Archive for the ‘VID’ Category

FALSA IMPRESION

septiembre 12, 2018

VIAJE AL CAMPO

   El hombre casi se siente culpable de aprovecharse…

  …Aunque eso no le impide que apriete los dientes, nalguee y le grite que mueva bien ese culo, que lo apriete, haciendo chillar al chico, que le obedece. Porque eso sí, cómo era de sumiso y obediente para todo lo que fuera sexo caliente. El hombre, profesor de Matemáticas puras que dicta clases particulares a muchachos reprobados, está completamente convencido de la estupidez de su alumno preferido (ese culito valía oro en el mercado de los maestros cachondos), porque este parecía incapaz de aprobar una prueba por sencilla que fuera. Aunque podía chupar una verga de manera muy hábil y saltar sobre esta, después, de manera ejemplar hasta dejarla seca. Por eso le ayuda en su cuarto, cuando se supone que le imparte clases, ya que este siempre le llegaba todo lloroso a suplicarle que le pasara o su padre le atizaba. Compadeciéndose del hermoso rubio de culo glotón, le cobraba el mínimo, tan sólo unas cuantas buenas enculadas. Ignora que el chico tiene un IQ excepcional, y que toda la vida ha sabido procurarse mucho de todo aquello que tanto le gusta.

Julio César.

SATISFACCIONES

agosto 22, 2018

VIAJE AL CAMPO

   No es que no tuviera otras opciones…

   …Cuando el jefe le exigiera el culo para emplearlo. Era que ninguna le brindaba las emociones que experimentaba cuando ese hombrezote desconsiderado le tomaba, cada vez que le provocaba, así el resto de la gente en la compañía viera que le encerraba en la oficina y se oyeran los chillidos que no podía contener mientras le follaba. Lujuria que se incrementaba cuando ese poeta le dedicaba tiernas palabras: “Eres una zorra barata que no sirve para nada” ¡Nadaba en hormonas cuando así le trataba! Lo cierto era que fácilmente había caído en la cotidianidad de su situación, la de un buen marica que quería servirle al hombre que lo iniciara, algo tarde, en los placeres de la sumisión.

FALSA IMPRESION

Julio César.

RITO

agosto 18, 2018

VIAJE AL CAMPO

   Hombres constantes…

   Como cada viernes, sábado y domingo por la noche, nuestro héroe abandona su hogar y pasa su buen rato en algún sórdido tugurio. Todo el mundo, incluida su mujer e hijos, imaginan que se va de parrandas, porque sale como una fija y regresa oliendo a ducha con jabón barato y a licor. La verdad es que se reúne con ese sujeto al que va a darle mamadas, unas desesperadas, deleitándose en hacerlo, tragándose hasta la última espesa gota de la carga. Mirando un juego, tomándose unos tragos, hablando de todo menos de aquello que hacían, esperarían hasta que el otro estuviera de humor para poder montársele a hojarascas, y cabalgarlo hasta agotarlo. La misma rutina, con variaciones de lugares y hasta en el número de tiradas (según las ganas del momento), que mantenía con ese amigo desde que tenía trece años. Tierna edad en la que probó su esperma, en todos los sentidos, enviciándose de tal forma que no puede sustraerse a las ganas de obtenerla. Una manera grata de pasar un rato fuera de casa con un pana.

SATISFACCIONES

Julio César.

OCUPACION

agosto 13, 2018

VIAJE AL CAMPO

   ¿Trabajo es trabajo?

   Sonríe viéndole estremecerse a pesar suyo, apretando el brillante botón de encendido, atravesado por las olas de emociones que despertaban en su interior aquel grueso vibrador. Lo sacaba y metía, lo agitaba en sus entrañas con un abandono y una pasión nueva, que nada tenía que ver con sus resquemores del inicio. Cuando le comentara que tenía apuros económicos y necesitaba ganar algo de plata, le había recomendado al vecino ese trabajo, secreto y discreto en la red, cumpliendo fantasías. Si, estaba gastando mucho transfiriéndole, pero ya se había rasurado y aunque no se lo pedía, así seguía. Parecía que le encantaban esos hilos dentales aunque inicialmente se quejara bastante. Y el vibrador estimulándole… Poco a poco, con cada pago, aunque su dinero desaparecía, el vecino perdía más y más de su antigua masculinidad, su hombría. Desde mañana, en cuanto el juguete actuara, le pediría que en voz alta pidiera una tranca que se le metiera, que soñaba con ser una perra, que necesitaba machos, al que fuera… Y una vez se acostumbrara también a eso, bien…

RITO

Julio César.

SONIDOS NATURALES…

agosto 3, 2018

VIAJE AL CAMPO

   Se escuchan desde lejos…

   Los ronroneos y succionadas, sucias y ávidas sobre el ansiado falo, acompañaban los gemidos de ese carajo mientras tragaba con ganas lo que ese desconocido le ofrecía en aquel no tan solitario camino que conocían los hombres del pueblo; tomado por los osados de tarde en tarde cuando, aburridos o calentorros, se alejaban en busca de atenciones a sus hinchadas masculinidades. Era… grato hacerlo, encaminarse esperando hallar, recorrer la hermosa zona boscosa y escuchar sus ruidos, los “traga, traga, marica”, y las chupadas. O las palmadas de hombre contra hombre, alguien alimentándole la concha a otro que gemía y le pedía que no parara por nada. Y era bueno que existiera ese lugar mágico donde, sin complicaciones, cada uno encontraba lo que buscaba.

OCUPACION

Julio César.

VIAJE AL CAMPO

agosto 1, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   Todas esas rudas experiencias…

   ¿Han visto la saga Camino al Terror, esos chicos que van o se pierden en una zona boscosa y encuentran a la familia deforme y caníbal? ¿Recuerdan a Jason esperando a inocentes y calentorros monitores de campamentos para hacerlos picadillo? Peligros que se corren en la manigua, como ocurre con estos dulces chicos campistas. ¿Una amenaza real que presiente y se cuela en sus sueños? ¿O realmente un sujeto joven, rudo, primitivo y cachondo se encapricha y se lo lleva como si pudiera robárselo y guardárselo para sí en una zona apartada donde nadie irá a rescatarle? ¿O es alguna oscura fantasía del chico, de la que nunca le hablará a nadie, que recurrentemente le alcanza y que secretamente casi espera que se cumpla antes de llegar a los veinte? Misterios del alma masculina, siempre caliente, bordeando lo prohibido en su imaginación, donde muchas veces es mejor que se queden. 

SONIDOS NATURALES…

Julio César.

SECRETOS DE DORMITORIOS

julio 27, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   ¿Afecto o sólo deseo?

   Chilla y chilla mientras la cama cruje y traquetea, tanto que sonriendo cuando cruzan frente a la puerta, los otros chicos del piso imaginan que está con alguna de las porristas. Si, es un joven exitoso, un atleta ganador, el galán de todas las nenas del campus, pero de noche es la apasionada perra de su compañero de cuarto, un gordito vulgar y algo desaseado que se la pasaba rascándose el ombligo y sacándose cosas de los oídos, pero que le daba junto donde le dolía… cuando no la tenía metida. Joder, y lo que ese carajo le decía mientras le apretaba la cintura o le azotaba una nalga, dándole machete en el chiquito, era pura poesía que le enamoraba y derretía: “Oh, sí, me encanta cuando chillas así, puta sucia; cuando mojas toda tus pantaletas de atleta. Quiero que las empapes, que recojas todo lo que sueltes y parte de lo que resbale de tu ojete…”, le indica clavándosela a fondo; “y que uses esto mañana, todo el día, en tus clases, en las prácticas, cuando te reúnas con alguna de tus chicas. Quiero que todos huelan y te pregunten qué es, y que les digas que es la esencia de tu lujuriosa concha bien atendida”.

VIAJE AL CAMPO

Julio César.

DESTRUYENDO PRETENSIONES

julio 23, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   Eso era todo, el fin…

   Está convencido de ello, como también lo saben quienes escuchan lo que ese sujeto que trajo de la calle le está haciendo, sobre la cama que comparte con la esposa que solloza en la sala, rodeada de algunos amigos, escandalizados por lo que ocurre. De ahora en adelante tiene que renunciar a la idea de ser tratado como un hombre, como un macho. Hizo todo lo que pudo para nunca mirar más de la cuenta a nadie, para no dar señales que él mismo pensaba no existían, pero para perderse sólo bastó que ese hombre negro alto, recio y fuerte le mirara, al entrar al vagón del Metro, colocándose a sus espaldas, pegándole la pelvis de las nalga bajo el saco de joven subgerente bancario (quien en rebeldía usaba suspensorios debajo), haciéndole consciente de esa tranca, refregándosela ni tan disimuladamente, tanto que uno que otro tío le mira y sonríe al verle rojo, sin apartarse, tendiendo el culo un tanto para atrás. “Sabía que eras una perra blanca buscando el buen hueso duro de un macho negro”, le dijo el tipo a un oído, indiferente a que les escucharan; “vamos para tu casa, que ya quiero clavarte mi barra”. ¿Y cómo se esperaba que se resistiera a eso, aferrándose a una falsa virilidad cuando ya le latía y se le mojaba con tan sólo el roce de esa tranca? Bien, todo cambiaría, lo sabe mientras chilla, goza y vive sobrecogido de emoción… de ahora en adelante saldrá a buscar lo que necesita en las braguetas de los hombres de color.

SECRETOS DE DORMITORIOS

Julio César.

EL SELLO DE UN GAÑAN

julio 18, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   Y cómo gritaba…

   Los chillidos putones, de gozo entregado, de perra en celo a la que estaban dándole de lo bueno, son tan fuertes que a la mujer no le extraña que no la oigan entrar. ¡Su marido estaba haciéndolo de nuevo!, pensó con resentimiento. Se había casado con un hombre joven y guapo, atento y bueno para la cama (tal vez demasiado), pero aquello ya era difícil de soportar. Era la cuarta vez que le pillaba así. ¡La cuarta! Siempre le decía que no era nada, un error, que no volvería a hacerlo; pero una y otra vez le pillaba en la cama que compartían, de cara a la avenida y a los otros balcones, donde quien quisiera vería lo que hacía. Se asoma al chico dormitorio de un apartamento tipo estudio y allí estaba, en efecto, gozando, en la gloria… dándole y dándole por el culo al joven marido de la nueva vecina con la cual, ella, había hecho buenas migas. No era el primero tampoco, por alguna razón (de algo se enteraban esos tíos), le ha encontrado dándole duro a varios jóvenes maridos del edificio. Incluso los había escuchado, “¿te gusta, te gusta así de duro, perra?”. “Si, dámelo, papi, toma mi cereza”, había lloriqueado uno. Pero este, retorciéndose, agitando ese culo gordo, chillando sabroso se veía que no era un primerizo… seguro que su marido llevaba rato dándole y cultivándolo. La cosa no era tan grave, desde el punto de vista del tipo: su mujer no estaba, la tarde había sido luminosa, bonita, los sonidos de la calle le llenaban de energía, era un joven de sangre caliente, y aquel chico, culialegre vino buscando una taza de leche… Que él sabía muy bien dónde quería que se la derramara; entonces ¿por qué no aprovechar un grato momento en la vida sobre la cama?

DESTRUYENDO PRETENSIONES

Julio César.

CONVIVENCIA

julio 17, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   Le daba el aventón cada tarde y el otro…

   ¿Podía haber algo más divertido cuando manejas entre el fastidioso y monótono tráfico congestionado de cada tarde a la hora de regresar a la barriada que el que tu mejor amigo te la toque, la sobe sobre la ropa y ansioso te la saque, la apriete y te la adore en medio de los autos? Si, ¿verdad? Esa vez que te la manoseó con tu novia sentada atrás, hablando con su amiga. Esa vez fue la locura, pero, bien, le gana las veces cuando, totalmente trastornado al tenerla en sus manos, accede y te la chupa con maullidos de ganas. ¿Habría algo mejor que eso? Mierda, sí, el deseo que tienes de que te la chupe estando Aurelia sentada atrás, con otras dos amigas, escuchándolas hablar mientras te la traga buscando esa leche que tanto le encanta. A veces te preguntas si no estarás abusando de la amistad de ese pendejo que te hizo conocer, en un momento de debilidad, sus preferencias sexuales. Pero no, no lo creías. Al bichito ese parecía que le encantaba lo que hacía aunque cada tarde, como parte de la rutina, tuvieras que pedirle dos o tres veces que lo hiciera, como si no quisiera, aunque se relamiera los labios por anticipado y mirara con hambre vieja tu bragueta. Cosas de maricones, supone.

EL SELLO DE UN GAÑAN

Julio César.

NOCHE DE COPAS

julio 12, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   Eso diría hasta el fin de sus días…

   Germán, pasado el disgusto de llegar a la fulana fiesta de un amigo, encontrando prácticamente puros tipos y sólo dos o tres hembrita nada bonitas, se consoló tomando caña y exhibiéndose todo necio y altanero, todo creído, voz potente, riendo echón con su buena pinta, sus ropas caras y sus lentes costosos. Y miren que bebió, tanto que no se alarmó cuando esos tipos comenzaron a decir que estaba bonito, que su boca provocaba llenarla, que su culito se veía rico. Riendo, llamándoles maricones, respondía, pero sintiéndose halagado de gustar. Claro, su amigo no le había dicho que la fiesta tenía motivo: despertar la perra interna de un bravucón cualquiera. No pasó mucho tiempo antes de que todos esos tipos, hijos de perras ofensivos, autoritarios y abusadores, con sus trancas afuera, burlándose de la suya llamándola pequeña, le alimentaran hasta que este encontró el sabor y la emoción, de rodillas entre ellos, jadeando, gritando ante cada chorreada, pidiendo más y más. Momento cuando todos aplaudieron, felices de corazón: una nueva, ansiosa y hambrienta puta de vergas y leche había nacido. Para beneplácito de los machos y aún de él mismo, que se podría “jartar” de todo ese semen abundante, caliente, espeso y nutritivo. 

CONVIVENCIA

Julio César.

TRAVIESO

julio 10, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   El chico tenía encanto…

   Retado, aunque por lo general no esperaba mucho para sacársela y enseñársela a todos, como si fuera un regalo del cielo (que lo parecía), ríe agitándola, mientras el autobús de la selección se dirige al estadio. Creía sorprender a los amigos cuando les preguntaba “¿quieres ver algo maravillosos?”, y estallando en risas tontas se apartaba la franela teniéndola afuera. La verdad es que el resto, aunque casados o con novias, no pueden terminar de molestarse de sus juegos, aunque lo reten y regañen, mientras se la miran y miran ponerse toda roja y jugosa en la punta. El chico era… un idiota, siempre teniéndola medio dura la recostaba en los culos ajenos en los vestuarios, bromeando nuevamente. ¿Otro juego que le encanta, aunque ahora se tensa un poco cuando lo intenta?, teniéndola en su punto, toda apetitosa, con un dedo recogía una gota y nuevamente retaba “¿a que no la pruebas?”. Pero después de que más de medio equipo le chupó el dedo (retadores pero nerviosos mirando sobre sus hombros), ahora se sentía un poco cortado e inseguro… ¿Debía ofrecerles que bebieran cuanto quisieran? ¿No se ofenderían si lo hacía? ¿No sería malo si se negaba? Al respecto, todavía, no estaba muy seguro de nada.

NOCHE DE COPAS

Julio César.

DIESTRO

julio 3, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   Un chico multitareas.

   El joven era una maravilla, pensaban todos sus amigos y conocidos, mientras le alimentaban el vicio con golpes de caderas profundos, mirándole prácticamente resplandecer mientras mama. No sólo lo hacía como los buenos, jamás retrocediendo ante el tamaño del reto, sino que se las ingeniaba para jugar consigo mismo mientras le enviaba notas a la novia diciéndole que ya se desocupaba e iría a buscaba. Había algo que ponía frenéticos a los chicos cuando le veían hacerlo, saber que la necia y creída de Milagros estaba sonriendo leyendo los tontos mensajes de texto mientras ellos le llenaban el estómago de leche en tal cantidad que parecía que quería hacer queso. 

TRAVIESO

Julio César.

SABOREANDO LA VIDA

junio 26, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   Amistad, chorros de bendiciones…

   Aunque riendo, como burla (cuando le llamaban para algo le decían “hey, traga leche, ven acá”), la verdad es que Darío ama pasar el rato con sus amigos después del trabajo. Sentirse acompañado. Rodeado por ellos. En la salida trasera del pueblo, la que da hacia la montaña, donde pasean disfrutando de la naturaleza, escuchan música, hablan paja vagueando sobre la capota de las camionetas, fumando, echándose un trago y le dándole de beber esperma fresca. Mucha esperma fresca. Era un placer sentirle trabajar por ella, y excitante verle beberla toda, casi con frenesí (tanto así le gustaba su sabor), por lo que la rutina de cada tarde era un vacilón. La vida de esos chicos que trabajan duro y ganan poco era así algo más buena. Mucho más grata, gracias al chico que tanto gusta de la esperma.

DIESTRO

Julio César.

EL IDIOTA

junio 20, 2018

ALIGERANDO EL VIAJE

   Cuando hay amor…

   Mientras farfulla, gime y chilla bajo las embestidas y un cogotazo ocasional, Vicente entiende qué tan idiota era Tomás. Sencillamente parecía no poder verle en sus suspensorios, echado de panza sobre su cama, con el culo al aire, sin querer tomarlo, sino que tenía que hacerlo a las malas, con el “¿quiere esto, perra?”, apretándose la bragueta, dándole duro y hasta manoteándole. El imbécil parecía no poder comportarse normalmente, como un chico que goza de momentos íntimos e intensos con un compañero de cuarto, sino de esa manera ruda, como si no lo deseara, como si fuera a las malas. Como un macho que no termina de aceptar que en el post coito suelta besitos y luego quiere dormir abrazado buena parte de la noche con su chico.

SABOREANDO LA VIDA

Julio César.

NOTA: Ah, no te digo, me borraron los videos largos…