifican, de toda Europa, nada que si los nórdicos, lo del este o los del oeste, como que Grecia, que una vez se coronó, es una de las naciones más al sur y al este, casi en la entrada al Medio Oriente.

   ¿Lo malo que se oye?, la ola de protestas que han sacudido las calles chilenas; manifestaciones nada raras estando una socialista en el poder (esta socialista en particular; la gente me llama temático, pero siento un profundo rencor hacia la señora Bachelet, por enemiga de Venezuela. Habla mucho contra las autocracias como la de Pinochet, pero justifica la brutal y sanguinaria dictadura cubana. Pero esperemos que todo se calme. Mañana es la cita y los chilenos, seguramente, querrán dar la buena impresión que como pueblo educado acostumbra.

   Espero que a Venezuela le vaya bien, no pienso que sea ninguna maravilla, como que les he visto en otras competencias, pero se han esforzado por mejorar y engranarse, veremos los resultados, esperando todos lo mejor. Ya antes hemos dado campanadas. La verdad es que en estos momentos oscuros, una buena noticia nos alegraría un poco.

   Suerte a todos.

FERNANDO AMOREBIETA, SI HUBO DIFERENCIA

Julio César.

BRASIL Y ARGENTINA, ALGO DESENTONA AL FINAL DE LA COPA

julio 12, 2014

ARGENTINA Y BRASIL, LO MALO DEL FINAL

LA MERKEL GANA

   No mejora el enfermo.

   Los comentarios que emitiré son totalmente profanos ya que no sé de futbol sino lo que miro por televisión o jugando en una caimanera donde cazar güiros en la regla (posición adelantada para ver si se sorprende y casi es válido). Lo que quiero dar a entender es que no suelo analizar las estrategias, tan sólo soy un fanático que ríe y llora, y el futbol se presta para esto, a diferencia de otros deportes. Es por eso que ya casi parece una religión y la FIFA su cuerpo Vaticano.

ALEMANIA DERROTA A BRASIL

   Comienzo diciendo que, contrario a lo que mucho he escuchado después, el juego de Brasil con Alemania, con todo y lo horrible que fue para los cariocas (y algo ameno también, gracias a ello, hay que reconocerlo), fue emocionante comparado con el aburrido, mecánico y falto de imaginación e iniciativas que vimos al siguiente día entre Argentina, que cojea con su messitis, y una muy decepcionante Holanda. No fue ninguna maravilla, tal vez en el alargue pareció insinuares algo como emoción, pero sólo fue eso, una insinuación subjetiva.

   Bien, Brasil:

GOOGLE MUNDIAL

BRASIL ESPERA GANAR A ALEMANIA   Viendo el juego, en el trabajo, parecía que Brasil dominaba la situación al comenzar, llevando la iniciativa y empujando a los alemanes. Pero tan sólo lo parecía. Había algo en los germanos que inquietaba, cerraban toda llegada y lograban algo que parecía magia, al robar un balón lo arrojaban más adelante, justo a los pies de un compañero. Dos cosas se notaron de entrada, las ganas de Müller de anotar, y como todos iban sirviendo balones aMULLER Klose, lo que no tiene ningún misterio y habla bien de un grupo humano, que con aspiraciones propias, piensan en un fin mayor, como también hizo Colombia. La ficción de un juego más o menos parejo muere poco después de los diez minutos, cuando con una pelota quieta, Müller es dejado totalmente solo frente al barandal más lejano, pero solito, y marca el primero, que celebra feliz mientras comienzan las malas caras DOLOR EN BRASILbrasileñas. La falla defensiva fue garrafal. El publico dejó un tanto su algarabía, pero no creo que nada les hiciera presagiar lo que vendría, esa pesadilla en el infierno, como no lo pensó nadie, ni siquiera los analistas cuando hacían sus proyecciones sobre el juego.

MIROSLAV KLOSE, MAXIMO GOLEADOR

   Trece minutos después los alemanes logran nuevamente batir la defensa brasileña y todos le sirven el balón a Miroslav Klose, quien iba por la marca del jugador más goleador en los mundiales que ostentaba el, precisamente, brasileño Ronaldo Luís Nazário de Lima, con quince tantos. Klose, y me perdonarán, ya no tiene los reflejos de antes, se vio algo pesado, pero logró patear a las manos de Julio César, quien la rechaza… dejándosela precisamente en los pies, y en un segundo disparo se concreta el gol histórico. Porque lo fue. Miserol Klose se convertía en el máximo goleador de todos los mundiales, justamente contra la oncena que monta el Mundial, país al que pertenece el anterior máximo goleador, quien precisamente estaba en el lugar, transmitiendo para alguna cadena y hubo una muy buena toma, primero Klose luego Ronaldo. Los alemanes le rindieron los tributos, jugadores y público alemana, unos cuantos brasileños también, pero de haber sido contra otra oncean eso se habría caído. Aún el narrador aplaudió, y no era para menos, con todo lo banal que pueda parecer a otros, en otras disciplinas humanas, un hombre había logrado batir un record que llevaba algo de tiempo, uno para el que sólo se puede presentar cada cuatro años. Lamentablemente la noticia de la aplastada que se le daría al Brasil opacaría lo que debió ser esa gran noticia, el record roto. Y aquí viene lo que expreso de un bien mayor, Müller pudo haber tomado ese balón, pero lo cedió porque él sabía que más importante que su propio record del Mundial era que en los registro quedara que el máximo goleador de todos los tiempos, por ahora, era un alemán.

BRASIL LLORA

   Es lo que sostengo también de Colombia. En sus dos últimos juegos se notaba como todos le servían el balón a James Rodríguez, muchachito que es una maravilla, pero no era por eso; creo que, consciente o inconscientemente, todos deseaban que al terminar el Mundial, el nombre del máximo goleador fuera el de un colombiano, quien terminó con seis… no muy lejod del record batido por Miroslav Klose, al cual no creo, sinceramente, le quede otro Mundial; si va por otro gol tendrá que ser en la final, ya no es el hombre de instinto y reflejos, se mueve por la fortaleza del goleador, pero ya se queda mucho parado en la cancha. Bien, si el primer gol desconcertó, el segundo dejó a los brasileños fríos, DOLOR EN BRASIL 4no iban veinticuatro minutos de juego y ya perdían por dos. Fue conmovedora la toma del público donde aparece una bonita mujer con su rostro pintado con los colores cariocas, una bandera en su cabeza, ojos cuajados de llanto… imagen que luego un diario caraqueño, malvado como él sólo, usó para dar la noticia, con una leyenda abajo que decía: “Nadie puede creer lo que pasó en Brasil. Ni siquiera tienen el consuelo de irse pa’ su casa porque ya están DOLOR EN BRASIL 6allí”. Y sin embargo, el horror apenas comenzaba con el segundo gol, el único que a mi manera de ver, si fue responsabilidad del arquero carioca, que manoteó hacía adelante, cosa que se debe evitar frente a la portería.

DOLOR EN BRASIL 5

   Apenas un minuto después llega el tercero, de la bota de Toni Kroos, y cuando Julio César la saca de la portería, el mismo Toni Kroos se la arrebata al brasileño, se la arroja a Khedira, este se la regresa cuando ya cabalgan contra la portería, y el mismo Kross, en menos de dos minutos, tiempo gastado en celebrar el anterior, anota el lapidario cuatro a cero. Aquello era la locura, en la oficina gravitábamos “no puede ser, no puede ser”, cuando vimos a Kroos robar el balón, y el jefe que había salido un segundo regresó corriendo y todavía hubo que porfiarle DOLOR EN BRASIL 2que no, no era una repetición, era otro gol. La expresión de todos era un desconcertado: “¡No joda!”. Para el tercer gol vimos a ese muchacho ocultándose tras un vaso, llorando, y la chica vestida de india que no podía creerlo. Para el cuatro estaba la señora de anteojos que gritaba desconsolada y a la que parecían sostener. El quinto gol, de Khedira, era esperado; los narradores, y lo veíamos, hablaban del desorden dentro de Brasil, que corrían desesperados pero no podían hilar una defensa, mucho menos una estrategia para revertir el resultado, ¿cómo se hace con un cinco a cero? ¿Cómo DOLOR EN BRASIL 3pedir cordura a una gente, los cariocas, con el peso del Maracaná, de la tradición, de ser sede, de estar bajo el duro escrutinio, pitidos y rechiflas de un país que ya les reclamaba ese desastre? Personalmente yo me habría echado a un lado y habrían tenido que sacarme en camilla. El narrador, al terminar el primer tiempo, decía: Brasil pierde cinco a cero, si, escuchó bien, cinco a cero en su casa, en su Mundial.

NEUER

   El segundo tiempo (uno donde generalmente en una semifinal la cosa va ahí ahí, parejas, a veces sin goles, no aquí donde la gente ya se iba), se inicia con una vigorosa ofensiva brasileña, de verdad lo intentaron, pero fue muy poco, muy torpe, las marcas, la defensa, todo se había caído, y para colmo el enorme portero teutón no dejaba pasar ni la gripe, estaba intraficable, en un momento dado me hizo reír el narrador cuando dice, al ser contenido un doble ataque brasileño, uno lo sacó con el pecho, el otro con los pies, que para colmos de Brasil, aparecía Manuel Neuer. Por ratos, Alemania se desconcertó y cayó en desordenes, pero no pasó de allí. También parecían algo más calmados, tal vez pensando en no desgastarse tanto en un juego ya liquidado; aunque atacaban cuando podían, era Alemania, claro que sí, todo el mundo quiere marcar un gol en un Mundial, pero la cosa ya no era prioritaria… hasta que sacan a Klose y entra André Schürrle, un carajo al que se le veían las ganas, que juega bruscamente y le agarran mucho fuera de juego. Anotó todavía dos más. Brasil perdía siete a cero, como casi gritó el narrador: “Si, siete a cero, si usted acaba de llegar de la luna, entérese”.  Para ese entonces el equipo era lo que Julio César representaba caído de espaldas, derrotado, sin ganas de levantarse.

NOBLEZA

   En las postrimerías, cuando Ozil prácticamente pierde lo que debió ser el octavo gol, la defensa alemana se distrae por los llamados de atención del arquero al jugador, y Òscar, delantero brasileño, en loca carrera se mete, los bate y marca el único gol de la oncena brasileña. La del honor, pero temo que a ellos ni eso les pareció. Sería Òscar quien más lloraría después. Fielmente termina la pesadilla y la oncena carioca, junto a su Director Técnico, el caído señor Scolari, salen en medio de una pita atronadora que no hizo más que aumentar el dolor. Fue lapidario lo dicho por Julio César después, intentando explicar lo ocurrido pero ni él mismo entendiendo las razones, controlando la voz, cuando al final sostiene que había sido preferible perder uno a cero, por su culpa, que aquello. Y lo decía alguien que sabe la leyenda del equipo maldito del Maracaná.

   Ahora bien, este fue realmente un desastre para Brasil, un país con tradición futbolística. Cualquiera puede perder, incluso por muchos goles, esas cosas pasan, pero lo malo fue la manera. Alemania parecía estar practicando con la selección de algún país perdido en el mapa, como Wara Maca, cerca de Puca Luca, o algo así, y no con una pentacampeona, una de las grandes favoritas. La Canarihna no parecía un equipo para esta competencia. No tenían nada qué mostrar, como selección dejaron mucho que desear, no hubo garra ni tesón, faltaba el hombre que se inventara algo para romper las líneas teutonas y marcara un gol. No estaba Neymar. No pudo jugar el hombre por la lesión, y el resultado fue el mismo de Uruguay sin Luis Suarez, no pasaron de allí. Tal vez con un capitán cerrando pasos, manteniendo las marcas, organizando una contraofensiva, así no se llegara a ganar, el desastre no hubiera sido tan grande, pero también faltó Thiago Silva. Aunque sería mezquino decir que el resultado se debió a eso, Alemania estuvo gigantesca.

   Brasil llegó a ese juego sin nada, con la esperanza de lanzar pelotazos y sorprender; al mantenerse Alemania, logrando coordinar pases, controlando balones y subiendo como bloque, los sudamericanos ya no pudieron hacer nada. Y fue menos que eso, perdieron espantosamente, fue ridículo, humillante, ofensivo; es como ese diario caraqueño del que cité algo, EL PROPIO, que tituló ese día: PASAN COLETO CON BRASIL. Porque eso fue lo que ocurrió, esta debe ser la peor humillación que puedan haber recibido nunca. Las pitas a Fred, los “ole” que lanzaba el público carioca, al final, cuando Alemania atacaba, todo es indicativo del calvario que esta generación padeció y que todavía deberá pagar. Y ellos lo saben. Me gustó ver brasileños, caras serias, pocos en número, aplaudiendo a Miroslav Klose por su marca, también a los alemanes cuando terminó el juego. La gente actúa así, dolida, sentida, frustrada, herida, pero como adultos. Quemando carros no, ni siquiera porque “hay una crisis”, no si de manera ligera y frívola lo olvidaron mientras ganaba, mal que bien, la oncena de casa.

   Para ser sinceros, me sentí culpable por sentirme alegre. No le iba a Brasil como no fuera como esperanza de Sudamérica, la idea de que después de tan buenos equipos, más completos que los europeos y africanos (exceptuando a Alemania y Holanda, que clasificaron), la Copa quedara en el viejo continente es insoportable. Pero no les iba de corazón. Cuando recibí un mensaje: “alemanes inútiles, no pudieron conservar el cero”, entendí que otros lo sentían igual. Lo de “la trampa sale”, también se dejó escuchar, así como que todo era culpa de las mafias que subieron un equipo malo y ahora los pobres muchachos caían con todo su peso. Me gustó uno que dijo “a Alemania le habría costado una bola y parte de la otra hacerle eso a Costa Rica”. Salir a las calles de Caracas fue comprobar que todo el mundo vio el juego, todos estábamos en sorprendido shock, y que no muchos lo sentían. Se entiende que pasara en Colombia, tienen una cuenta pendiente, pero no es tan claro aquí para muchos.

   Me tocó escuchar a un joven, por la radio, decir que no lo entendería, que seguramente todos se iban con el ganador. Me parece una manera simplista de ver la vida, aunque no creo que se entienda bien para alguien que no sea de Venezuela, una tierra que cuando Brasil se coronó en el Mundial de Estados Unidos salió en caravanas y celebraciones hasta la madrugada, y hasta los brasileños nos lo criticaron en lugar de maravillarles que todo un país extranjero fuera fans de su selección. Pero esto no fue sorpresivo para quiénes miraban, cuando el Brasil-Colombia, ya se notaba esa polarización dentro del país, ligábamos a los neogranadinos, cosa extraña ya que son nuestros rivales naturales. La verdad es que el sistema político brasileño nos llevó a odiarles, a todos, el día miércoles, muchos lo comentaban con satisfacción por la radio, que ahora Dilma Rousseff debía estar llorando, pero no por las bombas lacrimógenas que le vende al régimen venezolano para atacar a la gente en las calles mientras ella evita que el asunto Venezuela se discuta en ningún organismo internacional, haciéndose cómplice de perseguidos, encarcelados, torturados y asesinados. La gente que no es de aquí, y lee algo de esto, se sorprende y cree que exagero, pero no, durante estos quince años se nos sometió a un lavado cerebral de odio, el difunto Hugo Chávez, Lula, Bachelet, Mujica, Evo, todos nos llevaron a esto. Por ello buena parte de la gente se reía de la desgracia brasileña.

   A quienes todavía les tocó ver, al otro día, que su rival histórico, Argentina, se imponía a Holanda pasando a la gran final. ¡Qué agua tan fría!

ARGENTINA DERROTA A HOLANDA

   La verdad es que escuchando a los narradores y comentaristas hablar del juego, me preguntaba si no me estaría perdiendo de algo; más que un emocionante duelo de habilidades igualadas, de estrategias y de ajedrez, todo me pareció de un fastidioso increíble. Ninguna de las dos oncenas pareció dispuesto a ir a buscar la pelea en los primeros noventa minutos, durante los cuales uno salía a buscar algo, comer o ir por café, y encontraba el juego exactamente igual. Holanda no parecía ella. El alargue fue mejor, hubo tres o cuatro ataques a porterías, pero nada MASCHERANO - ROBBENmás. Hay que reconocer lo bueno que es el holandés Robben, el cual corría, se metía, luchaba contra tres y salía victorioso, exactamente igual que Lionel Messi, pero ninguno pudo concretar nada. Parecían señoritas guardándose para mejores momentos. Se llegó a los penaltis y ganó uno de los dos. ¿Qué creo?, pudo ser cualquiera, pero el arquero argentino fue un poco mejor.

MASCHERANO

   Para mí, modesto observador del juego, el gran héroe, a quien debieran recibir con un desfile si todo dependiera de este juego, fue el señor Javier Mascherano, quien impidió la eliminación de la Albiceleste cerrándole totalmente el paso al temible Robben en una carrera que ya sonaba a gol, más como un acto individual que como una jugada defensiva de grupo. Y aquí entro en lo más subjetivo, como lo es cuando habla un profano: no me gusta para nada esta Argentina. Claro que eso no evita que gane y eso se reconoce.

LIONEL MESSI   La selección sufre del mismo mal que Portugal, Uruguay y Brasil, todo gira sobre un solo hombre; aunque imagino que no faltará quien grite que no, que está fulano y mengano, pero eso no se refleja en los juegos para quienes no somos fanáticos de la selección (aunque si en los resultados, van cojeando pero pasan). Los partidos de la Argentina han sido increíblemente largos, improductivos, pendientes de un balón quieto para el señor Messi o alguna que otra AGUEROllegada sorpresiva, después de cien minutos cando ya todos están agotados y surge alguna individualidad. El señor Agüero, y aún Ángel Di María, no han resaltado lo que se esperaba. De hecho hay una informidad de medianía que desespera, y ahora que el señor Messi no encuentra el arco, eso puede resultar problemático cuando tengan que enfrentar a una selección como la alemana. Claro, que estos le ganaran feo a Portugal y luego volvieran puré a los brasileños no significa que jueguen bien el próximo encuentro, hay que recordar que en el Mundial pasado, después de aplastar a la Argentina de Maradona en aquel combate que terminó cuatro a cero, fue eliminada fácilmente por España. Pero el punto es que nada garantiza queDI MARIA con lo que tiene ahora, Argentina pueda cerrar su arco hasta que Messi logre alguna genialidad o los teutones se agoten y se descuiden. Si apostara, que no lo hago porque siempre pierdo, mi primera opción no sería Argentina, aunque…

   Le voy a ello, espero que ganen, de verdad, porque son los únicos latinoamericanos que quedan, sólo por eso. En Venezuela, y no sé sí en otros lugares por la misma razón, cuesta apoyarles, no son personas que se preocupen por ser simpáticos o agradables, y parecen sentirse bien con ello. No es una crítica al país o al gentilicio, es como decir que la gente de San Cristóbal, en Venezuela, habla más bonito que los merideños (aunque estos se molestan igual cuando uno lo señala). Por cierto, que no creo que a nadie sorprenda que dentro de la misma Latinoamérica muchos no la apoyen; sumándose a la actitud de los pibes, hay que entender que futbolísticamente hablando, Brasil, Uruguay y Chile deben verla como la siempre temida y odiaba Argentina a la que hay que derrotar en los torneos internos, que cuesta un mundo y casi siempre vencen. Lo de Brasil es cumbre, después del papelón que hicieron frente a Alemania, ver pasar a Argentina no debió ser bonito, y que se coronen campeones, en su propia plaza, debe ser sencillamente insoportable como posibilidad.

DOLOR EN BRASIL 7

   Tiene razón el señor Ricky Martin en su canción, es este un juego cruel. Ver los rostros desesperados y angustiados del público siempre es fuerte, pero creo que lo que más me ha impresionado es este corto video, del juego donde Brasil eliminó a Chile.

    Los rostros y gestos indican lo terriblemente importante que es para todo el mundo, pero la niña esperando el cobro del último penalti, cerrando sus ojos, incapaz de soportar el mirarlo, llevándose las manitas al corazón y como pidiéndole algo a la vida, es tan conmovedor como desgarrador es verla llorar después, tan abatida, vaciada de pronto de toda ilusión y consuelo. Era casi posible ver el momento exacto cuando se le rompe el corazón. Recuerdo que en un comentario, alguien pedía que le dieran un abrazo. Dudé en subirlo, pero, y con esto me refiero también a lo que ocurrió en Brasil después de la derrota (quemar autos, agredir a otros fanáticos), también lo que se dice de la selección y sus jugadores, a quienes se condena de manera terrible, esto es sólo un juego, señores. Uno de gloria y honor, cito la canción de nuevo, pero sólo eso. Esa niña, con el favor de Dios, crecerá así como es, tierna, hermosa e inteligente, una triunfadora en la vida, y mirando hacia atrás reirá de ese momento, uno de los pocos malos que le tocó en lo que espero sólo sean cosas buenas en su futuro. La vida sigue, queda el sabor amargo de lo bien que se hizo pero que no resultó, muchos regresaron con las maletas vacías de aquellos sueños que llevaron al partir de sus casa, Corea, Japón, Argelia, la increíble Costa Rica, pero valió la pena; Chile demostró que debe tenérsele en cuenta, como México y Colombia. Están entre los grandes. Ya será la próxima vez.

   Veremos qué ocurre este fin de semana.

COMIENZA LA COPA AMERICA

Julio César.

NOTA: Pensaba subir esto anoche, pero no había electricidad. Lo intenté esta mañana y se cayó el internet. Cosas de revoluciones de izquierda.

LA COPA EMPAÑADA, CAE COLOMBIA, SE VA COSTA RICA

julio 6, 2014

ARGENTINA Y BRASIL, LO MALO DEL FINAL

EL BRASIL - COLOMBIA

   Campeones todos.

   En lo personal, desde el viernes, me siento defraudado, o no sé si es decepcionado. Es algo que me disgusta de una manera que no llega a ser enojo, pero molesta. Para mí, un sujeto cualquiera que escribe mucho de todo sin saber nada, la Copa quedó empañada en el juego Brasil-Colombia. No tanto por la eliminación de esta última, que aunque no deseada, en un juego, era probable; ni siquiera por ciertos matices infames del arbitraje (eso sí, mucho de ello priva en mi malestar), o el juego sucio que un hasta ese momento señor, Julio César, cometió a los pies de su arco. Lo sé, parece tremendista esto último, pero tiene que ver. Todo ello, como sostengo, contribuyó al malestar, pero lo que deja un mal sabor en esta copa es la falta que saca a Neymar del torneo. No porque sea Neymar y se pierda los juegos, es por la manera en la que ocurrió.

   Repito, no soy experto en nada, menos en reglas y jugadas, sólo puedo guiarme por lo que veo, y cuando aquel jugador colombiano, Camilo Zúñiga, se le fue encima, golpeándole de lleno con la rodilla sobre la columna, por atrás, ni por un segundo me pareció un error defensivo o una equivocación; a mi manera de ver fue una deplorable acción perpetrada con premeditación y alevosía destinada, como ocurrió, a lesionar al jugador brasileño. Se alzó en todo su tamaño como si fuera a disputar un balón aéreo, cuando era visible que Neymar no saltó porque la esférica venía hacia su torso, y a menos que el colombiano pretendiera saltarle de lleno, aterrizando al frente y parar el balón con su cuerpo y llevárselo, fue una premeditada falta para sacar del juego al astro brasileño.

   Él podrá decir lo que quiera, justificarse como le dé la gana, habrá quienes querrán creerles, que necesitarán creerle, que le disculparan y hasta defenderán (¿acaso un Presidente de la República por ahí, olvidando la dignidad del país que representa, no insultó de la manera más obscena a la FIFA tachándoles de vagabundos que trucaban videos, justo cuando el propio infractor pedía perdón por lo que hizo y juraba nunca más repetirlo?; y todavía dicen que la marihuana no hace daño), pero los videos quedan ahí. Neymar caído, revolcándose de dolor mientras le sacan en camilla, fue una puñalada infame que los fanáticos de este juego mundial no merecíamos. Anoche, escuchando que posiblemente habría fractura, que esperemos sea de alguna espina o cóndilo, no la vertebra en sí, la competencia había perdido parte de su sabor. Pero, y no disculpo a nadie, el problema fue anterior, un pésimo arbitraje a manos, o pitos, de un español, terminó en eso.

   Fue doloroso ver caer a los paisas, por jóvenes, por alegres, por vecinos a quienes una vez llamábamos hermanos; Venezuela se había parcializado, cosa rara en un país donde tantos apuestan por Brasil (afecto que ha ido muriendo de a poco), la mitad ligaba por los colombianos; queríamos verles pasar, dejando fuera a la anfitriona (lo que siempre divierte, y todos lo saben), porque siempre esperamos que el grupito de los Grandes se ensanche, como terminará ocurriendo cuando Chile, México y la misma Colombia deban ser tomados en cuenta en todo el mundo como referencias sudamericanas. Pero, casi exclusivamente fue responsabilidad suya la derrota, Colombia no jugó bien. El primer tiempo fue fatal, cuando reaccionan para la segunda mitad, desesperados, lazándose con todo, se encontraron con que una Brasil realmente asustada (se les notaba la angustia), se cerraba a cal y canto, aún jugando de manera violenta. Juego sucio que no fue penalizado debidamente por el árbitro español, Carlos Velasco Carballo, quien dejó hacer y dejó pasar muchas irregularidades, molestando a los que se sentían atacados y diciéndoles a otros que permitiría esas acciones. La excusa de que se guardó tarjetas para no perjudicar otros partidos, no puede tomarse como tal. Su deber era arbitrar este juego, este, no sacar cuentas por las selecciones o la FIFA, si es que realmente le dan indicaciones. Julio César, por ejemplo, debió ser expulsado después de la jugada frente a su arco, pasara lo que pasara, porque él no estaba allí para ser relacionista público, se esperaba fuera el juez ciego a toda tendencia, que sentenciaba sin mirar partes o intereses, porque cuando no es así no hay justicia ni se es justo. Su actuación, en buena medida, pudo ser la responsable del juego violento que terminó con un Neymar atacado por la espalda y ahora convaleciente en una clínica. El arbitraje fue fatal.

   ¿La jugada y el penalti contra Julio César? El cobro de la falta fue justa, que se le dejara continuar en la cancha, no. Se vio claramente que no buscaba la pelota sino derribar y lesionar al jugador colombiano. ¿Que debía defender como fuera su guardería? No, eso no es argumento; el día que se diga que para impedir un gol el arquero puede fracturar a alguien, costándole tal vez hasta la carrera al caído, en ese momento el futbol deberá desaparecer, o jugarse bajo otro nombre, con oncenas llenas de garrotes y cuchillos, pero ya no será futbol. ¿Qué otros han cometido faltas en momentos parecidos? Siempre recuerdo a Luis Suarez sacando un gol con la mano, pero eso fue meter la mano y sacar una pelota, aquí Julio César fue con los dos pies buscando los tobillos de su oponente, golpeando en dos tiempos. Fue vergonzoso en un señor arquero que hasta ese momento había demostrado calidad, como jugador y persona. Fue parte de lo que desencantó ayer, aunque podría atribulase al temor que los colombianos les metieron en el cuerpo.

   Sacando ese clavo, no culpo al árbitro ni a la FIFA por la derrota colombiana; repito, durante casi sesenta minutos no fueron ellos, no jugaron bien, y sabían que se enfrentaban a una de las grandes del mundo. Brasil, por ser Brasil, ya es de cuidado. Posición que el país carioca ha merecido a pulso, no fue que cuando el futbol comenzaba se dijo “vamos a darles a esos mulatos un puesto preferente para que no digan nada”; no, se lo han ganado. Cualquiera que vaya contra Brasil, igual que contra la Argentina, debe partir del hecho de que son Brasil y Argentina, ya llevan esos “puntos a favor” antes del pitazo inicial; y eso ya pesa hasta sicológicamente. Son gente con mañas, trucos y efectos, los han desarrollado durante décadas de competir y ganar, de caer luchando, con rabia y llanto, y de hacer sudar tinta y brotar lágrimas a tantos otros en tantas partes. Y tal vez eso pesó más de la cuenta en el ánimo de mi Colombia amiga.

   ¿Algo notable de ayer y que me conmovió? La tristeza de la selección colombiana, no podían con ella. James Rodríguez lo sintió bastante, y no es para menos, fuera de lo muy joven que es, realmente ante ellos se abrían las puertas del cielo del futbol; el sueño de regresar a Colombia llevando la Copa en sus manos, siendo aclamados por un país feliz, se desvaneció en una cruel tarde, en menos de dos horas, tiempo que muchos perdemos decidiendo si salimos a comprar pan o no. Su llanto fue sentido, hasta inocente, todavía es un chico y debió sentir que les habían fallado a todos, cosa que no es cierta. Me gustó que David Luiz se acercara y le consolara, de un ganador a otro, porque los dos lo son; también quedó bien que David Luiz, posando para la foto, usará su camisa. Animo, James, ahora es que hay tiempo y vida para ti.

   Ah, Costa Rica de mis tormentos. Toparon con Holanda, la terrible naranja mecánica… y ni así pudieron arrollarles. En un comentario anterior cometí la ligereza de sostener que Costa Rica pasaría por encima de Grecia, la cual llegaba a los octavos casi que de suerte; pero los helenos le echaron un mundo, se dieron con todo, jóvenes y maduros, y presentaron la gran batalla. Costa Rica, que debió jugar hasta un alargue desembocado en penales, careció de un hombre en la cancha durante sesenta minutos, y no fueron batidos, eso, con su pase en la ronda regular, aclaraba definitivamente que no llegaron por suerte. Son buenos. En ese juego, los penaltis y el sensacional guardameta, Keylor Navas, lograron el resto. Y eso que los ticos dejaron algo que desear en el segundo tiempo, el gol les predispuso a retraerse, como México frente a Holanda, a aguantar, defendiéndose en todo momento, dejando su arco prácticamente a tiro de piedra de los griegos que terminaron vulnerándolos.

COSTA RICA CAE FRENTE A HOLANDA

   Ayer, sábado, imaginé que realmente Holanda daría cuentas fácilmente de ellos, pero no, se plantaron y por más que los naranjas lucharon y lo intentaron, no pudieron vulnerar el arco de Keylor Navas. No sé si serían ideas mías, pero para el segundo tiempo parecía que Costa Rica jugaba al alargue, depositando su fe en los penaltis, y en Keylor, pero hoy la suerte no les acompañó. Se van, y por más serenos que se veían, la procesión debió ir por dentro, recuerdo a su público llorando el triunfo frente a los griegos, imagino el dolor en ese momento. Pero deben sentirse orgullosos, llegaron lejísimo y no por suerte, vencieron y jugaron de tú a tú con Uruguay, Inglaterra e Italia, a Holanda le costó derrotarles. Mientras tantas viejas y tradicionales selecciones ganadoras anteriormente lamian sus derrotas en casa, habiendo subiendo tan alto que selecciones de países como el mío ni siquiera pueden distinguirles, ellos entraron a los cuartos de final por la gran puerta. Y cayeron, si, pero luchando a su manera, apelando a sus fuerzas y sobreponiéndose a sus debilidades, cada hombre corriendo contra el agotamiento, tapando a esos diablos naranja, entregándose con todo. Un aplauso, amigos ticos.

   Ahora queda Holanda en el camino de Argentina, ¿qué pasará? Me repito, les temo.

   Por cierto, me hizo reír mucho esto, un video denunciando los disturbios en suiza después de la derrota.

ALGO DESENTONA AL FINAL DE LA COPA

Julio César.

NOTA: Disfruten los videos, dicen que la FIFA no los permite mucho tiempo por ahí.

NEYMAR Y JAMES RODRIGUEZ, EL FUTURO CERCANO

junio 29, 2014

ARGENTINA Y BRASIL, LO MALO DEL FINAL

FIFA BRASIL 2014

   ¿Podría comenzar los octavos de final de manera más dramática?

BRASIL CELEBRA DERROTAR A CHILE

   Brasil, la gran favorita de siempre, en su casa, enfrentando la presión de ser sede, además de todos los otros problemas que el gobierno brasileño presenta y repercute en el evento, se enfrentaba a una oncena aguerrida, la chilena, la cual sólo había caído ante los holandeses que ROBBENparecen unos diablos (dígame ese Arjen Robben). Las dos selecciones batallaron duro, fuerte; comenzaron ganando los brasileños, la fiesta se prendía, empataron los chilenos y el ambiente se caldeó. El juego fue de resistencia, de tú a tú, dentro de los brasileños todos buscando a Neymar, este corriendo arriba, bajando, robando pelotas en el centro, NEYMAR, BRASIL 2014pero algo limitado en sus llegadas al arco, el cual no quiso nada con él hoy. Estaban increíblemente parejos, y belicosos entre ellos, contrastando con lo sonreídos que se veían antes del inicio. Pasaron los noventa minutos con sus alargues, y hay que decir que los jugadores, de lado y lado, se dejaban caer más, los calambres aparecieron, y todavía estaba la tortura mental del alargue.

   Treinta largos minutos durante los cuales me pareció que Brasil buscaba salir de eso, de esa pesadilla, de terminarla de una vez, y que los chilenos apostaban un tanto a los penales. Repito, me pareció. Cuando se acabó el alargue muchos parecían que apenas les sostenían las piernas. Confieso que no soy gran aficionado de esta forma de decretar al ganador, me parece que siempre eliminan al que jugó mejor pero la suerte frente a los palos no le acompañó, o al que le voy. No envidié para nada la tarea del primer brasileño que pateó, qué responsabilidad, ser el primero en enfrentar al rival, comenzar bien o mal. Pero no, fue un tiro excelente. Y falla un chileno, eso fue doloroso. El arquero carioca,JULIO CESAR DE BRASIL Julio César (¿cómo no iba a ser bueno con ese nombre de triunfador?), realizó dos increíbles atrapadas, y una fue esa. Qué fallara el segundo chileno, depuse del segundo gol marcado por Brasil, y de la pierna de Alexis Sánchez, ALEXIS SANCHEZnada más y nada manos, fue increíble. Julio César era el ídolo, él había clasificado a Brasil para los cuartos… Pero no, un jugador recién metido a la cancha, la bota por un costado, y Hulk, un sujeto que se ve potente, la lanza por el centro a manos del arquero chileno. No entiendo cómo Luiz Felipe Scolari no se murió, yo estaba a punto.

   Así llegó Neymar, y les juro que pensé que fallaría, las estrellas, a veces, tienen mala suerte en esas lides. Pero no, fue certero. Todo descansaba en los pies del último chileno, quien la pegó en uno de los postes y la botó. Pobre de él. Después de eso llegó la alegría brasileña, el pesar chileno. Ver a esos hombres curtidos intentar ocultar el llanto de algo que creo que es más que desilusión, es pérdida, estuvieron cerca y no pudieron asirse a ello, fue emotivo. Brasil avanza… pero sin convencer. Chile se va, con hombría, jugaron duro y bien, pero, personalmente, no creo en ese análisis simplista de que Chile debe ver como un éxito ese resultado (la Vinotinto vive “aprendiendo” de las derrotas, ya sabemos mucho; no caigan en eso); fue justo porque casi fue azar, la lotería de los penales, pero no era Chile un rival inferior en juego a Brasil, ni siquiera en el papel; este no pudo doblegarles, como si hizo Holanda (repito, son unos diablos). Chile dio pelea y cayó, guapeando, pero hasta ahí, no eran ninguna cenicienta o unos recién llegados. Son un equipo fuerte que siempre causan dolores de cabezas a sus rivales. Mala suerte, estuvieron cerca. La próxima será. Tienen con qué.

COLOMBIA CELEBRA DERROTAR A URUGUAY

   Lo de Colombia y Uruguay fue intenso, y como el Brasil-Chile, a pesar de que disfrutamos de una verdadera batalla entre guerreros con méritos, nos quedó el mal sabor de boca de que Sudamérica perdió a dos de sus mejores selecciones. Fue malo que Chile se fuera, también Uruguay… pero lo de esta última no me sorprendió. En el trabajo, hay una señora que vende almuerzos, es colombiana, y todos estos días nos ha tenido verdes con sus comentarios, lleva la franela de la selección y un enorme sombrero tricolor con el nombre de Colombia, ¡con bombillitos! Se expone a que le den un carajazo por ahí (es chocantísima); la rivalidad Venezuela-Colombia es natural porque compartimos una larga frontera, y mientras el vecino país pasa siempre, nosotros nos quedamos, eso no gana simpatías. Como sea, mucha gente dentro de la oficina FALCAOno ligaba al triunfo de Colombia. Yo no. Si quería; Uruguay, su prensa, como la chilena, siempre ha sido desagradable con la oncena venezolana. Y eso tampoco genera aprecio. A los amigos les dije que era casi seguro que Colombia ganaría, no sólo porque cuenta con un equipo sólido que ha sabido engranarse, tanto que la ausencia de Falcao no ha sido determinante, como temíamos que sería, sino porque Uruguay llegó a los octavos de final sin su gran motor, Luis Suarez.

   No quiero ser ofensivo, y les recuerdo que son opiniones puramente personales de un profano, pero el Uruguay sin Luis Suarez, no puede. Se notó cando enfrentaron a Costa Rica, y esta les dio esa pela. Claro, puede ser porque Costa Rica estaba demasiado bien (no perdieron ni un Luis Suarez, Ajaxjuego), pero creo que mucho de ello tuvo que ver la ausencia en ese juego del señor Suarez. Cuando enfrentan a Inglaterra, suyos son los dos goles, contra Italia fue quien centró los balones. Cuando le sancionan por el mordida-gate, creo que todos sabíamos que el equipo, si no se había jodido (podían surgir individualidades e iniciativas), le costaría ganar. Y aquí reitero algo que ya expresé, creo que la FIFA perjudicó al Uruguay en el caso de Luis Suárez. Si la primera vez que mordió a alguien la sanción hubiera sido realmente dura y ejemplarizante, jamás habría reincidido, y menos a estas alturas cuando su país le necesitaba tanto. Lamentablemente el señor Suarez tiene algo de vedete de televisión, de Paris Hilton, cometiendo disparates terrible y luego casi llorando cuando la llevaban presa. Algo así pasó con el uruguayo. Sería una pena que terminara destruyéndose por insensato como lo hizo Maradona en los noventa, cuando comenzaba su vida de vicios y excesos y faltó alguien, un amigo, un pariente, que le detuviera o le llamara a la cordura. Acontece ahora con el señor Suarez, después de su actuación extraña, por decir lo menos, las voces que se alzan es de que no importa qué le esté ocurriendo, que juegue, si luego se quema es asunto suyo.

JAMES DE COLOMBIA   A pesar de esa ausencia, Uruguay jugó bien atrás, pero dos descuidos permitieran a la verdadera vedete del certamen, el joven James Rodríguez, clavarles esas dos barandillas que fielmente les sacaron del Mundial. Los uruguayos jugaron con todo, y en los últimos treinta minutos Colombia aflojó de manera lamentable, que bien pudo costarles caro, pero hoy los dioses estaban de su parte (Neymar, Robben, Messi no les perdonarían esas fallas garrafales). Entre los dos, ganó el mejor equipo, aunque por figuras parecía más sólido el cuadro uruguayo, no contaban con su Ronaldo, su Messi, Diego Forlán no parece estar en un buen momento y no pudieron rendir. Como Portugal y Argentina, dependen demasiado de sus estrellas.

NEYMAR

   De los juegos me agradaron esos dos muchachos, Neymar y James, se ven tan jóvenes y llenos de fervor; ¿imaginan hasta qué alturas pueden elevarse todavía? Uno ya brilla en Europa, para el otro se abren todos los cielos. Son buenos, tienen pasta de héroes, se han entregado y cuentan con la agilidad de la que ya parecen carecer las estrellas europeas de siempre. Y fuera de juventud parecen compartir humildad. Es grato ver cómo Neymar saluda a todo el mundo, como le derriban y se para cojeando pero dándole una palmada al que le atacó; dedicándose, después de cada juego, a saludar a sus oponentes.

JAMES RODRIGUEZ

   James Rodríguez, el colombiano, me dio una muy grata impresión cuando anota el segundo gol, una bola rápida que va por un lado del arco y un veloz Abel Aguilar la patea regresándola al cuadro, ¿buscaba a James, este la encontró solito?, logra empalmarla y gritar gol, pero sale señalando a Aguilar, como diciéndole “fuiste tú, fuiste tú”, reconociéndole la asistencia en su éxito. Sus declaraciones después, no tomando el protagonismo sino hablando de todo un equipo empujando y empujando, fue agradable. Y cierto. ¿Brasil-Colombia? Es difícil imaginar qué ocurrirá, repito, que sean sede o favoritos no forzosamente significa algo, la cosa es ¿aguantarán los colombianos sin desmejorar el juego, como hoy, en los últimos minutos? Si no pueden, Brasil les arrollará. Pero es de imaginar que ellos lo saben y corregirán.

   Lo de mañana es cumbre. Holanda-México, los manitos son mis favoritos, sumado ahora Costa Rica, pero el juego holandés es una cosa que da gusto ver. ¿Podrán contener a Robin van Persie y a Robben? Veremos. Y sin ser despectivo para con nadie, creo que Costa Rica no tendrá ningún problema en su encuentro con Grecia, oncena que, en lo personal, me parece que tuvo suerte. Mucha suerte. Ah, los holandeses, les temo por encima de alemanes y franceses.

   Por cierto, viendo las imágenes de las celebraciones, el amarillo como que trae suerte, ¿verdad?

LA COPA EMPAÑADA, CAE COLOMBIA, SE VA COSTA RICA

Julio César.

BRAVO POR AMERICA, ¡ARRIBA COSTA RICA!

junio 22, 2014

ARGENTINA Y BRASIL, LO MALO DEL FINAL

   Seguro les pareció una pesadilla.

   Qué bueno se está poniendo este Mundial Brasil 2014. Nada más hoy, en un juego desesperado y un tanto deslucido, la Argentina derrotaba casi en tiempo de descuento a la selección de Irán, que no solamente les cerró totalmente el paso de sus predios sino que, en el segundo tiempo, amenazaron seriamente la guardería sudamericana. Y si las cosas fueran por justicia, incluso creo que merecían ganar. Pero Lionel Messi, Messi, el gran Messi, pudo al final brindar esa alegría, y calma. Es la cuarta selección americana que se clasifica, junto a la Colombia de mis tormentos, la valerosa oncena costarricense y también los chilenos (siempre recuerdos sus calculados insultos contra nuestra oncena, así que…), faltándoles todavía un juego a cada una de ellas.

   De las cuatro clasificadas por este continente, la más apurada fue la argentina, una selección que era pitada y rechiflada por sus admiradores. Ocurrió también algo que los narradores comentaron varias veces, que el público brasileño aupaba a los iraníes. No tiene nada de raro, no es algo como una “traición”. También los cariocas sueñan con ganar la final, y para Brasil el gran rival es la Argentina, como para esta tiene que serlo el vecino de habla medio portuguesa. Es una realidad. Para quienes corren el peligro de encontrársela, más tarde en el camino, debe ser preferible que el poderoso rival, y su Messi, ya no esté. No hay que buscarle vuelta de hoja. Por cierto, ¿recuerdan alguna competencia internacional donde el pueblo argentino o el brasileño estén de acuerdo con la calidad mostrada por sus jugadores? Parece ser parte de los juegos “sentir” que no están cien por ciento al máximo. Hoy no fue la excepción.

   Lo de Colombia fue fiesta, y eso que el rival, Costa de Marfil, se lo puso difícil. Sus triunfos sobre Grecia y los africanos le valieron el pase a los octavos, aún sin enfrentar a Japón, un Japón que no parece ser un rival de cuidado para ellos, pero ya salieron de ese vaporón. Lo de Chile fue poder. A pesar del gol que les encajaron los australianos, les pasaron por encima, y luego les llegó la puntilla, les tocó ser los que liquidaran toda aspiración de España, sacándola del Mundial y obligándola a salir por la puerta chica después de venir como campeona del mundo (no ganaron, no empataron, no metieron un gol como no fuera la falta aquella, ni se llevan un punto, la rechifla de su afición fue terrible).

   A Chile le queda un encuentro contra Holanda que promete ser de antología, la Naranja Mecánica parece fortalecida, es el único invicto por Europa (ya están clasificados), visto el empate de hoy de Alemania con Ghana. Chile jugará con todo, pero esos holandeses parecen decididos a arruinarle la fiesta a cualquiera (el encuentro con España fue hasta cruel). Pero la gran sorpresa, el invitado inesperado por su protagonismo en la película es la oncena del país centroamericano, Costa Rica. La Costa Rica que nos hace evocar los noventa, cuando de la mano de Luis Gabelo Conejo soñábamos, aquí en Venezuela, que podrían traerse la Copa del suelo europeo. ¡Cómo les ligábamos!

   Se estrenan en un juego donde todos pensábamos, para ser sinceros, que el poderoso Uruguay, con su Luis Suarez, les pasaría por encima; pero no, les clavaron un doloroso tres a uno. No jugó Suarez, y Costa Rica, viniendo de atrás, logra ese resultado apabullante, obligando a los uruguayos a ir con todo contra los azurros si querían sobrevivir. Se podría decir, y casi como un insulto a los ticos, que pudieron tener suerte en ese encuentro, que no estaba Suarez, y que en el siguiente, con la increíblemente cohesionada y eficiente Italia, se les derrotaría. Fue tan bueno el juego Italia-Inglaterra, que se esperaba un triunfo europeo. Ah, pero los ticos dijeron que jugarían sin complejos, echándose hacia adelante, enfrentando al rival en todos los puntos, y lo hicieron; maniataron a los europeos, casi como los iraníes hicieron hoy con Argentina, y les clavaron ese gol que valió oro puro (y si en Colombia la celebración fue grande, imagino que en Costa Rica no se quedaron atrás).

   Así, una de las oncenas del viejo mundo que mejor se perfilaba, caía ante la selección centroamericana, demostrándonos que la cosa no fue suerte. Y aquí deseo tocar un punto que despertó muchas ronchas, por los menos en Venezuela, donde bebimos y disfrutamos ese triunfo; a muchos de los jugadores centroamericanos les obligaron a realizarse pruebas anti doping, cuando lo tradicional son tres jugadores al azar. No creo que deba verse como un insulto, aunque lo es, pero cuando una oncena que no gana copas ni torneos, cuyos clubes no compiten exitosamente de manera internacional se mueve con la energía que los ticos presentaron, dudas caben. Las despejarán y saldrán todavía mucho mejor. Por cierto, no sabía que en el futbol se hacían esos controles, me parece bien.

   Así tenemos que Costa Rica, en un grupo (el llamado de la muerte) donde figuraban tres campeones mundiales, es la primera y hasta ahora única clasificada, con Inglaterra haciendo sus maletas para irse a casa, y donde el Uruguay tendrá que poner todo en el asador para fregar a Italia y pasar a la siguiente ronda. Uruguay tiene que ponerle, parece que todo el equipo descansa sobre los hombros de Luis Suarez y eso siempre es peligroso.

   En este punto me parece hora de señalar algo que incumbe a Inglaterra y la misma Italia; son grandes selecciones, jugando entre ellos se ven parejos, pero cuando les tocó ir contra equipos latinoamericanos, más jóvenes, no pudieron con el trote. Rooney y Gerrard en Inglaterra, Pirlo y Fuffon en Italia, se ven lentos en los pasos y los reflejos. Con talento, sobre todo con pelotas detenidas, pero ya no parecen poder seguir el ritmo de cancha a cancha. Tal vez sea hora de un cambio generacional, en lo tocante a sus selecciones; repito, aún Alemania se vio contenida por Ghana. Holanda misma viene con muchos primerizos, y junto a sus estrellas, les ha ido bien. España es un caso aparte, los errores defensivos frente a su portería de Iker Casillas, por hablar solamente del que consideramos uno de los mejores arqueros del mundo, como la lentitud de manera generalizada del resto, puede estar hablando del cansancio de una gente que pasa todo el año jugando campeonato tras campeonato; tal vez como selección debieron aligerarse un poco de tantas estrellas agotadas.

   ¿Lo notable hasta ahora? Que mientras Costa Rica ya clasificó, Brasil todavía está en posición incierta, al igual que México, a pesar de contar cada uno con un triunfo y el empate. Por cierto, ¡qué duelo! Neymar se dio con todo, pero el arquero mexicano, Guillermo Ochoa, fue una muralla contra la que se estrellaron todas las ilusiones. Parecía el Hombre Araña. Ecuador anda por ahí, después de un mal arranque, pataleando. Lamentablemente Honduras ya no tiene chance, una pena. Queda por ver cómo le va a Estados Unidos, y espero, de corazón, que ganen, aunque lo siento por los portugueses, sus próximos rivales (el único juego que me llama la atención para mañana). Pobre Ronaldo, ese equipo no quiere dar para más.

NEYMAR Y JAMES RODRIGUEZ, EL FUTURO CERCANO

Julio César.

EL BRASIL-CROACIA, CUATRO GOLES CARICOA

junio 13, 2014

ARGENTINA Y BRASIL, LO MALO DEL FINAL

NEYMAR, BRASIL 2014

   Imagino que todos vieron el juego.

   El inicio del Mundial Brasil 2014 no pudo tener un juego más intenso, especialmente los últimos veinte minutos. Y qué rabia. No era el resultado que esperaba. Los anfitriones, Brasil, ganaron, y, la verdad sea dicha, dos de los tres goles, fueron una belleza, aunque el juego en su conjunto no parecía bien hilado.

   Comenzó con Brasil llegando a la portería croata, parecía que fácil, amenazando y acosando, y en un contra golpe sorpresivo, los europeos llegaron por un costado y en un peleado centro, Marcelo, brasileño y madrilista, inadvertidamente metió la pierna y anotó el primer gol rival. ¡Un autogol! Reí, aunque con algo de incomodidad, son tan injustas esas anotaciones (siempre recuerdo el triste caso de Andrés Escobar). Eso espoleó a los brasileños y aquí estuvo lo primero que me molestó, los croatas eran grandes y fornidos físicamente, llegaban rápidamente de su cancha a la opuesta, pero parecían incapaces de dar dos toques sin perder el balón. Había momentos cuando lanzaban bolones por donde fuera, desordenadamente, porque ya no sólo no lograban controlar la esférica, sino arrebatárselas a los brasileños.

   Fuera de fuerza, de tú a tú, no parecían poder jugar con los pies. Además, después del temprano gol, parecían decididos únicamente a protegerse tras sus líneas, aunque esporádicamente se arrojaban, pero sin real determinación. Creo que allí me decepcioné un tanto, esperando que llegara la igualada, la cual llega de una jugada increíble de Neymar, ese flaco que está llamado a ser una de las grandes estrellas brasileñas del Mundial. El muchacho se metió, esquivó y como sin pensarlo, la pateó desde lejos y fue un gran gol. Eso me gustó. Por una parte eso ponía emoción, se igualaban y había que pelear, y por el otro, Neymar rompía ese maleficio que parece pesar sobre los grandes que juegan en Europa y luego no se acoplan a las selecciones. La gente, de buena fe, nunca queda contenta con Messi, Rodando, Falcao, o Neymar hasta ahora. Los que tienen mala leche alegan que allá juegan bien por la plata. Todos ellos necesitan anotar y salvar la imagen, y Neymar lo hizo justo en el primer partido. Pero mientras Brasil parecía disidido a ganar, Croacia parecía no ver tan malo un empate; fueron excesivamente conservadores.

BRASIL CROACIA FAKE

   Es cuando ocurre una polémica jugada donde se decreta un penalty a favor de Brasil, que ni los argentinos de DIREC-TV vieron. Neymar cobró y lo celebró, la presión de ser el mejor jugador de quien se espera que anote, se había roto (se le vio mucho mejor con la selección que con el Barcelona); pero quedó ese mal sabor de boca. Esa falta que otros no veían. En seguida comenzaron los comentarios: la siniestra mano de la FIFA se ponía en acción. Uno casi puede imaginar lo que se dirá del árbitro asiático.

   Desde ese momento Croacia se cerró y jugó duro, unos y otros atacaban pero sin dañarse, aunque por momentos parecía que los europeos lo ponía todo en el asador para lograr el empate. Intentar hacer por necesidad lo que no hicieron por estrategia, les resultó fatal; faltando poco para acabar, Óscar, en un despeje largo, casi todos los croatas en líneas brasileñas, la baja en buena zona y logra batir a un defensa y al arquero. Tres a uno, y las gradas se vinieron abajo, aunque creo que en esa cancha nadie lo celebró tanto como Marcelo, el autor del autogol. El tres a uno era demasiado, fue tardía la reacción croata. Se dieron con todo pero ya no tenían tiempo. Siempre recuerdo a Lázaro Candal parafraseando algo sentenciado por Napoleón Bonaparte: las oncenas que se atrincheran tras sus líneas protegiendo un gol, pierden.

   ¿No es lamentable que un Presidente de la República no pueda ni decir unas palabras en la inauguración de un evento de esta envergadura? Dilma Rousseff no se arriesgó a una megapita transmitida en vivo y en directo a todas las naciones, así es difícil mantener la imagen de grandes líderes mundiales amados por sus pueblos; aunque celebró bastante la victoria. Fue algo lindo verla saltar y aplaudir.

   Comenzó bien Brasil, fue un gran juego para una inauguración, muy peleado y emocionante, no se trataron con delicadezas, Neymar mismo sale con una tarjeta amarilla; pero vamos a ver…

BRAVO POR AMERICA, ¡ARRIBA COSTA RICA!

Julio César.

NOTA: La imagen sobre el árbitro, no es mía, pero es graciosa.

EL MUNDIAL YA ESTÁ AQUÍ… Y JEN-LO DESENTONA

junio 11, 2014

ARGENTINA Y BRASIL, LO MALO DEL FINAL

LAS CARAS DEL MUNDIAL BRASIL 2014

   Los sospechosos de siempre. ¿Brillarán o se hundirán?

   Es cosa de días, pero a los fans nos parecen sólo horas. La llegada del Mundial remueve algo dentro de nosotros, así no seamos, técnicamente, amantes de los deportes. A mí me pasa, este apasionamiento, únicamente con Los Navegantes del Magallanes, no soy seguidor del básquet, ni aquí ni el de los Estados Unidos, no me llama la atención las Grandes Ligas más allá de cómo le va a los venezolanos; no me gustan los carros, las motos o el golf. ¿Gimnasia, natación o ciclismo?, sólo como parte de las Olimpiadas, del resto nada que ver. Ni siquiera el futbol llano, aunque me agrada el Real Madrid, afición que me viene de los días de Figo, Zidane y Raúl. Pero el Mundial es totalmente distinto, es el verdadero encuentro de las naciones, que más bien es una guerra entre países, regiones y hasta continentes. Nadie quiere una confrontación bélica, aunque algo primitivo se agita cuando nos jurungan el nacionalismo, así que es preferible ver las “batallas” sobre las canchas.

   A México voy, de Costa Rica espero mucho, ojalá le vaya bien a Honduras, el pequeño país hermano en Centroamérica. ¿Los demás?, lo siento, me afecta las simpatías de muchos con mis enemigos (el nacionalismo, ¿recuerdan?). Por ello, en días como estos, hay una llamada que nos obliga a sentarnos frente al televisor y gritar, gritar mucho, sobresaltarnos, desesperarnos, emocionarnos, desear que el maldito juego termine de una vez. Me ha pasado estos días en la oficina, viendo por el canal 111, de DIREC-TV, los mejores juegos del Mundial pasado, Sudáfrica 2010, el Alemania-Argentina, el Brasil-Holanda, el Paraguay-España. Cómo sufrí con ese, antes y ahora, porque volví a emocionarme. Pobre Paraguay, pero allá estuvieron, aquí estarán otra vez, buscando la revancha. ¿Quién no disfruta por ratos de las inauguraciones, ese instante cuando todos saludan y cabe esperar que ocurra cualquier cosa, cada jugador soñando con la gloria, con alzar la Copa y llevarla a su tierra, siendo recibido con júbilo en las calles?

   Sin embargo, en este encuentro, me parece que Jennifer López, la curvilínea artista, está a punto de meter la pata. Según todas las noticias, no podrá presentarse en la inauguración, entonando el tema oficial, ¡que ella canta!, por “compromisos”. ¿Qué compromisos puede tener, previos, cuando canta el tema oficial del Mundial? La cosa es que parece estar algo afectada porque a los brasileños no les gustó la canción. A esta gente de habla portuguesa (o algo parecido), no le sentó bien ese grupo de artistas que cantaban en español e inglés, imitando el tumbao carioca. Y la verdad es que el tema no es bonito, lo cual debe ser la verdadera razón de la poca aceptación, porque no creo que sea algo de nacionalismo brasileño; en estos eventos, tal cosa, de manera curiosa, parece sobrar.

   Y lo sabemos porque cuando Ricky Martin cantó su Copa de la Vida, en Francia 98, prácticamente en español, a todo el mundo le gustó; hasta a mí que no tengo una gran opinión sobre sus dotes como cantante (es uno de los tres temas buenos que tiene en toda su vida artística). El hombre es mejor moviéndose sobre el escenario, pero ese tema, la letra, lograba llevarnos a una cancha, a un salón de estudios, a una oficina, a cualquier lugar donde debiera darse la batalla de levantarse y recomenzar. Este no es el mejor video, no encontré otro con imágenes de los juegos. Pero el tema, lo vale.

   Igual Shakira, siendo colombiana, fue a Sudáfrica en el 2010 y conquistó el mundo, comenzando por el continente negro. No se puede negar que verla en escena con toda esa gente, durante la inauguración, fue sencillamente impresionante. Supo captar la esencia de los tambores.

   Incluso su canción no oficial, este año, también ha gustado, así que la cosa con el tema oficial tiene que ver es con Jennifer López y sus acompañantes. Pero muy mal quedará la bella dama si no se presenta.

   Croacia y Brasil. La cosa no estará fácil, la presión sobre los anfitriones será terrible. Ya me imagino a la señora Rousseff, sentada en su podio, con la garganta cerrada y el corazón en un puño, diciéndose: “Ojalá no se les vaya a ocurrir perder”. Aunque hay que recordar que no existe enemigo pequeño en estas arenas, ahí está aquel Mundial, Italia 90, donde Argentina partía favorita en la inauguración y Camerún le echó aquella broma (también al pobre Higuita). Y Croacia, una vez, fue tercero entre todas las naciones que asistieron al Francia 98. Como dice la canción, que gane el mejor.

   Ya veremos… Si la señora López aparece o no. Debería.

EL BRASIL-CROACIA, CUATRO GOLES CARICOA

Julio César.

LUIS RAVEN DANDO LA PELEA

enero 17, 2014

ARGENTINA Y BRASIL, LO MALO DEL FINAL

LUIS RAVEN

   El hombre del poder.

   Ayer, miércoles en la mañana, más o menos a las cinco y media, escuché la noticia cuando leían los titulares de la prensa, Luis Raven había sufrido un accidente cerebro-vascular y le habían internado. Fue tan desagradable. Para quienes no lo sepan, Luis Raven es, en la mente de muchos magallaneros, la representación misma de lo que tiene que ser un heroico jugador cuando todo un equipo, pésimo pero amado, depende únicamente de él. Era nuestro campeón en toda la extensión de la palabra. Cuando el equipo pasaba por su peor momento histórico, cuando sólo recibíamos malas noticias, decepciones y desengaños, derrota tras derrota, sólo él nos hacía soñar por un momento cuando tomaba su torno al bate. Siempre con la ilusión de un estacazo que le diera vueltas a un resultado. Y aunque perdiéramos, solíamos decir: al menos no hubo arepas, Raven la botó. Si, cuando nada funcionaba con Los Navegantes del Magallanes, ese sujeto alto, catire, con pinta de malas pulgas, respondía siempre, salvando la honra, dando la cara.

   Hace tiempo, en otro blog (también lo traje a este, pero más tarde), escribí algo sobre el señor Raven, intentando aliviar una culpa que como magallanero sentía con él, por lo mal que lo trató el equipo y parte de la afición cuando las cosas comenzaron a mejorar y “ya Raven no hacía falta”. La cuestión es que anoté algo ligero, corriendito, sobre lo que sentía, y recibí (en el blog que me borraron) un comentario de una joven que se identificaba como una prima suya, agradeciéndome las cosas bonitas que dije de él; según ella, se lo iba a mostrar. La cosa es que no recordando exactamente qué señalé, busqué la entrada (LUIS RAVEN, EL CUARTO BATE…), y me sentí peor. A mi culpa de magallanero se sumaba que me parecía que lo que escribí fue más bien desagradable para con él. No fui amable y hubo detalles que pude expresar mejor. En esa época escribía para llenar cuatro o cinco etiquetas y no buscaba nada muy elaborado sino un tema por etiqueta.

   Me faltó señalar ahí que, estuviera donde estuviera, Luis Raven podía sentirse contento de su paso por el beisbol, porque lo hizo bien, nos hizo vibrar y soñar, y que siempre sería recordado por los magallaneros de a pie, nosotros, los que sentados a una mesa de botiquín, en un porche o bajo una mata de mango, cervezas en manos, cuando comenzáramos a recordar los viejos buenos tiempos de nuestro equipo, sacaríamos su nombre a relucir. Al lado de Dimas Gutiérrez, Álvaro Espinosa, Clemente Álvarez, por nombrar sólo algunos, brillaría el nombre de Luis Raven, cada quien evocando su momento preferido, mintiendo todos, jurando por nuestras madres que estábamos en tal o cual estadio cuando “la botó bien lejos”. Y que se le recordaría aún más allá de mí, por ejemplo, por mis sobrinos, de cuando mis hermanos y yo nos sentamos a hablar de pelota, como recuerdo yo a los que nunca vi jugar por los cuentos de mis padres, como Dave Parker y Michael Page, recientemente fallecido.

   Por la prensa leí un mensaje de Twitter que su esposa enviaba el martes, cuando le operaban aquí en Caracas después de trasladarle desde Margarita, pidiéndole al país que se uniera en oración por su salud. Confieso que se me hizo un nudo en la garganta, también yo pedí que todo saliera bien. Como lo fue, por un mensaje posterior; su señora (Marinés Henríquez de Raven), anunciaba que la operación había sido un éxito, que estaba estable y se recuperaba, pero que continuáramos pidiendo porque “las oraciones estaban siendo escuchadas”. ¿Y cómo no hacerlo?

   Como se le tiene afecto, aunque no le conozca personalmente y él nunca lo sepa, me molestó con la vida que le pasara eso (apenas con cuarenta y cinco años de edad), así como también me alegra que esté fuera de peligro. Espero que quede bien del todo, que vuelva a su vida y con sus seres queridos. Los magallaneros de verdad se lo deseamos de todo corazón, señor Raven.

EL MUNDIAL… JEN-LO DESENTONA

Julio César.