Archive for the ‘VERY SEX’ Category

SALIDA

agosto 10, 2017

DECISIONES

   Le hizo caso a su mamá y ahora…

   Cansado de escuchar a sus padres criticándole porque vivía encerrado en su cuarto (viendo porno, ellos bien que lo sabían), decidió hacerle caso a su mamá y salir a dar un paseo por los alrededores del parque. Esencialmente para quitárselos de encima, para dejar de escucharles y para dar rienda suelta a su amarga inconformidad… Hasta que vio a los guapos chicos trotar en ajustadas camisetas y cortos shorts, todo bañados de sudor, jadeando al pasar a su lado. Sus traseros desafiantes eran como imanes de los que no podía apartar la mirada. Todavía recuerda al que se detuvo cerca de él, totalmente mojado, alzando un pie sobre un tocón y balanceando el peso de su cuerpo, sus miradas encontrándose. Los “hey”, intercambiados, y la pregunta que cambió su vida, “oye, ¿no te gustaría mamármelo?”. Así, de sopetón, desconcertándole, dejándole abrumado por algo tan diferente a su vida recluida y tímida de pajas solitarias sobre su cama. “¡Si!”, graznó.

   La sonrisa del otro le erizó, y de rodillas encontró su camino, frotando la cara de la sudada entrepiernas, el tolete alzado emocionándole, uno que lamió y chupó ávidamente; Dios, tan cliente y salado, tan pulsante y maravilloso. Pronto su culo estuvo perforado, entre jadeos, siendo pillados por uno o dos que pasaron. Volvió a su casa trastornado, pasando una noche de miedos y calenturas, regresando al parque al otro día, domingo por la tarde. Otro paseo, otro chico que disfruta de su boca y de su apretado agujero. Ahora, sábados y domingos, desde el medio día, los pasa en el parque, encontrándose con uno y otro que ya le conocen, y le guiñan un ojo para que les siga y luego los goza, entre profundas mamadas y con las haladas y apretadas que su culo les daba. Encontraba amigos nuevos y a veces era abordado por dos, uno conocido y otro que había oído cuentos, y en cuatro patas encontraba la gloria en medio de la comunión con la naturaleza. Les escuchaba gruñirle cosas mientras le daban duro con sus toletes, a veces insultos calientes que le hacían hervir la sangre, obligándole a moverse como un campeón.

   Y todo comenzó por dejar su zona de confort, salir de su cuarto y comenzar a conocer gente en el mundo real.

Julio César.

RENTA

mayo 27, 2017

DECISIONES

   ¡El primer día!

   Sencillamente no lo podía creer, se dice ese hombre algo madurón pero joven aún, un tío rudo, guapo y seductor, cuando gime y aprieta su agujero con hambre. Un mes antes, su nena se había escapado y casado con aquel vago que ni casa ni trabajo tenía, a quien detestaba y, aún así, se vio obligado a cobijarles en su casa para que no terminaran bajo un puente (¡y las cosas que pensó de su hija!, quien parecía trastornada por ese vago). Y ahora allí estaba. “Oh, sí, suegrito, desde que lo vi sospeché que tenía un rico culo peludo que necesitaba ser follado duro”, le oye, burlón y despectivo mientras lo cabalga, adentro y afuera con ganas, notándose que eso era lo que más disfrutaba, coger. No lo entiende, no sabe por qué echa la cabeza hacia tras y lanza un gemido mientras la siente llenándole y recorriéndole.

   Fue verle salir del baño, desnudo y chorreando agua, cuando al ir a reclamarle se quedó helado frente a la tiesa pieza, y todavía no sabe por qué. Quedarse así, y el otro notarlo, fue sonreír este todo chulo y preguntarle: “¿Le gusta? Puede ser suya, puede gozarla como hace la puta de su hija”. Y eso, que sonaba horrible, no le importó, el cerebro se le desconectó, y de espaldas terminó sobre la cama que comparte con su mujer, siendo enculado con bríos. Ese detestable tipo le dijo “ábrete, relájate, apriétalo así”, y fue obedeciéndole con la mente en blanco y el cuerpo cliente. Era bochornoso gemir escuchándole decir que conocía a muchos tipos como él, que necesitaban sentir el amor de un macho, abrirse de piernas a una buena pieza, sentir sobre la espalda el pecho peludo de un verdadero hombre. Escuchar era avergonzarse por lo excitado que le ponía, estallando sin tocarse, oyéndole reírse diciéndole: “Ya sabe cómo cobrarse el alojamiento en su casa, suegrito; cuando la vieja y su hija salgan, póngaseme una bonita pantaleta y se me monta en la tranca”.

SALIDA

Julio César.

EN LA VARIEDAD ESTA EL GUSTO

mayo 3, 2017

DECISIONES

   Color y sabor, otra vez…

   Los dos hombres sonríen, no felices, sino alcanzados por algo más intenso, poder, el saber que son ellos, agitándose de adelante atrás, penetrando todos esos ansiosos y hambrientos agujeros, quienes tienen delirando al negro de traje y corbata al que todas las chicas de la oficina miran con cierta provocación, imaginando todas los que seguramente guarda bajo sus ropas. Y si, bajo sus ropas tenía un sexo increíble, un suave culo ardiente y apretado, ávido y vicioso, como descubren esos dos tipos blancos, entre risas, dientes apretados, golpeando palmas felicitándose por sus desempeños. El negro los tiene caliente, mucho, porque esa boca y ese ano sí que halan, aprietan y succionan; pero también por la forma en que se comporta, desatado, excitado, realizado. Era una perra en celo que aullaba de manera hermosa. Mientras van y vienen, embistiéndole, soñando ya con mojarle el rostro y las caras ropas, que saliera de allí oliendo a esperma, escucharle gemir les tiene de a toque. No se sabe si es únicamente de gozo, sino también con algo de vergüenza por mostrarse tan puto, incapaz de resistir la vista de una buena pieza blanca y dura, surcada de venas; ya no digamos dos… O las cinco que los otros ya planean, cada uno por su cuenta, para el retiro corporativo del fin de semana, con otros tres colegas que pronto llegarían. Seguro que la perra bastante que lo disfrutaría.

RENTA

Julio César.

PEAJE

octubre 13, 2016

DECISIONES

un-trabajo-bien-hecho

   Si quería el trabajo debía entregarse…

   Gimiendo sin poder contenerse, aunque sabe que fuera de la oficina los otros le escuchan, le oye respirar pesadamente a sus espaldas, con suspiros profundos, mientras le cepillaba sin detenerse la pepa del culo. “Oh, sí, sí, te gusta así, duro y a fondo, ¿verdad, puta? Te gusta cuando te lo meto hasta los pelos”, le oye gruñirle, cogiéndole por tercera vez, tomándole y derritiéndole sobre el manchado sofá de los sacrificios. Grita, no puede impedirlo, pensando que siempre era lo mismo… Cuando les decía que si querían el empleo debían cogerlo, todos se negaban indignados, porque eran machos machotes, y después no querían soltarlo hasta preñarlo. No era extraño que, tiempo después, alguno de ellos volviera, estando su esposa ausente y le pidieran el culo para que les ordeñara la verga. Y se dejaba, sacándoles semen a borbotones. La vida era corta, ¡y le gustaban tantos lo hombres!

EN LA VARIEDAD ESTA EL GUSTO

Julio César.

UN GUSTO COMPARTIDO

julio 5, 2016

DECISIONES

SABOREANDO EL MOMENTO

   Para ver quién lo saborea más.

   No había mayor placer para este amigo que llegar a una tasca donde jóvenes y fornidos tíos pasan el rato con novias, esposas o sus queridas, y notar la mirada de uno resbalando en contra de su voluntad sobre su bragueta. Le sonríe y sigue. Y cuando ese tipo va al sanitario se le pega atrás. Sabe que el otro, consumiéndose por algo desde que le viera, le espera. Una vez allí, tocándosela sobre el jeans, ya dura, le pediría una mamada. Había algo increíblemente sucio y erótico en verles casi luchar contra la petición, lo que son y lo que desean, para finalmente llenarles las bocas, jodiéndoselas hasta la garganta, mientras jadean de gusto. Meterla y sacarla mientras estos lengüetean sobre la punta, se ahogan y gorgorean, al tiempo que les dice que si su coño de arriba trabajaba así ya imaginaba lo que hacía con el de atrás. Invariablemente de lo que fueran, o se creyeran, sabe que una vez que una verga jugosa, dura y caliente penetraba sus bocas, esos tipos se convertían en ávidos tragones, siempre añorando el repetirlo, seguramente porque el tolete pasaba demasiado cerca de sus cerebros, transformándoles. Como fuera, le encantaba verles chupar con ojos encendidos, ordeñándosela con sus gargantas, tragar el semen y recibir una chorreada en sus caras masculinas, que luego lavarían antes de volver con sus novias, esposas o amigas.

PEAJE

Julio César.

EN EL TECHO COMUNAL

abril 3, 2016

DECISIONES

SEXO EN LA AZOTEA

   Todo se comparte…

   Complacido de su físico y de ser admirado por tantas chicas en la piscina, cuidaba su bronceado, por lo que subía al techo del edificio para, a solas, llevar sol al desnudo. Se adormiló, como siempre, y no despertó hasta que sintió a alguien sobre sus muslos, con unas manos separándole las nalgas, exponiéndole y derramándole algo espeso y tibio en el culo. La sorpresa le impidió reaccionar, gritar, negarse o resistirse hasta que de golpe ese enorme tolete se metió hasta la mitad en sus entrañas, su apretado y virginal agujero siendo abierto y llenado. Ahí si gritó, de dolor y sorpresa, y fue cuando intentó levantarse, quedando en cuatro patas, terminando de metérselo, sintiéndolo latiendo y pulsando contra las paredes de su recto, una sensación que le dejó en shock. Cuando el otro comenzó un suave y rítmico vaivén, atrapándole las caderas, susurrándole que se relajara para que gozara de la cogida a su bonito culito, gritó otra vez, pero esta vez fue de confusión, tensándose, apretando su culo contra la dura verga. No sabía quién se le había montado, no se imaginaba cómo se había atrevido, pero mientras ese carajo lo encula con fuerza ahora, duro y a fondo, sus tetillas arden, de su propia tolete mana un claro y espeso hilo de jugos y gime con gozo. Deja caer el rostro, cerrando los ojos, y comienza a restregar su trasero de esa pelvis, recibiéndole, apretándole, exprimiéndole… Ya le formaría un peo después a quien sea que fuera.

UN GUSTO COMPARTIDO

Julio César.

DECISIONES

marzo 1, 2016

CONDICIONAMIENTO

ADICTO AL CHOCOLATE CALIENTE

   -¿Este cabrón? Solía ser mi cuñado…

   Desde que Juanita se casó con ese chico que conoció en la universidad, todos vieron los problemas, especialmente Sergio, el hermano mayor de la bonita joven. Notaba cómo los ojos del catire se iban tras sus pectorales, bíceps y caderas. Y lo entendió, el chico, aunque ni él mismo lo sabía, era un marica reprimido. Toda la vida pudo evadirlo hasta que conoció a un sujeto como él, grande, negro y de buena verga, una que le enseñó como al descuido una tarde cuando se preparaban para una fiesta en la piscina. Pero en cuanto la vio, Jerry cayó de rodillas, boca abierta, mirada famélica y él se apiadó, y excitó, azotándole el bonito rostro con su enorme güevo duro. Pero verdaderas bofetadas, antes de clavársela hasta la garganta, sintiéndose ordeñado mientras el otro parecía asfixiado. Ahora no sabe qué hacer, su hermana estaba casada con un faltón, pero si decía algo tal vez se perdería de esa boca golosa y de ese culo hambriento, uno que llenaba lentamente con su verga, abriéndoselo, maravillado viéndola desaparecer en tan pequeña abertura, metiéndosela hasta lo pelos, oyéndole gemir, mirándole estremecerse, antes de echar adelante atrás su culo goloso. ¿Qué hacer? ¿Contarlo y salvar el honor de la familia, o callar para no perderlo? No se decide porque… le ha cogido cariño.

EN EL TECHO COMUNAL

Julio César.

NUTRIENDOSE

enero 3, 2016

CONDICIONAMIENTO

LA LECHE EN LA CARA

   Agradecido, bebe y traga como chivito…

   Hay silencio, tan sólo se oyen los jadeos, los gruñidos roncos de placer y las ávidas tragadas. No hablan, no hay nada que decir. Lo saben. Especialmente Benito con su cara cruzada de esperma caliente, olorosa, la poca que no bebe con ansiedad. ¿Qué puede decirle a su mejor amigo que ahora se lo coge, dejándole el culo o la boca llena de semen, cada vez que se encuentran? Tan sólo puede mirarle con gratitud, abrumado de felicidad mientras la leche estimula sus papilas gustativas, encontrándola cada vez más sabrosa. Entendiendo por la torcida sonrisa de su mejor amigo que lo sabe, que está delirando por toda esa esperma caliente, espesa y abundante recibida. Boquea, moviéndose para cazar las gotas, como abre sus piernas y las cierra tras la cintura de su amigo cuando se lo deposita profundo en su culo con el güevo bien clavado, tomando la posición ancestral de todos los carajos que han nacido sumisos ante los más machos, la respuesta de su cuerpo al regalo de su hombre. Sonriendo más, el pana acerca la punta y gimiendo hambriento, desesperado, la cubre y sigue sorbiendo, queriendo más. La respuesta natural de un tragón.

   -¿Uno por el culo? –le pregunta por preguntar, porque ya está levantándole y separándole las piernas, sonriendo torvo al verle estremecerse y gemir, recogiendo con sus dedos el semen en su cara mientras el agujero le tiembla esperando machete.

DECISIONES

Julio César.

MUCHO GUSTO

diciembre 16, 2015

CONDICIONAMIENTO

DANDOLE DURO

   Cualquiera se metía… en problema.

   Mientras gime y chilla, perfectamente consciente de toda esa gruesa y dura pieza movida con la experiencia de la edad, el hombre joven se dice que era terrible sentir semejante adicción por los machos, por sus virilidades y sus lechadas. Ese amor a las jodidas le hacía la vida a cuadritos. Cuando le picaba necesitaba de un hombre que le ayudara, la cosa era que le ardía justo cuando veía a un hombre. Y esa necesidad le había puesto en problemas; más de uno, los héteros que no dejaban pasar una, le abofeteó, insultó o escupió mientras le daba duro por el culo, dado lo urgido que estaba. Hubo amigos que se apartaron después de usarlo, ya no le consideran como un igual sino una cosa a llenar. Debió enfrentar, con temor, al que se citaba con él y llegaba con amigos. Pero todo se compensaba cuando le comenzaban a entrar, le llenaban de pulsante masculinidad y se le vaciaban. Eso le llevó, al muy loco, a resbalarse con uno de sus futuros cuñados, que la tenía gorda y la movía como un arado, quien le dijo que nada de boda con su hermana, aunque cuando quiera le metía hasta las bolas. Y sale ganando, cómo lo hacía de bien el rudo tío. O tal vez…

   -Imagino que no te molestará que llamara a mis dos hermanos mayores, ¿verdad? –oyen un timbre.- Ya están acá. Prepárate, que ahora es que vas a gozar.

NUTRIENDOSE

Julio César.

LA HISTORIA DE UN CHICO

septiembre 3, 2015

CONDICIONAMIENTO

CHICO EN BIKINI METIDO

   Sale vestido para matar…

   Aunque parece un chico seriecito y limpio, Tinito es toda una apasionada, vulgar y sucia perrita caliente, que nunca sale de su casa sin la intensión de que su culo sea llenado por una buena verga dura, pulsante y ardiente. Le gustan los chicos y tíos que huelen a bolas sudadas y que mientras lo cogen le halan sin piedad de las tetillas, duro, las desea grande, casi colgándole. Le encanta tener el cabello apelmazado de esperma cuando sale de los baños de un bar frecuentado por marineros borrachos. Su boca no se cansa de mamar güevos, los labios se le hincha y traga tanto que a veces se le sale por la nariz. Ama abordar a dos o tres carajos en una mesa, en un botiquín olvidado, ofreciéndoles mamadas, siempre buscando tener dos vergas clavadas en su culo, otra metida hasta su garganta. Sueña con tres abajo, dos arriba. Le gusta regresar a su casa, ahíto, respondiéndole a su madre “no tengo hambre”, cuando esta le ofrece un bocado, no pudiendo tomarlo al tener el estómago abultándole de tantos espermatozoides. ¿Sabes a qué bar irá esta noche?

MUCHO GUSTO

Julio César.

FINES

agosto 18, 2015

CONDICIONAMIENTO

AMOR AL CAMPO

   Poniéndole pimienta a la vida.

   Le oye gritar, le ve estremecerse y tan sólo puede sonreír. Hace apenas dos horas, al llegar a la granja penal, aquel tío se había jactado de muy macho, ahora lloriqueaba clavado sobre su verga. Para el cabeza rapada, ni sus palabras de antes, ni sus gemidos de ahora significan nada. Abrirle el culo a la fuerza no era más que un juego para pasar una tarde aburrida en aquel lugar. Y si lo cogía con esa fuerza y dureza, llenándole al límite las entrañas y forzándole lo más posible el esfínter es para que cuando terminen, y lloriqueando como un marica corra a las duchas pensando en lo que le había pasado, el dolor se lo recordara siempre. Sonríe, nota como ese agujero aprieta y chupa. Sabe que para mañana, pasado máximo, ese puto estará buscándole para que se la meta otra vez, duro, por el culo. Ya no se le pararía esa vainita que tenía por miembro, mucho menos alcanzaría un orgasmo, si no lo cogía. Le divertiría hasta que llegara otro, luego se lo pasará a un amigo. Así pasaban los días en la granja penal, así que cuídate.

LA HISTORIA DE UN CHICO

Julio César.

TIOS QUE APESTAN

julio 9, 2015

CONDICIONAMIENTO

MACHOS JODIENDO

   Mientras gemía, se pregunta que le pasaba…

   No sabía de dónde salían esos movimientos, subiendo y bajando, refregándose de esas caderas mientras el güevo le penetra. Tampoco le importa mientras chilla y lo aprieta. El vecino se había ofrecido a ayudarle a sacar la caja de la camioneta, aunque había dudado. Le inquietaba ese sujeto velludo, grande y fuerte que exhalaba un olor penetrante. Estuvo temblando mientras veían bajo la capota, uno al lado del otro, hasta que este se alejó y oyó una bragueta bajando. Con la boca abierta y la mente en blanco vio la rojiza pieza erecta, colgando en la nada, del ojete saliendo un líquido. Todo muy apetitoso.

   -Sabe, vecino… -le dijo.- Cuando le conocí me olió a sumiso reprimido. Pero bastante. No sabe lo mal que nos pone a varios en la cuadra con ese aroma a puta necesitada. Vamos… -llama subiendo a la camioneta.

   -No, yo no… -tragó en seco.

   -Vamos, amigo, es hora de que deje de pensar en su familia y en lo que la gente pueda decir, y que viva dichoso y orgulloso lo que quiere… Tener el culo lleno. –y se lo llenó.

FINES

Julio César.

UN CAMPEON MUY CORONADO

junio 23, 2015

CONDICIONAMIENTO

CAMPEON CORONADO

   Triunfador en el ring, derrotado en los vestuarios…

   Para su agente era un problema, el joven campeón era bueno, no había quien le aguantara diez asaltos…. Pero en las prácticas, o después de una pelea, los contrincantes iban y se desquitaban llenándole de vergas ese culo. Era como si los llamara, como si algo en él gritara vengan y métanlas. Han sido incontables las veces que el hombre ha llegado y les ha encontrado en el cachondeo. Sudorosos, enrojecidos por el esfuerzo o el intercambio de golpes en una práctica privada, de alguna manera terminaban derribándole, desnudándole y metiéndole rápidamente el güevo. Y si hasta ese momento pataleaba agresivo, en cuanto se sentía lleno de machos, el campeón se tranquilizaba y gemía, revolviéndose contra su hombre del momento, pidiéndole más. Y eso pasaba siempre, pronto la voz se correría y un día se lo cogerían en cadena nacional sobre el cuadrilátero. Tal vez era culpa de su primer instructor, esa primera leche le marcó.

TIOS QUE APESTAN

Julio César.

ANDABA EN CELO

junio 4, 2015

CONDICIONAMIENTO

JOVENES, ATLETAS Y CALIENTES

   Sabía que algo exhalaba…

   Por un momento pensó en negarse a jugar al rugby con los conocidos de la cuadra. No cuando estaba tan caliente por todo. Pero viendo a los muchachos, sus vecinos, jóvenes, viriles, sin camisas, en shorts, no pudo negarse. Se lanzó contra ellos, los enfrentó, pero notó que más de uno le olía, le montaba la mano, los dedos le recorrían la espalda, las palmas descansaban en sus nalgas. El calor aumento, la traspiración les bañó, le parecía que olía a rayos, notaba que algo pasaban cuando una pelvis se le pegaba y notaba una verga erecta. Cada vez le rozaban y frotaban más, distintos amigos. Gimió contenido cuando fue derribado de panza sobre la grama y sus shorts bajaron, exponiéndose su magnífico culo dentro del suspensorio. Tragó en seco, mirada al frente cuando notó que quien fuera que tuviera en ese momento montado encima, le rozaba con el güevo afuera, metiéndoselo por el anillo, clavándoselo hasta el fondo, allí, en uno de los patios frente a una de las casas de la cuadra. No grita cuando siente que se la mete y saca con fuerza, pero disfruta los gruñidos del otro cuando le atrapa la barra con sus entrañas, apretándosela, ordeñándosela. Pero eso no se quedó así, después de todo el otro era un hombre, y atrapándole los hombros con sus manos comenzó a cogerlo con violencia, cepillándole rico la pepa del culo mientras los otros gemían que se apurara que ya no aguantaban.

UN CAMPEON MUY CORONADO

Julio César.

MASAJES EN LOS VESTUARIOS

abril 25, 2015

CONDICIONAMIENTO

MASAJE GAY

   El masajista del equipo sabe cómo tratar a los chicos.

   Mientras el enorme jugador central se estremece, entre gemidos, el dedo entra y sale de su culo, curvándose hacia arriba, buscándole la pepa del placer. Y cada roce, cada apretada le hacía caer, totalmente entregado. El masajista, un jugador venido a menos, el cual fue objeto de burlas hace tiempo por sus colegas que sí llegaron a titulares, ahora los atiende como merecen en la mesa de relajamiento. Y era implacable en el tratamiento, mientras les sobaba los güevos, dándole algunos lametones y chupadas a las enrojecidas y mojadas cabezas, les exigía que le contaran qué tanto les gustaba cuando les metía los dedos. Les daba y daba hasta que los obligaba a rogar por ello; los sobaba, los tocaba y masajeaba hasta que casi llorosos le pedían que se los metiera. Si sus esposas, novias y amantes los vieran en esos momentos, se decía el tipo, cuando con dos o tres dedos bien clavados en sus entrañas, teniéndolos muy abiertos, confesaban que sí, que tenían los coños hambrientos.

ANDABA EN CELO

Julio César.