CASI TE ENVIDIO

mayo 19, 2016

LA HIJA DE NADIE

   Quién entiende cuando le dicen que no le quieren…

   Parece que es una regla de oro, cuando una pareja termina, cuando es a ti a quien botan, mientras te parece que el mundo se acaba, que la vida misma es una tortura china, llega la noticia: la vi (o lo vi) con otro. Imagino que no puede existir nada peor que eso. La verdad no lo he vivido, me han botado, claro, pero nunca lo he sentido mucho. Tal vez eso me haga la persona menos deseada. Pero el tema me apasiona, tengo un hermano que… Y cuando Andy Montañez apareció con su cancioncita, “Casi te Envidio”, quedé fascinado. La letra, el sentimiento, todo era intenso y poderoso. De hecho compré, una vez, un CD nada más que por esa canción. Ya lo había hecho antes, como con Isla del Encanto.

   Bien, aquí tenemos a un carajo que amó y perdió, y quizás todavía doliéndole le toca ver que el objeto de su amor se recupera divinamente y sigue. Que llega y le dice “se acabó, hay alguien más”. Hay gente que se estanca, que no puede simplemente entenderlo o asimilarlo, y eso les ocurre, irónicamente, más a los hombres. Los hombres coquetean, seducen, mienten, asan dos concejos a un tiempo (aunque no lo vean así), olvidan y abandonan, pero cuando son botados, sin esperarlo, el mundo se les viene encima. Parece costarles el recuperarse.

   Recuerdo que esa canción, una salsa suave, o romántica, o de despecho, todo le sirve, me tuvo (y tiene) enamorado bastante tiempo. La canté mientras hacía algo, mandaba callar a todos si sonaba, la dediqué (sirve para gente enamorada, también para los despechados), la destrozamos entre amigos ladrándola en alguna tasca o reunión, todos encantados con ella. Y, claro, no podía ser de otra manera siendo un tema de Andy Montañez.

   Este cantautor puertorriqueño, de Santurce como para que nunca se olvide o ponga en dudas (tierra mágica, evidentemente), nacido como Andrés Montañez Rodríguez, ya era conocido mío antes de ese tema, por otros dos (entre muchos) de sus días con el Gran Combo de Puerto Rico: “Las Hojas Blancas” y “Un Verano en Nueva York”. Ah, la de horas, sudado, borracho, sonriendo, que bailé esas salsas en fiestas de secundaria, en la universidad, bodas, bautismos y cumpleaños, siempre con el juego de tocar y dejarme tocar. En Venezuela es muy conocido, ya por su fama referencial, pero también por su tiempo con la Dimensión Latina, tras el retiro de Oscar D’León como solista.

   “Casi te envidio porque a mí también me gustaría tener otra ilusión…”, dicho con voz rota, ¿cómo no iba a estar en mi rokola?

Julio Cesar.

CHICOS, PISCINAS Y BAÑADORES MOJADOS

mayo 19, 2016

CHICOS CALIENTES Y SPEEDOS MOJADOS (1)

   Tenían su encanto.

   El entrenador suele atender todas las preocupaciones, inseguridades y temores de sus muchachos después de las prácticas, cuando salían mojados con esos bañadores blancos que les obligaba a usar. Era cuando les veía, les escuchaba, los abrazaba mientras los confortaba, siempre sentados en su regazo. A los tímidos, claro…

CHICOS CALIENTES Y SPEEDOS MOJADOS (2)

   Porque los atrevidos entraban cuando sabía que se emocionaba mirando los videos de ellos en competencias y querían pasar también un buen rato.

   Algo al respecto encontrarán en: DE NADADORES Y CHORREADAS 

DEPRESION Y EL AUXILIO DE UN EXTRAÑO

Julio César.

COSAS DE FAMILIAS: 21×11

mayo 18, 2016

DEAN VULNERABLE… 11×11

EL PARAISO WINCHESTER

   Un pedazo del paraíso… un lugar para enamorados.

   No voy a extenderme mucho, y esta vez pienso cumplir. Pero comienzo diciendo que el episodio de la semana pasada, Todo en Familia – 11X21, era lo que llevaba rato esperando. No por la conversación de los hermanos con Chuck (cuesta llamarle Dios), o por Castiel/Lucifer, sino por Amara y Dean. Ah, ¡amo a esa mujer! Ella sabe lo que quiere, al pecoso, y no se detendrá hasta conseguirlo; aunque todavía pide por ello, ¿lo tomará luego a las malas? Y eso que parece aterrorizar a parte del fandom, no le veo ningún problema. Acercándose el final, con la terrible mujer haciendo y deshaciendo, con todos reacomodándose, esta se toma su tiempo porque quiere, no, necesita, ver a Dean, ¿no es la cosa más romántica que se ha visto alguna vez en esta serie?, bueno, si exceptuamos los días cuando Castiel no salía de su sombra en la cuarta temporada y a inicios de la quinta, cuando claramente le dice, sin ambages, que traicionó al Cielo y a los suyos por él.

ADIOS, KEVIN

   Despedimos en este episodio a dos personajes que me agradaron mucho, uno de ellos es Kevin, quien finalmente irá al Cielo, el otro será Metatron, ya habían más de seis personajes y a los productores le entró la angustia. Confieso que me dolió.

   El episodio comienza justamente donde terminó el otro, los Winchester encarando a Dios (de ahora en adelante Chuck). Van a la baticueva, allí Kevin se despide, y Sam está que no cabe en sí de emoción, lleno de preguntas, a duras penas conteniéndose, queriendo saberlo todo, preguntárselo todo, asegurándole que le rezó. Hacía un tonto de sí hasta que Dean le dijo que balbuceaba. Cuando aclara que está emocionado de verle, Chuck hace notar que no todos parecen estarlo, lo dice por el apartado, silente y hosco Dean Winchester. Y siéndoles totalmente franco, la conversación entre Chuck y el cazador estuvo por debajo de lo que esperaba. Hemos visto al mayor de los hermanos enfrentando a ángeles y arcángeles, a Lucifer en la quinta temporada, a Dick, jefe de los leviatanes, a Eva, la madre de todas las cosas, a todos los encaró con chulería, aún a Muerte, una que ahora estaba ausente (bien, se supone que trataba con Dios).

LAS PERFECTAS LAGRIMAS DE JENSEN ACKLES

   Esperaba que fuera más incisivo. Pero se contentó con reclamarle su huida, aclarándole que fue eso, que escapó cuando el mundo más lo necesitaba porque había guerras, masacres y otras atrocidades, muchas cometidas en su nombre. Y me parece, por lo que expresé la vez pasada, que fue la manera más pobre de abordar el tema. Si Dean le hubiera reclamado por los niños enfermos de cáncer y cosas así, habría tenido más sentido. Pero querer reclamarle a Dios por guerras y atrocidades cometidas por el hombre tan sólo le da la razón a los seres, como Lucifer, que piensan que la aberración, en sí, es el hombre. Si la gente quiere hacer la guerra, ¿de quién es la culpa? Por el contrario, que se empeñaran en ir por ese camino, incluso usando el nombre de Dios o Alá para tales crímenes, más bien justifica el que un padre decepcionado se aleje. No, no fe el mejor modo de abordarlo, de donde viene lo que siempre sostengo: no tengo ningún problema con Dios (y espero no tropezármelo), porque no siento que me daba nada. Como sea, Chuck le corta algo feamente, diciéndole que parece confundirle con su padre, porque en el fondo los reclamos del mayor equiparaban las faltas de la deidad con las de John, quien le falló (John Winchester nunca ha sido santo de mi devoción). ¿Y las lágrimas?, Jensen Ackles estuvo grande.

   Bien, en un pueblo hay un nuevo ataque de la niebla, un hombre maduro con aire de profesor sale y cae. Los hermanos van a investigar mientras dejan a Chuck en paz, y encuentran al hombre, quien resulta ser un nuevo profeta, Donatello. Y allí asistimos a un deanismo en toda la regla, cuando escucha que sus padres le pusieron así en nombre al gran Donatello, el cazador pregunta: “¿por la tortuga ninja?”. Ah, la cara de Sam, le llevó un rato recuperarse. Cómo me reí. Es un sujeto sangrino y agradable, quien se declara ateo y amante de la ciencia.

DEAN Y CHUCK

   Lo llevan ante Chuck, a quien Dean encuentra revisando su portátil, cortarse cuando este dice que nunca había visto semejante colección de porno. Ah, y Chuck está sin pantalones. El nuevo profeta se puso como Sam ante su presencia. Por su parte, Metatron sintoniza una noticia sobre un pueblo atacado por la niebla y ve a los Winchester con Chuck, por lo que llama a Dean. Reuniéndose con ellos, y el profeta, el escriba suelta la bomba: Chuck no peleará con Amara, irá para que esta le destruya a cambio de dejar en paz a la humanidad y la creación. Es allí donde trazan el plan de liberar a Lucifer.

AMARA TORTURA

   Antes de esto, vemos a Amara torturando feo a Lucifer en un ambiente pos apocalíptico, tipo Escape de Nueva York, y repito, me gustó, aunque Castiel también sufriera. Y por dos veces, una en la baticueva, otra mientras investigaba, se le aparece a Dean (aparentemente puede alcanzarle en cualquier lugar), diciendo cosas que me hicieron sonreír como idiota, que llevaban tiempo sin verse, que quería encontrarle, la segunda vez casi exigiéndole un encuentro cara a cara, ya que no quiere verle así. ¿No fue increíble? Mi deanista interior estaba que bailaba en una pata. Dean acepta para distraerla para que los otros liberen a Lucifer. Y sin embargo hay otro encuentro, Dean y Chuck (siempre le toca al mayor). Chuck parece convencido de que Amara aceptará su arreglo, él por el mundo, no cree que le mate, que tan sólo le encerrará. Dean le dice que se engaña, que no entiende lo loca que está, pero no puede convencerle.

DEAN AND AMARA

   Llega el tan esperado encuentro Amara/Dean, en ese hermosos bosque, y la escena toda fue hermosa, romántica. La mujer casi le ruega que se una a ella, en una especie de fusión, que estén juntos para siempre. Ella, la hermana de Dios, con un poder tal que este le teme, está allí pidiéndole al cazador que esté con ella. Y eso fue genial, casi sonó a todos esos fics donde Dean era el prisionero de un Sam/ Lucifer, de un Castiel como el nuevo dios, aún de Crowley y hasta Abaddon. Seres poderosos que deseaban poseerle, tomarle, tenerle. Y allí, en el programa, está la hermana de Dios pidiéndole una oportunidad. Y, coño, faltó un gesto, Dean dado un paso hacia ella así fuera para decir que no, un toque suyo. Es ella la que ruega, quien le toca. Aunque al final la puerca tuerce el rabo cuando se da cuenta de que algo ha cambiado, que Dean ha encontrado a Dios (no encontrado encontrado, pero casi). Enfurecida, ella le acusa de traicionarla, y pensé que todo estallaría de esa manera tan boba.

SAM, DONATELLO Y LUCIFER

SAM AYUDANDO A LUCIFER

   Mediante el profeta, Sam y Metatron llegan donde Lucifer y cuesta liberarle. Es tan irónico que sea Sam, precisamente Sam, quien tenga que ayudar al ser que tanto dolor le causó. ¡Y qué chocante son los seres sobrenaturales! El intercambio de puyas entre ellos es artero. Le sueltan, pero Lucifer está muy débil como para transportarles, Donatello anuncia que Amara ya viene e intentan escapar mientras Metatron se queda atrás para cubrir la retirada con un hechizo. ¿Lo hizo sabiendo que moriría? No se sabe con él, tal vez pensó que lograría detenerla, pero falló y fue destruido. Eso me dolió, su cara expresiva al final; repito,  Curtis Armstrong es un gran actor.

SAM Y LA FUGA

   Sam, Lucifer y el profeta intentan escapar, el menor picando cauchos por esa carretera, pero ella está ahí, les detiene y les va amatar, pero Chuck se los lleva, aparecen con impala y todo dentro de la baticueva. Fue insatisfactorio el encuentro de Lucifer y Chuck. Donatello parte hasta otra oportunidad, y Dean le dice a Sam que Amara quiere que se unan. Y eso también me pareció increíble, aunque parecía haberse molestado, la mujer no le hizo daño. No podía. No a Dean. ¿No es una maravillosa historia de amor? Aunque por momentos parece la obsesión de una tipa que se enamora sola. ¿Imaginan a Dean víctima de una feroz asechadora como la ex novia con súper poderes de la película aquella?

   ¿Cómo la detendrán? ¿Trabajarán todos en la misma meta, Lucifer y Crowley incluidos, sin olvidar a Rowena? ¿Terminará Lucifer como otro personaje regular de la serie (el rumor es que habrá doceava temporada)? Por otro lado, están Amara y Dean. Todos parecen odiar que ella quiera “tragarse” al cazador, pero a mí, sus deseos, no dejan de parecerme amor, de ese rudo o peligroso de los seres de Supernatural. Ella quiere que se reúnan, que estén juntos en verdad; de toda la creación, a lo único que no quiere destruir es a él. Pero, ¿qué haría con Sam y Castiel? Me parece extraña esa resistencia dentro del fandom, uno donde se ha mezclado a Dean con cada personaje, incluido los fugaces Benny y Cole, la temporada pasada.

   Quedan dos episodios, qué pasará ahora.

DE VUELTA EN CASA     FINAL DE TEMPORADA: 22×11 – 23×11

Julio César.

DE AMOS Y ESCLAVOS… 34

mayo 17, 2016

DE AMOS Y ESCLAVOS                         … 33

UN ESCALVO ESPERANDO A SU AMO

   Nadie le obliga… quiere hacerlo, servir.

……

   ¡Mierda! ¡Mierda!, grita su mente en shock, atascado de repente por todos sus temores y dudas. Allí estaba ese sujeto que telefónicamente le fue diciendo cómo tocarse, sobarse, que le pidió que le enseñara lo que hacía, agregando lo caliente que le ponía verle así. Era más bajito, delgado, de cabellos castaños, igual que la sombra de bigote y barba en un rostro que parece extrañamente imberbe, ese tipo de rostro que se ve igual así el sujeto tuviera treinta y picos de años de edad. Viste un traje barato, como de gente de banco que se iniciaba. También lleva un maletín. Y le sonríe con esos ojos marrones amistosos.

   Tragando en seco, Gregory mira al frente, decidido a ignorarle. No quiere meterse en problemas en aquel ascensor donde otras seis personas, indiferentes y pérdidas en sus pensamientos, se dirigían a sus apartamentos. Eran vecinos y conocidos. Vivía allí, joder, no podía arraigarse a… Se congela cuando ese tipo da medio paso, de lado, acercándosele. Puede sentir su presencia, su calor, incluso su olorcito a colonia y sudor. No, no le veré. Se tensa más.

   El tipo, mirando al frente también, sonriendo socarronamente, da otro paso y choca de él. Le siente estremecerse… pero quedarse allí. Toma aire, lo que pensaba hacer era una locura, y eso le hace enrojecer la cara, pero no puede contenerse. No en ese lugar, no con ese tipo a su lado, sabiendo que le gustaba el exhibicionismo. Con disimulo mueve una de sus manos, a las espaldas de Gregory, y lucha contra la pared para meterla aunque el otro se resistía. El hombre más alto, agrandando los ojos al sentir el roce y la lucha por meterse, traga en seco. ¿Acaso estaba loco ese tipo? ¿Quería tocarle el culo delante de todas esas personas?  La idea le eriza la piel y algo cálido estalla en sus entrañas.

   Luchan, uno empuja la mano a un lado, el otro pega sus nalgas de la pared del ascensor, pero esta entra, queda prensada entre la pared del aparato y la tersa, redonda y dura nalga del macho negro. Y el sujeto traga, sonriendo más, como en éxtasis. Gregory se tensa, mirando con temor a los otros, pero nadie parecía notar nada. Y tal vez fue eso, o el calor de la pálida y firme mano del otro hombre sobre su trasero, lo que le hizo despegarlo un tanto. La sonrisa del catire se ensanchó, aunque menguó cuando una mujer al frente, acomodándose el cabello, medio miró hacia ellos, sin notar otra cosa. Eso electriza a Gregory, cuya piel se quema a pesar del bóxer y el jeans, por esa palma contra su nalga y la posibilidad de ser pillados. Y ahora esta se mueve, ese sujeto, mirando al frente, rostro indiferente aunque con los ojos brillantes, le manosea el culo en un ascensor lleno de gente. La palma rueda osadamente sobre la nalga más cercana, la derecha, palmeándole, comprobando la firmeza, erizándole la nuca al negro; luego cruza hacia la izquierda, los blancos dedos abiertos, los nudillos notándose cuando aprieta, luego va hacia esa raja. Y cuando cae ahí, Gregory cierra su chaqueta para ocultar una palpitante erección y se estremece, tragando saliva.

   La mano, de canto, entra en su raja, frotando, recorriendo de arriba abajo, provocándole cosquillas y escalofríos, deteniéndose un momento y con la punta de los dedos medio rascando, rozándole, la entrada del culo sobre la tela. Gregory comienza a verlo todo borroso, con el güevo increíblemente duro dentro de sus ropas… abriendo más las piernas, separando las nalgas. Facilitándole al otro macho el manosearle el culo. Cerrando los ojos por un segundo cuando los dedos empuraron más, contra su entrada, a pesar del jeans, tiene que morderse los gruesos labios para contener un gemido. Alguien medio vuelve la vista, por fastidio del viaje, y el hombre repone la fachada de no pasa nada.

   Pero hay que acabar el juego, la gente comienza a descender, y el sujeto, costándole una bola, cubriéndose con el maletín, aparta su mano, medio arañándole con sus uñas mientras se aparta. Quedan quietos.

   -Hey… -dice de pronto, ronco, volviéndose hacia Gregory.- Me llamo Vicente Mijares, vendo seguros de vida, sé que puede sonar a abuso pero a todos les pregunto, ¿tienes uno?

   -Eh, no… -desconcertado le mira, estrechándole la mano.- Soy Gregory, Gregory Landaeta.

   -Mucho gusto, oye vives peligrosamente. ¿Podría ir a tu apartamento y hablarte de un plan? Hay que estar preparado para todo en este mundo, amigo. –le propone. Se miran. Y Gregory, erizado, alza la barbilla y endereza aún más sus hombros.

   -Creo que me interesa…

   Juntos salen en el último piso, rumbo a su apartamento.

……

   Aunque sabía qué encontraría en aquella habitación, y por ello se había asegurado la presencia de un notario público y dos testigos más, la verdad es que Marjorie Castro de Santoro no estaba preparada, ella misma, para la escena ante sus ojos, que superó por mucho todas sus expectativas. Allí estaba su marido, pintado y vestido de puta, recibiendo un grueso y largo güevo negro por su culo muy blanco y depilado, que le estaba llenando las entrañas de semen, justo en ese momento, o que la aparición de ella y sus acompañantes provocara que este se corriera, sin tocarse, dentro de aquella pantaleta. Tal vez por eso lo miraba todo con una expresión que parecía muy genuina de sorpresa, el horror no era en sí por lo que veía sino por la profundidad de las faltas de su marido. ¡Ese hijo de puta!, pensó con rabia, ¿por qué se casó conmigo si sólo quería vivir montado sobre los machos? Los clic de la cámara fotográfica, a su lado, le regresan a la realidad.

   -¡Marjorie! –ladra, aterrorizado por la sorpresa el marido más que infiel; ver a su mujer, acompañada de otros, obliga a Bartolomé a echarse hacia adelante, su culo dejando salir casi con un plop ese tolete grueso y nervudo, muy negro en contraste con su piel, quedando arrodillado en la cama, el semen chorreándole por delante y por detrás.

   ¡Mierda!, piensa Yamal Cova, con un jadeo de sorpresa, echándose hacia atrás, cayendo de culo sobre las almohadas, con la verga todavía dura, temblorosa por el clímax, bañada en su propio semen.

   -Dios, tú… ¿cómo ha podido hacerme esto? –grita aguda la mujer, reclamándole como toda esposa indignada.

   -¿Es su marido de verdad? –todavía vuelve a preguntar el notario, un sujeto que no puede dejar de parpadear, de sorpresa y disgusto.- Estaba montado sobre ese negrote, para que esa mierda le cupiera debía llevar tiempo repartiendo culo, ¿no le notó nada antes?

   -¡No! –ruge ella, mirándole llorosa.- Me casé enamorada. –y el hombre boquea.

   -¿Qué haces aquí? ¿Quiénes son estas personas? ¿Qué es todo esto, Marjorie? ¿Estás sorprendida? ¿En serio? Sabes que fuiste tú quien… -inicia, bastante torpemente, Bartolomé.

   -¡Coño, cúbranse antes de que llame a la policía! –grita el notario.

   Y ocurre, mientras Yamal, amoratado de vergüenza, todavía se pregunta qué coño ocurre, por qué esa catira se pone así por encontrarle enculando al marido si sabía desde hace tiempo que el tipo era un pobre maricón reprimido que había vivido toda su vida negándose, el rostro de Bartolomé, desconcertándose, comprendiendo, entiende mucho mejor.

   -¿A eso juegas? ¿Te estás preparando para una separación hostil? -pone el dedo en la llaga.

   -¿Divorcio? ¿Crees que te cazaba para sacarte plata? Te amaba, quería salvar nuestro… -la mujer comienza con un lloriqueo que ahora si se nota falso.

   -Basta, señora, esto no se habla así ni aquí. –la corta, con autoridad, el notario.- Debe salir, serenarse y pensar en lo que hará, a lo que tiene derecho a pedir o exigir, sea un marido arrepentido que jure… -le cuesta decirlo.- …No caer en estas mariconerías otra vez, cosa que, y me perdona, pero lo veo bastante difícil, o le deja. Testigos de su indecencia tiene. –le asegura, que era lo que la mujer buscaba.

   -Esto es… tan… sórdido. –lloriquea.

   -Marjorie… -Bartolomé intenta incorporarse.

   -Quédese ahí, amigo, nadie quiere ver su depravación. –asegura el notario.

   Aunque no era del todo cierto, nada más entrar y recibir el shock de la escena, los testigos quedaron perplejos. Uno de ellos miró al catire pintarrajeado ensartado en aquel güevo, saliendo de él, el culo chorreándole leche antes de que la pantaletica lo cubriera, y pensó: qué puto, seguro tiene ese culo empegostado y muy abierto, me pregunto qué se sentiría si… El otro, boca ligeramente abierta, quedó atrapado en el negro y grueso güevo del otro, preguntándose con escalofríos, cómo alguien podía sentarse sobre eso, abarcándolo, metiéndoselo centímetro a centímetro sin…

   -¿Divorcio? –repite Bartolomé, mirando del hombre a Marjorie, cachetes rojos.- ¿Es lo que buscas? No te vayas por ese camino, Marjorie.

   -¿No tengo derecho al saber que mi marido no es más que un rolo de…? –casi grita. Bufando, Yamal desvía el rostro.

   -Por Dios. –qué falsa podían ser las mujeres a veces, pensó.

   -No se meta en esto, amigo. –le gruñe el notario.- No voy a decir más, pero esto es grave… muy grave. –se vuelve hacia la mujer.- Hemos sido testigos. –ella asiente, llorosa, y todos giran, aunque a dos les cuesta un tanto apartar los ojos de la extraña pareja, y mientras lo hacen, la mujer le sonríe levemente a su marido.

   -Marjorie… ¡Marjorie! –la llama a gritos pero el grupo sale. El hombre cae sentado, tragando en seco.

   -Esa puta. –comenta Yamal, en simpatías, y casi pega un respingo cuando el otro se vuelve a mirare con resentimiento, dolor y rabia.

   -Estabas en esto con ella, ¿verdad? En esta maldita trampa.

   -¿Qué?

   -Hijo de puta. –le gruñe con furor, lanzando la piernas fuera de la cama, dispuesto a largarse.- Eres un grandísimo hijo de puta, espero que te hallas divertido mucho.

CONTINÚA … 35

Julio César.

NOTA: Y para aquellos que encuentran excitante ver a un sujeto negro joven y fuerte siendo tomado duramente por un tipo blanco, que además tiene cara de hijo de perra, puede que les guste el siguiente corto, aunque no muy bueno en calidad: NECESITADO EN EL MERCADO

EL OBSEQUIO

mayo 17, 2016

A MANOMASAJE INTERRACIAL GAY

   Era tan grande que…

   Tenso en el trabajo, incapaz de relajarse, estando increíblemente molesto en casa, con ella y con los chicos, la mujer, preocupada por su esposo, le hace caso a una amiga y busca a un tipo para que le dé un masaje. Esta le aseguró que eso calmó a su marido, quien ahora vivía silbando, sonreía a menudo y dormía como un bebé por las noches. Por eso, ella, que le ama y a su familia, le pagaba esos masajes, a veces dos veces por semana. Convencida por el argumento, esta hace lo mismo. Ignora lo que las manos del enorme y poderoso hombre negro causan en su marido agotado, furioso, frustrado… y un tanto reprimido. No puede imaginar lo que el roce contra la piel le haría, los dedos clavados en sus nalgas, separándolas y soplándole su cálido aliento en el culo, antes de acariciarlo con la punta de sus dedos; o las ganas que el olor del entrepiernas desataría en su marido. Despertándole un hambre que no conocía, una urgencia que no se saciaba por mucho del oscuro güevo que mamara, casi ahogado, gimiendo como chivito; aunque si se medio alivió, por un segundo, cuando le llenó de tolete su chico y apretado culo, haciéndole gritar y estremecerse. Cuando se corrió, bajo los efectos del semen caliente nadando en su interior, quedó en paz, satisfecho, realizado. Ese hombre le dio duro y fuerte, cogiéndole bien, haciéndole gemir y lloriquear, suplicar por más embestidas, y hasta por un besito al terminar todo. Aunque, luego, salió confuso, al llegar a casa ya se sentía tranquilo, sereno, calmado. Ahora su mujer, previsora, también guarda, de la quincena, lo que deben invertir en el masajista que ha hacho de su vida matrimonial la dicha.

INSTRUYENDO

Julio César.

SIN MAYOR EXPLICACION

mayo 17, 2016

VAYA GUASA

UN MACHO Y SU MUCHACHO

   -No te sientas mal por engañar a tu mujer, chico, ella entendería que un coño busque lo que un coño necesita.

BENDITA RUTINA

Julio César.

FUJIMORI, EL LARGO MEA CULPA

mayo 17, 2016

FEBRERO EN VENEZUELA

ERASE UNA VEZ ALBERTO FUJIMORI

   Qué rápido olvida la gente…

   Opinaré, desde un punto de vista muy personal, sobre un personaje al que jamás conocí, que fue presidente de un país al que nunca he ido. Y sin embargo admiré al sujeto, Alberto Fujimori, y siento gratitud por esa tierra, el Perú, que ha servido de real refugio a tantos venezolanos que han tenido que escaparse de un régimen autocrático cada vez más degradado y salvaje. Han sido de los pocos que nos han tendido la mano en tan oscuros tiempos. De otras naciones sólo hemos recibido la complicidad con el brutal régimen que ha terminado destruyendo toda institucionalidad democrática, empujando a la gente contra la pared (gracias, señora Bachelet).

   Cada vez que nombro a Fujimori la gente recuerda que fue un tirano que quiso dar un golpe de estado, manipulando las instituciones, para eternizarese en el poder… intenciones que han terminado convirtiéndose en la regla de la región, mellar las instituciones y poderes para buscar una reelección indefinida. La misma señora Dilma Rousseff, en la picota por delitos económicos (al igual que sus ayudantes y su jefe político), intenta convertir una investigación de sus trasgresiones es un caso de atraque a “la democracia”. Eso lo hizo Alberto Fujimori, y todavía se le sataniza, irónicamente, de manera internacional, por los mismos que ahora intentan la misma maniobra, estos pichones de autócratas, que cuan plaga de langostas cayeron sobre el subcontinente.

   Ese, otro pichón de autócrata, no siempre lo fue Alberto Fujimori. Se le quiere recordar, y condenar, por sus últimos días al frente de una larga gestión, que fue larga porque los peruanos confiaron en lo que había hecho hasta ese momento; personalmente le veo como el hombre que acabó con el morbo de la guerrilla, el Sendero Luminoso, esa gente insensata que una vez se alzó en armas en vista de injusticias, y perduraron cometiendo crímenes e injusticias, a veces muy violentos, mientras aseguraban que un día crearían un paraíso en la tierra con sus armas y sus métodos. Nunca creí ni estimé estos movimientos armados, Venezuela siempre padeció los crímenes de las narco guerrillas colombianas. Toda la vida, aunque ahora se pretende olvidar. Ese servicio se lo prestó Alberto Fujimori al Perú, así como los primeros intentos de meter a su sociedad en un esquema de producir, producir, producir, única vía para salir de la pobreza. ¿Qué la distribución de esas riquezas era un problema?, de esos deben encargarse otros dentro de sociedades sanas, con leyes, que jamás debe ser darle a quien no quiere hacer un carajo (pero exige y se queja) exactamente lo mismo que aquel que se prepara, trabaja y sostiene a su familia y su país.

   Pero no, al hombre de origen japonés se le evoca únicamente como un dictador. Aparentemente, y aunque gobernó varios años como señalé, los peruanos no se habían dado cuenta hasta los últimos días. Cuando pretendió eternizándose, cambiando la constitución y violando leyes escritas y conocidas por todos, la sociedad peruana salió a las calles y debió irse. Por suerte para ellos no fueron masacrados y luego tachados de delincuentes guarimberos, siendo sus crímenes silenciados internacionalmente por entes cabrones como el ALBA, CONASUR o MERCOSUR, casas de ratas que a todo llegan por unos cuantos dólares.

   Siempre pensé que era, como sociedad, la peruana era algo superficial, y hasta ingrata; se puede despedir a un hombre por su conducta sin acosarle luego, sobre todo si algún bien les brindó. Inglaterra lo hizo con Churchill cuando terminaba la Segunda Guerra Mundial, ya que el hombre que les lideró durante la guerra no era el mejor para la reconstrucción (y eso fue todo); es un asunto puramente peruano, pero sin embargo me molestaba esa manera frívola de analizar su propia historia y realidad. Sin embargo, había quienes le recordaban con aprecio y gratitud, y eso se ve en las filas que acompañan al llamado fujimorismo, liderado siempre por la hija del señor, Keiko Fujimori. Y ya he señalado que la dama me agrada, por razones personales, así que no lo repito. En las dos últimas elecciones, no sé si más, la señora ha estado allí allí, cerquita, a punto, incluso ganando la primera tanda, pero el curioso sistema de la doble vueltas siempre trabaja en contra de ella. Todos entienden que la rival a vencer es ella. Y “se entiende”, parte del imaginario político del país se basa en la condena a Fujimori, un triunfo de la dama, y una buena gestión, echaría por tierra esa idea, por lo tanto no se le puede permitir, jamás, llegar.

   Es la misma razón por la cual la democracia venezolana nunca permitió que el dictador Marcos Pérez Jiménez regresara al país, ¿cómo sostener el cuento del dictador sanguinario si las calles se llenaban de gente esperándole, especialmente en el caos y desencanto que siguió al segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, por quien la gente votó pero luego fingió no recordarlo? Por la misma razón el chavismo puso tantos problemas para que el cuerpo de ese mismo Carlos Andrés Pérez, que en paz descanse, regresara a su tierra. No habría sido bueno que multitudes llorosas salieran a recibirle, porque ¿y entonces? ¿Dónde quedaría el cuento del pueblo y el odio a los partidos? Para ese entonces la gente en Caracas, Petare y Chacao, se había decidido por Antonio Ledezma, ex adeco, como Carlos Andrés, para que fuera el alcalde metropolitano. Y el hombre les derrotó, electoralmente, dos veces, por lo que Nicolás Maduro Moros ordenó encarcelarle, siendo aplaudido por ese recua de vividores en los entes ya mencionados, incluida esa peligrosa gente en España, PODEMOS.

   Respecto a la situación peruana en las recientes elecciones, antes de la primera vuelta, encontré en el diario El Nuevo País, este artículo. El autor se pasea por algo que siempre ha sostenido el editor de ese diario, Rafael Poleo, que los tiempos van y vienen, como péndulos, y para la izquierda en Sudamérica parece que llega su cuarto de hora. Lo que posiblemente no se note tanto en el Perú pues ellos jamás abrazaron esa locura del modelo chavista de hacer las cosas (incompetencia, autoritarismo, usar las instituciones para perseguir la disidencia y la prensa, una brutal corrupción administrativa) que tanto furor causó en las dirigencias argentina, chilena (al menos dentro del partido de la señora Bachelet, quien tanto daño le hizo a las democracias representativas), ecuatoriana, brasileña, uruguaya y boliviana. Y es el peligro, al no haberlo vivido, los peruanos pueden coquetear con ello, como absurdamente hacen los españoles con los chavistas de allá. Pero disfruten el texto citado:

EL GOLPE DE LAS DEMOCRACIAS

Antonio Navalón.

KEIKO FUJIMORI

Conviene analizar cuándo y dónde empezaron a morir las democracias

Las encuestas son muy claras. Si hoy se celebrarán elecciones en Perú, la candidata del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, sería presidente. Conviene recordar que el día que su padre, el expresidente Alberto Fujimori, dio un golpe de Estado, no lo hizo solo, porque los dictadores nunca lo están.

Ahora, el Premio Nobel de Literatura, el peruano Mario Vargas Llosa —rival de Fujimori en los comicios generales de 1990— muestra en su más reciente novela Cinco esquinas cómo la sociedad de Lima pedía a gritos un cambio.

Fujimori interpretó esa situación a su manera y el 5 de abril de 1992 desató la destrucción moral con un autogolpe, disolviendo el Congreso. Un escenario muy similar al que hoy se vive, con una sensación de fracaso generalizado, estimulada por la tentación del dictador frente a un sistema que había dejado de funcionar.

En ese contexto, debemos entender que en ocasiones la dirigencia social —que no es lo mismo que los liderazgos morales de la sociedad— busca a alguien que le haga el trabajo sucio, ignorando las consecuencias.

En los últimos 100 años, hemos aprendido a condenar a los dictadores y sus golpes de Estado, pero pocos hemos desarrollado la capacidad de demandar eficacia y responsabilidad al ejercicio del poder en las democracias. Ser demócrata no puede significar un pasaporte para la ineficiencia, la corrupción y la incapacidad.

Ahora, haciendo un recorrido por la historia, sabemos que existe el Perú de Lima y el Perú que representa el resto del país. Por eso, se puede comprender que un hombre de origen indígena, como Alejandro Toledo, o uno de ascendencia japonesa, como Fujimori, lograsen vincularse más con el pueblo que los aristócratas limeños siempre bien vestidos y bien educados.

En este momento, Perú decide perdonar a Fujimori porque es una manera de perdonarse a sí mismo. No debe olvidarse que el expresidente no cayó ni fue detenido, sino que aprovechó un viaje oficial para establecerse en Japón —su país de origen— y desde allí enviar un fax de dimisión al Congreso.

Pero pese a todo, lo malo no sólo fue Fujimori, sino también el hecho de que los demócratas que sucedieron a los dictadores no tuvieron el cuidado necesario para atender las exigencias que implicaba la defensa de las democracias.

Sin lugar a dudas, es muy desafortunado que los seres humanos olviden las catástrofes provocadas por los salvapatrias, como los denomina la presidente de Brasil, Dilma Rousseff. Pero es mucho peor que los demócratas bien intencionados no recuerden que la democracia tiene una obligación que ya no cumple: la de ser eficiente en la defensa de los intereses de los ciudadanos.

Los seres humanos somos una mezcla de materia y sueños. Cuando se impone la materia, pasan cosas como la renuncia enviada desde Japón. Pero cuando los sueños son imposibles, muchas veces vale la pena morir en el intento de alcanzarlos. Y hoy, antes de arrancarnos las vestiduras con los Chávez o con los Fujimori, conviene analizar cuándo y dónde empezaron a morir las democracias. El sistema está en peligro porque no tiene modelos claros y porque al final los viejos nos empeñamos en asegurar que aquello en lo que creímos y las instituciones que construimos aún son suficientes. Y ahora nos enfrentamos a un problema parecido al de las democracias populares de la época comunista, que consideraban que su modelo era el correcto y el único.

Por eso, si Keiko Fujimori gana las presidenciales, significará que Perú ha decidido perdonarse a sí mismo.

   No tuvo desperdicio. Sin embargo, y a pesar del tono de aliento con el cual termina el artículo, no la veo fácil para la señora. Ahora todos se alinearán contra ella y no dejaran de meterles el miedo a los votantes en el cuerpo. Pero que el sol se pone para esa patraña burda de “la izquierda”, parece innegable; pero no sólo para ella sino para esa manera absurda de encarar la vida, tanto los demócratas, entendiéndose por tal a los votantes, que eligen presidente a un sujeto acusado de ladrón en un gobierno anterior y luego gritan contrala democracia y los partidos cuando el sujeto les falla. Nunca hay un mea culpa, sólo se va de disparate en disparate como si pensar fuera algo o muy pesado, o tan difícil  que debiera ser dejado únicamente para “ellos”, los del Primer Mundo. Hay mucho de complejo de inferioridad en esto, algo totalmente idiota, ¿acaso no coquetea Estados Unidos con la idea de hacer presidente a un troglodita como Donald Trump? La raiz de nuestros proboemas está en el deseo de no responsabilizarnos ni de nuestras propias vidas, cuando se le entregó a otros ese trabajo, cuando en medio del silencio o la indiferencia los derechos comenzaron a ser conculcados por gente delirante e incapaz de resolver un problema puntual pero que soñaba con reinos intergalácticos, mientras se roban hasta el agua de beber.

   Hablando por Venezuela, al menos, no nos quedará otro camino que dejar de perder el tiempo pensando, escuchando y hablando paja y en algún momento deberemos ponernos a trabajar, desde abajo, perdiendo años en reconstruir lo que ya había, produciendo lo que medio podamos comer. Será duro, y los demagogos que nos hundieron en este infierno hablaran aún más paja cuando estemos pasando por ese trabajo extenuante bajo direcciones sensatas, pero tendremos que pasarlas duras para medio alcanzar otra vez un nivel de vida donde en una panadería haya pan, en un mercado café y azúcar y en una farmacia ibuprofeno, lujos que sólo quedan para otra naciones. Habrá que recordar siempre que las palabras de los demagogos, los dogmas, no llenan las ollas. Tendremos que trabajar, toda Latinoamérica, para ocupar nuestros lugares como naciones grandes, no intentando echarles la culpa a otros. No queda otra.

……

DOÑA DILMA ATRAPADA EN LA TELARAÑA

   Todavía como dulce de lechosa al leer noticias sobre la caída de la señora Dilma en el Brasil, la ficha que el señor Lula Da Silva dejó tras de sí para proteger su fuga, y dejar abierta la posibilidad a un regreso por lo que quedara en las arcas cariocas. Es asombroso para mí, afrontar las posturas que se toman a su favor, que habla de lo pobremente que está preparada la población sudamericana para afrontar los retos de la civilidad democrática. A la dama la defienden con aquello de que le dan un golpe de estado, aunque los métodos utilizados para su destitución están inscritos en la constitución y legislación brasileña, no es que un Tribunal Supremo abyecto salió corriendo a troche y moche a inventar sobre la marca una enmienda o un decreto que deshabilita la constitución; pero lo más sorpresivo es que no se enfrente que la dama embaucó a los brasileños cuando los endeudó más para hacer creer que la situación económica no estaba tan mala al hacer su campaña para ganar su segunda presidencia. Mintió, engañó. Estafó. Ese fue su delito. Creo que pensó que podía porque hemos dejado que esta casta de “líderes” hagan lo que les da la gana y si alguien se queja se le encarcela, persigue o se le demanda en un tribunal controlado. Aunque ella tenía que hacerlo, el país andaba como andaba por la peligrosa banda capitaneada por el señor Lula, que se robó lo que pudo, como quedó demostrado cuando la señora tenía, al mismo tiempo, a más de quince ministros destituidos e investigados por ladrones.

NORTEAMERICA EN LA ENCRUCIJADA, FUTURO O PASADO

Julio César.

EL PRIMO… PURA TENSION

mayo 13, 2016

PSICÓPATA AMERICANO

  Un arte muy visual.

   Aunque por lo general hablo en esta sección (muy pocas veces, es verdad), de alguna película o un programa de televisión donde destaca una cierta escena, lo siguiente si trata definitivamente de un tema gay. Es un cortometraje clasificado así en la red, un cortometraje gay (de lo cual hay un gran mercado). No es pornografía (de eso hay muchísimo más), sino “cine” independiente que aborda la manera de cada director de lidiar con el asunto. Me lo envió una amiga, una especie de genio que puede mandar archivos que en teoría pesan mucho, pero llegan. Es argentino y es muy bueno, a pesar de que hay momentos cuando se hace sumamente difícil saber qué es lo que están diciendo. No sé si por volumen o por los acentos.

   Como sea, trata de un sujeto que comparte piso con otro, y un día llega de visita el primo de este, y desde ese momento se desata una intensa tensión sexual entre el tipo y el primo del otro. Hay una clara indicación de cosas no dichas pero sí casi asfixiantemente implicadas. Hay como un juego de disimulos, de intentar esconder lo que se siente, pretender que se es de cierta manera cuando se desea otra cosa. Eso le pasa a nuestro héroe de barbita y anteojos, ha logrado pasar por un chico más… hasta la llegada del primo del otro.

   Dentro de lo bueno que es el corto, está la escena de más arriba, intensamente sensual, lenta, de un leve contacto, algo que podría ocurrirle a cualquiera (o provocarlo), y que resulta totalmente erótica, de donde se demuestra que los desnudos totales no son tan esenciales dentro del cine para lograr ese objetivo. Es excitante sin ser pornografía. ¿Lo malo?, lo insatisfactorio de lo nada concretado. Ninguno se anima a que la tensión de lo que quieren deje simplemente de ser eso para convertirse en un hecho.

   Se podría decir que los sueños sueños son, pero dejarlo todo en deseos no siempre es sano o bueno. ¿Qué habría pasado si se hubieran atrevido a arriesgar un poquito más? Eso nos queda faltando, como un vacío molesto. Aunque hay ciertos artistas que prefieren darle ese toque a su trabajo, que no es exactamente  “realismo”.

EL BROMANCE

Julio César.

LA NENA DE PAPA… 13

mayo 12, 2016

LA NENA DE PAPA                         … 12

De Arthur, no el seductor.

DULCE NENE DE PAPA

   Ni imaginaba lo que le esperaba…

……

   Y ese hombre acerca el rostro atrapando su boca, pegándole la babosa lengua de los labios, obligándole a separarlos, metiéndosela adentro, tanteándole todo. Tomado por sorpresa, Brandon no se había movido, todavía bajo el efecto sicológico de haber sido azotado por ese sujeto, por “portarse mal”, pero ahora se tensa. Sin embargo, Cole no le da tiempo de reaccionar, o negarse, con una mano sobre la nuca le fija e intensifica ese beso lengüeteado, mordelón, sorbiendo ruidosamente, mientras con la otra mano le acaricia un muslo de manera lenta, hábil. Todo era tan demencial, se dice el muchacho, al tiempo que su lengua sale al encuentro de la del otro, atándose a ella, luchando, succionando a su vez. Sus rostros se separan y su pecho sube y baja, agitado, encontrando toda aquella lujuria en las facciones y ojos de ese hombre atractivo y masculino que le obliga a hacer todas esas cosas.

   -¿Serás una buena chica, Brenda? –le pregunta. Y tragando todavía con esfuerzo, el joven asiente. Logrando que sonría, y eso, por alguna razón oscura, le alegra, o alivia.- Bien, entonces mereces tu postre. Esperaba cenar antes, pero…

   Le obliga a levantarse, dejándole allí, frente a él, con la fea franela y desnudo de la cintura para abajo, su corto pene erecto por efecto de las nalgadas, los glúteos muy rojos. Y abriéndose el pantalón, sin quitarle los ojos de encima, Cole saca su güevo blanco rojizo, nervudo, cabezón, que todavía está erectándose. El chico abre la boca, conteniéndose a duras penas.

   -Señ… papi, no deberíamos…

   -Por Dios, nena, deja de hacerte la tímida, se cuanto te gusta mamar un güevo, ¿lo recuerdas? Vamos, quiero ver si puedes hacerlo igual de bien. –cuando el joven abre la boca para decir algo más, le interrumpe.- Vamos, Brenda, no quiero tener que gritarte que comiences a mamarme el güevo como hiciste la vez pasada, aquí, en esta pensión que ni conozco. Tan sólo agáchate y toma el maldito tolete con tu boquita de niña hambrienta.

   Temblando de aflicción, no sabiendo cómo reaccionar, tan sólo le mira. Y lo que ve le extraña. Mientras le habla torcido, regañado y dominante, algo le ocurre al tolete de Cole, que crece y se endurece totalmente, excitándose mientras le trataba de aquella manera. Era… fascinante verlo, la erección crecía, descubría el glande blanco rojo y liso. Erectándose en toda su gloria, la gran vena en la cara inferior se ve llena. La mole del sonriente y apuesto hombre maduro choca de su abdomen, apuntando hacia arriba. Era una pieza… soberbia, se dice el joven, confundido. Tal vez porque le habría gustado tener una así.

   -Eso es, relámete, eso es bueno. Quiere decir que la boca se te hizo agua. –le dice Cole, agarrándose el tolete y agitándolo, ofreciéndoselo invitándole. Y rojo de cara el muchacho nota que lo hacía, que distraídamente se lamía los labios. Ábrela boca para decir algo y vuelve a ser interrumpido.- Basta, Brenda. Sabe que vas a tener que mamarme el güevo para salir de mí. No dejaré de hablar, de gritar… -y lo hace, ruge y el muchacho pega un bote.- …Hasta que tengas tu puta boca en mi verga y la ordeñes hasta que te la llene con mi leche. –baja un tanto el tono.

   Sabiéndose derrotado, ojos algo llorosos de rabia ante la injusticia, Brandon cae sobre sus rodillas, sus glúteos enrojecidos por las nalgadas se abren. Con mano trémula toma el tieso tolete, sorprendiéndose, otra vez, de lo grueso y duro que era, lo caliente y pulsante. Nuevamente envidió a ese sujeto mientras agitaba el puño arriba y abajo.

   -Así… -le dice Cole, abriendo más las piernas, tensando los muslos por el placer de tener al bonito muchacho a sus pies, de rodillas, masturbándole el tolete.- Ahora pega esos labios color de rosa de la cabeza de mi güevo. -indica sonriendo.- Ohhh, Dios, se siente tan bien, Brenda, sentir tu aliento bañándolo, la caricia de sus labios. Hummm, si, ábrelos un poco más, cariño, y recórrelo todo. Oh, sí, sí, así mi hermosa nena. –le sonríe temblando de lujuria.- Mira como se espesa tu saliva sobre ella, es por mis jugos. Atrapa un poco con tu lengua, recógelo como si tomaras leche condensada de un platillo, si, así, ahora saboréalo y trágalo. Oh, Dios, si toma toda la que quieras, bebé. –cierra los ojos, el roce de los labios era increíble, pero la lengua recorriendo, lamiendo, cálida y húmeda, era todavía mejor. Sabe que puede dejarlo en sus manos, por la forma que el muchacho toma de su licor masculino, su expresión de complacencia mientras lo degustaba sobre su lengua antes de tragarlo, le indicaba que el trabajo estaba hecho. Ahora, sonriendo beatíficamente, ojos cerrados, se dispone a disfrutar la mamada que le daría su dulce nena, olvidada ya de sus reticencias y pudores de niña buena.

   Aquel sabor extraño llenaba su lengua, pero lo conocía, y tragó. Con los labios sobre el ojete, chupó y lo bebió, y lo repitió buscando más. Con la lengua afuera azotó, rozó y lamió cada resquicio de ese glande y del cuello arrugado. El tolete enrojecía más y más, viéndose magnifico. Sin darse cuenta rodea con los jóvenes y delgados labios ese glande, cubriéndolo, mientras su lengua se desplazaba de forma ininterrumpida, y ese tronco le premió con más jugos que tomó lanzando un ahogado gemido.

   -Si, Brenda, tómalo todo. Toma tu postre. –estremeciéndose oye a Cole, tono bajo y cargado de lujuria.- Vamos, nena, sigue.

   Mientras le masturba y chupa ya directamente de ese glande, Brandon se ve enrojecido y radiante, de rodillas, con las mejillas ahuecadas y la boca muy llena. Baja y baja, más allá de la mitad, sintiéndola sobre la lengua, y eso le calienta de una forma extraña.

   -Oh, sí, bebé, sigue así… -granza Cole, estirando sus piernas como demasiado tenso de placer, buscando comodidad mientras su nena le hace eso.- Lámelo desde las bolas.

   Clavándole los ojos, viéndose casi frágil, pero con un grueso güevo en su boca, Brandon va retirándose, comprendiendo lo que hace, ¡estaba mamándolo! Pero quiere más. Dejándolo salir, con los labios hinchados y la barbilla algo ensalivada, el joven toma aire ruidosamente, luego cae y pega la lengua de la cara posterior del tolete, sobre la gran vena, caliente y duro, en la base, y comienza a subir dándole pequeños lengüetazos, sensación y contacto que hace gruñir al hombre, que le mira sonriendo complacido.

   -Así, nena, demuéstrale a papi cuanto amas su güevo.

   Las palabras, lo que saborea, saber que se entregó, rindiéndose, le produce una extraña mezcla de vergüenza y lujuria. Qué maricón era, era un poco hombre. ¡Un mamagüevo!, se dijo, intentando reaccionar, pero de alguna manera aquello casi le hizo ronronear cuando su lengua llega nuevamente al glande húmedo, recogiendo las nuevas gotas que manan, devorándolas con gula. Atrapa ese tolete otra vez, sus labios se adelgazaron más mientras baja por ese tronco nervudo y pulsante, el güevo de un macho que le permitía, no, que le exigía se lo mamara. Y lo mamaba. Quiere más líquidos, por ello sube y baja, masajeándolo para producir ese néctar. Va y viene cada vez con más rapidez, bajando más y más, perdida toda cordura. Pasan dos, tres, cinco minutos y no se detiene, va y viene trabajando por el licor del macho, sorbiéndolo de su tetero de carne dura y jugosa, ronroneando aunque ignora que lo hace.

   Traga rodeándolo con sus mejillas que se deforman con el cilíndrico tolete, succionando, luego lo va soltando, dejándolo brillante de salvia y jugos, masajeándolo brutalmente con su ritmo frenético… buscando su semen. Si, quería sentirlo, el estallido de esperma espesa, abundándote y caliente que llenará su lengua. La idea le hace temblar todo, desvalido y sintiéndose sucio, cosa que, curiosamente, le estimulaba más. Gime cuando una mano se apoya contra su nuca, obligándole a bajar más y más cuando cae. Ya no podía ver a Cole, el resto del mundo perdía consistencia o solidez, lo único real era el velludo abdomen, la verga de ese hombre que tanto placer le daba cuando se la chupaba.

   -Hummm, si, así, pequeña mamagüevo, chúpalo bien. Vamos, nena, sigue, sigue… No te detengas, haz feliz a papá.

   -Uggg…

   Brandon obedece automáticamente, traga casi todo el tolete, forzándose, rostro contraído y rojo, una vena marcándose en su joven frente, las dos manos ahora, de Cole, obligándole a permanecer ahí, y estando así, lo ordeña con su garganta y su lengua, trabajándole con ganas. Eso provoca un grito del hombre, quien abre los ojos y asentando otra vez los pies en el suelo, le enfoca, atrapándole la cabeza, guiándole, llevándole y trayéndole, haciéndole ladear la cara, y el trabajo del muchacho era increíble. No había nada mejor a una mamada en el güevo, piensa Cole, pero era infinitamente superior una dada así, por un chico que se resistía al principio porque se creía hombre.

   -Ohhh… -gime el hombre, sintiéndose cerca. Brandon sabe que está a punto, y tiene razón.- ¡Maldita sea, siiiii! –ruge, fijándole, metiéndosela hasta la garganta, sintiendo su resuello en el pubis.- Trágatela toda, nena. ¡Bébete toda mi leeeeeche! –gime largamente, corriéndose.

   Brandon, medio ahogado, siente esa dura mole de carne caliente temblando, algo recorriéndola, saliendo disparada y golpeándole la campañilla. Las manos que le sujetan le retiran un poco y ese güevo termina de vomitar la carga sobre su lengua, abultándole las mejillas con toda esa esperma caliente y pegajosa, salobre, picante y estimulante. Y mientras rugía, la cabeza hacia atrás, su ancho pechos subiendo y bajando, jadeando, Cole sigue corriéndose, dos, tres y cuatro trallazos. Brandon tiene la boca tan llena que tiene que beber, saboreándola al fin. Buche tras buche lo hizo, se tragó la esperma blanca que cubría su lengua y dientes, bajo la ahora sonriente mirada de Cole, quien vuelve a halarle con sus manos, clavándole otra vez ese tolete todavía duro por la garganta.

   -¿Te gustó? Debes darme las gracias por alimentarte. –le dice, soltándole, y un jadeante y avergonzado Brandon, de rodillas, con los labios muy hinchados, con el olor a esperma y algo de esta nadando en sus lengua, asiente.- Dilo.

   -Gracias, papi, por alimentarme. –le cuesta, humillado.

   Sonriendo, Cole va a agregar algo cuando llaman a la puerta. El sonido seco y firme congela a los otros dos.

   -Hey, Moses, ¿estás ahí? –pregunta desde afuera Mark Aston, golpeado otra vez.

   -Sí, yo…

   -Oye, abre, quiero preguntarte algo. –es directo, firme.

   -No, yo… -los golpes se repiten.

   -Abre, coño, ¿estás con alguien? ¿Con tu chica? ¿Volvió?

   Labios temblorosos, Brandon no sabe qué hacer, de pie, desnudo de la cintura para abajo. Su mejor amigo llama a la puerta de una manera que indica que desea una respuesta.

   -Abre, Brenda, atiéndele. Ve qué quiere. –le ordena Cole, sorprendiéndole.

   Al mirarle lo entiende, ese hombre quiere que lo haga, que le obedezca.

CONTINÚA … 14

Julio César (no es mía la historia).

CAFE CON EL JEFE

mayo 12, 2016

PILLO

DEBAJO DEL TRAJE DEL INGENIERO

   Cuando les invitaba uno, salivando, los empleados sabían que trabajarían un poco por la leche para acompañarlo.

DEMOSTRACION

Julio César.

SOLO RODANDO POR EL MUNDO

mayo 12, 2016

LA HIJA DE NADIE

   Yo, con esa voz, viviría dando discursos…

   Era yo un muchacho cuando escuchaba esas canciones, de regreso con la familia de un ajetreado paseo a la playa, en medio de una infancia feliz que mis padres se ocuparon de darnos. De esos viajes, los domingos cayendo la noche, cansados, todos odiando rozarnos después de llevar tanto sol, con mamá medio dormida, papá escuchaba sus casetes, casi todos de rancheras, pero también de boleros y soneros del continente. Y cuando oí por primera vez aquella canción (igual me pasó con “La hija de nadie” y “El último beso”), “Sólo rondando por la vida”, como también se le conoce, de Vitín Avilés, me perdí en un mundo de nostalgias. De carajos que amaron mucho, bastante, tal vez demasiado, y quedaron no sólo sufriendo al ser abandonados, sino incapacitados para superarlo. Siempre he tenido mucha imaginación; un buen tema, con una letra sólida como esa, me hacía imaginar toda una telenovela. O un suplemento, que era mi obsesión de aquella época.

   Escuchar esa grave, bonita y melancólica voz, que le reclama con dolor a una mujer que le enamoró y luego le abandonó, condenándole a envejecer solo, dolido por todo ello, fue impresionante para mí. Y tenía que ser, por la edad era imposible predecir que terminaría siendo un sujeto egoístamente satisfecho con una vida cómoda sin tener que dar explicaciones de nada a nadie, sin comprometerme con las necesidades de otros, pero en esa época pensaba que debía ser terrible querer y perder. Me pegó bastante escuchar del sujeto a quien los años van encaneciendo y que todavía añora, y le reclama, a aquel amor ingrato. Era un tema que, evidentemente, tenía que estar presente en la rokola de cualquiera. Un despecho romántico.

   El cantante del amor, como se le conocía también a Víctor Manuel Avilés Rojas (Vitín Avilés), y su voz realmente armónica es tan apropiada para el bolero y el despecho que el título se lo merece, nació un 30 de septiembre de 1930 (naguará), en Puerto Rico, tierra de artistas talentosos, y falleció no hace tanto tiempo, un primero de enero de 2004, en Nueva York. Qué pena. Pero sus temas siempre serán recordados, por la letra, pero también por el tono de su voz. De toda su discografía, valiosa, siempre me gustaron mucho dos temas, ambos un tanto despechados. Uno era el ya citado “Solo rodando por el mundo”…

   “Temes”, es el otro que también guardaría en esa rokola que un día compraré; y que merece estar en la de cualquiera que guste de los temas de despecho, desamor, desengaño. O rabia hacia el antiguo objeto de la pasión. Que también vale.

CASI TE ENVIDIO

Julio César.

CACERIA IMPLACABLE

mayo 12, 2016

EL TRABAJO NO ACABA

CULO SALVAJE

   Todos querían ponerle las manos encima.

   Cada fin de semana un grupo de hombres fuertes y viriles subían por esos montes de Los Apalaches tras el mítico hombre salvaje de las montañas, el cual había tenido su encuentro ya con otros. Visto de lejos, y fotografiado tomando agua, muchos querían atraparlo, poseerlo. Pero era rudo, arisco y difícil. Hasta ahora, sólo cuatro sujetos se le habían acercado, siendo atacados por el salvaje, que les derribó y se les sentó en las caras hasta casi sofocarlos, llevándoselos y teniéndoles raptados unos días en su cueva secreta, atados boca arriba a una cama de ramas donde se les montaba y los cabalgaba a toda hora. Salían de ahí medio turulatos, sin sabe cómo ni por dónde, pero añorando regresar. Y el resto, oyendo esos cuentos, salían en mayor número a buscarlo.

TECNICA

Julio César.

JUEGOS ENTRE TIOS

mayo 12, 2016

VAYA GUASA

DESPERTANDO ALEGRE

   -¿Qué pasa, compadre? ¿Vino a ver si dormí bien, ahora que salió la comadre? ¿O es que tiene hambre?

SIN MAYOR EXPLICACION

Julio César.

LA RAIZ DEL MIEDO REVOLUCIONARIO

mayo 12, 2016

EL NUEVO PARLAMENTO

LA GENTE EN LAS CALLES

   Es esto lo que tanto les aterroriza…

   La gente salió hoy a las calles decidida a que tiene que salir de esto, del gobierno de Nicolás Maduro Moros, porque su convenció de que su permanencia en el cargo, con sus paquetazos neoliberales, el desorden gubernamental y la escalofriante corrupción protegida desde Miraflores y el Tribunal Supremo de Justicia, será el final para todos. Y desde que perdieron las parlamentarias han hecho de todo para que nadie se engañe sobre eso. Hablan paja, amenazan gente, insultan, calumnian e inventan delitos, todo en lugar de corregir o ponerse a trabajar. El ministro de la Defensa, el mismo que dejó que se perdiera la Zona en Reclamación, asegura que “hay un golpe gestándose dentro de los cuarteles”. ¡Dentro de los cuarteles! ¡Y el todavía es ministro!, ¿cómo no lo han sacado por incompetente?, ¿cómo no ha renunciado por vergüenza?

   Nunca creyeron que perderían la Asamblea, y la perdieron, con tal cantidad de votos que debieron entender que el país rechazaba lo que hacían, pero decidieron endurecer la postura que nos trajo a este desastre; pensaron que la Asamblea terminaría diluyéndose por las burlas del poder, por los delitos del Tribunal Supremo de Justicia nombrado inconstitucionalmente a dedo por Diosdado Cabello, y esta sigue en la pelea, denunciando lo que ocurre, intentado corregirlo, el país viendo que el Gobierno lo entorpece. No pensaron que las firmas para pedir un revocatorio se lograran, no con las condiciones que impusieron, casi amenazando con la publicación de una retaliativa nueva Lista Tascón, y la gente salió masivamente a firmar. Decían no haber visto a nadie haciéndolo, los chavista de calle, los mismos que ya no creen en ellos, mientras salían de sus casas intentando encontrar algo de comer para llevar a sus casas, lo que fuera en esta tierra azotada por el hambre, si vieron a los firmantes.

   No pensaron que la gente saliera hoy a acompañar a la Mesa de la Unidad Democrática a reclamarle al Consejo Nacional Electoral que se diera prisa en la verificación de las firmas para llamar este mismo año al revocatorio, y a pesar de todas las amenazas la gente salió. No les quedó más remedio que interponer tanques y hombres armados para detenerles… pero ya es tarde. El hambre acabó con la paciencia, con el miedo, con la indiferencia, y eso es lo que no han querido o sabido ver. Mientras la Asamblea intenta responsabilizar a un sujeto, realmente responsable, del desastre alimentario, el país ve como Nicola Maduro Moros, y el Tribunal Supremo de Justicia, protege a quien le mata de hambre, diciéndole a la cara “el enemigo a vencer soy yo”.

   Ya esto es solo cuestión de tiempo, hoy más que nunca el Gobierno con sus pataletas, le dejó claro al mundo que ya no cuenta con gente para ganar nada, que se intentará lo que sea para que los comicios no se den porque ya no tienen pueblo. El revocatorio lo perderán de calle, como perderán las alcaldías y las gobernaciones, que todavía tenían cierto margen de sobrevivencia después de diciembre, pero que la locura totalitarista que les embargó, el despecho y el miedo, se encargó de acabar con esas esperanzas; pero en ello trabajaron todos. Todos decidieron que la revolución debía morir y que la izquierda tenía que ser borrada. Si es su deseo, que así sea. Nadie va a llorar por el fin de este desastre.

   La gente salió y no parará hasta que abandonen un poder con el cual lo único que hicieron fue enriquecerse y condenar a miles a la muerte cada año, de hambre y enfermedades, a manos de un hampa envalentonada, protegida en zonas de paz, armada con fusiles de guerra nuevos, con la cual se retrataban, y de laque ahora reniegan y desconocen. Pero ya no engañan a nadie.

…Y EL GOBIERNO DELIRANDO EN EL CHIMBORAZO

Julio César.

ALIMENTANDO LA CONVIVENCIA

mayo 12, 2016

LEY NATURAL

ALIMENTANDO AL HAMRIENTO

   Ya le había encontrado el gusto a la situación.

   Cuando su mujer no estaba, el cuñado le gritaba desde la mesa de la cocina, las tres veces del día si estaban en el apartamento: “La comida de la perra está caliente y servida”. Y casi meneando la cola se arrastraba bajo la mesa y se alimentaba. ¿Cómo le llevó a eso ese muchacho odioso? Ni él mismo lo entendía. Sólo que se ponía caliente y duro en cuanto Martina salía para la empresa, salivando en anticipación, jadeando casi con la lengua afuera, hasta que el otro silbaba llamándole y gritando: “A comer, perra”.

PRIMERO EL OJO QUE LA BARRIGA

Julio César.